Capítulo 9

Aquella casa parecía un mansión, aunque la chica había pasado por ahí muchas veces, no se había percatado de lo grande y hermosa que ésta era.

Estaba a un par de cuadras de la suya. Se encontraba ubicada en una esquina. Tenía un jardín precioso, había rosales, lirios y dos árboles enormes. También había allí una mesa redonda de campo, con una sombrilla enorme al centro y cuatro sillas. Era de dos plantas, la fachada de color amarillo, el camino que llevaba a la cochera y la puerta principal era de cerámico en color rosa, tanto las ventanas como las puertas eran de madera. En la planta alta había un balcón y el techo era de tejas en color caoba. La chica se quedó deslumbrada.

- Tu casa es... muy bonita.- dijo, Sam sonrió.

- Gracias. Espera a que la veas por dentro.- presumió, Quinn sonrió.

Entraron a lo que ella seguía llamando mansión, efectivamente él no mentía cuando dijo eso: Justo frente a ellos estaba la escalera, ésta era de madera y el barandal en color negro. Todo el piso era de madera en color arena. A su lado izquierdo había un desnivel, ahí estaba la sala, las paredes eran de color rojo ocre; los sillones eran de piel en color crema, con cojines en color café y calabaza. Al centro de la sala estaba una mesita muy linda, de madera también, casi del mismo color del piso, sobre ella había un frutero, con manzanas artificiales; bajo ésta había un tapete que tenía dos cuadros, uno en color naranja y otro color arena. Junto a la pared estaba un mueble, en donde se encontraba un home theatre, el DVD y la televisión LCD marca Samsung, de 46 pulgadas. Había dos ventanas grandes, las cortinas eran blancas con detalles en color calabaza.

Al lado derecho de la escalera, se encontraba el comedor, para 6 personas, éste era de color ocre y los cojines de las sillas en color beige, de junto estaba la cocina. Al centro de ésta estaba una barra, la parte superior era en color gris oscuro y blanco por abajo, en ésta había dos sillas con su base de fierro y el asiento y respaldo en color cereza. Quinn se sorprendió al ver que las paredes eran de color gris, el refrigerador era de acero inoxidable, así como también la estufa, la campana y el bote de basura. Había dos lámparas que colgaban sobre la barra, en color negro, dos ventanas grandes con persianas en color gris oscuro.

- Nunca había visto una casa tan linda.- exclamó la rubia, el chico solamente sonrió.

- ¿Tienes hambre, quieres algo de beber?

- No.- respondió ella, aún con deseos de vomitar.- Estoy bien.

- Veré si Emma está arriba.- dijo él, espérame en la sala.

- Claro, pero...- se lo pensó bien antes de preguntar.- ¿Puedo pasar al baño?

- Ah sí, está al fondo de la escalera.- dijo él.

El rubio subió los escalones de dos en dos, Quinn se encerró en el baño, éste era muy grande. Se miró al espejo, las palabras de Sam resonaban en su cabeza, a ella le gustaba demasiado y le había hecho una promesa... pero también tenía otra promesa, una que se había hecho tiempo atrás: llegar a los 30 kg. Sólo así podría estar delgada y perfecta. Se sentía confundida. Suspiró.

- Vamos Quinn, hazlo por él.- se dijo a sí misma.- Para que no se sienta avergonzado de andar con una cerda como tú.- el odio comenzó a subir por su garganta, así como también la hamburguesa de esa noche. Sin siquiera detenerse a pensar un poco más se inclinó en el retrete y comenzó a vomitar, de forma automática salió todo. Para su suerte se había vuelto casi una experta en eso y no hacía mucho ruido. Jaló la perilla y se levantó, sosteniéndose de la pared, las piernas le temblaban, se miró al espejo y se arregló un poco el cabello, se secó las lágrimas que salían por el esfuerzo. Abrió su bolsa y sacó el cepillo de dientes. Cuando quedó lista, le sonrió a su reflejo.- Lo has hecho bien, debes seguir así.

Salió del baño y fue directo a la sala, ahí estaban Sam, Emma y un chico de cabello castaño que a ella le pareció lindo.

- Quinn, ¿cómo estás?- se acercó Emma a saludarla.

- Muy bien.- sonrió.

- Eh... mucho gusto.- dijo Kurt, extendiendo su mano.- Yo soy Kurt, el hermano de Sam.

- Ah sí.- le respondió ella al saludo.- Quinn Fabray, mucho gusto.

- Te has de preguntar por qué quería conocerte.- dijo Emma, todos se sentaron, Kurt junto a su novia en el sillón grande, Sam en el sillón pequeño y Quinn en el mediano, frente a todos. Ella asintió.- Verás, estoy estudiando diseño de modas y ya empiezo con las pasarelas y desfiles en la escuela y necesito una modelo para algunos vestidos que he hecho.

