Hola gente ¡Feliz año!. Espero que tengan un buen comienzo de año :D
Tambien que les haya gustado el capítulo anterior y que este sea de su agrado ;)
Nos leemos abajo :D, como siempre espero sus reviews 3
Disclaimer: La historia es mia, mas no los personajes.

Capítulo 10

Corazón latente

Resultaría mas fácil si se canta un dueto y una canción grupal – murmuró Echizén para sorpresa de todos.

Un gran silenció retumbó en el espacio donde se encontraban. Los presentes se miraban aturdidos "Ryoma habló" "Echizén dio una genial idea" se escuchaba en algunas mentes de los presentes. La primera en sonreír fue la estadounidense, seguidamente los demás sonrieron de manera estúpida. Los titulares - ignorando el hecho de que no deberían estar allí – sonreían felices de estar colaborando al curso con el acto.

— Para mi seria perfecto –

— Yo estoy de acuerdo –

— Mientras pasemos la materia todo bien –

— Pero hay un problema –

— ¿Cuál? –

— ¿Qué cantaremos y quienes harán el dúo? –

— ¡Fácil Nya! Hagamos un sorteo y problema resuelto – exclamó Eiji con una sonrisa de oreja a oreja

Los sucesos se marcaron de acuerdo a lo dicho por el Neko, los presentes del lugar anotaron su nombre en pequeñas porciones de papel rasgadas que estaban siendo entregadas por un cooperador Sadaharu. Cierto ambarino observaba distante la escena, ajeno a su propia idea ya se encontraba malhumorado por yacer en aquel lugar y no en su querida cancha de tennis practicando.

La voz de su mejor amigo lo sacó de sus pensamientos.

— No te anotaste Echizén – le regañó Momoshiro – anota tu nombre – añadió ofreciéndole un pedazo de papel

— No quiero –

— ¿¡QUE?! –

— Es algo insólito!, Ryoma yo pondré tu nombre – exclamó Tomoka melodramáticamente mientras colocaba en un papel rosa el nombre de su príncipe

— Saldré yo – resopló Echizén disgustado mientras observaba como Oishi batía a bolsita en donde se revolvían todos los nombres, de allí sacó un papelito

— Bien….el hombre es Ryoma! – en ese momento todos gritaron de alegría mientras el nombrado maldecía por lo bajo – y la hembra…¡Tomoka! -

— ¡Si! – gritó la mencionada mientras saltaba de un lado a otro

— ¡Oh si, que emoción! – exclamaba el ambarino con sarcasmo notorio lo cual hizo que mas de una persona sonriera.

Ese lunes era un día pesado, todos ya se encontraban cansados y el clima no ayudaba mucho. Con el sol iluminando con delicadez el lugar mientras las nubes lo tapaban acompañadas con finas capas de niebla; cada estudiante se encargaba de su responsabilidad, ya sea recibir clases, estudiar, comer, dormir en la biblioteca, practicar algún deporte… o preparar todo para una presentación de canto.

El esperado día del acto sería el miércoles de aquella semana. Mas los estudiantes no se preocupaban, como iba la evolución tecnológica y general del mundo para cualquier adolescente se le facilitaba cómodamente aprender alguna que otra canción.

El verdadero problema sería cuál canción; y en el caso de Echizén, su mayor preocupación irradiaba en la pena pública que pudiera pasar con Osakada… o peor…los ensayos

Minutos antes de terminar "los ensayos" todos avanzaban hacia las afueras de la institución felices, aquella era la última hora del día, ahora se disponía a ir a casa de Angie, la cual prestó su hospitalidad para que todos los que quieran ensayar o ir a ver el ensayo para "dar criticas constructivas" podrían quedarse ahí.

Hoy solo los acompañaba Tomoka. La mujer silbaba feliz de la vida por visitar el hogar de Angie, que realmente era la residencia de los Echizen. El único varón presente refunfuñaba para sus adentros, ciertamente Osakada no le era muy buena compañía y sabía que lo peor estaba por venir, sabía que debían ensayar.

