Capítulo 10
Sí había algo que Malfoy aprendió con los años de ser ahijado y alumno predilecto del querido profesor Severus Snape, era precisamente su temple. La expresión estoica que éste le dedicaba era tan irrompible que no lograba descifrar absolutamente nada. ¿Qué pensaba? Quién lo sabría. Un semblante que logró imitar.
Los dos se sostenían la mirada, tratando de vislumbrar cualquier señal, el más mínimo indicio, y el que la apartara sería el absoluto perdedor.
-Estoy esperando- la voz neutral invadiendo la sala de tal forma que el ambiente se penetraba con las palabras.
-Nada- respondió con indiferencia el muchacho, encogiéndose de hombros.
-¿Nada? Te recuerdo que estás aquí por una razón que lamentablemente yo evidencie.
El rubio bufó.
-Creo que es bastante obvio.
Snape arqueó una ceja. Su ahijado era bastante difícil de tratar incluso para él, y si no hacía las preguntas correctas sería complicado conseguir las respuestas.
-Primero, ¿por qué secaste su ropa?
-Estaba mojada, ¿no?
Mala pregunta.
-¿Qué hacías en aquella aula?
-¿Besar a una chica?- asintió para sí.
La mandíbula del profesor tuvo un tic.
-Supongo que te diste cuenta de quién se trataba.
-Por supuesto, sería un estúpido si no.
Snape estaba perdiendo la paciencia. Golpeó su escritorio con las manos.
-¡Por Merlín! Draco, hablo en serio. Tú, un sangre pura del linaje más antiguo, enemigo declarado de Potter y que más encima a pasado mortificando a cuanto hijo de muggle que hay en la escuela, ensañándote especialmente con una y para colmo te encuentro besándola… Besando a…
-¿Granger? Mira como son las cosas, ni yo me lo creo.
El profesor se dejó caer en la silla, frustrado. Se pasó una mano por la cara y volvió a mirar a su ahijado. Parecía realmente relajado a pesar de lo inverosímil de la situación.
-¿Por qué? ¿Sabes lo ilógico que es? Draco, es una sangre sucia.
Malfoy hizo una mueca.
-¿Qué puedo decir? Ahora me gusta hurgar en la basura.
-Ese no es el problema. No es la primera vez que sucede, ¿no?- la quietud del chico se lo confirmo- ¿Qué pasa si tu padre se entera?
El rubio se tensó.
-Es pasajero- contestó-. Sin importancia.
Snape observó con atención a su ahijado, algo en su fría mirada había cambiado, aunque no fuera fácilmente perceptible. Tenía las manos dentro del bolsillo de su pantalón, mostrando unos sutiles bultos; imaginó que tendría las manos hecha puños.
-Más te vale. No te lo digo sólo por tu padre sino por ti. Enamorarse de una sangre sucia nunca termina bien- en la última frase la voz del profesor ya no tenía el mismo tono neutral, sino que un extraño trasfondo-. Ahora vete.
