Había dividido su cuerpo para luchar contra la chica, era hábil pero no lo suficiente. Ambos cuerpos la rodeaban y lanzaban un ataque contra Shizune, pero antes que impactaran su fuerza contra la chica, un juonnin llegó y desvió ambos ataques con agilidad, el pulgar hacia arriba y esa mirada con un ojo cerrado intentaban decirle a la chica que todo estaría bien.
La pelea disputada entre "Tobi" y Tsunade ya había tomado vuelo, sus alrededores estaban más que devastados y aún cuando la Kage había hecho todo lo posible por abstenerse a usar todo su poder y/o llevar fuera de la aldea al intruso, los poderes de éste la obligaban a lo contrario.
- Godaime-sama no pelea con todo – seguía su juego – Pero si quieres rescatar ésta aldea, será mejor que des más que eso.
La voz de su enemigo se había hecho más gruesa en ése último comentario, había estado jugando con ella y tenía razón, no podía seguir desistiendo. Miró su alrededor, después de un mes de esfuerzos la aldea había quedado nuevamente devastada, si no peleaba enserio no habría nada más que rescatar. Una marca en la frente se extendió por su cara recuperando las graves heridas de su cuerpo.
- ¡Tsunade-sama! -
Apenas alcanzó a exclamar, la mencionaba usaba el Ninpou souzou-saisei, una vez más acortaba su vida. Su distracción le costó una gran herida en el brazo y retomando su atención al enemigo de cara blanquecina solo asentó con la cabeza, sabía cual era su deber.
- ¡Kuchiyose no jutsu! -
Una gran babosa fue invocada, la Senju, en la cima de aquel animal sonreía con astucia a su enemigo.
- Es momento de pelear enserio -
- Has tardado en decidirte, pero ya basta de juegos, es tiempo de mostrar que el clan Uchiha ha sido muy superior al Senju -
A los alrededores de los shinobis presentes podía verse aquello que dejaron, desde pequeñas hasta muy grandes explosiones hechas con la arcilla del Akatsuki que ya se había deshecho de su capa y quedado tan solo con el pantalón.
- ¡Kuchiyose no jutsu! -
Invocando a 8 perros que saliendo de la tierra aprisionaron apenas al terrorista, Kakashi cubrió el ojo del sharingan, ya que el agotamiento por el uso de éste comenzaba a presentarse.
- ¡Maldito! -
Akamaru se había unido al escuadrón de perros que aprisionaban al rubio, éste, al verse inmovilizado, apenas movió las bocas de sus manos y moldeo restos de arcilla que habían quedado en sus palmas, un ejército de insectos comenzaba a cubrirlo y antes de que la arcilla saliera de sus bocas la Hyuga dio pauta a lo que Deidara planeaba.
- ¡Cuidado! -
- ¡Katsu! -
La explosión alcanzó a quitar a los insectos, las mandíbulas de los perros aflojaron sus ataduras dándole suficiente tiempo para que éste liberara una mano y realizara nuevamente una explosión. Los perros se alejaron y Kiba intentó detenerlo, pero la explosión ya estaba hecha y solo quedaba intentarlo de nuevo.
En el centro de la aldea el azabache corría en dirección del Kyubi, presuroso, mantenía la concentración en su objetivo y en su andar viró a su derecha notando que su compañero pelinaranja salía de la aldea llevando tras de si un trío de ninjas cuyas identidades ya conocía. La carga de su compañero era mínima con esos tres, solo faltaba llegar a aquel sitio.
Kizame lidiaba con los ninjas que le atacaban, no le costaba trabajo esquivar sus ofensivas; él mismo se había contradicho y jugaba con los shinobis que desesperados pretendían defender su aldea. Aquellos rayos en el cielo eran señal de que la batalla ya estaba prácticamente ganada, era momento de ponerse serios y en una pausa él cara azul se liberó de estorbos como la capa de su organización para que sus movimientos fueran más ágiles.
- Idiota ¿Por qué no te quedaste donde él te dejó? -
- ¡Qué te importa! ¿Tu que sabes de amor? Necesito… -
Ambos tipos fácil objetivo, ambos su enemigo y solo uno tenía el valor de atacar a los distraídos que discutían.
