Titulo: They say all's fair in love and war

Summary: Edward es un cantante despreocupado que lleva una vida de lujos y romances esporádicos. Su vida transita de fiesta en fiesta, ¿Pero que sucederá cuando conozca Bella, una camarera que lo detesta? Desde que la vio en ese pequeño bar de New York solo tiene un objetivo, conquistarla. TH

Todos los personajes de esta historia pertenecen a la genial Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados un ratito :D


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Capítulo nueve

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Infiltrados

-Bien, acepto – dijo cerrando con fuerza los ojos, esperando las consecuencias de sus palabras.

Ashwood resoplo en respuesta, Marcus esbozó una de sus sonrisas y la cara de Edward se mantuvo estática… como tallada en piedra. Bella, entonces se atrevió a abrir los ojos.

-Firme aquí, y aquí y aquí – Le dijo Ashwood a Bella esperanzado de que, al fin, todo el tramite terminara.

Bella no volvió a dudar mientras firmaba los papeles. Ya no había vuelta atrás. Cuando terminó, el abogado de Edward tomo los papeles, le informo a Bella que una copia del contrato le llegaría en unos días a su departamento y salió de la oficina. Edward no tardo en seguirlo. Aunque Bella tenia varias cosas que hablar con él. Ella lo vio desaparecer por la puerta pero primero tuvo que despedirse de Marcus. Con una sonrisa tan cristalina como sus mirada Marcus le aseguro que había hecho lo correcto y le dijo a Bella, guiñándole un ojo, que ansiaba su encuentro con su pollo frito. Bella le sonrió y le prometió llevarle a domicilio una ración en cuanto pudiera. Se despidió a toda velocidad y salió de la oficina en busca de una cabellera cobriza.

Corrió por el pasillo buscándolo, hasta que se dio cuenta de que la gente la miraba y entonces reemplazo su carrera por una caminata rápida.. Sin poder evitar sonrojarse. Finalmente, decidió que lo mas probable era que Edward hubiera tomado el elevador para irse del edificio. Ansiosa apretó el botón del ascensor. Una vez, dos veces, miles de veces hasta que las puertas de metal se abrieron ante sus ojos.

Tardó unos segundos en llegar hasta la planta baja pero, durante todo el camino, Bella, ansiosa, golpeaba rítmicamente el suelo hasta que en el tercer piso una mujer de ojos oscuros y lentes enormes la miró con mala cara. Avergonzada Bella dejo el pie en el suelo.

Y cuando las puertas se abrieron en la planta baja, Bella fue la primera en salir del elevador. Camino a paso rápido hasta el corredor principal llegó a ver una cabellera cobriza que se escabullía por la puerta principal. Apretó el paso y cuando Edward puso un pie en la concurrida vereda, Bella lo tomo por un brazo.

Al contacto Bella sintió una extraña descarga eléctrica que partió de su mano y recorrió su cuerpo. Un ligero temblor agradable. Bella no pudo evitar preguntarse que era lo que estaba pasando. Pero Edward se dio vuelta en ese segundo y Bella pudo ver su rostro crispado.

-¿Qué sucede?

Bella sacudió la cabeza y se concentro en lo que tenia que decir.

-No tan rápido, Cullen. Tengo dudas que aclarar.

-Todo estaba en el contrato. No tengo mas nada que decirte

-Pero.. ¿Cuándo piensas.. – Bella se puso colorada, como si en verdad ese hombre significara algo para ella – Ya sabes, llamarme?

-No lo se

-¿Qué?

-Lo decidiré en el momento

-¿Y mientras que? Debo estar disponible siempre que llames o tengo que pasarme el día al lado del teléfono –Bella comenzaba a desesperarse. Ella también tenia una vida. Tan importante como la de Cullen.

-Es una buena idea. Adiós, Bella.

Edward se volvió al auto plateado que estaba estacionado en la puerta del edificio y se metió a dentro para, a los pocos segundos, salir a toda velocidad en dirección al centro de la ciudad, dejando a Bella con varias palabras en la boca.

-¡Lo odio! Juro que voy a matarlo algún día – Casi grito Bella sin darse cuenta que la gente aun pasaba por la vereda, estaba a dos cuadras del centro de la ciudad mas importante del mundo!. Una señora que pasaba, con su abrigo de piel, la miro extrañada y apuro el paso, pensando quizás que era una asesina en serie. Bella se sonrojo, como siempre, dio media vuelta y camino hasta media cuadra donde un hombre de traje se bajaba de un taxi. Aprovecho la situación, por que consideraba que sus probabilidades de llegar sana a su departamento con esos tacos eran nulas.