Malfoy salió con la misma tranquilidad con la que había entrado, a pesar de que no se sentía así. Era verdad que si su padre se llegaba a enterar lo desheredaría y se pondría en campaña para tener otro y único hijo, dejándolo a la deriva, sin apellido, sin nada que lo pudiera ligar a la familia. Pero eso no le preocupaba, su padre no tenía por qué enterarse y punto, lo que realmente rondaba su cabeza era la última frase. ¿Qué quiso decir? Ni idea. ¿Enamorarse él? Imposible. Era un capricho, un tanto retorcido, pero nada más que eso. Sabía a la perfección que jugar con la sabelotodo era meter las manos al fuego, simplemente porque se trataba de ella. Siempre que había estado con alguna chica le había resultado fácil, sin ningún esfuerzo de por medio, sus perras como las llamaba ella; sin embargo a la impura tuvo que prácticamente atarla, aunque no pensaba hacerle lo que le hizo, le nació sin más, incluso le había gustado y bastante. Y eso era lo que ahora le tenía jodido. Era su fruto prohibido, a pesar de que lo había probado éste le lanzó un buen hechizo, convirtiéndolo prácticamente en un adicto. Quizás si la tomaba por segunda vez el efecto se iría, aunque dudaba de ello, porque al pensar en una repetición su mente viajaba a una tercera, cuarta, quinta… Y muchas más. Era inevitable, con solo estar cerca de ella perdía los papeles, con sólo besarla lo ponía a mil. Y no lo entendía, por todos los magos habidos y por haber, se trataba de ¡Granger! Su némesis, la única que lo desquiciaba más que San Potter, sólo ella lograba provocarle un mar de sentimientos que ahora tenían la mala costumbre de ser contradictorios. Porque, a pesar de todo, era la única que estaba a su altura, la única capaz de responderle o sosegarlo a pesar de tantas peleas que lograban desestresarlo. Era su terapia, y no soportaba que fuera la de otros también, incluso en los años anteriores; porque Granger era una sabelotodo capaz de arreglarlo todo, tan perfecta… Excepto para elegir sus amistades, San Potter era entendible, pero ¿la comadreja? ¿Lunática? ¿Longbottom? Simplemente ayudaba a todos. ¿Y qué pasaba con él? Jugaban a las venganzas, incluso así lo ayudaba, se divertía. Pero últimamente los juegos lo estaban cansando, queriendo llegar a un solo punto con ella.
Entró a su Sala Común, esquivando todo el bullicio como si realmente no existiera, llegando a su cuarto, dos figuras quebrando su habitual ambiente de privacidad. Suspiró.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Si existía una mirada más inquisidora, no querría encontrarla nunca. Ya tenía problemas en soportar la que estaba frente a ella.
Se encontraban en su cuarto, la pelirroja sentada rectamente en su cama y ella lo más cerca posible de la puerta, nunca se sabe cuándo una bruja pueda transformarse en una bestia. ¡Ni siquiera había tomado un baño! Y tenía la urgente necesidad, pero su amiga no era muy amable cuando quería saber un asunto en el momento de YA. Apenas entró a su habitación la chica estaba allí, esperándola, como si fuera una juez. Suspiró.
-Ginny, necesito tomar un baño y…
-Ni se te ocurra, no te resultara.- su voz tajante.
Hermione hizo una mueca y se rascó la cabeza.
-¿Qué quieres que te diga? Ya lo viste por tus propios ojos.
-Claro que lo vi, pero… ¡Por Godric! Si son Malfoy y tú- negó con la cabeza.
Hermione agachó la cabeza.
-Dime algo, por favor, o te juró que voy a colapsar con las miles de ideas que corren por mi cabeza.
-No sé qué decirte. Pregúntame y yo respondo.
-No es la primera vez, ¿verdad?
La castaña negó y se mordió el labio.
-Me lo imaginaba, sería bastante difícil tenerte en esa posición sin que hubiera confianza de por medio- la castaña arrugó el rostro-. Y ni siquiera se te ocurra decir que no la hay, porque él muy bien te estaba manoseando sin ninguna protesta de tu parte, hasta le devolvías el favor. Pero lo que no logró comprender es cómo llegaron a eso. ¡Son enemigos! Él te ha hecho la vida imposible, también a Harry y mi hermano, pero a ti es a quien a basureado más. Entonces… ¿cómo?
La premio anual se llevó las manos a la cabeza y luego se las paso por la cara, frustrada. Ginny captó el gesto y palmeo la cama, porque a pesar de todo Hermione seguía siendo su amiga, ésta acercándose con cautela antes de sentarse.
-Por favor, no me juzgues- dijo con todo el valor que logró reunir-. ¿Te acuerdas del sábado en que jugaron contra Ravenclaw?- la pelirroja asintió- Y que yo desaparecí- otro asentimiento-. Fue Malfoy.
