Disclaimer: Ninguno de los personajes de OUAT me pertenece. Tampoco los personajes del universo de Tsubasa Reservoir Chronicle. Cada uno de los songs son de su respectivo autor.
CAPITULO 7
"SACRIFICIO Y REDENCIÓN"
"Sólo vete,
busca al príncipe que pensabas encontrar en mí,
Será lo mejor liberarte y darte por perdida,
Sólo ondearé mi mano y diré adiós.
Te dejaré vivir sin un monstruo como yo."
(A Monster like Me – Mørland & Debrah Scarlett)
Después de revisar las torres del sur, llegaron al ala oeste del castillo hasta el salón de tortura donde había todo tipo de instrumentos para apretar, estirar y desgarrar, Emma lanzó una mirada de desagrado a Rumpelstiltskin.
-En ese entonces tenía qué hacerme de una reputación implacable para que se me tomara en serio -explicó secamente.
Cruzaban la habitación cuando todas las puertas se cerraron abruptamente desatándose un viento helado que detuvo su respiración por un segundo. Era tan frío y brumoso que les costaba mantener los ojos abiertos, sin embargo gracias al entrenamiento de Kurogane; Syaoran pudo detener el golpe de una espada a medio camino. Tanto Emma y Rumpelstiltskin se armaron con espadas ante la amenaza, figuras encapuchadas comenzaron a atacarles sin piedad, Syaoran parecía desconcertado pues su atacante parecía igualar sus ataques tanto con la espada como en artes marciales, era como pelear contra un espejo.
Rumpelstiltskin exasperado por no saber con qué se enfrentaban dijo mordazmente.
-¡Dejen de ocultar su rostro cobardes!
-Mira quién lo dice – Rumpelstiltskin sintió un escalofrío ante el reconocimiento de esa voz – ¿Acaso no eres el rey de los cobardes... muchacho? –la figura se descubrió revelando el rostro burlón de Peter Pan ante el asombro de Emma y Rumpelstiltskin.
-¡No… yo te destruí…
-Un mediocre como tú jamás podría hacerlo. Acéptalo, tu sacrificio fue en vano porque al final perdiste a Baelfire.
-¡Calla! –dijo conteniendo su ira, sin embargo Peter sonrió acercando una figura pequeña descubriendo su rostro.
-Dile Baelfire, cómo incluso yo, he sido mejor padre que él – Rumpelstiltskin cayó de rodillas al ver a su amado hijo de trece años frente a él, a pesar de que su mente le gritaba que era un espejismo no pudo evitar que los ojos se le llenaran de lágrimas y que su cuerpo temblara, Baelfire se acercó con una mirada cargada de reproche e ira y sin prevenirlo Rumpelstiltskin fue apuñalado sin piedad por él, escuchó su voz diciéndole "incluso Killian fue más padre para mí que tú"
-¿Incluso en eso te superó Killian? –Se escuchó la voz de Milah mientras descubría su rostro –Porque un gran amante nunca fuiste –sonrió descaradamente.
Emma veía con preocupación cómo Rumpelstiltskin cedía ante sus demonios mientras ella y Syaoran se defendían con dificultad de las otras figuras que se negaban a descubrirse. Syaoran con un golpe de su espada logró arrancar la capucha de su atacante descubriéndose a sí mismo, Emma tembló ante la mirada helada que tenía ese farsante.
-Sin importar lo que hagas jamás podrás proteger a Sakura de ti mismo. Tarde o temprano ella verá a través de ti y te abandonará.
-¡Noooo! –la desesperación hizo preso a Syaoran lanzándose a su igual, tratando de golpearlo pero este se movía más rápido.
-¡No cedas chico! No es real, tienes qué controlarte –gritaba Emma desesperada.
-¡Tú qué sabes de control Emma! –frente a ella estaba Neal mirándola con aire enfadado.
-Neal murió en mis brazos -dijo Emma con la voz entrecortada pero tratando de sonar firme -así que quien quiera que seas deja de hacer eso.
-Me dejaste morir Emma, preferiste ser la Salvadora a evitar que muriera el padre de tu hijo -a medida que se acercaba Emma sintió su cuerpo enfriarse y se le dificultaba respirar -¿Crees que Henry no te culpa? –dijo reanudando su ataque de forma feroz mientras ella trataba de contenerlo tratando de no ceder ante la desesperación y el dolor, miró hacia Rumpelstiltskin pero él estaba casi rodeado.
-¿Quién te elegiría Rumpelstiltskin? Incluso esa criada corrió a los brazos de alguien más joven cuando te deshecho –dijo Cora acercándose seductoramente.
