The Loud House: Choque de Mundos.
Vaya, tarde de Domingo, ¿No debía actualizar ayer? but, tonto, pero no lo hice por problemas personales.
Ahora, antes de que lean necesito que presten atención a todo, si encuentran faltas Ortográficas, traten de entender que es lo que quise decir, y discúlpenme. Este capitulo estará lleno de emociones, por lo que quiero que digan que fue lo que sintieron al leer jaja.
The Loud House no es de mi pertenencia, le pertenecen a Nickelodeon y a su creador Chris Savino.
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El peso de la culpa (Parte II)
...
-¡Todas salgan de inmediato! –El gritó de Lori no era lo único que alertó a todos.
Toda la casa empezó a temblar poco a poco. ¿Debían acostumbrarse? ¡Claro que No! Los temblores habían empezado desde hace unos días y estos traían consecuencias graves. ¿Cómo se van acostumbrar? Era tanto el temor que sentían todos cuando la tierra empezaba a moverse.
Luan y Luna fueron las primeras en salir. Como tratando de evitar la mirada de Lori. Leni junto a las gemelas y Lily entre sus brazos fueron las siguientes. Lucy no aparecía por ninguna parte y esto solo causó que Lori se alterara aún más. Se apoyó contra las paredes del segundo piso, mientras buscaba a Lucy. Lo primero que hizo fue buscarla en su habitación, pero no había nadie.
Luego recordó que Lynn había salido. Otra cosa más por la cual preocuparse.
…
Por breves instantes, Lisa dejó de tocar el suelo. Su máquina no solo parecía crear esos temblores, sino afectar el orden gravitacional por segundos. Se repetía una y otra vez. Cuando Lisa por fin estuvo cerca de su máquina, lo primero que hizo fue tratar de presionar un gran botón rojo.
Lo presionó.
La tranquilidad de Lisa solo se vio más alejada. Lo presionó por segunda vez para apagarla, pero no funcionaba. Los temblores aumentaban, y nuevamente Lisa se elevó un metro del césped, junto con otras herramientas y papeles. Su respiración jamás se vio tan acelerada. Muchas hojas, rocas y cosas dejaban de tocar el suelo. La máquina despedía de sí, varios rayos y papeles.
Cuando todas las hermanas Loud salieron de casa solo vieron el temor manifestándose en el vecindario. Algunas personas estaban flotando. Los robles se desprendían del suelo, dejando ver las raíces mientras más y más tierra se eleva.
Todas agarraron una parte de la casa para evitar que la fuerza gravitacional de la máquina las elevase. Si las cosas no podían empeorar más, absolutamente todos trataron de tapar sus oídos al oír un agudo e insoportable sonido.
Lori cerró fuertemente sus ojos, mientras trataba de resistir. –Lisa. –No tardó en recordar que su hermana estaba en el jardín trasero. Y por lo que alcanzó a ver, el jardín parecía ser el punto principal. El inicio de este caos. Se escuchaban los gritos de muchas personas. Gritos encargados de mostrar el temor de todos. El sufrimiento y miedo de mucha gente inocente.
Lori caminaba pesadamente mientras se sujetaba de cualquier cosa que la mantuviera en el suelo.
Cuando llegó al jardín trasero, observó con sus ojos entre cerrados cómo su hermana Lisa se sujetaba de las ramas del roble. También no demoró en darse cuenta como todos los utensilios que usaba su hermana para reparar la máquina flotaban en el aire.
-¡Lisa! –Ese sonido infernal aumentó su nivel de volumen. Calló de rodillas mientras trataba de soportar ese insoportable sonido. Sus manos sujetaban el césped como si dependiera únicamente de eso para evitar que la fuerza gravitacional la jalara. –¡¿Lisa, qué sucede?! –Gritó.
-¡Lori! –Se sujetó más fuerte de las ramas del árbol. –¡La palanca!
-¡¿Qué?! –El sonido que provocaba la maquina no dejaba que Lori escuchara. Lisa masculló.
-¡La máquina Lori!
-¡¿Qué?! –De repente la máquina expulsó varias hondas de energía que empujaban a Lori hacia atrás, y el sonido aumentaba a niveles casi diabólicos. Lisa también se veía afectada, pero ahora solo se concentraba en hacerle entender a Lori.
-¡LA MÁQUINA! –Esta vez Lori escuchó a duras penas lo que Lisa trataba de decirle. Debió imaginárselo. Desde que llegó al jardín trasero la máquina de Lisa expulsaba varios rayos, y varios papeles salían descontroladamente de un agujero delantero. –¡Tienes que jalar la palanca que se encuentra en la parte inferior de la máquina!
Lori sentía como todo el oxígeno la abandonaba, al enterarse que tenía que acercarse a la máquina. Apretó fuertemente el césped mientras se acercaba a la máquina, yendo de rodillas. Otra honda esta vez más fuerte. Lori aguantaba lo más que su cuerpo le permitía. Su cuerpo empezó a temblar y su cabeza a vibrar como un celular al recibir un mensaje. Poco a poco se acercaba a la máquina. Ya solo estaba a centímetros de ella y esta lanzó otra honda. Lori no podía aguantar más. Divisó la palanca que se encontraba frente a ella. Una de sus manos debía dejar de agarrar el césped, el cual también empezaba a desprenderse de la corteza. Su mano temblaba mientras el sonido aumentaba. Lori cerró fuertemente sus ojos mientras su mano se acercaba hacia la palanca.
Lisa abrazó con todas su fuerzas la rama de ese árbol, mientras su vista solo mostraba una oscuridad, producto de tener los ojos cerrados.
Las gemelas se agarraban de los pies de Luan y de Luna. Mientras Leni estaba a un lado, sujetando en su brazo izquierdo a Lily, y con el otro sujetándose de la casa para no ser jalada por la gravedad.
Lily lloraba desesperadamente mientras aguantaba ese horrible sonido. Lola y Lana iban por las mismas. Luna solo se sujetaba de un extremo de la casa y Luan del roble que estaba solo metros de las demás. Las personas gritaban, muchos autos se elevaban. Y cuando las cosas solo emporaban a cada maldito segundo, ese sonido se detuvo. Así nada más. Dejó de escucharse y con el desaparecieron los temblores y el desorden gravitacional. Todos los que estaban en el aire cayeron recibiendo duros golpes. Los autos estrellándose contra el suelo ocasionaban leves estruendos mientras muchas personas trataban de calmarse.
Lori se sentía tan agitada como Lisa. Esta aún seguía en el árbol, pero eso no significaba que no dejara de ver a su hermana mayor la cual parecía estar algo herida.
Lisa comprendió porque todo se calmó. Una pequeña calma vino hacia ella al ver la mano de Lori, sobre la palanca mientras esta se encontraba hacia abajo. En caso de emergencias, Lisa colocó esa palanca para apagar la máquina de forma secundaria, pero esta al ser elevada hacia el aire no alcanzó a jalarla.
Lori se levantó del suelo mientras Lisa bajaba del árbol. -¡¿Qué fue lo que sucedió?! –La voz de Lori se escuchaba tan quebrante. Como si todo el aire dentro de ella la hubiera abandonado. Lisa se detuvo por instantes antes de mirar a la máquina.
Lo primero que hizo fue monitorear varias cosas que Lori no entendía. Una nota salió expulsada de la maquina después de eso. Lisa lo recogió y ajustó sus lentes antes de leerlos. Lori se arrimó a la casa antes de ver a Lisa con incredulidad. ¿Lisa se mostraba tan calmada después de lo que sucedió? No solo el barrio sufrió esto. Todo Royal Woods lo sintió. Inclusive más tarde en el noticiero, Lori ya podía ver las noticias sobre lo ocurrido en ciudades cercanas a Royal Woods.
Lisa bajó lentamente la nota, porque lo que acaba de leer solo era otra noticia más, que confirmaba la severidad de todo esto. Lo que confirmaba que todo se iba lentamente al carajo. ¿Ya no eran suficiente los problemas? Un caos interminable que disfruta de ver el sufrimiento de los demás.
Y todo por un simple error.
Lisa enfocó su mirada en el monitor que se encontraba en la parte inferior de su máquina. Mostraba unas extrañas coordenadas, y lo que parecía ser un sistema solar con millones de planetas. Pero no era un sistema solar.
-¡Ya estoy harta! –El gritó de Lola fue como el de un pequeño demonio. Se le acercó a Lisa y la agarró del suéter mientras la pequeña genio no parecía darle importancia. –¿Esto fue obra tuya Lisa? –Los ojos de Lisa no se atrevían a ver a Lola.
Poco a poco las demás fueron acercándose.
Lana aún tenía entre sus brazos las piernas de Luna. Se veía tan asustada como Lily. Luna se mostraba con un enfado reprimido y Luan seguía con la misma expresión sin vida. Al escuchar que Lily seguía llorando, Leni no dudó en ir dentro de casa aunque esto fuera peligroso. Lori le advirtió que tuviera cuidado.
-¡Responde! –Los ojos de Lola mostraban pura rabia.
-No tuve nada que ver en este asunto. –Dijo sin verla.
-¿Cómo puedes decir eso? –Lori dejó de apoyarse de la pared de su casa. –Tu estúpida máquina se salió de control. ¡Lucy está desaparecida y posiblemente herida! Lynn-
Lo recordó antes. Pero al hacerlo el momento fue diferente. Todo se había calmado y Lynn también podría estar herida. Solo con pensar que pudo evitar que Lynn saliera de casa para que estuviera más segura… No otra vez.
-No puede ser. –Llevó una de sus manos a su rostro.
-¡Responde Lisa! –Esta vez Lola amenazaba con abalanzarse sobre la pequeña genio.
Lisa no tenía problemas en decirle a sus hermanas lo que ocasionó esto. DE hecho, ellas no debían saberlo. Porque seguramente se sentirían mal al saberlo.
-Nosotras somos las culpables.
-¿Qué? –Como siempre, Lori parecía hablar por todas. Luan dejó de ver hacia los lados al escuchar a Lisa decir eso. Luna retrocedió un poco mientras trataba de entender qué quiso decir Lisa. Lana se tiró al suelo, y permaneció sentada con una expresión de confusión y preocupación.
-¿¡De que estas hablando!? ¡Nada de esto tiene sentido! –Lola sujetó a Lisa de su suéter con más fuerza.
-¿Quieres quitar tus extremidades de mi suéter? –Lisa la miró desafiante.
-Lola. –Lori la reprendió solo con decir su nombre, cosa que Lola entendió y soltó a Lisa, mientras mascullaba algunas palabras con puro enfado.
-¿Para qué tratar de perder tiempo valioso en explicaciones que posiblemente no entiendan? ¿Por qué tienen que rebajarse a un nivel tan inferior como si fueran animales? –Lisa le dio una rápida mirada a todas. –Si. Fuimos nosotras… pero a la vez no lo fuimos. –Antes de darse la vuelta y botar la nota que cargaba entre su mano, Lisa les advirtió que por nada del mundo se acercaran a la máquina ni al montón de apuntes y herramientas que estaban regados por todo el jardín trasero, mientras esta entraba a la casa de una forma apresurada.
Lori recogió la nota.
Actualización de datos
Multiverso: 1-A
Universo: (Anónimo)
Dimensión o realidad: (Anónimo)
Microbot 8: Encargado de transferir datos de más de 100.000.000 dimensiones de un Universo.
Las lecturas recogidas por parte del Microbot 8 coinciden con el código 6: Alteración del orden dimensional o salto a otra realidad, rompiendo con las leyes multiversales que solo aplican con varios Universos del Multiverso 1-A
Punto principal: Residencia Loud.
País: Estados Unidos.
Ciudad: Royal Woods.
Año: 2017
El Microbot se encontraba en modo activo buscando alguna alteración del orden Multiversal cuando el Microbot detectó una anomalía en un Universo cercano. Solo fue cuestión de tiempo para que el Microbot encontrara las hondas que emanaba el punto principal de la alteración Dimensional. Con un poco de dificultad, el microbot abrió un diminuto portal y fue al Universo donde se presentaba la anomalía para ser exacto.
Universo: (Anónimo)
Coordenadas: Longitud: O 97°0'0" - Latitud: N 38°0'0"
Persona: Lincoln Loud (Anónimo)
Persona: Lynn Loud (Anónimo)
Al parecer el sujeto conocido como Lynn Loud (anónima) saltó a otra dimensión (anónima). Nuestros datos nos confirman que por la ausencia de calor o partículas del sujeto conocido como Lincoln Loud de esa dimensión, el sujeto Lynn Loud tuvo como objetivo raptar a un Lincoln de otra dimensión para reemplazar al primero.
El microbot fue inmediatamente al lugar donde se estaban presentando las fallas dimensionales.
Poco después de eso, el microbot 8 quedó algo averiado y sin energía por las hondas de energía dimensional que emanó el rapto de Lincoln Loud. Después de aproximadamente 6 horas, les llagará un video con las últimas dos horas que el microbot filmó. Las filmaciones son otra hipótesis que ayuda a reconstruir la historia.
El Universo donde sucedió esto, forma parte del Multiverso 1-A., el cual alberga más de 100.000.000 Universos, cada uno con dimensiones y realidades iguales o diferentes.
Ninguna otra novedad.
Mientras Lisa subía las escaleras, le resultaba muy fácil ver que su casa había quedado casi en ruinas. Tal vez en el momento del descontrol de la máquina, Lisa no lo pensó muy bien. Solo se concentró en intentar apagar la máquina, pero al hacerlo olvidó completamente el sufrimiento de las demás personas. Personas inocentes que no tenían nada que ver con sus problemas. Solo por pura curiosidad, antes de seguir subiendo los escalones, miró hacia atrás de sí y tras el vidrio de la ventana se notaba mucha gente lastimada, varios autos reducidos a escombros, muchos árboles que fueron arrancados del suelo por la fuerza gravitacional de la máquina.
Solo dos míseros segundos fueron suficientes para que Lisa Loud comprendiera lo grave que fue. Si no hubiera sido por Lori, la máquina seguiría causando más problemas en estos momentos. Lo mismo había sucedido en el coliseo. Pero Lisa agradecía que no apareciera ningún portal.
Al llegar al segundo piso, escuchó un ruido que provenía de su habitación.
-"Seguro está tratando de escapar" –Un pensamiento que vino a su mente demasiado rápido como la corrida que pegó para llegar a la puerta de su habitación, esquivando varias fotografías rotas, pequeños pedazos de cemento que se desprendieron de la pared entre otras cosas.
Al abrir la puerta, solo encontró la imagen de un chico tratando de escapar de la camilla a la que estaba atado. O simplemente trataba de levantarse y pedir ayuda al impactar contra el suelo.