Llego a su departamento y esta vez, fue ella la que llamo a Alice.

-¿Bella? ¿Qué sucede?

-Maldito Cullen. Juro que voy a matarlo

-¿Qué paso?

-Ugg.. Firmamos pero

-Espera, espera, espera. Tengo visitas en casa, te acuerdas de la hermana de Jasper..

-¿La hermana de Japer? ¿No es hijo único? – Bella había supuesto que el novio de su amiga era el único hijo de Robert Whitlock por que nunca se había hablado de una herencia ni nada, cuando este murió. Y por lo que sabia, Jasper siempre había tenido la mayoría de las acciones.

-Técnicamente, si

-¿Cómo que técnicamente?

-Su padre, Robert ¿Lo recuerdas?

-Si, si – Bella solo lo había visto una vez, en una de las revistas que hojeaban cuando Bella y Alice aun estaban en la preparatoria y Robert uno de los empresarios mas conocidos de New York. Bella todavía recordaba que el articulo se refería a la gran compra que la empresa Whitlock había hecho ese año.

-Bueno, resulta que tuvo otra esposa antes de casarse con la madre de Jasper. – La madre del novio de su amiga, de la cual desconocía el nombre, había fallecido hacia muchos años. – Y una hija

-Oh – Así que la vida de los millonarios era toda una telenovela.

-No tenía idea que Jasper tenia una hermana, yo tampoco. Me entere hace pocos meses.

-¿Meses? ¿Y yo que? ¿No pensabas decírmelo?

-No se como pude olvidarme, pensé que lo había hecho.. Mierda

-Bueno, bueno.. No importa. ¿No puedes hablar ahora?

-No es eso. No quiero hablar por teléfono. ¿Por qué no te pasas?

-¿No dijiste que tenias visitas?

-¿Y que? La hermana de Jasper es… genial! Tienes que conocerla.

-¿Es genial y nunca la mencionaste?

-En realidad, no la veo muy seguido. Pero esta semana se ha tomado vacaciones y Jasper la invito a su casa… a nuestra casa. No te lo dije por todo eso de Cullen.

-¿Y no la arrastraste a tu día de compras? Podría haberla conocido allí

-Estaba ocupada ese día. Tuvo un llamado de uno de sus clientes y no pudo retrazarlo.

-¿Aunque estaba de vacaciones?

-Esta loca por su trabajo

-¿Es abogada?

-No, representante

-¿Representante? ¿Esos que buscan estrellas y eso?

-Si, algo así. Pero ella lo hace realmente bien.

-Oh

-¿Y que dices?

-Tengo que hacer unas cosas, ahora. – Bella pensaba darse un buen baño para olvidarse de Cullen hasta que se dignara a llamarla por teléfono para su "primera cita". Y después, tenia que ir a la universidad. Aunque la verdad, la atraía mucho mas la cama que salir de su casa calientita para ir hasta su universidad, del otro lado de la ciudad. Había empezado a nevar la noche anterior y las calles estaban cubiertas de nieve, las aceras resbaladizas y todo estaba mojado. Bella, aunque amaba el clima festivo de diciembre, odiaba la nieve por que significaba que hacia tanto frío que hasta la lluvia se congelaba. Y aunque, había vivido un año entero en Forks, el pueblo con mas precipitaciones de Estados Unidos, la lluvia no era realmente de su agrado. –Dijiste que se queda en tu casa

-Si, solo hasta mañana por la mañana

-¿Vive en New York? – La casa de Alice, aunque técnicamente era de Jasper, quedaba en las afueras de la ciudad, en un hermoso barrio donde las casas eran mansiones y los autos eran limusinas.. o porches.

-Si, si. Aunque Jasper la invito a quedarse.. técnicamente, nada de lo que heredo es de ella pero sabes como es Jazz.

-¿Se siente culpable?

-No se si culpable.. solo molesto

Jasper era muy diferente a su padre. No era el típico empresario totalmente concentrado en ganar mas y mas dinero para invertirlo y ganar aun mas dinero. Era una persona simple, aunque siempre había dispuesto de todo lo que alguna vez había soñado –materialmente hablando – y eso no había sido muy bueno para su compañía. Aunque su empresa continuaba creciendo, lo hacia a un ritmo mas desacelerado que cuando su padre vivía.

