Capítulo 10

Cinco semanas más habían transcurrido con relativa tranquilidad, el embarazo de Amanda ya imposible de ocultar, en poco más de tres semanas le darían la licencia por maternidad. Olivia creía que la rubia nunca se había visto más hermosa, después de las náuseas y los malestares iniciales ahora Amanda lucia el tan llamado "brillo de embarazada", y la detective realmente estaba radiante.

La relación entre ambas también marchaba de maravilla, si bien ambas tenían problemas en expresar sus sentimientos y grandes muros emocionales que derribar de a poco lo iban logrando, sabiendo que lo mejor que podían hacer era comunicarse una con la otra, hablar era la clave. No habían avanzado más en el aspecto físico de su relación, los besos volviéndose cada vez más apasionados y desesperados, pero Olivia quería asegurarse de que Amanda estuviera realmente preparada para tener sexo después del ataque, motivo por el cual habían decidido tomarse las cosas con calma, aunque en ocasiones ambas necesitaran más que los besos que hasta el momento habían compartido.

Mientras tanto en la estación, si Carissi y Fin habían notado algo, habían decidido no comentarlo. Las detectives intentaban mantenerse tan profesionales como fuera posible, sabiendo que en algún momento iban a tener que informar de la relación que tenían, pero por el momento disfrutando de la nueva experiencia.

El día en la estación empezó como cualquier otro, los detectives y su teniente trabajando en el papeleo referente al caso de la semana anterior cuando un caso nuevo ingreso. Amanda ya no tenía permitido realizar trabajo de campo, por lo que Benson y Carissi se hicieron cargo de interrogar a la víctima en el hospital mientras Rollins y Fin se quedaban en la estación organizando las cosas desde allí.

A mitad del día Teniente y detective reingresaban en la estación, sus rostros no indicaban nada bueno.

Rollins, mi oficina – informo Benson de inmediato mientras Fin se encargaba de darle las noticias a Carissi.

¿Qué sucede Liv? – pregunto la rubia preocupada al observar que Benson cerraba las cortinas de su oficina.

La victima que interrogamos hoy – comenzó Olivia tomando asiento junto a Amanda en el sofá – el modus operandi del violador coincide con el de tu caso.

¿Lo encontraron? – pregunto de inmediato Amanda colocando de forma inconsciente una mano sobre su vientre.

Aun no – respondió Olivia entrelazando sus dedos con los de la rubia – El ataque fue anoche, la policía está buscando en el área.

¿Cómo se encuentra ella? – pregunto Rollins luchando para mantener sus emociones a raya.

Va a recuperarse – respondió Benson – Pudo verle el rostro y un dibujante esta con ella ahora mismo, además un testigo vio lo ocurrido y también está dando su descripción, vamos a atraparlo Amanda.

Lo sé – respondió la rubia con seguridad.

¿Quieres tomarte el día? – pregunto Benson con gentileza – Nadie va a juzgarte si lo haces Manda.

Lo sé, pero no quiero hacerlo – respondió la rubia con firmeza.

De acuerdo – cedió la teniente – Barba está viniendo hacia aquí ahora mismo.

Bien – asintió la rubia.

Sabes que cuando lo traigamos tu no podrás estar presente, tienes que pasar la ronda de identificación primero.

Lo sé – asintió nuevamente la rubia – solo quiero que todo esto termine de una vez.

Lo hará Manda – respondió Olivia besando suavemente los labios de la rubia – Te llamare si algo mas ocurre.

De acuerdo – Rollins finalmente salió de la oficina, regresando a su escritorio y evitando las miradas preocupadas de sus colegas.

Una semana más paso antes de que pudieran atrapar al violador, in fraganti a pocas cuadras de la estación de subte en la cual varios oficiales se encontraban montando guardia, habiendo reforzado la seguridad después del ataque. Después de eso todo transcurrió relativamente rápido, Amanda lo identifico por su voz, dado que no había visto su rostro durante el ataque, la segunda y tercer victima lo identificaron de inmediato y el juicio transcurrió sin sorpresas. Todo el proceso había terminado en menos de dos semanas, habiendo sido acelerados los tiempos habituales porque el ataque a una oficial de la policía de Nueva York no era algo que nadie se tomara a la ligera. El violador había sido condenado a prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional, una sentencia que dejo a todos más que satisfechos.

