Resumen: Tras la batalla final en la que vencen a Hawkmoth, Chat Noir pierde la razón al ser revelada la identidad del villano y huye con el Miraculous de Papillon. Para horror de Ladybug, después de ese incidente Chat Noir se convierte en su peor enemigo, Papillon Noir, quien está determinado a robar su Miraculous.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

PAPILLON NOIR

CAPÍTULO 10

Apartamento en París

Dos semanas después

Marinette suspiró tras abrir la puerta y entrar, seguida de Luka, quien llevaba con él un par de maletas. Ambos miraron a su alrededor y sonrieron.

Luka había ayudado a Marinette a encontrar un apartamento amueblado un poco más cerca de la Universidad y de la mansión Agreste. Como el chico mayor llevaba poco tiempo de haber hecho esa búsqueda para sí mismo, se ofreció para ayudar a su novia a encontrar un sitio. Por fin encontró un pequeño apartamento de una recámara en la zona que le gustaba. Su idea original había sido compartirlo con Alya, pero al parecer su mejor amiga esperaría a que Nino consiguiera un apartamento para vivir con él.

-Bueno, por fin lo logramos- dijo Marinette, sonriendo mientras que Luka ponía las maletas en el suelo de la habitación, junto a la cama, mientras que ella abrazaba la mochila que llevaba consigo contra su pecho.

-Ya es oficial- dijo Luka, sonriendo mientras ponía sus manos en la cintura y miraba satisfecho a su alrededor- eres una mujer fuerte e independiente. No que no lo fueras antes, pero… ya tienes tu propio apartamento-

-Supongo que sí- sonrió ella- aunque agradezco que mis papás firmaran el contrato, porque aún falta un mes y medio para mi cumpleaños dieciocho-

Luka asintió e intentó tomar la mochila de las manos de Marinette, pero ésta la abrazó de nuevo contra su pecho y se levantó para guardar la mochila con cuidado en el armario. Al chico le pareció extraña esa actitud.

-¿Qué tienes en esa mochila que no quieres que lo vea?- dijo Luka mientras que alzaba las cejas y la miraba con curiosidad.

Marinette se puso nerviosa, mientras notaba la que los ojos de Luka volvían a estar en la puerta del armario,. Se mordió el labio sin saber qué responderle. Sabía que el chico conocía su identidad como Ladybug, pero era otra cosa completamente distinta decirle que ella era la nueva Guardiana de los Mirauculous. Era demasiada información para el chico. No que no confiara en él, pero Luka no necesitaba cargar con ese secreto también.

-Eh… digamos que es una sorpresa- dijo la chica por fin en el tono más convincente que pudo lograr.

-¿Ah sí?-

Marinette asintió y Luka se encogió de hombros, resignado a que la chica no quería decirle de qué se trataba. Ella sonrió a modo de disculpa y tomó su mano para sacarlo de su habitación y caminar con él hacia la sala.

-¿Y bien, Mamamarimanette?- dijo Luka con una gran sonrisa, dejando un lado el tema del contenido de la mochila y dejándose caer en el sofá de la sala- supongo que te gustó el apartamento-

El apartamento que Luka le había ayudado a encontrar era pequeño, apenas tenía una habitación, un baño y una sala-comedor-cocina, pero a Marinette le había parecido perfecto. Estaba cerca de la mansión Agreste y de la academia a la que quería ingresar al terminar el lycée, y los pagos no eran muy caros. Tenía una vista hermosa del Sena y de un parque cercano.

-Es realmente genial, Luka- dijo la chica- muchas gracias por ayudarme a encontrar un sitio tan perfecto-

-No fue nada, sé que buscar un apartamento causa un buen quebradero de cabeza- dijo Luka- no eres la única, mi hermana también está buscando uno-

-Oh, ¿acaso le conseguiste uno mejor a Juleka?- dijo la chica mientras que cruzaba los brazos.

-Para nada, ma petite souris- dijo Luka, dándole una suave palmada en su cabeza, como si fuera una niña pequeña- Jules jamás escucha a su hermano mayor en estos asuntos-

Marinette rió en voz baja y lo abrazó. Estaba tan aliviada y agradecida de tenerlo en su vida, y sabía que todo estaría mejor a partir de ahora. Ambos permanecieron abrazados por unos minutos, sin soltarse. La chica apoyó su cabeza en el pecho de Luka. Tenía un aroma agradable, y sus brazos eran grandes y cálidos.

-Bueno, es tarde y tengo un par de asuntos que arreglar esta noche- dijo Luka después de un rato, renuentemente separándose de ella y poniéndose de pie- supongo que te veré mañana-

-Gracias por todo, Luka- dijo Marinette, levantándose también poniéndose de puntillas para alcanzar sus labios, dándole un beso rápido.