-Puedo imaginármelo

-¿Vienes?

-¿Esta bien que pase por la noche? – Bella no era de las personas que se invitaban a la casa de otros pero considero que por la cantidad de veces que Alice lo había hecho eso ni siquiera contaba.

-Claro, no hay problema. Estaba pensando en cocinar algo..

-NO!

-¿Por qué?

-¿No recuerdas la ultima vez que lo intentaste? – se hizo un silencio absoluto detrás de la línea – Los fideos terminaron hechos una pasta y se los diste al pobre gato de la señora Mary – la cocinera que ese día tomaba su día franco – y el animalito apareció muerto al otro día

-¡No fue mi culpa! ¡El veterinario dijo que fue un paro cardiaco!

-¿Segura, Alice? – dijo Bella a punto de soltar una risita

-Llamare al delivery

-Buena elección.

-Nos vemos esta noche – Alice intento enfadarse con Bella, pero finalmente no lo logro.

-Bien, nos vemos.

Bella corto el teléfono y se sumergió, literalmente, en sus planes. Tomo un baño bien largo y aunque deseaba quedarse en casa, tomo un costoso taxi hasta el edificio de la universidad para tomar su clase de Literatura inglesa. Cuando entro al salón recordó que solo le quedaba una semana para terminar su informe sobre la retórica del siglo XVII y recién comenzaba a trabajar en ello. Se propuso intentar cancelar lo de Alice, aunque estaba segura que no lo conseguiría, para esa noche intentar avanzar con el trabajo. Aunque podía verse, en una semana, pasando la noche en vela para terminar su trabajo.

Las pocas horas que paso en la universidad se pasaron volando, ya que ese día tenia las materias que mas le gustaban de su carrera, aunque las paso pensando en el trabajo que tenia atrasado y en como convencer a su amiga que no era un buen momento para reunirse.

En cuanto llegó a casa, con la nariz congelada y los dientes castañeándole dolorosamente, intento convencer a Alice. Totalmente en vano. Así que hasta que le reloj de su celular dio las nueve se concentro en la pila de artículos que tenia que leer antes de poder comenzar a redactar su informe. No iba a ser nada fácil.

A las nueve, decidió que podía tomarse le lujo de llamar nuevamente a un taxi y se embarcó en camino a la casa de Alice.

El barrio en que vivía, no muy alejado de New York, era para Bella demasiado pomposo. Con sus mansiones de cinco pisos, autos de todos colores y estilos, céspedes perfectamente verdes y perfectamente cortados, perros dedicados mas al show que a la defensa de su hogar y un complicado sistema de seguridad para poder ingresar. Menos mal que el hombre de la puerta, del que Bella nunca podía recodar el nombre, la reconocía y la dejaba pasar sin preguntar a nadie, aunque el taxi tuvo que quedarse afuera.

Bella camino las dos cuadras desde la entrada del barrio hasta la casa de Alice por la calle que, gracias al perfecto servicio de limpieza, estaban libres de todo tipo de nieve.

A los pocos minutos, tenia las extremidades congeladas pero ya divisaba la hermosa casa de la familia APELLIDO DE JASPER. La casa tenia un tamaño medianamente normal, teniendo en cuenta el barrio donde se encontraba – mas propicio de Hollywood que de New York – y la fachada estaba compuesta por un armonioso diseño de madera y piedra gris. Todas las ventanas y puertas eran de estilo antiguo, de madera y con importantes rejas en color negro. Bella consideraba que era la mas hermosa de la zona, aunque no conocía todas las casas del barrio. Y le encantaba recordar las tardes que había pasado en el jardín del fondo de la casa, donde una majestuosa pileta representaba solo una pequeña porción del terreno libre.

Toco el timbre por que gracias al clima, no era un buen momento para observar detenidamente la casa.

Alice todavía no había empezado a decorar la casa para las fiestas pero seguramente no se tardaría. Siempre se encargaba de que su casa fuera la mas armoniosa y bella de la cuadra para el veinticinco de diciembre.

Toco el primer botón del sofisticado timbre de la entrada y antes de que pudiera anunciarse, la puerta ya estaba abierta y Alice se abalanzaba sobre su amiga.