-A-yuda. –Dijo con dificultad. Al estar toda su cara contra el suelo, no podía decir una sola palabra. Lisa se vio obligada a ayudarlo. No podía dejarlo así. Aunque Bryan haya sido el posible causante de todo, el causante de que Lincoln sufriera cada día aparte de soportar a 10 chicas, o un chico que simplemente no deja su logo atrás ni en los más catastróficos momentos; no podía dejarlo así. No tenía deseos de oírlo quejándose cuando regresara a trabajar al laboratorio, o como le dicen los seres inferiores: Habitación.
Presionó un botón que se encontraba en la pared, y la camilla fue levantada por una especie de mano gigante y robótica que salió de alguna parte de la habitación.
-¡AH! Estúpida mocosa. Llevaba 5 minutos en esa posición. ¡¿Sabes lo incomodo que se sentía?!
-Por favor. Sinceramente se me hizo algo gracioso verte en esa posición. Pero mi humanidad me dijo internamente que por más que te merecieras cosas peores, no podía dejarte así. Después de todo, debo entregarte en perfectas condiciones a tu familia cuando todo este lio llegue a su fin.
Bryan la miró por unos segundos con una mirada que aguantaba por no dejar salir- Jajajaja. –Y lo hizo. -¡Enserio! ¡¿Crees que entregándome a mi familia, reparando la máquina y trayendo a Lincoln de regreso, solucionaras todo?! ¿¡Así de simple, Lisa!?
-Pues creo que te estas olvidando la parte en la que una vez que traiga a Lincoln, trataré de traer al Homosapiens de tu hermano de regreso. Destruir la máquina y-
-¡¿Qué?! ¿Estás bromeando? Lisa, Lisa… Lisa. ¿Qué parte de "voy acusarte con todos por privarme de mi libertad" no entendiste? ¿Qué pensaran las personas de una niña de 4 años con una mente súper desarrollada que ata a un niño de 12 años a una camilla y lo mantiene encerrado? ¿Qué pensaran cuando se enteren que aparte de eso, lo droga para que se quede callado? –Tal vez Lisa si se pasaba de la raya al hacer todo eso. Pero sabía que si dejaba ir a Bryan, el solo correría la voz de donde se encontraba la niña que creó la máquina y la metería en más problemas. Y solo le inyectaba tranquilizantes para que cerrara la boca. Si las demás se enteraban de lo que él le hacía a Lincoln… No quería ni pensarlo.
Además aún le quedaba por analizar el pequeño artefacto que encontró detrás de la máquina. Si demostraba que Bryan y Brent fueron los culpables, se libraría de muchas cargas. Por el momento, debía mantener a Bryan encerrado para que no causara problemas. Para hacerle muchas preguntas más adelante y estudiar su mente tan… ¿Ignorante?
-Puedo solucionar las cosas Bryan.
-¿Crees que las cosas se van a solucionar así nada más? De seguro, las fuerzas armadas, el gobierno o varias organizaciones secretas están tratando de buscarte. Una vez que te encuentren a ti y a tu máquina, te someterán a muchas cosas y te caerán más problemas encima. ¿Cómo irá el rumbo de las cosas? ¿Cómo será el día de mañana, Lisa? Estoy casi seguro que tu máquina fue la que ocasionó el temblor de hace rato. Ja, una obvia evidencia de que yo no tuve nada que ver con lo que pasó en el coliseo.
-Me cercioré de que la máquina funcionara correctamente antes de las presentaciones. Tu actitud y la de Brent antes del desastre fueron un tanto… ¿Extrañas es la única palabra con un significado minúsculo a todo lo que observé? –Se alejó de Bryan para recoger varios papeles que se cayeron de su escritorio. –Y aún queda la actitud agresiva y la de tu hermano cuando nos atacaron antes de que el portal se llevará a Brent y a Lincoln. –Al recordar esos caóticos momentos, Lisa no podía evitar sentirse tan enfurecida con Bryan. Cuando le dio la noticia de que Brent fue succionado por el portal junto con Lincoln mientras estaba inconsciente, Bryan simplemente no mostró ninguna reacción.
No mostró nada.
Es como si no le importara en lo absoluto el estado de su hermano, o inclusive su vida. ¿Qué clase de chico era él? ¿Su hermano Brent se encuentro en peligro y simplemente parece no importarle? Es un pobre diablo. Incluso ese insulto se quedaba corto a todo lo que Bryan era.
Inclusive las malas personas se preocupan por sus familiares. Suele pasar. Es algo inevitable, pero la reacción de Bryan demuestra todo lo contrario, y le da una bofeteada a la teoría de Lisa, la cual consistía que entre sujetos que comparten mismos genes, existe eso llamado "amor" "preocupación" "lastima" "confianza", cosas que Lisa estaba sintiendo últimamente.
Es verdad que ella era alguien que se esforzaba por no demostrar sus emociones humanas, pero sigue siendo una niña de 4 años. Una niña que está llevando una carga que solo parecería llevar un científico loco en alguna película de ciencia ficción.
-Como te decía, no creas que soy la única que se encuentra contra la pared Bryan. Traeré a Lincoln y a tu hermano de regreso, destruiré la máquina y después…
-¿Y qué? Ya te dije lo que haría Lisa.
-Primero: Analizar ese pequeño dispositivo. Y lo segundo, oh, espera. Acabo de recordar que no puedo decírtelo.
-¿Qué?
-Asuntos secretos. Solo disfruta de tu estadía aquí. –Tomó una jeringa de su escritorio y se acercaba a Bryan.
-¡No! –Trataba de librarse del agarre de las cuerdas de la camilla, pero era inútil. Se sentía como un animal. Como un sujeto de experimentos. Un conejillo de Indias. –No lo hagas. Lisa, te aseguro que te meterás en muchos lios-
Fue callado por la jeringa que se enterró en su brazo derecho. Bryan calló dormido unos segundos después.
Lisa no disfrutaba de hacerlo. Haría todo lo que fuera para callar a Bryan, porque de esa repugnante boca solo salían insultos y burlas. Palabras que hieren el sentimiento de los demás y lo peor de todo es que el sujeto que las escupe, no siente mísero remordimiento o culpa.
No siente nada.
-Debo apresurarme. Por un poco y le digo que planeo borrar su mente. Quizás lo haga con Brent una vez que lo traiga de vuelta, pero hay muchas cosas que deseo hablar con él. –Lisa planeaba borrarle la mente a Bryan. Un plan que funcionaria a la perfección, pero la pequeña genio se encontraba contra el tiempo.
La primera razón era que los portales aparecían más y más. Cosa que la afectaba no solo a ella ni a su familia. Sino a toda la ciudad y el mundo. Y con las apariciones de los portales, venían las extrañas criaturas o monstruos que atacaban a todo aquel que se les acercase. Hasta el momento, solo llegaban pocos, pero con el paso del tiempo y la continua aparición de más portales, esas cosas vendrían y no demorarían en atacar a todos con mayor exceso. Otro problema mayúsculo es que desde que Lincoln empezó a alterar la continuidad del orden multiversal, los portales aumentarían su aparición hasta crear el gran agujero negro que aniquilaba todo Universo que tuviera enfrente. Reduciéndolo a la nada.
Esto también era culpa de los otros dos Lincoln´s pero ellos no sabían de nada. Ahora con el suceso reciente de la máquina saliéndose de control, fue porque un Lincoln y una Lynn de algún otro Universo, saltaron hacia otro. O hacia otra dimensión. Y ese Universo, formaba parte del Multiverso 1-A ¿Cómo afectaba esto? Pues, si eran tres Lincoln´s los que se encontraban alterando la continuidad del orden multiversal, un cuarto sería demasiado. Tanto, que solo aceleraría la aparición de más portales. ¿Quién sabe? La máquina de Lisa necesitaba más reparaciones, y eso traería más teorías y descubrimientos.
Pero eso tenía una explicación lógica. Los últimos días, Lisa había aprendido más sobre las teorías de los Multiversos, el tiempo Cuántico, entre otras cosas relacionadas al tema. Y había formulado otra hipótesis con la ayuda de los datos que su máquina recolectaba a duras penas, algo que le explicaría a Lincoln la próxima vez que contacte con él. Era verdad que Lisa sabía a la perfección de los dos Lincoln´s que se extraviaron, pero y… ¿Si no eran los únicos?
Definitivamente tenía que contactar a Lincoln, para contarle muchas cosas.
Habían transcurrido 4 días desde el desastre en el coliseo. Era miércoles y solo quedaban 16 días para la aparición máxima de los portales.
La segunda razón era que, estaba el asunto de los agentes. Lisa seguía preguntandose porque no aparecían. Con solo saber el nombre de Lisa, ya deberían estar encuestando a muchas personas para que el den la ubicación de su casa. O alguien que los conociera. ¿Quién sabe? Pero nada. Ni un solo rastro de ellos.
Y la tercera razón. Sus hermanas. Lisa sabía que la familia se derrumbaba poco a poco. Las peleas aumentaban, el silencio abundaba, y la locura asechaba. Simples problemas que afectan a una familia tan grande de la peor manera. Ahora, Lisa se había dado cuenta de que Lincoln era uno de los más importantes murales que mantenían esta casa en pie. Se había dado cuenta que Lincoln era ese hermano que siempre estuvo para todas, y sin su presencia, solo se sentía el dolor y la pesadez en el ambiente. Y las más afectadas de esto, parecían ser Lynn, Luan, Lori y Luna. Claro que Lori se preocupaba más por todos en los últimos días, pero de todas formas eso no calmaba el dolor de no tener a Lincoln a su lado.
Después le seguía Luna. La actitud de Luna había empeorado a niveles inexplicables. Tenía una cierta similitud igual a Lori de preocuparse por todos, pero las bellas y bulliciosas canciones habían quedado atrás para Luna Loud. Solo con notar qué Luna dejara de tocar su guitarra favorita o cualquier otro instrumento y se escucharan sus llantos cada noche, era obvio que su estado empeoraba.
Luan, ¿Qué se podía decir de ella? La comedia para ella parecía haber muerto. Parecía haberse esfumado. Abandonado ese alegre cuerpo, esa boca de la cual solo salían puros chistes. Puede que la mayoría fuesen malos, pero las intenciones de Luan siempre fueron buenas.
Una simple sonrisa. Traer felicidad a todos sus hermanos.
Esas eran sus intenciones. Pero todo se había desmoronado tanto. Caído a pedazos y el silencio de Luan, su expresión casi sin vida que se dibujaba en la cara que alguna vez mostró felicidad para hacer comedia, se fue. La abandonó y puede que ya no la recuperará.
Y Lynn. Desde hace rato no se sabía nada de ella. La rabia y la furia la invadieron por completo, revelando a una Lynn Loud que nunca fue vista antes. En Lisa, habitaba ese gran temor de que Lynn descubriera todos los secretos que guardaba. Todavía escuchaba como Lynn le gritaba a Lori que descubriría los secretos de Lisa.
Siempre se la veía practicando algún deporte o mostrando esa actitud competitiva. Pero todo eso fue reemplazado por la furia y la rabia. Algo en lo que Lynn se sumergía poco a poco, por no tener a Lincoln a su lado. Porque todo está decayendo, porque Lisa le oculta muchas cosas. ¿Tanto maduró Lynn? Antes de que Lynn saliera de casa en la bicicleta, dijo que todas ellas eran las peores hermanas. Incluyéndose a ella misma. Algo que todavía Lisa no podía creer. Y pude que todas.
¿Y el resto? Lola y Lana dejaron las peleas atrás, los juegos y la alegría que se notaban en unas pequeñas niñas de 6 años. Pero había algo que las diferenciaba. Sus comportamientos principalmente. Lana, su actitud si era como la de una niña de 6 años que pasa por un mal momento. Pero Lola… era algo diferente. Como Lynn, en los últimos días su furia había aumentado considerablemente. Pero de todas formas, también era una niña de 6 años. Algo que se esperaba. Leni, parecía no comprender lo grave de la situación, porque siempre se la veía preguntándole a Lori ¿Cuándo regresará Lincoln? ¿Cuándo podrán salir de casa para ir al Mall? Y otras cosas. Pobre Leni. Lucy seguía siendo Lucy. Puede que ella también oculte sus destrozados sentimientos como lo hacía Luan. Pero con la actitud tan muerta y fúnebre que era característica de ella, era difícil imaginárselo. Llevaba rato desaparecida, por lo que la segunda opción podría ser cierta.
Aún quedaba algo de tiempo para arreglar las cosas.
Lisa salió de la habitación para volver al jardín para recoger todos sus papeles y herramientas. Cerró la puerta con seguro, y con seguro nos referimos a una nueva puerta metálica que instaló la noche anterior. Para poder entrar, se debía poner la contraseña en los pequeños botones que se encontraban a un lado de la pared. Así nadie entraría a su habitación sin el consentimiento de ella.
…
-"Vamos Lynn responde". –Lori exploraba cada rincón de la casa para tratar de encontrar a Lucy. Y mientras lo hacía, llevaba el teléfono pegado a uno de sus oídos, para tratar de llamar a Lynn. No sabía nada de ella, al igual que Lucy. Lo último que vio fue ver a Lucy ir a su habitación mientras ella, Luan y Lynn discutían.
Le preocupaba demasiado. Lucy era solo una niña de 8 años, y podría estar herida.
Lori sentía como le dolía la cabeza. Todavía se encontraba algo agitada por ese horrendo sonido y las hondas provocadas por la máquina. Le costaba caminar porque ese dolor y ansias de derrumbarse la impulsaban a no seguir.
-No.
Sobó su cabeza y siguió buscando.
-¿Lori? –Lana se le acercó.
Lori tardó unos segundos antes de darse cuenta que Lana estaba detrás de ella, tratando de llamar su atención. –¿Qué sucede Lana?
-¿Podemos ir a nuestra habitación? –Detrás de Lana se encontraba Lola cruzada de Brazos.
Suspiró. –Niñas yo… Necesito que se queden aquí abajo un momento. No es seguro subir mientras la casa se encuentre algo dañada.
-Pero estamos cansadas.
-… ¿Por qué no van afuera con Luna y Luan?
-No queremos. Ellas… ya no son las mismas Lori. –¿Quién no lo notaría? Lori se sintió terrible por ellas. Solo eran unas pequeñas niñas. Asustadas y afectadas por todo esto. –No desde… Ya sabes.
A Lori le partía el corazón verlas de ese modo.