Luka no se conformó y rodeó su cintura con sus brazos, atrayéndola a sí mismo mientras que la besaba. El chico se sentó nuevamente sobre el sofá y dejó a Marinette sobre su regazo, abrazándola por la cintura mientras que ella pasaba sus manos detrás de su cuello.

-Luka…- dijo Marinette cuando los labios del chico dejaron su boca y comenzaron a bajar por su mandíbula hacia su cuello. Puso una de sus manos sobre el pecho de Luka para detenerlo y éste entendió el mensaje, separándose de ella aunque sin soltar su cintura.

-Lo siento mucho, creo que me dejé llevar- sonrió el chico algo apenado, pero aún así añadiendo un rápido beso en su mejilla- nos vemos mañana, ma souris-

Luka guiñó un ojo y tras poner el asa de su guitarra sobre su hombro derecho, salió del apartamento. Una vez que se quedó sola, Marinette se acomodó la blusa y se apresuró a su habitación.

-¿Y bien?¿Qué tal te fue?- dijo Tikki mientras alzaba las cejas repetidamente.

La chica rodó los ojos, pero pronto recordó el objeto de su preocupación: Con un movimiento rápido, cerró las ventanas de su habitación y corrió las cortinas, hasta que la habitación quedó completamente en penumbra. Una vez que estuvo segura de que no había manera de que alguien la viera desde afuera, Marinette encendió la luz y sacó la mochila que había escondido en el armario, la cual contenía la Miraclebox. Suspiró.

-Bien, ya sabes dónde hay que esconderla- dijo Tikki.

Marinette asintió. Cuando la chica estaba examinando el apartamento la chica notó que había un pequeño escondite en el librero, en el ángulo que formaban los dos estantes de libros. Luka no había notado ese pequeño detalle. El escondite era muy pequeño, pero la Miraclebox cabía perfectamente ahí y una vez que reacomodaba los libros sobre la abertura no se notaba su existencia.

-Bien, es la hora de la verdad- dijo Marinette mientras que apartaba los libros para descubrir la pequeña abertura.

-Espera- dijo Tikki- ¿no has elegido a otro compañero? Hace unas semanas dijiste que no sería suficiente con la ayuda de Rena Rouge, y el tiempo te ha dado la razón. ¿A quién piensas elegir?-

Marinete dejó escapar un suspiro resignado

-Realmente no quisiera que fuera Luka, por las razones que te dije antes- dijo Marinette, mirando la Miraclebox- pero me temo que no tengo otra mejor opción. Necesito un compañero y no puedo confiar en nadie más-

Tikki comprendía a Marinette, no quería poner a Luka en un peligro mayor que en el que estaba ya al conocer su identidad secreata. Pero la kwami recordó a alguien que, si bien era cercana a Adrien, era bastante honorable y digna de confianza.

-¿No has considerado a la amiga de Adrien?- preguntó Tikki

-¿Te refieres a Kagami, la reina del hielo?- dijo Marinette, alzando las cejas y haciendo una expresión de disgusto- no la conozco lo suficiente como para poder decir que sea una persona de confianza-

Tikki rió en voz baja. Claro que Marinette la conocía bien y sabía que podía confiar en ella, pero tenía una razón por la que no quería que fuera Kagami.

-Aún no entiendo porqué ella te desagrada tanto- comentó Tikki.

Marinette no respondió. Sí, sabía que técnicamente Kagami jamás le había hecho daño. En el pasado había sido una rival por el amor de Adrien, y le desagradaba porque parecía que su madre y el padre de Adrien querían juntarlos a propósito. Pero ahora que había superado a Adrien, ella no tenía ninguna razón para sentir desagrado hacia ella, ¿o sí?

-Creo que Kagami realmente puede ser una buena portadora, pero si no segura de ello…- Tikki interrumpió sus pensamientos, mirando de reojo la Miraclebox- ¿qué Miraculous vas a elegir para Luka?-

-Si necesito un Miraculous para sustituir la función de Chat Noir, y al mismo tiempo, que sea un contrapeso para su Miraculous- dijo Marinette, mirando dentro de la Miraclebox. Bajo la tapa más grande solo quedaba el Miraculous de la Abeja: Pollen seguía a salvo. Wayzz, Nooroo, Duusu e incluso Plagg estaban en manos de Papillon Noir. Trixx estaba a salvo con Alya. Y todos los Miraculous del Zodiaco Chino estaban intactos.

Tikki miró los Miraculous.

-Sass…- dijo de pronto Tikki.