Las horas de ensayo habían resultado ser una odisea para él, realmente había sido un martirio tener que estar soportando los regaños que se hacían una a la otra, Anghelick presumiendo sus dotes musicales molestaba a Osakada, ya que ella cantaba "muy gritado", y ésta al ser una chica osada y para nada tímida le respondía con falsas acusaciones de diversos temas que ni sabía de donde sacaba, él solo interpretaba los hechos como una pelea de dos fieras gritándose una a la otra por indiferentes y ridículas nimiedades.

Luego de varias horas la chica del lunar partió a su casa, después de haber practicado arduamente con su tono de voz. Lo peor ya había pasado, pero sabía que debía soportar aquello todos los días, el día de mañana le tocaba a él ir a la casa de su "mas grande fan" y desconfiaba que su paciencia fuera lo realmente grande como para tratarla con amabilidad.

— Ella es un caso perdido – dijo después de un largo suspiro la rubia – si tan sólo hubiese salido yo…

— Sería peor… - farfulló entre dientes mientras caminaba hacia el baño y cerraba puerta tras sí.

— ¡Ryoma no me dejes hablando sola! – le exclamó golpeando la puerta

El de cabellos verdosos yacía metido en la bañera mientras miraba fijamente la transparencia del líquido, suspiró al oír los gritos de la chica y se sumergió totalmente en el agua deseando no escuchar a Angie.

— ¡Está bien, si tanto deseas verme desnudo!– gritó molesto - ¡Pasa!

— ¡Oe! – Emitió herida – yo jamás dije eso, no pongas palabras en mi boca

— ¡Pues entonces quítate de la puerta y lárgate! – siguió gritando fuera de su juicio

Desde ese momento volvió la paz que había desaparecido en su habitación desde hace muchísimo tiempo. Se recostó de la bañera, cerrando los ojos comenzó a reflexionar sobre todo lo que había hecho en estos días. De pronto, una imagen llegó a su cabeza.

Sakuno Ryuzaki…rara vez la veía, de vez en cuando la divisaba en los ensayos, ya que sin motivo alguno dejó de presentarse en sus entrenamientos de tennis y aquel hecho, sin saber por qué, le comenzó a incomodar e incluso a molestar en cierto grado.

Desde hace unos días tenía la impresión de que lo estaba evitando, sus miradas a menudo se encontraban mas ella se apartaba lo mas que podía de él. Si no quería la presencia de él pues entonces ya no tenía porque preocuparse mas de ella. Más la imagen de la frágil chica caminando con las muletas, siendo tropezada por todos y cayendo por las escaleras le hizo entrar en razón.

Debía recordar que cualquier accidente proporcionado por aquellos artefactos que le pudiera ocasionar daños a la chica sería su responsabilidad, no podía olvidarlo, era una promesa. Además, desde que no estaba con ella, sentía cierto vacío e inconformidad con el mundo, no explicaba sus emociones pero sabía que él no podía…¿extrañarla?.

— Tch – murmuró, aquella emoción era demasiado ajena a él. Se levantó para secar su cuerpo y su cabello – quizás mañana le hable para planear ir a la clínica

Luego de aquello, se dispuso a vestirse con ropa más cómoda para dormir, al salir de se cuarto se encontró con cierta rubia con una bandeja de comida en las manos.

— ¿Ya estás tranquilo? – preguntó preocupada mientras entraba al cuarto

— ¿Quién puede estar tranquilo con alguien como tu y Osakada en su casa? – Preguntó colocándose junto a la rubia al mismo tiempo que tomaba la comida – a fin de cuentas…sólo quiero que termine todo esto.

— Tranquilo - pronunció resoplando – mañana yo me encargo de Tomoka -

— ¿Enserio? – preguntó ilusionado

— Eres la persona mas repugnante, hablas de ella como si fuese una amenaza – le regañó, él abrió la boca para hablar mas ella prosiguió – creo que quieres hacer algo mañana – murmuró pensativa – tu voz es perfecta, solo necesito practicar con ella y que tu te sepas la canción…todo estará bien.