-Aunque siempre es bueno jugar contigo, ¿verdad que te gusta jugar Rumple? –Zelena lo tomó de la gabardina acercándolo a uno de los instrumentos de tortura que estaban cerca.
Emma era incapaz de usar su magia, sangraba y estaba por quedar inconsciente debido al cansancio, se repetía que Neal estaba muerto y que por doloroso que sea nada puede regresar a los muertos.
-¿Por qué sigues luchando Salvadora?, ¿Qué les debes a ellos? –Neal lanzó otro golpe que la desarmó para después tomarla con fuerza del cuello -Muere y termina con esto, ¿o es que crees que alguien te extrañará? ¿Tal vez ese pirata?, al fin y al cabo todo el que está a tu lado muere o termina abandonándote.
Entonces Emma lo comprendió todo. Ese chico Syaoran era un niño perdido que había encontrado un hogar y ahora temía perderlo condenado a vivir sólo sin su Princesa. Y Rumpelstiltskin siendo acosado por los demonios que lo habían abandonado a través de siglos de vida. Sonrió triste al darse cuenta de que esos dos compartía el mismo temor de ella: un demonio llamado "soledad".
Entonces conjuró una daga cortando la mano de su captor, este dio un paso atrás sorprendido. Ella se levantó aferrándose de la pared.
-Siempre estuve sola, así que aprendí a hacer las cosas por mí misma, desconfiando de todos. Pero eso se acabó en el momento que pisé Storybrooke, encontré una familia y amigos, ellos me han demostrado que son fuertes y jamás se rendirán con tal de volver a encontrarme sin importar cuanto tiempo o mundos deban atravesar. Además Killian es un sobreviviente, no morirá hasta estar a mi lado otra vez. ¡Jamás volveré a estar sola!
Una luz blanca proveniente de Emma estalló poderosamente en todo el lugar, desintegrando a todas aquellas figuras, la calidez los envolvió dando consuelo a su desesperanza y Syaoran reconoció con alegría aquella pureza que sólo emanaba de Sakura
-¡Una pluma de Sakura! –Mokona dijo feliz saliendo de su escondite y saltando a las ropas de Syaoran en cuanto lo tuvo cerca.
-¿Qué sucede? –Emma veía la hermosa pluma blanca revoloteando alrededor de ella.
-Nunca la había visto comportarse así –dijo Syaoran extrañado.
-¿Crees que la pluma amplificó mi poder?
-Tal vez, la pluma debió sentirse atraída por esa gran fuerza que demostraste.
Syaoran guardó la pluma mientras que Emma desató a un fatigado Rumpelstiltskin sintiendo que jamás volvería a verlo igual.
El ataque de Kurogane había deshecho gran parte de la torre, desde allí Regina y Henry pudieron ver el desastre que se aproximaba. Una manada de bestias parecidas a hombres lobo, sólo que más grandes en musculatura e increíblemente feroces arremetían contra la barrera del castillo. Kyle los dirigía montado sobre un dragón mientras que sus bestias trataban de atravesar con garras y dientes sin importar el daño que se hicieran.
-¡Ese maldito hechicero! Parece que no le importa destruir el Dark Castle con tal de quedarse con esas plumas.
-¡No podemos permitirlo! –Henry miraba preocupado hacia el castillo, Regina se dio cuenta con una mezcla de temor y orgullo que su amado hijo estaba creciendo para convertirse en un Héroe.
-Tendremos que dejar la búsqueda de Belle a Kurogane, nosotros debemos encontrar a tus abuelos para resistir la invasión.
-¿Nosotros? –Henry sonrió emocionado.
-Sí, no puedo dejarte aquí sólo pero debes prometerme que cuando estés en peligro invocarás a Rumpelstiltskin –Regina sabía que a pesar de todo su antiguo maestro era el único capaz de protegerlo.
-Está bien, lo prometo pero sólo si es necesario. –Un estruendo los hizo volverse para ver la barrera siendo desgarrada y desaparecida, las bestias entraron en tumulto siguiendo al dragón con Kyle como jinete, madre e hijo desaparecieron entre humo púrpura.
A pesar de sus esfuerzos por repeler a los habitantes de Storybrooke, no pudieron detener a Kyle cuando atravesó la barrera, el hecho de tener qué noquear a esas bestias sin matarlas lo hacía una tarea infinita. Sin embargo también les dio cierta ventaja ya que dentro del castillo podían resguardarse en las torres de flanqueo y tratar de detener su avance, así que cuando una nube púrpura apareció frente a ellos no pudieron evitar respirar con alivio.
