Capítulo 10

Winry POV

Las risas salían de mis labios de forma natural, espontánea. Hace años que no me sentía de esa manera, estaba radiante y feliz, y todos a mí alrededor lo notaban.

Aun sin entender lo que ocurría, Gracia y Riza se mostraron complacidas por mi nuevo comportamiento, ya que hacía años que no me veían con ese estado de ánimo, y creo que, erróneamente, lo atribuían a que quizás las cosas en mi matrimonio se habían arreglado. Jamás se imaginarían quien era la persona que le había devuelto la luz a mi vida.

Todavía sigo sin comprender como fue que el destino había cruzado nuestros caminos, pero estaba segura de que quería estar a su lado.

Aquella noche en su consultorio él me había confesado sus sentimientos, los cuales llevó como un gran peso durante varios años. Él me amaba, y yo le correspondía sin reservas.

Ahora, después de un par de semanas de este nuevo comienzo, ya no siento ningún tipo de remordimiento por mentirle a Edward, porque él había matado nuestra felicidad y yo tengo derecho a encontrarla de nuevo, aunque sea con otra persona. Aun así, creo que Alphonse si siente culpabilidad porque Ed es su hermano, aunque a pesar de eso está decidido a estar conmigo. Es una situación difícil, pero ambos lo afrontaremos.

Mientras más lo pienso, mayor es mi felicidad, porque sé que por fin estaré con una persona que me ama, y con quien podré realizar todos esos sueños que creía perdidos.

Comenzaba a perderme de nuevo en mis fantasías cuando, de pronto, Riza llamó mi atención.

-Estás muy distraída hoy.- me dice Riza con su habitual tono sereno, pero con una leve sonrisa.

-Lo siento.- respondí devolviéndole el gesto.

-Descuida, me da gusto verte tan… alegre.

Las tres sonreímos con complicidad, y de repente me recrimine por no salir a pasear con ellas más seguido, porque esas dos mujeres me demostraban que eran las mejores amigas que podía tener y estaba segura de que podría contar con ellas en un futuro, porque no me reprocharían por mi decisión.

Seguimos charlando animadamente, aunque en realidad era Gracia quien tenía controlada la conversación, ya que comenzó a mostrarnos las fotografías de su pequeña hija y a contarnos los detalles de cada sesión.

-Maes no pierde oportunidad de fotografiar cualquier cosa en sus días libres. Creo que le divierte más que jugar con Elysia, aunque a ella también le fascina.- dijo Gracia en una risita.

-Espero que no sea contagioso porque me volveré loca si Roy pasa demasiado tiempo con una cámara.- agregó Riza, provocando que Gracia y yo la miráramos extrañadas. Ella soltó un ligero suspiro antes de continuar.

-Roy y yo… lo conseguimos… después de tanto tiempo, Roy y yo… vamos a ser padres.-dijo Riza sin poder contener la emoción en su voz.

El Coronel Mustang y Riza llevaban casados un par de años más que Edward y yo, y la solidez de su matrimonio era incuestionable, ya que era notorio que ambos se amaban mucho, aunque eso no era sinónimo de perfección. Ellos tenían años intentando ser padres y parecía que la idea estaba a punto de ser desechada, pero Riza insistió en darle una oportunidad a los nuevos tratamientos, y para su fortuna, ya habían dado resultados.

-Riza, ¡eso es maravilloso!- exclamó Gracia mientras se levantaba para abrazarla.

-¡Felicitaciones!- agregué mientras me acercaba para unirme al abrazo.

Me sentía bien por Riza, pero por otra parte también sentí una punzada de envidia, porque ser madre también era uno de mis sueños, un sueño que Edward me había negado.

Detuve el rumbo de mis pensamientos, ya que estábamos celebrando la felicidad de mi amiga y yo no deseaba ensombrecerla con mi tristeza. Entonces también recordé que pronto comenzaría una nueva vida con Alphonse, y seguramente con él cumpliría ese anhelo.

