napop: Amé tu comentario! Realmente cuando escribí el capítulo anterior también me sentí desesperada, porque no tenía idea de cómo seguirlo y me daban ganas de gritar, pero aquí está la continuación. Espero que te guste lo que sucede ahora, gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien y suerte en todo! =)

Carlikurtlandia: Muchas gracias por tus palabras, tampoco era mi idea escribir algo así, pero gracias a unos comentarios que recibí antes se me ocurrió esto y me ayudó a darle un giro a toda esta historia, a hacer de Blaine un personaje un poco más radical de lo que ya es =) Entiendo lo de la escuela, los estudios siempre superan, por eso a veces no podré publicar, por suerte ahora no es la ocasión, espero que siga así por un tiempo. Kurt ya ideó un plan y… bueno, ahora verás qué es y qué pasa, ojalá te guste. Muchas gracias por comentar y leer! Qué estés muy bien! =)

CocoHummel: ¿Cada hora? Tendría que vivir pegada al computador y hoy eso no es viable XD aunque sería una buena opción… Me alegro mucho de que te haya llegado el capítulo, de que lo hayas sentido =) ¿Más daño? Esto recién comienza… lamento decir eso, pero así es, y… aún les queda más. Sólo espero que te guste lo que sigue, muchas gracias por leer y comentar! =)

Nodame Perveryaoista: Kurt libre, Blaine herido, y… ahora se sabe qué más =) Lo que pasará con ellos es tan difícil… pero bueno, hasta ahora nada ha sido fácil… Espero que te guste lo que sigue, muchas gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien y suerte en todo =)

GleefanEs: Muchas gracias por tus palabras =) ¿En todas las páginas Klaine y Gleeks? ¿No crees que es demasiado? Bueno, y lo que me pides… sinceramente… hazlo, no tengo problemas en prestar mi fic, pero sólo pongo una condición (fuera de la obvia, poner que es mío y eso ya lo has dicho también) que me digas en qué páginas lo pondrás, para ver qué respuesta tiene este fic en ellas, nada más, fuera de eso es un completo placer y agrado tu petición, me siento muy alagada y feliz de que alguien se interese tanto por esta historia =) Espero que te siga gustando y que disfrutes lo que sigue. Gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien y espero tu respuesta =)

maritza lares: ¿Una espada? XD imaginé a Kurt casi con armadura ante ese comentario, no sería mala idea, pero no. Ahora verás lo que pasa con este par =) Pero sí, Kurt escapó, por cuánto tiempo, ahora se sabe =) ¿Bien? Ojalá así sea… Y aquí está la continuación, sólo espero que te guste, muchas gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien! =)

destroyold: No ayuda en nada la combinación, pero tampoco es mala. Sinceramente, el verdadero Blaine está por salir, no en este capítulo al menos… pero viene y puede ser peor de lo que se piensa. Kurt simplemente actúa en su propia defensa, no puede soportar lo que Blaine hace, lo alejó de todo y es una respuesta normal, aunque veamos cuánto durará, porque Kurt no es de palo y definitivamente en algún momento comenzará a flaquear y todo volverá a girar… Muchas gracias por tus palabras, espero que te guste lo que sigue, qué estés muy bien y gracias por leer y comentar! =)

Chiyo-san n.n: Ojalá fuera tan fácil como que lo espere en la casa XD pero no! Cicatrices… no había pensado en ellas, es un buen punto… y sí, sería muy malo para la piel perfecta de Kurt y la sexy piel de Blaine XD morí de solo imaginar! =) Kurt… es una confusión total y… ¡Dios! Que alguien lo guíe, porque ahora sí que no sé qué pretende… ya verás a que voy con eso. Espero que te guste, nos leemos, qué estés muy bien! Gracias por comentar y leer =)

