¡Cuanta demora por dios! Me supere en mis récords de tardanzas.
Siento mucho haber dejado colgado este fics pero tengo muy buenas excusas para que me perdonen, pero eso será después, por ahora los dejare leer en paz.
Lo único que tengo para decir es que rurouni kenshin no es mío y que escribo todo esto por pura diversión, sin mas, aquí les presento el capitulo diez.
-diálogos-
-"pensamientos"-
%%%%%%%%%%% cambio de escena.
Capitulo diez: Venciendo ataduras.
La pelota roja con la que jugaban Ayame y Zusume rodaba por todo el patio, las niñas se encontraban tan concentradas que no les importo que su amado hermano Ken este sentado todo estático, sin moverse hace como una hora en el pasillo del dojo supuestamente cuidándolas .Pero no se le podía hachar la culpa al pobre pelirrojo de que el día de hoy este tan distraído ya que estaba hecho un mar de confusión. Estos últimos días había sido una batalla infernal contra sus problemáticos sentimientos, se estaba empezando a sentir inútil, impotente y el doble de inseguro que antes.
Se podía decir que su situación con Kaoru había mejorado, ella lo miraba directamente, le sonreía con frecuencia, podían charlar con mas confianza que antes, incluso ella se había vuelto mas dulce, pero aun así, todavía pasaba mas tiempo con el odioso de Kieta que con el. Por ejemplo hoy, habían desayunado deprisa y habían salido a comprar quien sabe que cosas los dos muy sonrientes mientras el se quedaba al cuidado de las niñas. Solo había recibido un "adiós" desde el portón y un ademán de mano por parte de Kaoru, eso era fatal para el.
Kenshin trago aire y lo fue soltando en un trágico suspiro. No podía estar tranquilo, se sentía peor que antes y todo por culpa de dos conversaciones que lo habían trastornado en estos días , todo comenzó cuando Kaoru les había dado la "fantástica noticia" de que Kieta se quedaría un par de días mas porque habían asuntos que resolver y muchas cosas mas para comprar. Y después sano había comenzado a comportarse extraño.
Esa había sido la primera conversación que marco el punto en su vida.
Kenshin había pensado que era otro discurso mas por parte de sano en donde le decía que tenia que comportarse como un hombre, que tomara valor y que pidiera la mano de Kaoru, pero había algo mas y kenshin lo noto inmediatamente cuando vio ese brillo y convicción en los ojos del castaño.
Sus sospechas llegaron cuando Sanosuke toco un tema nuevo, un tema que a kenshin le helo la sangre -"Kaoru no te va a esperar"- aun recordaba el impacto que causo esas palabras-"ya es demasiada injusticia con ella, no se lo merece"- el pelirrojo solo lo observaba con la boca abierta –" parece que tu esperas a que ella desaparezca de tu vida, ¿pero sabes que? si ella lo hiciera nadie se atrevería a reprochárselo ¡porque nadie se merece desperdiciar su vida por un amor que ni siquiera puedes expresar en palabras!- ese día Sanosuke estaba exaltado-"-¿Qué es lo que planeas?¿extraer todo de ella?¿acabarla y secarla para tu propia satisfacción, para después tenerla quieta y sin vida a tu lado como si fuera un mueble de este dojo?¿de este, tu supuesto hogar?- la determinación con la que hablaba Sanosuke era tanta que incluso kenshin se sentía intimidado –"¡muévete kenshin! ¡Reacciona ya! ¡ Deja de estar acabando con la vida de ambos!"-
-¡hermano Ken!-
Kenshin abrió los ojos apenas unos segundos antes de que la pelota chocara contra su frente despeinando su largo flequillo. El golpe no le había dolido en lo absoluto, es mas, había parecido como una pequeña palmada, amablemente les devolvió la pelota a las niñas que se disculparon con el, kenshin les dijo que no había problema y que siguieran jugando.
En realidad estaba agradecido de la distracción porque cada vez que se acordaba de las palabras de sano, sentía ganas de llorar. ¿Será que había llegado la hora de decidirse y tomar las riendas de su futuro? ¿Como saberlo? ¿¡Como saberlo! Estaba tan confundido y sentía tanto miedo por las consecuencias ¿y si no podía controlar la situación? ¿Y si salía todo mal? Pero al mismo tiempo… ¿como seria no ser amado por Kaoru? ¿Cómo podría vivir sin verla? ¿¡Y si realmente se iba! Pensar en eso le daba miedo, pero de algo si estaba seguro, algo que no debía preguntarse para saber la respuesta, el amaba a Kaoru Kamiya, la amaba mas que nadie y estaba seguro que jamás podrían sacarle ese amor del corazón, ni siquiera si le llegaran a quitar la vida.
-hermano Ken, tengo hambre-
-yo también ¿a que hora vamos a comer?- Ayame y Zusume estaban paradas frente a el con una carita de pena que a kenshin le hizo sonreír de ternura. Se sintió mal por ser descuidado con las niñas y tenerlas de hambre. Puso fin a su castigo mental para cocinar el almuerzo, aunque se preguntaba si es que alguien se dignaría en venir a comer.
-lo siento niñas, pero ahora mismo les preparare unos onigiris ¿que les parece?- las niñas asintieron felices de la vida, los onigiris de kenshin eran espectaculares además siempre les daba formas divertidas, de seguro iba a ser un almuerzo muy rico.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Había pasado como una hora y las niñas se encontraban comiendo en el pasillo del dojo mientras kenshin las vigilaba desde la cocina, el seguía modelando onigiris para los integrantes de esa casa que no aparecían desde un buen rato. Amasaba el arroz y les daba forma triangular como todo un profesional pero sus movimientos eran mecánicos y sin ningún tipo de entusiasmo, las palabras de sano le seguían dando vuelta en la cabeza, pero una nueva preocupación llego a el , y se trataba nada mas ni nada menos que la segunda conversación que había marcado otro punto en su vida, aunque mas que punto, había sido una mancha porque las palabras que le dijo Kieta casi lo matan y no es por los cien sentimientos encontrados que tuvo en ese momento, si no por lo seguro que se veía al decirlas, es que prácticamente le había dicho que si estaba interesado en Kaoru y lo peor de lo peor ¡es que ella también en el!.
No podía negar que en ese tiempo Kieta se había esforzado en caerle bien a todo el mundo, pero por cuestiones muy obvias el no podía tenerle ese agrado que Kaoru insistía en preguntar si existía. Es que le molestaba esa preocupación que sentía por ella, creía que se metía en asuntos que no le concernían y ahora confirmaba el porque. Hace dos noches había comenzado su calvario, hace dos noches en medio de esa cocina Kieta se había vuelto su verdugo.
