-en el rincon de los emos- no meresco vivir, no meresco vivir, no meresco vivir... T^T PERDONENMEEE! 9.9 me tarde demasiado lo se! esque me bombardearon con evaluaciones y...ToT el lunes tengo una de historia! iieee! T^T gomen, se me junta todo lo siento mucho! -.-uuuu encima esta corto... 9.9 perdoneneme
-devuelta en el rincon de los emos- ya, no me quieren oir, les dejo el cap nada mas. Solo recuerden que esto le pertenece a Akira Amano y no a mi, excepto mis adoradas OC, la cual una de ellas me matara hoy. Disfruten!
Vongola Vs. Varia: ¿Aliados o Enemigos?
CAP ANTERIOR:
"-¡¿POR QUÉ SE ALIARON CON BYAKURAN?- Rugió"
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Una doctora chequeaba todos los aparatos que rodeaban al enfermo, juntos con los signos vitales del mismo que mostraban estas maquinas. Torció levemente el gesto al ver que había empeorado ligeramente, y luego sintió un poco de pena al verlo solo. Un grupo de chicos lo había ido a visitar, pero solo dos habían entrado, y ambos habían salido inmediatamente. Uno de ellos era una joven, que al parecer era la más preocupada… Tal vez era su novia, pero también se había ido. ¿Acaso alguien lo quería? El muchacho no parecía ser alguien de muchos amigos.
Salió pensando en eso, por lo que no vió a otra persona delante de ella, y chocó contra él. Se disculpó rápidamente.
-No, fue mi culpa- Se disculpó el otro
Era otro joven, no parecía mucho mayor que el morocho en la habitación, sin embargo este irradiaba un extraño resplandor invisible, como si fuera su aura, y, junto con su expresión, era tan tranquila…
-¿Eres amigo de…- Leyó la planilla- Hibari Kyoya?
Él sonrió
-Algo así, somos más bien conocidos.
Ella asintió y lo dejó pasar. Era un lindo joven, con un rostro sereno, sin prisa por nada.
Se veía tan tranquilo.
°-°KHR!°-°
-¿Byakuran?- Logró decir Hayato, mirando al décimo estupefacto.
Obviamente tenía que estar bromeando. Habían acabado con Byakuran en el futuro, con varias bajas en el camino… pero lo habían derrotado al fin.
Tsuna estaba como poseído, miraba a Belphegor con un odio inexplicable, que quizás disminuía ligeramente al ver a los otros miembros de Varia. Bianca lo observaba entre aterrada y preocupada.
-Primo… ¿Qué quieres decir?- Susurró tímidamente Vi.
Él se quedó tieso, luego inhaló y exhaló varias veces, hasta que al parecer se calmó.
-Cuando dormías…- Comenzó, mirando a Bianca- Sonó tu teléfono.
La rubia lo miró confundida, y con un tanto de desconfianza.
-No quería que te despierte, y por eso atendí… La voz que hablaba… era la de Byakuran.
Todos se quedaron tiesos. Todos. Vongola, Varia, Quartetto Assassino… Nadie lo creía. Byakuran no podía... él...
-¿Qué dijo?- Ribbon fue la primera en recuperarse.
Tsuna titubeó un momento en responder. Parecía intentar buscar las palabras indicadas para decirles lo que había oído, lo que preocupaba más a sus amigos.
-Él… dijo que lo de Italia… sus bases… lo de Hibari-san… Todo había sido su idea… y oí… otras voces…
-… ¿Nuestras familias?- Pudo ver que los ojos de Bianca se tornaban vidriosos.
-Y disparos- Soltó, como escupiéndolo
Parecía como si todo se hubiera detenido en un segundo. Todo se fue al demonio. No era necesario ser un genio para relacionarlo todo, ya que Tsuna les había hablado de los cuchillos en la mesa del hospital. Italia, sus bases, sus familias, Hibari, si todo había sido idea de Byakuran, y si Belphegor había herido al guardián de la nube…
¿Los Varia los habían traicionado?