- ¡Ya te tengo! -
- No puedo moverme -
- Estas bajo mi jutsu – sonreía con astucia obligándolo a imitar sus movimientos – Será mejor que te rindas si pretendes salvar a tu compañera.
El alvino tenía por el cuello a la joven de anteojos, presionaba con poca fuerza la garganta, aún le faltaba mucho para realmente amenazarla.
- ¿Cómo pudiste dejar que te atraparan? -
Cada palabra la decía con un gesto de dolor, el que la levantara de esa forma la estaba lastimando y su desesperación por llegar donde habían caído esos rayos le perjudicaban el doble.
- ¡Tu tuviste la culpa! -
El le había salvado la vida, no le gustaba admitirlo pero le debía una y ahora cautiva por él mismo y sin ser su voluntad, luchaba por librarse aunque las fuerzas prácticamente la habían abandonado.
Cuatro contra uno y llegaban otros shinobis de máscaras de zorro rodeando al joven, éste hizo una breve retirada, no con la intención de escapar pues a unos metros de distancia, tras haber ingerido arcilla, detuvo su carrera y creo un gran clon de si mismo.
El equipo disponible a esa área llegaba mirando la retirada del enemigo, éste se elevaba rápidamente. El muñeco de Deidara hizo una explosión muda, pero más que explosión solo se visualizo al muñeco desintegrarse dejando perplejos a los que lo veían, ya que aquellos que conocían al rubio pensaban una explosión de magnitudes colosales.
Al llegar Deidara a cierta altura, sus labios se abrieron para emitir sonido, de entre algunos árboles no lejanos alguien saltó, no llegó a la misma altura que el rubio pero lanzó un kunai hacia las manos del Akatsuki antes que la primera letra sonara.
- ¿Qué es esto? -
No esperaba ese ataque, pero más aún, no espera del todo aquella persona lanzando el arma que había interrumpido aquella palabra que activaba cualquiera de sus bombas.
- Si haces eso no solo los volarás a ellos – comentó un joven azabache que caí después del salto – Piensa las cosas antes.
- Sasuke-kun -
Murmuró la Hyuga que sorprendida lo miraba caer. Tanto buscarlo… tanto ayudando a hallarlo y ahora se presentaba como el enemigo, seguramente Naruto y Sakura estarían decepcionados, tristes…
- Ese no es Sasuke - argumentó el Inuzuka – Solo es un bunshin.
- ¡Maldito Sasuke! ¡Atiende tus propios asuntos! ¡Kat…! -
Nuevamente fue interrumpido por una nueva arma que apenas alcanzó a distraer a Deidara.
- Nos volaras a todos, incluyendo al Kyuubi -
- ¡Que molesto! -
Sabía que ese Uchiha tenía razón, no podía hacerlo de esa manera, tan solo había desperdiciado sus preciadas micro bombas, pero ya habría momento de usarlas. Miró hacia abajo, había mucho shinobis ahí, podría volarlos a todos fácilmente con una bomba, podría hacer bella arte, pero ahora en las alturas, su prioridad sería buscar al biyu.
Vieron como se alejaba por el cielo, uno de los Anbus quiso detenerlo pero el bunshin lo detuvo.
- ¡Sasuke! – Llamó el alvino - ¿Qué crees que haces?
- Solo vengo mi clan -
El Anbu se lanzó contra el bunshin, éste lo esquivó y lanzó un golpe, el hombre de la máscara logró esquivarlo y con la katana desenvainada cortó en dos el jutsu. Antes de desvanecerse por completo, dio la ubicación del biyu y el resto de los ninjas.
- ¡Hey tu! – Se dirigió Kizame – Detente o los mataré.
¿Qué hacía? Aquella chica estaba embarazada y Shikamaru ¿se atrevía a hacerle eso? ¡Alto! Ella era su enemiga pero aún así… La pelirrosada se encontraba en un dilema y aturdida miró la escena.
- Haz con ellos lo que quieras, solo tengo un objetivo -
¡Maldición! Ni por ser aliados el hombre de cara azulada detuvo aquel ataque devastador que por el impacto lo sacó volando. Su desconcentración dejó libre al Hozuki que apenas alcanzó a sacar a Karin del alboroto.
- ¡Mierda! Esto se va a poner peor – volteó a ver a la pelirroja y su expresión se hizo más que seria - ¡Si quieres salvarte más te vale que te escondas en un buen sitio!