-¿Uh?-

-Sass, el kwami de la serpiente- dijo Tikki- Plagg y yo somos los kwamis más poderosos de la Miraclebox. Pero en nuestro mundo, Sass es el líder de los doce kwamis del zodiaco. No es tan fuerte como Plagg o como yo… pero su poder casi se puede comparar con el de nosotros dos. Además es callado y sensato, así que creo que hará una buena pareja con Luka-

Marinette suspiró y tomó el Miraculous de la serpiente. El kwami color turquesa apareció frente a sus ojos, y mira su alrededor, confundido, hasta que sus ojos se posaron en Tikki.

-¿Tikki?- dijo Sass, frunciendo el entrecejo- ¿qué es lo que sucede?¿Dónde está el Guardián de la Miraclebox?-

-El maestro Fu fue capturado por el nuevo enemigo, Papillon Noir- dijo Tikki, y señaló a Marinette- estás viendo a la nueva Guardiana-

Sass la miró en silencio unos segundos, y por un momento Marinette pensó que iba a objetar lo que dijo Tikki, pero el kwami inclinó su cabeza.

-Estoy a su servicio, gran Guardián de la Miraclebox- dijo el kwami en un tono solemne- ¿cuál es la misión que tiene preparada para mí?-

Marinette sonrió levemente, y acunó sus manos para que el kwami se posara en ellas. Sass entendió el gesto y se posó donde la chica le indicó.

-Necesito tu ayuda, Sass- dijo la chica- te voy a explicar todo lo que sucedió, pero antes que nada, quiero decirte que tu nuevo portador es una persona muy importante para mí-

Sass sonrió levemente, pero no comentó nada mientras que Marinette le contaba la naturaleza de su misión.

x-x-x

Mansión Agreste

Al día siguiente

Adrien se encontraba en la oficina de su padre, mirando el sitio vacío donde Marinette solía trabajar. Era sábado, por lo que su antigua amiga, ahora su empleada, tenía un día libre, y seguramente estaría terminando de desempacar en su nuevo apartamento con su nuevo novio.

-Estás pensando en ella otra vez, ¿verdad?- dijo Plagg con una sonrisa traviesa.

El chico gruñó como respuesta. Envidiaba un poco a Marinette, teniendo la independencia con la que él siempre había soñado y que ahora sabía que no tendría jamás por culpa de su padre, y un amor que él sabía que jamás tendría desde que decidió traicionar a Ladybug, la única mujer a la que había amado.

No sabía porqué sus pensamientos estaban con Marinette desde que la había "rescatado" de los ladrones americanos hacía dos semanas. Y sabía que no debía hacerlo. No debía acercarse a ella por la misma razón que había dejado el lycée y se había alejado de todos sus amigos. Además, no tenía porqué interesarse en ella. Ella había sido solamente una buena amiga. Y… además, estaba Luka.

Suspiró. Todo estaba mal. Se sentía más solo y atrapado que nunca y los remordimientos no lo dejaban dormir. Levantó los ojos hacia el retrato de su madre y sonrió tristemente. Al día siguiente era su cumpleaños número dieciocho. Otro cumpleaños sin su maman y, nuevamente, también sin su padre.

-Maman, ¿tú que harías en mi lugar?- dijo el chico en voz baja mientras que ponía su mano derecha sobre la pintura, sus ojos fijos en los de su madre- quiero volver a verte, pero mi corazón me dice que esto no está bien. Los remordimientos me carcomen. ¿Tú seguirías adelante con este plan, o…?-

No pudo terminar su frase, pues alguien llamó a la puerta. Adrien se volvió, fastidiado. ¿Porqué se sentía tan enojado todo el tiempo? Tal vez era cierto lo que le dijo Plagg una vez: que se estaba convirtiendo en su padre. Reprimió un escalofrío. Quizá… si él no fuera Papillon Noir, para ese momento ya habría sido akumatizado. Suspiró.

-¿Sí?- dijo en un tono un poco más agresivo de lo que se había propuesto.

-Lamento interrumpir, Adrien, pero hay alguien que ha estado insistiendo en verte- dijo Nathalie- y digo, insistentemente, no hay nada que pueda hacer para que se vaya…-

-Pues en ese caso llama al Gorila y dile que…-

-¡Adrien!- lo interrumpió Lila, abriéndose paso a un lado de Nathalie y apresurándose a plantarse frente a él. El chico se tensó por la presencia de la castaña, y la asistente frunció el entrecejo, desaprobando sus modales- conozco tu secreto-

Tanto Adrien como Nathalie palidecieron mortalmente ante esa declaración de Lila.

