CAPÍTULO 10: UNA NOCHE INOLVIDABLE
-Que os divirtáis.-y al mismo tiempo pensó: Claro, ¿y porque no también les das un billete de avión a París, la ciudad del amor? Pero sus pensamientos no podían dejar de ser interrumpidos ni una solo vez por alguien, en este caso su abuelo.
-Sheila, tu tío te estaba buscando, está preocupado por ti.
-¿Está preocupado por mi o por lo que piensen los invitados?
-Ya se que odias todo esto pero no teníamos elección y todo esto se había estado preparando durante años.
-Señor…-ella se bajó de la barandilla y caminó hasta llegar al lado de su abuelo-intentaré resistir… que no será mucho tiempo.
-Si te cansas vete a tu habitación, me inventaré algo.
-Gracias Señor.
Ella estaba dispuesta a aguantar todo lo que pudiese, pero al llegar al gran salón de baile se detuvo para buscar a su tío, se colocó detrás de un grupo de personas, después de otros distintos y diversos grupos, hasta llegar a un grupo que no advirtió de la presencia de Sheila.
-Pues la verdad para ser la hija de Andrea, es muy poquita cosa-decía una mujer de vestido rojo, pelo gris, alguna que otra arruga en su rostro... prácticamente era una mujer veterana.
-Y que lo digas, la verdad es que si yo hubiese sido Andrea hubiera dejado morir a ese… monstruo nada mas nacer, la inmensa compasión de Andrea puede ponernos a todos en peligro-dijo otra que estaba a su lado, y cruelmente empezaron a reír a carcajadas sonantes.
Al oír esto Sheila caminó en busca de la salida para salir de aquel lugar en donde todos seguramente pensaban igual. Al salir de allí, Len observó como Sheila salía, pero no pudo alcanzarla por la cantidad de gente que se le puso delante dificultándole el paso. Por fin cuando llegó al pasillo, observó que Sheila no estaba allí, así que se dirigió a la habitación de esta. Al entrar Sheila estaba sentada en el suelo y con la espalda apoyada en la pared. Ella giró la mirada hacia Len sin sonreír, era extraño Sheila siempre sonreía al ver a Len y volvió la mirada hacia delante.
-Sheila... ¿Ocurre algo?
-No podía estar mas en ese lugar, no hay buena conversación...
-¿A que te refieres? Creí haberte dicho que no dejes que te intimiden de esa forma-él se acercó mas a ella poniéndose a su lado.
-¿Crees que es verdad?-ella miró a el chico que la miraba con extrañeza-¿Crees que soy muy poquita cosa comparada con mi madre?
-Sheila...-él le tocó la cara y le sonrió-yo no se como era tu madre pero seguro que era una buena mujer y era una persona muy especial, como tu Sheila, y tu no eres poquita cosa comparada con nada, eres muy importante para nosotros, para Yoh, Anna, Manta, Horo horo, Riu, Chocolove, Fausto y para tu tío y los señores, y también eres muy importante para mi.
-Len...-ella sonrió levemente y posó su mano encima de la de Len, acariciándola con ternura.
-Será mejor que volvamos allí dentro o empezaran a preguntar por ti-él se levantó y mientras se dirigía a la puerta Sheila le habló.
-No volveré allí dentro de nuevo, no quiero que me vuelvan a mirar como un bicho raro.
-Esta bien si no quieres ir no puedo obligarte... vendré después a verte ¿de acuerdo?-Len iba ya a salir cuando Sheila lo abrazó por la espalda.
-Quédate conmigo-dijo susurrando al oído del chico y de improviso ella empezó a besar su cuello un par de veces y tras un susurro del chico pronunciando el nombre de Sheila, ella repente se apartó de él y se alejó unos cuantos pasos dándole la espalda-Len... lo siento, yo no pretendía, yo no sabia que hacia, yo...-su voz se apagó al darse cuenta de que él la abrazaba por la espalda de la misma forma que ella le había abrazado antes-Len...
-Bésame otra vez-dijo susurrándole al oído y los ojos de ella se abrieron mas todavía, y él la giró haciendo que ella lo mirara a la cara-Sheila, te amo... Eso es lo que te iba a decir aquella noche en la que me que presentaste a Toyoka.
