10.- Planes.

- No me esperabas, verdad?.- Le dijo el chico riéndose.

Ginny negó con la cabeza y clavo la vista en su plato, al otro lado del comedor, Draco clavaba una de sus miradas mas frías en Fabio Andretti, este o no se daba por enterado o es que quería perder la vida, porque Draco le había dejado claro, una noche en Verona que, Ginny era suya. Pero Dumbledore no había acabado aun con sus sorpresas para aquel año.

- Y démosle la bienvenida también a otro alumno, esta vez para Slytherin…

La gente empezó a rumorear en el gran comedor, nunca antes, en los años que llevaban en Hogwarts habían llegado alumnos nuevos tan avanzados en curso. Dumbledore hizo una seña para que se callaran y prosiguió.

- A Mark Spencer.

La mesa de Slytherin rompió en aplausos mientras el chico se dirigía hacia la mesa, solo Draco, que estaba pendiente de la reacción de Ginny no aplaudió.

La cara de la pelirroja tenía pintada una expresión de puro terror, la mirada de Mark se clavo inmediatamente en la de Ginny y esta no pudo devolverle la mirada.

Harry también había caído en la cuenta, al igual que Ron, de que el nuevo tenia la mirada fija en Ginny y esta, a su vez le devolvía una mirada llena de terror, ninguno podía explicar exactamente lo que estaba pasando.

- De que lo conoces?.- Pregunto Harry.

- No le conozco.- Mintió Ginny.

Pero la mentira era tan obvia que ninguno de los dos se la creyó, Ron volvió a posar la mirada en el nuevo que ahora estaba sentado junto a Nott.

La hora de la cena paso rapidísimo y enseguida Dumbledore se levanto de la silla para comenzar de nuevo con otro discurso.

- Este año en Hogwarts hemos pensado que seria una buena idea juntar dos miembros de cada casa, de distintos sexos en habitaciones en el ala oeste para que estrechen relaciones con otros compañeros del colegio.- De inmediato se levantaron murmullos de aprobación y de protesta por todo el comedor.- Las listas están en los tablones que hemos habilitado en el vestíbulo. Ya pueden irse.

Los alumnos comenzaron a levantarse y dirigirse hacia el vestíbulo, Alex acompaño a Ginny hasta donde estaban sus nombres para ver con que chico tendrían que tratar ese año.

Ginny corrió hacia las listas con el corazón en la mano, podría ser…

- NO!.- Grito desilusionada cuando vio su nombre y el del chico en la lista.

- Quien te ha tocado para que estés tan mal?.- Le pregunto su amiga curiosa.

- Con Zabini.- Contesto en un susurro.

La pelinegra negó con la cabeza en gesto desaprobatorio.

- Y a ti?

- Con Nott.- Dijo pesarosa.

- No es mal chico.- Contesto la pelirroja pensativa.

En ese momento llegaron Ron, Hermione y Harry, por lo que la respuesta de la pelinegra nunca llego a oídos de Ginny ya que, como siempre ocurría cuando Ron aparecía antes sus narices, la chica se había puesto colorada.

Era bien sabido por todos lo que la joven Hamilton sentía por Ron Weasley, pero claro esta y conociendo al pelirrojo, él era el único que no parecía darse por enterado, también la gente se había puesto al día de los cotilleos del verano durante la cena y uno de ellos era la pareja que formaban Ron y Hermione, pero Alex aun no estaba enterada de eso.

- Alex! Ginny! Con quienes os ha tocado?.- Pregunto Ron entusiasmado.

- Con Zabini.- Contesto la pelirroja.

- Con Nott.- Contesto la pelinegra.

- Valla, le diré a ese cerdo de Zabini que…

- Que me diras, Potter?.- Corto la voz de Zabini tras ellos.

- Que no quiero que la toques maldito.- Termino Harry.

- Tranquilo Potter… no le pondrá la mano encima.- Se oyó otra voz que arrastraba las palabras.