Bianca ya tenía una flecha en el arco, pero le costaba apuntar con claridad. Las lágrimas corrían por sus mejillas, nublándole la vista, y el intento por contener su tristeza, su rabia, su ira, la hacían temblar. Vi los apuntaba con la lanza, con los ojos vidriosos, y con sus lagrimas que amenazaban en caer de un momento a otro, pero ella se negaba a dejarlas salir. Ribbon parecía estar haciendo un esfuerzo sobrenatural para no echar todo al demonio, abrir su caja arma y hacer oficial la guerra contra el escuadrón aliado de Vongola, con una mezcla de ambas expresiones de sus amigas. Las tres estaban dolidas hasta el alma, todos ellos las habían traicionado, las habían herido, y les habían quitado sus familias. Hayato las miraba, para luego dirigir su mirada a Varia, cargada de ira. Ryohei no sabía qué hacer, al igual que Takeshi. Ellos eran sus amigos… ¿Por qué?
-¡VOOI! ¡¿De qué demonios están hablando!- Squalo estaba fuera de sí, incluso más de lo normal- ¡Nos están acusando de algo que no hicimos!
-¿Bel-chan?- Lussuria estaba a un lado del príncipe, y le susurraba para que volviera en sí, un tanto trastornado por lo que acaba de oír- ¿Estás bien?
-¿Mammon?- Susurró él, medio confundido, sosteniéndose la cabeza con una mano.
"¿Mammon?" Pensó Vi, mirando al rubio. Solo conocía a una persona que se llamaba así, pero no podían estar pensando en la misma persona. ¿O sí?
-No Bel-chan, soy yo, ¿Pero estás bien?
-¡VOOOI! ¡Príncipe de cuarta!- Gritó el completamente insensible Squalo, tomándolo por el cuello de la camisa- ¡¿Tú heriste a una de las escorias?
-¡No nos llames así!
-Déjame idiota- Le dijo el de la corona- ¿Para qué querría herir a uno de ellos?
-No mientas- Siseó Bianca
-No miento dulzura- Le dijo Belphegor, provocando que el enojo en la rubia aumentara- Y si lo hiciera, ¿Para qué?- Soltándose de las manos del peliblanco y acomodándose su traje.
-¡Porque eres un maldito!
Bianca estaba más que encantada con la idea de asesinarlo lenta y dolorosamente. Si no se había lanzado aún a atacarlo era porque Ribbon estaba absolutamente calmada, aunque con esa mirada fría y seria con la que sabes que esta maquinando un montón de cosas en su mente, pero no sabes qué, que solo podía tener la hermana del arcoballeno del sol… o el arcoballeno mismo. Sabía que cuando su amiga tenía esa mirada era porque algo no cuadraba, y estaba esperando hasta averiguarlo para actuar.
-¡Oigan!- Gritó Vi- ¡Ya me cansé! ¡¿Qué esperamos? ¡Ribbon!- Le dijo a la castaña
-Tenemos que mantener la calma- Dijo ella, sin cambiar su expresión, pero aún sosteniendo su caja arma.
La puerta se abrió de golpe, dejando ver al amargado décimo jefe de Varia, quien obviamente no estaba de buen humor para variar.
-¿Qué hacen? Basuras- Fue el susurro mas malvado, asesino y siniestro que oyeron en sus vidas-
-¡Xanxus!- Y a Squalo no le importó- ¡Esta escoria dice que atacamos a uno de los suyos!
Solo un golpe bastó para que el pelilargo terminara en el suelo con una fuerte migraña. Luego, el jefe miró al pequeño príncipe.
-¿Qué demonios te paso?
El soltó esa risita maniática de costumbre, la cual estaba logrando enfadar a dos de los tres miembros del Quartetto Assassino, pero alguien más respondió.
-Yo lo hice.
Todas las miradas cayeron en Tsuna, quien estaba aún en su modo híper, y no parecía de un humor más tranquilo, el cual siempre estaba presente en él. Estaban metidos en algo serio, y estaban hasta el cuello.
-Y no me arrepiento- Añadió, con un tono que no parecía el de él.
Xanxus sacó sus pistolas, y le apuntó al rostro.
Todos pensaron lo mismo al mismo tiempo:
"-Y disparos- Soltó, como escupiéndolo"
No quedó nada más para decir.