- Ajá.

- Me parece que tú eres perfecta para eso.

- Es una broma.- se dijo, sintiéndose incómoda.- ¿De verdad?

- Sí, de verdad.- dijo la pelirroja sonriendo.- Los vestidos te quedarán hermosos. ¿Qué dices?

- Pues...- no lo entendía, ¿se trataban de vestidos para muchachas con sobrepeso? Debía ser eso, ella era perfecta para modelar ropa en tallas extra.- Está bien.- respondió.

- ¡Gracias!- exclamó.- Si quieres vamos para que te los pruebes.- Fabray miró a Sam sin saber qué hacer, éste se puso de pie y Emma también, ella los imitó. Subieron hasta la habitación del rubio, era muy grande. Las puertas del closet eran de madera, las persianas guindas, el techo del mismo color, las paredes color beige, la cama era matrimonial con una sobrecama en color arena con detalles rojos. Tenía una escritorio en donde había algunos libros, su laptop, impresora y una lámpara. Se sorprendió al ver que el cuarto de Sam era el que daba al balcón.

- Eres muy ordenado para ser un chico.- dijo Quinn, Emma se rió.- ¿Dije algo malo?

- No, nada.- dijo Sam sonriendo, la rubia se sonrojó.

- Estos son los vestidos.- dijo la pelirroja levantándolos de la cama.

- ¡Son muy lindos!- exclamó Quinn, en efecto, eran tres vestidos, uno era strapless, de color rojo, un poco arriba de la rodilla, otro era largo, de tirantes, en color verde, tenía una cintilla en la cintura que terminaba en un moño en la parte de atrás, de color verde un poco más claro, y por último, otro strapless en color blanco a la rodilla, tenía flores bordadas, estaba ajustado de la cintura y un poco suelto en la parte de abajo.- ¿Tú los hiciste?

- Sí.- se jactó.- ¡Ahora pruébatelos! Vamos Sam, no puedes ver a la chica.- dijo empujándolo hacia para salir, el rubio sonrió. Quinn cerró la puerta con llave, aunque sabía que no entrarían, valía más prevenir. Miró los vestidos, eran muy lindos y se veían muy pequeños ¿cómo iban a entrar en su cuerpo con toda esa grasa colgando? Suspiró. Comenzó quitándose las zapatillas, los jeans y finalmente la blusa, ni siquiera volteó al espejo que estaba en una de las puertas del closet, sabía que se arrepentiría al verse. Se puso el vestido rojo primero, para su sorpresa no batalló en que éste entrara y encajaba perfectamente bien en su cuerpo, se acercó a abrir la puerta.

- ¿Cómo me veo?- preguntó, Emma de inmediato entró al cuarto, Sam iba tras ella. Sus ojos se fijaban en los brazos, en el pecho, en cada uno de los huesos del cuerpo que se sobresalían de una forma nada natural. Pero, por supuesto, Quinn no tenía idea de esas cosas.

- ¡Te queda perfecto!

- Te ves... muy linda.- dijo el chico, haciéndola enrojecer por completo.

- ¡Me encanta! Déjame... espera.- Emma salió del cuarto, Sam se acercó a ella tomándole la mano.

- De verdad te ves muy bien.- ella se sonrojó muchisisisimo más.

- ¡Basta Sam!- agachó la mirada, él levantó su rostro sujetándole la barbilla.- Y eres aún más linda cuando te sonrojas.- en ese momento un flash los invadió y quedaron deslumbrados.

- Lo siento.- dijo Emma.- Pero estaban perfectos.- ambos se enrojecieron.- Bien Quinn, quiero que te pares derecha, levanta la cabeza.- se acercó a acomodarla, Sam se hizo a un lado.- Muy bien, sonríe.- y así, comenzó a tomarle fotos. Le tomó más de diez en diferentes poses.- Tienes talento, tienes carisma y lo mejor ¡el cuerpo perfecto!- la castaña no supo si tomar eso como un cumplido o como una broma.- Si no es mucha indiscreción, ¿cuánto pesas?- la chica observó a Sam antes de responder.

- No lo digas, se burlará de ti.- habló la voz interna.- Eh... yo... cuarenta y siete kilos.- dijo apenada, ambos abrieron los ojos como platos.

- ¿Y cómo le haces? ¿Estás a dieta o algo así?

- No...- sonrió.- Es mi complexión natural.- y con eso dio fin al tema.- Me probaré el otro.- señaló el vestido.

- Claro.- le dieron la misma privacidad de hace un momento, se probó el vestido largo, y de la misma forma Emma le tomó muchas fotos, ésta vez hizo que la chica se acomodara en la cama de Sam.- Tengo una idea.- abrió una puerta corrediza que daba al balcón, los tres salieron, ahí le tomó muchas más fotos. Por último se probó el vestido blanco, ese se le veía especialmente lindo, parecía como si estuviese hecho para ella, resaltaba su tono de piel, pero ella sólo podía ver una enorme barriga y kilos de grasa bajo éste.