-Regina estás bien –Robin se acercó con los brazos abiertos pero ella lo detuvo con mirada enfadada.
-Tenemos un asunto qué tratar cuando todo esto termine –él la miró interrogante –sobre porqué mi hijo carga una ballesta. –Robin se encogió de hombros sonriendo resignado.
-Regina, ¿sólo son ustedes? ¿dónde están Emma y los demás? –Snow se acercó preocupada.
-Tuvimos qué dividirnos en grupos, -dijo ella omitiendo los detalles sobre Belle –pero cuando vi este desastre creí que era mejor venir a respaldar la defensa.
-Ese hechicero ha encantado a todo Storybrooke, -la voz de Maléfica se escuchó de entre las sombras.
-¿Dices que esos Gibberlings son los habitantes? –Regina recordó la manera frenética con la que se golpeaban contra la barrera y sintió un escalofrío.
-Sí, ha obtenido el control sobre toda bestia en este lugar incluyendo a Lily.
-¿Y a ti por qué no te afectó? –Maléfica sonrió de lado como si la pregunta de Regina estuviera fuera de lugar.
-Querida, no creerás que con mis décadas de hechicera puede controlarme un principiante como ese, sin embargo para Lily es diferente ya que comienza a usar sus poderes.
-Bueno, ¿y qué propones? ¿Cómo paramos esto?
-Matando al hechicero o la fuente del hechizo.
-Pues vamos entonces, estoy casi segura que mantiene la fuente en la Torre del Reloj.
-El problema es que no podemos salir de los límites del castillo sin convertirnos en esos monstruos –dijo David apesadumbrado
-¿Cómo lo sabes?
-Porque Killian ahora es uno de ellos, después de que se convirtiera probamos con cada uno y sólo la Princesa es capaz de salir.
-Lo cual no está a consideración –protestó Fye –no permitiré que la Princesa se arriesgue sola.
-¿Y si alguien la acompaña? –sugirió Henry para horror de Regina.
-Joven Henry, no se ofenda pero…
-Es cierto, ya que Henry no nació en Storybrooke es inmune a la magia restrictiva, por ello puede ir y venir a través de barreras todo el tiempo. –Explicó Regina con la tensión en el estómago –él puede acompañarla.
-¿Lo ves Fye? –Sakura lo miró seria y luego sonrió cálidamente –nada me pasará, además será mi oportunidad para hacer algo, ¿deseas arrebatarme este momento? –Fye negó con la cabeza y luego se dirigió a Henry con una reverencia.
-Cuide de nuestra Princesa, Joven Príncipe –Henry se sonrojó pero asintió con seriedad.
Momentos atrás…
Belle sintió el golpe seco al caer, con un rápido movimiento sacó la daga que había tomado de la armería e hirió a su captor para que la soltara, se arrastró en la oscuridad tratando de huir pero la pantera atrapó su tobillo jalándola, ella se aferraba a lo que podía. Con el forcejeo una manta cayó dejando al descubierto un espejo ornamentado que iluminó el lugar, sin embargo...
-¡Rápido dame la mano! –gritó su reflejo extendiendo su mano a ella–esa pantera no es capaz de cruzar, ven aquí o te comerá –le urgió preocupada, Belle sin estar muy segura se estiró hasta tocar la helada superficie donde sus dedos se unían a los de "ella", una luz cegadora cubrió el lugar por un instante y al abrir los ojos, Belle se encontró del otro lado del espejo, sin embargo la que estaba ahora con la pantera no era su reflejo sino aquella mujer nacida de recuerdos falsos: Lacey.
Ella la miraba desde el otro lado con una sonrisa suspicaz, la pantera se recuperó de la confusión lanzándose al ataque, pero ella tomó la daga del suelo rasgándole el vientre sin ningún remordimiento.
-¿Qué hiciste?
-Tal parece que terminar tus tonterías –Lacey la miraba con desprecio –Mírate tan ingenua, tan débil, no entiendo cómo eres capaz de culpar a Rumpelstiltskin de cobardía.
-¡Déjame salir de aquí! –Belle golpeaba la superficie pero era inútil.
-¿Y dejar que sigas desperdiciando su poder cuando podríamos tenerlo todo?
-El sabrá que no eres yo.
-Cuando lo haga será demasiado tarde querida, como no perteneces al mundo del espejo tu vida se extinguirá haciéndome más fuerte, llegará un punto en que sólo yo existiré y el Oscuro no tendrá más remedio que quedarse a mi lado en recuerdo de su querida Belle.