Yuna hummel: ¿Tendencias homicidas? Yo creo que es algo absolutamente declarado. Blaine se fue a la boca del lobo, literalmente. A Blaine no lo matarás tú, tal vez Burt, pero no tú XD ¿Niño Araña? ¿Sabes lo que me río con tus comentarios? XD jajajaja haces que este fic pierda el drama, todo lo que me dices me da para pensar de otra manera sobre estos personajes y me cuesta hasta escribir de solo imaginar a Kurt como "el niño araña" y con la canción me mataste! XD Espada Samurai… que linda, dicen que son reliquias, es mejor que la guardes bajo 7 llaves y no la saques nunca XD Espero que te guste lo que sigue y ya no hay más lobos, lamentable! Qué estés muy bien, gracias por leer y comentar! Suerte en todo =)

ucadamn: Gracias por tus palabras =) Realmente me alegro de saber que te gusto el capítulo y que lograste sentir la emoción de Kurt cuando corría por su libertad. Ahora se viene la continuación y verás si tus ideas son las acertadas o no, espero que te guste =) Muchas gracias por leer y comentar! Qué estés muy bien! Suerte en todo =)

julieloveskurt: Gracias por tus palabras! =) ¿Un sueño? Te juro que sí lo pensé, por un momento quería que fuera un sueño, pero luego el giro fue lo mejor, que Kurt volviera a ser el de siempre, el que realmente era cuando lo secuestraron y ahora viene más… XD hasta ese punto yo también quería ponerlo como un sueño, pero luego me dije… no! Este no será un sueño, será lo más real posible, porque ahora sí que Kurt va por lo que quiere =) Exacto fueron segundos, porque cuando él subía la reja Blaine lo vio… Blaine le teme a tantas cosas, y ya verás cuales son, pero sus temores son muy granes… Blaine sacó la fuerza por proteger a Kurt, entre que lo siguiera y lo devoraran prefirió luchas, es un instinto humano y eso fue lo mejor en el momento, y para más le resulto =) Es cierto, quedó solo y bastante mal, pero ahora verás que va a pasarle. Kurt sí, la pasará mal… ¿reunirse con su familia? Lee este capítulo y sentirás que esa frase es IMPOSIBLE. Kurt aún no tiene idea de si siente algo o no por Blaine, y está algo lejos de pensar en ello. Burt la pasará mal en Navidad, pero serán otras las razones, que no sólo será en el día de noche buena, sino que también en Navidad. ¡Llegaste al punto! Acertaste… cómo reaccionará Blaine cuando se dé cuenta de que las cosas se le salieron de control… querida eso estará en el próximo capítulo, o sea mañana =) Bueno, ahora te presento la continuación, espero que te guste! Qué estés muy bien y suerte en todo =) nos leemos pronto!

Muchas gracias por todos sus comentarios, realmente me alegra que les esté gustando este fic. Nuevamente actualizo una vez al día, cuando no pueda subir por falta de tiempo o por los estudios, les avisaré =) Por el momento vuelve a ser un capítulo por día. Ahora verán qué paso con Blaine y Kurt, sólo espero que les guste…

Gracias por leer!

Anixita

Día 24

Se despertó con música, provenía del primer piso. No podía creer cómo alguien podía hacer tanto ruido a las 7 de la mañana, se giró en la cama y miró la hora, eran las 2 de la tarde. Rápidamente se levantó y bajó hasta la cocina.

-Carole-dijo mirando a su esposa-¿Por qué no me despertaste?

-No dijiste que lo hiciera-dijo con una sonrisa, Burt sólo rascó su cabeza confundido y miró por unos segundos el suelo-Ve a bañarte, el almuerzo pronto estará listo.

-Sí-dijo en un susurro y se fue al baño, ya era 24 de diciembre-Noche Buena-susurró bajando la mirada antes de entrar al cuarto-hace 24 días que no lo veo-susurró presionando la manilla de la puerta con fuerza- ya se va a cumplir un mes desde que desapareció-dijo sintiendo como su pecho dolía y las lágrimas luchaban por salir, pero no se permitiría eso, no ese día. Por mucho que le costara y doliera, no les arruinaría a Finn y Carole ese día.

