Salió del hotel con pasos rápidos y presurosos, ya se conocía y si seguía escuchando sus tontas preguntas de seguro los atacaría en ese momento, pero más que nadie a él, a esa persona que la había vendido. Fuera del hotel, se acerco a las orillas de la isla, encendiendo un cigarrillo, se sorprenderían si supieran de donde lo había sacado. No era su costumbre fumar, solo lo hacía cuando estaba enojada y no podía actuar.
Con las ultimas palabras, Diablo dejo a los equipos rivales solos en ese salón.
El silencio los envolvió nadie se movía, había sido un gran impacto para ellos.
Esa imagen de ella, fría y sería quedo grabada en sus cabezas, no podían borrarselas en absoluto. Los integrantes de los equipos se fueron a sus respectivas habitaciones quedando solamente, los capitanes de los equipos, solamente los que conocían a Hiromi, Dickenson y Janeth.
En ese momento Janeth recordó el sobre que le habían ido a dejar, el cual tenía el nombre del señor Dickenson-Señor, este sobre llego antes de que empezara todo, viene dirigido a usted.
-Gracias Janeth- tomo el sobre, ignoraron lo que hubiera ahí, estaban más concentrados en saber que sucedería.
Juntaron dos mesas, Lee, Garland, Reina, Julia, Raul, Rey, Michel, Ozuma, Kane, Robert, Miguel, Rei, Max, Kenny, Tyson, Tala, Bryan, Spencer, Ian y Kai, ellos estaban reunidos planeando y preguntándose sobre la actitud de Hiromi.
Dickenson abrió el sobre encontrándose, con una carta, un pedazo de hoja y un pedazo de fotografía. En la carta avisaban a Kai y a él, sobre la desaparición del ex-magnate ruso, Voltaire. Lo habían secuestrado de la gran cárcel el GULAG y era algo que no podía creer. Cuando vio el pedazo de la nota, solo pudo hacer una cosa avisarle al único familiar de Voltaire.
-Kai- llamo viendo los dos pedazos que venían en el sobre, el llamado volteo a ver al señor D, viéndolo confundido.
-¿Que pasa, señor Dickenson?-pregunto
-Han sacado a tu abuelo de la cárcel- empezaron a preguntarse si él tenía algo que ver con lo que estaba sucediendo- mas bien lo han secuestrado
-¿Que?- Kai no entendía.
-Toma- le paso el pedazo de papel. Lo tomo, empezando a leerlo
Hola viejo no-socio;
¿Que tal viejo? ¿como te trata la cárcel? Imagino que no muy bien, y a tu edad no es tan maravilloso soportar esa comida insípida, las frías celdas, los guardias ... ... ... .. ... ... ..
los compañeros de celda. Todo un infierno ¿eh?
Pero no es el motivo de mi no-visita. No me interesa en los más mínimo saber como te tratan. El motivo es, hacerte una invitación, ... ... ... ... ... ...
enterado de algunos sucesos hechos por mi. Bueno, a lo importante... quiero que aceptes mi invitación a la inauguración de mi nuevo pr... ... ... ... ... ... ...
Federación de Bladers, mi compañía.
No sabes los fabulosos que son, incluso son más fuertes que tus ex-soldados de esa aburrida abadía, más fuertes y hábiles que los dichosos Blitzkrieg... ... ... ... ...
los Blader Breakers juntos. Incluso la mas fuerte esta fre... ... ... ... ... ...
Tendrás un puesto VIP. ... ... ... ... ... ... ...
P.D: no toques a R... ... ... ... ..
Hacía falta el otro pedazo para tener completa la nota. Se habían llevado a su abuelo ¿para que lo querían? Dickenson también le paso el pedazo de la foto, la cual solo mostraba la mitad del cuerpo de alguien el cual estaba lleno de sangre.
-¿Quien es él?- pregunto Tyson al ver la fotografía
-No lo sabemos- contesto Dickenson- pero creo saber quien puede saberlo.
-Diablo- dijeron todos.
Suaves pasos acercándose a ellos llamo su atención. Otro de los encapuchados se acercaba a ellos, de seguro Diablo les mandaba a decir algo.
-¿Que quieren?- pregunto bruscamente Garland. Estaban hartos de sus tontas capas y sus tontas palabras.
-Ayudar- se quito la capucha, su cabello castaño y ojos avellanados eran inolvidables para él.