-¿Crees que dejaré de luchar tan fácil?
-Querida, ya lo hiciste –Belle sabía a qué se refería, la imagen de ella desterrando a Rumple se hizo presente en su memoria como carbón en las manos –ahora si me disculpas creo que ese chico Kurogane viene por ti, lástima que sólo yo pueda verte.
Era imposible romper el espejo y Belle comenzaba a sentirse débil por el frío del lugar.
-En verdad eres hermosa –dijo una melodiosa voz a su espalda, al girarse se encontró con una joven oriental de largo cabello negro, tez blanca y ojos amatista; por el delicado tejido del kimono, Belle podría asegurar que se trataba de alguien proveniente de la nobleza del Japón Antiguo.
-¿También estás atrapada?
-En estos momentos sólo debes preocuparte por ti Belle –ella se sobresaltó al escuchar su nombre, la joven sonrió tranquilamente –Soy Tsukuyomi de Nihon, creo que Kurogane se refiere a mí como la Princesa Tomoyo.
-Tú fuiste quien le desterró –Belle recordó la escena en el Granny´s
-A veces tienes que tomar medidas extremas cuando se trata de la persona más importante para ti –la Princesa sonreía pero la tristeza se reflejaba en sus ojos.
-Estás enamorada de Kurogane ¿no es así? –Belle comprendió su dolor, y un pequeño sonrojo apareció en la Princesa –Lo siento… no quería incomodarte. Pero si no estás atrapada, ¿qué haces aquí?
-Los mundos a través del espejo son similares a los sueños y yo soy un "Yumemi"
-Una vidente de sueños –afirmó Belle, según leyó las personas con esa habilidad podían ver el futuro en sueños e incluso viajar en ellos, la Princesa aplaudió con entusiasmo.
-Lees mucho ¿verdad? Cuando Rumple llegó a mi lado me sorprendió que a pesar de su origen humilde no sólo supiera leer sino que fuera un ávido lector. El amor por los libros fue la clave para que una niña solitaria se convirtiera en amiga de un Hanyou, te aseguro que los ejemplares más preciados de mi biblioteca provienen de él. –Belle se removió incómoda con la ya familiar molestia en sus entrañas y la mirada analítica de la Princesa –También ayudó mucho para enseñarle cómo debía comportarse a la altura de un noble, ya que sus modales eran algo…rústicos. –Ella se preguntó qué pasaría si sus destinos se hubieran cruzado antes, ¿habría sido capaz de enamorase de un humilde hilandero? Sintió una repentina irritación hacia la Princesa por hacerla pensar en cuestiones que nada tenían que ver con escapar del lugar.
-¿Por qué estás hablándome de Rumple? Ahora lo único que deseo es alejarlo de esa mujer.
-Esa mujer eres tú, o al menos una parte de ti.
-¡Claro que no! –contradijo ofendida.
-Entonces porqué tiene esa sórdida atracción por Rumple.
-Ella sólo desea su poder.
-Es tan inhumano ser totalmente bueno como totalmente malo. Por lo tanto Lacey representa la parte de ti que fue seducida por la oscuridad.
-Somos diferentes.
-Hiciste esa división entre lo que es correcto y lo que no te gusta mostrar, pero Lacey también tiene cualidades, ella es audaz, no teme a lo que diga la gente y jamás se rendirá con tal de obtener lo que quiere. Ella te complementa y mientras no lo aceptes no sabrás quién eres.
-Sé perfectamente quién soy... –La voz de Belle se convirtió en un susurro dándose cuenta de la verdad, ella culpó a Rumple de hacerla perderse, sin embargo ambos aparentaron ser quien no eran para contentar al otro, era lógico que terminaran quebrándose.
-¿Quién eres? –Preguntó severamente la Princesa – ¿una simple criada, una bibliotecaria? ¿Acaso has olvidado la cuna de dónde provienes o el honor de tu linaje? ¡¿Quién eres?!
Belle sintió la sangre hervir por todo su cuerpo, una sensación que sólo experimentó cuando decidió ir con Rumple como pago con tal de salvar a su pueblo, porque nadie decidía su destino excepto ella. "Haz lo valiente y la valentía te seguirá"
-¡Soy Belle French, Princesa y legítima heredera al trono de Avonlea! -dijo con resolución y Tomoyo suspiró aliviada.
-¡Perfecto! No sólo tú estás convencida de esas palabras -Belle miró sus manos, entre ellas estaba una hermosa y suave pluma que resplandecía, su fulgor palpitaba cada vez más fuerte.