Perfecto – afirmó el ambarino entre balbuceos debido a la cantidad de comida que estaba en su boca.

Los chicos siguieron hablando hasta terminar la cena, Angie se despidió de él mientras éste se enrollaba entre las sabanas ya casi profundamente rendido. La muchacha se dirigió a la habitación de al lado, ahora suya, al entrar buscó su teléfono y marco rápidamente unos números.

— Hola…si se que es muy tarde pero quería decirte que Ryoma no va mañana – hizo una pausa y bajó el celular para no escuchar los gritos de su receptora – no, estará ocupado, ¡que se yo que estará haciendo! Bueno si…está bien…ok…Bye. –

La chica trancó y prosiguió a su cama para acostarse mas es tilinteo del teléfono interrumpió su camino – Ahora que quie… - paró en seco al escuchar cierta voz masculina que sólo ella podría reconocer – Hola…no, no es tu problema…tampoco, no te importa. ¿Ella? No lo sé, si no la conocí por allá mi interés es menor por acá – trancó sin esperar respuesta.

Caminó de nuevo a su cama, sorprendida por lo acontecido hace unos segundos, era lógico que en cualquier momento la llamaría pero, ¿Para qué preguntaba de nuevo por Ryuzaki? ¿Qué planeaba hacerle esta vez? ¿Por qué de pronto tanta insistencia para que ella se volviera amiga de aquella chica? Suspiró cansada mientras se obligaba a dormir; lo mejor sería dejarle aquellas inquietudes a la almohada, tenía cosas mas importantes por hacer.

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Para Ryuzaki Sakuno la noche pasó en un abrir y cerrar de ojos, el día anterior desde que llegó a su casa en la tarde se dedicó sólo a dormir y recuperar energías, agregar muletas a su modo de vida había resultado ser agotador. Al abrir los ojos observó como el sol ya estaba en su punto cumbre, iluminando su cuarto y toda la ciudad.

Observó extrañada el reloj, éste marcaba las 12:24pm, hora próxima para el recreo, ya era demasiado tarde. Sin embargo, por inercia propia se apresuró en asearse, vestirse y peinarse, todo en la velocidad que podía permitirle su pierna. Bajó las escaleras de la casa en un solo pie mientras cargaba las muletas entre uno de sus brazos.

Al llegar a la cocina algo la sorprendió, allí estaban su abuela y el hijo del amigo de ésta, los dos se aproximaron hacia la rojiza mientras ella veía extrañada la situación. ¿Qué hacía él allí?.

— No hubo clases – dijo calmado el Echizén como si hubiera leído sus pensamientos.

— Cariño, lo mejor será que te cambies esa ropa por ropa más cómoda, pues saldrás con Echizén – pronunció su abuela.

Desentendida de la situación obedeció a su abuela cabeceando lenta y repetitivamente, tal como un perrito. Entró a su cuarto extrañada, sujetó su pecho tratando de calmar el fuerte pálpito de su corazón. Todos estos días decidió por no tratarlo para poder reorganizar sus emociones pero de nuevo la suerte no estaba de su lado y lo trajo hasta la puerta de su casa.

Indignada con el destino, bajó lentamente las escaleras observando como Echizen la esperaba en los pies de esta. Como si se tratara de un baile de graduación de película pensó. Mas sacudió la cabeza desesperanzada mientras Ryoma la miraba indiferente. Sintió como su único apoyo para mantenerse en pie flaqueaba y luego caía junto al chico ya frente a ella.

— ¡Lo siento! – dijo ruborizada mientras intentaba parase con una sola pierna

— Torpe – le respondió mientras sentía como la sujetaban por la cintura y la levantaban - vámonos -

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Luego de cinco minutos de oír disculpas avergonzadas por fin había conseguido que Ryuzaki dejara aquella mala maña – según él - . Los dos seguían caminando a aquella dirección propuesta por su padre.