El corazón de Ginny dio un vuelco enorme y se giro para ver a Draco, este la sonrió y ella le devolvió la sonrisa, pero solo fue un instante.

- Y eso porque?.- Pregunto Ron amenazante.

Hermione cogió la mano de Ron en ademán tranquilizador, lo que hizo que Alex se pusiera roja de ira.

- Calma, Ron.- Dijo la castaña.- Tú sabes porque, están juntos.

- Haz el favor de no recordármelo.- Hizo una mueca de dolor.

- Ya basta Ron, madura.- Le reprocho la castaña.

- Será mejor que despejemos esto de una vez, vete con tu novia a otra parte.- Les dijo Draco.

Al oír la palabra novia las lágrimas en el rostro de Alex amenazaron con salir, pero ella siempre sabia como mantener el tipo, por lo que nadie se dio cuenta del detalle, nadie, salvo Ginny, a la que nunca se le escapaba una.

Draco miro a Ginny significativamente, tenia unas ganas tremendas de tenerla en sus brazos y aprovecharían el tumulto y la confusión para salir de allí y pasar un rato juntos, Ron capto la mirada del rubio y con ella sus intenciones, por lo que se apresuro a coger a Ginny del brazo para sacarla de allí.

- Vamos Ginny.- La apremio el pelirrojo.

- Id vosotros, luego iré yo.- Contesto la rojiza zafándose de su hermano.

- No, tú vienes con nosotros.- Dijo Ron tajante.

Pero la pelirroja ya desaparecía entre la multitud y Ron la perdió de vista.

Ginny corría entre la gente (Todo lo que se puede correr con la gente por todos lados) para encontrarse con Draco, tenia unas ganas locas de echarse en sus brazos y besarle, estaba tan entusiasmada que no se fijo siquiera en que alguien no le quitaba ojo de encima.

Desde una columna cercana, un chico con ojos marrón chocolate y pelo moreno la vigilaba si perder de vista ninguno de los movimientos de la chica, sabia a donde iba y sabia con quien, estaba rabioso porque había visto en Verona, durante aquella noche de fiesta, defender con uñas y dientes a aquel rubio. Maldito rubio egocéntrico cabrón. (N.A: Disculpen el lenguaje, pero eso era lo que pensaba y no encontraba otra palabra para definirle xD) Tiene a mi Gin totalmente hechizada… estúpido.

Con paso seguro se dirigió un poco más cerca del punto de reunión de Draco y Ginny.

Cuando ya nadie podía verlos, Draco salio de su escondite tras la puerta y la pelirroja se le echo encima, los dos cayeron al suelo estrepitosamente.

- Si, yo también te echaba de menos.- Sonrió Draco levantándose y ayudando a Ginny a levantarse también.

- Porque no viniste a…

- Shhh, calla, no estropees el momento.- Le dijo Draco poniéndole el dedo índice en la boca.

La pelirroja se cayó y apoyo la cara en el pecho de Draco, este comenzó a acariciarle el pelo suavemente apoyado en la cabeza de la pelirroja y los ojos cerrados.

Habían pasado el día entero separados, desde las diez de la mañana que se separaron en el anden, desde entonces la había visto un par de veces cuando pasaba disimuladamente por delante de su vagón en sus rondas de prefecto pero no había podido estar con ella, ni una sonrisa, ni un abrazo, ni un beso…

Por eso, tenerla entre sus brazos en ese momento era más de lo que el rubio podía desear.

Ginny pensaba algo parecido, lo había visto por el rabillo del ojo pasar por delante de su vagón algunas veces, suponiendo que estaba en su ronda de prefectos, también lo había visto con Parkinson colgando del brazo todo el tiempo, aunque le había molestado, sabia que tenían que guardar apariencias, sobre todo porque no debían llamar la atención con rumores que podían despertar la curiosidad de entes mas poderosos e importantes.

Estuvieron largo rato abrazados y en silencio, hasta que el rubio decidió romperlo.

- Durante el viaje en tren tuve noticias de mi padre.- Dijo en un susurro.