-Esto es...
-Una pluma, parte del alma de la Princesa Sakura. Tienes que protegerla porque no sólo te ayudara a salir sino que llegada la hora, salvará la vida de la persona más importante para ti. -Una vez más la luz le cegó impidiéndole ver a la Princesa, sin embargo pudo alcanzar a escuchar una última oración "cuida de Kurogane y dile que estaré esperando por él".
Al salir del espejo Belle se encontró a un semiinconsciente Kurogane en el piso y a una sorprendida Lacey.
-¿Cómo diablos...
-Te lo dije, jamás dejaré de luchar incluso si tengo que aceptarte como parte de mí -Belle abrió sus manos y el poder de la pluma absorbió la imagen de Lacey uniéndola a Belle; una vez juntas ella se volvió al espejo encontrándose con sólo un reflejo inanimado.
Fue hacia Kurogane que estaba pálido y empapado en sudor.
-Tsk vine...a...salvarte...y resulté ser...yo el...salvado -dijo quedamente a punto de cerrar los ojos.
-¡NO! NO TE DUERMAS -Belle palmeó su rostro para despertarlo -Kurogane tienes que mantenerte despierto mientras consigo un antídoto -Belle buscó en uno de los armarios de la habitación que antes había sido de Rumple, sonrió al encontrar el indicado y se apresuró a suministrarlo –Encontré una pluma Kurogane –le hablaba mientras curaba de su tobillo con un elixir.
-Ese...era un reflejo...de tu oscuridad.
-Sí, creo que en algún momento todos cedemos ante ella -Le secaba la frente mientras asentía con algo de pesar, ante esto Kurogane sonrió con sarcasmo.
-Niña ingenua, no siempre caes en la oscuridad por un deseo de poder sino por temor. Yo siempre busqué ser más fuerte, así la gente importante para mí no me sería arrebatada por nadie, nunca más.
-Pero tener poder también acarrea catástrofes y hay cosas que no pueden ser protegidas con él.
-Lo sé, por ello no importa cuán poderoso seas el miedo a perder aquello que amas jamás te abandona consumiéndote como rastrojo. -Belle estaba absorta en Kurogane, este miraba a la nada y de pronto bufó molesto -Como ves, no eres la primera Princesa necia que desea estar al lado de una bestia y luego le destierra.
Ella sonrió, a pesar de todo ese chico aún amaba a su Princesa.
Con esa optimista idea tomó algunas pociones y antídotos guardándolos en una bolsa de cuero junto a la pluma, mientras Kurogane se reponía lo suficiente. Sin embargo la calma se vino abajo cuando un rugido de pantera estremeció el lugar.
-¡¿Ahora qué?! –gruñó Kurogane utilizando toda su fuerza para levantarse.
-Esas panteras sólo eran crías –dijo Belle acercándole su espada –supongo que la madre viene a ver qué pasa con sus cachorros.
Tambaleándose salieron de allí bajando por las escaleras de caracol llegando hasta el salón principal, allí todavía se encontraban los restos del Demonio que Rumple había matado hace unas horas, Kurogane la detuvo al percatarse de los ojos acechantes.
-Ahora entiendo por qué decías que eran cachorros –susurró viendo el impresionante tamaño de aquél animal que casi llegaba al techo, con un rugido estremecedor saltó a ellos Kurogane lo recibió con su espada pero aún estaba muy débil y cayó hacia atrás, el animal arremetió nuevamente pero Belle lanzó una antorcha para distraerlo, ahora la bestia se lanzó a ella pero un segundo rugido anunció la llegada de una segunda bestia de gran tamaño que interceptó el ataque, mientras forcejeaban Belle se dio cuenta de que parecía estar protegiéndola además de que no sentía nada maligno proveniente de él, tenía apariencia humanoide rodeada de una especie de armadura con sellos budistas que brillaban intensamente. No dejó que se acercara a Belle en ningún momento peleando hasta que la Pantera fue derrotada, entonces se desvaneció en medio de la nada.
-¡Rápido! Tenemos que encontrar a Rumpelstiltskin -la voz preocupada de Kurogane le dio un terrible presentimiento a Belle.
-¿Qué era eso? -le detuvo mirándolo con seriedad, él evitó sus ojos al contestar.
-Eso proviene del lugar de donde vengo, es un "Gohodouji", un demonio que es asignado para proteger a alguien.
-Y crees que Rumple pudo haberlo asignado a mí.
-Se supone que sólo son usados por monjes budistas no tengo la menor idea de cómo pudo obtener uno.
