Ya me di cuenta que no puedo publicar un cap cada 2 días, menos aun en época de exámenes así que lo dejaré en una vez a la semana, pero si puedo publicar antes lo haré.
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¿Y ahora quien esta celoso?
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La clase de historia nunca fue tan ruidosa, tenían que hacer una línea del tiempo sobre la revolución francesa, pero el deseo de cuchichear era más fuerte… Y ahora la "secreta" relación de Lysandro y Sucrette era de dominio público. Resulta que Peggy como buena cotilla había presenciado por "casualidad" toda la pelea entre la pareja y Castiel. Y toda la clase no dejaba de mirarlos mientras susurraban sus nombres.
Castiel golpeaba su lápiz contra la mesa, afirmaba su cabeza y movía sus piernas, quería salir de ahí, quería insultar a todos y gritarles que se fueran al demonio, que se buscaran una vida… Iris intentaba terminar su trabajo junto a Violeta (puesto que Lysandro ya no hablaba con el pelirrojo, no le quedó más remedio que hacer grupo con la amable Iris y la tímida Violeta, al menos ellas no lo fastidiaban con sus chismes). Por su parte Lysandro, Rosalya y Sucrette trabajaban en silencio aun cuando la tensión podía cortarse con un cuchillo, Lysandro estaba perdido entre los libros de historia mientras hacia algunas anotaciones, Rosa cortaba hojas de colores, pero por dentro estaba a punto de estallar, se había enterado de todo por los rumores de Peggy, POR LOS RUMORES DE PEGGY Y NO POR SU MEJOR AMIGA. De sus ojos salían llamas cada que alguien del salón volteaba a mirar a su amiga. Sucrette ya no podía consigo misma, su rostro estaba rojo como si se hubiera insolado, quemaduras de 3er grado, enterrada en su cuaderno solo rogaba que se la tragara la tierra, jamás se había sentido así, ni siquiera cuando Debrah hizo que todo el instituto la odiara… todo el instituto menos Lysandro, quien ahora alzaba ligeramente su mirada para ver a la angustiada chica, una pequeña sonrisa se escapó de sus labios antes de tocarle la mano delicadamente por debajo de la mesa que desencadenó una reacción inmediata en la chica (una reacción positiva). Rosa esbozó una cálida sonrisa ante la escena, no importaba que todo el instituto se metiera en sus vidas, ellos se querían y eran felices, eso era lo único importante.
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Un par de días pasaron y ahora que su relación había salido a la luz Lysando no se alejaba del lado de Sucrette, y a ella le resultaba algo extraño, él era un caballero, siempre cargaba su mochila o sus libros, si quería ir a comprar algo él iba por ella, y poco a poco los padres de Sucrette se iban acostumbrando a la presencia del chico, él iba a dejarla a su casa todos los días, y aun así había algo que la inquietaba, Lysandro todavía no arreglaba las cosas con Castiel, y sabía que era por culpa de ella. Debía hacer algo al respecto, idearía un plan.
-¡A-Alex!- Sucrette corrió frenéticamente en dirección hacia su amigo, sentía que hace siglos que no hablaban, atravesó el patio a toda velocidad antes de tropezar con una rama y caer estruendosamente frente a casi todo el instituto que se encontraba afuera.
-PFF JAJAJAAJA LAS TONTAS NO SON INMUNES A LA GRAVEDAD- La risa de Amber y compañía resonó como un grupo de hienas. Lysandro estaba en la oficina de la directora discutiendo sobre su estado de salud. Alex se apresuró a socorrerla junto con Nathaniel.
-¿Estás bien?- Preguntó Nathaniel levantándola gentilmente, mientras que Alexy la observaba con aprehensión.
-S-si, no es nada.- Dijo con sus ojos llorosos, no por vergüenza si no que por dolor, tenía un gran raspón en la frente y sus rodillas estaban ligeramente ensangrentadas.
-Ven, déjame acompañarte a la enfermería.- El rubio la llevó despacio dentro del instituto después de limpiarle un poco la tierra y las lágrimas de su cara.