%%%%FLASH BACK%%%%%
Era de noche en el dojo y después de cenar y charlar, cada integrante se fue marchando a descansar dejando solo a kenshin para que terminara de ordenar y limpiar la cocina. El pelirrojo realizaba su tarea calmado y sin apresurarse pensando en lo que le había dicho sano la mañana anterior cuando sintió pasos detrás de él. Girándose para ver quien era se dio con la sorpresa que era Kieta.
El chico muy amablemente se ofreció a ayudarlo y antes de escuchar respuesta, ya tenia en sus manos los platos y los colocaba en un aparador de madera oscura y vieja.
Haciendo un ademán como agradecimiento kenshin volvió a su tarea de limpiar las cenizas de la cocina y tubo oportunidad de darle la espalda al chico que parloteaba de muchas cosas.
Kieta era lo suficientemente listo como para darse cuenta cuando lo querían ignorar y el pelirrojo lo estaba haciendo magníficamente, pero el no se había metido a la cocina para observarle la espalada, ni porque amara ordenar platos. Su principal meta era conocer al pelirrojo, ya estaba cansado de oír cosas de el, prefería arriesgarse y conocerlo personalmente, no le caía mal, de eso estaba mas que seguro y si se lo proponía estaba convencido de que llegarían a ser amigos pero como iba ahora, lejos estaba de lograrlo. Había tratado de hablarle de muchos temas pero por todo recibía lo mismo, simples monosílabos, así que prefirió tocar un tema bastante delicado, no por maldad, si no para ver si conseguía información.
-sabe, Sr. Himura que me esta empezando a preocupar Kaoru-
En los mismos instantes en que Kieta terminaba la oración, kenshin giraba la cabeza y lo miraba con el ceño fruncido -¿Le pasa algo a la Srta. Kaoru?-
Kieta sonrío internamente ahora seria el que no lo miraría para mantenerlo curioso – en estos momentos no, pero quizás en un poco de tiempo mas, ella llegue a sufrir-
Kenshin no había cambiado de semblante ni de posición- ¿porque?-
-porque va a quedarse sola-
Kenshin se sorprendió-¿ella le dijo eso?-
-No, pero es fácil predecirlo, ustedes…- dijo refiriéndose a todos los del dojo- tendrán que irse algún día, seguir sus caminos –
-la Srta. Kaoru sabe que somos sus amigos, jamás la dejaríamos sola-
-eso podrá decirlo usted- Kieta miraba con fingido detenimiento una tacita que tenia un grabado extraño-pero no creo que Sanosuke ni Yahiko piensen igual- Kieta guardo la taza pero seguía sin mirar a kenshin, era la forma de darse importancia según el- Sanosuke y Yahiko son jóvenes y querrán explorar sus propias vidas y no creo que en sus planes este llevar a Kaoru a cuestas-
-esta hablando como si la Srta. Kaoru fuera un estorbo-
-claro que no lo es, es más, Kaoru es de lo mas agradable pero siempre debemos seguir nuestro propia camino, amenos que queramos compartir nuestra vida con alguien-
-la Srta. Kaoru se echaría a llorar al escuchar como habla-
-¿Por qué? Si ella lo sabe perfectamente, no debería subestimarla Sr. Himura, Kaoru sabe que algún día todos se irán pero por ahora prefiere ser feliz disfrutando lo que tiene. No podemos culparla de que no quiera demostrar el pánico que le produce saber que se quedara sola-
-La Srta. Kaoru tiene muchas personas a su alrededor, jamás podría quedarse sola, además yo seguiré siendo su compañía-
-¿Por cuánto tiempo?- la voz de Kieta se volvía cada vez mas irónica, le estaba agradando lo que estaba escuchando- porque yo no creo que usted se quede para siempre Sr. Himura ¿o acaso…- Kieta giro la cabezo y por primera vez miro fijamente a kenshin- usted promete quedarse para siempre al lado de ella?-
En esos momentos kenshin se moría por decir que si, pero la verdad es que todavía no sabia que seria de su vida. Kieta noto esto pero no se sorprendió, entendía que el pelirrojo todavía se sentía inseguro, así que siguió tratando de explorar terreno- si usted me dice que si, me estaría mintiendo-
Kenshin pasó de la seriedad al asombro.
-porque quedarse a su lado seria demasiado sacrificio para un simple amigo ¿no le parece?
-joven Kieta, ¿debo suponer que estar al lado de la Srta. Kaoru es un sacrificio? ¿Eso es lo que me esta queriendo decir?- la voz de kenshin se iba tornando profunda.
Kieta resoplo-claro que no, pero ¿acaso usted no desea tener una familia?¿progresar en la vida?¿conseguirse una compañera?- la meta de Kieta era hacer que kenshin reconozca que sentía algo tan profundo por Kaoru como para estar con ella hasta el ultimo día de su vida, por eso cada vez mas metía un poco de presión.
Kenshin estaba en un dilema, no sabia porque pero tenia el presentimiento de que Kieta estaba buscando algo con esta extraña e incomoda conversación, cada vez le ponía entre las cuerdas con cada una de sus preguntas. Por ejemplo esta ultima, no sabia muy bien que contestar, no era por que no supiera que decir, sino a quien se lo estaba diciendo, no le gustaba contar mucho de su vida y menos al tipo que le tenia cierta hostilidad. Así que dijo lo primero que se le ocurrió.
-no hace falta que deje a la Srta. Kaoru para poder tener todo lo que usted dice-
A Kieta por poco se le cae la boca al piso ¿Qué había escuchado?-¡¿Queee? Y ¿Cómo planea hacerlo? ¿Metiendo a Kaoru en el medio de su relación?-
Ahora al que casi se le cae la boca al piso fue a kenshin-¿en mi relación? ¿La Srta. Kaoru en el medio?..-al pelirrojo se le cruzaron las ideas porque no entendía nada, mientras que en el otro extremo Kieta estaba que soltaba chispas , ¿acaso el pelirrojo había querido decir que Kaoru iba a ser solo su amante?.
-¡Sr. Himura, Kaoru tiene que casarse!-
El cruce de ideas que tenia el pobre de kenshin se esfumaron al escuchar esta oración , no pudo mas que levantar la mirada y clavarla en Kieta sin entender demasiado a lo que el otro se refería- ¿casarse?-
Kieta se quedo mirando al pelirrojo y al ver que lo miraba como un retrasado mental, cayo en cuenta de que había sacado conclusiones muy deprisa, ¿pero que clase de hombre era este que no sabia expresarse correctamente? - este….- no sabia que decir, se sentía avergonzado, para colmo kenshin lo miraba ahora serio y sentía que se le estrujaban las tripas- creo que eso seria lo mejor para ella, aseguraría su futuro- dijo como salida.
