Lo primero, nunca le dejéis encargado a nadie que os suba y revise un capítulo, y menos si tu amiga es tonta entera… Esto viene a que le encargué a una amiga que me lo subiera y revisara y solo se dedicó a subirlo y blablabla.

Por cierto, en el 1º cap. Comenté que Kath tenía veintiún años, pues no, son treinta y uno.

Muchas gracias por los reviews, me hacen ilusión y eso.

Bueno pues como comenté, este será el penúltimo capítulo de este fic hasta que comience la nueva temporada en Octubre. Y diréis: 'Ah es que es mucho tiempo hyudftdfxwetgfwexgf'. NO PREOCUPARSE. Seguiré con el otro que también mola. Y dicho esto, capítulo 9.

Capítulo 9. The Revengers.

Ahí estabámos, todos estratégicamente colocados para lograr rechazar al grupo del Gobernador. Realmente íbamos a ciegas pues no sabíamos a ciencia cierta cuantos eran ni que armas usarían.

No sé cuanto tiempo pasó quizá dos horas, cuando una flota de coches echó abajo las verjas de la prisión y dispararon contra las torres. Una vez dentro nosotros podíamos verles entrar pero teníamos una sorpresa para ellos dentro del edificio.

Hicimos explotar unas cuantas granadas de humo lo que hizo que las alarmas se disparasen y como consecuencia los caminantes, atraídos por el ruido, se apresuraran a por ellos.

Cuando dieron la vuelta para salir Maggie y Glenn estaban fuera esperando para dispararles, finalmente conseguimos rechazar el ataque del Gobernador.

Después de asegurarnos de que se fueran nos reunimos todos de nuevo.

-Tenemos que ir a Woodbury, no podemos esperar a que vuelva a atacar-. Rick nos hablaba a nosotros, los que podíamos luchar. Entonces Carl se acercó.

-Yo iré-. Nos giramos a ver al niño sujetando un arma. Rick le miró.

-No, no puedes venir, es peligroso, no sabemos cuando van a volver-.

-Me da igual-. Rick suspiró dando una vuelta sobre sí mismo y dejó de discutir. –He matado a uno de sus soldados-. Rick le miró sorprendido.

-Era un niño, un niño asustado que buscaba huir-. Hershel apartó a Rick de nosotros para comentarle el apunte.

-Él ha dicho que fue en defensa propia-.

-No es cierto-. Rick no respondió solo asintió y se fue con Carl a hablar.

Unos minutos después Rick nos informó de que iríamos a Woodbury. Maggie y glenn se quedarían por si volvían.

-¿Estás en condiciones para ir?-. Solo asentí a Rick y él me señaló el costado de mi camiseta manchado de sangre. Daryl me miró y revisó la herida.

-Se han saltado los puntos, no creo que debas ir-.

-Voy a ir, le diré a Hershel que me cosa de nuevo y ya está-. Salí rápido en dirección a la prisión buscando al hombre. En eso que Rick miró a Daryl como diciendo: 'Convéncela de que se quede'. Él solo asintió y salió detrás de mi.

Cuando llegué a la puerta me agarré al marco de la puerta agarrándome el costado, era un dolor realmente insoportable, me levanté la camiseta y evalué la herida, tenía mala pinta pero, por mis cojones que iba a ir.

Suspiré y cambié la expresión al entrar. Me apresuré a llegar hasta él.

-¿Puedes coserme la herida? Tenemos que irnos-. Le miré con autoridad.

-Déjame ver-. Me levanté la camiseta un poco por ese lado y vi su expresión. Negó. –Tiene mal aspecto, se han saltado todos los puntos, no creo que debas ir, ni hacer esfuerzos-. Bufé.

-No me importa, solo cósela-. Él hombre no discutió y accedió a mis deseos. La verdad es que sin anestesia era un tanto jodido, llegó un momento en el que no pude disimular mi cara de dolor.

-Trata de ser razonable niña, no estás en condiciones-. Estaba apoyada contra la mesa con la cabeza entre las manos, seguí en esa posición y negué, había comenzado a sudar y todo. Oí la puerta, era Daryl, seguro.

-Estoy bien, solo es que me molesta un poco el tema de que me cosan una herida sin anestesia, eso es todo-. Me incorporé un poco intentando hacer notar que estaba bien. Noté una mano sobre mi hombro. Suspiré.

-Kath, no estás bien joder… quédate-. Hershel terminó y me apretó bien las vendas.

-Considera la opción, disculpad-. Me dedicó una sonrisa y se fue a lavarse las manos.

-Y una mierda…-. Sonreí y entonces Daryl me miró serio.

-Haz lo que quieras, pero no quiero cargar todo el puto camino contigo-. Elevé una ceja y le miré.

-Por supuesto que haré lo que quiera, gracias por tu consideración, cariño-. Sonreí levemente y me puse la chaqueta para salir fuera. Me detuvo.

-Escúchame joder. No quiero que te maten, ni que te hagas más daño-. Oh, que mono. No había conseguido detenerme siendo borde y ahora lo intentaba siendo adorable… Le tenía calado y él lo sabía.