-Wyat- Kai se levanto para verlo bien. Él recordaba que había muerto, él lo había visto, bueno creía haberlo visto morir, peo su cuerpo nunca apareció.
-Hola Kai- saludo con media sonrisa, era lógico su confusión, ellos creían que él había muerto pero no fue así, simplemente después de ese día que fingió morir había desaparecido y tiempo después había sido descubierto por Boris quien lo llevo para unirse a BEGA. Ahí se dio cuenta de lo que tramaban y no podía pelear contra la BBA, por eso ayudaba- ha hecho un buen trabajo señor Dickenson, Diablo ya ha mandado a asignarle las respectivas islas.
-Gracias a tu ayuda, Wyat-
No entendían que pasaba. Wyat los estaba ayudando ¿o solo era imaginación de ellos?
-¿Que esta pasando? y ¿Wyat no estabas muerto? ¿estas con diablo?-
-Muchas preguntas Tyson- sonrió- no estoy muerto, como vez. No estoy con Diablo, es por eso que ayude al señor Dickenson al elegir las islas, esas son las que tienen mejor instalación. ¿que esta pasando? no lo se aun.
-Es por eso que el señor Dickenson sabía las islas que quería- dijo Max
-Así es- confirmo Wyat
-Eres como un infiltrado en la compañía de Diablo- dijo Robert
-Mas o menos, pero estoy seguro que pronto sabrán de mi traición- hizo una pequeña mueca- es por eso que he venido a decirles lo que seguirá ahora.
-¿a que te refieres?- pregunto Bryan
-Meses atrás supe de la relación que hubo entre ustedes y Fuego... perdón Hiromi-
-Espera- Tyson interrumpió- ¿porque le dicen Fuego? Si su nombre es Hiromi
-Créanme, se lo gano al demostrar su frío carácter. Es más frío que un iceberg. Es quien comanda a los jugadores-
-¿Porque es así?-pregunto Kai
-Así la entrenaron, con castigos, entrenamientos duros, golpes, decisiones difíciles, muchas idas al laboratorio en donde sabe Dios que le hicieron...- enumero muchas cosas- recibió lo mismo que ustedes en esa abadía solamente que aumentado en 10.
-No puede ser- murmuro Tala.
-Escuchen yo estoy seguro que muy dentro de ella esta escondida su antiguo yo, es por eso que he pensado en un plan-
Se callaron para escucharlo y poder traer de vuelta a Hiromi.
-Dinos Wyat, así también podremos ayudar-
Estuvieron hablando hasta pasada la media noche, estaban planeando bien como harían todo.
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Tiro al suelo la llave de su habitación, los pasos de sus tacones resonaban, se acerco hasta la ventana observando el movimiento del mar, se quito los zapatos, el vestido, cogiendo de una silla una pantaloneta de dormir pequeña al igual que una blusa de tirantes que marcaba su cuerpo. Entro a la cama, mirando el techo, la ventana, la mesita, la puerta hasta volver de nuevo al techo. Desde hacía casi tres años, que no dormía bien, sus parpados no querían cerrarse y eso era diario, no entendía porque, quizás era que al cerrar los ojos recordaba aquella escena en donde moría aquella joven, o porque la oscuridad le recordaba la veces que estuvo en esos calabozos sufriendo hambre, sed y solo tenía una forma de sobrevivir, así fue como se gano su primer apodo Neovampi.
Llevaba, ya una semana estando en ese calabozo y Boris no la sacaba, no le daban de comer y tenía una gran sed, que incluso sus labios estaban secos y ya no tenía ni saliva. Pero todo había sido porque ella había asumido la responsabilidad de la falla en el entrenamiento de todos ellos. Si alguien fallaba, ella era quien recibía los castigos, solo los más duros, pero cuando salía ella era dura con ellos porque por nada sufría si ellos seguían igual.
Y tener grilletes en sus muñecas no mejoraba nada, no podía moverse más allá de su esquina, la luz de la luna se filtraba en pequeños agujeros iluminando un poco el lugar. La única compañía que tenía era la de las ratas, el miedo que una vez tuvo por ellas ya había pasado, ahora por el momento las consideraba sus únicas amigas. Su estomago rugía de hambre, la garganta la tenía seca que dolía. Incluso sus pulmones parecían no adaptarse a ese fétido olor, las muchas ganas que tuvo de vomitar tuvo que retenerlo.