A penas estuvo vestido y listo para almorzar, se dirigió a la habitación de Kurt, lo extrañaba tanto. No podía creer que ahora no estuviera ahí, que esa habitación no se llenara de perfume como todas las mañanas, sino que estuviera vacía. Sintió como su corazón dolía, pero tenía que esforzarse por estar bien durante ese día, todo por su familia, porque realmente no había descansado nada, siempre buscaba a Kurt, en todos los lugares posibles, pero sin resultados.

Y sabía que no era el único buscando a su hijo, porque los amigos de Kurt y sus maestros lo ayudaban también, cada dos días recorrían la ciudad pegando carteles y preguntando por él. Sabía que eran muchachos increíbles y les estaría agradecido por siempre, pero ahora estaba enfocado en encontrar a su hijo, porque ¿qué sentido tenía trabajar en el taller? Él lo hacía para ahorrar dinero para la universidad de Kurt y ahora que él no estaba, eso ya no servía. A pesar de que Puck le había dicho que debía seguir pagando cuentas, pero él no sentía ganas de vivir si no tenía a su pequeño con él, era difícil conformarse con que alguien se lo había llevado, porque él aún confiaba en que no había huido.

-Querido-dijo Carole entrando al lugar.

-¿Qué ocurre?-dijo levantándose de la cama de Kurt.

-Te busca el FBI en la entrada-dijo preocupada. Al instante Burt bajó y se encontró con Sue Sylvester y otros agentes.

-¿Encontraron a Kurt?-dijo ansioso y mirándolos, pero la maestra bajó la mirada y luego se acercó.

-Encontraron un cuerpo en las afueras de Westerville-dijo en un susurro.

-Ese no puede ser Kurt-negó sintiendo su corazón acelerarse-¡No puede ser mi hijo!- gritó furioso.

-Necesitamos que vaya a reconocimiento y lo confirme-dijo uno de los agentes.

-Vamos-dijo seriamente y Carole salió junto a él, los agentes y Sue fueron tras ellos. Esa sería una tarde muy difícil.

Luego de unos minutos llegaron hasta las oficinas forenses del FBI, una vez allí entraron rápidamente. Burt sólo podía rogar que eso no fuera cierto, que Kurt no estuviera muerto, que su hijo siguiera vivo. No podía aceptar que eso estaba ocurriendo. Hace un mes tenía a su hijo y era feliz, ahora podía estar muerto, no sabía qué pensar y qué haría si eso era verdad.

-Por aquí-señaló un agente y entraron a una habitación donde tenían un cuerpo sobre una camilla de metal y tapado con una manta.

-Presenta serias lesiones, al parecer un animal lo atacó y tiene mordidas por todo el cuerpo, pero las más severas están en los brazos y piernas-dijo el agente mirándolos atentamente, ambos miraban preocupados, no querían pensar que ese podía ser Kurt. Junto a ellos también estaba Sue, quien tampoco había visto el cuerpo.

-¿Listos?-dijo un agente mirando a Burt y Carole.

-Sí-dijeron seriamente, la sabana se levantó y pudieron ver el rostro del muchacho que descansaba ahí.

Por unos minutos guardaron silencio, Carol sintió como sus ojos se humedecían y Burt sólo pudo presionar su mano, miró al agente por unos segundos.

-No es mi hijo-dijo cerrando los ojos y abrazando a su esposa-No es mi hijo.

Sentía un fuerte dolor en su brazo izquierdo y en su pierna, ardían. Poco a poco abrió los ojos y se encontró en su habitación, no podía mover el brazo y mucho menos la pierna, era un dolor insoportable, intentó mirar a su alrededor y se dio cuenta de que estaba completamente solo. Sus heridas habían sido vendadas y estaba acostado en su cama.

A los minutos escuchó un golpe, luego otro y más. Se acercaba a su habitación, era como si un pedazo de madera chocara contra el suelo. Luego de unos segundos se detuvo el sonido, pero Blaine solo miraba la puerta, esperando ver aparecer al intruso que estaba en la casa, porque desde que acabó con los lobos, no había vuelto a ver a Kurt, ni a nadie, porque recordaba haber traspasado la gran reja que las hacía de portón y nada más, hasta entonces no había despertado.

