.-School Days-.

By: Sumeragi-chan

"Este capítulo va dedicado exclusivamente a Saki-uzumaki, Vegen Isennawa, adrifernan19, Xoa_Kag, , Jedah Sparda, YASNyoko1, Diabolik, Tary Nagisa, HimeHime, y lin, quienes continúan leyéndome y por los que continuaré escribiendo.

Muchísimas Gracias."

Capítulo X: "Join to the investigationsquare"

- ¿Por qué habría de hacer una fiesta? – pregunta Ryuuzaki sentado en el patio de la preparatoria.

- En honor a tu victoria presidencial, ¿tal vez? – indica Light a su lado observándolo.

- No. No me interesan esas cosas, Light.

- A mí tampoco, Ryuuzaki. Pero tienes que darles algo, sólo así te seguirán apoyando.

- ¿Y el hecho de que haya logrado mejorar un poco la cafetería no los impulsaría a hacerlo?

- Precisamente por eso deberías dar uno. Para ellos no es suficiente lograr las cosas, sino gozarlas.

- Esas cosas me traen sin cuidado, Light. No pienso dejar entrar a un montón de adolescentes alocados en mi casa sólo porque fui elegido presidente.

- Vale. Entiendo. Sólo era una sugerencia, de todas formas.

- ¿Una sugerencia tuya, Light?

El pelinegro se gira hacia él con el indiscutible pulgar en los labios. El japonés lo observa un momento y desvía su mirada al frente.

- No, no es exactamente mía, Ryuuzaki.

- Lo sabía, aunque no entiendo porqué les haces caso a unos cuantos imbéciles como esos.

- No son imbéciles, Ryuuzaki. Ellos también tienen sus fuertes.

- Como sea, Light. Me retiro.

El inglés se levanta y comienza a alejarse a paso ligero hacia el otro extremo del parque. El castaño lo sigue con la mirada hasta ver que Misa se dirigía hacia él por el mismo camino, sin embargo al llegar a la altura del pelinegro se detiene e intercambian un par de palabras inaudibles para Light. Al rato la joven rubia lanza una mueca de indignación y le brinda a Ryuuzaki un bofetada limpia en la mejilla. Los dos continúan su camino en direcciones opuestas al mismo tiempo.

- Light, te estaba buscando – indica la rubia al llegar con su novio.

- ¿Qué pasó allá? – inquiere el japonés mirando todavía al inglés.

- Ese pervertido de Ryuuga Hideki me invitó a su casa para celebrar su campaña.

- ¿Y lo golpeaste por eso?

- Sólo me invitaba a mí, y por la cara que tenía no quería imaginar lo que tenía planeado para los dos.

El castaño se ríe por lo bajo y comienza a levantarse.

- ¿No te quedarás aquí un momento? – pregunta Misa que se había sentado a su lado.

- No. Creo que prefiero caminar un poco.

- Misa irá contigo – la rubia se levanta también.

- No… Misa, creí que habíamos hablado de esto.

La joven lo mira unos instantes apenada pero cede.

- Sí, Light. Lo siento – se disculpa mientras volvía a sentarse.

Light se retira hacia los baños, pero al entrar escucha a alguien hablando.

- Sí, ¿qué ves en esa vitrina?

Era la voz del pelinegro, aunque no lo veía cerca.

- Menciona todos los que hay y si alguno te parece diferente o inusual.

¿Le estaba dando instrucciones a alguien? El japonés se asoma un poco más y comprueba que el pelinegro se hallaba en una de las cabinas cerradas.

- Sabemos que le gusta dejar ángeles en sus escenas, tiene que haber uno cerca.

¿Ángeles? ¿Dónde había escuchado eso antes? Light comienza a hacer memoria hasta que recuerda que hace unos días un nuevo asesino serial había aparecido en París. Según los investigadores, había dejado una tarjeta de presentación en su primera muerta, afirmando que era un ángel que castigaba a los infieles. Luego de eso había habido más asesinatos, pero no había nada que probara su conexión.

- Bien. Tómale unas fotos y llévatelo. Regresa al departamento.

Ryuuzaki sale del cubículo y entonces se encuentra de frente con Yagami Light.