-¿con quien?- esta vez a kenshin no se le cruzaron las ideas pero ni de chiste, estaba muy concentrado en las cosas que decía el chico que estaba parado frente suyo, algo iba mal, pero el seria paciente, muy paciente hasta que su sangre se lo permitiera.
-con quien le convenga- contesto Kieta encogiendo los hombros.
-será con quien ella quiera- le corrigió kenshin, que tenia la mirada fría.
El chico lo miro profundamente y sonrío –sabe que pensamos igual, ella se casara con el hombre que quiera, es lo mas justo-
Kenshin estaba confundido y muy sorprendido, miraba a Kieta y lo veía un poco nervioso, esta conversación había tomado un giro inesperado- ¿porque esta nervioso?- kenshin apretó los puños, su retorcida cabeza estaba empezando a maquinar algunas razones de porque los nervios y había una en especial, donde la Srta. Kaoru estaba muy involucrada.
Que mejor motivo para hablar de matrimonio y de que Kaoru asegure su futuro, si este era el principal motivo de este idiota. Ahora estaba todo claro, ¡el se quería casar con Kaoru! - ¡responda! ¿¡Porque esta tan nervioso!-
Kieta se enderezo por el susto, kenshin había alzado la voz de forma inesperada y para colmo le preguntaba porque estaba nervioso ¡maldición! No era de hombres decirle que su mirada lo perturbaba y no era porque sea un amante de los ojos violetas ¡ni que dios lo quiera! Pero es que se veía tan escalofriante que uno no podía evitar sentir nervios….o mejor dicho, miedo.
-¿nervioso?- trato de fingir inocencia- no estoy nervioso-
-¿porque esta tan interesado en que la Srta. Kaoru se case?- kenshin seguía atacando con preguntas, quería confirmar su sospechas.
-ya se lo dije Sr. Himura, quiero que Kaoru no se quede sola, además, va a ser feliz formando su propia familia y demás cosas. Usted ya sabe como son las muchachas, siempre soñando con casarse y creo que Kaoru no es la excepción- término con una gran sonrisa.
-eso es decisión únicamente de la Srta. Kaoru, nadie se mete en ese aspecto de su vida-
-pues yo si- dijo orgulloso- porque soy el mas cercano a Kaoru, pero a pesar de eso yo no tendría suerte y estaba pensando en que usted hable con ella. Kaoru siente un cariño inmenso por usted y parece tenerle cierto favoritismo también- Kieta había querido hacerle saber al pelirrojo que el era mas que importante en el corazón de Kaoru, pero lo que vino a continuación lo dejo helado.
-¿y eso le molesta?- Kenshin se planto totalmente recto frente a Kieta, a pesar de su poca estatura, podía hacer presencia con solo estar erguido.
Kieta lo miro sorprendido sin saber que contestar – ¿perdón?- pregunto confundido.
-no lo niegue…-kenshin endureció la mirada con tanta fuerza que paso de escalofriante a terrorífico- usted quiere casarse con la Srta. Kaoru-
-¿¡queee!- Kieta casi se cae de costado cuando escucho las palabras de kenshin- ¿usted esta loco?-
Kenshin no contestaba nada, simplemente miraba y miraba a Kieta a los ojos tratando de descifrarlo pero no se podía y esto lo irrito de peor manera- joven Kieta, le pido que deje en paz a la Srta. Kaoru-
Aunque el pedido había sido relativamente amable, sentir su nombre pronunciado con tanta dureza le provoco escalofríos pero a la misma vez curiosidad- ¿que la deje en paz? ¿La estoy molestando? – Hizo una pausa-¿Y se puede saber quien me lo esta pidiendo?...- se irrito con la actitud de kenshin pero este chico se estaba metiendo en problemas y graves- no tiene derecho alguno , no se aproveche de la confianza-reclamo pensando que el pelirrojo se estaba tomando muchos atrevimientos.
-¡usted es el maldito aprovechado! Vino aquí haciéndose el amigo para luego tener oportunidad de confundir a una persona tan inocente como la Srta. Kaoru, ¡por eso le exijo que se aleje de ella y que se valla ahora mismo!- kenshin estaba exasperado, no hacia falta que alzara la voz para que sus palabras resonaran por la vacía cocina, había tomado valor para echar a se tipo, pero aun seguía el gran detalle de que esa no era su casa y el no podía echar ni a los pájaros que se comían los cerezos del árbol del dojo.
Kieta estaba entre reír o enojarse, se sentía raro porque toda una mezcla de emociones era lo que tenia, se sentía raro porque se había dado cuenta que el estupido pelirrojo había confundido sus palabras y había terminado creyendo que el, era el que se quería casar con Kaoru. Se llevo una mano a su rostro impactándola para tratar de despejar su mente de la bronca que tenia por darse cuenta de que este pelirrojo, en cosas del amor, era increíblemente lento. Había girado su conversación en tres segundos y ahora el estaba siendo atando por este hombre tan estupido pero a la misma vez tan enamorado.
-mire, creo que nos desviamos demasiado de la conversación…-el muchacho de la gorra no sabia como poner en orden de nuevo la charla entre el y kenshin- pero usted no puede echarme y menos de la casa de Kaoru- Lo malo y lo bueno que tenia Kieta era que no se podía quedar callado ¿no les parece?- se siente con demasiado derecho porque Kaoru se muestra muy dócil con usted, pero debería prestar mas a atención y darse cuenta porque se comporta de esa manera, en vez de aprovecharse de eso-
Kenshin parpadeo un par de veces, ¿este hombre sabia que Kaoru lo quería?- usted nos sabe nada de cómo Kaoru es conmigo, no hable de ella-
-¡Yo puedo hablar de Kaoru si quiero porque la conozco mas que usted!- Kieta estaba enojado. No podía negar que había esperado mucho por una demostración de celos por parte del pelirrojo pero esto había pasado el limite, este tipo se sentía con derecho, poder o autoridad, ya no sabia que nombre darle, con respecto a Kaoru pero no decía el porque, pues si no aceptaba que estaba enamorado no le haría ni el mas mínimo caso, es mas, le daría la contra porque odiaba que se adueñara de esa forma de su amiga- Kaoru esta sufriendo-
Esa oración descoloco a kenshin, pero aun así seguía muy enojado y no podía guardarse su bronca, estaba tan enojado que empezó a tutear a Kieta sin darse cuenta- ella va estar bien porque voy a cuidarla, ya no te metas en su vida. No te necesita-
-"ella quiere que la ames idiota, que se lo demuestres pero no cuidándola"…-Kieta empezó a sentir odio por el pelirrojo, como podía ser tan terco, tan tonto, tan inseguro, ¡ tan cobarde! Pero esta vez no reprocho, no dijo nada, simplemente negó con la cabeza y empezó a reír mirando a kenshin.