-¿Después hablamos si?- Dijo Alexy mirándola todavía preocupado.
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-Eres bastante torpe… ¿Sabes que Amber se burlará de ti por siempre?- Nathaniel se reía de ella mientras limpiaba sus heridas. Sucrette estaba en silencio mirando al suelo. -¿Te encuentras bien Sucrette?-
-Y-yo… Lysandro y Castiel no se hablan desde su pelea fuera de la enfermería.- Al escuchar eso el rubio agachó la cabeza y suspiró, no se disculparía por discutir con el idiota pero… jamás hubiera sido su intención que los 2 se pelearan, se sentía como lo que Debrah le había hecho en el pasado.
-Lo siento… no por la pelea si no por… y-yo, yo dije algo completamente fuera de lugar, nunca tuve intención de que se pelearan… Pero supongo que lo arreglaran, ¿Cierto?- Preguntó el rubio dubitativo.
-C-Claro que lo harán- Dijo la chica tratando de parecer lo más convincente posible para no preocupar a su amigo.
…
-¿¡Pero que te ocurrió?!- Los ojos de Lysandro estaban abiertos de par en par al ver a Sucrette magullada.
-Yooo… me tropecé en el patio.- Respondió intentando de ocultar el raspón en su frente con su flequillo, el cual Lysandro removió de inmediato.
-*Suspiro* No puedo dejarte sola ni un momento ¿Verdad?- Le sonrió y la besó en la frente.
-T-Tengo que ir a hablar con Alex.- Sucrette aún se sentía avergonzada, como podía ser tan inútil, Lysandro tenía otras preocupaciones y debía estar pendiente de ella como si tuviera 5 años. Antes de que el chico pudiera decir algo más Sucrette se marchó.
…
-¿Su? ¿Estás mejor?- Alexy la miró con una sonrisa.
-S-Si… Alex yo… supongo que has oído los rumores de Peggy.- Decía cabeza agacha por el sonrojo.
-A-Ah, si bueno… todos lo escucharon creo.-
-Necesito tu ayuda y la de Rosa, ¿Cómo hago que Castiel y Lysandro se arreglen? Me siento horrible y no puedo hablar directamente con Castiel porque… nunca había visto a Lysandro tan molesto.- Sucrette agachaba la cabeza, sentía que todo esto era su culpa.
-Bueno quizás podríamos… ¡Ah ya sé! Y si los engañamos para reunirlos y encerrarlos hasta que solucionen sus diferencias.- Dijo cerrando los ojos con una enorme sonrisa. La cara de Sucrette más que entusiasta estaba horrorizada, la idea era por lo bajo sádica, pero… podría funcionar.
-Ehhh, deberíamos ver si a Rosa se le ocurre algo…- Ambos fueron juntos a buscar a la platinada.
…
-Mmmmmm, es complicado, usualmente Lysandro cede a la primera y no es conflictivo pero este caso es diferente, hablé con Leigh y al parecer no piensa dar su brazo a torcer y tampoco ha dado a entender que esté considerando perdonar a Castiel.- Rosalya estaba confundida, no conocía a fondo a Lysandro y no sabía que era lo correcto de hacer en esta situación.
-¡Mi plan funcionará estoy seguro!- Alex insistía y Rosa comenzaba a tomarlo en cuenta.
-Alex préstame tus audífonos, los necesito para pasar este nivel.- Llegó Armin exigiéndole a su hermano mientras tenía la consola en la mano.
-Hola Armin.- Dijo Rosa su delicada voz y una sonrisa provocativa.
-H-Hola Armin.- Al parecer era el día en el que Sucrette se sonrojaría, después de todo no hablaba directamente con Armin desde que le había dicho que salía con Lysandro y luego de que Rosa le dijera que Armin estaba enamorado de ella, las cosas eran aún más incomodas.
-Hola Rosa, Sucrette.- Tomó los audífonos de Alex y entró al instituto a la velocidad de la luz.
-¿Pero que le hicieron a mi hermano ustedes dos?- Alex y su sexto sentido.
