ENCONTRANDO EL VERDADERO AMOR

DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen. Son propiedad de Stephenie Meyer. Yo solamente cree la historia


CAPITULO X

El primer día de clases

Carlie POV

No podía ser, de veras no podía ser- ¡Mi primer día de clases y llegaba tarde! Esto de ser una adolescente común y corriente sin quien te mime y te cuide era mucha responsabilidad.

Jamás en mis 17 aparentes años, me había sucedido. Yo siempre llegaba temprano a clases nunca llegaba tarde y esta no sería la primera vez.

Es decir, mi abuela siempre subía con mi desayuno calientito y me despertaba el olor de una humeante taza de chocolate, acompañada de mi habitual vaso de sangre donada. Además, aún tenía que tomar un baño y cambiarme. Elegir mi ropa y esas cosas.

Eso siempre lo hacia mi tía Alice. Ella siempre dejaba el conjunto perfecto para mí y hoy tendría que hacerlo todo sola. Mi compañera de habitación, al parecer sufría lo mismo que yo, porque tuve que despertarla.

Estoy completamente segura de que mi tía Alice vio mi retraso pero con aquel discursito que di sobre "ser una adolescente madura y responsable por mí misma" realmente lo escucharon y es por eso que mi querida tía no me despertó.

Bueno, está bien. Le debo un gracias por dejarme ser "autosuficiente", sin embargo, solo por hoy, por ser mi primer día de clases me hubiera despertado. Además, ellos ni siquiera duermen. No es justo. Debió despertarme.

Aunque, por otro lado, estaba el hecho de que tenía compañera de habitación.

Pero el cielo es grande y mis tíos me adoran. Aunque básicamente corrí a las regaderas y me bañe en menos de 15 minutos, cuando salí, sobre mi cama había una nota, un conjunto hermoso consistente en una mini falda de mezclilla, a juego con un top en color fuscia y un par de botas en color negro a juego con un cinturón ancho del mismo tono y una nota con un plano que marcaba un plano sobre como acortar distancias para ir a mi primer clase y unas líneas explicando que sería la única vez que me ayudarían.

También había una pulsera y un dije con cadena a juego. Regalo de mi tía Rose. Deseándome además, un feliz primer día de clases. Di un gracias que estoy segura escucharon.

Jane salió del baño rápidamente. Mi tía había dejado un conjunto para mi nueva compañera según ella, se vería linda en el. También una nota acerca de que el camino que debía tomar ella era similar al mío.

Jane y yo nos acompañamos. Básicamente corrimos para llegar a tiempo a nuestro primer día de clases. Me sorprendió su equilibrio. Es decir, yo no tenía problemas en correr con tacones, vamos yo era una semi vampiro y podía mantenerme en pie y caminar perfectamente sin la necesidad de tener tanto cuidado por el lugar donde pisaba. Me podía equilibrar perfectamente, sin embargo, Jane no y me sorprendió de sobremanera que en ningún momento protestara porque no podía correr más.

Quizás se debiera a que era el primer día de clases y que, al igual que yo, solo estaba preocupada y estaba teniendo un golpe de adrenalina.

En cuanto llegamos al lugar que teníamos que separarnos ambas nos deseamos suerte.

Mi primera clase era anatomía y la seguían dos horas de fundamentos de medicina y ambas, las daba el mismo profesor.

Sin embargo, ese microsegundo que tarde en llegar lo agradecería toda mi vida. O bueno, toda mi eternidad.

Corrí lo suficientemente rápido para un humano normal, y sin querer, por realmente estar distraída pensando en el hecho de que llegaba tarde, al dar la vuelta, en el último pasillo, tropecé con un autentico ángel…

-¡Discúlpeme, señorita! –dijo con una voz simplemente hermosa.

-Perdón –respondí atropelladamente.

Era un chico con unos enormes y avellanados ojos azules como el cielo o como los zafiros, cabello castaño obscuro y lacio. Media aproximadamente 1´80 y tenía un porte varonil y una mirada casi aristocrática. Su penetrante mirada me hizo sentir gelatina y su voz simplemente me llevo a las nubes. Casi no pude dejar de pensar en novelas románticas como Romeo y Julieta siendo Romeo o en Orgullo & Prejuicio siendo el galante Señor Darcy.