Vio como la perilla era girada muy despacio y la puerta se abría, ahí estaba nuevamente el sonido del palo contra el suelo. Se quedó mirando sorprendido.

-Despertaste-susurró entrando con una bandeja en una mano y con la otra se apoyaba en una improvisada muleta de madera.

-Kurt-susurró sintiendo como su corazón latía con fuerza-¿Qué haces aquí?- vio que llevaba su brazo vendado, pero aún así se atrevía a sostener la muleta con él.

El ojiazul caminó hasta una silla que estaba junto a la cama y se sentó ahí, puso la bandeja sobre la mesita de noche, dejó la muleta en el suelo y miró a Blaine por unos segundos, luego bajó la mirada y guardó completo silencio.

-¿Qué haces aquí?-repitió Blaine, quería saber por qué no se había ido, por qué lo había ayudado.

-Camine por el pasaje que me dijiste-susurró volviendo a mirar los ojos miel-Y llegué hasta una carretera-dijo recordando el frío de la nieve golpeando su rostro-Pasaban varios autos, pero no me decidía a detener ninguno, podía meterme en más problemas si lo hacía-dijo frunciendo levemente el ceño-pero al fin hice señas a un auto rojo que iba pasando, se detuvo y bajó un muchacho de él. Me preguntó si estaba bien y…-detuvo su relato y siguió mirando a Blaine.

-¿No te ayudó?-dijo esperando por su respuesta.

-Le dije que un amigo estaba en problemas, que nos habían atacado unos lobos y nuestra casa estaba cerca-dijo bajando la mirada sin atreverse a mirarlo-Me preguntó dónde estaba mi amigo y lo conduje por el pasadizo, cuando llegamos al otro lado vimos sangre sobre la nieve y a los dos animales muertos, luego seguimos el rastro que dejaste sobre la nieve-dijo mirándolo nuevamente al rostro-Te encontramos inconsciente, le dije que me ayudara a llevarte al interior de la casa.

-¿Cómo supiste que estaba herido?-dijo sin quitar su mirada del castaño.

-Lo supuse-dijo en un susurro-por los gritos.

-Ese muchacho ¿Sigue aquí?-dijo en un susurro.

-No-respondió seriamente-me ayudó a curar mis heridas y las tuyas, le agradecí y me dijo que era la primera vez que venía a Westerville-dijo empuñando una de sus manos-luego se marchó.

-¿Por qué te quedaste?-dijo en un susurro y sin atreverse a mirarlo-Era tu oportunidad de escapar.

-¿Crees que no lo pensé? ¡Era la oportunidad perfecta!- gritó molesto-Y por un momento pensé en irme, quería hacerlo y olvidarme de todo esto-dijo tomando la muleta y levantándose de la silla, se apoyó en el trozo de madera y comenzó a caminar hasta la puerta, cuando estuvo ahí, tomó la perilla para cerrarla, ya que la había dejado abierta al entrar.

-¿Por qué te quedaste?-Kurt siguió su camino, saliendo y cerrando fuertemente la puerta, no quería responder esa pregunta, porque dolía más la respuesta que sus propias heridas.

El ojiazul caminó hasta el sillón y una vez ahí se sentó, dolían mucho las heridas, pero sabía que era hasta que sanaran, por suerte no tenía ningún hueso roto. Dejó la muleta a un lado y se apoyó completamente en el sillón, necesitaba descansar, porque desde hace tres días que no lo hacía. Desde que volvió a esa casa, después de haber escapado exitosamente. De sólo pensar en la razón que lo había hecho volver se recriminaba, y para peor no era capaz de abandonar ahí al moreno, no ahora que estaba tan herido.

-Si sólo papá no me hubiera criado tan bien-susurró cerrando los ojos-si sólo me hubiese hecho malvado y me enseñara a no preocuparme por nadie que no fuera yo… tal vez no estaría aquí-murmuró mordiendo su labio inferior con fuerza-Tal vez nunca me habría secuestrado-susurró haciendo una mueca y llevándose las manos a la cara.