- ¡Guau!- exclamó Sam, estaban en el balcón.

- Te queda.. perfecto.- dijo Emma. La chica se sonrojó, parecía que esa noche no haría más que verse como un tomate.- Déjame... voy por Kurt, tiene que verte.

- Estás perfectamente hermosa, Julieta.- dijo Sam acercándose a ella.

- No hagas que me sonroje.- dijo apenada, él rió.

- ¿Es que no te das cuenta?- la sujetó de la cintura atrayéndola hacia él.- Me encantas cuando te sonrojas.

- Sam...

- Shh.- la cayó el chico inclinando su rostro, ella pudo sentir su aliento muy cerca, era el aroma más dulce que jamás había olido, cerró los ojos esperando a que la agonía terminara y finalmente sus labios se posicionaran, pero todo lo que recibió fue un flash proveniente de la puerta, Sam se apartó de ella algo irritado. Emma lo notó, Kurt estaba tras ella.

- Yo... lamento interrumpir.- dijo sintiéndose la peor basura.- Es que... esa foto podrá hacer que quede exenta en mi clase de Fotografía. Ustedes estaban...

- Ya, está bien.- dijo Sam, se llevó una mano al cabello, despeinándolo un poco.

- ¿Me harías un favor?

- ¿Cuál?

- Vamos afuera, quiero fotografiarte a ti con Quinn.- la rubia abrió los ojos, ¿había escuchado bien?- Es que... deberían ver, ustedes son tan naturales, como modelos de revista.- ambos se sonrojaron.

Y así, los cuatro salieron al porche. Emma empezó tomando únicamente fotos de Quinn sola, le había dicho que posara al natural y aunque no tenía idea de qué significaba aquello hizo su mejor intento; se sentó en la mesa, posó junto a los rosales, bajo el árbol, incluso Emma la hizo que subiera al balcón nuevamente para poder tomarle fotos desde abajo. Regresó de nuevo a dónde estaban ellos, a Quinn le fascinó aquello, se sentía como en una nube. Definitivamente haría del modelaje uno de sus pasatiempos favorito, no sólo por diversión sino que vio en ello una forma de poder auto-disciplinarse y bajar más fácilmente de peso, ahora tendría motivos que la obligaran a de verdad no comer.

- Sam, hazme un favor.- dijo Emma. El rubio estaba sentado en las escaleras que daban a la puerta principal.- Quiero que cargues a Quinn y hagas, no sé... da vueltas con ella. Quiero que parezcan una pareja feliz, que fluya el amor entre ustedes.- Quinn se rió.

- Ok.- dijo poniéndose de pie, se acercó a la chica.

- ¡Dios no! Nervios no.- sintió la piel cálida de Sam, él la levantó con mucha ligereza.

- Quinn, abraza a Sam del cuello.- dijo Emma, la chica obedeció.- Así, muy bien, ahora hagan algo típico de una pareja.

Aquellos hermosos ojos verdes observaban a Quinn, se veía realmente hermosa en sus brazos, con la luz de la luna iluminando su rostro, haciendo que sus ojos brillaran especialmente esa noche. Comenzó a dar vueltas con ella, ambos reían, mientras Emma tomaba fotos y más fotos, Kurt sólo los contemplaba, sentado en donde Sam estaba antes, fumando un cigarrillo.

El chico acercó su rostro al de ella, pegando sus frentes, Quinn sentía ese dulce aliento nuevamente tan cerca, con su mano izquierda le acarició la mejilla, Kurt y Emma intercambiaron miradas ¿acaso era aquello tan sólo actuación?


Disfrútenlo y dejen review por favor jiji para animarme (H) :p

Y perdón porque no soy buena describiendo lugares, intenten imaginarse la casa de Sam xD si no les dejo los links a ver si aparecen D:

Quiero agradecer a todos por sus reviews, en serio me han apoyado bastante! No recuerdo si les comenté pero sí, la historia está basada en hechos reales, sí pueden utilizarla si creen que algo de eso les servirá a alguien y cualquier duda, aclaración o lo que sea me mandan un mensajito o en mi perfil está mi twitter que chequeo DIARIO o por review xDD jajaja lo que sea que quieran saber de mí con mucho gusto :)

everydayminimalist. com/wp-content/uploads/2009/12/flat_pack_ (cocina)

mydesignsecrets. com/wp-content/uploads/2009/05/3d_living_room_by_ (sala, obviamente yo la describo más grande, porque me la imagino más grande)

mestredeobras. com/imagem_/pinturas_em_ (la casa por fuera)