RiotIs: sí, yo también contenta por Pía y Valen! Y también soy fan de los Beatles, muy muy fan :D, Muchas gracias por comentar y por tus dos fics que son mi obsesión! Y que nueva palabra aprendiste leyéndome? XD
Ladylibra10: Gracias! Y sí adivinaste el diálogo, te ganaste…unas felicitaciones de mi parte! XD (es que no tengo nada para premiar :P)
Paxhunter13: Sí, a lo mejor después quede frígida :S …naa! Igual pobre, pero no le pasará nada y sí! Shakira de los 90, que viva esa Shakira!
Yasliz: sí, la película era Imagine me and you, o rosas rojas en su doblaje ezzzpañol, La novia de la novia, en su doblaje mexicano, y imaginanos juntas en su traducción literal :P cualqueira sirve, también te ganaste mis felicitaciones, eres muy observadora!
Jossy: sí…prometí un final felíz para Anabella, lo cumpliré! Y la canción es bien fuerte, por eso la amo, más por la letra que la melodía.
GinebraRemyHadley: Pobrecita Bella…pero ella será feliz, ya verás luego de algunos caps más…o uno…dependiendo de su respuesta. Las líneas finales no las puse por casualidad, pero en estos últimos días entre en una disyuntiva al respecto. Gracias por comentar :D
Idaly: Gracias! Cómo me gustaría a mi que fuese en tv! Pero yo dirigir eso si! XD lo hago pensándolo todo como si fuese la directora de la peli, por eso lo describo tan minucioso. A veces hasta desesperante! :P
Valentona: Sí, me lo habías dicho! Y me alegra un montón que lo ames. :D Gracias por tus comentarios.
Kdl94: Sí, algunas cosas son necesarias en la vida , Tal vez Anabella tenía que dejar ir a Pía para ser happy :D. Cómo le dije a GinebraRemyHadley, lo del presagio no lo puse porque si. Aunque tardará un poco.
Sweetmoon: Gracias! XD todos mis animalitos son hermosos! Últimamente no me he conectado mucho a face, pero debo haberte aceptado porque acepto a todos los que me agregan…osea…a todas las chicas :P así que por ahí debes estar. Y lo otro XDDDDD te lo responderé abajito.
Lessgirl: puta que me hiciste reír con tu comentario Clarisse! Ya hasta te imaginaba haciendo la reverencia, y no digas esas cosas del vodka, ves que me dejas como borracha con la chicas que me leen! XD te quiero tota enferma :P.
Bueno, y antes que todo aclaro, para Sweetmoon y mi querida lessgirl XD! Que no soy alcohólica, ni me emborracho para escribir. Este nombre nació un día que estaba viendo A shot of love con Tila Tequila! Como una sátira a su nombre. Me dije "bueno si ella es Tila Tequila entonces yo soy JackieVodka XD y eso es todo. Me gusta el vodka, pero no soy adicta :P
Aclarado eso les quería hacer una preguntilla…bueno, la verdad es que puedo terminar el fic en el próximo capítulo con final feliz y todo. O podría seguir, muuuchos caps más. Pero ahí no puedo mantenerlas felices siempre…algo tiene que pasar. Y no aseguro el final feliz…bueno. Si lo aseguro, pero después de muchos sucesos, algunos muy penososos que ya están en mi mente, otros no planeados…así que eso…lo continúo con aquellos sucesos penonsos y dolororosos en el transcursos o lo termino en el próximo capítulo con happy ending? It's your choise!
Llegamos al departamento un poco exhaustas, el día ciertamente había sido bastante pesado, pero el siguiente era domingo y no teníamos nada que hacer…bueno, yo tenía que cantar en la tarde, pero era un trabajo tan grato que ni trabajo se me hacía.
Al llegar lo primero que hicimos fue echarnos pesadamente en el sofá, no hablamos por unos segundos, luego nos miramos y finalmente nos sonreímos satisfechas, tranquilas, serenas; como quien mira a la marea danzando suave después de haber vivido una tempestad. Le extendí mi mano y ella puso la suya sobre la mía; la apreté fuerte y se la besé lentamente.
-Todo está bien ahora…- dije mientras veía como Pía cerraba los ojos a mi contacto.