- ¡Yo no…! -
- ¡El vendrá pronto! ¡Solo escóndete bien! -
No le dio tiempo a Karin de decir o hacer algo para detenerlo, él la cubrió mientras ella hallaba donde esconderse. La pelea tomaba otro sentido y los ninjas de Konoha procuraban su distancia ante Samaheda, les había costado mucho chakra darse cuenta de lo que sucedía al contacto con ella.
La batalla ya era seria y antes de que un golpe bien asestado contra la pelirrosada se impactara, un joven de s blanca salió de entre algunos escombros.
- ¿Aún no has podido terminar con esto? Te dije que yo me encargaría del Kyuubi -
- ¡Sasuke-kun! -
Todos al pendiente de la llegada del azabache se les iluminaban los ojos a aquellos que lo habían estado esperando.
- Encárgate del resto -
- Solo vienes a darme órdenes Sasuke, pero sabes que tengo mis propias instrucciones -
El mencionado se precipitó a concentrar una bola de chakra en la palma de su mano y con alta velocidad se acercó al biyu impactándolo contra el pecho de éste.
- Tu pelea será conmigo Naruto -
Todos ahí quedaron perplejos, nadie imaginó que con uno de los ataques más poderosos del Uchiha iba a reaccionar contra el rubio.
- ¡Sasuke-kun! ¡Detente por favor! -
Llamó su atención aquella voz, volvió su mirada a ella y creando un nuevo chidori, lo lanzó contra la ojiverde.
¿Qué estaba pasando? Sasuke… Sasuke ¿La estaba atacando? Sentía un gran dolor, no solo el de su cuerpo lastimado por el ataque, si no por que sentía por segunda vez el corazón roto.
La impresión de sus antiguos compañeros era más que notoria en sus rostros y antes de reaccionar a su shock, el azabache realizaba la misma acción con cada uno de ellos. Era demasiado rápido para los de la hoja y aunque hubo uno que otro que alcanzó a alejarse, siempre fueron alcanzados.
- ¡Sasuke! ¿Qué crees que estás haciendo? -
El rubio no podía creer lo que veía, apenas se levantaba y reestablecía del ataque, su ventaja: El Kyuubi. Aún permanecía en él el fervor de que el equipo 7 fuera como antes, ese era su deseo, esa era su promesa.
Ella había sentido su llegada, anhelaba poder presentarse frente a él pero temía por distraerlo de la batalla así como había sucedido con Suiguetsu.
Kizame dirigía un ataque hacia el rubio aprovechando el primer ataque del azabache, pero Sasuke lo detuvo antes de impactarse.
- ¡Te dije que el Kyuubi es mío! -
Retiró su espada, sonrío irónicamente y un sonido no muy lejano lo obligó a voltear, ahí en el cielo se encontraba Deidara que llegaba con el pájaro de arcilla.
- Nosotros nos encargaremos de los demás, ¡hey! Deidara, cuidado como usas esas bombas -
Sus heridas ya habían sanado, era el único que podía permanecer en pie, el ataque había sido fuerte, pero no mortal. Se preparaba para luchar, pero su pendiente era la seguridad de los demás, más aún que el Akatsuki rubio había bajado y se preparaba para el ataque así como Suiguetsu.
- ¿De verdad serías capaz de matar a tus compañeros? -
El Uchiha desenvainó su espada frente al Uzumaki, una mirada al Hozuki le daba la indicación y el cambio de dirección de la espada se dirigió al Akatsuki de cara azul.
- ¡Basta de juegos! -
- ¡Mierda! – Tomó su espada con fuerza y se lanzó contra Kizame - ¡Déjame pelear con él Sasuke! Quiero a samaheda.
Espero ésta versión de lo que me gustaría del final les agrade, no nada más por el SasuKarin, si no por los giros que la historia pueda ir tomando.
Quiero agradecer a todos los que han leído mi Fic y agradezco que me sean pacientes, supongo que algunos ya les pudo haber aburrido las batallas, pero les prometo que en el siguiente capítulo habrá más SasuKarin.
Agradecimientos a:
Evarne
jazmin6699
Sayuki-Uchiha
Karina Natsumi
louvre-lolita
xxxIchiRuki4ever
ManaLaMagaObscura
titaternura
camii-ssk
ItaNee-Chan
Orihime Uchiha