-¿Podemos ir con Leni? Ella está en tu habitación con Lily. Es la única que no actúa tan extraño. Todo esto es tan… –Lori miró por unos segundos las escaleras. Leni últimamente pasaba más tiempo con Lily, y eso era algo bueno. La pequeña bebé ahora es cuando necesitaba más compañía, al igual que todas. Pero con Lily era un caso más especial. Se le debía prestar atención para todo. Darle de comer, cambiarla, limpiarla, evitar que llorara. Ahora es cuando Lori necesitaba más a sus padres, pero recordó que Lisa los criogenizo para evitar ciertos problemas.
Lori le dedicó una mirada combinada con tristeza y relajación. Se puso de rodillas. –Está bien Lana. Ve con Leni. –La expresión de Lana cambió a una más feliz. –Lola, tú también. –A diferencia de Lana, Lola dio un gran suspiro, signo de desinterés.
-¡Qué bien! Ah, y por cierto Lori… –De pronto el tono de Lana cambió y se rascó un poco la cabeza. –Esto te sonará raro… ¿Pero podemos dormir en su habitación esta noche? La verdad… es que…
-Está bien Lana. –No necesitó pensarlo dos veces para dar la respuesta que alegraría a su pequeña hermana adora barro. –Puedes dormir con nosotras el resto de las noches si quieres.
Algo que Lori lo veía venir: Un abrazo. Un cálido abrazo que provocó que Lori se olvidara de sus problemas por un momento, desde que todo inicio. Ese abrazo que transmitía un gran amor. La confianza y el cariño de Lana. Lori le devolvió el abrazo, pero al hacerlo, enfocó su mirada en Lola, quien la vio por unos momentos antes de ver para los lados con algo de molestia.
-Gracias Lori. –Lana se le alejó subiendo las escaleras con mucha alegría.
Cuando Lola notó que Lana ya estaba lejos, se le acercó a Lori. –Que gran espectáculo, Lori. Sabes bien como puede llegar a ser Lana en ciertas situaciones. Pero yo no soy como Lana.
-Lola, se perfectamente que esto te ha afectado… pero te pido que solo… seas fuerte. Es verdad que mereces estar enojada-
-Ja, siempre he sido fuerte Lori. No necesito de tus consentimientos o tus abrazos "cariñosos". Lo que sigo sin creer es tu… No quieras hablar de eso. ¿Y si Lynn tiene razón? ¿Y si Lisa nos oculta muchas cosas?
-Lisa no nos está ocultando nada.
-¿Qué me dices de lo que pasó ayer, cuando Lynn golpeó a ese niño en la cara? ¿Quién es el en realidad? ¿Qué tiene que ver el en todo esto? ¿Por qué esta atado a una camilla? –No podían saberlo. Por más que Lori deseara sacarlo de su pecho, porque se sentía arrinconada en una esquina con esos malos pensamientos, no podía. Necesitaba hablar con alguien. Alguien que le diera un apoyo que aumentara sus fuerzas, y seguir hacia adelante en este gran problema. Pero Lori simplemente no tenía en donde apoyarse, ni en quien.
Esa gran carga de proteger a sus hermanas y amarlas... Ni siquiera era una carga.
Era más una especie de obligación amorosa que todo ser humano debe cumplir en una familia. Lori últimamente se sentía tan pequeña, tan desprotegida, tan insegura de sí misma, porque le costaba trabajo llevar ciertas obligaciones encima y con todo lo que estaba pasando, Lori debía mantenerse fuerte para sus hermanas. Estar para ellas. Ser su apoyo.
¿Pero quién era el apoyo de Lori? Ella solo era una adolescente que pasaba por grandes problemas. Sus padres no podrían ayudarla por circunstancias ya dichas, ni ninguna de sus hermanas, porque Lori debía ser quien las apoyara.
Podía hablar con Luan sobre todo lo sucedido, ya que con ella compartía el secreto de quien podía ser Bryan o como se originó la falla en la máquina, pero Luan simplemente se mantenía callada. Sumergida en un mundo silencioso del cual no deseaba salir. O eso se podría decir. Ignoraba a todo aquel que se le acercase o que intentara hablar con ella. Eso solo preocupaba aún más a Lori, porque si Luan se comportaba de ese modo, su compañera de cuarto no demoraría en compartir su estado o ponerse mucho peor.
Luna podría empezar a sospechar que algo pasa. De las que podrían interponerse o tratar de averiguar más a fondo lo que sucedía, podían ser Lynn, Luna, Lola o hasta posiblemente Lucy. Cada una con su nivel de interés e intriga, cosa que Lori había observado los últimos días. Maldición, se olvidó de Lynn y Lucy.
-Lola, no tengo tiempo para explicarte. Debo encontrar a Lucy y saber si Lynn está bien.
-No te salvarás de esta tan fácil Lori. –La linda princesa del mal amenazaba con iniciar una pelea, cosa que Lori quería evitar con todo su ser. No era el momento y sabía que Lola no se detendría hasta tener explicaciones. Debía improvisar.
-Lola… el, es un a-migo de Lincoln. Eso es. Solo se quedará aquí unos días hasta que se recupere de las… heridas que sufrió en el desastre del coliseo.
-¿Y qué me dices de tenerlo atado a una camilla? ¿Cuál es la necesidad de hacerlo?
-Se… se prestó para trabajar en un experimento con Lisa. Tiene que ver con traer a Lincoln de regreso.
-¿Y por qué se comportó tan extraño cuando todas fuimos a la habitación de Lisa? ¿O cuando nos ofendió y Lynn le dio un golpe? –Lori sentía como si estuviera encerrada entre unas 4 paredes sin salida. Como poco a poco, esas paredes parecían achicarse más y más negándole a Lori la posibilidad de moverse o decir algo. Se sentía acorralada.
Lola se ganaba el título de entrometida o detectora de mentiras. Esa pequeña niña de 6 años daba mucho temor. –El solo está… estaba comportándose así porque algo salió mal en el experimento.
-¿Tu esperas que me crea todo lo que me dices Lori? –Lola le dio la espalda, y se alejó de ella para subir las escaleras. –En algún momento tendrás que decirme la verdad. Ya lo verás.
Lori apenas podía moverse de donde se encontraba.
Sus preocupaciones poco a poco aumentaban. Tuvo que sobar ligeramente su cabeza porque le dolía. Lola podría averiguarlo. Ahora había subido una escala de las posibles hermanas que esperan una respuesta. Una verdad. Ya era algo inevitable que sus hermanas se enteraran tarde o temprano de todo lo que sucedía, pero si Lincoln regresaba estaba esa minúscula posibilidad que esto pase al olvido como muchas veces ocurría. En el pasado, la familia Loud siempre pasaba por muchos problemas y complicaciones que hacían de su día a día un caos. Pero todo eso siempre pasaba al olvido. Al día siguiente todo estaba como si nada hubiera pasado. Como si todos esos problemas se esfumaran y solo quedaba esperar a la siguiente problemática, como sucedió esa vez que Lori y Leni iniciaron una guerra de hermanas. Si Lincoln no se hubiera entrometido, la pelea y rivalidades que se dieron en ese momento; en tan solo menos de una hora hubiera desaparecido. Y esa era la única vez que Lincoln había hecho mal en entrometerse en algún problema para intentar resolverlo.
Lincoln era ese niño que aunque no tuviera nada ver en algún problema por el que sus hermanas pasaban, le tocaba resolverlos. Al principio él lo veía algo molesto, pero mientras más se sumergía en ese "plan" para intentar resolverlo, más le ponía una gran importancia, como si de un problema suyo se tratase.
-Lincoln, regresa pronto. –Nadie la escucharía. Ya parecía una especia de plegaria, algo en lo que Lori le ponía toda la sinceridad del mundo. -¡Lynn y Lucy! –Recordó.
Así estuvo como 10 minutos. Buscó por toda la casa sin hallar rastro de Lucy. Luego se dio cuenta que le faltaba un lugar por revisar.
Cuando estaba por subir las escaleras, fue frenada por un agarre en su brazo derecho.
-¿Qué fue lo que pasó? –Esa pregunta tenía un montón de respuestas. Pero entre esas, ¿Cuál escogería?
-¿A qué te refieres? –Preguntó, casi sin entender la pregunta.
-Lo que pasó hace un momento. Lo que pasó con la máquina de Lisa. –No podría responderle con exactitud. Pero si Luna se lo preguntaba a ella, era porque tampoco lo había entendido.
-¿Qué quieres que te explique? Hasta donde entendí, alguna Lynn de algún otro Universo viajó a otra dimensión y raptó a otro Lincoln, y si la máquina de Lisa estaba encendida, pues… No lo sé. Recibió alguna especia de energía negativa por esa alteración, provocando que se saliera de control.
-Súper, más desgracias provocadas por nosotras.
-No fuimos nosotras.
-¿Y eso qué? Apuesto que no se diferencian de nada con este Mundo. Y siempre, tenemos que ser nosotros los Loud los que provocamos estos "líos dimensionales".
-Debe haber algún motivo para que la Lynn de ese Universo, raptará a otro Lincoln.
-¿Qué podrías decir de eso?
-Mira, Luna, ¿Por qué no vas afuera con Luan a ayudar a nuestros vecinos? ¿O por qué no me ayudas a buscar a Lynn o a Lucy?
-¿Buscar a la señorita que se cree mejor que nosotras? Disculpa sis, pero no lo haré. –Se cruzó de brazos. –Ahora quiero que me expliques con exactitud más cosas. ¿Qué es lo que tú y Luan esconden? –No de nuevo. Luna también ya estaba sospechando. Lori no quería volver a sentirse amenazada. –Estuve escuchando tu conversación con Lola, y si estas tramando contarme la misma historia que le dijiste a ella, estás tan equivocada al creer que me la tragaré.
Cerró sus ojos. Algo dentro de Lori empezó a crecer. Algo que reclamaba por manifestarse. Por tomar una forma que le ayudara a liberarse de ese calabozo llamado cuerpo humano. Algo que era retraído por las palabras: Calama, paz, tranquilízate.
Lori apretaba ferozmente los puños antes de dejarse llevar por la rabia. ¿Por qué tenía que ser ella la que fuera acosada por preguntas? ¿Por qué tuvo que ser ella la que se quedó en la habitación de Lisa cuando está le habló sobre Bryan?
-…Luna-
-Dime la verdad Lori. –Los ojos de luna estaban clavados en el rostro de Lori. Esperando una respuesta que no fuera una sucia mentira.
Y después esa chispa, la chispa que dio inicio a una explosión dentro de Lori, y cuando ya iba a iniciar una pelea con Luna, se detuvo frenéticamente. Luna retrocedió un poco, esperando los golpes de Lori para iniciar la pelea. Y luego vio casi confundida como Lori suspiraba.
-Luna, ¿Por qué soy yo la que sufre tanto? ¿Por qué soy yo a la que acosan con tantas preguntas? –Lori lo dijo con todo el derecho. Últimamente sus momentos y vida como chica de 17 años decayeron tanto. ¿Por qué era ella a la que todas sus hermanas parecían odiar por algún motivo? Lori las amaba. Con lo que pasó, se prometió a si misma cuidarlas siempre. Protegerlas, darles atención y escuchar sus problemas, pero ahora… Era ella la acosada. Era ella, la que no había dado indicios en los últimos días de algún acto de irresponsabilidad la que sufría. –No quiero mentirte. Lo que le dije a Lola… –Dudó si decirlo. En algún momento Luna lo descubriría y si la mentira de Lori, si esa afirmación seguía en pie, algo en lo que Luna dejó de creer cuando se dio cuenta de la realidad del asunto. Realidad que se le estaba negando para que no lo supiera, Luna no la perdonaría. Le gritaría que la odia, que es la peor, que era una cobarde al ocultarle la verdad. Esa serie de imágenes o expectativas pasaron en frente de Lori antes de volver en sí, y mirar los ojos de Luna y responder. –Es la verdad. –Y lo hizo.
Luna la miró por varios segundos sin quitar esa mirada amenazante. Se mordió el labio inferior antes de mover la cabeza de arriba abajo, lentamente. Como si estuviera afirmando algo.
-Me das asco. –Lo escupió, sin dar señales de pensar en la gravedad que esas palabras le causarían a Lori. –Creí que serias honesta. Que confiarías en mí. –Lo dijo, siguió sin detenerse, segura de cada una de las palabras que salían de su boca. –¿Pero sabes qué? No te… Maldición Lori. No te ayudaré. –Respiró con algo de gravedad, y empezó a acercársele a Lori, mientras esta estaba sin moverse. –No te apoyaré en esto. Perdiste la confianza en mí, en todas. Eres una maldita mentirosa, igual que Lisa, y si no eres tú la que me lo dirá, será Luan la que lo haga. –Alzo su dedo y empezó a señalarla. A dar pequeños golpes en el pecho de Lori con su dedo. –Al parecer la estúpida de Lynn tiene razón. Sumergirte en el puesto de hermana sobreprotectora no te hará mejor que nosotras. Ocultando las cosas, no ganas nada. –Una lágrima salió del ojo de Lori. Luna amenazaba con hacerlo también, pero estaba tan enojada. –Eres tan repugnante. –Fue lo último que Lori necesitó oír antes de darle la espalada a Luna, y continuar buscando a Lucy. –¡Si no eres tú, será alguien más! ¡Tarde o temprano lo sabré Lori! –Después de ya estar muy alejada de Luna, está no se callaba. –Ya lo verás.
Bajó la puerta del ático para poder entrar. Era el único lugar donde le quedaba revisar, porque incluso había revisado lugares como las ventilaciones, el sótano, el garaje, lugares donde Lucy podría estar pero nunca el ático. Era el único lugar donde Lucy podría estar.
-¡Lucy! –Al investigar más a fondo el ático, Lori ya daba por descartado el ático como otros de los posibles lugares donde se encontraba Lucy. Removió varias cajas, objetos, inclusive soportó el asfixiante polvo. ¿Qué es lo que Lucy veía de especial en el ático? Es verdad que se encontraba libre del bullicio habitual que se encontraba en la casa, pero eso no significaba que estuviera libre de polvo, telarañas y cosas viejas, algo que molestaría a cualquier persona.
Pero Lucy era diferente.
Lori había notado mucho cambios en los ánimos de sus hermanas, ¿Pero y en Lucy? Ni un solo cambio. Algo que la afectara. Pero eso era algo normal en ella… Se podría decir. Esa actitud tan sombría y sin alma era algo que siempre caracterizó a Lucy, desde que nació. Y esa era la razón. Lori cometió un error, le había brindado algo de apoyo y compañía a sus hermanas, pero al ver que Lucy no se veía algo "afectada" con todo este problema, Lori… -¡Que estúpida eres Lori! –Jaló con fuerza su cabello.
Fue en ese momento que escuchó algo caerse en el rincón el fondo. Uno de los lugares más aterrador del ático, y de la casa. Lori trataba de no acercarse mucho a ese sitio, puesto que le daba mucho terror. Pero seguramente Lucy amaba ese lugar.