-Sí, casi no puedo creerlo, Anabella no tiene comparación!- Pía hablo con mucha sinceridad y normalmente un comentario así me hubiese molestado, pero no ahora, no con lo que acababa de pasar, no con la Anabella que acababa de descubrir. Yo en su lugar jamás hubiese actuado así. Yo creo que todo lo contrario...creo que yo no entendería razones como ella lo hizo; y solamente me quedaría pensando que me engañaron, entrando en un pozo de autocompasiones que finalmente me llevarían a culpar al mundo…sí, mi reacción hubiese sido muy distinta. Menos mal que no era yo la que estaba en aquella posición.
Mientras me hundía en mis pensamientos no ejecuté palabra alguna, Pía tampoco lo hizo, pero este silencio extendido no era incómodo, era más bien necesario, para respirar, para pensar. Después de unos minutos, entre 4 y 5, me incorporé en el sillón y di un respirito muy audible para comenzar a hablar.
-Bien? Qué hacemos ahora? Está tarde pero aún no quiero irme a dormir.-le dije con un tono travieso y la miré con las cejas erguidas. Ella me vio y sonrió generosamente antes de acercarse hasta a mí, y cuando nuestras bocas estaban casi a un milímetro de distancia ella me dijo.
-No sé Valen, tú mientras piensa que a mí se me antojó un café- se separó con una sonrisa maliciosa y se dirigió a la cocina- quieres uno tú también?- Yo me quedé sentada exactamente con la misma posición y muy quieta respirando frustradamente.
-No sé, tú como que calientas el café y después no te lo tomas!- le dije divertida agregando un sarcasmo a la frase.
-Ay Valen! Ya te pareces a Teo, ese refrán es para la sopa – había entendido perfectamente lo que le quería decir- es "calientas la sopa y después no te la tomas"-decía ella mientras sacaba los granitos y los ponía en la cafetera.
-jajaja! Sí, pero bien que sirve con el café, no?
-Sí, pero es con sopa la cosa! Mejor pon un poco de música para amenizar el ambiente digo yo…!- me propuso al momento que comenzaba a preparar las tazas mientras la cafetera hacía su trabajo.
-Bueno! Pondré la radio porque no sé dónde está mi disquetera.- Tomé el control del aparato, y sintonicé una radio cualquiera, estaba sonando "El aprendiz" de Alejandro Sanz, iba casi terminando.
- La dejo ahí?- le pregunté a Pía.
-Claro, está buena.
-Okey, entonces ahí se queda- pero la canción de Sanz no tardó en terminar y le dio paso a otra que me encanta y que para la ocasión me sirvió muy bien.
Ahí estaban los acordes sensuales y la voz profunda de Miguel Bosé con "Morena Mía"
-Huy!-exclamé para mirarla inmediatamente, ella sonrió mirándome traviesa. Empecé cantando con Miguel.
Morena Mía, voy a contarte hasta diez- cantaba acercándome a ella mientras le mostraba los diez dedos de mis manos- uno es el sol que te alumbra, dos tus piernas que mandan, somos tres en tu cama, tres…-quedé finalmente a su lado en la cocina y la tomé de la cintura para seguirle cantando- Morena mía, el cuarto viene después- ahora balanceaba 4 dedos por delante de sus ojos- cinco tus continentes, seis mis medias faenas de mis medios calientes- y muy cerca de su oído le dije seductora- sigo contando ahorita…- ella se me escabulló juguetona por el lado y caminó de espaldas hacia atrás mirándome y llamándome en silencio con su índice- bien, bien, bien, bien, bien, bien!- cantaba yo mientras me acercaba.
Morena mía, siete son los pecados cometidos, suman ocho conmigo, nueve los que te cobro, más de diez he sentido- trataba de acercármele, pero mientras más caminaba ella más se alejaba, invitándome a corretearla en un juego de seducción interesante- Y por mi parte sobra el arte, lo que me das, dámelo, dámelo bien, un poco aquí un poco a quién- finalmente la alcancé después de haber dado una zancada gigante, o más bien ella se quedó quieta y me dejó alcanzarle; sin esperar más la besé con vehemencia mientras la canción seguía sonando- Cuando tu boca me toca, me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca- Pía me tenía atrapada la comisura inferior con sus dientes aplicando suficiente presión para volverme loca, yo jaloneaba, pero no podía zafarme- y muévete bien- finalmente me soltó y se separó de mi boca- que nadie como tú me sabe hacer café- y rápidamente ella se separó y volvió a la cocina a, precisamente servir café, mientras la veía caminar sacudí mis brazos para seguir cantando- Morena, gata , ay! Me mata- ella volvió la mirada y me vio con avidez- me mata y me remata, vamos pal infierno, pon que no sea eterno-No nos despagábamos los ojos de encima- suave bien, bien, que nadie como tú me sabe hacer café- Pía pasó su lengua por el labio superior mientras me miraba seria y tentadoramente, mientras yo me acercaba de manera rápida con las próximas estrofas- pero cuando tu boca me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza toda siempre es poca-cantaba yo con un tono por demás muy erotizado y casi agitado- y muévete bien, bien, bien, que nadie como tú me sabe hacer, uh, café- terminé aquella parte para ponerme detrás de ella y amarrarla en un abrazo apretado por su espalda, Pía echó su cabeza hacia atrás y así nuestros rostros quedaron más juntos y la piel de nuestras mejillas ardiendo se podía tocar fácilmente.