Blaine había despertado, había estado dormido por esos tres días en los que él se preocupó de cambiar sus vendas y ver que no tuviera fiebre. Durante esos días, se había levantado para cuidar al moreno, preparaba la cena esperando que despertara y comiera, pero no había abierto los ojos, hasta ahora.

-Noche Buena-susurró abriendo los ojos-Mañana es Navidad-dijo empuñando sus manos con fuerza. Miró a su alrededor y no era como otros años, porque su padre siempre se encargaba de tener el árbol en la sala, bien adornado y con luces, y ni eso había ahora. Porque ese lugar estaba como si no se fuese a celebrar nada. Suspiró cansado, se iba a levantar para ir a su habitación, pero golpearon a la puerta ¿quién podía ser? Frunció el ceño extrañado, pasaban de las 8 de la noche, y ese lugar era casi inaccesible. Se acercó lo más rápido que pudo. Quitó algunos seguros, dejando puesta la pequeña cadena para mirar por la abertura, cuando lo hizo quedó sorprendido.

-Buenas noches-dijo un hombre con una pequeña sonrisa, sus ojos eran verdes y se veía de edad. Venía con una bufanda y un gran abrigo negro.

-Buenas noches-susurró el castaño abriendo la puerta por completo.

-¿Está el señor Anderson?-dijo mirándolo de pies a cabezas.

-Está enfermo-dijo mirando al hombre con extrañeza.

-Creo que no nos hemos presentado-dijo con una sonrisa y extendiendo su mano, gesto que el castaño respondió.

-Soy el cartero Harris-dijo con una sonrisa.

-Kurt Hummel-dijo suavizando su mirada.

-Un gusto, tengo un paquete para el señor Anderson-dijo mirando al ojiazul.

-Yo se lo entregaré-dijo mirando al hombre.

-Gracias-sonrió y buscó en su bolso, de ahí sacó una caja mediana y se la entregó.

-¿Debo firmar algo?-preguntó.

-No-dijo con una sonrisa, Kurt metió una mano en uno de sus bolsillos y sacó dinero.

-Tome-dijo sin mayor reparo, por alguna razón llevaba ese dinero ahí, pero ahora no sabía por qué.

-Gracias, señor Hummel-dijo con una sonrisa.

-Nada de señor-negó con la cabeza-solo Kurt.

-Es un placer servirle.

-Qué esté muy bien y Feliz Navidad.

-Feliz Navidad también-dijo con una sonrisa y marchándose de ahí. El ojiazul miró por unos segundos la nieve que caía, al fin podía irse de ahí y no hacía nada para eso. Al parecer su suerte cambiaba y él no hacía nada para colaborar.

Entró a la casa, se sentía cansado y sus heridas volvían a doler. Por fortuna, Carole le había enseñado a hacer un remedio casero para ese tipo de heridas, ya que siempre que papá salía a cazar volvía con la mordida de un mapache o algún animal. Era una especie de bálsamo, lo había aplicado en sus heridas durante la mañana y a las de Blaine, ahora debía tocar la otra dosis, porque realmente ese ungüento aplacaba el dolor. Cuando volvió a la sala miró con detención el paquete ¿qué contendría?

-No es mío-suspiró frustrado, jamás habría las cosas que no le pertenecían. Se dirigió a la cocina, había dejado el bálsamo en la mesa, para no tener que subir al baño cada vez que lo necesitara. Se movía con más agilidad, sólo porque después de cuatro días se había acostumbrado a ocupar esa "muleta". Había sido algo improvisada, pero no valía la pena pensar en eso ahora. Caminó con cuidado hasta la habitación de Blaine, abrió la puerta con algo de dificultad, ya que llevaba el pocillo con el ungüento y el paquete que le había dado el cartero.

-Te trajeron…-quedó boquiabierto en el umbral de la puerta, a penas se dio cuenta de que se había quedado mirando por más segundos de los permitidos, sacudió levemente la cabeza-esto.