Rollins y Benson ingresaron a su departamento exhaustas física y emocionalmente después de la sentencia.

¿Qué sucede Manda? – pregunto Olivia sabiendo que algo había ocurrido durante la sentencia, sintiendo el cuerpo de la rubia tensarse a su lado y apretar su mano con más fuerza – Háblame.

¿Qué pasa si intenta pedir la tenencia de la beba? – pregunto Rollins preocupada – No ha dejado de observar mi vientre desde el día de mi declaración.

Amanda, Barba no quiso decirte esto hasta que pudieran confirmarlo – explico Olivia mientras ambas tomaban asiento en el sofá – pero una nueva ley será aprobada dentro de una hora, los violadores ya no podrán hacer demandas de custodia sobre los niños que engendraron – continuo Olivia con una pequeña sonrisa – Nunca podrá tener a la beba, no tiene derechos sobre ella.

Gracias a Dios – respondió Amanda lanzándose en los brazos de la morocha – Estaba tan preocupada – continuo la detective mientras lágrimas de alivio recorrían su rostro.

Todo estará bien – dijo Olivia besando el cabello de la rubia – Ya nunca volverá a molestarnos.

Horas más tarde Barba se había encargado de llamarlas personalmente para informarles que la ley había sido aprobada y su aplicación era inmediata, después de agradecerle, ambas pudieron dormir con sonrisas en sus rostros.

Buen día – saludo Olivia desde la cocina el domingo por la mañana.

Buen día – saludo Amanda colocando sus manos en la cintura de la morocha y depositando un beso en la unión entre su cuello y hombro - ¿Pancakes? – pregunto la rubia sonriendo.

Creo que mi hermosa y embarazada novia los merece – respondió Benson.

Tu hermosa y embarazada novia está de acuerdo contigo – respondió Rollins sonriendo – Tenemos que ir de compras más tarde – agrego después de unos minutos mientras colaboraba preparando café para Olivia y te para ella.

De acuerdo – respondió Benson mientras colocaba el último de los pancakes sobre el plato de Amanda.

La mañana transcurrió lenta y con tranquilidad, después de limpiar y ordenar el departamento decidieron almorzar afuera y dar una caminata junto a Frannie por el parque. Al volver del parque y dejar a Frannie finalmente fueron al supermercado a realizar la comprar para las provisiones que necesitarían durante la semana.

Liv ¿Qué sucede? – pregunto Rollins mientras acomodaban las compras en la alacena, Benson había estado extrañamente callada durante el día, su ceño fruncido y una constante expresión de preocupación en su rostro – Se que algo ocurre.

Siéntate Manda – respondió Olivia indicando el sofá – No es nada malo, lo prometo – agrego Benson al observar la expresión en el rostro de su novia – Estuve hablando con Barba la semana pasada.

¿Ocurrió algo con el caso? – pregunto de inmediato Rollins.

No, nada de eso – respondió la morocha intentando tranquilizar a la detective – Estuve hablando con el sobre la posibilidad de – Olivia respiro profundamente – quiero adoptar a tu bebe – exhalo – si estás de acuerdo, por supuesto.

Yo – respondió Amanda confundida – ¿de veras quieres hacerlo?

¿Por qué no querría? – respondió Benson sonriendo – Te amo a ti y a esta beba más que a nada en el mundo – dijo mientras colocaba su mano sobre el vientre de Amanda – Quiero pasar el resto de mi vida haciéndolas tan felices como ustedes me hacen a mi – Para su sorpresa Rollins observo como Benson se arrodillaba frente a ella y extraía una pequeña caja del bolsillo de su blazer - ¿Quieres casarte conmigo?

¿Esto realmente está pasando? – pregunto Amanda incrédula - ¿Realmente quieres esto? – a pesar de constantes afirmaciones Rollins encontraba increíble que una persona como Benson pudiera amarla, a ella con su pasado, con sus problemas, y ahora con una beba en camino.