-No te preocupes –respondí y con una boba sonrisa le dije ambos hemos sido culpables.

-Soy Carlie Cullen. –Dije intentando cubrir el rubor que inundaba mis mejillas –herencia de mi querida madre cuando humana

-Alexander Giordano –respondió.

-Me tengo que ir, -me dijo en cuanto nos sacudimos y caballerosamente recogió mis libros. Llego tarde y es mi primer día de clases. Sus palabras me devolvieron a la realidad y me di cuenta que en verdad llegaba tarde

-También es el mío. –Un gusto chocar contigo –dijo de forma ¿Coqueta? Y yo le respondí con otra tonta sonrisa.

Me reprendí a mí misma. Yo debía concentrarme en mis estudios y no andar sonriendo como tonta a cualquier desconocido. Con el trabajo y el esfuerzo que habían hecho mis tíos y mis abuelos como para que mis padres me dejaran llegar a Harvard y el hecho de que prácticamente yo había roto una inexistente relación, eso debía contar algo.

Me despedí de él con una mirada mientras él se dirigía a la siguiente bifurcación y tomaba un sendero diferente al mío.

Llegue rápidamente a clases. Aunque el salón ya estaba completamente llego. Por un momento creí que no tendría cabida en ese lugar, pues prácticamente todos los lugares estaban ocupados. Pero me lleve una gran sorpresa. De hecho, era genial, compartía mi primera clase con el tío Jasper y el profesor aún no llegaba.

-¿Estás bien? –Me pregunto algo preocupado. ¿No viste el mapa que dejo Alice en tu cama?

-Sí, lo lamento. Es que tuve un pequeño accidente. Tropecé con alguien antes de llegar aquí.

-Qué raro. Alice dijo que llegarías a tiempo.

-Y lo hice tío Jazz. Por si no lo has notado, el profesor aún no llega.

Mientras el tío Jasper y yo hablábamos, una chica se acerco a nosotros. Con obvias intenciones de llamar la atención del tío Jasper.

-Hola, -dijo ella con una estúpida sonrisa. –Soy Melanie Lawrence, mi papá es profesor en Biología Molecular, podríamos irnos. Te aseguro que al profesor Stevenson no le importara –dijo, por supuesto, dirigiéndose a él e ignorándome olímpicamente. O si prefieres, podrías sentarte junto a mis amigos y a mí. Estamos organizando un grupo de estudio.

Yo me moría de celos. Era el primer día y alguien ya quería robarse a mi tío. O sea, no era algo de mi propiedad, pero estaba con mi tía Alice. Justo antes de decirle algo sonó mi celular. Era un mensaje de mi tía Alice.

No digas nada. Espera a la hora del almuerzo. Nos reuniremos en una de las bancas del campus justo frente al jardín. Además, dale un poco de crédito a tu tío. Pronto se deshará de esa molestia.

-Lo lamento, señorita –respondió cortésmente mi tío e incluyéndome en. Su conversación. Pero me temo que esta señorita tendrá toda mi atención durante el curso. Además, no creo que saltarnos la clase no le importe al profesor, quien por cierto, acaba de entrar.

Tan enojada estaba, que prácticamente no me di cuenta de en qué momento entro el profesor, el cual no tenía realmente cara de buenos amigos.

Comenzó con su pase de lista, mientras a velocidad vampírica y con un volumen de voz que apenas podía escuchar el tío Jasper le di las gracias por deshacerse de esa arpía.

No es que yo esperara que las clases fuesen diferentes, pero el hecho de que el señor Stevenson comenzara su clase igual que en preparatoria me sorprendió. Un conocido pase de asistencia.

Cuando llego a nuestros nombres se detuvo.

-Cullen Renesmee –Bienvenida señorita Cullen. Espero que no defraude las expectativas que se tienen de usted. Salúdeme a su padre. Es un gran médico. Y su madre es una encantadora dama.