— Vamos a la clínica – emitió corto, la chica lo observó incrédula y él suspiró -

a que te vean la pierna -

— No hace falta – Observó como Ryuzaki se detenía y volteaba para ir de vuelta a casa

— No, no, no – Negó mientras sujetaba el brazo de la fémina – yo te hice una promesa, y la cumpliré…vamos aunque sea para informarnos como irá tu pierna, recuerda que te dije que después de esto mi papá hará una serie de rutina para el mejoramiento de tu pierna y así comiences a jugar tennis – emitió seriamente –

— Ump…- sabía que la chica seguía insegura con respecto al tema pero no había nada mas que pudiera hacer – Pues…está bien, vamos allá..-

La pareja siguió caminando, la fémina sujetaba del brazo a Ryoma para que éste no acelerara tanto su paso, aun así, en poco tiempo llegaron al lugar que deseaban llegar. Al entrar el olor a desinfectante y aquel aroma propio de las clínicas entró por sus fosas nasales, arrugó la nariz frustrado, odiaba los hospitales y sus asimilados cada vez mas.

Se sentó junto a Ryuzaki en aquellas sillas rojas de metal y plástico resbaladizas. La chica se sorprendió al escuchar como lo llamaban y ambos entraban, esperaba que ella entendiera que él había planeado una cita con el doctor por anticipado.

Pasaron las horas, el doctor había tomado algunas muestras, para hacer un estudio de la fractura de la chica. El doctor les informó que esa noche del mismo día ya tenía los resultados listos, la chica estaba alegre, pues según lo que veía, su pierna no estaba tan grave como las personas pensaban, ambos salieron de la clínica felices sobre todo él, que contaba con un humor incomparable.

— ¿Quieres comer helado? O caminar por allí…no se…pero ganemos tiempo para después ir a buscar los resultados, ¿te parece? – le propuso el ambarino

— ¡Claro! – le sonrió Ryuzaki mientras se aferraba con fuerza del brazo del chico, pues el doctor quería que por aquellas horas ella no contara con la ayuda de las muletas.

Ellos comenzaron su recorrido por los alrededores, se distrajeron en plazas, visitaron algunas canchas y observaron algunos partidos; antes de continuar con su camino un chico desconocido los detuvo.

— Ryoma Echizén…¡El ganador de miles de trofeos!Crío engreído…¡juega conmigo!... te enseñaré lo que es jugar tennis – le retó aquel hombre de facha sencilla y cabello desarreglado. Echizén sonrió arrogante ante éste tipo de desafío.

— ¿Dónde?... – mencionó sonriente, Sakuno totalmente amarrada al brazo del ambarino también se notaba confiada, el desconocido se aproximó a la última cancha de aquel lugar. Al ingresar, comenzaron a jugar rápidamente mientras la de orbes rubíes se recostaba de los asientos cerca la cerca justo detrás de Ryoma.

Pasaron los minutos y como era de esperarse el ambarino estaba controlando el juego, la rojiza miraba interesada el juego, completamente concentrada en las posiciones y jugadas de Ryoma, pero también notaba la fuerza que aplicaba el otro jugador al golpear la pelota, también a pesar de estar perdiendo su actitud seguía serena, su sonrisa y seguridad se mantenían intactas.

— Algo anda mal – pensó insegura – es muy cierto que Ryoma es muy bueno, es grandioso en el tenis, pero aun así, el chico ese….se ve tan confiado…quizás tenga un haz bajo la manga – hizo una pausa para luego decir en voz alta – Ryoma ten cuidado -

Sin aviso sintió una mano en su cintura, el pánico se apoderó de ella, al voltearse se asustó más al no reconocer aquel rostro malévolo que ahora se la comía con la mirada, gritó con todas sus fuerzas mientras el chico trataba de colocar sus manos en el cuerpo de ella.

El grito de la chica lo distrajo, ocasionando que la pelota que había golpeado su contrincante golpeara su cara con fuerza, molesto por el dolor volteó a ver lo que sucedía, su rabia aumentó más mientras observaba como un idiota acosaba sádicamente a Ryuzaki.