Las primeras en atacar fueron, claramente, los miembros del Quartetto Assassino.
Vi se lanzó cegada por la ira a tacar al jefe, para sorpresa de todos. Él la bloqueó de inmediato, y no dudó en contraatacar. Inmediatamente, Hayato corrió a ayudarla, aunque observaba preocupado como su hermana atacaba a diestra y siniestra al príncipe, las ganas de golpearlo se le acumulaban desde que lo había visto, y en aquel momento se daba el gusto de poder hacerlo, aunque el rubio se defendía bien. Para sorpresa de todos, Ribbon atacó al capitán de estrategias. Sin arma, sin defensa, sin nada más que su alma en juego, y era muy buena que el peliblanco retrocedió un poco. Ambos esquivaban los ataques del otro con una ligera dificultad.
Pero luego, el resto contraatacó.
Levi corrió a ayudar a su jefe y Hayato se encargó de que no se le acercara a él… o a Vi. Tsuna detuvo a Xanxus en el momento en que este iba a dispararle a su prima, la que había volteado a ver al peli plata que había gemido de dolor por un ataque del guardián del rayo de Varia. Luego, se hiso a un lado.
-¡Voy dentro! ¡Quizás encuentre algo!- Dijo la morocha, corriendo a la mansión/base.
-¡No! ¡Vi espera!
Tsuna trató de alcanzarla, pero el jefe de Varia lo retuvo. Mientras tanto, Ryohei corría contra Lussuria antes de que pudiera hacer algo para defender al guardián de la lluvia. Ribbon se había distraído un segundo a causa de eso, y el golpe del capitán de estrategias la habría alcanzado de no ser porque Takeshi saltó a defenderla.
-¡VOOOI!- Gritó Squalo- ¡Tú no te metas mocoso!
El morocho se lo quedó mirando.
-No… No puedo, no dejaré que sigan haciendo daño- Susurró, con una frialdad que arrastraba tristeza, un tono completamente fuera de lugar en él.
Ribbon lo miró. Squalo era una persona muy importante para Takeshi. Él lo había ayudado en el futuro, y le caía bien. Era duro para él tener que atacarlo, quizás para ambos. Por eso, se metió en medio de los dos decidida a no dejar que ninguno le dé un golpe al otro.
°-°KHR!°-°
Vi corría por esos pasillos que parecían sacados de la edad media. Hechos completamente de piedra, con algunas antorchas a ambos lados, parecía que en cualquier momento se cerrarían dejándola aplastada en medio. Sentía que bien podría estar en una mazmorra… Aunque supuso que era su sótano. Un viento frío le llegó por algún lado, provocando que un escalofrío le bajara por la espalda. Se abrazó y frotó sus brazos, intentando entrar en calor nuevamente.
-¿Cómo demonios puede alguien vivir aquí?- Susurró, haciendo que su voz resonara en las paredes, provocando que ese lugar se viera más y más tétrico- Preferiría no volver a comer una hamburguesa antes de vivir aquí… Bueno quizás no
Oyó moverse cosas a su alrededor. Volteó preocupada pero bien podían haber sido imaginaciones suyas… O trampas puestas por el enemigo para que no pasara, porque debían tener a sus familias por algún lado. Ella lo sabía, y los rescataría.
Una respiración.
Volvió a voltear, eso no se lo había imaginado, pero no veía nada. Recordó algunas palabras que su maestra le había dicho tiempo atrás: Que no confiara tanto en sus sentidos y que abriera más su mente como ilusionista. Quizás solo era eso, una ilusión… Pero no sentía nada extraño en el ambiente, ni en nada a su alrededor. Entonces lo más probable era que eso no se lo hubiera imaginado.
Lo confirmó cuando sintió algo frío junto a su cuello.
°-°KHR!°-°
Levantó la cabeza al oír unos ruidos acercarse. Rió. Ya estaban ahí… pero le daba igual. Su guardián se encargaría de eliminar a quien sea que intentara entrar, aunque, si de milagro, pudieran vencerlo… Una mirada suya bastaría para hacer que los invasores suplicaran por piedad. Soltó una risotada al imaginar la escena, y se acomodó un poco más en su sillón de terciopelo azul, con respaldo alto y bordes negros. Tomó un dulce de la bolsa a su lado, mientras estiraba las piernas. Se estaba volviendo adicto a esas cosas.