-¿Qué?- dijo Adrien intentando pretender que no tenía nada que ocultar, pero fallando estrepitosamente. Nunca había sido bueno mintiendo- ¿de qué rayos estás hablando?-

-De tu secreto- dijo la chica en voz baja- yo sé la verdad. Tú eres Chat Noir, ¿no? Bueno, Papillon Noir- sonrió- no necesitas negarlo, Adrien. Te vi regresar a la mansión ayer, después del ataque-

Ante esas declaraciones, Adrien palideció aún más y volvió su vista a Nathalie de nuevo, quien cerró la puerta de la oficina y cambió su expresión por una aún más amenazante. Adrien pensó que ahora sí Lila la había hecho; su asistente la iba a hacer desaparecer tal y como había hecho al maestro Fu. Sintió un vacío en el estómago. Aunque fuera Lila, no le parecía que a nadie le hicieran eso.

-Vamos, no tienen que ponerse tan tensos los dos- dijo Lila, encogiéndose de hombros, como si fuera lo más natural del mundo- por supuesto que no diré nada a nadie. Yo solo quiero ayudarte a recuperar esos estúpidos aretes. Quiero ver a Ladybug vencida y destruída, ¿y qué mejor manera de lograrlo que ayudar a Papillon Noir a obtener su Miraculous?-

Adrien la miró fijamente. El odio de Lila hacia la heroína no era ningún secreto para él. Nathalie le había comentado que las siguientes veces que fue akumatizada, la chica activamente había buscado el akuma para obtener poderes y lograr ser ella quien la destruyera. Pero había un pequeño problema: Adrien sabía bien que era una mentirosa y que no podía confiar en ella.

-¿Porqué confiaría en ti?- dijo el chico.

-Si no me crees que quiero ayudarte, entonces akumatízame- dijo Lila, cruzándose de brazos con una expresión confiada- hazlo, contrólame. No me importa cómo, pero quiero colaborar contigo para destruir a Ladybug, aunque sea de esa manera. Hazlo y convéncete de que me quieres tener en tu equipo-

Adrien frunció el entrecejo sin estar muy seguro y se volvió a Nathalie. La verdad era que no tenía opción. Lila sabía su secreto y si se negaba podía extorsionarlo y arruinar todos los sacrificios que había hecho hasta ese momento. Se frotó la frente. Las cosas se volvían cada vez más complicadas.

Al chico no le gustaba ni un poco la situación, pero Nathalie asintió levemente, indicándole que la cuidadosa asistente estaba de acuerdo con tomar ese riesgo.

-Bien- dijo Adrien en un tono resignado- pero no debes decir ni una sola palabra al respecto a nadie fuera de esta casa-

-Dah, es obvio. No te preocupes, Adrien- dijo Lila frunciendo el entrecejo- sé que Papillon Noir es el único que puede contra Ladybug. No voy a arruinar esta oportunidad de verla destruida-

-Bien- repitió Adrien mientras que reprimía un escalofrío al escucharla decir que quería que destruyera a Ladybug- dame un minuto-

Una vez que se quedó solo en la oficina, Adrien se volvió de nuevo al retrato de su madre y accionó el mecanismo para subir a la guarida de Hawkmoth.

-Chico, ¿estás seguro de querer hacer esto?- dijo Plagg, flotando a su lado con una expresión preocupada- sabes bastante bien que no puedes confiar en Lila. Es una mentirosa de carrera. Además, ella odia ferozmente a Ladybug. No solo la quiere exponer al mundo, sino que estoy seguro de que va a hacer todo lo posible para lastimarla. Y esa es la línea que siempre has dicho que no quieres cruzar-

-Lo sé, Plagg- dijo Adrien en un tono resignado- y no la dejaré cruzarla. No la dejaré lastimar a nadie, menos a Ladybug. Si se pasa de la raya, sé que puedo detenerla. Es hora de que Papillon Noir regrese a las calles de París-

Los kwamis asintieron con la misma expresión resignada desde hacía más de un mes.

-Plagg, Nooroo, transfórmenme-

x-x-x

Apartamento de Luka Couffaine

Al mismo tiempo

Luka estaba terminando de lavar los trastes del desayuno cuando escuchó unos golpecitos en la ventana de la sala de su apartamento, y casi se va de espaldas al ver que se trataba de Ladybug. Tras secarse rápidamente las manos con un paño, se apresuró a abrir la ventana para dejar pasar a la heroína, tras lo cual cerró de nuevo la ventana y corrió la cortina con cuidado.

-Ma… Ladybug- se corrigió el chico al volverse a la heroína con una expresión sorprendida- ¿qué estás haciendo aquí? Es peligroso, te pueden descubrir y…-

-No estoy aquí para hacer una visita social, Luka- lo interrumpió la chica, poniendo su dedo índice sobre sus labios- realmente estoy aquí porque necesito tu ayuda. Rena Rouge y yo te necesitamos-

Luka parpadeó, pero se imaginaba bastante bien qué era lo que significaban las palabras de la heroína.

-¿Acaso quieres decir que…?- dijo el chico.

Ladybug extendió su mano con la pequeña caja con el Miraculous hacia él.

