CAPITULO DIEZ:

"Un verdadero líder no teme sacrificarse por el bien de su pueblo"

El astro rey ocupando la media casa del cuerpo celestial cubría con su calor y fuerza a la tierra y sus habitantes. El bullicio del pueblo llegó a los oídos del guerrero de las diosas al tiempo en que en el horizonte se podía definir la muralla que protegía y resguardaba la ciudadela y el castillo de aquel congelado reino. El sonido de los cascos de los caballos resonaba en los muros de la barbacana, Compuesta por dos gigantes arcos de granito que sostenían y protegía el puente de madera sobre el largo y profundo foso de aguas gélidas que unía al valle con la entrada.

El caballero de la luz observaba detenidamente sus alrededores al pasabar bajo el rastrillo y el matacán, el viejo muró exterior de caliza se hallaba ligeramente desgatado cubierto por marcas y manchas que hablan de antiguos combates y enfrentamientos. Siendo la imagen de dos profundos cortes sobre la estructura los que mayor resaltaban haciendo cuestionar que artefacto o criatura fue capas de crear aquellos vestigios.

Resguardaba bajo el murallón y pozo congelado estaba la ciudadela de Kolinguen, el bullicio de sus callejuelas y la actividad del pueblo confirmaban la estabilidad del mismo. El gritó de los comerciantes ofreciendo productos, de los animales de granjas al ser traspasados, la risas de los niños y el sonido de las carretas y carruajes cubrían de vida el bastión. Impresionado con algunos de los extraños y exóticos animales, el legendario espadachín continuo analizando y comparando las diferencias de aquel nuevo país con el suyo. Continuando su trayectoria, llegaron al segundo paredón que respaldaba la entrada del palacio, las altas torres y amenas de granito cubrían el cielo y resguardaban el edificio principal.

Brillantes estandartes se reflejan sus hilos bordados con la luz que se filtraba de los ventanales, Sentada en el estudio principal de monarca se haya la joven Hyliana quien preocupada sostenía entre sus manos la orilla de su capa. No muy lejos de su dama, pero aún vigilante del movimiento y la actividad del nuevo recinto, el caballero elegido por las diosas contemplaba por el ventanal las actividades del patio principal y el movimiento de los habitantes.

-Tengo miedo- susurro la doncella de la sabiduría en voz baja y con la mirada fija sobre la mesa de centro del cuarto.

Escuchando las palabras de su señora, el héroe dejo su lugar de guardia acercándose a su soberna arrodillándose frente a ella. En los meses que había conocido a la princesa el guardián jamás la había visto tan vulnerable, tan delicada como los hacia en aquellos momentos. Sin la protección de aquella mascara, figura de independencia y fortaleza frente a él estaba la doncella que vivía cautiva en aquella prisión de oro.

-No debes temer, no importa el resultado. Si el rey no puede ayudarte entonces partiremos a donde debamos y de una manera o otra recuperaremos Hyrule… No estas sola en esto- confortó el héroe a su señora colocando su mano sobre la de ella, liberando el fuerte agarre sobre la capa de piel.

Antes de que la doncella pudiera contestar, el paladín de la luz se incorporó tomando de nuevo su lugar protocolario como guardián al tiempo que la puerta del lugar se abría estrepitosamente dando paso al regente del reino seguido por su dos figuras. El dignatario de avanzada edad, alta estatura y prominente figura, atairado con un sayo corto de color vino con bordados de oro, su peto de piel negra con los gravados y escudos del reino; calzas café color oscuro y largas botas de piel negras, cubierto por su una robusta capa de pelaje de oso, avanzo por la habitación hasta encontrarse frente a la princesa de la luz. Sus oscuras pupilas se posaron sobre la joven, mientras hacía una cortes pero no formal reverencia a la joven.

- Mi querida princesa, lamentó mucho el inconveniente de recibirla de esta manera, tan poco protocolaría e irrespetuosa. He venido a verla en cuanto me han informado, debido a los arreglos que se están llevando acabo por la celebración de la bendición del Kirin espero no os moleste tener esta reunión en mi estudio-

La penetrante, ronca y fuerte voz del monarca lleno la habitación, encontrando su falta de interés real y falsedad en sus actitud. El caballero de las diosas se acercó a su dama, sintiendo su instinto de protección activarse ante la presencia de aquel hombre. Retomando su bien practicada mascara de diplomacia la doncella saludó cortésmente al otro soberano haciendo una leve y elegante reverencia al tiempo que volvía tomar asiento junto al régulo.

-Es un honor y agradezco vuestro recibimiento en tan importuno momento, más me es de suma importancia comparecer ante usted una situación de alta discreción y trascendencia – respondió la Hyliana al tiempo que observaba con detenimiento el resto de las figuras que acompañaban a su tío.