¿Cuando la sacarían? ¿porque no le mandaban algo de comer? ¿Donde estaban? Intento hablar, gritar, pero su voz no salió, una semana deshidratándose apago su voz. Se abrazo al sentir un poco de frió, pero dejo de hacerlo al recordar que ella era así, fría de corazón.
Las noches se le hacían eternas y frías, los días calurosos y sedientos. No creía que aguantaría más. 10 días encerrada y sin recibir un aire fresco, agua o alimento. Estaba muy débil que incluso llego a pensar que moriría.
Entonces, no supo porque, recordó una de las películas que veía con sus antiguas ex-amigas. "Hannibal" como el hombre se comía a las personas y bebía su ... sangre.
Sabía que con ella llevaba su blade, que tenía anillos filosos. No lo dudo, lo saco escuchándose solamente el ruido de las cadenas al moverse. Tomo uno de los anillos, probandolo en su dedo, verificando que si cortaba.
He hizo lo que nuca creyó hacer, hizo un corte ligero en su brazo, observando como la sangre salía poco a poco aumentando, ya no lo pensó más. Acerco su brazo y empezó a succionar. El liquido espeso, con sabor a oxido y sal, paso por su lengua deslizándose por su garganta.
Nadie supo como sobrevivió solamente con sangre, perdió una cantidad grande y tuvieron que hacerle una transfusión. Porque el beberla no significaba que volvía a su lugar, en sus pulmones encontraron sangre, en su estomago. Fue algo que los sorprendió, pero al mismo tiempo sabían que ella era la indicada para la bestia bit mas fuerte de todas.
Esa no fue la última vez, solo la primera, Boris siempre olvidaba de llevarle comida y agua. Y siempre recurría a la sangre. Por esos siempre llevaba una venda a la mitad de su brazo izquierdo, evitando que personas extrañas miraran sus superficiales heridas.
Levanto su brazo, ese día no había usado su venda, pues Diablo se lo prohibió, uso un maquillaje para ocultar esos cortes.
Rodaba por toda su cama y no conciliaba el sueño y cuando lo hacía era cuando ya estaba amaneciendo, lo cual hacía que durmiera solamente de 45 a 55 minutos, diarios.
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Ya había amanecido, y estaban preparados para lo que seguía. 7 lanchas llevaron a los equipos a las islas que asigno Dickenson, pero la mas importante y a la cual irían solamente los capitanes, el señor Dickenson, Janeth y Wyat sería Madagascar, la cual estaba más equipada de las 10 islas.
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Hiromi, ya estaba despierta, no había podido dormir nada, se encontraba sentada en la orilla de la cama aun en pijama, pensativa. Vera, quien era su compañera de al lado, entro a la habitación encontrándola muy metida en sus pensamientos, siempre se preguntaba en que pensaba y siempre se negaba a saber, quizás fuera algo horrible o bueno, no quería averiguar.
-¿Que quieres Vera?- y nunca podía sorprenderla con la guardia baja.
-Ya se fueron a sus respectivas islas- No entendía porque la había tomado como su protegida, tal vez porque una vez Tala la apoyo y quiso devolverle el favor.
-¿Y?-
-Todavía no nos iremos?- pregunto, acercándose a la ventana grande y ver como las lanchas se dirigían y entraban a las islas, pensaba en como el cabello rojo, seguía siendo el mismo. Una vez llego a pensar que no lo volvería a ver, pero tal parecía no era así, tomaría una escapada para verlo y hablar por lo menos una hora.
-Vete tu, yo iré después- fue su contestación. Y aun incluso que fuera fría con ella, agradecía su amistad, el haberla acogido como su protegida. Mas aún se preguntaba ¿porque?
-De acuerdo- camino hasta la puerta, antes de salir hablo- No entiendo porque los odias, no se que te hicieron, no se que les harás, pero quiero que sepas que cuentas conmigo en algunas cosas que no sean graves.
-No te estoy obligando a nada Vera, así que guárdate tus palabras y vete ya a entrenar-
-Y no me importa si eres fría y sin corazón, aun así te considero mi amiga- con esas palabras salió de la habitación
Jamás le ha dado la espalda a Vera, siempre la ha ayudado aunque la fastidie mucho con sus infantilerías, nunca le ha hecho daño, pero ella era así ahora, era fría dura como el hielo, sería, sin sentimientos, sin corazón. Ya no podía cambiar y su venganza tampoco.
