Celestial Dream

Capítulo Diez: "Sin tu luna"

Nyubell oscurecía lentamente y las luces de la ciudad se encendían, dejando una hermosa vista. Apris observaba desde la torre más alta del castillo como la Luna se tornaba de color carmín. El viento corría y sus cabellos violetas revoloteaban

Apris estaba apoyada sobre su mano y su codo sobre el borde del balcón. Sus ojos rosa miraban cansados, no había dormido muy bien la noche anterior, o mejor dicho no había dormido. Pasó toda la noche en vela rezando a los dioses por el cuidado de su padre y su amado esposo, también por su hermana, pero sabía que ella estaba bien, tenía todas las cartas que ella le había enviado. No había dicho nada a su padre sobre las cartas, solo había dicho a Petrenua que Lílyris se encontraba en el mundo de los hombres, a lo cual esta lo dijo a su padre.

La Ryniu Salió de su transe para dirigirse a su habitación. En la cama matrimonial había una pequeña figura acostada. Sonrió con amor a su pequeña hija. Como la amaba era tan linda. Dormía con ella desde que Benyëo había ido con su padre en busca de Lílyris.

.- Benyëo – extrañaba sus abrazos llenos de calidez, amor, cariño. Se abrazó a sí misma, tratando de recordar esos abrazos. Y sus besos, que la hacían sentir en otro mundo, en donde solo él y ella existían, donde ellos podían hacer las cosas que quisieran. Sus sonrisas especiales para ella, o por lo menos así lo sentía ella, donde le hacía sentir completa. Sus gestos amables, cuando le regalaba jardines de flores y árboles, sus coronas de margaritas. Como extrañaba todo de él.

Ayline se movió en la cama. Susurró entre sueños "papá", sí, ella también extraña a Benyëo, hacía una semana que estaban fuera.

.- Mi pequeña Lunita – dijo Apris mientras cerraba los grandes ventanales con movimientos de su mano.

.- Espero todo esté bien - Desvió un poco su mirada y una sombra negra entró a su habitación. Apris en guardia miró a todos lados.

.- Quién está ahí? – preguntó demandante. Unas risas chillonas sonaron en toda la habitación, Ayline se sentó en la cama soñolienta, tapándose su oído derecho, y con la otra mano sobándose un ojo para así despertar.

.- Mamá, que pasa? – preguntó inocente la pequeña.

Apris caminó rápidamente al encuentro de su hija, pero algo la detuvo.

.- No te muevas princesita – habló una voz profunda y desagradable.
.- Quién eres? – preguntó ella enojada.

.- Sergio, el más fiel a Morwen, madre vampiro – dijo este. Era de piel blanca como el mármol, sus ojos eran azules y brillaban con el contraste del pelo negro. Era de una estatura destacable, podría medir casi dos metros.

.- como es que... –

.- si te refieres a la barrera... no fue muy difícil matar a esa chiquilla... –

.- Sora! – susurró sorprendida

.- Mami... – susurró la pequeña.

Apris le dirigió una mirada de desprecio a aquella criatura oscura, miró a todos los lados, Ayline estaba en la cama asustada.

"Ayline, corre a la habitación de tía Patrenua y busquen guardias de Palacio" le dijo a través de sus poderes de telepatía. La pequeña ryniu asintió en silencio.

.- A que has venido? – preguntó Apris intentando ganar tiempo.

Apris movió su mano derecha, haciendo que una ráfaga de viento abriera las puertas de la habitación. Ayline bajó de la cama y corrió de la habitación como le dijo su madre.

.- A buscar a la princesa ryniu más jóven – respondió con una mueca.

.- Lílyris? ella no está en el palacio – respondió a lo bajito Apris.

Sergio sonrió irónico – chiquilla, la princesa más jóven acaba de salir de esta habitación, así que si me disculpas – y sin más ni menos Sergio destrozó las puertas de la habitación para que no las volviera a cerrar, y con toda la velocidad que poseía salió tras la pequeña Ayline.

.- Ayline!! – gritó Apris sacando sus alas y yendo al encuentro de su hija dejando un rastro plateado significativo de la familia real.

.- Que es todo ese ruido? – Petrenua se levantó de su cama al escuchar una explosión, eran las puertas de Apris destruidas. Todos los soldados del palacio estaban en movimiento buscando al responsable de los destrozos.

.- tía! tía! – en el balcón se encontraba la pequeña figura de Ayline.

.- Ayline! – Petrenua corrió y le abrió los ventanales. Abrazó con fuerza la pequeña figura – qué sucedió? – preguntó a la chiquita.