-Luka Couffaine, recibe el Miraculous de la Serpiente- dijo la heroína con una sonrisa- te servirás de él para el bien de los demás. Debes mantenerlo en secreto a todos, y principalmente no debe de caer el manos malvadas-

El chico parpadeó mientras que tomaba la caja, sin quitar los ojos de encima a Ladybug. Apenas podía creer que fuera Marinette y, al mismo tiempo, era obvio que esa chica tan extraordinariamente valiente tenía que ser la heroína. Era confuso.

Luka levantó la tapa de la caja, y una luz color turquesa apareció frente a él. Después de ello, el kwami de color turquesa sonrió levemente, mostrando sus colmillos.

-Salut, me llamo Sass, y soy tu kwami- dijo Sass, mirando fijamente al chico- fuiste elegido para que trabajemos juntos en esta misión-

-Él es quien te dará tus poderes- dijo Ladybug.

-Ma… Ladybug, ¿estás segura de esto?- dijo Luka, mirando un poco dudoso al kwami- no hay nada que quiera más que ayudarte, pero ¿que pasará si no soy lo que necesitas para combatir a Papillon Noir?-

Ladybug iba a decir algo, pero Sass flotó frente a él.

-Vamos, tienes que tener más confianza en ti mismo- dijo el kwami en un tono serio- París te necesita y Ladybug te necesita. Estoy seguro de que darás lo mejor de ti mismo-

El chico sonrió levemente y asintió. Iba a decir algo más, cuando el yoyo de Ladybug comenzó a sonar, anunciando la conocida alerta de akuma. La heroína tomó el yoyo, accionando la pantalla y vio el informe.

-Hay un nuevo ataque de akuma cerca de la torre Eifffel- dijo Ladybug con una expresión preocupada- tal parece que tendrás que hacer tu debut un poco antes de lo que tenía planeado- sonrió levemente y le puso una mano en su hombro- ¿estás listo para convertirte en un superhéroe?-

Luka se colocó el Miraculous, que era una pulsera, y suspiró largamente. No estaba convencido de ser lo suficientemente fuerte para pelear junto a Ladybug, pero no por ello iba a dejar de intentarlo.

-Supongo que debo estarlo- dijo él sonriendo levemente- lo estoy-

-Solo tienes que decir "Sass, transfórmame"- dijo el kwami.

-Bien- dijo Luka, volviéndose a Ladybug y acentuando su sonrisa- Sass, transfórmame-

El kwami color turquesa fue absorbido por el Miraculous, y Luka se transformó en un superhéroe con un traje color turquesa y amarillo, una máscara parecida a la de Chat Noir, sus ojos con escleras amarillas y una lira como arma. El chico se miró a sí mismo con curiosidad, observando sus manos y la lira.

-Bien, es hora de pasar a la acción- dijo Ladybug, sonrojándose levemente al ver lo guapo que se veía en ese traje. No atinó sino a guiñarle un ojo y darle la espalda para dirigirse a la ventana. Luka la detuvo, y la besó en la mejilla.

-Supongo que no podré mostrarte afecto mientras estemos transformados, ¿verdad?- dijo él.

-No creo que sea muy prudente hacerlo- dijo la heroína intentando borrar el rubor de sus mejillas- no podemos dejar que Papillon Noir sepa que estamos juntos o que conocemos nuestras identidades civiles. ¿Cómo te llamamos?-

Luka se quedó pensativo.

-Viperion- dijo el chico, sonriendo.

-Bien, Viperion- dijo Ladybug- Rena Rouge debe estarnos esperando ya- añadió antes de saltar por la ventana. El chico dudó por unos segundos, pero se puso la lira en su cinturón y la siguió inmediatamente.

x-x-x

Cima de la Torre Eiffel

Más tarde

Papillon Noir se encontraba en la cima de la Torre Eiffel, frunciendo el entrecejo y cruzando los brazos oculto en las sombras, pensando que seguía sin gustarle mucho la situación en la que estaba. Finalmente había akumatizado a Lila, volviéndola a convertir en Volpina, y la había seguido a la torre Eiffel para ayudarla en la pelea. Al menos sabía que si Volpina llegaba a intentar lastimar seriamente a Ladybug, él podía usar el poder del Miraculous de Papillon para detenerla.

Pateó el suelo con impaciencia. ¿Dónde estaba Ladybug? Seguramente había ido a buscar a Rena Rouge. No sabía porqué, pero tenía la impresión que conocía a la pelirroja en su vida como civil. No sabía quien sería, pero si con Volpina lograba quitarle su Miraculous junto al de Ladybug, pronto sabría la respuesta.