- ¿Otro crimen resuelto, Ryuuzaki? – pregunta el castaño cruzado de manos.

- ¿De qué estás hablando, Light? – el pelinegro se gira al lavamanos guardando rápidamente un celular en el bolsillo.

- Vamos, no me creerás así de ingenuo, ¿no? Sé lo que haces a espaldas de tu abuelo.

- ¿Por qué supones que mi abuelo no lo sabe?

- Porque eres cuidadoso en tu propia casa con la información.

- …

- ¿Cómo…? ¿Por qué…?

- Eso no es de tu incumbencia, Light.

- Si no quieres que se lo diga a tu abuelo, será mejor que me cuentes todo el asunto.

Ambos jóvenes intercambian miradas un tanto hostiles, pero pronto el inglés se limita a continuar lavándose las manos y hablar.

- No puedes decirle nada de esto a mi abuelo. No hasta que sea cien por ciento seguro.

- Así que ésta es la manera de independizarte que comentaste alguna vez.

- Sí, es ésta.

- Resuelves casos internacionales desde un celular en una preparatoria en Japón. No veo cómo podrías ser más experto en algo.

- Aún no logro obtener los casos que de verdad me interesan. Esos están fuera de mi alcance.

- Pero los que sí logras conseguir los resuelves en dos días, ¿no?

- Lo haría mucho más rápido de tener equipo y tiempo adecuados.

- Tienes a un hombre trabajando en esos lugares también. Muy útil.

- Sería mejor tener a más, o ir por mí mismo a cada una de las escenas.

- Bueno, ya sabemos el cómo. Ahora dime el por qué.

- Por lo mismo que tú sientes Light, el deseo de cambiar el mundo.

- ¿Justicia?

- Justicia.

- Ya entiendo, aunque tenemos métodos diferentes a seguir, según creo.

- Sí.

- De todas formas, hay algo más que te impulsa a todo esto, ¿cierto?

- …

- Dime, Ryuuzaki. ¿Qué es?

- Eso ya no es…

- ¿Tiene que ver con Lance Lawliet?

El pelinegro lo observa nos instantes, soprendido.

- Mi padre es el jefe de policía, como sabrás. Tengo acceso a su computador cada vez que no está. Sé que los crímenes resueltos por ti son enviados mediante la única sigla de L, y que hace algún tiempo hubo un hombre que también se hacía conocer mediante esa sigla.

- ¿Y tú crees que quiero ser como ese hombre?

- ¿Me equivoco?

- Yo quiero ser más, Light. Ese hombre era formidable, pero terminó muriendo a una edad temprana, según entiendo. Yo quiero ser algo más.

- El nuevo y mejorado L. ¿Qué vínculo guardas con ese hombre?

- ¿Qué te hace pensar que guardo algún vínculo?

- El motivo por el que haces todo esto, Ryuuzaki. Te aseguro que no eres el único que admira a ese hombre, pero sí el único que ha llegado tan lejos en seguir su camino.

- La verdad no tengo ningún vínculo con él, pero algo me dice que es mi deber hacerlo de todas formas. Creo que… ese hombre descubrió al asesino de…

- ¿De quién?

El pelinegro guarda silencio durante un rato. Estaba hablando demasiado.

- El punto es, que mi carrera como detective se ve fructuosa y prometedora. El problema es que no se lo puedo decir a mi abuelo, porque soy el heredero de las industrias Wammy, y eso me haría ser todo lo opuesto a lo que él y todos esperan de mí.

- Entiendo a lo que te refieres, Ryuuzaki. No voy a decir nada.

- Gracias.

El inglés se dirige a la salida del baño cuando el castaño vuelve a hablar.

- Quiero ayudarte, Ryuuzaki. Quiero formar parte de eso.

- Light, entiendo que estás atrapado en este mundo y en tu propia perfección, pero no es el momento de aventurarte a algo así.

- Créeme, Ryuuzaki. He esperado por algo así toda mi vida.

- Eso no justifica que te unas a mi empresa.

- ¿Y si sólo ayudara? Yo también cuento con información por mi padre. Podría serte útil en algún momento.