-Muy bien Lori, contrólate. –Tragó un poco de saliva. –Es por Lucy, de seguro ella está ahí. –Poco a poco fue acercándose con algo de temor al rincón del fondo. Al llegar, mientras inspeccionaba varias cosas, un recuerdo llegó a su mente. Así nada más. Un recuerdo que le traería algo de nostalgia… y tristeza. –"¡Y quiero todo el ático reluciente!", "¡Hasta el rincón del fondo!" –La voz casi inconfundible de su padre invadió su cabeza. Todavía podía recordar la vez en la que todas sus hermanas peleaban por dinero. En la casa Loud, siempre se encontraba muy poco de ese papel verde, pequeño y rectangular; incluso una mísera moneda. ¿Cuánta cantidad de dinero se espera que tenga una familia de 13 personas?
Aquella vez todo ese problema se inició porque Lincoln había encontrado una moneda de 25 centavos debajo del sofá.
Y como siempre todas las demás (Incluida Lori) llegaron a tratar de quitarle el dinero a Lincoln. Claro que Lori lo veía una excusa a su favor. Compartir.
Y por tratar de "compartir" todos terminaron limpiando el ático.
-"Pero el rincón del fondo era mi lugar oscuro secreto" –Era la voz de Lucy. Entonces tenía la suerte de su lado. Lucy debería estar por alguna parte de ese rincón. Y cuando prosiguió con la búsqueda. –"¡Es culpa de Lincoln que estemos aquí, así que él debe hacerlo!" –Justo recordó las palabras de Lola. Cuando todos debían cooperar para tratar de limpiar el rincón del fondo, obligaron a Lincoln para que lo haga, porque era su "culpa".
¿Pero qué les pasa?
Ellas habían iniciado todo ese problema, y aun así enviaron a Lincoln hacer el trabajo pesado. El chico solo buscaba un poco de dinero, por su cuenta. Sin pedirle ayuda a nadie, y llegaron todas sus hermanas a ocasionarle solo problemas. Todas escucharon lo que Lola dijo, todas estuvieron de acuerdo en que lo haga, y ni una apoyó a Lincoln. Ni una se negó ante tal "noción". Simplemente lo dejaron pasar y ya. Qué importancia y cariño le tenían a su hermano.
Cada vez que Lori lo recordaba, no podía dejar de sentirse tan desgraciada e inhumana. Su pobre hermano, siempre sufriendo por culpa de ella y las otras. Lo peor de recordar aquel recuerdo, es que Lincoln ni siquiera dijo anda. Ni un reclamo. Lincoln solo hizo lo que Lola le ordenó. De seguro ya no quería tener más problemas y votó por la opción más favorable, para el… o para todas. El siempre veía a sus hermanas primero, claro que a veces podía ser algo egoísta y terco, pero aprendía su lección. No cometía los mismos errores dos veces.
-Diablos, despeja tu mente. –Mientras decía eso, movía varias cajas y objetos. Estas eran de un gran tamaño y pesaban mucho. Como era de esperarse, Lori se topó con una mayor cantidad de polvo y telarañas. –Puede que no esté aquí. –Y cuando terminó de decir esas palabras, se escuchó un ruido extraño en el fondo.
Notó como un viejo armario se sacudía. Como si alguien estuviera dentro de él y lo ocasionase.
Cuando Lori se acercó, solo suspiro antes de abrir la puerta. –¿Lucy? –Al abrirla, encontró la imagen de su pequeña hermanas gótica, sentada y reposando su cuerpo a los lados del armario, mientras escribía algo en su libro de poemas. –Oh Lucy. –Se agachó y le dio un abrazo. Ni siquiera tuvo que preguntar, o percatarse que su hermana se lo permitiera. Solo la abrazó, y Lori sintió un poco de relajación al hacerlo. –Lucy, ¡¿Pero qué…?! Oh por Dios. –La abrazó con más fuerza. Su hermana no daba signos de molestias ni nada, solo esperaba a que Lori terminara de abrazarla. –¿Lucy qué haces aquí? Hubo un caos total hace unos momentos, ¿Estas bien? ¿No te lastimaste? –Inspeccionó cada parte de su cuerpo, esperando no encontrar algún moretón o herida. Para fortuna de Lori, su hermana se encontraba bien. –¿Qué haces aquí?
Lucy dejó el libro de poemas a un lado. Tomó las manos de Lori, ya que estas estaban sujetas a sus hombros, y las apartó. Lori vio esta actitud con algo de confusión. –Simplemente no quise salir de casa. –Después de oír eso, Lori suspiró con preocupación.
-Pudiste salir herida. –La miró a los ojos con preocupación e indignación.
-¿Qué importa? Mi alma lleva muchas heridas hace un tiempo. Eh sentido cosas que mi alma nunca debió sentir. El frágil dolor que se manifiesta en toda la casa como parte de la tristeza y desesperación de no tener a un ser querido. –Miró su libro de poemas. –Ese dolor que todas tratamos de evitar, pero que no podemos, porque simplemente nos duele aceptar que todo este tiempo, esa persona estuvo con nosotras y nunca supimos cómo tratarla, y ahora que no está… Sabes lo que Lincoln siempre fue para todas nosotras. No solo fue un hermano mayor… –Miró a Lori. –Ni un hermano menor… Siempre fue un apoyo. Alguien… –Bajó la mirada. Lori no encontraba las palabras adecuadas, solo… escuchaba lo que Lucy decía.
Su atención se concentró en ello. Ahora sabía a la perfección que con cada palabra que Lucy decía, era un dolor oculto. Esas palabras eran una verdad que siempre estuvo oculta en buenos y malos tiempos, y ahora salió a la luz, para manifestarse en forma de dolor.
Una verdad que Lucy escondía, al igual que sus sentimientos.
-Alguien que daba todo por nosotras, alguien que a pesar de la cantidad de problemas que sufría, siempre se mostraba fuerte y despreocupado por aquellos a los que ama. ¿Pero qué pasa cuando esa persona no está? –Lori dejó de mirarla. Cada una de esas palabras tenía un significado. Todo lo que Lori sentía recientemente a diario. –¿En que nos apoyamos? ¿A quién le pedimos comprensión y compañía? ¡¿A quién le pedimos que solucione nuestros problemas?! –Eso último se escuchó algo exigente. Lori retrocedió un poco mientras ponía el peso de todo su cuerpo contra sus piernas. Miraba con reojo el suelo. Aunque no pudiera ver los ojos de Lucy, sabía a la perfección que ella la miraba.
-A Lincoln. –Sus ojos empezaron a humedecerse. Su boca empezó a temblar y Lori no lo soportaba. Lucy había dicho una verdad, una afirmación que siempre se vivió día a día en la casa. Lincoln siempre fue ese niño que las apoyaba en todos sus problemas. Nunca fueron sus problemas, pero después de todo Lincoln se esforzaba por solucionarlos. Sufría al intentarlo, sufría cada vez que fallaba y recibía malas miradas de sus hermanas o cuando lo ignoraban. Y si Lincoln tenía algún problema, ellas no estaban ahí.
-Exacto Lori. Y ahora que Lincoln no está y se encuentra en peligro, afín nos dimos cuenta. –Suspiró. –Yo… esto también me ha afectado. –Recogió las rodillas y Lori vio ese gesto. –Estuve entrando muchos en las ventilas últimamente y… –Lori le puso más atención. Se limpió un poco los ojos antes de seguir escuchándola. –Lisa… Escuché algo.
-¿Escuchaste algo? –Preguntó lentamente.
-Lori, se a la perfección que Lisa y tú guardan muchas cosas, al igual que Luan. –Y de nuevo sintió temor. –Pero lo que escuché… ¿Lisa te lo contó?
-¿Qué fue lo que escuchaste?
Lucy tardó unos minutos para decirle. No sabía si Lori ya estaba enterada de lo que escuchó, pero si ya habían pasado dos días y Lisa aún no decía lo que Lucy escuchó en secreto, al estar en las ventilaciones y espiando su habitación… –Podemos perder a Lincoln.
Lori trató de entender eso como una sorpresa, pero sentía saberlo. Lisa dijo con anterioridad que existían muchas dimensiones con muchos peligros para Lincoln, y lo que vio en los monitores de esta la noche anterior… Solo rezaba por que no sucediese nada. –Pues… si es una probabilidad, pero no creo que-
-Hay una gran probabilidad. –Sintió como su corazón se detenía al escuchar esas amargas palabras. –Escuché que Lisa hablaba con una especie de robot, llamado Jarvis. Este le dijo que Lincoln se estaba alejando cada vez más de aquí. No está acercándose, está alejándose más y más. Y también escuché que los Universos más alejados al nuestro, suelen ser los más peligrosos. ¿Lisa te lo dijo?
Estuvo sin decir nada por unos momentos. Contemplando el suelo, como su única alternativa de pegar toda su atención y pensamientos a lo que Lucy la acababa de decir. –Pero… Solo fue a la dimensión 450 y si nosotros somos la 452-
-Lori, Lincoln… –La voz de Lucy empezaba a cambiar. Esa voz fría y ronca dejó de escucharse y parecía ser reemplazada por la de una niña de su edad. Una pequeña niña de 8 años. –Fue a la di-mensión de otro Universo. La dimensión 450 no era parte del nuestro. Fue demasiado lejos, Lori. –Tomó una gran cantidad de aire. ¿Qué más podía hacer? –Lisa nos dijo que esa dimensión era parte de nuestro Universo, pero de haber sido así, cuando Lincoln fue succionado por el portal en el coliseo, simplemente hubiera cruzado a otra dimensión. No hubiera tardado ni… Dos minutos en llegar. Por eso viaja por esa clase de túneles dimensionales, porque cada vez se está alejando más y más. Y mientras eso pase… Será más complicado traerlo de vuelta… Fu-e todo lo que oí.
Lori se dejó llevar por el peso de su cuerpo, y se sentó en el suelo. No podía decir nada, solo mostraba una cara de confusión. ¿Qué decir ahora? ¿Cómo actuar?
Los secretos incrementan.
Escuchó una voz irreconocible. Una voz que le trajo rabia. Estuvo así por varios minutos tratando de analizar todo esto. Fue justo lo que no quería que pasara. ¿Y si Lincoln va a algún Universo como los que vio en esos monitores? No… Simplemente….
-Lucy. –Al decirlo, sus ojos se mantenían cerrados con delicadeza. –¿Enserio…?-
-Si. –Respondió al instante. –Pero Lisa también creía que esas dimensiones eran parte de nuestro Universo, y… Se enteró de esto hace dos días. Y esos Universos, pertenecen a nuestro Multiverso. Ya no sé qué más decir.
Lori simplemente la abrazó después de eso. Estuvo así por varios minutos y Lucy no dio señales de importismo. Solo dejó que ese abrazo continuara por más tiempo.
-Necesito que no le digas a nadie esto… Yo se los diré. Por el momento… Necesito que no digas nada. –La abrazó más fuerte y después de eso, la miró al rostro. Lucy simplemente asentó con la cabeza. Después las dos bajaron a la segunda planta.
Lori se sentía muy mal por tal secreto que Lucy le contó. Después de todo, Lisa siempre se guarda muchas cosas. Tal vez debería seguirle el juego. Lori no le diría nada a Lisa, pero no la vería con los mismos ojos en los próximos días.
Al llegar a la segunda planta, Lucy no hizo otra cosa que entrar a su habitación. Lori la miró con tristeza. Lucy también sufría por la ausencia de Lincoln, y Lori no lo notó. ¿Es normal? Lucy solo era una niña de 8 años, es obvio que su hermano le haría mucha falta, y esa falta traería consigo un dolor e intranquilidad casi insoportables.
Las siguientes horas pasaron en un abrir y cerrar de ojos, claro que no fue de las mejores, o como Lori y las demás lo hubieran esperado. Luna y Luan estuvieron casi toda la tarde tratando de ayudar a sus vecinos, y arreglar lo más que se podía las calles y hogares que estaban casi destruidos por todo lo sucedido. Luan y Luna no pudieron dejar de pensar en la cantidad de personas que se fueron de su vecindario, dejando sus hogares totalmente abandonados. Ese vecindario estaba muerto. Los pocos que habían quedado casi ni salían de sus hogares, y ni se los escuchaba. Claro que la casa Loud no quedaba fuera de esto, y todos pensaron que sería lo mismo de todos los días. Escuchar ese bullicio insoportable, que parecía un total infierno. Pero incluso ese bullicio, el bullicio que todo el vecindario escuchaba a diario, dejó de existir, y fue reemplazado por un atormentante silencio. Un silencio que en día de paz, muchos reclamaban pero ahora es lo menos que querían escuchar.
Como desearían que todo fuera como antes.
Lori no se despegó del sillón ni del teléfono en toda la tarde, esperando una respuesta de Lynn. Cuando ya dieron las 7 de la noche, la rubia de 17 años no dudó en salir de casa y buscarla en Vanzilla. Pasó una hora y dieron las 8. Lori regresó a casa en un mar de lágrimas. Lynn no aparecía por ningún lado. ¿Cómo se encontraba? ¿Y si estaba herida? Ese sentimiento de culpa incrementó a niveles casi inimaginables. Tuvo a Lynn en frente suyo, pudo hacer algo, pudo evitarlo.
Pero como siempre, no hizo nada. ¿Qué sucedió con el tono autoritario que siempre tuvo Lori? Lo necesitaba ahora más que nunca. Sus hermanas se hacían daño en frente suyo y no podía hacer nada.
-¡¿Por qué?! –Se tapó la cara con ambas manos. –Lynn. –Contempló el suelo por un largo tiempo. Por curiosidad miró el reloj, dándose cuenta que eran las 8:20. Con pesadez se dirigió a la cocina. Sus hermanas necesitaban cenar. Ellos siempre cenaban a las 8, de seguro tendrían… ¿Hambre? Uno no suele tener hambre en tiempos difíciles, por eso a Lori se le hizo algo extraño no ver la comida congelada en la cocina.
Al menos sus hermanas ya habían cenado. Viendo que no tenía algo que hacer, aparte de concentrarse y pensar en el dolor que le provocaba que Lynn no estuviera en casa, Lori fue a ducharse.
Cuando terminó de subir las escaleras, vio varias grietas en la pared, el piso se había quebrantado y varias fotos se habían roto al caerse de las paredes. El temblor de la tarde trajo demasiados daños. Y mientras vía todo eso, Lisa salió de su habitación.