-¿Quién?-dijo el moreno con el dorso descubierto, se había sacado la camisa que estaba rota y que Kurt no se había atrevido a cambiar. Blaine se encontraba sentado en la cama y prefería estar así, porque ardían menos las heridas.

-El cartero-dijo aproximándose a la cama, una vez a su lado dejó el paquete en la cama y el pocillo sobre la mesita de noche. Blaine tomó el paquete y sonrió levemente, ya revisaría si venía en buenas condiciones, lo dejó a un lado de la cama, en el suelo.

-¿Y eso qué es?-dijo alzando una ceja y mirando el contenido de color casi blanco que había en el pocillo.

-Un bálsamo, Carole lo preparaba siempre que papá salía a cazar-dijo sentándose en la cama y dejando a un lado el trozo de madera.

-¿Para qué es?-dijo moviéndose en la cama y quedando sentado junto a Kurt.

-Para las heridas, es un calmante y cicatrizante muy efectivo-dijo en un murmullo y sacando la venda de su pierna.

-¿Me pusiste de eso?-dijo apuntando el pocillo de forma desconfiada.

-Sí, y hasta ahora no te has quejado.

-Sentí dolor poco antes de que trajeras la comida-dijo en un susurro.

-Todos los días te he cambiado el vendaje y puesto "eso"- dijo mirando la mordida de su pierna, se veía mejor que hace unos días, aunque ahora se formaba un moretón alrededor de la herida.

-Gracias-dijo en un murmullo y mirando el suelo, pero no recibió respuesta, el castaño estaba más centrado en aplicar ese bálsamo en su pierna, lo hacía con cuidado y cubriendo totalmente la herida. Cuando estuvo listo abrió el cajón de la mesita de noche y sacó una venda nueva, la puso con rapidez en su pierna e hizo un pequeño nudo para sellarla.

-Qué rápido-dijo Blaine impresionado de que no se quejara.

-Tienes que ponerte también-dijo volteando a verlo.

-Está bien, lo haré-dijo decidido.

-No puedes-negó Kurt y apuntó el torso desnudo del pelinegro-Tienes esas heridas y de seguro duelen.

-¿También pusiste de ese bálsamo ahí?-dijo en un susurro.

-No, no las había visto, de seguro también tienes en otras partes y por la ropa no lo sabía-dijo seriamente.

-¿Me ayudas?-dijo en un murmullo y sin atreverse a hacer nada más. No recibió respuesta y vio como Kurt se levantaba de su lugar, esta vez sin ayuda de la muleta, lo miró con detención.

-Recuéstate para que pueda curarte-dijo mirándolo directamente a los ojos.

-Sí-susurró sonrojándose levemente-¿Tendré que sacarme los pantalones?-dijo en un susurro y sintiendo como su rostro ardía.

-Es lo mejor, hay que ver qué otras heridas tienes-dijo con seriedad y sin mayor expresión en su rostro, ya no podía parecer débil, eso le había costado su libertad, porque cuando más fuerte había sido pudo escapar, pero flaqueó al pensar que Blaine moriría si él no estaba ahí para cuidarlo.

El pelinegro mordió levemente su labio inferior y se sentó en la orilla de la cama, ahí con cuidado quitó sus pantalones y quedó en ropa interior. Se volvió a acostar sobre la cama, mientras Kurt se sentaba junto a él.

En absoluto silencio, lo observó de pies a cabeza, tenía unos rasguños en sus muslos, y en el abdomen, las heridas no habían cicatrizado, siendo que parecían poco profundas. Se acercó a la pierna vendada y sacó con cuidado la tela, cuando la herida estuvo frente a sus ojos, pudo notar que estaba casi cicatrizada, al parecer Blaine no moriría desangrado, esa herida no debía ser tan profunda como la que él tenía en su pierna.