Yo solamente asentí, y no pude evitar una sonrisa de triunfo al notar la mirada asesina que me enviaba la tal Melanie. Aunque no por ello, deje de advertirle al profesor que preferiría me llamara Carlie.

Hale Cullen Jasper. –Otro señor Cullen. Espero, al igual que la señorita, también logre grandes cosas. Teniendo como apoyo a mi viejo amigo Carlisle, supongo que no les será difícil. Aunque es una lástima que no haya aceptado mi propuesta. Quizás el próximo año la acepte. Intentare convencerlo de que es una gran idea.

No tenía ni la menor idea de lo que estaba hablando. Aunque claro, tampoco es que debiera meterme en ello. Mi Grand Pere sabía lo que hacía, aunque tenía curiosidad por saber que era aquello que no había aceptado.

Los cuchicheos no se hicieron esperar. Mismos que el profesor acallo rápidamente.

Después de eso, el pase de lista fue relativamente tranquilo. Al parecer a la tal Melanie ni siquiera la reconoció.

Acababa de darnos un sermón acerca de que este sería su último año dando clases pues se iría a pasear por el mundo, cuando uno de los prefectos llego a avisarle que lo llamaban de la dirección.

Se disculpo y de inmediato salió. Estaba a punto de preguntarle que era aquello que el abuelo había rechazado al tío Jasper cuando un tipo, de esos que parecen practicar cualquier deporte se acerco a mí.

-Así que Cullen, ¿Eh? Soy Cristian Kensington.

-Mph –respondí. Si, ¿Tienes algún problema con ello? Y tu nombre no me importa.

-Por supuesto que no muñequita. Pero dime ¿Saldrías conmigo esta noche? Veras, habrá reunión de la fraternidad.

Su tono petulante y con ínfulas de grandeza me molestaba, sin embargo, no iba a perder la oportunidad de desquitarme. Estaba harta de tipos como el que en cuanto sabía quienes eran mis supuestos padres, pronto intentaban ligarme o salir conmigo.

-Gracias, pero no. No me interesas. –Respondí con voz desdeñosa. Y mi nombre es Carlie, no muñequita y no salgo con tipos como tú.

-¡Vaya!, ¡la muñequita tiene garras! Estaba perdiendo la paciencia, cuando el tío Jasper lo noto y lo paró en seco.

-Escúchame bien, idiota. Nadie molesta a mi hermana y sale bien librado de ello. Así que, si Carlie te ha dicho que no te le acerques no lo harás.

-Déjalo, Jazz. No tiene la menor importancia.

El tal Cristian iba a comenzar una pelea, por supuesto, sin que el tío Jazz interviniera siquiera en el ambiente cuando el señor Stevenson volvió. Pero no venia solo….

Carlisle POV

Había vuelto a la escuela de medicina. Mi viejo compañero el doctor Stevenson, un hombre ya entrado en años y dedicado por completo a la medicina, la cual era su gran pasión, y al que había conocido por casualidad en una convención en Rochester, hacía tiempo me había pedido ocupar su plaza como docente en la universidad de Harvard, pues el pronto se jubilaría.

Yo le había dicho que esa sería una gran oportunidad y que por supuesto aceptaría. Todo ello había ocurrido en el inter del deseo de mi pequeña Carlie por ir a Harvard. Y por supuesto que había aceptado. Sin embargo, le había pedido que no le mencionara nada a "mi hija" pues quería que fuera una sorpresa mi llegada, ya que lo haría cuando ella estuviera en clases.

De hecho, habíamos arreglado todo –con ayuda de Alice, por supuesto, para que en sus horarios apareciera él como profesor.

Cuando le confirme que llegaría, también le pedí que iniciara la primera clase. Habíamos llegado a Harvard apenas en la madrugada, por supuesto, todos lo sabían excepto Renesmee, la cual ya se encontraba en la universidad.

Por la mañana, antes de que las clases comenzaran, converse un poco con él. Poco después de desearme suerte, se dirigió a iniciar su clase.