Siempre teniendo ese mismo rostro que no mostraba impresión. Era como el de Lucy, pero el de Lucy era algo más… ¿Muerto? Pero si se podía notar que varios de sus cabellos estaban significativamente despeinados y estaba algo sucia. Lori clavó su mirada en ella de manera desafiante. Todavía recordaba lo que Lucy le dijo a la tarde, el otro secreto que Lisa guardaba. O uno de muchos.
Sin duda, Lori había aprendido que Lisa no era alguien en quien confiar.
-Entonces… –Dijo con sospecha. –Aclárame lo que pasó a la tarde. –Entre cerró sus ojos, viéndola con sospecha y amenaza.
Lisa acomodó sus lentes antes de decirle. –¿Enserio te interesa, Lori? Creí que lo habías descifrado tu misma al leer esa nota.
-¿Entonces, estás diciéndome que otra Lynn de otro Universo raptó a un Lincoln de otra dimensión?
-Es lo más probable. –Luego sintió una vibración en su pequeño bolsillo. De este, sacó una Tablet. Lisa observó con curiosidad mientras se agarraba la barbilla, lo que le había llegado.
-¿Qué es eso? –Preguntó, señalando la Tablet.
-Bueno, para resumirte: Esta Tablet está conectada a la base de datos de la máquina. Toda información que le llegue, será enviada a esta Tablet si la máquina esta desactivada o está en un tamaño relativamente menor al común. –Al terminar de decirlo, Lisa le mostró a Lori un video.
-¿Qué es esto? –En el video se observaba como la cámara enfocaba el cielo y una ciudad, como una especie de Dron. Luego de esto, se escuchó un sonido y la grabación mostró como salió un rayo disparado de algún lugar, y se abrió un portal. –¿Este es…?
-Todo lo que gravó el microbot 8 en las últimas dos horas antes de ser… –Se vio al microbot cruzando el portal, y rápidamente fue al mismo lugar, pero era otra dimensión. El microbot sobrevoló muchas ciudades y paisajes antes de llegar al Royal Woods de esa dimensión. El microbot tomó rumbo a la casa Loud, e introduciéndose en el bunker de Lisa, se observó como a duras penas, gravó a Lincoln siendo capturado por una especie de armadura y el casco era como el de una especie de motociclista. El microbot escaneó a esa armadura, y dijo que se trataba de una Lynn Loud de otro Universo. El video cortó cuando Lynn capturó a Lincoln, y entró a ese portal, al hacerlo liberó varia energía y hondas, cosa que deñó. –Cosa que dañó al Microbot. –Conforme Lori veía el video, Lisa explicaba toda la hipótesis. –No creas que no noté que aún tienes esa nota. Más tarde le sacaré una copia.
-Desactívala. –Fueron las palabras que detuvieron a Lisa, mientras iba hacia al baño.
-¿Perdón? –Dijo, casi sin comprender.
-Si habrá más de estas anomalías, no es seguro que tengas la máquina activada. Saca ese sucio reactor y desactívala hasta que la repares y traigas a Lincoln de regreso.
-No lo veo necesario.
-Lynn está desaparecida-
-Pe, pe, pe, pe… Espera. Detén tu lengua en ese punto. –Levanto el meñique y la señaló. –Lo que sucedió con Lynn, no es de mi conveniencia.
-¿Qué? –Abrió sus ojos completamente, casi sin creer lo que Lisa acaba de decir. –Lisa… ¡Es tu hermana! Puede estar herida o-
-Las llamó estúpidas, hipócritas, y dijo que les ustedes le causaban asco. Ese animal no es nuestra hermana. ¿Crees que no escuché todo el bullicio que hicieron en la tarde?
-Pero… Sabes cómo es Lynn cuando se enfurece. En estos momentos puede estar herida o… ¡No lo sé!
-Ja, es lo que pasa cuando no tiene a Lincoln a su lado. –Acomodó sus lentes. –¿Qué se puede esperar de alguien que no puede estar ni dos minutos sin causarle problemas a su hermano menor?
-Deberías comportarte de una mejor manera Lisa. ¿Te preguntas que te harían por guardar esos secretos? No han dejado de preguntar y sospechar. –Bajó el tono de su voz porque es muy sabido que en la casa Loud, todo se oye por las paredes tan planas. –O a ese tonto chico. Yo de ti dejaría esa actitud inhumana y pensaría en nuestra familia primero.
-¿Familia?... ¿Y todavía no te das cuenta que tuvieron que perder a Lincoln para entender que lo necesitan? ¿Entender que ese niño las ayudaba y comprendía a pesar de todos los problemas que le dieron?
-¡Si!, fui la primera que me di cuenta y no eh dejado de pensarlo-
-Quizás porque fuiste tú la que siempre lo trató como una basura con más frecuencia. A pesar de tu edad, tu comportamiento seguía como la de una niña pequeña. ¿Creer en una superstición y dejar a Lincoln durmiendo afuera? ¿Pelear por dinero? ¿Pelear por un asiento? ¿Obligarlo a tener una cita con la niña que menos quería solo porque era hermana del novio al que tanto amas? –La mente de Lori era invadida por malos recuerdos, todo lo que Lisa nombraba y no nombraba regresaba a su cabeza. Todo el daño que le hizo a Lincoln. ¿Fue ella la que siempre lo trató peor? ¿La que nunca hizo nada como la mayor por tener una mente más coherente y madura?
Lisa no dejaba de avanzar hacia Lori, diciendo todas esas crudas verdades, y Lori retrocedía mientras las escuchaba. Con asombro y casi sin poder creerlas.
-¿Pelear por Lily cuando Lincoln halló solo atención en ella, ya que ninguna de nosotras nunca pudo hacerle compañía en sus actividades? ¿Burlarte de él por llevar un traje de súper héroes cuando debiste por lo menos ayudarlo y advertirnos que no nos burláramos de él? ¿Apoyar la estúpida noción de dejarlo en la purga solo por ese video? ¡Fuiste tú la que lo dejó! ¿Nunca lo trataste tan bien, y luego te dicen que le quedan dos semanas de vida por esos tumores y lo haces? ¡¿Tener sexo con él por estar bajo un maldito efecto?! ¡¿Quieres que diga más Lori?! Nunca importó cuantas veces aprendiéramos la lección o nos diéramos cuenta de nuestros errores, siempre volvíamos a ocasionar problemas. ¡Y debiste ser tú, una chica de 17 años la que razonara por todas nosotras y nunca lo hiciste!
-…¿Qué es-tas diciendo? –Lori miraba con horror a Lisa, mientras esta no dejaba de verla algo agitada y no dejando de señalarla. Pasaron unos segundos antes de que Lisa volviera en sí, y se diera cuenta de todo lo que dijo. Por un breve momento, pareció perder el reconocimiento y buscó una forma de salir corriendo de ahí. Solo miró a Lori por una última vez, antes de que esta con paso apresurado, fuera a su habitación…
Lori estuvo sin decir nada, Dios ya no sabía ni que sentir. Todo lo que Lisa dijo, era verdad. Entonces todo o que estuvo pensando últimamente siempre fue cierto. Su conciencia tenía la razón. Ella nunca hizo nada, y por eso…
Se limpió las lágrimas antes de ir a la bañera.
Ya daban las 10, y todas estaban en sus habitaciones. Lori ya tenía su ropa de vestir y antes de irse a su habitación a descansar… Dejó un poco de la cena en la puerta de Lisa, tapada con una olla claro. Lisa no había cenado, así que antes de retirarse, tocó la puerta dos veces para que lisa tomara su cena.
No recibió respuesta.
Solo se retiró. En su habitación, vio la adorable imagen de Lana junto a Leni y Lily mientras estas reían y la pasaban bien. Una pequeña sonrisa se reflejó en Lori. Esos eran buenos tiempos, y eran raros vivirlos ahora.
Como desearía que las cosas fueran como antes.
-Lana… ¿Y Lola no vendrá a dormir? –Preguntó con extrañeza, al notar la ausencia de Lola.
-No… ella. Ya sabes, está molesta. –Rascó su cabeza. –Intente convencerla, pero…
-Está bien. –Se les acercó. –Creo que ya debemos dormir. –Y así fue.
Después de pasarla bien un rato, Lana, Leni y Lily descansaron junto a Lori. Leni durmió con Lily en su cama, y Lori con Lana en la otra. Lori se sentía tan cansada, pero aún no podía dormir por el movimiento que Lana provocaba en la cama.
-¿Parece que alguien no tiene sueño? –Preguntó de manera graciosa. –¿Qué sucede Lana?
Lana dejó de moverse ante esa pregunta. Estuvo jugueteando con sus manos antes de responderle a Lori con algo de timidez. –Es sobre Lincoln. –Lori sintió una pequeña estaca atravesando su corazón al oír el nombre de su hermano.
-…¿Qué pasa con Lincoln? –Preguntó, mirando al techo.
-Lo extraño. –Su voz cambió. Lo dijo de una manera tan penosa. –¿El estará bien?
-No entiendo. –Lori tomó algo de aire.
-¿Va a regresar? No quiero verlas a todas así… Lynn, no ha regresado. Tengo miedo… –Esa pequeña voz se quebró. Se oía tan débil y dolida. Los ojos de Lori empezaban a humedecerse. Estaba cansada de sentirse así, sentir ese sentimiento, ese dolor. –No quiero ver como se ha-cen daño… Se perfectamente todo lo que es-tá pasando… pero tengo miedo que-
-Él va a regresar. –Estaba brindándole esperanza a una niña que deseaba con su alma volver a ver a Lincoln. Una esperanza que era aplastada por el secreto que le reveló Lucy en la tarde a Lori, no podía creer cuanto se había derrumbado todo por ese dolor, ese error que todas cometieron, pero que cada una sentía un grado de culpa muy diferente.
Lori cerró sus ojos lentamente mientras las lágrimas que se despedían de sus ojos, bajaban lentamente por sus mejillas, al escuchar a Lana.
Había una gran probabilidad de que Lincoln no regresara, de que sufriera tanto, de que ya no lo puedan ver, sentirlo, oírlo, y todas ellas sentían que eso dolía tanto, como un montón de ácido quemándolas. Solo que a diferencia de ese sufrimiento, llevarían ese dolor a diario. Sin morir. Una eternidad, toda la vida llevando la carga de ya no tener a Lincoln a su lado.
-¿Puedes abrazarme? –Preguntó con cariño.
Lori derramó más lágrimas mientras abrazaba a Lana, transmitiéndole seguridad, amor, apoyo. Algo que la casa necesitaría cuanto antes. Algo que Lori nunca hizo con frecuencia en el pasado. Lincoln podría estar en peligro, Lynn estaba desaparecida, la casa se derrumba poco a poco. Todo se aquebranta.
Ya era demasiado por un día. Lori dejó de derramar lágrimas y se limpió algunos mocos para poder tranquilizarse. Lana la abrazó con más fuerza y Lori hizo lo mismo.
Así fue como las dos quedaron profundamente dormidas, en esa fría noche. Víctimas del cansancio y el dolor, que lo consume todo.
Pero siempre queda la esperanza… Es lo que la familia necesita.
-…Despierta…
Lentamente abría los ojos con un poco de pesadez, mientras apoyaba su cabeza sobre el escritorio. Sus lentes estaban un poco fuera de lugar por lo que se los acomodó.
Un silencio y una atmósfera tan extraña es lo único que Lisa sentía. Al despertar de lo que parecía ser una pequeña siesta que tomó, no pudo evitar sentir algo extraño en el ambiente.
Es como si algo cambió dentro de su habitación y a la vez no.
Todo seguía igual: sus notas y apuntes sobre el escritorio, varios frascos y herramientas regados por toda la habitación –Debería realizar una limpieza –, la luz encendida y la caja donde estaba la máquina encogida. Todo estaba en orden. ¿Por qué Lisa sentía que algo extraño pasaba?
Sintió un poco de frío por todo su cuerpo, antes de meter sus manos en los bolsillos de su suéter color verde.
-Qué raro. ¿Es normal sentir estas temperaturas a estas horas de la no…? –Una pregunta que no terminó al ser interrumpida por la observación que le hizo al reloj que colgaba en la pared.
3:00 AM
¿Por cuánto tiempo había dormido? ¿Por 7 horas? Es verdad que Lisa se sentía muy cansada desde las 8 de la noche, pero tampoco es como para quedarse dormido por 7 horas sin haber oído… ¿Un llamado?
Lo más extraño es que nadie la había levantado. Ni siquiera para cenar.
Lori de seguro debió despertarla, pero seguramente seguiría molesta con ella por lo de Lynn o por todo lo que Lisa le dijo. O por otra parte, el sistema de seguridad de Lisa no le permitía a Lori entrar a la habitación. Pero aun así no pudo escuchar si la llamaba. De seguro estaba molesta.
Lisa no tenía nada que ver con la rebelde huida de Lynn. Mucho menos si no había regresado a casa a esas horas de la noche. ¿Ya habrá regresado? Si eran las 3 de la mañana, Lynn ya debería estar durmiendo plácidamente en su habitación. Pero de ser así, Lori ya no estaría tan molesta con Lisa y la hubiera despertado.
Observó su maquia por unos momentos antes de dar un suspiro. –"Las personas crean aquello que les aterra". –Una frase que escuchó ya hace un tiempo. ¿Ella creó lo que más le aterraba en el mundo? No lo vio de ese modo al principio. Ella debería haber inventado algo que pondría a todos de cabeza a nivel Global. Algo que demostraría la existencia de más Universos, de Versiones Alternas, La Comprensión del Multiverso y de la existencia. Algo que demostrara que la capacidad de Lisa para inventar cosas era sumamente impresionante.
Algo que le trajera Orgullo.
El error es el orgullo…
Algo que le hiciera entender a las mentes inferiores que su capacidad intelectual estaba a niveles casi inalcanzables, para sus mentes tan pequeñas. Y también para salvar su puesto de tutora.
Pero después de todo lo que le ha tocado pasar, después de toda la carga que se le ha puesto encima, después de soportar malas miradas, fallas, errores, equivocaciones y sentimientos los cuales Lisa detestaba sentir dentro de su ser, ¿Había creado el peor invento del mundo? ¿Algo que ya le comenzaba a aterrar porque no sabía lo que podría causar al día siguiente?
Lisa se bajó de la silla dando un bostezo, para abrir la puerta metálica de su habitación. Antes de hacerlo, miró con extrañeza a Bryan el cual estaba atado a la camilla, quien seguía "inconsciente" después de la última dosis que Lisa le inyectó. Ya se sentía algo extraña teniendo a ese chico en su habitación, pero debía mantenerlo ahí. Aún tenía mucho por investigar. Luego vio la puerta de su habitación.