Morena mía- comencé muy cerca tan cerca de su oreja que hasta podía acariciarla con los labios mientras cantaba- si esto no felicidad, que baje Dios y lo vea, y aunque no se lo crea esto es gloria- La apreté con mis brazos y le di una mordidita a su oreja; la sentí estremecerse y soltar un suspiro- Y por mi parte pongo en arte lo que me das, dámelo, y dalo bien un poco así, un poco a quién?.
Dejé a Miguel cantando solo, ya que en aquel momento la nuestro labios se encontraron sin derecho a treguas, aún la abrazaba por la espalda y mis manos recorrían su abdomen y sus senos por encima de la ropa mientras nos besábamos, ella llevó su mano por atrás de mi cuello.
Pero cuando tu boca me toca me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca y muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer café.- el café es lo que menos importaba ahora mismo. Yo sentía como la excitación me crecía dentro, y empezaba a impacientarme y a querer más, pero Pía parecía calmada; se separó suavemente, se dio vuelta, sonrió y puso su índice en mi nariz, y muy lento lo empezó a bajar, hasta mis labios, mi barbilla, mi cuello, y eso me estremeció aún más, sólo su índice rozando mi cuello! Su dedo siguió bajando, yo cerré mis ojos, se detuvo en mis pantalones. Rápidamente desabroché mi cinturón. Ella me rodeo y caminó hasta sentarse en el sofá, la seguí.
Morena, gata ay! Me mata, me mata y me remata, vamos pal infierno, pon que no sea eterno, suave bien, bien, que nadie como tú me sabe hacer café.- Me senté a su lado y me acerqué para besarle, ella me detuvo poniendo su manos en mi frente y echándome para atrás mientras negaba pícaramente con la cabeza, me quedé expectante, no sabía que esperar. Ella casi sorpresivamente se paró para volver a sentarse, sólo que esta vez a horcajadas de mí, no sabía cómo actuar, poco a poco iba perdiendo las reglas del juego y pasaban a manos de mi compañera que ahora me tenía totalmente acorralada. Acorralada y babosa.
Y es que cuando tu boca me toca, me pone y me provoca, me muerde y me destroza, toda siempre es poca y muévete bien, bien, bien, que nadie como tú me sabe hacer, uh café- Mi corazón latía tan fuerte que mi pecho se movía visiblemente de arriba hacia abajo, Pía tenía sus manos en mis hombros, yo rodeé su cintura con la mías, ella me miró – mmm mmm- me dijo a modo de negación; dirigió sus manos a su cintura, buscando las mías. Puso sus manos sobre las mías y mientras las dirigía un poco más arriba se acercó a mi oído, puso mis manos sobre sus senos para mi sorpresa –ahí es donde quiero que las tengas mi Valen- me dijo Pía con la voz más fascinante que alguna vez le hubiese escuchado.
Bien, bien, bien, bien, bien, bien…café!- Por fin se acercó a mi boca con los ojos cerrados y no dudé en besarle con locura, mientras nuestras lenguas chocaban violentamente al ritmo ese compás apasionado que resonaba dentro de nuestros pechos. Me tomó del cuello y yo la acaricié dócilmente; se despegó de mis labios y bajo hasta mi cuello, primero la sentía dando tiernos besos, luego sentía su lengua hirviendo en el cuello y finalmente una seguidilla de mordidas combinada con besos- mmmhhh…!- fue la respuesta más sincera que pude darle. Era hora de tomar el control. Puse mis manos en su pecho y la eché para atrás, le regalé una sonrisa antes de levantar su chaleco y desaparecerlo de nuestro mundo en un instante.