Minutos después "lo llamaron de la dirección".

Volvió a felicitarme por mis hijos y a desearme tener control sobre todos los hormonales universitarios de primer curso y sus locas ideas sobre las fraternidades y cosas similares.

Íbamos caminando en el pasillo cuando escuche como mi pequeña Carlie rechazaba a un jovencito y como este pronto iniciaría una bronca. De inmediato, acelere un poco el paso.

En el instante que entramos al salón todo se volvió a quedar callado.

Jóvenes –comenzó el doctor Stevenson. Me temo que mi viaje comenzara a partir del día de mañana y este hombre que ven aquí, es mi sustituto.

El es mi viejo amigo, el doctor Carlisle Cullen. No los engañe su alegre rostro. Es un hombre bastante recio y duro. No por nada es uno de los mejores médicos que he conocido a lo largo de mi vida.

Agradecí su presentación y me dedique a observar a todos en el salón.

De inmediato note la sorpresa en el rostro de mi dulce Carlie, aunque no por ello deje de notar cierta molestia en sus facciones, que estaba seguro no tenían nada que ver con que yo fuese su nuevo profesor.

Salude a la nueva generación de médicos que pronto saldría al ruedo. Es increíble ver las ilusiones y las esperanzas de cada uno. Por supuesto, algunos de ellos ejercerían, otros tantos se dedicarían a la docencia y unos pocos más se dedicarían a la investigación. Realmente creía en el talento de estos jóvenes.

Comencé la clase con rigor, e intente no hacer favoritismos entre los alumnos. La mayoría no creía que Carlie fuese mi hija, al igual que Jasper. Era demasiado joven como para ser el padre de ambos.

Comencé con una clase sencilla. Los fundamentos de la medicina. Pero enfocados, por supuesto, en base a lo que nos ocupaba esta clase: Anatomía.

Me remití a la época de Pitágoras y de Aristóteles. La gran mayoría de estos jóvenes tenía nociones básicas acerca de lo que les hablaba.

La primera hora paso volando literalmente.

Al final de la clase comprendí porque el enfado de mi dulce Carlie. Jasper me puso al tanto rápidamente. Y el motivo de su enfado, llego hasta mi.

-Doctor Cullen, vaya, es un placer tenerlo aquí –me dijo con un tono de voz estridente. Soy Melanie Lawrence, mi padre es profesor al igual que usted, de fundamentos de medicina en primer curso y algunas otras clases más avanzadas. Me preguntaba, si es que usted…

-Hola papi. Se acerco mi dulce Carlie, casi aventando a la señorita que estaba a mi lado ¡Vaya linda sorpresa! ¿Por qué no me dijiste que tu y mamá vendrían a Harvard!

-Era una sorpresa, princesa. Te lo explicare más tarde, porque ahora tienes clase y llegaras tarde.

-Sí, papi –dijo en un tono exageradamente dulce y mirada desafiante, el cual solo utilizaba cuando estaba demasiado enfadada.

-Doctor –volvió a llamar la voz. ¿Es su hija? –dijo con mucha incredulidad en la voz

-Perdone, señorita

-Ah, aún estabas aquí. –Dijo Carlie desdeñosa.

-Por supuesto, Cullen. Necesito hablar con el doctor. ¿Acaso el Doctor realmente es tu padre o solo planeas ser la…?

No termino la frase porque Jasper se acerco hasta donde estábamos y utilizo su don.

-Hola Carlisle. ¡Vaya sorpresa! ¿Supongo que Esme también estará aquí, verdad?

-Sí, -respondí mientras Jasper le decía a Carlie que era hora de irse.

Te veremos luego, supongo que estarás en casa, ¿Verdad?

-Sí. Les dejare el coche. Por cierto, aquí están tus llaves. Allí les explicare todo.

Esme le entregara las suyas a Alice para que puedas ir con ella. Tú los acompañas, señorita.

-Sí, claro, papi. Como tú ordenes. Me voy.

-Un gusto conocerla, señorita.