No habría nada de malo recorrer la casa a estas horas. Al menos ya podía entender porque todo estaba tan callado y frio. Eso la tranquilizó un poco. Pero antes…
-¿Señorita Lisa Loud? –Era una voz masculina y robótica que se escuchó en toda la habitación, con un nivel de volumen casi bajo. –¿Todo en orden?
-Te hice una corrección, la cual era: no te molestes en llamarme así Jarvis. –Le dijo a esa voz, mientras limpiaba con un pañuelo sus anteojos.
-Me programó para dirigirme hacia usted con "educación".
-Excelente. Cambiando de tema, ¿No deberías estar con Lincoln? –Le preguntó, después de ponerse sus lentes.
-Estuve con él hace unos minutos.
-¿Cómo se encuentra?
-Pues, hasta ahora todo bien.
-Jarvis… -Dijo con algo de sarcasmo.
-Sera mejor que el mismo le cuente todo lo que ha pasado, cuando usted contacte con él.
-No tengo ni un problema con eso. Ahora desactívate y ve con él.
-¿Está segura que no desea que me quede con usted a hacerle compañía?
-Debes acompañarlo. Regresa cuando veas que llegue a una dimensión estable.
-Está bien. Por cierto, debo informarle que lo que pasó esta tarde… También recibí en mi base de datos, un reporte de lo que pasó con la máquina. No debería tenerla activada. Puede que en algún otro Universo cercano al nuestro, haiga algunas anomalías y la maquina las va a detectar y recibirá energía-
-Lo sé Jarvis. Solo quiero que vayas con Lincoln.
-Como usted diga. Y antes de desactivarme e ir con su hermano, ¿Observó el video que gravó el microbot 8?
-Si. Parece que mientras más se aleje Lincoln, más difícil le será cruzar por esos túneles. Si esa Lynn tuvo que usar una armadura… ¿Crees que Lincoln?
-Totalmente.
-También vi los otros videos que llegaban por los microbots. Existen muchos Universos inestables, que pueden ser un problema para Lincoln. –Lisa cometió el error de contarle a Lori, varios sucesos que se dieron en otros Universos. –No se diga más, en un par de días te llegará esa actualización. Le dedicaré un poco de tiempo a ese asunto, ahora solo ve con Lincoln.
-Desactivando… Un momento… –Después de eso último, Jarvis se desactivó. Aunque fue algo extraño lo último que dijo. Lisa no le dio mucha importancia.
Antes de que la puerta se abriera, Lisa escuchó algo extraño detrás de esta. Detuvo el avance de la puerta para abrirse, y acercó su oído a esta para escuchar con más claridad que era ese sonido.
Toc -Toc
Lisa se echó para atrás después de escuchar eso. ¿Estaban tocando su puerta? ¿Quién lo provocaba? Eran las 3 de la mañana, nadie podría estar despierto a esas horas.
Escuchó algunas risillas tras la puerta y varios pasos alejándose. Pasos que se escuchaban como si corrieran de un lado a otro.
Si fuera una de sus hermanas tratando de jugarle una broma, Lisa no encontraba ni un minúsculo grano de gracia.
-¿Quién anda ahí? –Esperó por varios segundos una respuesta, pero nada. –Debió ser mi imaginación.
Toc -Toc
Esta vez su reacción fue algo más espeluznante, porque después de eso se escuchaban varios chillidos y rasguños en la puerta. Lisa comenzaba a sentir algo de temor. Por Dios, odiaba sentir esas emociones, ya que no sabía quién estaba provocando esos extraños ruidos. ¿Era un fantasma? No podría ser. Lisa no creía para nada en seres "paranormales" en los que tanto Lucy creía. Se decía el rumor de que a las 3:00 AM es cuando las almas en pena abundan más en este mundo y esa podría ser la razón de esos ruidos.
Lisa creía que todo eso era algo estúpido, por lo que descartó la posibilidad de que sea un fantasma o cualquier otra entidad paranormal. ¿Alguna criatura de las que aparecían últimamente? Tampoco. Esas criaturas llegaban con los portales, pero hasta ahora no se han presentado con tanta frecuencia en la ciudad. O en alguna otra parte del mundo. Mucho menos vendría a parar a su casa. ¿Entonces?
¿Podrían ser las mascotas? Si alguna de ellas pudiera tocar la puerta por voluntad propia o liberar varias risas y chillidos lo creería.
Debería ser alguna de sus hermanas que se molestó en quedarse despierta hasta estas horas para jugarle una broma.
-Si es alguna de ustedes la que provoca esos extraños ruidos, no intenten alterar mi estado de ánimo porque no lo lograrán. –Si creía que eran sus hermanas, ¿Por qué habló bajamente?
Algo extraño sucedía.
Después de unos momentos, el silencio desapareció con otros pasos yendo de un lado a otro aceleradamente. Lisa ya no lo aguantaba. Tomó una Linterna de un cajón y se disponía a abrir la puerta para ver quién era.
Toc -Toc
Tomó una cantidad de aire, antes de abrir la puerta presionando un botón que se encontraba a los lados. Alumbró con su linterna en frente de sí esperando encontrar a alguien o algo… Pero nada.
Ni una señal de vida.
Esto ya no le estaba gustando.
Sacó su cabeza y alumbró a los lados, y solo encontró los pasillos de la planta alta vacíos. Era demasiada la oscuridad, que alumbrar con esa Linterna no servía de mucho. Ya se tomaba por loca, pero juraría haber escuchado esos toques, esas risas, esos pasos.
Lisa sentía como su corazón dejaba de latir cuando la luz de su cuarto se apagó. ¿Cómo sucedió? Debió ser por un apagón o algo. Lisa se encontraba rodeada por tanta oscuridad. Si no fuera por la poca Luz que emanaba su linterna, se sentiría como en un gran vacío o en un agujero negro.
Salió de su habitación con paso lento. No quería despertar a sus hermanas, pero necesitaba comprobar si el interruptor del circuito se había apagado o descompuesto nuevamente.
Solo por mera curiosidad decidió "revisar" algunas habitaciones. No era algo necesario, solo quería comprobar que sus hermanas no se hubieran despertado por los ruidos.
La primera habitación que revisó fue la de Lori, Leni y Lily. Lisa en los últimos días, juraba haberse olvidado de la existencia de Lily. Ahora ella dormía en la habitación de Lori y Leni porque Lisa ocupaba toda su habitación con herramientas, notas, cosas que posiblemente lastimarían a Lily. Y no nos olvidemos del loco que estaba atado a la camilla. Por eso decidió enviarla a la habitación de Lori y Leni; y pasaba más tiempo con esta última. Lo que daría Lisa por ponerse en el lugar de la pequeña bebé. Ya la echaba de menos, y quisiera pasar un buen tiempo con ella.
Olvidarse por un momento de los problemas, platicar con ella, o pasar el tiempo. Pero todo eso se alejaba de la realidad por la gran responsabilidad que Lisa tenía que cumplir.
Al abrir la puerta con algo de esfuerzo debido a que era muy pequeña para alcanzar la perilla, solo te topó con la amarga y extraña sorpresa de que no había nadie. Ni un rastro de ellas. Ni de Lily. Lisa investigó más a fondo la habitación, intentando encontrar algo que le dijera dónde estaban. Pero no encontró nada, ni una pista.
-¿Lori, Leni, Lily? –Fue lo que dijo al sacar la cabeza de la habitación. Nuevamente la única respuesta que obtuvo fue un silencio aterrador. –Muy bien Lisa, contrólate. –Movió la cabeza hacia ambos lados. –Aún falta por revisar las demás.
Después revisó la habitación de Las gemelas y de Lynn y Lucy.
Al revisar la habitación de las gemelas, solo encontró lo que había encontrado en la primera. Nada. Ni un rastro de ellas. El cuarto solo era habitado por la expansión de la oscuridad.
Lisa salió de esta, puesto que ya no había nada más que ver. Luego fue a revisar la habitación de Lynn y Lucy y al revisarla encontró algo extraño. Lo primero que hizo fue alumbrar a las camas, y como si fuera de esperarse, no estaban.
Pero cuando alumbró la cama de Lucy con más detenimiento, vio una hoja de papel sobre la cama. Al acercarse, pudo observar con más claridad que era una hoja arrancada del libro de poemas de Lucy. Lisa lo tomó y leyó lo que estaba escrito, alumbrando con su linterna.
La ultima verdad
En un mundo cambiante, complejo, e incierto, lleno de espejismos como cruel desierto. Vivimos envueltos en mentiras piadosas, que creamos nosotros mismos. Son castillos de papel, y al derrumbarse caemos en un profundo abismo de verdades dolorosas, y nos lamentamos por nuestra suerte.
La única verdad absoluta, inevitable, y que todos compartimos, y que a todos espera en el último de los caminos. Es la parada definitiva, de todas las verdades la más fuerte, es parte de la vida, es la muerte.
Cuida tus espaldas…
La rapidez con la que giró no se comparó en nada a la velocidad con la que se cerró la puerta.
La respiración de Lisa comenzó a acelerarse, se sentía agitada y le faltaba oxígeno. Lisa volvió a escuchar algunas risillas y los pasos de antes. Es como s personas estuvieran afuera. Lisa podía no creer en fantasmas, pero lo que estaba sucediendo simplemente estaba obligándola a creer.
Toda posibilidad de pedir ayuda fue segada al recordar que no estaba ninguna de sus hermanas, y porque olvidó su celular en su habitación, evitándole llamar a un número de emergencia. Se llenó de valor. Se segó diciéndose internamente que solo era producto de su imaginación o porque se estaba volviendo Loca. Tal vez por el efecto del miedo que sentía.
Abrió la puerta.
Alumbró hacia afuera… y no, nada. ¿Qué estaba pasando? Alumbró a los lados, y ni una sola señal de vida. Ya estaba considerando en volver a su habitación. Necesitaba descansar. El empeño y sobreesfuerzo que le ponía a la reparación de su máquina la estaban volviendo loca. De seguro era por eso. Lisa no dormía mucho últimamente, y se pasaba inyectando varias sustancias de cafeína para mantenerse despierto, combinada con unos químicos que ella mismo hacía. Seguro eso era lo que provocaba que escuchará ruidos extraños, esos pasos o esas risas. ¿Pero y la desaparición de sus hermanas? Después de ver a los lados detenidamente, enfocó su mirada en la habitación de Lincoln.
¿Y si todas estuvieran durmiendo ahí? Probablemente.
Todas sus hermanas extrañaban a Lincoln. Eso ya era un hecho. Algo que no necesita de explicaciones o pruebas, porque solo con observar la actitud que ellas tomaban tan repentinamente era suficiente. Ya hasta creía que esas no eran sus hermanas. Era tanto el dolor que sentían dentro suyo. Un sufrimiento que lucha por salir, que lucha por liberarse de esa "contención". Tarde o temprano las cosas iban a empeorar, si esto seguía ese ritmo.
Pero de todos modos, no todas entrarían ahí. Pues obviamente el cuarto de Lincoln era muy pequeño. ¿Qué se puede esperar de un armario? Ya eran muchas las preguntas que Lisa se hacía.
No tenía nada que perder si revisaba en la habitación de Lincoln. Después de todo sabía que no encontraría nada.
Y así fue.
Ni una presencia en esa habitación. La habitación que pertenecía a unos de los más importantes pilares de la casa Loud. Ese pequeño niño resuelve problemas, que daba todo por su familia, por sus hermanas. Aunque ellas lo trataran mal, lo tomaran como burla, lo obligaran a hacer todo tipo de cosas, sin embargo siempre demostró tenerles cariño.
Cerró la puerta suavemente.
Antes de dejar de lado su exploración nocturna, Lisa observó un objeto en el suelo. Al acercársele y alumbrarlo se dio cuenta que nunca estuvo ahí. Nunca lo vio. ¿Cómo llegó ahí? Lisa pasó por el pasillo como dos veces, sin divisarlo. Puede que por la oscuridad no se notara, pero Lisa alumbraba con exceso el suelo para encontrar mejor el camino hacia las habitaciones. Y ahí estaba.
El celular de Lori.
Al tomarlo, lo primero que hizo fue ver si tenía algo de batería. Se encontraba a un 1%, por lo que moriría en cualquier momento. Luego miró hacia abajo.
Nuevo mensaje.
Al abrirlo, solo vio con ojos horrorizados que era la imagen de una mujer colgada. Se notaba que era una mujer por el pelaje, y que estaba colgada por el ángulo en que fue tomada la foto. Desde detrás de esta, se notaba… su casa.
Era su casa.
Entonces la mujer estaba ahorcada al frente de su casa. De seguro se colgó de las ramas de un roble, y desde hace rato. Porque en sus ojos, las pupilas se veían algo dilatadas y sin vida.
Ya después de un rato, el celular se apagó.
Lisa lo dejó en donde lo encontró. Estaba horrorizada con lo que vio. Puede que ella estuviera preparada para todo tipo de cosas, eso se podría esperar de ella. Pero solo es una niña de 4 años, ¿Cuántas veces hay que decirlo?
Alumbró hacia abajo porque se escuchó una especie de interferencia.
Ya estaba totalmente asustada. ¿Y si todo esto era una pesadilla? Eso debería ser. Es lo más razonable, lo único a lo que Lisa se aferraba ahora con desesperación. Algo en lo que creer.
Todas las teorías de Lisa se quedaban muy cortas en comparación a lo que estaba pasando. Lo estaba viviendo en carne propia.
Con cada escalón que bajaba, su miedo aumentaba.
Alumbró hacía la sala lentamente, solo para darse cuenta que el televisor estaba encendido. Se acercó y observó que no sintonizaba ningún canal. Solo había interferencia y provoca un poco de ruido que resonaba en la casa. Lisa dudo en apagarlo, porque al hacerlo la oscuridad incrementaría impidiéndole ver. Decidió no apagarlo, y cuando iba a investigar la cocina…
Los mismo pasos de hace rato volvieron.
Se escuchaban en la planta alta. Por Dios Lisa acababa de venir de allí. No había nadie.
Luego se escuchó una puerta cerrándose.
No ahora. Siguió su camino sin darle importancia. Investigó cada parte de la cocina y el comedor sin encontrar nada. Ya le parecía completamente predecible. Aún no había revisado las demás habitaciones de sus hermanas, pero ¿Para qué? De todos modos encontraría lo mismo: Nada.
Donde quieran que estén sus hermanas, no deberían estar en peligro. Al menos eso se decía ella.
Ya estaba cansada. Al día siguiente se olvidaría de todo esto. Por ahora, solo quería volver a su habitación a descansar. Y cuando ya estaba dado por finalizado el recorrido, en frente de Lisa se abrió una puerta.
Así nada más.