-Pero no entiendo qué tiene de malo –Kurogane se quedó callado y Belle le preguntó con impaciencia -¡¿por qué es malo Kurogane?! –él le miró preocupado.
-Porque todo tiene un precio, esa criatura prestará su fuerza para proteger a cambio de que el amo absorba todo el daño recibido con su fuerza vital.
Belle sintió el pánico recorrer su cuerpo y le dio la espalda a Kurogane en busca del espejo del salón, le quitó la manta con que estaba cubierto y le habló imperiosamente.
-¡Espejo, muéstrame a Rumpelstiltskin! –pero nada pasó, Belle respiró profundamente y volvió a ordenar, ¡He dicho, muéstrame a Rumpelstiltskin ahora! –la superficie del espejo comenzó a moverse como si fuera mercurio líquido.
-¿Cómo lo hiciste? Se supone que no tienes magia –Kurogane veía con interés.
-Porque no es la simple criada la que habla, sino el Ama y Señora del Dark Castle quien ordena.
Kurogane la miró con orgullo, algo había pasado con la chica confundida que conoció en Storybrooke para que se transformara en la mujer valiente que tenía enfrente.
El espejo entonces mostró la imagen de Rumpelstiltskin, Belle se cubrió la boca para ahogar el grito de dolor al verlo. Estaba en medio de un charco de sangre en brazos de Emma, ella parecía tratar de sanarlo sin lograrlo. Sin embargo trató de concentrarse en el lugar donde se encontraba.
-Parece estar cerca de las mazmorras –dijo con voz entrecortada empezando a caminar –sígueme conozco un pasaje secreto hasta allá.
Después de liberarse de aquellos espectros Rumpelstiltskin, Emma y Syaoran descansaban un poco mientras Mokona saltaba alrededor tratando de animarlos.
-¿Estás bien? –Emma trataba de ser tan amable como su personalidad huraña le permitía, y mucho más si se trataba de Gold. Él la miró interrogante y luego sonrió suspicaz.
-Un consejo gratis querida, no te olvides quién soy yo, el temible Señor Gold, el monstruo de Storybrooke. Garfio debe habértelo dicho, si tengo que elegir entre los demás y yo, "yo" sigue ganando.
-Es exactamente lo que estaba pensando –dijo ella indiferente –ese hombre que mencionas no es el mismo que tengo enfrente -Gold la miró confundido –Henry cree en ti y no es tonto. Además Killian debe lidiar con su propia responsabilidad al meterse en la boca del "cocodrilo" por propia decisión.
-No te entiendo, casi mato a tu novio entre otras cosas.
-Lo sé, pero después de lo que vi hoy entiendo por qué debe fastidiarte cuando la gente va a ti a pedirte algo y cuando pides el precio por lo que concediste; quedar como el villano insensible. Soy la Salvadora y todo eso, pero si hay algo que sé, es que todo tiene un precio y nadie queda exento de pago. Creo que el costo de lo que pagamos es lo que nos hace apreciar lo que tenemos.
Rumpelstiltskin sonrió sinceramente, parecía que la Salvadora había tocado un punto que ningún habitante del Bosque Encantado comprendió. Sin embargo la calma que había tocado su alma acabó cuando un nuevo dolor nació desde las entrañas y Rumpelstiltskin se desplomó, podía sentir su cuerpo partirse y ser rasgado por heridas que no podía curar, Belle estaba en peligro inminente y se había activado el Gohodouji que le asignó después de su encuentro con el Demonio de Tara.
La sangre seguía fluyendo debilitando su conciencia, podía sentir la oscuridad asomarse peligrosamente. Emma trataba de sanarlo inútilmente, así que decidió que había llegado su hora. Se llevó la mano al pecho y sacó un negro corazón cuya única franja carmín resplandecía como último vestigio de su capacidad de amar.
-Gold ¿pero qué haces? –Emma protestó pero recibió el corazón cuando él se lo entregó.
-Tienes que hacerlo polvo antes de que se vuelva completamente negro o todo lo que amas será destruido.
-¡No haré eso! Puedo ayudarte si me explicas lo que pasa.
-No hay tiempo, debes ser la Salvadora por un bien mayor, incluso tu madre lo entendió cuando mató a Cora.
-¿Y qué le voy a decir a Henry o a Belle?
-Nada, sólo hazlo –dijo Gold con tanta resolución que ella sostuvo con más fuerza el corazón, Syaoran los miraba en silencio dejándole la decisión. Emma miraba aquella franja roja brillando con intensidad y supo que no podía hacerlo cuando todavía existía el hombre en la bestia.