.- Un grandulón entró a la pieza de mi mamá – dijo la pequeña soltando unas lágrimas, estaba muy asustada.

.- Calma, mi pequeña – pero no tuvo mucho tiempo, alguien irrumpió en la habitación destruyendo las puestas dejando todo lleno de astillas y polvo.

Ayline se abrazó más a Patrenua – Quién eres? – preguntó la segunda princesa.

.- Dame a la pequeña – dijo por respuesta el vampiro.

.- Jamás! – Petrenua sacó a relucir sus alas, las plumas volaban por los aires con las ráfagas plateadas. Sin esperar, Petrenua salió del balcón volando con Ayline en sus brazos. No llegó muy lejos ya que algo la sostuvo de la cintura, una cuerda de cuero negro roñosa por los años la hizo volver al balcón.

Varios Rynius llegaron a la habitación por la puerta, las ventanas estaban con magia en donde ningún soldado podía pasar. Intentaron detener al vampiro con conjuros, armas, pero todo fue inútil, cayeron algunos muertos. Las barreras de la ciudad estaban bajando y los soldados eran pocos.

Apris llegó a tiempo para romper el lazo negro, pero sin querer dañó una de las alas de Petrenua y Ayline no podía volar por más de 10 minutos, sus alas eran muy pequeñas aún para soportar su cuerpo, así es como irremediablemente tuvieron que caer en el balcón de Petrenua.

.- Si se resisten, solo están alargando lo inevitable – rió Sergio. Las dos princesas miraron con desprecio a la mole frente a ellas.

.- Ayline, quédate detrás de nosotras – ordenó la madre de esta. La pequeña asintió.

Las dos rynius empezaron a brillar y sus poderes incrementaron. Petrenua lanzó látigos de fuego intentando quemar el cuerpo, sin mucho éxito, ya que la velocidad de la criatura era espectral, quizás más rápido que cualquiero otro vampiro que hayan visto. Apris intentó suspender al vampiro en una burbuja de agua, a ver si podía soportar mucho rato sin poder respirar.

.- No jueguen conmigo, princesitas - Sergio se hizo de todo suponer y destruyo la bomba de agua que lo rodeaba, corrió hasta donde las princesas y de un golpe certero las mando a volar dentro de la habitación – Ahora que estamos solos, nos vamos – Sergio dirigió su mirada helada a la pequeña. Ella lloraba al ver a su madre en el piso semi-conciente.

.- Mamá!! – in tentó correr al lado de su madre, pero fue atrapada por la gran mano de Sergio – déjameee!! mamá!! – lloriqueaba, quería estar con su madre. Empezó a brillar, rayos golpearon al vampiro, descuidando un poco su guardia

.- Enana – hizo un movimiento y logró noquearla.

.- Ayline... – susurró Apris, antes de caer inconsciente.

La sombra de Sergio se perdió bajo las nubes.

.- Así que esa es toda la historia... interesante – Dumbledore junto la yema de sus dedos.

.- No me queda claro una cosa – Sirius caminó con los brazos cruzado hacia Dumbledore – Vampiros & Rynius están en guerra? es decir, han tenido enfrentamientos en este ultimo tiempo? –

.- Hace años que no hemos tenido enfrentamientos ya que las barreras de Ran y Sora han protegido el reino, así esas criaturas no han entrado – respondió Benyëo.

.- Es por eso que más que nunca tenemos que volver al reino, ha pasado una semana y media, al parecer las cosas no están muy bien allá arriba – dijo Ran con una voz profunda, al parecer parecía contrariado – No se si estemos muy lejos del reino, pero no siento el poder de Sora –

.- Sora es tú... –

.- Hermana gemela –

Hubo un silencio, pero Alastor Moody lo rompió.

.- Los vampiros han estado ayudando al más grande asesino de nuestros tiempos, no se si ustedes estaban al tanto de ello – miró a Enrod

.- Los asuntos de los hombres no nos interesan ni nos incumbe – respondió el rey.

.- Pero Voldemort podría ayudar a la gran señora a conseguir algo que ella quiera mucho, no? – la mirada del rey fulminó a Moody.

.- Hay cosas en donde no debería entrometerse, señor -.

.- o sea que hay cosas que aún no nos dice!! – Moody golpeó la mesa.

.- Alastor, por favor! – Dumbledore detuvo una inminente discusión.

.- Señor Enrod, no estaría dispuesto a unir fuerzas con nosotros? así quizás tendríamos más oportunidades de derrotar a Voldemort y Morwen – propuso Remus.