-No sé de qué hablas Alexy.- Rosa inspeccionaba sus uñas mientras lanzaba una que otra mirada acusatoria a Sucrette.
-Rosa… ¿Le contaste a Sucrette?- La miraba asesina del chico hizo cambiar instantáneamente la cara de Rosa.
-C-Cálmate Alex, no tuve otra opción… Nuestra queridísima Sucrette no lo hubiera notado jamás en la vida, solo mira todo lo que tardó con Lysandro.- Rosa tratada de excusarse.
-Es mi culpa Alex, e-el día que fueron al centro comercial Armin y yo fuimos a la cafetería y… y yo le dije que estaba saliendo Lysandro, se quedó en blanco estaba casi en shock… no había entendido nada hasta que Rosa me lo dijo…- Sucrette ya estaba casi morada de lo avergonzada que se sentía.
Alexy solo suspiró, sacarle esa información a Armin le fue difícil, ya que no quería aceptar sus sentimientos y aunque Alex ya tenía sus sospechas sobre su amiga y Lysandro (como todos sus cercanos) no se atrevía a confirmar nada, tampoco quería extinguir las esperanzas de su pobre hermano.
-B-Bueno… volviendo al tema, tenemos que ver que haremos con ese par de buscapleitos.- Dijo Alexy, inconscientemente siempre estaría de lado de su hermano, por muy perdida que fuera la causa.
…
Peggy estaba escondida mirando dentro del aula B, Lysandro y Priya conversaban animadamente, lo cual tenía a la periodista tan emocionada que apenas cabía en sí misma, hace nada que ella había destapado la relación de Sucrette con el chico y ahora él, que rara vez hablaba con alguien estaba muy intimó con la nueva, ¡Estas sí que eran noticias! Caminó hacia la biblioteca y al pasar por el hueco de las escaleras vio a Alexy, Rosalya y Sucrette hablando.
-Vaya quien diría que el echarse novia le haría salir del cascarón.- Peggy lanzó su ofensiva.
-Peggy, sabes que no tenemos idea de lo que estás hablando- Dijo Rosa, le desagradaba esa actitud altanera de la chica.
-¿Ah? No, yo solo estaba comentando para mí misma, no se preocupen.- Se marchó con las manos detrás de la cabeza y una sonrisa triunfadora.
-Peggy es tan rara, Oh miren la hora será mejor que vayamos al salón.- Dijo Alexy poniéndose de pie y levantando a ambas chicas como si no pesaran nada.
…
La cara de Sucrette se puso roja por enésima vez este día, dentro de la sala B podía ver claramente a Lysandro a solas con Priya. Rosa al ver a su amiga entró bruscamente al salón.
-Hola Lysandrito, Priya ¿cómo están?- Dijo casi rechinando los dientes.
-Eh, hola Rosa.- Respondió Lysandro con cautela.
-¿De qué hablaban? Parecían divertirse mucho.- La cara de Rosalya era aterradora, trataba de sonreír mientras a leguas se le notaba que quería matar a alguien.
-B-Bueno nosot- Priya interrumpió de golpe al chico.
-D-De nada, en realidad solo eran trivialidades, no estábamos hablando de nada.- La nueva se notaba sumamente incomoda. –Yo… debo ir por mis cosas para la clase de Fárres.- Salió hecha un rayo de la sala antes de que Rosa la asesinara con la mirada.
El ambiente entre los 4 era extremadamente tenso, nadie decía una palabra y todos lucían como si no quisieran estar ahí, excepto Rosa ella solo echaba fuego por los ojos.
-Sucrette, iré a buscar tu cuaderno y tu libro, ¿Nos apartarías los asientos?- Dijo el chico antes de salir al ver que su chica asentía con la cabeza.
-Bien ya lo decidí, tengo un plan para arreglar todo.- Proclamó Rosalya con una expresión a la cual nadie podría oponerse.
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Chan chan chaaaan Lysandro igual puede hacer que nuestra pequeña Sucrette se ponga celosa, ¿De que habrán estado hablando Lysandro y Priya?