Solo si es lo que tú quieres – respondió Olivia aun sonriendo.

Por supuesto que si – respondió Amanda, Olivia deslizo suavemente el anillo sobre su dedo anular y se puso de pie – Te amo Liv – susurro Rollins tomando el rostro, su ahora prometida, delicadamente entre sus manos y besándola gentilmente – Te amo.

También te amo Manda – respondió Liv respondiendo al beso con un poco más de fuerza.

En pocos minutos ambas habían ingresado en la habitación sin separar sus labios, Amanda había comenzado a desabrochar uno a uno los botones de la camisa que Olivia llevaba puesta, la morocha por su parte, dejando que Rollins tuviera el control sobre lo que estaba a punto de ocurrir. La rubia deslizo la camisa del cuerpo de la morocha dejando a la vista el brassier de encaje negro que Olivia llevaba puesto, Amanda recorrió con sus manos la espalda de Benson provocando que un escalofrió recorriera la espalda de la teniente, Olivia beso los labios de Amanda intentando expresar todo lo que sentía en ese momento, buscando su mirada y una señal de confirmación finalmente levanto la remera que Rollins llevaba puesta y se deshizo de ella.

Eres hermosa – susurro Olivia besando el cuello de la rubia, quien no pudo evitar que un gemido escapara de sus labios – Te amo Amanda – Benson beso la extensión del cuello de Rollins, succionando y mordiendo suavemente provocando que más gemidos escaparan de los labios de la rubia.

Lentamente y permitiendo que Amanda cambiara de opinión en cualquier segundo, Olivia deposito a la rubia sobre la cama, besándola con pasión desabrocho el corpiño que la detective llevaba puesto, dejando al descubierto pechos voluminosos y pezones erectos. Olivia volvió a besar a Amanda con pasión mientras sus manos masajeaban suavemente los pechos de la rubia, iniciando su descenso Benson se detuvo besando la clavícula de Rollins, provocando aún más gemidos por parte de la rubia. Después de dedicar varios minutos adorar esa parte de la anatomía de la detective, Olivia continuo su descenso, besando los huesos de la pelvis de Amanda y provocando que esta inconscientemente empujara sus caderas buscando la fricción que obviamente necesitaba, sin dejar de mirarla a los ojos, Benson se deshizo de los pantalones que Amanda llevaba puestos.

Liv – gimió la rubia – Por favor.

Olivia no dudo en satisfacer las necesidades de la rubia, lentamente se deshizo de las bragas que Amanda llevaba puesta y buscando una última señal de confirmación introdujo sus dedos lentamente penetrando a la detective, Olivia volvió a ascender besando con pasión a la rubia que seguía el ritmo impuesto por la mano de Olivia con su cadera.

Mas – susurro Amanda rompiendo el beso por unos instantes -si – gimió cuando Olivia finalmente introdujo dos dedos más penetrándola lentamente – si.

Pronto la habitación se llenó de gemidos y la respiración pesada de ambas, Amanda aferrada a los hombros de Olivia, la morocha podía sentir las paredes de la rubia contrayéndose contra sus dedos, indicando el comienzo del orgasmo, Olivia no dudo en masajear el clítoris de la rubia provocando que esta dejara escapar un gemido de placer llenando la habitación.

Eso es Manda, déjalo ir – susurro Olivia mientras mordía suavemente el lóbulo de la rubia – Déjalo ir.

Cinco penetraciones más tarde Amanda finalmente alcanzaba el orgasmo, atrayendo imposiblemente cerca el cuerpo de Olivia hacia el suyo, quien se preocupó por hacer que el orgasmo de la rubia durara lo más posible, continúo masajeando su clítoris hasta que la rubia la detuvo.

Te amo – susurro Amanda besando a Olivia con fuerza luego de que logro recuperarse.

Continuaron haciendo el amor hasta que la fatiga se hizo presente en el cuerpo de la rubia, finalmente se quedaron dormidas, juntas, como lo harían por el resto de sus días.