"Celos de lobo, declaración a medias y amor prohibido?"

Los jóvenes abrazados se voltearon a mirar a quien grito de esa manera. Observando a un chico de coleta alta y ojos azules que en ese momento estaban enrabiados.

—Koga—murmuro la joven, mirando a quien parecía haber corrido una maratón, sudando y con el seño fruncido.

—¿Quien demonios eres tu? ¡Suéltala!—grito enrabiado, acercándose a ellos y tomando a la joven por el brazo bruscamente, provocando que ella gimiera levemente de dolor.

—¡Oye no debes tratarla de esa manera!—indignado, el peliplata lo miro enojado. ¿Que clase de hombre es para tratar a una mujer así? Aunque el no las trataba tampoco con "dulzura" pero ese tipo se pasaba.

—¡Yo la trato como se me de la gana!—la jalo mas pegándola a su pecho sin ser consiente de sus palabras. Cuando iba pasando por los jardines, una chica le había avisado que a su amiga la tenían acorralada varias chicas las cuales eran peligrosas, su primer pensamiento fue no ir pero luego algo en su conciencia lo reprendió y salio desesperado por salvarla y lo que no se espero es que ella estuviera abrazada de lo mas a gusto de ese sujeto de trie lay o como se llamen.

—¿Que?! ¡Koga suéltame!—¿pero que le pasaba por que se comportaba así? —¿Que te pasa?

—¿Que, que me pasa? Te encuentro aquí con este fulano abrazándote y tu llorando. ¿Que te hizo? —casi ladro embravecido, nunca en su vida se había sentido así y menos por Ayame. Quería moler a golpes a quien le hizo daño.

—¡Óyeme no soy ningún fulano! Mi nombre es Yaten y...—se indigno el joven famoso al escuchar al estúpido que tenia al frente. ¿Es que no sabia que el es uno de los mejores cantantes de Japón? Pero lo dejaron con la palabra en la boca.

—¡Tu cállate! Vámonos—arrastro a la joven, hacia afuera sin ninguna delicadeza, casi dando tropiezos.

—¡Espera! ¡Me duele! —sentía su brazo arder, trataba de zafarse ya que si seguía así, seguramente se tornearía morado por la presión ejercida. Ese Koga que tenia al frente no era su amigo, ni mucho menos ese de quien se enamoro, ese era patán, engreído y soberbio parecía un lobo rabioso y no ese solitario y confiable al que conocía —¡El no hizo nada, el que me esta lastimando eres tu! —le grito enojada soltándose inmediatamente al el aflojar el agarre.

—Yo lo-lo siento...—miro su mano y luego hacia el brazo de la chica y este estaba rojo. Se sintió fatal como un cavernícola, un estúpido.

—¿Que te pasa? ¡Tu no eres así! —esa era la primera vez que le gritaba y se enojaba con el. Era extraño pero se sintió bien, era como si le reclamara todas las malas pasadas que le había hecho y esta fue la peor de todas —Me voy, el profesor me esta esperando. —informo corriendo hacia el aula y dejando al "lobo" frustrado.

—¡Vaya! Tremenda escena de celos el que diste allá dentro —salio Yaten a mirar la escena de la chica, que paso de ser tímida a una aguerrida mujer. Si antes le interesaba ahora le gustaba mucho mas —¿Acaso es tu novia?—sonrío de lado molestando inmediatamente al joven ojiceleste.

—¿Que? ¿Estas loco? ¡Yo no estoy celoso y ella no es nada mio!—escupió las palabras con asco y repulsión, mismas que en verdad no sentía. Era como si se defendiera de algo de que era acusado, diciendo lo primero que se le venia a la mente.

—Pues no es lo que demostraste hace un momento. —se recostó en marco de la puerta sonriendole burlonamente y de la , el sujeto se le fue encima, agarrándolo de la solapas de la camisa, acercándolo hacia el para amenazarlo.

—¡Cállate imbécil! ¡Solo te advierto, aléjate de ella!—estaban tan enojado que sus venas ardían hasta la punta de sus dedos, con ganas de partirle la cara a ese imbécil.

—¿Por que? No eres su novio ni nada ¿Entonces por que debería?—no se dejo intimidar, el nunca se dejaba, aceptaba cualquier reto que se le impusiera y con astucia y a veces trampa, salia librado. Era como un zorro blanco al que no puedes confiar que seria una pelea limpia, el usaba todos los medios para ganar y hasta ahora nunca había perdido.

—¡Hmmp! ¡Por que yo lo digo! ¡Si la tocas te mato!—¿Acaso lo estaba retando? ¡No sabia con quien se había metido, si era así!

—Jajaja que territorial y vanidoso saliste —de la nada el ojiceleste sintió que también era tomaron del cuello de su camisa, ambos se veían desafiantemente aceptando el reto. —Solo te digo una cosa ¡Ella me interesa y no te voy hacer caso, idiota!—ambos se soltaron bruscamente, saliendo de allí el peliplata.

—¡Maldición! ¿Pero que me pasa?—se toco la cabeza frustrado y enojado consigo mismo.