Bien, bien, bien, bien, bien, bien…café!- Un café que no olvidaré!
No sé cómo fui a parar en mi cama, pero ahí desperté, con un cálido viendo soplando en mi oído; luego me di cuenta que aquel viento era el aliento de Pía que intentaba despertarme suavemente. Giré para encontrarme con su sonrisa, apoyé el peso de mi cabeza en mi brazo, usándolo como almohada. La miré y ella me sonrió mostrando sus perfectos dientes; alzó su mano y la llevó lentamente hasta mi mentón.
-Como me encanta tu barbilla!- me dijo ella mientras la tocaba.
- Mi barbilla? Y eso por qué?- pregunté alzando una ceja.
-No sé- dijo mirando a los lados- es como grande, prominente, ay! No sé!- parpadeó- simplemente es alucinante!
-Jajajaja! Es el cumplido más raro que me han dicho!
- jeje! Bueno, yo soy un poco extraña- yo la miré y asentí divertida- tienes hambre?
-Ahora que lo dices…sí, mi estómago cruje como nunca. – le dije con voz de bebé mientras hacía un pucherito.
-Bueno, entonces traeré algo de comer mi bebita.- se sentó en la cama y empezó a buscar algo de ropa.
-No, no te pongas ropa!
-Cómo que no! – me preguntó riendo.
-Vamos, estamos solas, anda así un rato, digo, para el disfrute del observador!
-pervertida!- me dio un golpecito en la cabeza divertida- está bien, pero si yo lo hago tú lo haces también, dale? – me dijo apuntándome desafiante.
-Dale! – le dije con una gran sonrisa mientras nos apretábamos las manos. Ella se paró primero, Dios! Que monumento de mujer! Nada en su cuerpo parecía al azar, todo parecía estar planeado para crear perfección en cada detalle, en cada mancha, en lada lunar, que cada curva…- desnuda que no habrá diseño que te quede mejor que de tu propia piel ajustada a tu figura…-era la canción de Ricardo Arjona que inevitablemente comenzaba a sonar en mi mente.
-Oh! Valen! – exclamó sorpresivamente poniéndose una mano en la boca- son las 4:30!
- Sí…y qué tiene, tienes…algo que hacer- Yo aún estaba embobada con su desnudez. – Ella me miró seria levantando una ceja. Y entonces caí en cuenta que debía estar en el trabajo en media hora más. Me paré de un salto y comencé a buscar algo de ropa.
Nos vestimos y arreglamos en tiempo record. No alcanzamos a comer nada, probablemente nuestro estómago nos reclamaría después.
Llegamos a Taylor justo a tiempo para la primera parte de mi show. Pía como siempre se sentó en primera fila sonriente. Una niña pasó vendiendo cartones para un juego de lotería que efectuarían después de mi acto. Para empezar canté "Interstate love song" ( amo esa canción con locura, tenía que incluir aunque fuese el nombre) de los Stone Temple Pilots, y luego seguí con Zombie, de The Cranberries, con esta última conseguí participación total del público presente, todos gritaban a todo pulmón aquel In your head, in your head, zombie, zombie, zombie " algunos hasta alzaban su mano repetidamente mientras cantaban. Terminé con el primer acto y me bajé del escenario para sentarme junto a Pía.
Empezó el juego de lotería y nosotras teníamos el cartón 19. Los demás premios ya se habían ido, sólo nos quedaba jugar por el cartón lleno. Nos faltaba sólo el número 74, hace rato ya y no salía, yo apretaba los puños sobre la mesa del nerviosismo. Estos juegos siempre me ponen tensa.
74!
-Aquí!- grité con todas mis fuerzas. Pía me miró sorprendida y luego se echó a reír. Yo le di un empujoncito en la espalda. Revisaron el cartón, todo estaba en orden. Se paga. Pero qué gran premio! Una tele! Y de esas con pantalla plasma! Abracé a Pía eufórica.
-Ahora podremos arrendar pelis, para verlas juntitas- le dije tomando su cara y al mismo tiempo parándome para comenzar mi segundo acto. Subí al escenario, una canción más. Quería cantar When I see you smile, para dedicársela a Pía; pero mi repertorio cambió drásticamente al ver a mi mamá y a mi hermana entrar al bar.