No pasó mucho tiempo cuando vio a Ladybug aparecer frente a Volpina en la base de la torre Eiffel. En efecto, la heroína venía acompaña de Rena Rouge, pero esta vez las chicas no estaban solas. Estaba con ellos otro héroe con un traje de color verde. Por un momento pensó que era Carapace, pero Papillon Noir recordó que él tenía el Miraculous de la Tortuga, además que el tono de piel y la complexión de este chico era muy diferente al de Carapace.

Los tres héroes llegaron a la base de la torre Eiffel y se pusieron en guarda, listos para pelear contra Volpina para tratar de quitarle el objeto akumatizado.

-Rena Rouge, por la izquierda- escuchó decir a Ladybug volviéndose hacia los héroes- Viperion, por la derecha. Recuerden que su poder es crear ilusiones-

-Entendido, Lady- dijo Rena Rouge.

-Terminemos con esto pronto, LB- dijo Viperion guiñándole un ojo.

Papillon Noir entrecerró los ojos y apretó los dientes al ver ese gesto de Viperion hacia la heroína. Volpina tocó su flauta y hacía aparecer miles de copias suyas, pero el chico no estaba prestando atención. No podía quitar sus ojos del nuevo héroe mientras que caía en cuenta de que Ladybug debía tener la Miraclebox tras la desaparición del maestro Fu para poder haber reclutado un nuevo héroe.

El villano frunció entrecerró los ojos. ¿Quién podía ser ese nuevo héroe? ¿A quién habría elegido Ladybug?¿A alguien que conocía? No, eso sería arriesgado. Pero tenía que ser alguien en quien ella confiara.

Pensando en ello, Papillon Noir bajó de la cima al primer piso de la torre Eiffel para ver la pelea más de cerca. Cada minuto que pasaba notaba más y más la complicidad entre el nuevo héroe, que escuchó que se llamaba Viperion, y Ladybug. Frunció el entrecejo furioso al caer en cuenta de que finalmente Viperion había tomado su lugar al lado de la heroína.

El chico sintió como si su sangre hirviera en sus venas. ¡Ladybug ya lo había reemplazado! ¡Ella siempre le había dicho que era irremplazable, y lo había reemplazado por esa… serpiente!

Tras unos minutos de pelea, Volpina estaba rodeada por los tres héroes, quienes estuvieron a punto de tomar su objeto akumatizado, cuando Papillon Noir cayó entre ellos y la chica castaña. Antes de que los héroes pudieran hacer algo, el villano se lanzó contra directamente contra Viperion, tomándolo del cuello y azotándolo contra una de las columnas de la torre Eiffel con todas sus fuerzas antes de que el héroe pudiera hacer algo defenderse.

-¡Viperion!- exclamó Ladybug al verlo y Papillon Noir volvió sus vista hacia ella, visiblemente furioso.

-Oh, conozco bastante bien esa mirada y ese tono de voz- siseó Papillon Noir, sin aflojar ni un poco su agarre al cuello de Viperion- ¡esa mirada tuya solía ser para mí! ¿Acaso ya me reemplazaste por esta basura, ma lady?-

-Chat Noir, suéltalo- dijo Ladybug, su atención entre él y Viperión, y al mismo tiempo mirando de reojo a Volpina, que había comenzando a pelear acaloradamente con Rena Rouge tan pronto como Papillon Noir había intervenido para ayudarla- por favor, no tienes que hacer esto-

-Tu ingenuo Chat Noir ya no existe más, bugginette- dijo Papillon Noir, apretando aún más el cuello de Viperion y volviéndose hacia él- ¿dónde está tu Miraculous, serpiente? Te voy a…-

Pero Viperion no se iba a quedar sin hacer nada. En vez de usar sus manos para tratar de liberarse del agarre de su enemigo, el héroe hizo sonar su lira, causando que una corriente eléctrica recorriera a Papillon Noir, paralizando su brazo, obligándolo a soltarlo y a dar un paso atrás, siseando furioso. Ladybug aprovechó para atrapar a Papillon Noir con su yoyo, forzándolo a levantar las manos sobre su cabeza mientras que lo empujaba contra la columna para que no pudiera usar su poder de Destrucción para liberarse.

-¿Cuál es tu problema, Chat Noir?- dijo la chica en un tono furioso, aún asustada porque el villano estuvo a punto de hacerle daño a Viperion.

Papillon estaba furioso. ¡Ladybug lo había reemplazado! Estaba tan molesto que hasta había olvidado por un momento la promesa que hizo de no lastimar a nadie y miraba a Viperion con verdaderas ganas de desmembrarlo.

-¿Que cuál es mi problema? ¡Tú eres mi maldito problema!- gritó Papillon Noir forcejeando para soltarse- ¡tú eres mi único problema!¡Si tan solo tuvieras la voluntad de ayudarme todo esto ya habría terminado! Mi sufrimiento y el de todo París serían cosa del pasado. Pero no, decidiste no confiar en mí…-

Ladybug sintió un vuelco. ¿Sufrimiento?¿Chat Noir estaba sufriendo?¿O de qué podría estar hablando?