-yo jamás te caí bien ¿verdad?-aunque suene a tal, esta pregunta no fue una ironía- y te molesta tanto que este al lado de Kao, que te atreves a echarme y decir muchas idioteces, pero conmigo no es con quien tendrías que hablar…-
Kenshin miro a Kieta sin entender.
-porque no soy yo el que esta al lado de Kaoru, es ella, quien se pone a mi lado- frunció el ceño- ella es la que me busca ¿y sabe porque? – Esta vez si ironizo- porque a pesar de tenerte a ti, que eres el centro de su vida, Kaoru si me necesita-
Golpe bajo.
Eso era totalmente un golpe bajo.
Kenshin seguía mudo, quieto, impasible, destrozado…
-¿y quiere que le diga el porque señor Himura?- Kieta seguía hablando, seguía hiriendo-porque yo le doy cariño, se lo demuestro, yo la escucho, le doy un lugar- el chico hablaba con cierta amargura, era su forma de reprocharle su inepta actitud al pelirrojo y de paso echarle en cara lo que no le entregaba a Kaoru, haber si de una vez por todas se daba cuenta que estaba mal -yo le demuestro que es muy importante para mi su opinión. En pocas palabras señor himura, conmigo encuentra algo diferente-
Kenshin simplemente bajo la mirada, vencido por las palabras cargadas de verdad que dijo Kieta.
-Kaoru no es una niña, es joven si, pero entiende perfectamente las cosas y sus propios sentimientos. Eso es algo grandioso para admirar y no para guardarlo bajo protección ¿para que? ¿Con que fin?- una clarísima indirecta para el espadachín.
Por su parte kenshin no podía decir nada a su defensa. Solo se mantenía cabizbajo escuchando y analizando las palabras, pero Kieta quería otra reacción, quería escucharlo, que hablara, que dijera algo, estaba por hablar cuando kenshin empezó a enderezarse muy lento como si su pelirroja cabeza pesara toneladas.
-ella…- empezó kenshin muy despacio-le dijo que estaba aburrida de...-
-de usted no- Kieta lo dijo con firmeza porque era cierto- pero si de toda esta situación que usted creo-
Algo en kenshin se desvaneció, para el era exactamente lo mismo aburrirse de el o de lo que el creo, no había diferencia.
Kieta lo miro y se sintió miserable, sabia que había tocado un nervio sumamente delicado, el punto débil de kenshin pero es que no había encontrado otra forma de hacerle ver cuales eran sus errores, el no creía en la perfección pero estaba seguro que el pelirrojo no iba perdonarse de nada si se negaba a todo, tenia que arriesgarse a vivir y dejar que Kaoru arriesgue su futuro con el. Sentía que había hecho lo que pudo en esto, desde ahora era únicamente trabajo del pelirrojo actuar y poner fin a tanta atadura.
-hable con ella, yo se lo que usted siente pero no será mi culpa si Kaoru decide irse conmigo- esto clasificaría en una mentirita para meter presión, pero lo que realmente estaba haciendo Kieta era arriesgarse el pellejo porque cuando escucho esto kenshin, inmediatamente dejo de verse miserable y paso a ser el hombre mas amenazante de Japón. Sus ojos se clavaron en Kieta sin piedad. ¿Ósea que Kieta sabia lo que el sentía por Kaoru?
Kieta trato de disimular su nerviosismo ante kenshin y se puso derecho y levanto el mentón – Kaoru se merece lo mejor – dijo dando otra indirecta hacia kenshin – pero no siempre lo mejor trae la felicidad y creo que ambos queremos que ella sea feliz ¿no? Entonces….-
Kenshin espero un "¿porque no se sale del medio y deja a Kaoru para mí?" pero esas no fueron las palabras.
-… ¿que espera para hacerla feliz?…-
Kenshin se sorprendió, tanto, que no sintió a Kieta retirarse hasta que lo vio en el umbral de la puerta pero entonces el chico de la boina se giro y lo miro una vez mas -¿seria capaz de aceptar las consecuencias de su falta de valentía? y con eso me refiero a perder a Kaoru, Sr. Himura- hablo en forma de burla.
Kenshin frunció el ceño. Este tipo era raro, primero daba indicios de querer tener algo romántico con Kaoru y después le decía que el se apresurara a hacerla feliz, realmente no lo entendía por eso había todavía una duda en el , una gran duda.
-¿usted quiere o no, casarse con la Srta. Kaoru?- solo quería escuchar un "no" y entonces quizás empiece a entender a Kieta. Pero el chico de la boina simplemente sonrío y lo miro con picardía en los ojos.
-¿usted como hombre no lo haría?- y sin mas se dio media vuelta y salio por completo de la cocina agradeciendo interiormente haber podido actuar de forma magnifica frente a ese hombre que era terrorífico.
Por su parte kenshin se quedo enojado, el esperaba un si o un no, pero esa respuesta le daba entrada para ambas posibilidad, el si, porque el mismo estaría mejor que dispuesto a casarse con Kaoru pero a la misma vez era un no, porque el tipejo ese no lo había aceptado formalmente. ¡Maldita sea!
Ahora era cuestión de tiempo, de decisión, de valor, de claridad. Pero todas esas cosas sentía que le faltaban al pobre de kenshin, que se quedo solo en medio de la cocina con el alma por los pies tratando de poner en orden sus problemáticos sentimientos.
%%%% FIN FLASH BACK%%%%
Kenshin aplasto entre sus manos un onigiri al recordar esa conversación, de esto había pasado días y el seguía enredado y atado de una forma frustrante.
Maldijo mientras trataba de despegar el arroz aplastado de sus manos y salio de la cocina a tomar aire, siempre que trataba de pensar como era que debía actuar se sentía sofocado. Miro a las niñas y al ver que estaban bien volvió adentro a seguir formando onigiris, a pesar de tanta lucha interna no podía dejar de preguntarse porque era que le resultaba tan difícil llegar a una decisión y la respuesta llego simple y llanamente.