-No eres mi padre, no eres mi hermano, ¿por qué coño te preocupas tanto, joder?-. Estaba intentando provocar la situación.

-Pues porque…-. No sé por qué demonios lo hice pero le besé, tengo que reconocer que desde que me desperté estábamos demasiado cariñosos y eso me ponía nerviosa, me gustaba pero me chocaba bastante porque nunca habíamos sido así.

Él solo me besó y de nuevo fue diferente. Era un beso tierno, con cariño, casi romántico. Me separé.

-¿Qué coño está pasando?-. Me miró perplejo y salió dando un portazo, bufé y salí detrás de él dispuesta a ir con ellos.

Evidentemente lo conseguí. No crucé palabra con Daryl.

Entonces llegamos a un punto en que vimos un montñon de cadáveres y un par de caminantes en medio de la carretera. Nos cargamos a esos hijos de puta cuando nos giramos a Daryl que acababa de asustarse.

Había una chica en uno de los camiones que nos explicó que el Gobernador había hecho eso cuando todos se negaron a volver a la prisión.

Caminamos con ella hasta Woodbury. Yo no me había quejado en todo el camino, pese a llevar dos fusiles colgados rozándome la herida todo el rato.

Podía notar la mirada de los del grupo sobre mí, esperando que me desplomara o me muriese por el camino. Já. Pues no, no iban a verlo, aguanté todo lo que pude hasta que noté un calor húmedo. 'Mierda'. Disimuladamente eché un vistazo y de nuevo estaba sangrando. Era un dolor punzante y pese a evitar hacerlo notar, el hecho que fueran más adelantados y un leve gemido de dolor que se me escapó me delató.

Cuando se giraron, yo solo continué como si nada.

Al llegar a la puerta, dos soldados, nos dieron la bienvenida disparando, cuando la tía que nos encontramos salió, al parecer les conocía. Realmente nos evitó las balas en el culo y el mal rato.

Cuando hablaron de lo que había pasado nos dejaron entrar comentando que el hijo de puta del Gobernador no había vuelto todavía.

Rick les dijo que Andrea nunca había llegado a la prisión, acabamos deduciendo que seguía en el pueblo así que, guiándonos de nuestra última excursión, nos metimos en uno de los edificios.

Bingo.

Llegamos y vimos un charco de sangre saliendo por debajo de la puerta, miré a Michonne ambas nos temíamos lo peor. Rick y Daryl se prepararon para abrir la puerta.

Vimos al ayudante del Gobernador, un tal Milton, tirado en el suelo parecía que se había transformado. Y luego a Andrea… eso fue lo peor.

Estaba recostada contra la pared. Michonne corrió a socorrerla pero era tarde, tenía fiebre y bueno, nos mostró que había sido mordida por Milton, me acerqué a despedirme de ella y salí de la estancia junto con Daryl y los demás, dentro solo estaban ellas dos.

Me encontraba mal, mareada, no sentía el dolor de mi herida, solo podía ver el charco de sangre de Andrea.

Enterré mi cara entre las manos y suspiré. Miré a un lado y vi a Daryl.

Estaba como yo. Me acerqué y le abracé. Él me correspondió y entonces se oyó el disparo. No pude evitar sollozar, Daryl me abrazó más fuerte lo que me hizo quejarme levemente, él tocó mi herida y notó que de nuevo sangraba.

Finalmente llegamos a la prisión con un grupo de supervivientes del pueblo en un autobús. Cuando se alojaron todos en otro pabellón que estaba ya limpio, nuestro grupo se reunió, el único que parecía no estar contento era Carl. Nadie le dio demasiada importancia, después de curarme la herida de nuevo me fui a la cama.

Estaba casi dormida cuando noté que alguien se sentaba en el borde de mi cama. Pensñe que era Daryl.

-Muchas gracias por todo, de verdad-. Era Rick, solo negué.

-No es nada, solo quería ayudar a mi grupo, mi familia-. Él sonrió y me besó la frente.

-Descansa-. Salió dedicándome otra sonrisa.

Entonces entró Daryl.

-Es porque… te…-. Le corté a mitad de la frase.

-¿De qué me hablas?-. Me incorporé y lo entendí. –No lo digas… sé que no es eso-.

-Si es eso, ¿tienes miedo de que sea así contigo?-. Negué. -¿Entonces?-.

-Me choca que me digas esto ahora-.

-No he tenido más oportunidades-.

-¿Qué? Te conozco desde los diez años, ¿han pasado veinticuatro años y nunca te habías dado cuenta?-.

-Soy mayor que tú-.

-¿Y eso es una excusa? Vaya mierda de excusa, puedes hacerlo mejor-.

-Tu padre me hubiera matado-.

-¿Por tres putos años?-.

-No, joder, por ser quien soy-.

-Tu padre y el mío eran amigos-.

-… Esto no es de ahora. Hacía tiempo que lo… sentía-.

Solo asentí.

-Yo… también-.

-¿En serio?-. Asentí y él sonrió.

-Entonces… ¿somos algo?-. Él no respondió inmediatamente.

-Supongo que si-.

CONTINUARÁ…