Fic Compartido

Comprando Mi Silencio

Por Mayra Exitosa

En el hospital, Jane y Anthony Cornwall, parecían novios que no se habían visto, Candy sonreía por como esa pareja se guiñaba un ojo para salir de la habitación y hablar, ella se quedaba con Stear que aun dormía y se iba al sillón para cuidarlo, mientras regresaban sus padres. Afuera Jane seguía a su esposo por un pasillo y por fin llegaban donde según ellos estaban solos,

- ¡Te extrañé anoche!

- Sabes que yo también, Jane, y mucho.

- Estuve investigando y… Candy la amiga de Stear…

- Ya sé por dónde vas, te agrada para él. Sonreía Anthony

- Por supuesto que me agrada, es solo que, hoy vendrá un corredor de bienes raíces, le dará su departamento en venta, podríamos ayudarla

- Bueno le diremos que hay una casa cerca de la mansión en Inglaterra y le vendemos la que se encuentra al fondo del jardín.

- Es muy chiquita y vieja, se sentía incomoda Jane al pensar en la casa tan abandonada que se encontraba en el jardín.

- La remodelamos, envías a alguien y la preparas pata que ella pueda comprarla, no creo que tenga mucho efectivo, comentaba él.

- Podríamos comprarle su departamento, multiplicando su valor. Argumentaba Jane.

- Aun así, es muy caro el sector donde vivimos,

- Pero ella no lo sabe, lo podemos manejar.

- Muy bien. Déjame pensar como le hacemos, dice mi hijo que ella no acepta ayuda de nadie y es muy independiente, tendríamos que buscar la manera de convencerla.

- Estoy tan preocupada por mi hijo, después delo que comentó el doctor, no he podido dormir bien.

- Es probable que, no vuelva a caminar y… así tampoco tendrá familia.

- Lo sé. Ella ya tiene un hijo y…

- Y no tiene padre, ya la investigue, llegó sola a ese departamento, venía de otro lugar, lo seguro es que para olvidar alguna… mala jugada del destino y…

- Nuestro hijo podría darle el apellido a su bebe, casarse y, tener una familia, escuchaste como la aprecia y como la quiere, fue lo primero que mencionó cuando despertó de la cirugía, debe amarla pero…

- Pero ella le mintió diciendo que existe un padre de su hijo.

- ¿De verdad?

- Lo más seguro es así Jane, veras que la ayudamos y nos ganamos su confianza, ella será madre y por su bebe, una madre haría todo.

- Yo haría lo que fuera por mi hijo.

- También yo, lo sabes.

En la habitación de Annie, Archie permanecía recostado a un lado de su cama, esperando que despertará cerraba sus ojos pensando como la convencería y si lo había perdonado. Ella despertaba viendo el rostro de él, frente al suyo.

- ¡Archie!

- Hola, mi amor. Ansiaba, que despertarás, nuestras hijas te necesitan

- ¿Hijas?

- Si, dos niñas hermosas, desean conocer a su mami.

- ¿se encuentran sanas?

- Si, prematuras, pero muy sanas, con una cabellera abundante, pero tu madre les mando traer una bandita, se les ve genial.

- ¡Quisiera verlas!

- Antes tienes que comer, despertar y que te vea el médico, has estado durmiendo mucho.

- Desde el embarazo. Él le sonreía con ternura, acariciando su rostro agregaba

- Te amo, gracias por hacerme padre, Annie.

- Yo… siento mucho todo lo que hice…

- También siento mucho haberte lastimado, no sabes lo difícil que ha sido esto para mi… me viste con esa chica…

- Tu no querías nada y…

- Y me gustaste mucho, volví para verte… para estar contigo.

- ¿De verdad?

- Por supuesto y… fui un tonto, Johnson me explicó todo, veras que arreglare las cosas,

- Le mentí, lo engañe y… lo lamento mucho, no podía seguir con eso, me sentía miserable.

- Lo sé, debió ser muy difícil para ti, perdóname.

- También deseo el perdón de él, me siento fatal, es un caballero y…

- Verás que ya te ha perdonado, gracias a él pude saber que… estabas con mis hijas.

- ¿Él te lo dijo?

- Si, el me llamó, me dijo que no había nada entre ustedes,

- No. Nunca lo hubo, de hecho… en el embarazo me sentía fatal y… lo hice sentir muy mal. Me siento mal por haberlo engañado,

- Pero ya lo sabe, todo estará bien.

- Tengo miedo toparme con sus padres.

- No lo harás, te llevaré conmigo a Inglaterra, nos casaremos y… pasará tiempo para cuando te puedas encontrar con esa familia.

- Habla con él, dile que me perdone, no tengo cara para decírselo.

- Se lo diré, solo si… aceptas casarte conmigo, lo antes posible.

- Si, por favor, dile que lo siento mucho, que todos estos meses mi conciencia me hizo sentir miserable.