Un peliplateado entraba por la puerta de la habitación de su mejor amiga y novia. Aunque la había aceptado como su novia, el solo la quería mucho, nunca sus sentimientos fueron totalmente para ella y eso lo hacia sentir un patético y maldito hombre.

—¿Sara, como estas?―se sentó junto a ella, en la silla que estaba junto a la cama. Se veía un poco pálida pero aun conservaba su belleza, portaba una bata holgada de seda fina dorada y tapando sus piernas una manta negra. Sonrío levemente.

—Sesho... Estoy bien. Aunque me haga feliz verte.―frente a ella estaba su gran amor tan gallardo y serio como siempre. Lo amaba tanto, que no quería verlo desperdiciar su vida estando con ella y aunque le doliera, debería estar con alguien mejor, que con una enferma como ella. ―¿Por que siempre vuelves? Te he dicho que no necesitas estar aquí. Debes ser feliz...

—¿Que tonterías estas diciendo? Estoy aquí por ti ―ella siempre le salia con ese tema, ¡¿Que no entendía que nunca la dejaría sola?! para el, ella es alguien muy especial.

―No quiero que me tengas lastima ―desvío su mirada hacia sus manos entrelazadas, estaba buscando todos los medios para que se alejara y no es que sintiera que el le tuviera lastima.

―Ah escucha, yo nunca te tendría lastima ―la tomo del mentón, mirándola fijamente ―Eres mi mejor y única amiga y te quiero mucho, no es lastima entiéndelo.

―Lo se, se que me quieres pero no me amas...―poso su mano arriba de la de el, sonriendole levemente.

―Sara yo...―otra vez con lo mismo ella siempre le sacaba ese tema. ¿Que no entendía, que el dejo ese ridículo sentimiento, solo para estar con ella?

―Y déjame decirte que te amo como nunca, pero así como te amo, no quiero que te ates a mi. Estoy y estaré postrada en esta cama, no quiero que tu vida la desperdicies en mi. Debes buscarla y decirle lo que sientes y...―ahh cuanta envidia le tuvo a esa misteriosa chica, esa que tenia el corazón de hielo de su mejor amigo. Sin querer sus lágrimas brotaron de sus ojos.

―¡Sara te pondrás bien!―le quito suavemente sus lágrimas y beso su frente ―Además esa es una locura y escucha, entre ella y yo nunca va a pasar algo... ―le deletreo cada silaba para que dejara el tema.

―Ahh eres tan duro contigo mismo... ―siempre se pregunto el porque su amigo decía que era "prohibida" esa relación. Claro tampoco se iba a mentir, antes hubiera luchado para que nunca el fuera de otra pero su enfermedad la hacia pensar razonablemente ―Nunca me dijiste el porque es prohibida esa relación con ella.

―Es mejor así ―le sorprendió esa pregunta, quito su mano de su rostro esquivando su mirada, no quería recordar lo loco que estaba por eso.

―¿Acaso no te corresponde?

―Ni siquiera se lo he insinuado, es mucho mas que eso ―toco su cabeza, frunciendo el ceño desesperado.

―Anda soy tu mejor amiga y novia actual así que te lo exijo. ―no miro retadoramente con una sonrisa, tomo su mano y la sostuvo entre la de ella, como dándole fuerza de explicarse.

―Hmp, esta bien tu ganas yo...


En los jardines de esa gran institución, estaba acostado bajo un árbol, cayendo las pocas flores de cerezo que le quedaban suavemente al suelo, un chico de cabellera plateada con un brazo en su frente, dándole un aspecto enigmático a esa escena, pensando en como acercarse a esa chica especial y hacerle frente a ese engreído famoso.

―¡Maldición! ¿Que debo hacer?. ―todos sus amigos lo motivaban a declararse pero el sabia que si resultaba mal, su amistad se fracturaría y eso es lo que temía que sucediera. Ya se sentía febril de tanto pensar en eso o quizás era el sol que lo estaba afectando causándole ¿Insolación? ―Kagome...

―¿Si?―y de la nada la causante de sus sentimientos revoltosos, estaba hay frente a el, sonriendole como siempre, ocupando toda su vista, se veía demasiado brillante. ¡Genial, ya hasta la imaginaba en forma de espejismo, que estúpido!

―Sabes yo... Te quiero mucho...―bueno si es un espejismo podría descargar un poco sus sentir con el. ¿No?

―Yo también Inu. ¿Por que estas aquí? Te vas a enfermar ―la vio ver hacia los lados confundida. Ella toco su frente y se sorprendió por algo, el aprovecho su acercamiento y atrajo su rostro para que lo mira, acariciando levemente sus mejillas sonrojadas, se veía tan hermosa.

―Soy un idiota sabes... Yo quiero bes...―la acerco mas ocasionando que sus labios chocaran contra los suyos, empezando suavemente un beso, sintiendo la textura y suavidad de los mismos sobre los suyos. ¡Dios! Juraría, que era real en vez de ser un espejismo, se sentía bien, muy bien y de la nada, su vista se nublo por completo.

Para suerte de Inuyasha su "sueño o espejismo" era totalmente real.