El era un cobarde.
%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%%
Kaoru se encontraba disfrutando de un raspado que Kieta se había ofrecido a comprarle por el intenso calor que había en la ciudad te Tokio, los dos estaban sentados par a par encima de una banquita.
Para Kaoru no había problemas, hasta ahora todo parecía haber tomado un giro inesperado pero sumamente agradable, kenshin era un poco diferente y eso la traía muy feliz, pero Kieta era otro caso.
El muchacho se había sentido incomodo desde esa noche que había hablado con kenshin y no era solo por la forma cortante con la que lo trataba el pelirrojo si no porque le había ocultado esa conversación a Kaoru y eso le traía con cargo de conciencia porque si su amiga se llegaba a enterar las mentiras que el le dijo al enano pelirrojo seguro que lo mataba pero sentía que era hora de decirlo.
-Kaoru…- la llamo suavemente y la chica se giro a verlo al instante – tu idiota pelirrojo cree que quiero casarme contigo-
-¡¿queee?- a la pelinegra casi se le cae el raspado de las manos y Kieta se dio cuenta que no fue la mejor forma de decirle lo que pensaba el idiota pelirrojo -¿¡pero porque piensa algo así!- Kaoru estaba sorprendida y muy curiosa.
-bueno…-Kieta miro al piso, sabia que seria hombre muerto- porque yo se lo dije- se quedo quieto esperando algún golpe pero al no recibir nada miro a su amiga. Kaoru tenia la mirada perdida en el rostro de Kieta y la boca levemente abierta – en realidad se lo di a entender pero no confirme nada. No te preocupes- dijo Kieta optimista.
Kaoru salio de su ensoñación y empezó a hablar lentamente- ¿tu le dijiste que? ¿Y todavía me dices que no me preocupe?- las reacciones volvieron a ella- ¡ ¿estas loco?- grito.
-es que me canso Kaoru, no sabes lo frustrante que es hablar con el cuando se trata de ti, además, el me provoco- se defendió Kieta.
-¡kenshin jamás provoca a alguien!- la muchacha se desespero- ¿sabes lo que hiciste? Ahora kenshin pensara que no lo quiero y se ira del dojo-
-no seas tonta-Kieta hizo una mueca por la exageración de Kaoru- lo que te estoy diciendo paso hace días y tu pelirrojo sigue en tu casa, cálmate.-
Eso no la tranquilizo – ¿pero porque le dijiste eso?- y cayendo en cuentas de una remota posibilidad, ella se alejo de Kieta y lo miro desconfiadamente- ¿acaso eso es verdad?-
-¡ja! ¡Ni sueñes! Tu me atraes tanto como el tofu echado a perder…- la miro serio – créeme, no funcionaria-
-no te preocupes que si te creo…- contesto Kaoru ofendida ¿acaso había dicho tofu echado a perder? No podía creer que la estaba comparando con tofu podrido, pero ahora eso no era su mayor preocupación.
Kieta la vio cambiar de semblante- vamos Kaoru, no te enojes te estaba molestando- le sonrío- tu sabes que te quiero y tienes cualidades excelentes pero ¿amarte? Como que ya es mucho ¿no crees?-
Kaoru volvió a reaccionar- ¡óyeme! ¡Me estas rechazando como si yo te hubiera pedido salir conmigo!-
-jajaja ¿te pareció de esa forma?-Kieta simplemente reía.
Pero Kaoru ni siquiera sonreía y con una cara de completa tristeza quiso volver a preguntar –Kieta…¿porque tu…?- pero no pudo.
El chico la observo unos instantes-vamos Kaoru cálmate, no es tan malo como piensas y como lo hice escuchar- le sonreía conciliadoramente y le acaricio uno de sus hombros-mejor prepárate que te voy a contar todo lo que dijo tu vagabundo pelirrojo y vas a saltar de alegría hasta el cielo-
Kaoru lo miraba con cara de no tener ganas de escuchar, prefería en estos instantes enrollarse en las sabanas de su futón y sentarse a ver como solucionaba todo esto.
Kieta miro a Kaoru y al ver que estaba prestándole atención empezó a hablar emocionado – tu enano pelirrojo me amenazo-
La chica de ojos azules le miro extrañada – ¿y eso va a ser que yo me alegre y llegue al cielo?- dijo irónica.
-no tonta- Kieta negó con la cabeza- kenshin me amenazo porque quiere que me aleje de ti ¿sabes lo que significa? – una enorme sonrisa adorno su rostro- esta empezando a mostrar interés, ¡esta muy celoso!-
-otra vez tu con lo mismo- Kaoru frunció el ceño- yo hubiera sido la primera en darme cuenta si kenshin mostraba interés por mi-
-conociéndolo de seguro que no quiere que te des cuenta y se porta como si no pasara nada , pero la realidad es muy diferente- Keita en cierta forma estaba mas contento que Kaoru , la otra estaba escéptica-en serio Kaoru no te miento-
-no lo se Keita, Kenshin muy difícilmente muestra si algo le afecta-
-¡pero si te estoy diciendo que me amenazo, mujer!- Keita se puso de pie arto de que Kaoru no le creyera-¡yo me estoy jugando el pellejo y tu ahí muy sentada dudando de lo que te estoy diciendo!-
Kaoru al principio se sorprendió por la reacción de Keita y estaba apunto de enojarse pero la situación y las palabras de su amigo le hicieron tanta gracia que comenzó a reír sin darse cuenta – esta bien, esta bien…-dijo una vez dejo de reír. Presiono con ambas manos el pequeño plato donde estaba su raspado, si Keita le estaba diciendo la verdad eso quería decir que kenshin sentía algo mas que una amistad sobre protectora, además, había estado tan lindo estos últimos días que la esperanza estaba volviendo a ella- entonces, kenshin si siente algo por mi…- lo dijo mas para ella que para Keita.
El chico de la boina se volvió a sentar rezongando- te lo dije miles de veces , esta mas que enamorado de ti- se cruzo de brazos y empezó a ver a la gente caminar enfrente de ellos- pero me molesta la forma que tiene de adueñarse de ti, una mujer tiene que ser independiente, mantener su personalidad-
Kaoru lo miro con asombro para luego lentamente empezar a sonreír- no me digas que eres un ferviente protector de mujeres-
-protector no, pero me molesta esa modalidad de amas de casa esclavizadas que llevan todas, una vez casadas-
-¿enserio?- esta vez Kaoru lo miro con puro asombro, no solo por las palabras de su amigo sino por la seriedad con la que hablaba.
-por supuesto- sonrío con total confianza- jamás podría encerrar a una mujer que tenga ese algo especial que la hace sobresalir de las demás-
-yo no creo que kenshin sea de esos que esclavizan- dijo Kaoru un poco bromista
-yo tampoco, pero igual es bastante posesivo-
Kaoru no dijo nada, solo sonreía y bajo la mirada. Algunas veces kenshin tenía carácter muy fuerte, pero no sabia si eso era ser posesivo. Por otra parte se sentía feliz por las palabras de Keita, eran tan extraño escuchar a un hombre hablar de tal manera sobre las mujeres que la hacia sentir orgullosa.
-me sorprendiste Keita- dijo dulcemente- la mujer que escojas para que sea tu esposa va a ser muy feliz a tu lado-
Keita la miro y negó con la cabeza- la mujer que yo escoja va hacerme muy feliz si me escoge y ella decida tenerme a su lado- Keita empezó a sonreír y mirar con alegría a Kaoru- y lo mejor de todo es que ya lo hizo-
Kaoru dejo caer su labio inferior totalmente atontada -¿queee?-
-lo que escuchaste- sonrío de lado- voy a casarme-
Kaoru lo hubiera mirado con ojos cuadrados si hubiera podido, pero pasando su asombro empezó a enojarse- ¿y cuando me lo pensabas decir? Yo te conté toda mi vida ¡no es justo!- Kaoru se sentía enojada porque Keita no se lo había dicho desde un principio.
El chico enarco una ceja- ¿perdón? Pero no me culpes si a mi no me gusta divulgar toda mi vida – y sonriendo de lado – a mi me gusta la intimidad Kao, deberías aprender a tenerla-
Kaoru inflo los cachetes, cuando Keita quería ser egocéntrico y altanero le salía a la perfección, ella molesta le reprocho.
-¡pero soy tu amiga!- dijo totalmente ofendida.
-corrección- le dijo mirándola- eres mi mejor amiga-
-entonces con mas motivo ¿no? Pudiste habérmelo dicho-
-Jajaja, bueno cálmate- le dijo mientras le daba suaves palmaditas en una de su coloradas mejillas- voy a pedirte otro raspado haber si así se te pasa el berrinche-
Una vez sola, Kaoru se calmo y sin querer se puso a observar a Keita que hablaba con la dueña del puesto de raspados, lo miro y sin querer empezó a tener curiosidad ¿con quien se casaría? ¿Cómo será la chica? El se veía realmente enamorado y parecía que la amaba mucho ¿ella lo amara de la misma forma como el lo hace? Esperaba con todo el corazón de que si.
Al ver que Keita pagaba los raspados, Kaoru se enderezo y volvió a mirar hacia el frente y se sorprendió al verse observada por dos señoras que ella jamás había visto.
A pesar de que ella no las conocía, ellas si parecían conocerla por que la miraban con intensidad y cuchicheaban con tanta efusividad entre ellas que Kaoru estaba sintiéndose intimidada, pero en un momento a otro las miradas se clavaron en Keita que se había quedado de pie detrás de ella. Entonces ahí se confundió mas, porque estas señoras de porte gracioso y desaliñado empezaron a mirarlos a ambos de forma muy extraña.
Keita frunció el ceño molesto, el no necesitaba alguna muestra mas para saber que esas señoras eras unas chismosas y que estaban hablando de ellos dos, para colmo lo hacían sin algún disimulo. El estaba acostumbrado a estas cosas desde que había dado a conocer su compromiso con Kirimi pero no entendía porque hablaban de Kaoru si ella era muy tranquila y no había hecho nada malo en toda su vida. Aun curioso y todo, Keita se puso recto y con un ademán de cabeza les ordeno que se fueran. Las dos señoras se marcharon pero mostrándose tremendamente ofendidas.
Kaoru parpadeaba sin entender nada y con la mirada seguía a ambas señoras.
Keita rápidamente se sentó al lado de su amiga- no les prestes atención- dijo muy serio.
Kaoru se dio vuelta verlo- ¿tu sabes que fue eso? ¿Las conoces?-
-para nada, pero no les hagas caso, son gente que no sabe que hacer con su tiempo y se meten donde nadie las llama- se notaba que estaba muy fastidiado- toma- le dijo mientras le pasaba su nuevo raspado.
-oye Keita…- Kaoru iba a preguntarle porque se veía tan incomodo pero mejor cambio de tema – ¿en serio te vas a casar?-
-¡oye! Me ofende que no me creas- dijo riendo- pues claro tonta, me caso con una chica muy linda-
-¿y porque nunca me dijiste nada?-
-no se dio la oportunidad-
-¡mentiroso! Pasó muchas horas contigo, alguna vez tuvo que haber oportunidad ¿no?-
-puede ser, pero lo tuyo con el pelirrojo estaba mas entretenido que lo mío- dijo sacándole la lengua- pero igual te estado haciendo participe de los preparativos de mi boda así que no te deje excluida ni nada parecido, no te quejes-
-¿Cómo? ¿Yo participe?- Kaoru lo miro con cara de no creer ni una sola palabra.
-claro, yo vine a Tokio a comprar muchas cosas para mi boda. Son encargos de mi hermana y mi madre, pero como yo no se nada sobre gustos femeninos te hice comprar todo a ti, por eso te estado llevando conmigo todo este tiempo.- dijo sonriente.
Kaoru lo miro perpleja, parpadeando varias veces- gracias por decirme que me estuviste utilizando, es muy amable de tu parte- término con un poco de enojo.
Keita se largo a reír- tu conoces esta ciudad mejor que yo, solo quise aprovecharme de eso- termino encogiendo los hombros para restarle importancia al asunto.
La chica de ojos azules se empezó a preocupar, para ella no era tan simple como el chico se lo hacia parecer-pero Keita, es tu boda….-para ella una boda era una acontecimiento muy grande- si me hubieras dicho antes hubiera puesto mas empeño en elegir las cosas ¿y si a tu familia no les gusta lo que elegí?- estaba realmente afligida.
-no te preocupes por eso, a mi me gusto lo que tu elegiste, además…- el chico la miro de reojo- si algo queda feo, te hecho la culpa y listo. Va ser divertido ver a mama y a mi hermana persiguiéndote-
-¡Keita!-a Kaoru no le pareció gracioso, no le hacia gracia ser la chica que hizo la boda mas fea de la era Meiji.
-era una broma- Keita dejo de reír- les va a gustar y si no. que se aguanten, mientras que a Kirimi le guste todo va estar perfecto-
-¿Kirimi?- a Kaoru se le esfumo el enojo inicial y le extraño ese nombre, que ella recordara, Keita jamás había mencionado ese nombre antes.