- En esta habitación estas rodeada por aliados, Ellos son Talio mi primer ministro y mano derecha, y el caballero que podría ser mi padre es Suhei mi comandante y jefe del ejercito real… Pero entiendo a la perfección, así que por favor caballeros retírense –

Ante el comando del rey ambos hombre reverenciaron a los nobles y abrieron la puerta para replegarse, mas el comandante se detuvo posando su mirada sobre el héroe de la luz. Entre el todo el intercambio el maestro de la espada sagrada no se había movido de su lugar ni había venerado al monarca de las tierras heladas. Ante la tensión que crecía en el recinto el veterano en guerra llamó la atención del joven indicándole que siguiera las instrucciones del regente. Conociendo perfectamente el protocolo de palacio Link sabía bien que podía ser castigado o azotado por su irreverencia pero importándole más la seguridad de su dama, el caballero se negó abandonar su puesto.

-Me temo mi señor, que yo solo sigo ordenes de mi soberana. A menos de que ella me lo pida no me apartare de su lado- respondió con seriedad ante la oscura mirada del régulo y su sequito.

- Disculpad a mi Protector su alteza, Sir Link a parte de ser mi guardia personal es comandante de mi armada y lord protector de Hyrule . Su lealtad esta resguardada solo a los miembros de la familia real- intercedió la princesa con sencillez y tranquilidad tratando de mantener la paz. Sorprendido por la mentira de su doncella, el caballero reverencio a su dama, solicitando sus ordenes.

Aceptando el engaño o no desenado realmente darle mayor importancia, el soberano de Kolinguen pidió a sus súbditos dejarlos para continuar con la reunión. Dejando en solitario a ambos monarcas, el castaño oscuro se dirigió a su sobrina pidiéndole que explicara la situación de su impetuosa visita. Zelda narró con claridad la situación en la cual se encontraba omitiendo detalles como la actuación de Ganon como actor intelectual del la invasión, el secreto de la Trifuerza y el verdadero temor por el cual había vendió a buscar su ayuda. Radhón escucho las palabras de la joven con cuidado y atención.

-Comprendo la situación a la que te enfrentas, Kolinguen no siempre fue un reino lleno de paz y prosperidad. Pero creo que debemos dejar las cosas en claro, Hyrule acaba de pasar por una terrible invasión y tu reino no esta en condiciones de llevar una guerra o una campaña civil en estos momentos… Dejándote en un posición muy vulnerable, ya que el reino de la luz es el principal punto y puente estratégico del comercio entre Holodrum, Labrynna, Catalia y Termina… Sin contar que otros reinos han codiciado por años usurpara las sagradas tierras que dicen ser protegidas por el poder de diosas. Pero creo que podemos llegar a un arreglo placentero para amabas partes- comentó con tranquilidad el líder de la tierra de hielo mientras se acercaba a la joven en el sofá.

-Eres el vivo retrato de tu madre, Una mujer muy hermosa e inteligente… Quiero pensar que has heredado todas las cualidades de ella, las cuales siempre fueron legendarias.-Tomando el rostro de la doncella en sus manos observándolo escrupulosamente.

Ante aquel acto la princesa sintió un escalofrió recorrer su espalda, disgustada y molesta impetuosamente la protegida de la diosa de la sabiduría aparto su rostro alejando la mano de su tío con un fuerte golpe. Azul ópalo y negro se confrontaron en una batalla de voluntades, la protegida por la diosa Nayru sabía que solo debía pronunciar un nombre en voz alta y el caballero de la luz entraría por aquella puerta a defenderla. Sintiendo el cambió de la personalidad de la hija de su hermano, Radhón se separó de ella, dándole mayor espacio.

-Tienes la misma fiereza que un caballero de invierno, mi hermano y su legado no desaparecieron por completo al verte… Yo puedo ayudarte, mas mi participación no será gratuita… Existen tres formas en que podemos comprometer tu restauración al trono, la primera sería hacer valer la ley ancestral de Hyrule y como hija legitima de los antiguos monarcas por medio de un mensajero y una premisa ante mi petición como rey y único familiar imperial someter a tu consejo y re instalarte… la segunda es un poco más complicada, la cual sería marchar hasta Hyrule y tomar el castillo restaurándote como soberana, eta acción podría ser interpretada como una invasión desde el punto de vista de otros reinos, y tendríamos que manejar una política delicada con cada movimiento para evitar lastimar las alianzas y los tratados formados… Y la tercera, sería unirte en matrimonio con uno de mis files concejales, haciendo uso de la clausula de compromiso de la ley ancestral, la cual te restablecería automáticamente como monarca de tu reino… Y bien mi querida Zelda, que tanto estas dispuestas a sacrificar por recuperar tu corona.- parafraseo con cuidado y expectación el rey de la tierras gélidas, disfrutando el cambio en el semblante de la princesa.

La doncella de la pieza de la sabiduría guardo silencio al tiempo que se incorporaba y avanzaba hasta el gran ventanal, buscando en su mente la respuesta ante aquella propuesta. Sabía que debía tomar un decisión y que el deber y su obligación sobre su país siempre eran más importante que sus deseos, pero ahora que tenía la solución tan cerca de ella, realmente podría ser capas de tomarla; de incluso sacrificar su vida completa.