Ginny arqueó ambas cejas sin comprender el punto.
-Me tendió una trampa: me aturdió y fui a parar a la Sala de Menesteres, amarrada en una cama. Malfoy estaba allí.
-¿Qué?
-Él quería cobrarme una humillación que le hice, pero yo no me amedrente. A pesar de estar atada me las arreglé para darle un par de golpes, pero sin saber cómo ocurrió término encima de mí- bajo la mirada, sin saber cómo decir lo siguiente-. Lo que sobrevino aún me tiene confusa. Quise morderlo para apartarlo, pero no lo logré y él… Me besó.
La pelirroja abrió los ojos y la premio anual tragó saliva, tenía que continuar ahora o sino no podría seguir con la historia.
- Intenté correr la cara pero él me aferró y yo… Yo no pude hacer nada, sin embargo le devolví el beso- alzó la mirada-. Nos separamos cuando nos faltó aire y yo le replique, pero nuevamente terminamos besándonos y… Te juró que no sé cómo sucedió, era como si me hubieran lanzado un desconocido pero poderoso hechizo de aturdimiento y sólo paso.
El rostro de Ginny no tenía precio.
-¡¿QUÉ?! Me estás queriendo decir que Malfoy y tú, tú y él…- Ginny se levantó de golpe de la cama y miró con incredulidad a la castaña- Abusó de ti- la apuntó.
Hermione parpadeó dos veces.
-No… ¡No! Ginny, no abusó de mí.
-¿Cómo qué no? ¡Si te tenía amarrada!
-No, Ginny, yo… yo… Le correspondí.
-Qué hiciste ¿qué?
-Eso. Malfoy no abusó de mí, yo no me negué.
Ginny se dejó caer en la cama desconcertada.
-No lo entiendo.
-Él me soltó y yo… También quise- omitió la parte en que la había soltado después de haberla penetrado o sino su amiga lo tacharía de por vida como un violador. Y la verdad era que ella, ante todo pronóstico, se dejó llevar por las caricias, sin detenerlo en ningún momento y asumía las consecuencias.
Ginny explotó.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Había pasado más de media hora en que los imbéciles y entrometidos de los que solía llamar "amigos" lo observaban sin decirle nada, en completa quietud, como si fuera un mono de circo.
El rubio estaba recostado en su cama, mirando el techo como si fuera lo más interesante del mundo, mientras que Blaise estaba sentado encima de su escritorio y Nott en su baúl. Era la primera vez que violaban la política de su cuarto, él adoraba mucho su privacidad como para que más encima lo estuvieran jodiendo a toda hora, como Pansy. No obstante, ellos no se irían.
Frustrado, se medió recostó en su cama y cruzó los brazos para terminar de una buena vez todo el asunto.
-Vamos, bombardeen, o si no se convertirán en unos horrendos adornos de mi habitación al paso que van, y les aseguró que no planeo tenerlos para que me velen el sueño.
Theo y Blaise no dijeron nada. El rubio puso mala cara.
-¿Van a hablar o no? No tengo toda la tarde.
Los dos amigos intercambiaron una mirada, el moreno asintiéndole al otro, conociendo de la impaciencia del rubio a pesar de que fuera el acusado.
-No somos nosotros lo que debemos hablar- dijo Theo con calma.
Draco bufó.
-¿Qué quieren que les diga? Sí, me pillaron besando a Granger, ¿y?
-Cómo que: ¿y? ¡Es Granger!- gritó Blaise.
-Estoy consciente de ello.
-Y no estabas besándola solamente, sino que también la tocabas sin ningún pudor- aportó Theo.
-¿Es en serio? ¿Cuándo e besado a una mujer sin tocarla?
-¡Pero es Granger!- volvió a vociferar Blaise- Alguien que, supuestamente, tú repudiabas.