Al voltear su cara estuvo a milímetros de chocar contra una raqueta, se alejó de la cancha lo mas rápido que pudo y se acercó a Ryuzaki, mientras ésta se removía entre los brazos de aquel opresor que besaba de manera descarada su cuello níveo.

Golpeó con la raqueta que tenía en mano al muchacho, mas pronto llegó el otro, Sakuno tomó la misma raqueta y golpeó al otro. Al tumbar a los dos hombres, Echizén echó a correr con Sakuno en sus brazos mientras la chica cargaba la raqueta y todas las cosas.

Subieron una colina y sin esperarlo, se encontraron en un inmenso bosque, Ryoma se adentró un poco en aquel territorio repleto de mucha fauna y flora, entre todo el bosquejo verde y algunas raíces de árboles que se asomaban a la superficie, Echizén encontró un pequeño espacio sólo con tierra, se detuvo un momento y colocó a Sakuno en el piso.

— Espero que los hayamos perdido – anheló el chico – tu… ¿estás bien? -

— Si… - murmuró temblando – creo -

— ¿No te tocó ese…. Desgraciado…. cierto? – preguntó

— De que me tocó me tocó – comentó sin mirarlo a los ojos – mas no se sobrepasó -

Ryoma se agachó hasta quedar a la altura de la fémina y allí la abrazó con fuerzas

— Quizás esto es lo que necesitas – susurró mientras recostaba su barbilla en el hombro derecho de ella – la gente es muy idiota y sádica hoy en día -

Al escuchar aquello Sakuno enrojeció fuertemente y luego sonrió agradecida, sus brazos rodearon con delicadeza los hombros del muchacho mientras entrelazaba sus manos en el cuello de su compañero. En eso algo la sorprendió…¡su respiración no estaba agitada!, mas bien, se sentía tranquila y calmada, mas algo la extrañó, escuchó un pequeño tamboreo proveniente de Ryoma

— ¡Su corazón! – pensó la chica mientras se sonrojaba aun mas, volteó hacia arriba y se encontró con los hermosos ojos ámbares de Echizén.

Él aun no comprendía que pasaba, de pronto se halló en frente de la chica con la respiración agitada, la miraba con deseo, sus labios…los quería con intensidad, poco a poco se fue acercando a los labios de la chica, ahora sentía como ella temblaba, sus brazos rodearon la pequeña cintura de la chica, ahora las respiraciones estaban completamente agitadas. Echizén atrajo a Sakuno mas a él, poco a poco la distancia entre los dos se iba acortando, llegaron a estar tan cerca que la respiración y el aliento de uno lo sentía el otro. Ryoma se acercó lentamente a Sakuno y unió sus labios con los de ella en un corto roce.

Los dos se quedaron en aquella posición por unos momentos disfrutando de la cálida caricia, Sakuno se dispuso a intentar intensificar aquel beso…

— ¿¡Dónde están esos niños?! – se escuchó una voz masculina – te aseguro que la niña esa no vivirá cuando la encuentre -

Los compañeros al escuchar eso volvieron a como estaban, Sakuno en los brazos de Ryoma, el chico volvió a correr con todas las fuerzas que tenía, siguió corriendo sin saber el rumbo en el que tomaba, acción de la que pronto se arrepentiría.

— ¡Demonios! – Gritó al tropezar con algo – no….¡SAKUNO! -

N/A
Espero que les haya gustado :3

TsukihimePrincess: Qué puedo decirte xd? La cabeza de Eiji puede ser muy confusa Jaja!, sobretodo si tiene influencias mías (?). Espero que te guste la actualización y que estes bien :D 3

Aralefics: Si, las ocupaciones son algo serio :(. En fin, a mas de uno confundí pero que bueno que fue aceptado :D. Aquí la conti y se que con esta si no nos volveremos nada :3. Saludos!

Coman mucho, buen día/noche :)