Capitulo 9

Decisiones

Habían pasado dos días, dos largos días desde que Sophie abandono aquella habitación de hotel y a aquella rubia de ojos azules. Dos días llenos de preguntas, dos días de indecisiones, dos días buscando respuestas que parecían no querer llegar…pero sobre todo, dos días sin saber nada de ella…

Las cosas con Carmen no iban mucho mejor, habían hecho las paces, se habían pedido perdón, cada una por sus razones, pero su novia seguía desconfiando y la actitud de Sophie no ayudaba, parecía triste, perdida, insegura…pero aun así seguían con sus vidas o al menos lo intentaban…

Durante aquellos dos días, Sophie había pensado mucho en su futuro, había contemplado mentalmente todas las posibilidades, los pros y los contras de dejarse llevar por aquellos sentimientos, de arriesgarse, de seguir su corazón…y aunque todo parecía ser una locura, algo en ella la incitaba a cometerla…

Pero por otro lado estaba Carmen, su novia, una novia que la quería de verdad…

Sophie se encontraba en la cocina, preparando algo para desayunar, eran casi las 11 de la mañana, pero se habían acostado algo tarde y por ende se habían levantado tarde también.

C: Amor…tienes ropa que lavar? – Pregunto alzando la voz desde la habitación.

So: Euh…si, mis vaqueros, los que están sobre la silla…Carmen quieres tostadas?

C: Si…gracias!

Sophie siguió con su tarea, hasta que vio a Carmen entrar en la cocina, con sus vaqueros en una mano y algo en la otra.

C: Soph…y estás piedras? – Pregunto abriendo la mano y mostrando las dos piedrecitas blanca y negra.

Sophie se tensó, no por las piedras en sí, si no por lo que significaban, las palabras de David volvieron a aparecer en su mente…

So: Son…son mías… - Respondió un tanto nerviosa al mismo tiempo que las agarraba.

C: Que haces con esas piedras? Son piedras preciosas o algo? – Pregunto intrigada

So: No…son…bueno, colecciono las piedras, cada vez que voy a una ciudad o un país diferente, siempre recojo alguna…no sé… - Mintió lo mejor que pudo.

C: Ah…vale… - No parecía muy convencida pero lo dejo pasar – Bueno, voy a poner la lavadora y desayunamos, de acuerdo?

Sophie asintió, Carmen dejo un pequeño beso sobre los labios de la chica y se alejo de la cocina. La morena se quedo mirando las piedras algunos instantes.

So: Creo que es hora de tomar una decisión… - Susurro


S: David apúrate!

Sian se encontraba en la puerta de la habitación de hotel, con su maleta en la mano, mientras que David seguía recorriendo el cuarto en busca de algo.

D: Espérate rubia…no quiero olvidar nada! Joder, no me lo puedo creer…con lo bien que estábamos aquí…y ahora nos tenemos que ir – Se quejo

S: Lo sé…pero por lo menos es para algo bueno, vas a dar un concierto…y no en un bar…en un festival! Eso es genial! – Exclamo entusiasmada

David empezó a sonreír.

D: Tienes razón…eso es un gran paso…aun no me lo creo! Pero me hubiera gustado tener un poco más de vacaciones…no podemos seguir con nuestro "Road Trip" a través de Europa!

S: Otra vez será…de todos modos pienso ir contigo al festival…estaré en primera fila para verte tocar! – El chico sonrió de nuevo – Ahora apúrate que perdemos el avión!

David lanzo una última mirada a la habitación e siguió los pasos de su amiga.

D: Hasta pronto Roma… - Susurro antes de cerrar la puerta.


Carmen y Sophie se encontraban sentadas en la mesa, desayunando en silencio. Sophie estaba perdida en sus pensamientos, mientras que Carmen la observaba algo preocupada.

C: En que piensas? – Se atrevió a preguntar

Sophie miró hacia ella.

So: En nada…

La realidad es que Sophie solo pensaba en esas malditas piedras, puede parecer estúpido…pero empezaba a creer en eso de las señales y empezaba a darse cuenta que todas la llevaban hacia Sian. Todo empezó en el avión, el destino quiso que las dos estuvieran sentadas juntas, después resulto que las dos eran fans del mismo grupo "RadioHead", lo siguiente fue todos esos encuentros casuales y ahora esas piedras que no dejaban de aparecer, como queriendo mandarle un mensaje…

C: No te creo…estás otra vez rara…te juro que empiezo a estar cansada de tus ataques, no sé qué te pasa, no sé lo que quieres… - Hiso una pequeña pausa y con la voz temblorosa pregunto – Tú me quieres Soph?