Lentamente y provocando un agudo ruido causa de la madera casi vieja, la puerta se abrió, revelando los escalones que llevaban al sótano. Y un pasillo que parecía interminable, rodeado por oscuridad y nada más.
Lisa empezó a retroceder sin despegar su vista de la entrada al sótano. Ni siquiera alumbrando con la linterna se podía observar muy bien. Y cuando todo ya era demasiado extraño y paranormal, Lisa en su único rastro de impresión, en lo que retrocedía fue frenada por una pared detrás de ella. Giró lo más rápido que pudo y quedó asombrada al ver una gran pared detrás de ella. A los lados se repetía lo mismo. ¿Y la cocina? ¿Y la sala? ¿Y su casa? Nada.
Solo esas paredes y enfrente de sí, la entrada al sótano. Todo pensamiento y rastro de moral abandonaron a Lisa Loud por completo.
Ya lo único que le quedaba era bajar esas escaleras. Al bajarlas y llegar al final, se podía esperar cualquier desagradable sorpresa.
Siguió caminando, esperando no encontrar nada. Pero mientras más avanzaba por el sótano, más desconocido le resultaba. Más extraño. Hubo una parte en la que Lisa no pudo reconocer nada. Es como si las escaleras la hubieran llevado a otra especie de lugar. Un lugar que no era el sótano.
Después de investigar los alrededores, Lisa observó como las luces se encendían. Y ya era de esperarse que se encontraba en algún otro lugar que no era el sótano, ni su casa.
Era una habitación gigante, de 4 paredes. Cada una parecía de 12 metros de largo, y lo que iluminó esa habitación, eran solo 4 focos que estaban ubicados de manera cuadrática. ¿Dónde estaba la escalera y la puerta que Lisa cruzó para entrar al sótano?
Eso fue reemplazado por otra puerta que estaba frente a Lisa. Sin tener otra cosa que hacer, Lisa se vio nuevamente obligada a cruzar esa puerta. Lo hizo, y vio con algo de confusión e inseguridad un largo pasillo que llevaba a otra puerta. Y este pasillo era iluminado por 3 focos que iban en recta.
Lisa caminó lentamente hasta llegar a la puerta, y vio en las paredes unos cuadros con fotos de cada una de sus hermanas. Las primeras que vio fue la de Lori y Leni, cada una en frente de sí, en cada pared. Y así fue con todas las siguientes. Luna, Luan, Lynn, Lucy, Lana, Lola y Lily. Ordenadamente. ¿Quién las colocó ahí? ¿Qué tenían que ver con todo esto? Cuando llegó al final, en la puerta estaba un cuadro con la foto de su hermano. Una foto de Lincoln. Lisa la miró por unos momentos, antes de girar la perilla de esa puerta.
La abrió y al cruzarla se encontró con un pasillo totalmente diferente. A duras penas se podía observar que era igual de largo que el otro, pero Lisa notó dos diferencias. La primera era que esta vez toda estaba más oscuro, y la segunda es que había 10 puertas en todo el pasillo, 5 y 5 de cada lado para ser exactos. Lisa volvió a encender su linterna, y solo se dio cuenta que esta se estaba quedando sin baterías. La maldijo internamente y continuó el camino. No tenía deseos de abrir esas puertas, porque mientras las cruzaba se escuchaban unos sonidos y gruñidos extraños viniendo detrás de estas. Tal vez Lisa esperaba encontrarse con nada, pero nunca hay que dar por seguro algo. Era algo que Lisa aprendió de la manera menos inimaginable, y de la manera que menos hubiera querido. Con lo sucedido en el coliseo y Lincoln.
La luz de la linterna dejó de alumbrar, y Lisa se quedó a oscuras. Internamente luchaba por no gritar como una pequeña niña asustada. Ella no era esa clase de personas, que pueden asustarse fácilmente. Pero la pobre de Lisa se estaba dando cuenta nuevamente, que nunca hay que dar por seguro las cosas.
A lo lejos, divisó un poco de Luz que provenía de una pared y cuando se acercó, observó que era una ventana. Y la luz era emanada por una gigantesca luna y un par de estrellas. Lisa miró hacia abajo y quedó horrorizada al darse cuenta que en vez de ver el jardín delantero de su casa, solo observó pura neblina. Una neblina que no dejaba ver absolutamente nada, como esa oscuridad. Y su casa. Debería estar dentro de su casa, y cuando vio hacia afuera, vio las extrañas paredes que reemplazaron su casa, como si estuviera dentro de un edificio. Tomando en cuenta todo lo que había recorrido y su estructura, Lisa no lo dudó. ¿Pero cómo llegó ahí?
No había tiempo de hacerse preguntas.
Estuvo caminando por varios minutos sin encontrar nada interesante y cuando estaba a punto de darse un piñizco o una bofeteada para despertar de este extraño sueño…
-¿Qué demonios? –Una de muchas puertas que tenía enfrente de sí, se abrió lentamente, provocando un agudo ruido que parecía insoportable. Y una silueta negra salió de esa puerta.
Lisa retrocedió con un poco de temor porque no podía reconocer esa figura.
Esa figura avanzaba con un poco de lentitud y pesadez hacia Lisa, y cuando estuvo demasiado cerca, Lisa se sorprendió por completo porque se dio cuenta que era. –
¿Lucy? –Era Lucy, estaba segura, pero Lucy no decía nada. Llevaba el mismo vestido, ropa, rostro, cabello. –Lucy, ¿eres tú? –Preguntó con incredulidad. Tal vez tuviera a Lucy en frente suyo, pero había algo que le decía internamente que tuviera cuidado. –¿Como? ¡Explica que es este lugar!; ¿Dónde están las demás? –Una pregunta que no tuvo respuesta, porque Lucy no hizo otra cosa que mantenerse callada y sin moverse.
Luego otras nueve puertas se abrieron de la misma forma.
Lisa quedó más impresionada al ver a cada una de sus hermanas cruzándolas. Sus rostros… No se notaban. Estaban cubiertos por una especie de sombra y sus cabezas estaban inclinadas hacia abajo.
La pequeña genio quedó totalmente rodeada por sus hermanas. Estas no decían nada. Solo estaban paradas, sin moverse. Nada, así de simple. Lisa empezaba a tener un mal presentimiento, o tal vez lo tuvo desde que todo está extrañeza empezó. –¿Qué les sucede? ¡¿Dónde estamos?!
Y si las cosas no podían ponerse más extrañas y terroríficas, todas elevaron sus miradas y la clavaron en Lisa. Esta observó con temor sus ojos, amarillentos. Totalmente diferentes. Luego abrieron sus bocas y estas, mostraban unos afilados dientes. Mostrando una diabólica sonrisa, mientras todas decían las palabras. –Secretos... Secretos... Secretos. –Se le estaban acercando, poniéndose en pose de ataque, como si le fueran a hacer daño. Lisa sabía lo que se venía, sentía un gran temor y miedo dentro de su ser. Era oficial. Lisa Loud no podría escapar del temor.
La primera en abalanzársele fue Lynn, gritando de una manera diabólica y sobrenatural, provocando un horrible rugido, cosa que ni un ser humano podría ocasionar.
Lisa se agachó, ocasionando que Lynn fuera de largo. Lisa miró con rapidez la dirección en la que vino Lynn, y escapó por ese pequeño espacio. No pasó poco tiempo, antes de que Lisa girara la cabeza, mirando atrás de sí, y observando como sus otras hermanas la perseguían, riendo diabólicamente, haciendo ruidos extraños, con unos ojos amarillentos, y dientes y uñas tan afilados como si fueran unas bestias.
Cruzó todas las puertas que abrió antes, lo más rápido que pudo. Los rugidos que lanzaban sus hermanas la distraían del todo, porque le provocaba que se le helara la sangre oírlos. Tuvo dificultad en abrir una puerta, y luego miró hacia atrás nuevamente y la que más cerca estaba era Luna. Lisa improvisó.
Se quedó sin hacer nada, esperando que Luna se le abalanzara para atacarla. Desde los 6 metros de diferencia, Luna se lanzó hacia Lisa, con el objetivo de herirla. Lisa esquivó el ataque de Luna, y esta chocó contra la puerta provocando que se abriera bruscamente. Lisa saltó sobre Luna, la cual estaba algo inconsciente por el golpe. Pero al saltar sobre ella, la imagen lenta de los ojos abriéndose de Luna y mostrando esos ojos amarillentos, como los de un gato, la veían fijamente, solo le advirtió que Luna seguiría persiguiéndola.
Cruzó por el pasillo, y esas imágenes, esos cuadros de sus hermanas que estaban antes colgados en las dos paredes, mostraban las características horripilantes que sus hermanas tenían ahora. Los ojos, los dientes, los cabellos, todo.
Eran monstruos.
Vio con extrañeza que no estaba la imagen de Lincoln, pero no importaba ahora. Necesitaba escapar.
Cruzó la puerta. Las escaleras y puerta de antes que la llevaban al sótano ya estaban. Habían regresado. Cuando se encontraba subiendo las escaleras, vio como Lola trepaba las paredes con la finalidad de llegar hasta ella. Dio un salto, como si fuera sparring y cayó sobre Lisa.
Lisa usó toda su fuerza para tratar de que Lola no le hiciera daño. –¡¿Lola qué te sucede?! –Lola continuó intentando dañarla. Trataba de enterrar sus garras en el cuello de Lisa, pero esta no podía porque Lisa tenia agarrada sus dos manos para evitarlo. Cuando el resto de las hermanas cruzó la puerta, el corazón de Lisa se detuvo. Vio su perdición, pero por una fracción de segundos, Lola disminuyó su fuerza, lo que Lisa aprovechó para empujarla y hacer que se golpee con las escaleras. Lisa continuó su huida.
Abrió la última puerta, y encontró la cocina. Todo volvió a la normalidad. La cocina, su casa, todo. Pero sus hermanas la seguían persiguiendo, en el mismo estado demoniaco. Lisa subió las escaleras y llegó a la segunda planta y se encontró algo que la dejaría con la boca abierta.
Sus hermanas. ¿Pero no la estaban persiguiendo? Miró hacia abajo y escuchó sus regidos. Aún la perseguían. ¿Entonces esas otras hermanas? ¡¿Qué estaba pasando?! Al menos estas lucían normales, pero se estaban agarrando de las manos...
-Damos gracias en esta noche...
-¿Qué? –Le dio una rápida mirada a cada una.
-A los padres fundadores...
Miró hacia abajo por segunda vez, y eran sus otras hermanas. Estaban subiendo las escaleras de una manera sobrenatural. Después de eso, miró atrás de ella, y observó como la puerta de la habitación de Lincoln se abría, y dentro de esta, estaban otras de sus 9 hermanas, mostrando unos ojos rojizos, y cabello más despeinado y dientes menos afilados.
-Oh no...
-Damos gracias por la oportunidad de espiar a la bestia en nuestro interior... –Sacaron unos cuchillos.
Lisa solo cruzó entre sus piernas, y llegó a la puerta que daba al ático. Para su fortuna, esta estaba abierta. Subió esas escaleras y cerró la puerta lo más rápido que pudo. Estaban golpeándola, y Lisa estaba totalmente asustada. Sus gritos, rugidos, sonidos... No eran sus hermanas. Lisa comenzó a derramar lágrimas, como una pequeña niña asustada. Una niña de 4 años. Se avergonzaría de esto después. –¡YA BASTA! –Los golpes en la puerta se detuvieron... Ya no se escuchaba nada. Lisa tardó un poco de tiempo en darse cuenta, porque estaba sumergida en un mar de llanto. Cuando recuperó la cordura, limpió lo más rápido que pudo esas gotas que salieron de sus ojos, como si no pudiera creer que hubiera llorado. Definitivamente se avergonzaría cuando lo recuerde.
Y entonces… –Ja ja ja ja ja. –Una risa invadió el ático. Lisa miró con confusión hacia todas partes, tratando de encontrar de donde provenía esa risa. –Bueno bueno, bueno. Creo que me pasé un poco de la raya esta vez. –Lisa miró el suelo, ya que empezaba a tomar un color algo brillante. Empezó a retroceder.
Y de este, salió un triángulo flotante de un solo ojo. Al salir del suelo, como si lo estuviera traspasando, se elevó en el aire.
-Oh por Dios niña, enserio logré asustarte con todo esto. Solo fue una pequeña muestra de cómo son tus hermanas en otros Universos, siéntete afortunada de que no es así en este Mundo. –Se cruzó de brazos.
-¿Qué?... ¿Quién se supone que eres? –Tenía al frente suyo a un triángulo flotante, de un solo ojo, usaba sombre y era de un color amarillento brillante.
-¡Oh, cierto! ¿Dónde están mis modales? Mi nombre es… –Extendió su mano, la cual empezó a arder, liberando una especie de llama color azul. –Bill Cipher. –Lisa lo miró con inseguridad y algo de enojo.
-No te daré la mano. –Retrocedió.
-Wow, no lo hagas si no quieres. –Regresó la mano a su lugar. –Solo estoy aquí para pagar un pequeño favor.
-¿Favor?
-Escucha niña-
-Lisa Loud. –Le corrigió.
-Bien… "Lisa Loud" para resumirte, ya debes saber que yo no pertenezco a esta dimensión, este Universo, o este Multiverso. –Mientras decía todo eso, creó en el aire imágenes sobre el planeta tierra, el espacio, la galaxia, entre otras cosas. Lisa analizó cada una de las imágenes. Deducía que este tal Bill Cipher usaba hechicería o magia. Algo que no existía. ¿Pero que tenía enfrente suyo?
-Uno no ve esta clase de cosas todos los días. –Le dijo. –¿Qué es lo que quieres?
Bill Chocó los dedos, haciendo que se desvanecieran las imágenes que el formó en el aire. Luego empezó a dar lentamente vueltas alrededor de Lisa. –Fui enviado aquí, para cumplir un favor.
-¿Qué clase de favor?
-Uno que involucra a toda tu familia. –El ojo de Bill cambió, y dentro de este, se veía una imagen de toda la familia Loud sonriendo. Algo dentro de Lisa se quebró al verla. Una foto que fue tomada poco después del nacimiento de Lily. Esos eran buenos tiempos. –Especialmente, a tu hermano: Lincoln Loud. –El ojo mostró solo una imagen de Lincoln.
-¿Qué clase de favor? –Preguntó de manera sarcástica, nuevamente.
-Pues, jajaja esto no te va a gustar, pues porque es tu hermano, y yo solo soy un sujeto que está cumpliendo un favor. –Lisa lo veía con disgusto. Bill se acomodó. –Debo matarlo Lisa. –Esas tres palabras produjeron una gran sacudida dentro de Lisa. Por si no fuera poco, la angustia y el temor de antes regresaron al escuchar que… –O deshacerme de él, asesinarlo, borrar su existencia; como sea.