Enrod dirigió su mirada a él y su mirada penetró sus pensamientos

No sabía que los hombre-lobos peleaban contra la maldad – sintió como la vos del rey sonaba dentro de su cabeza

.- Cómo es que...? – Remus quedó helado

.- Rynuis! soberanos de la Luna, como rey puedo saber que le tienes miedo a esta, o no? –

.- Ya sabe la situación de Lupin? – preguntó Moody

.- Es más que obvia, hasta un tonto se daría cuenta – dijo socarronamente el rey

.- Este viejo me está empezando a cabrear – susurró Alastor, siendo escuchado solo por Sirius.

.- Pero respondiendo a tu pregunta, la respuesta tendría que meditarla, como verás nosotros somos ni un treintavo de lo que son ustedes, pero aún así nosotros somos el triple de poderosos que ustedes, claro somos criaturas puras, no como los hombres llenos de rencores, envidias, soberbia... –

.- Pero por lo menos somos humildes – lo interrumpió Alastor

.- No juegues con mi paciencia – amenazó el rey.

.- Moody... – dio peligrosamente Dumbledore.

.- Majestad, por favor, su ayuda sería necesaria, en estos tiempos en donde a veces ni se puede confiar en tu misma familia –

.- Dímelo a mí, Remus – le susurró Sirius.

.- Remus tiene razón, señor Enrod, necesitamos de su ayuda, por favor – Dumbledore lo miró con determinación, vaya que eran parecidos, solo el carácter era distinto

Otro silencio y para que decir que más que incómodo.

.- Lílyris? – demandó el rey, miró a todos lados – AAAH! niña! como hace que me salgan canas verdes!! – rugió el rey al ver que Lílyris se había ido de la habitación. Se levantó de su silla furioso

.- Algo que tengamos en común – le susurró Moody a Remus.

Sirius observó toda la habitación y Lily no era la única que faltaba en ella.

.- James, serás... – Dirigió su mirada a Dumbledore, quien se la devolvió.

.- Esta será nuestra despedida? – suaves lágrimas salían de sus ojos esmeraldas.

No supo que responder, la abrazó con fuerza, no quería separarse de ella, recién estaban comenzando todo y poco a poco se iba desmoronando.

.- Te quiero, mi pequeña – susurró James escondiendo su cabeza en el cuello de ella.

.- Yo también te quiero, mi James –

Se quedaron abrazados, escondidos en la torre de astronomía. Las estrellas brillaban nuevamente, y la Luna volvió a su color natural.

.- Será mejor volver antes de que tu padre se de cuenta de que no estás –.

.- Da lo mismo, estaré con él mucho tiempo y solo me quedan horas a tu lado – se secó las lágrimas con la manga de la túnica, separándose un poco de James.

.- Créeme que yo no quiero alejarme de ti... – Lily sonrió - pero tienes que comprender que todo depende de tu padre – la sonrisa de Lily se desvaneció tan rápido como llegó.

Levantó la barbilla de ella y removió sus mechones rebeldes posados sobre su rostro. Sonrió viendo su cara de niña. Acercó su rostro a ella y se besaron, que cálido era todo, sus brazos rodearon su cuello y el cabello suelto de ella le acariciaba el rostro por el viento. Sus manos rodeaban la cintura. Impresionante como lo hacía vulnerable, había combatido frente a tantos enemigos, siendo catalogado como el hombre más frío y perseguido por los mortífagos. Como era posible que en tres años de matar a tanto enemigo, seguía teniendo corazón para enamorarse, pensó que jamás lo haría y menos en tiempos de guerra, siendo lo más importante para un auror lograr tener la paz en el mundo mágico.

El Beso cada vez era más pasional, James se estaba volviendo loco, no quería hacer cosas que después se arrepintiese. Lily era solo una niña de 17 años y no la volvería a ver hasta sabe cuando, no debía subir esas manos.

James controla tus hormonas, ni que fueses un simple adolescente... Dios ayúdame...

La puerta se abrió de un solo sopetón.

No era esto a lo que me refería Dios!

.- Aleja tu sucias manos de mi hija! -

Notas de Autora: Hasta acá llega este capítulo, muy importante la pequeña Ayline pobre de ella que tendrá que soportar vampiros. Espero les guste el capítulo )!

Disculpen las demoras, pero no tengo mucho tiempo ni relajo para escribir, saludos y Feliz Año Nuevo atrasado que esté lleno de bendiciones )!

Muchísimas gracias por sus reviews, los leo siempre pensando que tengo que subir capítulos más rápido, los aprecio mucho y el tiempo que tienen en escribirme )! Espero gasten un poco de su tiempo ahora a ver como está el capítulo 10

Atte.Fem