Sophie miro hacia ella, esa pregunta no se la esperaba, sobre todo después de habérselo dicho dos días atrás, no sabía que contestar, no quería mentir de nuevo…pero tampoco quería empeorar más las cosas.

C: Contéstame…me quieres? – pregunto de nuevo con calma.

Pero la intensa mirada de Sophie, acompañada de un incomodo silencio, fueron su única respuesta.


Sian y David llegaban temprano al aeropuerto, decidieron sentarse en una terraza y tomarse una cerveza antes de embarcar.

D: Lo vez, te lo dije…teníamos tiempo…el avión no sale hasta la una!

S: Porque te quejas siempre…tampoco es el fin del mundo, esperamos un poco, disfrutando de esta última cerveza romana, y ya… - Dijo una tanto molesta

D: Yo no me quejo…solo daba mi opinión…tu eres la que está molesta por todo…que te pasa?

S: No me pasa nada… - Dio un pequeño trago a su cerveza

D: Es por Sophie cierto? – Pregunto un poco más serio, sabía que su amiga estaba triste por eso.

Sian no respondió, solo bajo la mirada.

D: Sabes…a lo mejor no te sientas mejor con lo que te voy a decir…pero todo lo que hemos vivido me ha llevado a pensar así – Sian levanto su cabeza y miro hacia él – Tu sabes que nunca creí mucho en las señales y esas cosas, aunque mi padre me regalara el Alquimista y aunque me encantara…tampoco le preste mucha atención, pero desde que estoy aquí ya no pienso igual…

Hiso una pequeña pausa mientras que estiraba su mano para agarrar la de su amiga.

D: Mira rubia…estoy casi seguro que Sophie forma parte de tu destino, no me preguntes porque…pero lo sé! Y si realmente llevo razón, vuestros caminos volverán a encontrarse…te lo prometo – Sonrió – Urim y Tumim conocen el camino!

S: Es la segunda vez que pronuncias esos nombres raros…

D: No me hagas caso rubia…yo me entiendo! – Suspiro – ahora vamos a dejar las caras tristes en Roma, que quiero regresar a Inglaterra con la chica más sexy del mundo y que tiene la sonrisa más hermosa del universo…recuerda que soy una futura estrella del rock! – Le guiño un ojo sacándole una sonrisa a Sian.

S: Gracias…sabes que te quiero, no?

D: Lo sé rubia…lo sé...


Sophie caminaba a toda velocidad por las calles de Roma, caminaba con paso firme y con lágrimas en los ojos, mientras que apretaba con fuerza algo en sus manos.

Se paró frente a la entrada de un hotel, respiro hondo y entro…se acerco a recepción.

So: Buongiorno…voglio…poso vedere a Sian Powers?

Entre las lágrimas y su poco saber de la lengua italiana, su voz sonaba entrecortada.

El hombre miro a la morena y sin preguntar nada más marco el nombre de Sian en el ordenador.

Lo sento…la signorina Powers e partita questa mattina.

Sophie se sorprendio.

So: Como...se...se ha ido?

El hombre asintió y Sophie no pudo aguantar más sus lágrimas.

So: No puede ser…llegue tarde…


Sian y David se encontraban sentados en el avión, la rubia tenia la mirada perdida en la ventanilla, mientras que David preparaba su MP3.

D: Que suerte…está vez estamos sentados juntos, no creo que aguantara otra dos horas más con un viejito – Dijo divertido

Sian miro hacia él con una sonrisa, aunque su mirada seguía triste.

La voz de la azafata se dejo oír, explicando todo lo necesario para el despegue del aparato, Sian y David se abrocharon los cinturones, mientras que sentían como los motores se ponían en marcha…

S: Bueno, allá vamos…volvemos a casa…

David sonrió y atrapo su mano apretándola con dulzura…

D: Si, volvemos…ciao Italia…fue todo un placer…

"Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana..." (Pablo Neruda)

NA: Muchas gracias por todos los comentarios…aquí os dejo otro capitulo, espero que os guste, que tengáis un buen fin de semana…nos vemos el Lunes! =D