-Chaton, sabes bien que no podemos usar nuestros Miraculous para pedir deseos porque el precio a pagar es muy caro y…- comenzó a decir Ladybug mientras que Viperion se acercaba para ayudarla a quitarle los Miráculous.

-¡AAAAAAAH!-

Los tres dieron un respingo al escuchar ese horrible grito de dolor y se volvieron hacia el sitio donde había provenido el sonido, el cual fue seguido casi de inmediato por una risa maliciosa.

Volpina había logrado acorralar a Rena Rouge, doblando uno de sus antebrazos sobre su espalda hasta su punto de quiebre, que fue lo que hizo que la chica pelirroja gritara de dolor. Volpina había aprovechado eso para arrancar su Miraculous de su pecho y Rena Rouge se convirtió en Alya Césaire ante la sorprendida vista de todos.

-¡Alya!- los labios de Ladybug dejaron escapar un grito de horror al ver a su mejor amiga en las garras de Volpina, haciendo que su yoyo soltara a Papillon Noir para poder correr a ayudar a su amiga, mientras que Viperion pareció brevemente desconcertado por lo ocurrido, pero corrió tras Ladybug.

Papillon Noir, por su parte, miró a la pelirroja petrificado y tan pálido como los dos héroes.

"No… no puede ser…"

-Alya…- dijo Papillon Noir sin aliento, horrorizado al ver a la novia de su mejor amigo entre las garras del akuma que él mismo había creado. Su horror no disminuyó ni un poco al notar que Volpina seguía golpeando a la chica pelirroja a pesar de ya haberla vencido.

Papillon Noir frunció el entrecejo furioso y decidió intervenir. ¡Tenía que hacer algo para evitar que Volpina lastimara aún más a Alya! Usó su poder y la silueta de una mariposa apareció frente a sus ojos.

-¡Volpina, ya es suficiente! Ya le quitaste su Miraculous, ahora detente-

-¡Jamás!- siseó la chica akumatizada mientras levantaba su puño para volver a golpear a la indefensa Alya, quien hacía débiles intentos por soltarse de ella- voy a destruir a esta…-

-¡DETENTE EN ESTE INSTANTE!¡ES UNA ORDEN!- gritó Papillon Noir, sorprendiendo a Ladybug, y paralizando a Volpina por un momento con su poder.

Viperion aprovechó esa distracción de la chica akumatizada para saltar hacia ella y tomar en sus brazos a Alya, y después salir corriendo rápidamente hacia la plaza de Trocadéro, alejándola de Volpina y del peligro.

Ladybug respiró aliviada de que Papillon Noir detuviera a Volpina y que Viperion se hubiera encargado de poner a salvo a su mejor amiga, pero al volverse a la chica akumatizada para intentar recuperar el Miraculous del Zorro, Papillon Noir liberó a Volpina de su poder y se lanzó contra Ladybug al mismo tiempo, haciéndola caer de espaldas al suelo y poniendo una rodilla en su abdomen para impedirle levantarse.

-Arggg…-

-Un Miraculous menos y nos faltan dos- sonrió maliciosamente Papillon Noir, mostrándole sus garras, intentando fingir que ver a Alya herida no le había causado malestar. Pero no podía perder la oportunidad de tomar el Miraculous de Ladybug, ahora que la heroína estaba sacudida por lo sucedido a su aliada- aunque realmente es el tuyo el que quiero. ¿Porqué no haces las cosas más fáciles y me das tu Miraculous? Prometo no lastimarte si lo haces-

La heroína gruñó. Tras ese lapsus en el que Papillon Noir detuvo a Volpina, el villano había regresado a ser el mismo desgraciado que hacía unos minutos. No, no del todo, como Ladybug lo observó. Se notaba que Papillon Noir aún estaba tenso por lo que había sucedido con Rena Rouge.

-Jamás- dijo Ladybug en voz baja pero con convicción. Tras ver cómo había detenido a Volpina, ahora sabía que su enemigo no parecía estar dispuesto a lastimar a nadie, y esa convicción volvió a darle esperanzas de recuperar a su Chat Noir- sé que no me vas a lastimar, chaton. Sé que tú no eres una mala persona-

Papillon Noir frunció el entrecejo ante esa aseveración mientras que Volpina comenzaba a caminar hacia él y examinaba el Miraculous del Zorro que había arrancado del pecho de Rena Rouge y ahora estaba en sus manos.