- Y que tal esta?

- Los sanadores dicen que se pondrá bien, que esta fuera de peligro.

Cualquiera que no conociera a Draco hubiese pensado que lo decía sin ninguna emoción ni sentimiento, como si no le importara, pero no era el caso de Ginny, que encontró al toque el tono de alivio profundo que se encontraba tras esa mascara de hielo.

- Y tu como estas?.- Le pregunto la chica a pesar de que ya lo sabía.

- Estoy bien, muy bien, es mas de lo que puedo pedir, mi padre se recupera, tu estas conmigo… no puede ir mejor.- Dijo.

Sin embargo ambos sabían de sobra que las cosas podían ir infinitamente mejor, todo iría mejor si ni tuviesen a Voldemort pisando sus talones, si no tuvieran que esconderse, si ella no fuese mortifago (Aunque Draco aun no estaba al tanto de ese detalle), si no tuviese que esconder sus poderes, si Harry venciese aquella batalla que parecía eterna…

Ninguno de los saco a relucir el miedo de perderse el uno al otro.

Ginny sintió una quemazón en el brazo donde tenia camuflada la marca, se aguanto de hacer algún gesto brusco y se separo de Draco suavemente.

- Debo irme.- Dijo solamente.

- Tan pronto?.- Pregunto el chico extrañado.

- Si, es urgente.

- Cuéntame.

- No, es mejor que no sepas nada, por ahora.- La chica le dio un suave beso en los labios y se marcho.

Fue al jardín pasando por delante del escondite de Fabio pero sin notar que el estaba allí, camino hasta divisar a unos metros de allí una figura que estaba apoyada en un árbol.

"Llegas tarde" Le dijo una voz llenando su mente.

"Si, y que?. Que quieres?" Contesto la chica mientras se dirigía donde estaba el chico.

"Tengo planes para ti esta noche"

- No quiero saber nada de ellos.- Dijo Ginny cuando llego a su lado.

- Tendrás que hacerlo.- Contesto el chico con voz desinteresada.

Ginny frunció el ceño pero no le quedo más remedio que aceptar, ya que se había comprometido. El chico se giro hacia ella y la miro a la cara, la miraba tiernamente, la abrazo por la cintura.

- Te dije que no dejaría que te pasara nada, no pasara nada, solo quiere mirar en tus recuerdos algunas cosas.- Le explico el joven.

Ginny apoyo la cabeza delicadamente el pecho del chico y unas lágrimas silenciosas corrieron por su rostro.

- Llévame y acabemos con esto.- Dijo la decidida.

Un poco más lejos, Fabio había escuchado toda la conversación sin mover ni un músculo. El nuevo abrazaba a su pelirroja cariñosamente, y le había dicho que la llevaría a un sitio… aquello era muy extraño, sobre todo porque el no hubiese creído jamás que Ginny hubiese tenido relación alguna con aquel chico.

- De verdad estas preparada para enfrentarte a el?.- Le pregunto entonces Mark.

- Aun no, pero lo estaré, y cuando ese día llegue, morirá.- Dijo con voz firme y segura. Los ojos le brillaron con furia un instante.

El chico se inclino para besarla, pero ella se separo de el al toque, el sonrió sin molestarse por el gesto de la chica.

- Estaré a tu lado, lo prometo.- Le dijo.

- Mas te vale.- Le dijo con una sonrisa.

Desaparecieron del claro ante los ojos sorprendidos de Fabio que aun no podía acabar de procesar lo que había oído y visto.

En algún lugar:

Mark y Ginny se aparecieron en lo que parecía el vestíbulo de una casa abandonada, Ginny noto enseguida que no era el lugar donde la habían llevado las últimas veces, sin embargo supo al instante de poner un pie en ese suelo que era el nuevo cuartel de Voldemort.

- Donde estamos?.- Pregunto Ginny.

- Hemos cambiado de lugar, este viene mejor para los planes del señor.- Explico Mark sin mucho intereses. Que Voldemort cambiara cada dos por tres de lugar era algo habitual.

