Hola amantes del palletshipping, les dejo el nuevo capítulo de esta historia, les informo que hoy subí la historia que tenía planeada de comashipping VS palletshipping llamada Nueva vida, espero le den una oportunidad y la lean y muchas gracias por seguir leyendo y dejando reviews, aquí respondo.

Euje: Muchas gracais por tus palabras y seguir leyendo, ya está la historia comashipping :3

Guest: Sí, Ash es un loquillo ahora XD

Brennan20: jajaja se lo merece ¿no crees? XD

Comencemos y se aceptan reviews.

Capítulo 10

Expulsión

Pasaron dos meses desde que Gary no veía a Ash, ni siquiera en la escuela, a la única que veía era a Misty con quien a veces platicaba un poco.

–Hace un mes Ash ya no va a los ensayos de la banda –le dijo la pelirroja–. Tracey me comentó que están enojados con él ya que no se ha presentado.

Gary no sabía que decir ante eso, después de un tiempo vio un nuevo poster en la escuela que decía que Infernape se presentaría el día de hoy en un bar nuevo, Gary quiso asistir, fue lo más pronto posible al lugar para ver a Ash, se sentó en los lugares más cercanos, pasaron unas horas y el publico aumentó, después de una larga espera aparecieron Paul, Tracey y Barry para tocar, Paul se acercó al micrófono.

–Les presentamos a nuestra nueva vocalista ¡May!, un fuerte aplauso por favor –dijo al final el peli lila.

Una chica de cabello castaño y largo que utilizaba un vestido blanco con un cinturón grueso que le tapaba su cintura hizo su aparición para comenzar a cantar, varios de los presentes se sorprendieron por aquella noticia, incluido Gary, algunos exigían ver a Ash, mientras unos comentaban que los rumores fueron ciertos, Gary no supo qué hacer, escuchó atento el concierto pero sin nada de emoción a como sucedió anteriormente. El concierto terminó, a algunos les gustó, a otros no.

Gary fue de prisa al cuarto donde estaban los de la banda, abrió la puerta sin permiso y ahí estaban los tres chicos celebrando con vino la entrada de May.

–¡Gary!, ¿cómo estás? –preguntó Tracey.

–¿Qué sucedió con Ash? –preguntó el castaño.

Nadie dijo ni una palabra, en eso Gary sintió que lo empujaron un poco y se dio cuenta que era Ash que estaba caminando de forma graciosa debido a que estaba ahogándose de borracho.

–Así que era cierto… me cambiaron –dijo Ash–. Aún sabiendo que yo fundé la banda.

–Ash, no te lo tomes así –mencionó Barry–. Recuerda que te estuvimos llamando durante varios días, nos dejabas plantados en los ensayos, era obvio que esto iba a suceder.

–¡Eso no es motivo! –exclamó Ash–. Espero se la pasen muy bien con Infernape.

Ash intentó salir pero se cayó, Gary le intentó ayudar a levantarse pero Ash no se lo permitió. Se levantó como pudo y salió.

–Gary, por favor, cuídalo –dijo Tracey con tristeza.

–No necesitas decírmelo, hasta luego –dijo el castaño al salir.

Fue tras de Ash hasta encontrarlo afuera del bar, ya era muy tarde, ya no había tanta gente en la calle.

–Ash, espera –dijo Gary tomándole del hombro al chico.

–¡Déjame, iré a casa! –exigió Ash con aliento alcohólico.

–¿Cómo pretendes hacer eso si ni siquiera puedes caminar bien? –preguntó el mayor.

Ash se volteó a mirarlo para decirle algo pero nuevamente cayó y al parecer se quedó dormido.

Gary suspiró, con dificultad cargó al chico entre sus brazos y lo llevó en donde había dejado su carro que había comprado hace un mes, lo posicionó en el asiento del copiloto, le puso el cinturón y fue a su lugar para manejar, afortunadamente para él, aún tenía la llave de la casa de Ash que Tracey le había prestado. El trayecto fue silencioso. Al llegar a la casa del chico Ash despertó.

–¿Dónde estoy? –preguntó el joven.

–En tu casa –mencionó Gary.

Ash se bajó del vehículo al igual que Gary, Ash abrió la entrada de su casa y entró al lugar.

Gary le acompañó, Ash le observó.

–¿Qué… haces a-aquí? –le preguntó con ojos adormilados.

–¿Así me agradeces que te haya traído? –preguntó el castaño.

–No te pedí que me trajeras, yo pude venir solo ¿o es que acaso quieres que me ponga a llorar por lo que me hicieron los chicos? –preguntó Ash provocando que el castaño inhalara su aliento.

–Ellos cometieron un error al correrte, descuida se arrepentirán –le animó.

Ash le ignoró, fue de prisa a una puerta para abrirla y descubrir un baño, levantó la tapa del retrete y empezó a devolver todo lo que había bebido. Gary buscó en la cocina un vaso de agua para dárselo al chico y que éste lo bebiera después de devolver todo lo que había en su estómago.

–Veo que nunca habías tomado tanto –dijo el castaño.

Ash no respondió, escupió el agua que había tomado y tiró el vaso para romperlo cosa que a Gary no le pareció.

–¿Necesitas algo más? –preguntó el pelinegro igual de ebrio.

–No, pero yo… –

–Entonces ya deberías irte –mencionó Ash mientras sacaba de su pantalón su celular que estaba sonando–. Hola Platane, tanto tiempo… sí, estoy ahorita en mi casa, claro que puedes venir, me encantaría estar contigo, me gustaría entretenerme un rato.

Gary escuchó toda la plática algo molesto.

–¿Nuevamente vas a acostarte con él? –preguntó Gary.

–Obvio, lo que necesito ahorita es divertirme para olvidar todo esto –mencionó el chico intentando levantarse.

–Aún estás ebrio, no sabes lo que haces –explicó Gary.

–¡Claro que lo sé! –exclamó el menor–. Y más te vale que te vayas, no quisiera que Platane te viera.

Gary se molestó por ese comentario, salió de la casa del pelinegro para subir a su auto e irse, quizás quería a Ash pero no merecía ese trato, al menos eso pensaba él, después recordó como lo utilizó cuando eran niños y el arrepentimiento le llegó, recargó su cabeza en el volante y comenzó a soltar varias lágrimas por todo lo que estaba sucediendo.