Echó la cabeza para atrás y dejó descansar los brazos en los apoyabrazos del sillón, deleitándose con la escena que decoraba la habitación en la que se encontraba. Sus seguidores se habían ofrecido a limpiar, pero él se negó. Adoraba verlos así, recordando su estúpido fracaso en el pasado. Pero se las pagarían, todos y cada uno de ellos. Y había empezado por esos mafiosos tirados en su habitación… más bien, esos cadáveres de mafiosos tirados en la habitación. Cuya sangre decoraba paredes y piso, que diversión le provocaba recordar sus gritos de dolor, suplicando por sus familias, sus compañeros, sus líderes.
Las que estaban con Vongola.
°-°KHR!°-°
Amy se agarró de la rama de un árbol, y se sentó firmemente sobre esta. No tenía la más mínima idea de donde quedaba la base Varia, y no le importaba. Solo quería saber por qué. ¿Por qué ellos? ¿Qué demonios habían hecho? Y Hibari San…. Lo que sea que ellas hubieran hecho no tenía nada que ver con él. Inhaló y exhaló varias veces controlando sus emociones. Nunca lloraba por cualquier cosa, se le hacía muy difícil llorar por lo que sea. Pero con él… De seguro era por todo el caos con sus familias, con un nuevo lugar, con nuevas preocupaciones… Tenía que dejar de pensar en eso.
-¡VOOI!- Oyó gritar tan fuerte que casi se cae de la rama- ¡Nada mal mocosa!
Escuchó una risita muy familiar
-Entrené con el mejor
Bajó de un salto del árbol.
-¡Ribbon!
La aludida dio la vuelta, y una sonrisa asomó en el rostro de ambas.
-¡Amy! Estas bien…
La rubia rojiza suspiró aliviada, justo antes de ver al guardián de lluvia Varia lanzarse a atacar al guardián de lluvia Vongola.
No lo hiso apropósito, fue un acto reflejo. En menos de un segundo el peliblanco se vió obligado a dar un salto hacia atrás a causa de unos cuchillos de plata que se habían clavado donde el guardián tenía hace dos segundos sus pies. Estos estaban ligeramente curvados hacia la izquierda, con el mango completamente curvado hacia la derecha, formando una especie de caparazón de caracol. Tenía detalles en el mismo tono, grabados en el mango: una R pequeña, acompañada de una A, junto con dos rayos cruzados.
Squalo miró a todas partes, como buscando algo, o a alguien. En cambio, Ribbon dirigió su mirada directamente a la rubia rojiza, quien se golpeaba la frente con la palma de la mano.
-No quise…
-¡Belphegor!- Gritó Squalo, mirando a todos lados, enfurecido- ¡¿Por qué demonios has arrojado tus cuchillos hacia mi príncipe de cuarta!
Apenas pronunció ese nombre, se pudo percibir tal tensión en el aire que parecía que te ahogaba en un segundo. Squalo no la notó, pero Takeshi sí. Miró a ambas miembros del Quartetto Assassino, quienes estaban paralizadas. Ribbon miraba a Amy muy preocupada, la cual estaba blanca como el papel. ¿Acaso ese nombre…?
Squalo terminó estampado contra el árbol, con unos cuchillos a ambos lados de su cuello
-¿Qué dijiste?- Susurró Amy, parada frente al capitán de estrategias, con mirada sombría y unos cuchillos formando un abanico en su mano.
°-°KHR!°-°
-Ishishishi nada mal, princesa- Dijo, mientras se lanzaba hacia atrás esquivando unos ataques de la rubia.
-¡Deja de llamarme así!
Ambos estaban en un estado un tanto… revelador.
Belphegor había recibido varios ataques… los cuales habían desgarrado su vestimenta, dejando ver su torso un tanto lastimado y su brazo derecho también lastimado, pero aún así bien formado. Por otra parte, Bianca estaba…. Mucho peor. Al parecer ella había desgarrado la vestimenta del príncipe por accidente, en un intento de herirlo… o asesinarlo sería mejor término. Al contrario del rubio, quien, a juzgar que la ropa de la rubia estaba hecha jirones pero no tenía una sola gota de sangre, lo había hecho por diversión.