Cuando ya estábamos más alejados, vi como Jasper sacaba a Carlie del salón y la cara de incredulidad de la señorita.

Ya en un pasillo vacio, los alcance

-¿Qué ha sucedido Carlie?

-Es una odiosa. De veras que lo es. Primero, intenta quitarme al tío Jasper cuando platicábamos y luego, vamos Grand Pere no necesito ser lector de mentes como papá para saber lo que esa tipa pensaba decir.

Perdón, perdón abuelo, se que no debo gritar. Pero he tenido un día pésimo y eso que apenas comienza –dijo Carlie al punto de la frustración.

-Te entiendo princesa. Oye, pero si me incluyes en tu frustrante día, quiere decir que no te alegra verme aquí.

-No, abuelo, claro que no es eso. Es solo que me siento extraña.

Bueno, bueno. Te entiendo linda. Ahora, vamos. Se supone que tu siguiente clase es fundamentos de medicina, ¿cierto?

-Sí, por supuesto. Ahora los alcanzo.

Cuando Carlie dijo eso, se marcho tomando un rumbo completamente diferente, aunque por supuesto, había terminado la clase anterior quince minutos antes, por lo que descontando aún los minutos con la señorita Lawrence, Carlie aún tenía 10 minutos para llegar a su siguiente clase.

Lo que me sorprendió de sobremanera, fue el hecho de que Carlie ni siquiera pregunto por Edward o Bella. Realmente debería estar pasándola mal.

Carlie Pov

Camine al pasillo de servicio. No tenía ganas de ver a nadie. De repente, estar en Harvard no era lo que yo había soñado y no quería contagiar a mi tío Jasper con mi tristeza.

Estaba en el baño, maquillándome nuevamente cuando volvió a entrar la insufrible de Melanie.

-Así que la princesita –dijo despectivamente tendrá clases con su papi.

-¿Cuál es tu problema, Lawrence?

-El mío, ninguno. De hecho creo, que tú y yo podríamos ser muy buenas amigas, por supuesto si me presentas a tu hermano y sale conmigo.

-Madura –le dije. Esto no es la preparatoria, en donde haces amigos a cambio de salir con el hermano de alguien o yendo por allí pregonando a los cuatro vientos "Soy la hija de…."

Además, no creo que Jasper quiera salir con alguien hueca y sin cerebro como tú. No teniendo a alguien a su lado y a quien nunca dejaría…

-Eres estúpida, Cullen. Y eso de nunca la dejaría lo veremos –me respondió. Créeme que hay muchas formas de lograr que rompa con quien sabe quién.

En ese momento, entro mi tía Alice.

-Alice, ¿Qué haces aquí?

-¿No es obvio, Carlie? Jasper me llamo y me pidió algo…

Supongo que ya te enteraste que Carlisle & Esme están aquí. Pero bueno, ¿No me presentas a tu amiga?

Por supuesto, aunque no es mi amiga.

Alice, ella es Melanie Lawrence.

Melanie, ella es Alice, la novia que Jasper "jamás" dejara.

-Tenemos que irnos Al. Mi siguiente clase es en cinco minutos y no quiero llegar tarde. Además, tenemos que planear esa salida.

Nos despedimos fuera del baño, después de que me preguntara si me encontraba bien y yo asentir.

Corrí lo más rápido posible. Sin embargo llegue tarde otra vez. Aunque no fui la única.

Antes de llegar a la puerta, volví a tropezar con el mismo ángel de esta mañana.

-Buenos días, profesor ¿Podemos pasar? -pregunto él.

-Adelante. Pero que sea la última vez. Espero que ambos sean puntuales. La próxima vez no podrán entrar –dijo el abuelo con tono severo.

Su castigo, por haber llegado tarde es una exposición con los fundamentos de la medicina desde la época de los presocráticos. Con un fundamento y especial atención en Aristóteles, el padre de la medicina para pasado mañana. Tomen asiento.

-No podía ser. De veras. Pero ni modo. Aquí no era mi consentidor abuelo. Era el Doctor Cullen y debía respetarlo.