- Deja de preocuparte, mi pequeña. Ya pasó todo lo malo, nuestras hijas son una gran regalo y verás que te perdonará, hablaré con él en la primera oportunidad que pueda, tu ya no estarás solita, me tienes a mí.

- Perdóname, tu también Archie, yo debí… decirte la verdad, tuve mucho coraje y…

- Tranquila, si me perdonas tú, esto es mutuo, el amor es lo más importante y lo que nuestras hijas van a necesitar de nosotros.

- ¿Me amas?

- Por supuesto, eres la única mujer que me ha convertido en padre, casi pierdes la vida por eso. No dejaré que te embaraces de nuevo. Te cuidaré mucho

- Gracias, Archie. Se me rompió la fuente en ese atentado.

- Hirieron a mi hermano, él se encontraba ahí.

- ¿Tu hermano, está bien?

- Si. Está feliz, ahora es un tío de dos princesas hermosas.

- Me alegro que se encuentre bien, espero poder verlo en una oportunidad.

- Ambos se encuentran internados en el mismo hospital, así que, en cuanto puedas te llevaré a verlo.

- Pero… ¿Y William?

- Hace dos días que diste a luz, te trasladamos a otro hospital, William ya debe estar con su familia. Annie se quedaba pensativa, gracias a William fue que recibió atenciones, cuando no se las merecía, no después de haberlo engañado.

Días después en Europa, George llegaba con una mujer mayor y ordenaba bajar su equipaje, solicitaba ver a una persona y ayudaba a la dama a tomar asiento,

- Sra. Martha, espere un poco, no tardo.

- Adelante, aquí esperaré.

En un salón del castillo antiguo un hombre sentado frente a los ventanales que hacían lucir un paisaje hermoso, giraba su asiento para verlo entrar,

- Que bueno que llegas George, ¿la trajiste?

- Por supuesto, ella espera en la estancia. Solo quería habar antes con usted, creo que ya es intolerable la estancia con Elroy en América, no está ayudando en nada y si me perjudica en todo. Se ha puesto a ofenderme y no creo que podamos continuar con esta farsa.

- Ya no será necesario George, mi sobrino William ya recupero las acciones de su padre, dile a Elroy que necesito que regrese, ocupare de sus servicios para atender a Martha, se requiere una dama de compañía seria, ella ya no puede fungir como la madre de mi sobrino, en un mes más William anunciará la adición con las empresas y su verdadero nombre.

- Me alegro señor, esto es lo que habíamos trabajado por más de quince años, y lo hemos logrado, O´Brien, no sospecha que nuestro muchacho es el hijo de William Andrew.

- Tampoco sospechará que Martha ya no estará bajo su cuidado, ahora se encuentra solo, lamentablemente murió la pequeña nieta de Martha, era una Andrew y ahora se ha quedado solo mi sobrino. Una sonrisa suave se escondía en el rostro de Walter Andrew, al recordar que su sobrino ya le había anunciado un niño por nacer en la familia, tratando de no perder la conversación, agregaba, - Bueno has pasar a Martha, tengo tantos años de no verla.

- Por supuesto, me comunicaré con Elroy y los hombres de seguridad para que… l trasladen lo más pronto posible a Escocia.

- Si George, continua como padre de William por favor, Elroy se quedará aquí como ama de llaves. George hizo media sonrisa, por fin después de quince años Elroy volvería a su papel original, ya no más señora Johnson falsa. ¡No más!

Martha entraba con una tranquilidad en su rostro, al verlo, hizo una sonrisa, comentando,

- Oh Walter querido, por ti no pasan los años.

- Mi preciosa Martha, que gusto volver a verte. ¿Entonces aceptaras la propuesta de la que hablamos? Ella bajaba el rostro avergonzada y asentía diciendo

- Esta bien, soy viuda desde hace muchos años, mi esposo no se ofenderá si me caso con su primo, solo para acabar con la rata que le quito la vida a nuestra nieta.

- Y a mi familia, no lo olvides. Ese desgraciado, ya está solo, como me dejo a mi todos estos años.

- No digas eso, tu sobrino ya debió terminar sus estudios, pensaba que pronto lo vería de nuevo, era solo un niño cuando Elroy se hizo cargo de él.

- Si, pero un ama de llaves jamás sustituirá el amor de mi cuñada y el de mi hermano.

En Chicago, Albert llegaba con regalos para ella, deseaba verla con todo su corazón, había programado un espacio para estar con ella un fin de semana, tenía que trasladarla a otro lugar y ver los detalles del nacimiento de su hijo. Tocaba la puerta y nadie respondía, notaba bajo esta unos sobres viejos, asustado forzaba la chapa y entraba, todo estaba cerrado, entraba dejando las cosas en un sillón y fue a la habitación, el dinero que le dejo aún estaba ahí y un sobre con el frente que decía "Papá"


Gracias por continuar comentando. Este capítulo se lo dedico en especial a mi querida amiga Tuty, deseando que le guste tanto, como me ha encantado leerla a ella. Espero poder continuar escribiendo y avanzar en los otros fics, les envío mi cariño y...

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa