Y ENTONCES FUERON… (2da parte)
N/A: Holaaaaaa! Pues aquí regresé de nuevo después de TANTOOO …. Ya sé, no me maten porfa T_T, pero había tenido bastante trabajo. Pero ya regresé con el desenlace de esta historia… gracias por sus votaciones en msj y reviews…. Aquí les traigo lo último de esta linda historia que sinceramente disfruté adaptarla y pues comenzaré ahora con historias inspiradas en DISNEY… muy pronto subiré una de mi TOTAL AUTORÍA, pero por lo mientras sigo escribiendo adaptaciones … Espero les guste este final y espero saber pronto de ustedes… A disfrutar!
CAPÍTULO ANTERIOR:
-Ay, esta mujer llama todo el tiempo- dijo una de las enfermeras mientras entraba al cuarto de Sakura.
Sasuke al escuchar eso, entró también a la habitación y vio que su esposa estaba muy agitada respirando.
-¡Sasuke-kun! Uff, estoy a punto de dar a luz. ¡Shannaro!- gritó la pelirrosa haciendo que Sasuke después de muchos años, se volviera a sentir ansioso, nervioso y emocionado, todo al mismo tiempo.
CONTINUACIÓN…
Sasuke aún seguía en trance cuando en eso escuchó que su hija lo llamaba del otro cuarto.
-¡Papá!- gritaba Sarada.
Sasuke al escuchar eso salió corriendo con su hija mientras Naruto iba con Sakura.
-La llevaremos a la sala de parto- decía Tsunade.
-Papá… ha llegado el momento, estoy lista- decía entre cortado por las pausas al respirar la pelinegra.
-Esa es mi nena- dijo con orgullo, Sasuke.
En eso, Shizune entra al cuarto.
-Lady Tsunade- dijo ella con algo de seriedad en su rostro, cosa que hizo que Sasuke se preocupara.
…
-Lady Tsunade, dígame…uff… qué tengo- preguntaba Sakura con mucha preocupación y con dificultad para respirar.
-Sakura, las contracciones son muy frecuentes y el bebé no está respondiendo como me gustaría que lo hiciera. Sus pequeños latidos han disminuido y si no se recupera en los próximos minutos tendré que hacer cesárea y sacar al bebé.
-Ay, no… Sasuke- decía con tono asustada la pelirrosa.
-Shh, shh… tranquila, aquí estoy- decía Sasuke besando la mano de su esposa.
-Uchiha, me preocupa que Sakura vaya a dar a luz en los próximos minutos, obviamente no puedo estar en dos lugares a la vez, ni aunque usara un clon de sombras sería lo mismo- decía Tsunade de forma privada al moreno.
-Claro.
-Todo va de maravilla con Sarada, su progreso va muy bien. Quisiera enviarle a Shizune. Tengo plena confianza en ella, ha sido mi aprendiz por años. Pienso que es más importante que me quede con Sakura. ¿Qué dices?
-Sí, está bien. Y si el bebé no se recupera, cuánto tiempo cree que…
-En cuanto entre a la sala de operaciones puedo sacar al bebé en 60 segundos si hace falta. Descuida, jamás dejaré que algo le pase a Sakura, es como una hija para mí.
-Yo…hmp… gracias.
-Hmp, de nada, Uchiha- dijo Tsunade mientras se dirigía a decirle a una enfermera que localizara a Shizune.
Sasuke pensaba en muchas cosas en ese momento, pero todo pensamiento se detuvo cuando vio a su hija que iba acompañada por un grupo de médicos y enfermeros hacia la sala de parto.
-Papá, ¿mamá está bien?
-Sí, no te preocupes.
-Qué tal, Sarada.
-¡Shizune!
-Hola, mi niña. Esta vez seré yo quien traerá al mundo a tu bebé. Espero no te moleste.
-Para nada, jeje. Me alegra que seas tú.
Justo en ese momento, uno de los elevadores del pasillo del hospital se abrió, y de ahí salió un joven rubio que buscaba desesperadamente a alguien.
-¡Boruto!- gritó Sarada.
-¡Sarada!- dijo él mientras se acercaba a su esposa y le depositaba un beso.
-Tsk, ya era hora- dijo para sí, Sasuke.
-Cómo nos encontraste- preguntó ella.
-Mitsuki me trajo, al parecer su padre le dijo que ya había llegado el momento. Ambos están en la sala esperando.
-Me alegra que hayas llegado a tiempo, ahh… ufff, ufff- le daban contracciones a Sarada.
Sasuke en ese momento supo que un nuevo capítulo de la vida de su hija se abría, así que empezó a alejarse lentamente para que ambos futuros padres entraran a la sala. Boruto se percató de ello, así que fue hacia donde su sensei estaba.
-Tío Sasuke… yo… gracias por todo.
-Hmp. Más te vale. Anda, ve con ella- dijo él dándole unas palmaditas en el hombro de su alumno.
…
En otra habitación, Tsunade seguía revisando el aparato para saber lo que pasaba con su antigua alumna.
-No noto mucho progreso, Sakura. Llegó la hora- dijo la rubia mientras salía y Sasuke entraba.
-Sakura.
-Sasuke-kun… ¿y si no saca el bebé a tiempo?- decía con mucha preocupación en su voz.
-¡Lo va a hacer! Es de tu maestra de quien hablamos, tan terca como tú, crees que algo como esto le impedirá, no, claro que no. Sabes en qué pensaba.
-¿Qué?
-En nuestra primera cita.
-Ah, sí, a propósito llegaste una hora tarde, je.
-No. En realidad nunca llegué tarde.
-Claro que sí, Sasuke. Hasta inventaste una excusa barata como las que decía Kakashi sensei. Apareciste cuando ya me iba del restaurante.
-Bueno, no es exactamente lo que pasó. De hecho llegué a tiempo, ya te lo había dicho antes, ¿no?
-Uh-uh. Nunca.
-¿No lo hice? Hmp. Esa vez me dijiste que irías de una forma muy femenina, ya que siempre que salíamos era para misiones y querías que conociera tu lado adorable, je. Ese día te observaba de afuera del restaurante. Llegaste y te sentaste en la última mesa. Ese día lucías tan… tan increíblemente hermosa que temía entrar. ¿Puedes creerlo? Yo, Sasuke Uchiha, aquél que era un desalmado y renegado, tenía miedo de entrar a verte luciendo así, sentía que… que mi corazón estallaría y me decía una y otra vez cómo alguien tan puro y bondadoso podía haberse fijado en un ser despreciable como yo.
-Sasuke-kun- decía Sakura con unas cuantas lágrimas.
- Y entonces cuando vi tu cara de tristeza al pensar que no llegaría, me di cuenta que jamás quería ver esa cara de nuevo por mi causa. Así que decidí armarme de valor y dejar que mi corazón ganara sobre mi mente.
-Entonces fue ahí cuando entraste.
-Sí.
-Gracias por contarme esto, Sasuke-kun.
-Gracias por casarte conmigo, Sakura- dijo de una forma tan bella el pelinegro que Sakura no aguantó más y derramó todas las lágrimas que quería sacar. Sasuke se acercó para limpiarlas y depositarle un suave beso sobre sus labios.
-Bien, todo listo- dijo una de las enfermeras interrumpiendo el hermoso momento, para así llevarse a Sakura a la sala de parto.
Sasuke estaba frente a un pasillo el cual tenía dos puertas. Dentro de ambas estaban sus dos amores de su vida: su esposa e hija. Caminaba de aquí para allá, se sentaba, se paraba, en fin, hacía muchas acciones esperando ansiosamente el nacimiento de su nito o nieta e hijo o hija. Y podía seguir moviéndose de aquí para allá sino fuera porque en eso escuchó el llanto de un bebé, aunque pensándolo bien… ¿fueron dos llantos?
Boruto en eso sale de una de las puertas con una sonrisa en su boca, se acercó a su maestro para hablarle.
-Tío Sasuke… fue un varón.
-¿En serio? Vaya, me da gusto que…
-De hecho fue niña.
-¿Qué?
-Fueron dos, tío Sasuke. Un niño y una niña. Sarada tuvo gemelos- decía que no cabía de la emoción el rubio.
-¿Gemelos? Pero, pero… si cuando fueron al ultrasonido ella dijo que…
-Bueno, Shizune nos explicó que hay veces que uno de los bebés se esconde y por eso pensaban que era uno… más aparte que la otra vez que fue a revisión, Tsunade había estado algo tomada y pues, como Sakura no fue ese día con Sarada… bueno, ya sabrás que no revisó bien.
-Tsk, igual de molesta como su pupila. Pero en fin… es una grata sorpresa. Muchas felicidades, hijo- dijo Sasuke al momento de abrazar al ojiazul.- ¿Y cómo está Sarada?
-Perfecta, más que perfecta. También fue una sorpresa el saber de esto, pero está más que feliz. Todo es perfecto, dattebasa. Jajaja, ambos pesan 3 kilos 260 gramos. ¿Y la tía Sakura?
-Aún… sigo esperando.
-Oh. Entonces volveré con Sara-chan.
-Anda. Es maravilloso, dale un beso a Sarada de mi parte.
-Claro que sí- dijo Boruto al momento que entraba al cuarto.
Sasuke se quedó reflexionando un poco, cuando en eso se dio cuenta de algo.
-Ya soy abuelo- dijo con una sonrisa.
-Uchiha- dijo Tsunade quien sostenía un pequeño bultito dentro de una cobija rosa.- Quiero presentarte a una personita.- Decía ella mientras le pasaba a la bebé para que él pudiera sostenerla. – Es una niña.
-Adoro a las niñas- decía mientras veía embelesado a su hija.- ¿Cómo está Sakura?
-Excelente, lo hizo de maravilla.
-Dígame, estoy loco o esta es la bebé más hermosa del mundo… bueno, junto a mi Sarada.
-Es perfecta- dijo Tsunade con una sonrisa al momento de dirigirse de nuevo con Sakura.
-¡Ah! Lady Tsunade- dijo Sasuke llamando su atención.
-¿Sí?
-Le diría a Sakura que tuvo dos nietos, un niño y una niña para ser exactos.
-Con gusto- dijo Tsunade mostrándole una sonrisa- ¡Felicidades!
-Gracias… y a pesar de todo… gracias de nuevo por su ayuda.
-Fue un placer, Uchiha.
Sasuke se quedó con su bebé observándola, aun no podía creer que tendría otra nena a la cual amar y consentir, y que esta vez no estaría lejos tantos años.
-Hola, hola. Hola bonita. Veo que saliste igual a tu madre, mismo cabello, mismos… bueno, creo que el color de ojos los heredaste de tu abuelo Kizashi, jeje (sip, son azules, la bebé abueleó). Aun así, eres una preciosura.
En eso Boruto sale junto a sus dos bebés para enseñárselos a su suegro.
-Sasuke… tienes que verlos. Mira, una es rubia de ojos verdes, creo que lo heredó de su abuelita Sakura, y el otro pelinegro de ojos azules como yo- decía con orgullo Boruto.- El niño obviamente Sarada dice que se parece a ti, jejeje, a excepción de que tiene una rayita de cada lado de su mejilla, al igual que ella. Creo que los genes de mi padre fueron perdiendo aquí.
-Son grandiosos, Boruto. Hiciste un buen trabajo- dijo Sasuke haciendo que su antiguo alumno se sonrojara por el comentario.- ¿Ella es tu nena?
-Sí, es mi hija.
-Es muy hermosa- dijo Boruto.
-También la tuya es hermosa, a pesar de ser una Uzumaki.
-Jajaja… espera, ¿Uzumaki? Entonces quieres decir que…
-Hmp, no arruines el momento, mini dobe.
-En ese momento, con mi hija en un brazo y mis nietos en los brazos de Boruto, me di cuenta de que la vida no podía ser mejor. Y me di cuenta que desde hace un tiempo atrás, ya había pagado por mis pecados y ahora era momento de disfrutar al máximo las bendiciones que da la vida. Sin duda sabría que mis padres y mi hermano estaría orgullosos de que hice resurgir el clan, de la forma que menos me había esperado: con amor.
La verdad este era un momento íntimo, estaba disfrutando como nunca este tiempo cuando en eso mi paz se interrumpió cuando Naruto, Hinata, Daisuke, Himawari, Mitsuki, Orochimaru, Kakashi, Kizashi, Mebuki, Konohamaru, Hanabi, Hiashi y casi media Konoha (qué exagerado xD) entraron al hospital para ver a los recién nacidos. Hmp, bueno, no puedo quejarme, familia es familia, y si hay algo que Naruyo y Sakura me enseñaron, es que todos tenemos sentimientos conectados. Y hoy yo puedo admitir que ya no me da miedo de demostrar que tengo amigos y una familia a la cual amo. Y creo que lo mejor de todo, fue que mi hija y mis nietos nacieron el mismo día de mi cumpleaños: 23 de julio.
MESES DESPUÉS…
-Sin darnos cuenta, pasaron tres meses y llegó el momento de decir adiós.
-Todo listo- decía Boruto quien ya tenía el auto listo.
-Adiós, mamá- decía Sarada quien a su vez sostenía al niño mientras su esposo a la niña.
-Ay, cielo- decía Sakura mientras abrazaba a su hija y le daba un beso en la frente.- Cuídalos bien.
-Lo haré mamá.
-Quiero darles un abrazo de despedida al pequeño Itachi y la hermosa de Asami- decía la pelirrosa mientras abrazaba y llenaba de besos a sus nietos.
Sarada y Boruto le habían puesto Itachi al niño en honor al hermano de Sasuke, ya que sabían que él lo estimaba demasiado y como el pequeño salió pelinegro y con una rayita en ambos lados, le recordaba en cierta manera a su hermano mayor, y como en honor a él por eso decidieron nombrarlo así. En cuanto a la niña, fue nombrada Asami porque significa ''belleza de la mañana'' y como es rubia les recordaba a los rayos del sol que llegaban al despertar.
-¿Puedo cargar a Itachi?- preguntó Daisuke entusiasmado.
-Claro, pero ten mucho cuidado- decía Sakura mientras le pasaba al bebé.
-¡Con los dos brazos!- dijeron Sarada, Sakura y Boruto al momento de ver cómo Daisuke cargaba al pequeño. Se notaba que ya ambos eran padres.
-Bueno, nos vamos tía Sakura. Cuídense- decía Boruto mientras abrazaba a su suegra.
-Adiós, hijo.
-Adiós, tío Sasuke- dijo el rubio quien ahora estaba frente al mencionado.
-Cuídate… y cuídalos siempre.
-Con mi vida- dijo Boruto mientras se retiraba para dejar que Sarada se despidiera de su padre.
-Adiós, pequeñita- le decía Sarada a su hermanita quien estaba en la cuna- Llámame, ¿sí? Tal vez sea la madre de tus sobrinos, pero soy tu hermana mayor.
-Hmp- sonreía Sasuke al ver esa escena.
-Toma, te compré un obsequio.
-Ah, gracias hija- decía Sasuke al momento de abrir la caja y vio que era una pequeña shuriken, lo cual pensó que lo pudo haber comprado en la tienda de armas de Tenten.
-Ahora tendrás una nueva personita a la cual entrenar.
-Sí… ah, bueno, más vale que ya se vayan si es que quieren llegar antes de que oscurezca.
-Ya nos vamos. No olviden que si los despiertan a las tres de la mañana serán las seis en Iwagakure, así que llámenos- decía Sarada tratando de abrazar a su papá, pero en eso el pequeño Itachi empezó a llorar llamando su atención.
-Ah, ah, esperen, no dejaron que me despidiera de mis nietos.
La imagen que Sarada veía en ese momento sin duda era una que jamás olvidaría. El ver a su padre sosteniendo a sus nietos viéndolos con amor, sin duda fue algo que le llenó su corazón de dicha y alegría. Sin darse cuenta todos se le quedaron viendo, pues sus ojos se tornaron de rojo formando el Mangekyō Sharingan, ya lo había despertado años atrás, pero hace tiempo que no lo usaba, y al tener en ese momento un sentimiento de amor muy fuerte no se dio cuenta que lo activó de nuevo.
-¿Qué pasa?- preguntó ella extrañada.
-Je, nada amor. Sólo que creo que tu Mangekyo surgió de nuevo al ver a tu padre así.
-Ay, bueno, je, no todos los días vez esto, shannaro- decía ella avergonzada.- En fin, tenemos que irnos. Adiós, papá, te amo- decía ella mientras abrazaba a su papá y unas cuántas lágrimas salían de sus ojos.
-Adiós, hija, yo también te amo- decía Sasuke e hizo algo que hacía mucho no le hacía a su hija: le dio un toque en la frente.
Sakura y Daisuke veían felices la escena entre padre e hija.
-Adiós Dai-kun, pórtate bien y cuida de tu nueva hermanita.
-Adiós Sara-chan, claro, seré el mejor hermano mayor.
-Adiós, mamá, te amo.
-Adiós mi nena, yo también te amo- decía mientras ambas se abrazaban.
Ya los Uzumaki-Uchiha se habían subido al carro listos para ir a su nueva aventura.
-Los cinturones deben ir ajustados, el tuyo también mini- dobe.
-Gracias Sasuke-san. Esta noche los llamaré.
Entonces Boruto encendió el auto y se fueron de ahí, cada quien gritaba un adiós y mostraban una sonrisa. Aunque Sasuke aún seguía pensando que extrañaría demasiado a su hija, ahora sabía que sin duda alguna, en mejores manos no pudo haber estado. La noche anterior Sarada y Boruto se habían despedido de la familia Uzumaki, pero ahora les tocó a ellos y aunque Naruto sí derramó lágrimas, él no quiso soltar alguna, pues sabía que su hija era feliz al lado del hombre que amaba y que tenía ahora su propia familia.
-Listo- dijo Sakura.
-¿Listo para qué, mamá?
-Bueno, te ayudaré con la tarea que te dejaron en la academia.
-Pero es para el lunes, aún faltan varios días.
-No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, podemos ir adelantando ¿no crees?
-Bueno, sí, tienes razón, vamos.
Madre e hijo se metieron a la casa, dejando a Sasuke aún pensativo, pero un balbuceo lo sacó de sus pensamientos. Él volteó hacia su pequeña que estaba en la carreaola que le mostraba una sonrisa de oreja a oreja.
-¿No estoy viejo para ser tu padre, verdad?
-Gu, gu- decía la bebita.
-Hmp, al fin te ríes conmigo, por qué tardaste tanto, ¿eh? Sabes, te enseñaré muchos trucos, a lanzar perfectos shurikens como tu tío y tu hermana lo hacían de niños, a hacer el famoso estilo de fuego de los Uchiha, tu mamá que te enseñe su poderosa fuerza, en fin, muchas cosas. Harumi, mi flor de primavera, serás la bebé más feliz de todo el mundo y sé que me harás sentir muy orgulloso, más del que ya estoy ahora. Te amo, mi nena hermosa.
Y así Sasuke Uchiha abrió otro capítulo más a su vida, uno que sin duda lo llevaría por muchas aventuras, emociones y sorpresas, pero eso ya es otra historia.
FIN
N/A: Y colorín colorado, este cuento se ha acabado… mil gracias a todos ustedes que me agregaron en sus favoritos, que siempre estuvieron pendiente de esta historia, la verdad mil gracias. Espero que sigan leyendo mis nuevas historias y no terminaría nunca de agradecer a cada quien, por eso lo hago de forma general. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS…. Espero les haya gustado este final y espero verlos pronto en otra de mis historias. LOS QUIERO MUCHOOOOOO.