-No –dijo devolviendo la mirada.
Rumpelstiltskin cerró los ojos moviendo negativamente la cabeza y lanzando un largo suspiro.
En otro segundo Emma lo sintió aferrarse a la muñeca arrebatándole el corazón. Ella lo miró sorprendida asustándose al ver sus ojos completamente negros y una sonrisa malévola en el rostro.
-Debiste hacerle caso cuando todavía estaba por aquí –de un movimiento la tomó del cuello y la lanzó lejos, Syaoran se acercó presuroso pero lo congeló en el acto, terminó de levantarse y se dirigió a él, Mokona saltó pero la desapareció mandándola fuera del castillo, luego arrancó la pluma del bolso de Syaoran y su propio corazón introduciéndolos al mismo tiempo en su cuerpo creando dos Rumpelstiltskin. Uno cansado y herido con sólo una mínima parte de un corazón rojo mientras que el otro se alzaba fuerte y poderoso con la mayor parte de un corazón negro. El Dark One estaba de regreso.
-Esas plumas tienen un poder impresionante –sonrió a Syaoran que trataba de liberarse –aunque todavía no tengo todo mi poder.
Emma lanzó un rayo más de magia pero él la detuvo con una mano y lo dirigió contra Syaoran.
-¿Cómo te atreves a enfrentarme? –Tomó a Emma del cuello otra vez y ella pudo sentir la presión en su cuerpo, como si sus entrañas se comprimieran por dentro y fueran a explotar en cualquier momento, la sangre comenzó a brotar de la boca hasta que una explosión de magia la liberó. Hubo un momento de confusión porque el humo no dejaba ver nada.
-¡CHIRYU JINENBU! (Danza de los dragones terrenales) –una segunda explosión y Syaoran escuchó la voz de Kurogane con alivio, ayudó a Emma a levantarse y fue hasta él.
-Tiene la pluma de Sakura y con ella se separó de tu amigo.
-Lo sé pero tenemos que salir de aquí es demasiado poderoso –Kurogane le mostró la poción que Belle le había dado –Belle y Rumple ya se adelantaron, yo me quedé para ayudarte con Emma –y sin perder tiempo Kurogane estrelló la pócima contra el suelo sacándolos de las mazmorras.
Belle y Rumple aparecieron entre niebla azul en las mazmorras inferiores del castillo.
Ella aún se aferraba a él como si fuera a desvanecerse en cualquier momento, podía sentir el débil palpitar de su corazón, o lo que quedaba de él.
Entonces sintió su mano acariciar su cabello delicadamente y su voz susurrando.
-Mi Belle, no llores –ella ni siquiera se dio cuenta a qué hora comenzaron a salir las lágrimas pero ahora sollozaba apenas manteniendo el control, Rumpelstiltskin se incorporó abrazándola y dándole consuelo –No soporto verte llorar y menos si es por mi causa Belle, por favor.
-Te preocupas por mí pero tú eres el que está muy mal –quería dejar de llorar pero las heridas que recorrían su cuerpo empapando su ropa de sangre no ayudaban. El terror la envolvió cuando pensó en perderlo en la muerte una vez más, él la había acostumbrado demasiado a su inmortalidad, sin decir nada terminó de levantarse con ayuda de ella.
-Ven tenemos que buscar un refugio, ¿dónde está Kurogane?
-No debe estar lejos, las pociones de transportación que ocupamos son las mismas precisamente porque no tenía idea de su alcance.
-Hubieras sido una grandiosa aprendiz de magia cariño –él le sonrió con ternura. Pero su expresión cambió a una de terror al sentir al Oscuro acercándose, agarró a Belle de la mano y corrieron hasta llegar a una antigua celda, no como la de Belle porque ésta tenía rejas en lugar de puertas de madera, ella le miró interrogante.
-El Oscuro está cerca –ambos entraron en la celda y Rumpelstiltskin la miró deleitándose en aquellos hermosos ojos azules que le guiaban a través de la oscuridad –Ese guante que conseguí en Camelot…
-Rumple ahora no…
-Tengo que explicarte, -tomó su rostro entre las manos tratando de grabar cada rasgo en su mente -ese guante te guio a la daga porque es mi debilidad. No mi amor por ti, porque… ¿cómo podría ser una debilidad este sentimiento que me hace volverme más fuerte y ser capaz de proteger? por eso no te eligió ni te elegirá Belle –entonces cerró la distancia entre los dos reclamando sus labios, ella le correspondió anhelante sin embargo a medida que profundizaban el beso su corazón se rompía, un beso entre lágrimas y sangre sólo podía significar el dolor de una despedida.