-Exacto, y que ella se haya dejado tocar con lo mojigata que es…- Theo se llevó una mano a la barbilla- Salvo, que no haya sido la primera vez- lo miró.
Draco se tensó en su sitio, lo que menos quería hacer era explicarles como todo comenzó, pero claro, Theo siempre lo jodía todo. ¿Por qué tenía que ser tan perceptivo? Ahora los dos lo escrutaban y lo conocían tan bien como para saber lo que pensaba.
-Al parecer, no- resolvió Theo.
Mierda.
-Joder, Draco, dinos que sólo te has sobrepasado con ella, dinos que no has hecho nada más- rogó Blaise.
El rubio no contestó.
-Santa jodida máxima mierda.
-No, me niego a creerlo- se horrorizó Theo, y no era porque se tratara de una sangre sucia, si no que siempre se ha conocido a la castaña como una persona recatada, ¡por Merlín! Si utiliza la falda extraordinariamente larga, y no sólo eso, si se ha llevado todos los años en Hogwarts como el perro y el gato con Malfoy. Pero ahí estaba su amigo que no negaba nada. Un pensamiento surgió en su cabeza-. Dime que no la obligaste.
Primero, la expresión de Malfoy declaraba no haber entendido las últimas palabras, pero luego cambio a una de total indignación.
-¿Qué? ¡Por supuesto que no!- hizo una mueca al recordar cómo le arrebató la virtud a la responsable de sus problemas- Bueno, más o menos.
-¿Cómo que más o menos?
-Digamos que… al principio la tenía atada- los rostros de sus amigos alterándose-. Pero yo no pensaba hacerle nada de eso, se los aseguró- las palabras saliendo a borbotones de su boca-. No sé qué paso, se me fue de las manos pero ella no se negó- sus amigos descomponiéndose más-. ¡Tuvo la oportunidad de negarse y no lo hizo!
-¡Pero si acabas de decir que la tenías atada!- exclamó Theo con serias ganas de golpear al rubio. Una cosa era seducir a las mujeres y que ellas cayeran en su juego de una sola noche, y otra muy distinta que obligará a alguien.
-¡Sí! ¡Pero yo nunca lo habría hecho si no me transmitiera nada!- gritó Draco- ¡No soy ningún violador! ¡Incluso, después la solté y de muy buena gana colaboró!- respiró hasta calmarse- Y no sólo eso, ustedes mismos comprobaron como ella me devolvía el favor hacía un rato.
-Tienes razón- dijo Blaise un poco incrédulo, rememorando la razón de la discusión-. Tienes razón.
-No lo entiendo- Theo aun confuso, aunque admitía que el rubio tenía cierto punto.
-Mierda, entonces robaste la virtud de la niña del trío dorado- silbó Blaise al pensar un poco más en lo que hizo su amigo. Porque ante todo, el moreno siempre veía la gracia de las cosas-. Te mataran, ahora sí has coronado tu nivel de prostitución, amigo.
-Blaise, ¿cómo puedes decir eso? Se trata de Granger, una sangre sucia- Theo, la voz de la razón.
-¿Y?
-Que no se te pegue esa manía de Draco, porque sabemos lo que le harán los demás si se enteran.
-Que se jodan los demás, se agarró a Granger, la santísima leona de Gryffindor.
-¡BLAISE, POR SALAZAR!- se desesperó el castaño.
Draco rodó los ojos ante el alegato de sus amigos y nuevamente se echó en la cama, cubriéndose el rostro con la almohada. ¿Qué tanto les daba? Si el protagonista del asunto era él. De pronto, le arrancaron la almohada.
-¡¿Ahora qué?!- gritó el rubio, exasperado.
-¡Te acostaste con una sangre sucia! ¡¿Te parece poco?!- le devolvió Theo.