-Kirimi es mi prometida, así se llama- al chico se le iluminaron los ojos, cada vez que hablaba de ella sentía que entraba otra dimensión- ella será mi esposa pronto Kaoru, ya la vas a conocer, es muy especial, vas a quedar encantada con ella-
Kaoru sintió ganas de reír, Keita se veía tan emocionado e ilusionado que sin querer recordó a Misao, ella era otra persona que entraba a otra dimensión cada vez que hablaba de Aoshi, solo que había una gran diferencia, Keita no era ni la cuarta parte de lo escandalosa que podía ser Misao, incluso algunas pocas veces llegaba a sentir vergüenza ajena cada vez que Misao se emocionaba, pero no había nada que reprocharle eso era parte de su encanto.
-¿y tú crees que le guste?-
-¿a Kirimi? No hay duda, a las dos les gustan los mismos colores, las mismas flores y hasta se peinan casi igual, ya veraz, no habrá problemas-
-¿entonces no hay de que preocuparse?-
-para nada-
Kaoru sonrío dulcemente he hizo una pregunta muy obvia - ¿la amas?-
Y Keita contesto con la respuesta mas obvia para el- más que a todo-
-¿y ella te ama?-
Keita se giro a verla y con un rostro tranquilo le contesto simplemente - más que a todo-
Kaoru se hecho a reír – oye, se mas humilde, esas son palabras de un completo egocéntrico- le dijo en broma.
Keita no dejo de estar tranquilo, como si no hubiera escuchado lo que Kaoru le había dicho- puede ser, pero…-su rostro cambio al igual que su voz y el brillo de sus ojos se opaco-hemos pasado tantas cosas Kao, que estoy seguro que esa mujer me quiere mas que a su vida-y sonriendo de lado pero esta vez con tristeza- y yo ni te digo-
A la chica se le borro la sonrisa del rostro, era tristeza, mas que tristeza lo que había visto en la mirada de Keita, había cansancio y sobre todo dolor. No pudo evitar sentirse sorprendida, en todos estos días nunca había visto esta faceta en el y ahora no sabia muy bien como reaccionar. Decidió preguntarle de apoco que es lo que había pasado pero cuando estaba apunto de hacerlo Keita se levanto rápidamente sin darle tiempo a nada.
-Esa historia te la contare después, por ahora solo acompáñame-y volviendo a su típico buen humor, sonrío a su sorprendida amiga- me voy en dos días y aun no tengo un barco que lleve todo lo que compre. Vamos al puerto.-
Kaoru aun seguía sorprendida pero aun así no quería dejar pasar el tema, Keita le había ayudado tanto simplemente escuchándola que ella ahora quería hacer lo mismo - ¿Por qué no quieres contarme ahora?-
El chico la miro- porque no me da la gana-
Kaoru se ofusco- ¡eso no es una escusa!-
-no es el momento-dijo Keita tranquilo-yo prefiero saber que vamos a hacer para que en estos dos días el pelirrojo se confiese y empiece a demostrarte amor-
Kaoru se sonrojo- eso no se planea , simplemente se da- dijo románticamente
-pues si esperamos a que simplemente se de con tu pelirrojo, vamos mal Kaoru, yo que tu me iría preparando para hacer votos en el templo.-
La chica hizo una mueca disgustada, aunque no podía negar que había algo de cierto, ¡ay! Como odiaba cuando Keita tenía razón.
- ¿o Sabes que? Seria mejor que te fueras preparando para no vestir nada, ahí si que las cosas se van a dar con el pelirrojo y de forma fugaz- dijo mientras que la picardía reflejaba en sus ojos.
-¡keiiitaaaaa!- Kaoru uso todo el aire de sus pulmones para no escuchar las perversiones de su desquiciado amigo.
Por su parte el chico no dejaba de reír es que ver a Kaoru avergonzada y a la pobre gente asustada que pasaba alrededor de ella era lo mas divertido que había visto hasta este día de su vida -¿Qué no era que habías prometido no volver a gritar?- dijo picándola de nuevo -¿porque eres tan exagerada cuando hablamos del pelirrojo? Pareces una loca…-
-ya esta bueno, ya te has burlado de mi lo suficiente- no hizo caso a los comentarios de Keita, pero aun así estaba molesta.
-es que Kao, eres pura diversión- dijo como si fuera lo mas natural del mundo.
-pues a mi no me divierte hacerte feliz- contesto mientras ponía las manos en la cadera.
-bueno, bueno…-Keita alzo las manos en una muestra de paz- ya no te molestare mas, por lo menos en este día- le saco la lengua- pero vámonos ya, tenemos que ir al puerto y además debo mandar una carta-
-¿no vamos a ir al dojo?- dijo Kaoru mientras trotaba para alcanzar a Keita que había empezado a caminar.
-por el momento no, primero debo alquilar un barco y luego hablar con el personal de los depósitos para que vallan a dejar las cosas en el barco, así que prepárate porque caminaremos mucho-
Kaoru asintió y se le quedo viendo, Keita la miro y en ese momento ella se detuvo.
-¿Qué?- pregunto extrañado
Kaoru sonrío -por tus tontas bromas no me dejaste felicitarte como se debe…-su sonrisa era dulce y radiante, levanto sus brazos hacia el para recibirlo en un abrazo- te quiero mucho Keita y de corazón, espero que seas muy feliz-
El chico sonrío y sin chistar acepto el abrazo de Kaoru, era un abrazo fuerte y profundo – gracias Kao, muchas gracias- estaba conmovido y se lo agradecía con el alma porque sentía que por primera vez le felicitaban y le deseaban suerte con sinceridad.
Había pasado tantas cosas para poder estar con Kirimi, primero y principal que ella se aceptara a si misma, que lo aceptara a el , después lidiar con el rechazo de su padre, la cierta indiferencia de su hermana y la extraña ayuda de su madre y por ultimo saber sobrellevar las habladurías de la gente. Habían hecho que su camino a la felicidad se vuelva muy, muy difícil pero una vez superadas todas esas pruebas las felicitaciones que había recibido de las personas que antes le habían dado la espalda se sentían falsas y vacías. Pero con Kaoru era diferente y lo que ahora le hacia reír no era las miradas curiosas de las personas que los miraban raros por la escena, si no que había venido hasta tan lejos para recibir un abrazo y unas pocas palabras que le hicieron sentir que por fin podía ser feliz, que realmente el y Kirimi podían ser felices.