-Bella! – dijo entusiasmada, para luego bajar la voz – Menos mal que viniste.

Bella solo asistió.

-¿Por qué no entramos?, me estoy congelando

-¡No me olvido que todavía no me has contado por que estas tan enojada con Cullen!

Bella recordó el episodio de esa mañana, que tan eficientemente había logrado olvidar y quiso matar a Alice.

-No quiero hablar de ello ahora mismo

-Como quieras, ya vas a contarme

-Lo se

-Vamos, vamos.. que ya no siento los pies – se quejo Alice

-Si eras tu.. No importa

Entraron a la casa, que como siempre estaba reluciente. La majestuosidad de esa casa le hacia imposible no compararla con su diminuto y poco cuidado departamento de alquiler.

-Dame tu abrigo.

-¿Dónde están? – Alice había logrado contagiarle algo de su entusiasmo. La hermana de Japer debía ser realmente una persona interesante.

-En el comedor, pero espera un segundo que meto esto en el armario – pidió su amiga mientras señalaba su abrigo. Alice como siempre lucia perfectamente despeinada y vestía una de las únicas prendas que repetía cada tanto. Una blusa amarilla que le quedaba hermosa y que era, precisamente, su favorita.

metió el abrigo en el armario, después de pelear un rato con la percha y aunque Bella no se dio cuenta, termino dejándolo a medio colgar, por lo que en cuanto cerro la puerta, el abrigo se cayo al suelo.

-Supongo que no intentaste cocinar

-Llame al delivery de comida china hace unos quince minutos, ¿Por qué preguntas?

-Es que no veo la nube de humo negro y solo huelo el perfume que usas.

--Bella! Se cocinar, solo esa vez…

-Vamos, Ali, te conozco hace años, a mi no me mientes.

Alice transformo su sonrisa en un puchero y la acompaño hasta el comedor.

En la cabecera de la mesa estaba sentado Jasper, vestido de forma casual y hablando animadamente con su acompañante. En cuanto, Alice entro a la sala se acerco a su novio y se sentó a su lado.

-Bella!

-Hola, Jasper – le contesto Bella con una sonrisa.

-Te presento a mi hermana. – Bella observo por primera vez a la mujer que lo acompañaba. Una versión femenina del mismo Jasper que en cuanto advirtió su autoestima quedo al nivel del suelo.

Su cabellera rubia caía mas allá de sus hombros y brillaba a la luz de la araña del comedor encuadrando un rostro femenino de rasgos suaves y ojos tan cristalinos como los de su hermano. Y su cuerpo, aunque Bella no podía verla completamente, pudo imaginar, correctamente, sus piernas largas y rectilíneas y su cintura pequeña.

-Rosalie…


Hola! ¿Como estan? Yo, cansadisima. ¡EL VIERNES FUE MI CUMPLE! asi que tuve un fin de semana bastante ocupado (tmb tuve otro cumpleaños). Y encima, el lunes pasado empeze las clases. ¡MI ULTIMO AÑO, SEÑORES! :D

Bueno, por eso mismo, (y menos mal que tenia adelantado algo del capitulo) les traigo un cap mas corto. Y viendo cuan poco tiempo tengo ahora les aviso que

VOY A SUBIR CAPITULOS DOMINGO POR MEDIO.

Es decir, un domingo si, otro no, uno si otro no. ¿Se entiende?. Espero que no les moleste esperar tanto pero esta historia no va a tener muchos capitulos mas. Supongo que en el numero quince la historia va estar terminada. Si puedo, voy a subir capitulos mas seguidos, pero no les promento nada.

ESCRIBIR ME LLEVA MUCHO TIEMPO Y NO QUIERO QUE ESTO SE VUELVA UNA OBLIGACION, ES ALGO QUE ME GUSTA HACER POR QUE YO QUIERO NO POR QUE DEBO. SEPAN DISCULPAR LAS MOLESTIAS.

Como siempre, muchisimas gracias por sus reviews:

twilighterteamcullen

Vampire Princesss

karin cullen

-Feather's soul-

E. Cullen Vigo

katlyn cullen

Jos WeasleyC

MyM CYBER FRIENDSHIP

Rosa Cullen Facinelli

Muchas gracias, Y RECUERDEN DEJAR REVIEW Y QUE VOY A SUBIR DOMINGO POR MEDIO.

Suerte

Charlotte-1208