- Tus propuestas son sabias y bien fundamentadas, más siento que no son completamente honestas. Kolinguen es un reino que ha sufrido por los conflictos de las guerras, así como una monarquía joven atrapada en las tierras del norte bajo un invierno eterno; lo cual ha traído siempre muchas disputas. Se bien que el matrimonio entre mi madre y padre fue para unir las alianzas ante la terrible guerra que ustedes enfrentaban, sembrando así un aliado y ejercito poderoso en aquel momento de necesidad de su reino… ¿qué es lo que ahora pides por ofrecer tus servicios para rehabilitar la monarquía de tu más fuerte confederado, qué aspira obtener de nosotros?- expresó solemne la futura reina ante su colega.

-Vaya parece que te han educado bien y contienes suficiente sabiduría… Lo único que busco princesa es expandir mi reino en el área comercial. Como has podido observar no somos un pueblo agricultor, mas si uno metalúrgico y contemos con mercancías únicas y valiosas que no pueden encontrarse en otras partes debidas al extremo y extraordinario clima en el que vivimos… Lo que deseo es el paso completo de comercio de Hyrule hacia otras tierras, la capacidad de controlar el mercado y establecer en tu reino la puerta para mejorar nuestra economía y para asegurar que no se incumpla el convenio se instalarían en tu corte dos representantes de mi reino; los cuales se unirán a tu nuevo consejo y tendrían autoridad suficiente para instalar las rutas y actividades comerciales, claro todo en aprobación de su soberana… - argumentó el monarca con formalidad y prudencia.

Comercio y oro eran las principales causas que embajadores y dignatarios visitaban Hyrule, se recordó a si misma la elegida de las diosas. Sabía perfectamente que la estabilidad económica de un país era la base para manutención del mismo y el comercio es la forma especial para lograr aquel cometido. Hyrule era un tierra basta y bendecida en muchas áreas, pero debía cuidar sus actividades así como sus importaciones y exportaciones para no crear un desbalance en las producciones de su pueblo, sino esto llevaría el reino a la bancarrota, más lo que Radhón exigía era poner a un lado las consideración de su país y convertirse en un puerto de intercambio para el benefició de su aliado… Un arma de dos filos, si no es bien estudiada ya que puede tanto ayudar a crecer al reino como destruirlo si no se hace de manera adecuada.

- Ante tu propuesta y petición con contra pongo la siguiente oferta, A cambio de tu apoyo para restablecer mi gobierno se abrirá una puerta comercial y un tratado para el intercambio de bienes. Más no habrá ningún representante legal que pueda tener mayor autoridad que la mía, por lo tanto no existirá ninguna unión matrimonial que entrelace este tratado… Así mismo solo aceptare que un apoderado sea instituido en mi asamblea y no posera poder ni derecho alguno sobre el designio del manejo político del reino a menos que tenga que ver con la comercialización de sus productos, así como habrá una verificación en manejo del valor de los activos para evitar que los ingresos y fondos no afecten el balance comercial de mi país. - replicó con dignidad y mesura la protegida de las diosas ante el otro monarca, manteniendo una mirada fija y clara.

-Vaya parece que al final el lobos mostró sus colmillos – respondió Radhón levantándose y rodeando la mesa posando su mirada en el ventanal, dando la espalda a la doncella.

- El ocaso esta en puerta alteza, mañana hablare con mi consejo y le tendré una respuesta, un par de guardias la escoltaran a usted y su caballero hasta las habitaciones que se les han preparado.. – Y con aquellas palabras el monarca llamó a sus súbditos quienes abrieron las puertas ante el requisito de su rey.

Cansada y nerviosa la doncella de la luz, caminaba hacia la entrada donde la esperaba su caballero cuando sorpresivamente fue tomada de la mano por el soberano del hielo trayéndola hasta él.

-Fue divertido platicar contigo princesa – comentó de manera burlona el régulo al tiempo que besaba la mano de la dama.

Link controlando por completo su impulso de atacar, colocó su mano derecha sobre el mango de la espada maestra; apretando sus dientes sintiendo como estos rechinaban por la presión, contralando su feral instinto; incomoda e irritada la protegida por la pieza de la sabiduría retiró su mano lanzado una incordiada mirada a su pariente.

-Espero mañana su respuesta mi señor, que pase una excelente tarde- y dando la media vuelta con rectitud, seriedad y el porte de una diosa, la doncella resguardada por la diosa Nayru se alejó por el pasillo acompañada del caballero de la Trifuerza quien fielmente la seguía.

Notas de autor: Hola quiero agradecer a manix311 por sus increibles consejos así como todo su apoyo en la investigación para crear al reino de Kolinguen y sus personajes. Tambien a jf_gutierrez81 por apoyarme en las noches y ayudarme a plasmar mis ideas para la creación y manejo de la historia, tambien quiero agradecer a bellezapeligrosa07 y ana_beldandi por su palabras de aliento para que continue la realizacion de la novela. Espero todos sigan disfrutando de ella y no olviden dejar sus comentarios... gracias y hasta el próximo capítulo.