- Acabemos con esto, por favor.- Dijo Ginny con un poco de temor en la voz.

El chico la abrazo y la condujo hasta donde estaba Voldemort, la chica tembló un poco en los brazos de Mark cuando cruzaron la puerta y se encontraron con Voldemort cara a cara.

- Bien, Bien, Bienvenida a nuestra nueva guarida.- Les dijo cuando los vio entrar.

- Puede acabar ya con esto?.- Dijo Mark impaciente.

Si hubiese sido otro, el señor lo hubiese matado allí mismo por hablarle de ese modo, pero Mark le era demasiado útil y el chico no se dejaba manejar por nadie, era mas poderoso de lo que Voldemort quería admitir y le convenía tenerlo con el, así que le permitía que hiciera cuanto quisiese y le hablara como quisiera siempre y cuando acatara sus ordenes.

- Esta bien, cuanto antes, mejor.- Respondió.

Ginny tembló sabiendo lo que vendría a continuación, Voldemort se coloco frente a ella y le alzo la cara, sin previo aviso sintió como le sondeaba la mente en busca de información, aquello le causaba mucho dolor, las piernas le temblaban y si no hubiese sido porque Mark la sostenía contra el, hubiese caído al piso llorando.

Mark miraba la escena con aparente calma, pero la verdad era que odiaba cuando lo veía hacer eso con Ginny, no le gustaba que la dañara ni que explorase su mente e hiciera allí cuanto quería, la sostenía para que la chica tuviera valor y no cayera al piso, sabia que si la chica no estaba gritando y llorando como la primera vez era porque el estaba a su lado, y porque aquello era necesario para mantener alejado a Voldemort del escondite de Lucius y de Hogwarts donde se escondía Draco.

En la pieza de Draco:

- El señor me ha llamado, no se que querrá pero iré para allá, cúbreme.- Le pidió Blaise a Draco.

- Por supuesto.- Le contesto con una sonrisa.

Draco sabia que Blaise iba para "revelarle" a Voldemort su paradero, pero el lo engañaba una y otra vez gracias a Dumbledore, lo mantenían alejado del colegio lo suficiente, pero sabían (o eso pensaban) que aquello no seria suficiente, que llegaría un momento en el que Voldemort descubriría el engaño.

Lo que no sabían es que otra persona les cubría las espaldas con respecto a ese tema, y esa era Ginny, que despistaba con ayuda de Mark a Voldemort y añadía credibilidad sin saberlo, a los informes de Blaise.

- Espero que hoy tengamos la misma suerte que hasta ahora.- Dijo Blaise.

- Hasta ahora no ha habido ningún problema.- Respondió Draco mirando la pared.

Era la misma conversación de siempre, Blaise siempre decía la misma frase antes de marcharse, y el respondía con la misma frase.

- Bueno, suerte.- Le dijo Blaise a su amigo.

- Lo mismo digo.- Respondio este desde el sofá.

Blaise se desapareció dejando a Draco preocupado. Ginny se había marchado de repente y la había sentido intranquila cuando se marcho, aunque era obvio que se lo había intentado ocultar no había podido. Aparto esos pensamientos de la cabeza y se echo en el sofá para esperar la llegada de Blaise a la sala.

En algún lugar:

Blaise se apareció donde una media hora antes lo habían echo Mark y Ginny y se dirigió a la sala donde este se encontraba.

Al otro lado de la puerta, Ginny estaba en el piso inconsciente y Mark estaba a su lado intentado hacerla reaccionar, el dolor había podido con ella y había perdido el conocimiento, la contemplo con la cara bañada en lagrimas y la alzo para recostarla en el sofá que había en la sala, cuando se volvió hacia Voldemort alguien entro en la habitación.

Blaise apareció sin previo aviso por la puerta, aunque ambos ya sabían que estaba allí, se giro sorprendido cuando vio a Mark allí y a Ginny en el sofá.