-¡A ustedes no les debe importar una mierda, soy yo el que maneja el tema! Si quiero me acuesto con todas las sangre sucias de Hogwarts, y si se me da la regalada gana voy al mundo muggle y me tiró a la primera que se cruce por mi camino- respiró-. Lo que haga o deje de hacer no les debe preocupar, sé en lo que me estoy metiendo y nadie se va a enterar, ¿entendido?
Theo lo miraba con la boca abierta mientras Blaise trataba de aguantar la risa.
-Estás absolutamente loco- dijo el castaño.
-¿Está buena?- preguntó el moreno.
-Blaise- le advirtió Draco.
-Creo que perdimos a nuestro amigo- dijo el moreno dándole un codazo a Theo, éste último fulminándolo con la mirada.
-Sólo ten cuidado- dijo el castaño, saliendo de la habitación.
-Por eso tantos ataques de parte de la sabelotodo- Blaise sacudió la cabeza, divertido-, pero también te digo que tengas cuidado. Granger sería capaz de dejarte sin herederos si juegas con ella.
El moreno abrió la puerta para irse y unos gritos se escucharon a través de está, el rubio componiendo una expresión confusa. Se puso de pie y ambos salieron de la habitación, escuchando cada vez con más fuerza los gritos a medida que bajaban de escalón.
¡MALFOY!
Ambos chicos se detuvieron en el último escalón al oír aquel grito aterrador. El rubio observó que al otro lado de la estancia una chica de pelo negro giraba la cabeza como si fuera una muñeca demoniaca, percibiendo su presencia. La muchacha vislumbró la cabellera platinada que resaltaba como un faro entre tanta gente, caminando con paso decidido y amedrentando con su sola mirada a todo aquel que se interponía en su camino. Incluso antes de que se detuviera frente al Príncipe de Slytherin, su mano le dio vuelta la cara.
0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
Hizo falta una buena sesión de gritos, dos ataques cardiacos y toda la tarde para que la pelirroja entendiera un poco lo que sucedía entre su amiga y el enemigo. La verdad era que todavía estaba media atontada después de todas las explicaciones que le había dado con desesperación la prefecta, pero aun así miles de ideas volaban por su cabeza, una más esclarecedora que otra.
-¿Te dolió?- preguntó al fin, después de un largo silencio. A pesar de todo, la pelirroja era la única mujer entre un mar de hermanos y, obviamente, no podía satisfacer su curiosidad femenina con ellos.
-¿Qué?- el rostro de la castaña confuso.
-Si te dolió, porque estoy segura que Malfoy es tu primer hombre.
Hermione boqueó.
-Granger, no me vengas a mirar con esa cara porque ya no eres ninguna santa. ¿Duele?- el cambió de tema desconcentraba a Ginny de los asuntos verdaderamente importantes.
-Como un demonio- se limitó a contestar la castaña, aun desconcertada.
-¿Y cómo fue?
La sangre subió como toro enfurecido hasta las mejillas de la premio anual.
-No contestare eso- le dio la espalda para afirmar sus palabras y a la vez ocultar su rostro.
Ginny arqueó una ceja al mejor estilo Weasly, debió esperarlo. Porque a pesar de que la castañita ya no fuera una monja, seguía siendo pudorosa.
-¿Te gusta?
-¿Quién?
-¡Malfoy!
Hermione se volteó de golpe.
-¿Qué? No, claro que no.
-Mentirosa- declaró Ginny, achicando los ojos.
-¿Cómo me va a gustar? No seas tonta.
-Te recuerdo que te acostaste con él.
Bien, no podía rebatir ese argumento.
-Sí, pero…
-Nada de peros- dijo Ginny, su mente trabajando nuevamente-. Y ahora… ¿Qué son?
-Qué son ¿qué?
-¡Ustedes!
Hermione parpadeó.
-Ginny, te he dicho que no somos nada.
-¿Entonces te acostaste con él y ya está? No creo que tenga que volver a recordarte como los encontré está tarde y eso sin nombrar los besos que me confesaste.