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Ya era tarde, el sol se estaba escondiendo y kenshin caminaba junto a las niñas yendo hacia la clínica. Había decidido caminar por medio del mercado para ver si encontraba a alguno de sus amigos porque nadie se había presentado en ese día y eso le tenía medio extrañado.
Para esa hora de poca luz, todos los vendedores se estaban preparando para irse, guardaban sus cosas y las ajustaban a sus mulas o caballos.
Kenshin sonrío al ver a toda esa gente trabajadora, sin duda el futuro de Japón, pero algo llamo su atención, una señora bajita lo llamaba insistentemente con una de sus manos, parecía necesitar ayuda. Tomando las manos de las niñas se acerco sin dudarlo. Antes de que el pudiera decir algo, ella hablo.
-¿usted es el Sr. Himura?-
Kenshin no hizo mas que abrir los ojos por la sorpresa ¿y esta señora de donde lo conocía?
-pues claro que lo es, no hay duda-
Kenshin se giro al escuchar una voz detrás de el, era una señora un poco alta pero muy gorda que lo miraba con cara sonriente.
-perdón ¿pero yo las conozco?- Kenshin se sentía intimidado. Entre esa señora bajita y horriblemente pintada y la mujer gorda con sonrisa retorcida se sentía un niño en medio de unas brujas.
-claro que no señor himura, pero nosotras a usted si, es muy famoso ¿sabia?-
Kenshin seguía sorprendido.
-oímos tanto de usted y de su novia, la chica del dojo- la señora gorda dijo esto ultimo con un tono de indirecta para ver si encontraba información.
Kenshin no contesto, aunque estaba más sorprendido que antes.
La mujer petiza se relamió los labios, como el pelirrojo no negó nada y el que calla otorga pues pensó que le haría un graaan favor a kenshin al contarle todo lo que había visto esta mañana entre su novia y su supuesto "amante".
-Hoy fue un día extraño para nosotras, Sr. Himura…-comenzó la mujer exageradamente pintada- estamos tan acostumbradas a verlo a usted y la chica del dojo juntos que casi no lo pudimos creer cuando la vimos estar con otro hoy- usando un tono de sorpresa exagerado y haciéndose la delicada se puso al lado de su amiga para dejarle el turno de hablar. La otra chismosa estaba mas que ansiosa de hacerlo- pero no es la primera vez que están juntos ya son muchas las ocasiones, viven paseando, exhibiéndose con todo el mundo- dijo metiendo cizaña.
Kenshin que aparentaba normalidad se puso serio – la Srta. Kaoru no es mi novia- dijo con firmeza, ya se había dado cuenta a donde querían llegar estas dos mujeres – así que con su permiso me retiro- estaba empezando a moverse cuando la mas gorda alzo la voz fingiendo arrepentimiento.
-¡ay!¡Cuanto lo lamentamos! Pero estábamos seguras de que si…- se llevo las manos al pecho para dramatizar mejor- pero no sabe cuanto me alegro de que no sean pareja porque por lo que estaban haciendo hoy, no era debido para una chica que esta en pareja-
Kenshin frunció el ceño.
-¡ay no! ¡Ay no, Sr. Himura!- la petiza también era buena para exagerar las cosas- si usted hubiera visto, la gente no dejaba de mirarlos, estaban tan juntos, tan abrazados- abrió grande los ojos y lo miro fijamente- era tan obscena la imagen que producía vergüenza. Se lo juro-
-si se lo juramos- añadió la otra mujer.
Kenshin se había quedado de pie con las niñas que no entendían nada, el pensaba y re pensaba en lo que le habían dicho y aunque estaba escéptico no pudo contra la curiosidad. Parándose recto y con la voz mas seria que se le escucho alguna vez pregunto.
-¿y es la primera vez… que hacen eso?-
Las mujeres disimularon una sonrisa satisfactoria y el anciano que conocía a Kenshin había estado escuchando todo desde atrás, meneo la cabeza en negación, ya sabia donde terminaría esto, porque sin querer, kenshin Himura había caído al juego del chisme.
Fin capitulo Diez.
Notas de la autora:
Este… ¿hola?
Mil disculpas por favor, nunca en mi vida pensé retrasarme tanto pero como escribí antes tengo buenas excusas.
Para comenzar la escusa mas importante y la principal de todas.
Operaron a mi mama.
Nos trasladamos a la capital del país y mi ma soporto una operación de casi ocho horas, estuvimos muchos meses solas halla lejos de casa y cuando volvimos la casa era un caos, mis estudios eran un caos, el local de mi ma era un caos, así que me concentre en poner en orden nuestras vidas antes de seguir escribiendo.
Y la segunda escusa más importante, estaba tan cansada que me bloqueé
No tenia cabeza para escribir, mi imaginación se esfumo, no se que le paso, será por el estrés, la preocupación de que todo salga bien, que mi mama este bien…quizás sea por muchas razones pero aunque trate y trate no podía escribir ni un reglon.
Ahora ya hay orden en mi casa y me propuse a escribir y aquí salio esto.
Espero que sepan perdonar, nunca fue mi intención dejar abandonada esta historia, es la primera que hice y le tengo gran afecto, pero primero es mi mama.
Hay mas excusas, pero estas son las que mas valían la pena mencionar, ahora pasemos al fic.
Bueno que puedo decir, kenshin y Keita al fin cruzaron palabras, no es una pelea espectacular pero así debía ser porque el fuerte de Keita es hablar y dar justo donde mas duele…jajaja no lo hace de malo se los juro, solo es que le sale natural.
Keita ya le dijo a Kaoru que se iba a casar y como habrán podido leer, el tampoco tuvo un romance de color de rosa ¿será por eso que Keita comprendió a Kaoru desde el principio? ¿Por qué el también sufrió con el amor de su vida? mmm...…
Y por ultimo, kenshin anda de vieja chismosa…jajaja.
Faltan pocos capítulos para el final, así que sigan atentos y dejen reviews plis.
Muchísimas gracias a todos los que comentaron, son un apoyo y un agrado para mí.
Por ultimo y aunque este fuera de contexto…
Michael Jackson cumplió un año de fallecido y aunque eso de dolor, nosotros lo seguimos recordando y disfrutando de su legado perpetuo. Por eso con todo el cariño que le tengo puedo escribir que fue, es, y será siempre el Rey del Pop.
Descansa en paz Michael, tus fans desde acá te siguen admirando.
Sin más para decir…
¡Hasta la Próxima!
P/D: no se pueden quejar, son 20 hojas en Word ¡bati mi record! Ja.