Sabia que Mark era mortifago, pero no sabia que la Weasley también lo era! Podía ver con claridad la marca en su brazo, se pregunto si Draco lo sabría también.

- No, no lo sabe.- Respondió Mark a su pregunto no formulada en voz alta.- Y espero que no lo sepa, aun. Y menos por ti.

Blaise asintió y miro a Voldemort.

- Me mando llamar, mi señor.- Le dijo.

- Si, sabía que Weasley se desmayaría y quiero que ayudes a Mark a llevarla al castillo. A parte quiero revisar algunas cosas.- Dijo Voldemort situándose junto a el.

Blaise sostuvo su mirada lo suficiente para confirmar que, efectivamente, Draco no estaba en la escuela, después de mirar lo que quería, mando a Blaise y Mark a regresar a la chica sana y salva a la escuela.

Mark no necesito ayuda de Blaise para cargar con Ginny, se la echo a los brazos y los tres se desaparecieron.

- No tenia noticias de que ella estuviera enterada.- Dijo Blaise cuando llegaron a la escuela.

- Lo hace por protegerle únicamente a él y para acabar con Voldemort.- Explico Mark sin entrar en más detalles.

- Sabes algo nuevo sobre los poderes?.- Pregunto Blaise curioso, pues en el nuevo refugio de Voldemort no se hablaba de otra cosa.

- Lo único que se es lo que sabes tu, Voldemort intercepto a Paola cuando no acabo con Malfoy y Truncan.- Dijo sin mucho interés.

- No es mucho.

- Llevare a Ginny a su habitación antes de que alguien se de cuenta.- Esquivo Mark la indirecta.

Sin despedirse se dio la vuelta y camino por el pasillo en dirección a la casa Gryffindor, para depositar allí a Ginny, decidió despertarla cuando estuvieran cerca de la puerta para que ella pudiese entrar por su propio pie en la sala.

En el cuartel de Voldemort todos querían saber quien era la segunda elegida con los poderes Giaseud, Voldemort mantenía vigilado cada paso que daban sus mortifagos en Hogwarts ya que había odio rumores de que la elegida estaba allí, lo que el no sabia es que la tenia delante de sus narices. A menudo Zabini intentaba sonsacarle más de lo que debía saber, el chico no era muy bueno sacando cosas y menos propias conclusiones por lo que intentaba, en vano, sacar algo de los de más.

Estaban por llegar al pasillo cuando sintió la presencia de Malfoy cerca de la puerta de la señora gorda escondido tras una columna, estaba esperando a Ginny, despertó a la pelirroja con suavidad.

- Gin… despierta!.- Le dijo en el oído.

La pelirroja fue abriendo poco a poco los ojos y se encontró con la cara de Mark, sonrió.

- Ya estoy en Hogwarts.- Dijo con evidente cansancio. Mark la dejo en el suelo.

- No ahí tiempo para eso Gin, Malfoy esta en la puerta de tu torre tras una columna.- Le dijo.

La chica iba a preguntar como lo sabia pero no dijo nada, y asintió, se despidió de el con un suave beso en la mejilla y una dulce pero cansada sonrisa y se fue al retrato, porque debía disimular.

Draco la vio caminando por el pasillo en dirección al retrato y salio de su escondite, inmediatamente se dirigió donde ella estaba y la abrazo por detrás.

- Estas bien?.- Le pregunto preocupado cuando la volteo para mirarla.

- Si, tranquilo, solo algo cansada.- Dijo Ginny besándole.

- Vamos, te llevare a tu cuarto.- Le dijo Draco cogiéndola como una princesa.

- Que caballeroso.- Dijo la chica riéndose.- "Chicle de fresa"

- Pasad.- Les dijo la señora gorda.

En cuanto Draco puso un pie en la torre se encontró con la cara de Potter y Weasley.

- Que haces aquí, y con ella?.- Pregunto Ron intentado controlarse.

- La encontré medio desmayada en los pasillos.- Mintió Malfoy.

