Algunas veces, las memorias del pasado, se abrían paso entre sueños. Aquellos años obscuros de la Guerra y sus acciones, se reproducían en su mente con una aterradora claridad y exactitud.
La prueba para ser un mortifago, el asesinato de su madre, los gritos, los ataques...todo lo que tuvo que hacer para ser considerado de confianza y ser la mano derecha de su señor.
Muchos consideraban que Lucius Malfoy era frío en insensible pero nada mas alejado de la realidad. Si bien era cierto que la culpa y el horror que sentía sobre sus acciones las enterraba en la parte mas profunda de su ser, y que al pasar los años, estaba perdiendo contacto contacto con esa parte sensible, esa conciencia que todos los seres humanos, alli estaba y se manifestaba de vez en cuando. Como esa noche.
Y por estas memorias, estos sueños, Lucius Malfoy estaba sentado en su estudio, con un vaso de coñac en lugar de estar en su cómoda cama rodeando con un brazo a Narcisa. Revivió las memorias una a una, y sintió como la desesperación y la culpa llenaban su corazón. Cerro los ojos. Solo estaba cumpliendo ordenes. Todo lo que hizo fue para preservar la raza pura de los magos, pues era un deber familiar.
Y finalmente no había servido de nada, pues Voldemort había sido vencido por un niño. Todas esas muertes, esas pruebas..."Todo fue inútil"
Lucius Malfoy se permitió llorar.
Y fue solo entonces cuando un pequeño intruso decidió hacer algo al respecto. Camino silenciosamente y se paro frente al hombre que tenia el rostro oculto entre sus manos.
"Papa...no llores"
Lucius alzo el rostro y se encontró con su pequeño de 6 años mirándolo atentamente.
"Papa no esta llorando. Solo tiene una basura en el ojo." Lo alzo y lo sentó en sus piernas.
"No, estabas llorando" insistió el niño. Antes de que Lucius pudiera decir algo, el niño le dio una palmaditas en la mano. "Todo va ha estar bien. Se que necesitas...un ABRAZO!!!!!!!!!!"
Y entonces el niño lo abrazó con todas sus fuerzas.
Lucius devolvió el abrazo y beso la cabeza de su hijo. Después de unos momentos se separaron.
"Mejor?"
"Si...tenias razón dragón. Necesitaba un abrazo...pero creo que otro no estaria nada mal..."
Narcisa se levanto la mañana siguiente. Cuando vio que su esposo no estaba, intuyo que Lucius había tenido una mala noche. No es como si no se diera cuenta, que a veces el hombre sufría por sus acciones. Suspiro y bajo al estudio donde seguro los encontraría.
Cuando abrió el estudio, sonrió.
Al parecer Draco ya se había hecho cargo de su padre. Cerro la puerta con cuidado y los dejo dormir.