Dejó el vendaje a un lado y tomó el pocillo con el bálsamo, untó sus dedos en él y lo aplicó suavemente sobre la herida, luego miró ambas piernas y sólo estaban los rasguños en los muslos. Se acercó a ese sector y aplicó el ungüento con cuidado de no hacerlo muy fuerte. Blaine solo pudo contener la respiración, sintiendo como su rostro se ponía completamente rojo, Kurt lo tocaba con gran delicadeza y eso lo ponía mal, estaba seguro que ya no respiraba y pronto su cerebro dejaría de funcionar.

El ojiazul estaba concentrado en lo que hacía, ya había acabado con una de las piernas y ahora iba por la siguiente. No había notado el sonrojo de Blaine. Por lo que cuando acabó con la pierna miró el torso desnudo del moreno, puso un poco de ungüento en esa zona, siempre con suavidad, pero no se percató de que el pelinegro acercaba una mano hasta su rostro, lo tocó con la yema de los dedos. Kurt sólo se alejó levemente y lo miró con seriedad.

-No me toques-dijo molesto-Vuelves a hacerlo y te juro que hasta aquí llega esto-dijo con seriedad.

-Lo siento-susurró apartando su mano. El castaño volvió a pasar el bálsamo por la piel de Blaine, cuando terminó con ese sector dejó el pocillo sobre la mesita de noche. Luego, tomó el brazo izquierdo del moreno y le sacó el vendaje. Esa herida aún estaba muy abierta y al parecer no sanaría pronto. Untó un poco del ungüento en ella y luego sacó unas vendas limpias del cajón. Puso una en la pierna de Blaine y la otra en el brazo, atándolas con un pequeño nudo.

-Gracias-dijo el ojimiel con una sonrisa.

-¿Dónde tienes tu pijama?-dijo Kurt mirándolo con el ceño fruncido.

-En el primer cajón de ese mueble- el ojiazul se acercó al cajón y lo abrió con algo de esfuerzo. Cuando estuvo abierto miró en su interior, notando que ahí estaba el pijama y a un lado estaban unas fotos. Las miró por unos segundos y las tomó.

-¿Qué es esto?-dijo dándole la espalda al moreno.

-¿Qué cosa?-dijo extrañado e intentando ver, pero desde su posición era imposible.

-¿Qué es esto?-dijo casi arrastrando las palabras y volteando para mostrarle las fotos, sentía como la rabia invadía su pecho, no podía creer lo que estaba viendo.

-Son…-dijo en un susurro y no pudo articular más palabras.

-Fotos mías-dijo furioso-¿Cuándo las tomaste?-dijo sin apartar la vista de Blaine.

-Hace unos meses.

-¿Tienes más?-dijo alzando una ceja y volviendo al cajón para registrarlo.

-No, esas son todas.

-Me sorprendes-dijo con sarcasmo-Deben haber unas 200 fotos aquí, que raro que no tengas más-dijo ácidamente y volviendo a acercarse a la cama, tomó la "muleta", el ungüento y sacó unas vendas de la mesita de noche, luego se fue de ahí, azotando la puerta al salir.

Caminó hasta el living, depositó las vendas, el bálsamo y las fotos en la mesita de centro. Luego se acercó a la chimenea y la encendió. Era igual a la de su casa y siempre habían tenido un método bastante práctico para encenderla, con un chispero grande que su padre había comprado en una feria del barrio y que se había perdido hace un año, ahora sabía dónde había quedado. Cuando el fuego estuvo bastante grande se acercó a la mesa de centro y tomó las fotos, las lanzó todas al fuego y vio como poco a poco se quemaban.

Eran fotos de él estando en la escuela, en el centro comercial, en su casa, caminando por la calle, durmiendo, almorzando, vistiéndose y por si fuera poco entrando a la ducha. No dejaría rastros de esas cosas, y ahora más que nunca tenía que salir de ahí, pero la noche ya había caído y no se podía arriesgar. No ahora que tenía el control sobre esa casa y sobre Blaine. Sólo esperaría que sus heridas sanaran y saldría corriendo de ahí, ya sabía por dónde irse, sólo necesitaba las fuerzas necesarias para hacerlo. Tal vez en un par de días su cuerpo estaría repuesto y al fin sería libre.