Como todo el salón estaba lleno, algunos eran compañeros de mi clase anterior, el ángel que caminaba a mi lado, tomo asiento a mi lado.

En cuanto el abuelo volvió a concentrarse en "su clase", el me paso una nota.

-Algunas costumbres, nunca cambiaban.

-es duro el profesor ¿Eh?

Si, ya lo creo, respondí.

Me alegra haber llegado tarde. Creo que tuve una buena recompensa

Quizás, aunque no me confiaría, si fuera tú

Pues si tener que pasar horas con una chica tan linda como tu es un castigo, llegare tarde a todas mis clases.

Tranquilo. Que no es un castigo. Lo será si mis hermanos se enteran que te alegras de pasar un día conmigo.

¿Debo temerles, señorita de hermosos ojos chocolate?

No. Supongo que no.

Entonces, ¿nos vemos a la hora del almuerzo para comenzar con ese duro trabajo?

Por supuesto

Te vere a las 12:00 Carlie. ¿Sabes?, debe ser raro. te apellidas igual que el profesor.

-Es mi padre.

-Lo lamento. Por lo de estricto. Si no hubiese tropezado contigo nuevamente, no hubieses llegado tarde. En serio lo lamento si por mi culpa se enfada contigo. Pero prometo hacer algo para compensarte.

No es problema. Esta bien llegar tarde alguna vez. Aunque el profesor sera tu padre. Ademas, esto es una sorpresa. No sabia que el daria clases este año.

Acababa de cortar mis notas, pues el abuelo ya se había dado cuenta que no estábamos poniendo atención en clase y no quería que se desquitara con mi nuevo compañero. Además, parecía agradable. Me disculpe con voz lo suficientemente baja para que solo escuchara él y bueno, el tío Jasper también.

El abuelo me dedico una mirada seria y supe que estaría en problemas.

Su clase término y tanto Alexander como yo, salimos del salón. Acordamos que nos veríamos en un par de horas en el jardín. Después de haber intercambiado números.

Volví al salón.

-Lo lamento abuelo. De veras. No quería llegar tarde pero me encontré de nuevo con esa insufrible y tuvo que llegar mi tía Alice para… lo dije todo con la voz quebrada y con los mismos pucheros que mi tía.

Mi abuelo no pudo resistirse y me abrazo nuevamente.

-Está bien, Carlie. Pero no quiero que lo de hoy se repita.

-Lo prometo, aunque solo hablábamos del trabajo. Sí quieres, te puedo enseñar la nota. –dije en tono conciliador.

-No hace falta, princesa. Solo ten cuidado ¿Si?

Yo asentí.

El día siguió su curso y al medio día me encontré con Alexander y nos pusimos de acuerdo para realizar ese trabajo.

Lo que mejoro mi día, fue el hecho de enterarme que mis padres también estaban aquí. Mi padre había traído las llaves del Ferrari para mí. En definitiva, adoraba a mi padre.

No me encontré con más inconvenientes, lo que sí, fue que me sorprendí pensando todo el día, en mi nuevo ángel personal.

Hola chicas. ¿Les gusto?

La verdad no quedo como quería pero me he cansado de borrar el capitulo. Y esto fue lo que técnicamente más me gusto. Tenía planeado algo más especial para su encuentro, pero simplemente no pude describirlo. No sé por qué.


Sayonara!

Y bueno, ya conocen a Alexander o, Alec. Vaya si Renesmee es despistada. Ni porque le dijo su apellido lo relaciono con jane.

Por cierto, hablando de ella ¿Se la imaginan quedándose dormida?

Y, bueno, tanto Alec como Jane son humanos (pero solo en esta parte de la historia) y claro que son parte del clan Vulturi. Le dedicare el capi a quien logre adivinar porque son humanos…. Les daré una pista lean el capitulo 38, del libro amanecer. Específicamente las paginas 810 y el resto del chap. Allí está la clave

¿Por cierto?, ¿Creen que merece un review?

Besos a todos

Hasta el próximo

¿Reviews?

Serena Princesita Hale