Fue él quien cortó el beso y la empujó hasta el fondo de la celda, salió y cerró la puerta con llave, ella se levantó corriendo agarrando la reja con fuerza.
-¡¿Qué estás haciendo?! Déjame salir, -ella podía ver el miedo en sus ojos, pero también su determinación.
-Por amor he perdido todo, pero aún sigo buscando la belleza de seguir protegiendo, -recitaba sin apartar los ojos de ella –con tu fuerza y bondad soy capaz de proteger sin importar lo difícil del pasado, yo aún puedo ver un breve destello de luz en medio de un océano de oscuridad –él también se aferraba a la reja temblando, mientras Belle veía acercarse al Oscuro.
-¡RUMPLE! ¡YA VIENE, TENEMOS QUE IRNOS! ¡RUMPLE!
-No me moveré –decía en un susurro –no me moveré, además aún está atado a la daga.
-¿Te refieres a esta? –con un movimiento de la mano el Oscuro conjuró la daga y la enterró en el cuerpo de Rumpelstiltskin, Belle gritó desesperada por no poder hacer nada viendo cómo la luz de aquellos ojos miel se desvanecía. Luego vino una segunda herida pero él seguía aferrado a la reja, con la tercera se escuchó la daga partirse y un trueno azotó el Dark Castle. Fue cuando Rumpelstiltskin cayó deslizándose, Belle pudo sentir la fuerza de su agarre debilitarse hasta soltarla por completo. El Oscuro se acercó a él riendo.
-Al fin me deshice de ti Rumpelstiltskin, jamás creí que un insignificante hilandero cobarde fuera capaz de mantenerme cautivo durante más de tres siglos, -dijo con odio agarrándolo del cuello para mirarlo a la cara -todo por ese maldito amor por tu hijo y esa mujer. Un corazón increíblemente fuerte, cada vez que me acercaba a llenarlo de oscuridad te aferrabas a algo haciéndome retroceder. Por eso tuve que esperar al poder de la pluma, era lo único que nos separaría para yo poder hundir la daga en lo que queda de tu corazón y quedarme con toda esa fuerza. Pero antes de que mueras quiero veas cómo muere esta mujer.
El Oscuro lo soltó y fue hacia donde Belle estaba encerrada, extendió su mano a la reja pero antes de poder tocarla una descarga lo lanzó hacia atrás.
-¡¿Qué demonios hiciste?! –
-Una barrera capaz de mantener lo que más amo fuera de tu alcance –explicó con los ojos cerrados.
-Tu último resquicio de magia, ¿y lo usaste para esto? Una vez que mueras la tendré para mí Rumpelstiltskin, tal vez hasta decida seguir usando tu cara y la convierta en mi esclava. ¿Cuánto tiempo crees que resistirá antes de que me suplique la muerte?
-La barrera sólo me da tiempo…
-¿Tiempo?
-¡HAMA RYOUJIN! –Un fuerte ataque derrumbó la pared y Kurogane entró, sus ojos parecían los de un demonio, se lanzó hacia el Oscuro sin temor, este se mostraba confiado, pero algo en la frente de Kurogane lo hizo retroceder.
-Supongo que tendré tiempo para ajustar cuentas con cada uno de ustedes –y desapareció.
Kurogane rompió la cerradura y Belle corrió hasta Rumple tomándolo en su regazo.
-¡Dime qué hacer! ¡Debe haber algo!...
-Vive por los dos… sólo tú serás la prueba de mi existencia…
Notas de Autor:
Este es el capítulo definitivo, espero que mi hermana no salga otra vez con su pluma roja, y espero que sea de su agrado. Perdón por maltratar tanto a Rumple, pero creo que a veces es necesario sentirse desnudo en la oscuridad para tomar acciones radicales en tu vida.
Las palabras que Rumple dice para crear la barrera son fragmentos de la canción Strength (Ending de X-1999) Como ven amo el universo Clamp y toda su mitología, la cual es muy parecida a OUAT.
Me alegró mucho escribir la conversación entre Belle y Tomoyo ya que son de mis personajes favoritos, espero que también les haya gustado.
Sé que ahora está crítica la situación pero a veces se debe pagar un precio alto si deseamos un final feliz.
Agradezco mucho sus reviews, me alientan a seguir esta historia, Bluebirdofhapiness me alegró mucho recibir tu review y espero que te siga gustando.
También agradezco a mi contador personal de días (sabes de quién hablo) que me presiona sanguinariamente para actualizar.