-Ginny, Ginny, no compliques las cosas de lo que ya están. Lo único que salió de todo esto es un juego de venganzas.
-Pues, a mí me parece que están utilizando las estúpidas venganzas para acercarse sin comprometerse a nada.
-No sigas por ese camino, sabes que no es verdad- ¿por qué la pelirroja tenía que deducir tanto?
-Claro que sigo, ¡si supuestamente se odiaban! No veo otra manera de justificarse. Estoy comenzando a pensar que ustedes siempre se han atrai…
-¡CALLA! Lo que dices es una reverenda estupidez.
-¡Es la única explicación lógica!
Hermione simplemente no podía creer lo que estaba diciendo su amiga y pensaba que los hechos la sobrepasaron. Una cosa es que ella se sintiera un poquito atraída hacia el rubio y otra muy distinta que le gustase. ¡Dios! Si él era todo lo contrario que esperaba de un hombre, sencillamente no podía ser. La muchacha, sentada en la cama, se tapó el rostro con las manos.
-Ginny, te lo digo en serio, no pasa nada, sólo es un tonto juego de venganzas y ya- dijo firmemente la castaña, más para sí que para la pelirroja. Le estaba doliendo la cabeza.
Aparte de pelear con la pelirroja, Hermione sentía que había algo que no podía recordar y pasaba por alto. Repaso todos los hechos del día, incluso la pelea, y en un punto fijo su mente se detuvo.
El lago. Malfoy arrastrándola. Luna. Su varita. Nuevamente Malfoy.
Se dio una fuerte palmada en la frente que hizo aumentar el dolor.
-Mierda, mi varita.
Eso era lo que pasaba al discutir con un Weasly.
E aquí, yo. ¡HOLA NUEVAMENTE GENTE, ANIMALES, EXTRATERRESTRES, HOLA A TODOS! Aquí estoy con un nuevo capí que trata de las explicaciones a los problemas de nuestra querida pareja, así que… espero que les guste.
Superjunior15: cariño, gracias. Sí, el capí anterior fue pura emoción XD Yo creo que el demonio de las emociones me poseyó. Jajajaja y todavía no e podido ir a ver la pelí porque prometí ir con mi mejorasa amiga que se fue de vacaciones 77 Y si voy seria traición. Cuídate mucho! Yo siempre me portó bien jajajajajaja Ok, no.
RAKL Gt: pero si las venganzas son el plato a la orden de este fic jajajajajajja Y aquí están los chismosos que escuchan detrás de las puertas XD Esperemos a ver que le hace Pansy whoaaaa Gracias!
xXm3ch3Xx: jajajaja al principio pensaba que fuera Pansy quien los encontrara, pero quise introducir a nuestro querido profesor que tan amoroso es XD Y con respecto a Pansy, veré que mal le haré, aunque ya le tengo planeado uno ;) Gracias!
Veronika-BlackHeart: ¿Blinny? Igual me tienta jjajajaja veremos que se puede hacer porque a veces me da por Blaise y Luna, no sé por qué. Y obvio que Draco tiene que marcar territorio sino sería una serpiente sin cola. Gracias!
SALESIA: OH DIOS! ¿Panzorra? ¿Manuela? Muero jajajajajajaj Lo de Panzorra lo voy a utilizar, seguro jajajajajaja Y Draquito es todo un marcador de territorios, siempre. Sobre Lunita, bueno, yo la mató si impide que la sexy bomba del blondo me quite el espíritu santo jajajaja. Y sobre los artículos de los gemelos, obvio que habrá un nuevo pedido pero no de parte de nuestros queridos slytherin, hasta aquí te dejo el spoiler chica perceptiva. Sobre el mundo de los review abandonados, te juró ese finde yo también tuve problemas con la página, creo que no nos quería XD Gracias querida!
Ahora me voy, adiós, no me extrañen mucho (o en este caso al rubio sexy). Cuídense, abrazos! Y no olviden abusar a nuestro Draquito!