Lisa tardó unos segundos antes de decirle. –¿Por qué harías eso?
Bill colocó su mano, debajo del ojo, en forma de haberse puesto a pensar, como hacían los humanos cada vez que se ponían a pensar en algo: Colocaban sus manos debajo de su barbilla. –Bien, ya te conté lo esencial. ¿Por dónde empiezo?... Wojojo, ¡Ya sé! –Chocó los dedos. –Bien Lisa, sientete cómoda. –Lo único que Bill hizo fue aplaudir con sus manos dos veces, y del lugar donde Lisa se encontraba, del suelo salió un mueble y Lisa se sentó en el por sorpresa. La atmósfera, no, el lugar cambió por completo, como si de una ilusión se tratase.
Ahora Lisa y Bill se encontraban en un salón elegante, con un piano, una ventana, otros muebles, y una mesa con Champan. Lisa no podía creer todo lo que sucedía, era totalmente inexplicable y nada creíble. Algo loco.
-Mi historia yo te contaré, te contaré… –El piano empezó a ser tocado por Bill, quien apareció repentinamente ahí. –te contaré, y espero que escucheees. –Lo dijo como si estuviera entonando una canción. –Yo soy de otro Multiverso, es uno de los que se encuentran muy cerca del tuyo, un dato curioso. –Señaló a Lisa, quien lo miraba desde el sillón. –Yo traté de… Bueno, hice muchas cosas ahí; en una dimensión en particular. –Recordó. –Estaba muriendo en la mente de un anciano llamado Stanley Pines, de no haber hecho un extraño conjuro o invocación hubiera muerto. –El ojo de Bill cambió a un negro tétrico, y el color amarillento de todo su cuerpo pasó a un rojo sangre. –Odió cuando recuerdo ese momento. –Su voz se hizo más grave y tenebrosa.
Lisa sintió un poco de angustia al ver este comportamiento en Bill. Recordó que él quería asesinar a su hermano, por lo que no demoró en alentarlo a que siguiera contando la historia. –¿Qué clase de conjuro hiciste? –Preguntó desde el mueble.
Bill regresó a su estado normal y continuó. –Invoqué a un ser sumamente poderoso. Resulta que le pedí un poco de su poder, o que me otorgue la fuerza para regresar. Supuestamente, morí en la mente de Stanley Pines, pero después de unos días, reaparecí en este Reino. –Lisa escuchó como Bill chocaba los dedos nuevamente, y en frente del sillón donde Lisa se encontraba sentada, apareció una esfera, y en esta se mostraba un gran castillo, en algún lugar oscuro, con altas temperaturas. –Reaparecí en ese reino, como si hubiera revivido. Ese lugar no es ni una dimensión, ni un Universo o Multiverso, solo es un sitio donde las dimensiones no existen. Donde la realidad es diferente. Cuando aparecí ahí, conocí al viejo ser que me brindó ese poder.
-¿Quién fue? –Preguntó con Interés.
-Gords… No lo conoces pero te hablaré un poco sobre él. Es un ser sumamente terrorífico, como yo. –Se señaló. –Él y yo tenemos casi el mismo poder, pero te contaré sobre eso más adelante. Gords me dijo que muchos Bills Ciphers de otros Universos o Dimensiones murieron en la mente de Stanley Pines. Muy pocos sobrevivieron, de hecho, creo que quedan entre unos 10 o 15. Nunca fui el único, incluso llegué a considerar que no había ningún ser igual a mí… Pero parece que todos tenemos copias. –Miró a Lisa por un segundo. –Excepto Gords. Existen seres que no tienen copias de otras dimensiones, yo alternos en otras realidades o como sea. Me dijo que le debía un favor, porque de no haber sido por él, hubiera desaparecido. –Bill desapareció. Lisa miró a todas partes para tatar de encontrarlo. Y En una fracción de segundo, Bill apareció enfrente de Lisa, flotando. –Hace poco me llamó, tenía varios planes por cumplir pero me interrumpió diciéndome que ya era hora de que le devolviera el favor. Gords es un ser que destruye muchos Universos y dimensiones jajaja. –Una risa falsa. –Con su maldito ejercito sombra y criaturas aterradoras. –Una llama se formó detrás de Bill, y de esta salió una criatura espeluznante y gigante.
Comenzó a rugir y se iba a lanzar sobre Lisa, cuando la misma llama de antes apareció provocando que desapareciera.
-Su finalidad es siempre hacerse más fuerte. "Incrementar su poder", y se siente obligado a hacerlo. –Bill colocó sus manos detrás de sí, y se alejó de Lisa con pose de seriedad. –Yo y Gords sabemos perfectamente que no somos los únicos seres que amenazan la comprensión de la existencia. Existen seres mucho más poderosos que nosotros Lisa, seres que podrían destruirnos a mí y a Gords en un santiamén… Hace meses, un tipo trato de fusionarse con su Universo. ¿Ego se llamaba? El caso es que fue detenido por unos tontos llamados "Guardianes de la Galaxia", ¿Te imaginas que tan fuerte se hubiera hecho? Incluso pudo expandir su fusión hacia estos Multiversos. O Thanos, quien busca las gemas del Infinito. Otro ser que es sumamente poderoso, es el maldito Zeno Sama y el padre de todo. Los Dioses de un Multiverso muy alejado de aquí, que consta de 12 Universos y donde se está llevando a cabo un torneo. Rumores que uno escucha.
-Aún no me dices que tiene que ver Lincoln en todo esto. –Le dijo desde atrás.
-Ay qué manera de interrumpir. Entonces Gords quiere hacerse más fuerte, porque Invadir Universos le trae poder, pero como te dije, su expansión fue frenada por "ciertas anomalías".Tu hermano Lisa.
-¿A cuál te refieres?
-Ya sé a qué juegas. Me refiero al 452, al que pertenece a este Universo, a este Multiverso 1-A.
-¿Por qué tenía que ser exclusivamente?-
-Déjame terminar. –Avanzó hacia Lisa. –No son solo 3 Lincoln´s, Lisa. Son más, y lo curioso es que es solo un niño. ¡Un niño! Jajaja. Pero él no es el Único. En este Multiverso, hay otros seres aparte de tu hermano que están perdidos entre las Dimensiones. Y en los otros Multiversos. No sé si ya lo sabrás, pero en varios Multiversos, el salto hacia otras dimensiones o Universos no afecta el orden Multiversal, pero hay Multiversos que no funcionan de ese modo, y tu Multiverso es uno de ellos, y mientras halla estas anomalías, Gords no puede continuar invadiendo. Por eso debo asesinar a tu hermano Lisa, Gords me lo ordenó, porque tu hermano, por casualidades del destino, fue el último… El ultimó que tuvo que pagar el precio. Si él fue el último en alterar la continuidad del orden Multiversal, debo asesinarlo lo cuanto antes posible. Si lo hago, sería como deshacerme de miles de millones de seres que están saltando de Realidad en Realidad. Ya no importa si aparece otro ser que se ponga a saltar de realidad en realidad, ya que me acabo de dar cuenta que tu hermano, el Lincoln 452 está formando parte de algo. Una antigua profecía, un antigua maldición que comenzó hace mucho… No puedo contarte más, incluso, puedo divertirme haciendo que pase jajaaja. –Era tan molesto escuchar esa risa. Lisa captaba todo con total atención. ¿Una maldición? ¿Un ser llamado Gords? ¿Ejercito sombra? ¿Criaturas? Algo está formándose. ¿Seres mucho más poderosos?
-Escucha esto con atención Lisa, puedo negociar. –Comenzó a girar alrededor de Lisa y el mueble en el que estaba sentada desapareció, al igual que el lugar donde se encontraban. Habían regresado al ático. –De todas tus copias baratas que hay en este Multiverso, me di cuenta que tú eres alguien más interesante… Y tu invento también lo es. –Lisa comenzó a retroceder pero dejó de hacer, y al darse la vuelta, se dio cuenta que fue frenada por…
-No… –Miró con horror su máquina. –No, no, no… No harás nada. –Se giró. –¡Voy a traer a Lincoln de regreso y la destruiré! No dejaré que esto se repita.
-Wow, cálmate niña. Verás, el caso es que yo detesto un poquitito a Gords. –Se le acercó ya le tomó del hombro como si fuera a susurrarle algo. –Podemos hacer un trato.
-¡¿Qué?!
-Ok te explico. Si tu terminas de reparar la máquina, me la darás porque con ella se cómo destruir a Gords y luego te la regresaré, y yo a cambio… Prometo no poner ni un dedo en tu hermano. –Se le alejó y se cruzó de brazos. –¿Qué dices?
-No, no, no… ¡NO! Simplemente apareces de la nada explicándome cosas que aún no sabía y ahora ¿Quieres realiza un trato con mi persona? ¡¿Cómo se si confiar en ti?! Tú mismo lo dijiste, eres un ser que busca hacer el mal a todo lo existente-
-Solo a los que me provocaron. Hay muchos Universos donde existen los Pines, incluso en pocos puntos, chocan o comparten Universo con otros más en un pequeño punto, donde tu familia decidió hospedarse en ese pueblo llamado Gravity Falls.
-No, no lo harás.
-Ya te lo dije, es por Lincoln, Lisa. –Chocó los dedos, y la esfera reapareció delante de Lisa, mostrando a Lincoln en un túnel dimensional. –Ya te lo dije, no cambia. Debo deshacerme de él, tú decides. Se acercan grandes cosas y tú hermano está involucrado, ¿Permitirás que pasen?
Lisa estuvo contemplando esa imagen por unos momentos. Le trajo mucha nostalgia ver a Lincoln, y ahora todo lo que estab pasando… Todo de lo que se acababa de enterar.
-Si no estás de acuerdo con migo, antes de asesinarlo, me divertiré un poco. Incluso veré si se cumple la maldición, o esa profecía, como se diga. Aun no estoy del todo bien enterado. ¿Qué me dices si lo mando al Universo donde celebran eso a lo que le llaman Purga? Lo has visto Lisa. –Lisa lo miró al ojo con temor. –Tú sabes lo que pasa ahí, ¿Al universo del Loudmagedon tal vez? Donde también hay rumores de que otro Bill Cipher tuvo que ver con eso ¿O que tal al de las UnLoud? U otros Universos con peligros para Lincoln. Jajaja no creo que tus hermanas disfruten eso. Así me ahorrare el favor de ensuciarme las manos. ¿Qué dices Lisa?
No podía decir nada. Sus pensamientos estaban en otro lugar y la moral la abandonó, así como todos sus sentidos. –Yo…
-Te daré un tiempo para que lo pienses… Ahora si me disculpas… –Lisa volvió a su estado anterior, preocupada y algo indignada. Bill comenzó a elevarse y a emanar una gran luz. –Recuerda Lisa, te estoy vigilando. Jajajajaja –Esa risa, nunca se acostumbraría a escucharla. Lo último que Lisa alcanzó a escuchar, con algo de esfuerzo fueron unas extrañas palabras. –Cuida tus espaldas… –Así fue como Bill desapareció, y esa gran luz hizo lo mismo.
Lisa quedó a oscuras otra vez. ¿Y ahora? ¿Qué aria? ¿En qué pensar? Todo lo que Bill dijo…
–Hola Lisa… –Lisa giró lentamente, ante esa voz. Era familiar, pero algo cambió a la vez, todo era tan confuso. Y ahí lo tenía, frente a frente.
Entre la oscuridad, la imagen o sombra inconfundible de Lincoln se manifestaban. –¿Lincoln? –Avanzó un poco. Y de repente… Esa silueta también lo hizo. Salió de las sombras, revelando a su hermano pero… desde las sombras si veía como Lincoln y al salir se reveló, con ojos color rojizo, dientes sumamente puntiagudos, cabello exageradamente despeinado y más largo y ropa desgastada. Lisa no hizo otra cosa que comenzar a temblar… –No…
¡OAAAAARGH!
Y de un salto Lincoln se le lanzó, gritando diabólicamente, mostrando esos dientes y sus afiladas garras.
-¡AAHHHH! –Se despertó bruscamente, casi cayéndose de la silla. De no haberse agarrado de su escritorio, seguramente se hubiera dado un duro golpe. –¡¿Qué…?! –buscó el peligro, la cosa que la había atacado y que no era su hermano, pero solo se encontró en su habitación, los apuntes regados, la máquina encogida, a Bryan atado a la camilla Inconsciente. Todo.
-Señorita Lisa. ¿Se encuentra bien?
-¿Eh?, …Oh, Jarvis … ¿Qué?...
-Se quedó dormida, le dije que me iría con Lincoln y cuando me estaba desactivando, usted pareció desmayarse o algo. Creo que es producto del sueño, es normal sentirse así cuando son las 3 de la mañana.
Miró su reloj.
3:07 AM
-¿Qué fue la que la despertó?
Demoró en decirlo y dudó en hacerlo.
-Una pesadilla…
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¿Que les pareció? Wow, ese Bill da mucho miedo. Hagan una repasadita en el capitulo para que señalen los puntos más resaltantes en los reviews.
Más referencias, jajaja es que de eso estará llena esta historia, de referencias. Una cosa que quería decirles, vayan al foro de TLH, ahí di un par de datos sobre el fic. Chequearlo, pero ya no podrán comentar nada ahí porque hubo un problema. Puede que no me vean en un tiempo, inclusive las actualizaciones pueden durar meses, pero mientras demore, vayan a tumblr donde subiré avances del siguiente capitulo. Recuerden que estoy Como Johnas Drake.
Dos partes dedicados al universo Original. Hubo ciertas cosas que deje pasar en un principio por alto, pero ya no más. Haré lo mejor posible.
Puntos resaltantes en este episodio:
-La maquina de Lisa saliendose de control
-Cuando Lisa habla con Bryan
-Luna y Lola sospechando
-La confesión de Lucy hacia Lori
-Lori y Lana durmiendo juntas
-La "pesadilla" de Lisa
Y se que muchos esperan cabos sueltos en la historia y cosas que se quedaron al aire. Yo se lo que hago, y todos esos misterios serán resueltos. Ya con este capitulo, debo decir que ya comprenden muchas cosas.
Bien, yo me despido de ustedes. Nos vemos en las próximas actualizaciones y gracias, gracias por tomarse su tiempo y leer esta historia.
Nos vemos.
Acabo de darme cuenta que en la pesadilla de Lisa, la incluía a ella también "10 hermanas" creo, en un punto. No lo tomen en cuenta. Fue un error mio. Lisa no se vio a sí misma en esa persecución. Para aclarar. Ni en ninguna de sus otras versiones.