Después de alistarse, salió de la habitación, cancelando los servicios que el hotel le presto. Subió a un Ferrari rojo, llegando hasta donde debía embarcar.
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El plan era simple y lo sabía.
"Ella sera la última en salir, lo se. Pagara todo el servicio que les dio el hotel y cuando termine subirá a su Ferrari rojo, ya subida manejara al lugar en donde están las lanchas para llevarla a la isla, ella tiene una lancha especial. Es una negra con llamas. Abra un hombre, que como costumbre de todos, tendrá puesta una capucha roja, la usa para que nadie lo reconozca. Eso sera a nuestro favor, uno de ustedes, el cual posea el cuerpo del hombre tomara su lugar. Ahí la llevaran hasta su isla, porque ella tiene su propia isla regalada por Diablo y es la mayor. Madagascar."
Estaciono su auto, ubicando su lancha y subiendo en ella, ahí encontró al hombre con su capa y capucha roja.
-Jade, llévame a mi isla- el hombre asintió. Ella misma le había pedido que no hablara.
"Ya en la lancha, entraremos a las islas, directo a Madagascar, antes de llegar a la isla, lo haremos, la dormiremos"
Presentía que algo malo iba a suceder, y fue cuando vio que la capucha del hombre iba bajando mostrando un cabello rubio, sospecho, el hombre a quien ella había contratado tenía el cabello negro. Ya estaban cerca
-Deten la lancha- ordeno fuerte y el hombre no obedeció- que la detengas te he dic...
Un golpe en la nuca, la dejo inconsciente. Llegaron a la isla, y la llevaron a las instalaciones en donde la harían volver a ser la misma.
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El dolor en su nuca era fuerte, sus parpados estaban empezando a abrirse, mas al escuchar voces no lo hizo se quedo quieta.
-Escuchen, llevan aquí 5 horas vayan a comer y no se preocupen que por eso hay cámaras para vigilar.
-Y si despierta?-
-No te preocupes, Kai, no se ira y lo sabes
-De acuerdo- pasos se alejaron de ahí.
En una silla se ubico a una distancia prudente, para vigilarla y así cuando despertara avisaría a todos.
Reconoció rápido los grilletes en sus muñecas y también en sus tobillos. Abrió los ojos, enfureciéndose al ver que usaban su isla para retenerla-Siempre supe que sería tu quien nos traicionarías
Escuchar su voz llena de odio y frialdad, era algo malo y lo sabía- Despertaste- confirmo
-No, soy sonámbula- dijo sarcástica.- Ahora te dedicas a raptar a las personas, golpeándolas.
-Lo siento, pero fue la única forma.- se paro acercándose a ella.
Se sentó, viendo como la tenían encadenada, lo bueno era que las cadenas le permitían pararse y caminar algo.-Si lo se- su semblante se suavizo, algo raro porque nunca lo hacía, sus ojos estaban tan tristes y su cuerpo tan decaído. Noto como aún tenía la venda en su brazo izquierdo.
-Hiromi , lo siento pero es la única forma- estaban frente a frente. Sabía que había logrado algo al verla tan vulnerable.
Pero su expresión cambio, a una sería y no pudo hacer mucho, ya había calculado la cantidad de cadena que tenía. Y lo aprovecho, en un rápido movimiento enrollo la cadena en su garganta apresándolo contra su pecho. Era un farsa ahora lo sabía, lo peor era que nadie iba a su rescate
-Nunca te confíes Wyat, es fue la primera regla que les enseñe- apretaba más la cadena- nunca traiciones, fue la segunda, pero no lo entendiste ¿cierto?
-Basta Hiromi- al levantar su vista, vio a los rusos y Kai al frente de ellos. Sorprendido por las acciones de ella.-suéltalo
-Porque lo haría?- su voz seca se escucho fuerte- si ustedes me han raptado. ¿Porque?- apretó un poco más la cadena, si seguía así dejaría muy mal a Wyat.
Sin darles tiempo a responder, Hiromi cayo sobre Wyat. Mariah asustada, le había dado un fuerte golpe en la nuca, volviéndola a dejar inconsciente.
-Mariah- llamo Rei, molesto y aliviado, pues hubiera preferido que hubiera otra forma de hacer que Hiromi soltara a Wyat.
Wyat fue liberado por Tala y Spencer, mientras Kai llevaba de nuevo a Hiromi a esa cama tendiéndola. acarició su mejilla suave- No tuvimos de otra que raptarte- fueron sus únicas palabras.