-Realmente lo siento mucho, ma lady- dijo el villano en voz baja, extendiendo una de sus manos hacia su oído derecho. Sus ojos verdes estaban llenos de tristeza, como si tomar los aretes que estaban al alcance de su mano le fuera a doler tanto como a ella- estoy seguro de que un día lo entenderás todo. Ahora, veamos quien está detrás de esta máscara…-

Ladybug se retorció, tratando de soltarse al ver que Papillon Noir estuvo a punto de arrancarle sus aretes también cuando Viperion regresó a la torre Eiffel, y de una patada se lo quitó de encima.

-No te atrevas a ponerle las manos encima, pulgoso- siseó Viperion en tono amenazante, interponiéndose entre la heroína y los dos enemigos.

-LUCKY CHARM- dijo Ladybug, y obtuvo un espejo- ¿qué se supone que haga con esto?-

-Como siempre, tu poder es fastidiosamente frustrante, Ladybug- dijo Papillon Noir entrecerrando los ojos mientras miraba furioso a Viperion por la interrupción- creo que esta pequeña reunión terminará de una vez. Si me disculpas, ma lady, tengo otras cosas que hacer. Pero me estaré llevando como recuerdo este nuevo Miraculous para mi colección-

-¡No!- gritó Ladybug, pensando horrorizada en el kwami residente de ese Miraculous que estaba ahora en manos de Volpina- ¡espera!¡Devuelve a Trixx!-

-Hasta la próxima vez, Ladybug- dijo Papillon Noir, tomando distancia y lanzando una última mirada amenazante a Viperion- realmente te arrepentirás de haberme reemplazado por una serpiente-

Y antes de que pudiera decir algo, Papillon Noir saltó para alejarse de la torre Eiffel. Iba a seguirlo, cuando un centenar de Volpinas se lanzaron contra ambos. Ladybug uso el espejo para darse cuenta de que todas eran falsas, pero cuando identificó a la verdadera ésta ya estaba lejos, siguiendo a Papillon Noir.

-Merde!- gritó frustrada Ladybug, cayendo en cuenta de que había perdido otro Miraculous, además de que no había logrado desakumatizar a Volpina- arggg…-

-LB- dijo Viperion, poniendo su mano en el hombro de ella antes de que se lanzara a perseguir a Papillon Noir y a Volpina- espera un poco. No te queda mucho tiempo y Alya está…-

La heroína asintió tristemente, y lanzó el espejo al aire para usar su poder para que que las catarinas mágicas regresaran todo al orden, incluyendo la muñeca rota de Alya. Ladybug siguió a Viperion a donde había escondido a la pelirroja, se arrodilló junto a ella y le puso una mano en su hombro.

-Hey, ¿te encuentras bien, Alya?- dijo Ladybug en voz baja, en un tono lleno de preocupación. Se sentía terriblemente culpable de lo que le había pasado a su mejor amiga, pensando en que no debió haberla involucrado en esta pelea.

-¡Por supuesto que no!- le respondió la pelirroja con gruesas lágrimas fluyendo de sus ojos- ¡lo arruiné todo, Ladybug! Perdí un Miraculous y ahora el enemigo es mucho más poderoso por mi culpa…-

Ladybug se mordió el labio.

-No, no digas eso, Alya. Nada de esto es tu culpa- dijo Ladybug, poniendo ahora sus dos manos sobre los hombros de la pelirroja y sonriendo levemente para intentar tranquilizarla, aunque ella misma se sentía terriblemente preocupada al saber que Trixx estaba ahora en poder de su enemigo- estoy segura de que todo va a estar bien. Venceremos a Papillon Noir y recuperaremos a Trixx antes de que te des cuenta. Te lo prometo-

Alya no sonrió y Ladybug decidió llevarla a su casa, donde Nino podía estar con ella y consolarla un poco mejor. No lo admitiría en voz alta, pero en ese momento ella misma se sentía igual de derrotada que Alya.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Conste que les advertí de la pelotita antiestrés. Team Ladybug perdió otro Miraculous que está ahora en manos de Papillon Noir, además de que pudimos ver los celos de nuestro rubio favorito en contra de Viperion. Nop, aún no ha superado a Ladybug, y el idiota lo sabe. Lila siendo Lila, no le importó que conociera a Alya, a nadie le sorprende. Y Adrien se siente genuinamente culpable ahora que sabe que Alya era Rena Rouge.

Ahora, si no han visto Oblivio no sigan leyendo, solo sepan que agradezco sus reviews, y nos leeremos pasado mañana…

Última advertencia, hay spoilers…

Después de lo que pasó en Oblivio me parece sumamente difícil escribir escenas Lukanette (y eso que nunca han sido fáciles para mí) Dios mío, si ya estaba afónica, no estoy muy segura de que recupere mi voz en algún momento. Fue tan… tan… arrrggg… en serio, juegan con nuestros sentimientos.

Muchas gracias por sus reviews. Abrazos.

Abby L.