-¡Ya pelea en serio!- Gritó la de ojos claros, roja de vergüenza y de ira, sosteniéndose y acomodándose un poco la musculosa, la que obviamente estaba inservible: Todo su vientre estaba al descubierto, al igual que uno de sus hombros y prácticamente toda su espalda.
-Ishishishi, es solo que pienso que te ves mejor así
-¡Ya me cansaste!
Hiso regresar el arco y flecha a su caja arma, y sacó una muy distinta. Era dorada con detalles en las esquinas en tonos anaranjados. Tenía el hueco para activar con el anillo en la parte superior. Pero luego era completamente lisa… a excepción de un dibujo en una de las caras, la cual mostraba un escudo con un sol atravesado por una flecha y una alabarda, con plumas cayendo alrededor, y que en la base se leía: Buonanote.
Asique así lucia la caja arma de su familia.
°-°KHR!°-°
Vi seguía exactamente igual. Miró de reojo a lo que sentía en su cuello: Era como un tubo de un color negro. No era como las tonfas de Hibari-San, eso era como un mango de algo… de seguro de un arma.
Echó ligeramente la cabeza hacia atrás en un intento por ver a su enemigo, pero fue imposible. Las sombras lo ocultaban a él o a ella… o tal vez siquiera se encontraba ahí.
-Hola- Saludó como si nada.
El arma a su lado se tambaleó un poco, como si su agresor estuviera temblando, o retrocediendo.
-Ho-hola…- Le respondió una voz justo detrás de ella.
Era una voz de mujer, un tanto tímida, y le temblaba el tono. ¿Acaso estaba asustada? ¡Ella era la agresora!
-¿Me temes?
Tuvo que esperar un poco antes de oír respuesta.
-S-si… Pero no voy a dejar que lastimes a mis amigos
Eso último lo dijo en un tono mucho más sereno, segura de lo que decía, que Vi supo que no mentía. Aún así, le dieron ganas de voltear y gritarle en la cara que el enemigo era ella, y que por eso la asesinaría de la forma más cruel que pudiera. Pero se resistió.
-Ustedes son los que comenzaron lastimándonos, y ten seguro de que me las pagarás- Siseó
Ya tenía la caja arma el Quartetto Assassino en la mano, y estaba a punto de abrirla, cuando algo cambió.
En el aire, algo había distinto, algo estaba fuera de lugar. Vi se puso en guardia esperando un ataque, o cualquier cosa. Algo que saliera de atrás y la atacara, porque esa sensación extraña provenía de atrás…
De esa chica.
Ahí comprendió. Hasta el momento el aura de la joven había sido tranquila, tímida, incluso se podría decir que dulce. Pero, en ese momento había cambiado. Se había tornado todo muy extraño, nada era igual que hace unos segundos. Desde su aura, hasta la forma en que sostenía el arma junto a su cuello. Todo. Ya no era la misma persona. Esa aura era muy…
-Ahora- Dijo una voz detrás de ella, completamente distinta a la de la niña, esta era grave, tranquila, como si se regodeara con la confusión que acababa de crear, seductora- veremos quién le pagará a quién.
Salvaje.
:o me equivoque, dos OC me mataran jejeje... u.u en fin... t.t gomen esta corto lo se! prometo que el proximo será mas largo! gomen gomen gomeeen!... ^^U y no me maten porque quedó tan abierto -w- todas las respuestas serán respondidas en su debido orden
ToT DEJEN REVIEWS ONEGAI! 9.9 pienso que la historia no les gusta y eso me quita las ganas de escribir! 9.9 se los suplico! ToT VIVO DE REVIEWS! ... hablando de eso tengo hambre mejor termino ya para ir a buscar algo para comer jeje
X3 bueeeno espero les haya gustado! Subire el proximo capitulo cuando pueda! matta neee!
Proximo capítulo: Vongola vs. Varia: Ilusión vs. Ilusión vs. Ilusión