-Que casualidad es lo mismo que yo te iba a hacer decir la noche en la que Hao apareció en el desván-ambos sonrieron y él le acarició la cara, ella lo abrazó con fuerza y se fueron acercando lentamente uno al otro hasta que sus labios se juntaron, comenzaron a besarse apasionadamente, y cuando sus labios se separaron apenas hubo palabras para expresar lo que sentían en ese momento, solo estaban ellos dos y nadie más. Ella empezó a reír y él la observaba extrañado-está bien Len ¿donde está el truco? eres genial: eres respetuoso, listo, bailas genial y... por lo que parece también besas bien.
-¿Quien sabe donde está el truco? soy una caja de sorpresas al igual que tu Sheila-ella lo abrazó y le besó la mejilla.
-Quedémonos aquí, no volvamos allí dentro por favor.
-Sabes que no puedo estar aquí mucho tiempo Sheila-ella se separó un poco de él, y la mano de Len se posó de nuevo en su cara-He deseado esto desde hace mucho tiempo-se acercó a ella y la volvió a besar en los labios igual que antes.
-Te quiero y no quiero hacerte daño, pero si Ishiro...
-Solo me harás daño si te vas de mi lado-la interrumpió-y si pasa algo relacionado con Ishiro sabré enfrentarlo-el reloj ya marcaba las una de la madrugada y Len ya debía irse o si no le pillarían allí con Sheila, a él no le importaría quedarse y que descubrieran todo lo que pasaba entre ellos dos pero... ¿y si pasaba algo entre ellos por la noche?-Sheila, mi amor he de irme, ya es tarde y...-él observó el rostro de ella... ¡Dios, era tan bella! ¿Cómo resistirse a aquella figura tan delicada que se encontraba delante de él? de repente él ya la abrazaba, y hasta parecía tener cuidado con su abrazo, como si tuviera miedo de que aquel pequeño cuerpo se partiera si lo abrazaba con mucha fuerza- Sheila mi amor, tengo que irme o no podré aguantar más a no pasar la noche junto a ti.
-Entonces no debes aguantar si no quieres, yo te amo y te pertenezco, para todo Len… para todo lo que quieras-dicho esto, él se separó un poco de ella pero si llegar a soltarla del todo y empezó a deslizar la mano por la espada de la muchacha hasta encontrar el cordón que ajustaba el vestido al cuerpo de Sheila, pero por mas que buscaba no encontraba el endemoniado cordón... ¡Por fin lo encontró! ahora lo estaba desabrochando un poco cuando unos golpes se oyeron. Llamaban a la puerta.
-¿Señorita Sheila está ahí?-La voz era de Sango, la sirvienta.
-Sí Sango, ¿Ocurre algo?-preguntó sorprendida Sheila.
-No ocurre nada simplemente me preocupó no verla en la fiesta nada mas, ¿puedo pasar?-Sheila y Len se miraron con los ojos muy abiertos y Sheila empezó a pensar que contestar.
-Sango... no es un buen momento, discúlpame. Y no te preocupes me fui de allí porque estaba un poco mareada eso es todo Sango.
-No tiene por que disculparse señorita, nos veremos mañana, que se mejore-se oían los pasos de Sango alejarse, a Len le latía el corazón con fuerza y oyó suspirar de alivio a Sheila.
-Uf... estuvo cerca-dijo por fin Sheila.
-Mi amor creo que no debería estar haciendo esto.
-Ya te he dicho que hagas lo que quieras hacer... si no te ves preparado, no importa, esperaré-él la besó y caminó a la puerta.
-Nos veremos mañana Sheila, que descanses.
-Lo mismo digo… mi vida-ella sonreía, ambos habían estado muy sonrojados en aquellos bellos minutos y ahora solo había amor en cada frase que se decían.
Joo, el cap 10 ya… espero que no se os este haciendo muy largo ¿no?, bueno este capitulo ha sido un poco… sensual por llamarlo de alguna forma, pero no ha pasado nada fuera de lo normal, bueno este cap dedicado a los apasionados de LenxSheila ^^. Bueno el siguiente cap será un poco más larguito, espero veros en el próximo mis pequeños, dejen sus reviews.