Ron miro a Ginny para que confirmara la historia y la chica asintió.

- Ya la llevo yo.- Dijo Harry acercándose.

- Si no te molesta, Harry, prefiero que lo haga él.- Dijo Ginny.

Harry la miro sin comprender pero se aparto del camino de Malfoy, que con una sonrisa de superioridad se llevo a la pelirroja a su habitación.

En la pieza de las Gryffindors:

Draco acostó a Ginny en su cama y se sentó a su lado, le acaricio los cabellos y la sonrió dulcemente.

- Donde has estado?.- Le pregunto.

- Por ahí, tranquilo, estoy bien, solo algo cansada.- Le dijo alzando la mano para acariciar el rostro del chico.- Será mejor que te vallas.

- No, hasta que este completamente seguro de que duermes, no me iré.- Aseguro con voz firme.

Ginny rió y el chico se acostó a su lado y la abrazo, Ginny se apoyo en su pecho y casi enseguida cayo dormida.

Draco se quedo pensando en lo que diría su amigo cuando no lo viera en la sala, pero allí acostado en el sofá de su sala no había podido despejar sus dudas con respecto a Ginny y su misteriosa huida, por lo que había visto no se había equivocado, ya se lo explicaría a Blaise mas tarde.

Dejo a Ginny apoyada en la cama y salio de la habitación tras darle un suave beso en los labios, no espero encontrarse a Potter y Weasley esperándolo al pie de la escalera.

- Donde ha estado?.- Le pregunto Ron amenazante.

- Que le has hecho?.- Le pregunto Harry.

- No he hecho nada, ni se donde ha estado, soy su novio.- Dijo recalcando la palabra "novio" lo que provoco que se enojaran mas.- pero no controlo los pasos que da.

Tras eso se marcho altanero de la sala y fue a Slytherin, donde alguien lo esperaba.

En Slytherin:

Tras hablar con Voldemort y dejar a Mark con la Weasley, Blaise se dirigió a la sala a pensar si debía decirle o no a Draco que su novia era mortifago, es mas, tenia una ligera sospecha de que Mark sabia mas de Ginny que el propio Voldemort, porque si no, no había explicación razonable para que el chico la protegiera tanto, nunca había visto a Mark (Aunque no tenia mucho trato con el) proteger a nadie si no era importante para sus planes o para el.

Estaba en esas cuando entro en la sala y vio que no había nadie esperando para recibirle, pensó que Draco estaría en el baño porque el siempre le esperaba para preguntarle que tanto habían progresado y el nunca faltaba a sus promesas. Se sentó en el sofá para esperarlo.

Su sorpresa llego minutos mas tarde cuando vio a Draco entrar por el hueco del tapiz de Slytherin y no saliendo por la puerta del baño.

- Donde estabas metido?.- Le pregunto el castaño extrañado.

- Viendo a Weasley, sentí un mal presagio y fui a verla.- Contesto Draco sinceramente.

- A Weasley…

- Si, que con ella?.- Le pregunto Draco extrañado por la reacción de su amigo.

- No, nada, nada…

- Que tal ha ido?

- Bien, no he tenido que preocuparme mucho, la verdad, lo mismo de siempre, no ha sido difícil engañarlo.- Le explico mientras se frotaba los ojos y reprimía un bostezo.

- Anda, vallamos a la cama, mañana nos queda un largo día.- Le dijo el rubio, que se levanto y se dirigió a su cuarto.

Blaise dudo unos segundos más si abrir la boca y cerrar el pico.

- Draco, espera, ahí algo de lo que debemos hablar…

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Bien, que les pareció?? Espero que les guste, bueno, he estado perdida últimamente, lo se, lo siento, así que he extendido este capitulo lo mas que he podido para que lo disfrutéis, últimamente recibí pocos reviews xD por lo que estoy empezando a pensar que debo estar escribiendo pésimo xD

Dejen su opinión y gracias por todos los reviews que me llegaron!! Mil Gracias!!

Se les quiere:

Comadreja