- No lo sé, Light. Esto ya es arriesgado de por sí solo. Expandirlo no es precisamente la solución.

- Puede que no, Ryuuzaki, pero ¿qué diferencia hay con ser tres en vez de dos? Dijiste que sería mejor tener más hombres trabajando. ¿Por qué no yo? Después de todo, somos iguales.

En la tarde, el pelinegro se hallaba en su computador, resolviendo el caso del ángel en París, sin embargo inquieto e inseguro con lo que debería hacer con el japonés.

- ¿Qué ocurre? – comenzó a escribir Jack en el chat.

- Lo de siempre – contesta el futuro detective.

- No. Estás callado de lo usual, y te estás tardando más. No has escrito esta semana, algo te tiene preocupado, más que lo de siempre.

- Hay alguien que me ha descubierto.

- ¿Qué?

- Un compañero de mi curso sabe lo que hacemos.

- ¿Planea chantajearte con eso?

- No.

- ¿Entonces?

- Quiere formar parte.

- … ¿Y qué le dijiste?

- Todavía no le he respondido.

- ¿Crees que podría ayudarnos?

- Es bastante listo. Creo que sí.

- ¿Entonces le dirás que sí?

- Aún no lo sé.

- Bueno, házmelo saber ¿ok?

- Sí.

- Y dime, ¿alguna novedad en tu curso? No te han golpeado otra vez, ¿cierto?

- No, aunque creo que tratan de volverme popular.

- ¿Ah sí?

- Supongo que me ven como una herramienta.

- Sí.

- ¿Crees que debería hacerlo?

- Sí. Podría ser divertido. Además…

- Podría jugar con ellos un poco.

- Ajá.

- De acuerdo.

- ¿Y cómo van las notas? Ya se acerca el final del semestre. ¿No has olvidado tu apuesta, cierto?

- No, pero creo que tendré que unirme a la obra teatral para asegurarme de no quedar rezagado.

- ¿Obra teatral? Cielos, quisiera verlo.

- Por cierto, ese compañero con el que hice la apuesta, es el mismo que quiere unírsenos.

- Ah, entiendo. Supongo que sí es listo entonces, para hacerte la competencia en intelecto.

- Sí. Debo irme ahora.

- ¿Te ha escrito ya Watari?

- … No. Adiós.

El pelinegro se desconecta y apaga el monitor.

"No lo ha hecho".

Al día siguiente, se dirige al teatro para probar suerte. Ahí se encuentra con Light.

- ¿Ya decidiste participar en la obra?

- Sí – contesta Ryuuzaki – Pero creo que las audiciones ya terminaron, ¿no?

- Sí, pero descuida. Te conseguimos un papel.

- ¿Qué?

- Estarás en la obra.

- Muchas gracias.

- ¿Ya hablaste con tu compañero?

- Sí.

- ¿Y bien?

El pelinegro suspira cansado.

- De acuerdo. Tú ganas – confirma.

- ¿Estoy dentro?

- Sí.

- Muchas gracias, Ryuuzaki.

- Sí.

Ambos llegan hasta la directora, que sería la profesora de literatura, Ochibara, quién estaba inaugurando las prácticas teatrales y entregando libretos a cada uno de los participantes.

- Me alegra mucho que hayan elegido una obra mía – decía Ochibara ilusionada – Les prometo ayudarlos en todo lo que necesiten, nada más, ¡exprésense!

- ¿Cuál es la obra, Light? – cuestiona el inglés por lo bajo.

- Una que escribió Ochibara. Trata sobre vampiros.

Notas de Sume-chan: Hi! Perdón el retraso n-nU Espero les haya gustado.

Aprovecho para informar que estaré de viaje hasta el 23 de enero, y no podré actualizar hasta entonces. Tengan paciencia y quién sabe. Tal vez los sorprenda con un capi más antes de irme o en mi mismo viaje. Iré a Buenos Aires! Deséenme suerte!

Agradesco todos los reviews dejados, lo aprecio mucho, de verdad. Como siempre click en la barra de abajo para dejar uno n-n

Emocionados por la obra? En eso sí trabajaré en mi viaje XD

Sin más que decir:

Es un placer entretenerlos!