Seguimos conversando un par de horas hasta que me percaté de que el sol se ocultaba, fue entonces cuando me puse de pie para despedirme.

-Lo siento pero ya debo irme. Hay alguien a quien debo ver.- les dije.

-De acuerdo, nos veremos después.- contestó Riza mientras me abrazaba.

-Cuídate.- me pidió Gracia.

En tanto me alejaba, mi corazón latía con mayor rapidez. Había llegado la hora de ver a Alphonse.

Alphonse POV

A pesar de que ya habían transcurrido un par de semanas, aun no podía creer como cambiaron las cosas. Era como si la vida me recompensara por esperar tantos años.

Sabía que mi hermano sufriría con nuestra decisión, pero él había tenido su oportunidad y lo había arruinado todo. Ahora me tocaba a mí tratar de hacer feliz a esa mujer tan maravillosa que era Winry.

Aun con lo feliz que me encontraba, había algunas cosas que me atormentaban, y una de ellas era Clara. No era que la amara, pero después de todo lo que había hecho por mí, me resultaba difícil apartarme de ella, porque seguramente sufriría mucho.

Podría apostar a que Clara ya estaba enterada del inminente final de lo nuestro, y que por eso se mostraba tan distante y callada, pero yo no quería que terminara sin explicarle la situación.

Atendí a mi último paciente y aun tenía algo de tiempo de sobra antes de encontrarme con Winry, así que me levanté de mi asiento y salí de mi despacho hacia la recepción. Clara estaba tan distraída que no se dio cuenta del momento en que cerré la puerta y me acerqué hasta ella.

-¿Podemos hablar?- le pregunté casi en un susurro.

-Tal vez luego, Doctor, debo ordenar algunos expedientes.- respondió ella sin mirarme.

Fue entonces que aparté suavemente una pila de documentos de sus manos y la coloqué sobre el escritorio.

-Tenemos que hablar.

-No quiero, Alphonse. No hay nada que decir, me di cuenta de todo aquel día.

Suspiré con pesadez ante su respuesta y no supe que más agregar.

-Ahora entiendo… todo, porque no podías estar con ella, porque era una mujer prohibida. Pero, Al… ¡ella es solo un capricho!

-Te equivocas. La he amado desde siempre.

-¡Es la esposa de tu hermano!- gritó mientras pequeñas lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

-No puedo hacer nada contra lo que siento.- respondí tratando de justificarme.

-¿Sabes lo que pasará? ¿Has pensado en el Coronel, en el escándalo que se va a desatar?

-Me conoces lo suficiente para encontrar las respuestas a tus preguntas.

-Vas a condenarte, Alphonse.

-Prefiero eso a vivir toda una vida sin ella.

Clara se levantó de su asiento y luego limpió rápidamente sus lágrimas.

-Si cambias de idea… sabes dónde encontrarme.- dijo mientras depositaba un fugaz beso en mi rostro, muy cerca de mis labios, para luego marcharse.

Tal vez no era la manera en la que deseaba terminar con ella, pero no hubiese tenido sentido detenerla cuando el resultado era muy claro. No podía dejar de repetirme a mí mismo que me había comportado como un gran bastardo.

Suspiré cansado y me di media vuelta para volver a mi despacho, cuando, de repente, escuché que la puerta se abría. Una media sonrisa se formó en mis labios automáticamente.

-Estaba ansioso por verte.- le dije al momento de recibirla entre mis brazos, para después fundirnos en un profundo beso

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¡Wow! Sé que ha pasado mucho desde mi última actualización. ¡De verdad lo siento muchísimo! He estado muy ocupada con el trabajo y la universidad y apenas hace un par de días que pude ponerme a trabajar en este capítulo. Espero que puedan comprenderme.

Por otro lado, este capítulo fue leve, en el próximo posiblemente haya lemon (soy tan pervertida, jajaja). En fin, agradezco mucho su paciencia, y a quienes se toman la molestia de leer.

Gracias a: g-a-b-y, Rinoa y Alexeigirl por sus reviews.

Intentaré tardar poco. ¡Hasta la próxima!