―¿I-Inu-Inu? ―¡estaba totalmente avergonzada! ¡Como se le ocurría a ese tonto besarla de la nada! Se había sorprendido tanto que se dejo besar, nadie la había besado y menos de aquella forma, como si fuera lo mas preciado para alguien!. Estaba anonadada hasta que dejo de sentir sus labios para sentir un peso en su hombro ―¿Inuyasha? ¡¿Oh por dios te desmayaste?! ¡Lo sabia te insolaste y claro, son las doce de seguro llevas mas de tres horas aquí!―miro a todos lados y no había nadie, en mala hora se le ocurrió salir disparada media hora antes del descanso para buscarlo ya que le preocupo su modo de salir de la clase. ―¡Genial Kagome, simplemente genial!

¿Y si lo cargaba?


Dos jóvenes buscaban a su amiga por toda la academia sin aun dar con ella.

―¡Oye Miroku estoy segura que se fue por aquí!―le grito a su compañero, que la seguía un tanto cansado, ya habían recorrido toda la estancia y ni señales de kagome.

―Sango espérame...―envidio por un momento la energía que tenia su novia, al buscar a su mejor amiga.

―Estoy preocupada. ¿A donde se iría?―llegaron al jardín, buscando de aquí para allá a ver si la conseguían.

―¿Quizás esta buscando a Inuyasha?―se aflojo la corbata de su uniforme ya que hacia un calor del demonio.

―No lo se, esa escusa de ir al baño, no me la creo. Ella no es así― informo, recordando que su amiga, nunca se retiraría de la clase de esa manera, dado que también estaba preocupada por el platinado de la clase, que se fue con un aire sombrío.

―Bueno quizás tuvo una urgencia, ya sabes...―alzo las cejas levemente hacia arriba para que lo entendiera.

―¡No seas asqueroso Miroku! Y no, no creo que sea eso. ― dejo al joven con un leve golpe en su cabeza. Volvió a mirar su alrededor encontrando una escena un poco extraña, ya que Kagome trataba de subir a un muy pesado Inuyasha en su espalda ―¡Ah mira allá están!

―¿No crees que están ya grandecitos para jugar al caballito? Y Kagome no puede con el debería ser alrevez. ―movió su cabeza afirmando, como si fuera lo mas común de todo.

―¡No es eso idiota, algo le paso a Inuyasha!―salieron a auxiliar a su amiga, encontrando a una refunfuñona chica al tratar de levantarse con el joven enfermo en su espalda.

―¿Que haces Kagome? ¿Que le paso a Inuyasha?

―¡Chicos! ¡Gracias a dios llegaron, ayúdenme a llevar a Inuyasha a la enfermería!―dijo la chica sacando su cabeza de abajo del gran cuerpo de su amigo.

―¿Que le paso?―ayudo a su amiga a sostener al enfermo.

―Creo que le dio insolación ―acaricio su mejilla derecha y al sentirla caliente, se preocupo mas y se sonrojo al recordar el beso.

―¿Miroku que haces? ¡Ayúdanos!―miro indignada a su novio, esperando a que las ayude a cargar a su amigo.

―Ah y yo que lo iba a reprender, hay otro caballito mas interesante―puso su mejor cara de pervertido.

―Cállate pervertido―el reprendido fue el por sus malos comentarios.

―Bueno, bueno vamos amigo―levanto a Inuyasha en su espalda, dejando a las chicas atrás, siguiéndolo, rumbo a la enfermería.

―¿Que paso allá?―miro a su amiga con sospecha, ella estaba roja como tomate y se portaba tímida, algo totalmente diferente a su personalidad.

―¿De que hablas?―su corazón palpito desesperado al mirar los ojos acusadores de Sango. ¿Sera que le decía sobre el beso?

―Estas toda roja cariño y dudo que sea por el sol ―se cruzo de brazos esperando a que se decidiera hablar.

―Pues yo... Estoy confundida―no sabia si el beso que Inuyasha le dio, era por ser ella o se imagino que era su novia ¿Quizás? ¿Y por que se sentía tan nerviosa?

―Y eso por que?―se imagino cualquier cosa, como que el tonto de Inu se le haya declarado al fin.

―Bueno Inuyasha, el...

―¿Si?―se sumergió en sus pensamientos pero salio de ellos rápidamente al escuchar a su amiga―Entonces si era eso, se le declaro al...

―!Inuyasha me beso!―se sonrojo tanto que su cara ardía y su corazón latía como loco. No sabiendo el por que

―!¿Que?!

Continuara...

Hello como están? Como ya ven estoy actualizando todas mis historias estoy tratando de actualizar una por semana o dos dependiendo de como este XD

Gracias a todos por sus comentarios:

minidraculaura3, aun no he muerto jeje solo q la inspiración se va y abandona nuestras mentes sin avisar y la situación por la que pasa mi pais es cada vez mas grave... Pero bueno Espero que te guste este nuevo capi XD y como dije voy a tratar de actualizar semanalmente todas mis historias.

Nuriagomez: fatima taisho: y las demás tratare de actualizar mas seguido o/

pd: no abandonen mis fic T.T

Se les quiere! o/