Capitulo IX
Chivo Expiatorio
« Si la decisión estuviera en mis manos, ya los habría ejecutado… ¡a todos! ¿Cuántas veces hemos sido traicionados por ser demasiado piadosos?, ¿Vamos a cometer el mismo error una vez más? ¡Madara es el mejor ejemplo a mis palabras! ¿Les parece un precio justo, una victoria, el haber perdido tantas vidas de hombres, mujeres y niños? Dejar vivos a los prisioneros supone atenernos a la posibilidad de una Quinta Guerra en el futuro.»
Tsunade apretó el puño, y arrugo el pergamino en una de sus esquinas antes de continuar leyendo.
«Escuchen bien lo que voy a decirles: el título de Kage es solo eso, un título, y cuando una guerra acaba, es el momento propicio para una rebelión. ¡Si juzgamos al shinobi equivocado, si no complacemos las exigencias de la mayoría, podríamos causar que se levanten contra nosotros! Las aldeas son más vulnerables que nunca, y sin un líder, nos convertiríamos en un blanco fácil. ¿Qué vamos a hacer si otro Akatsuki aparece? »
—El Raikage aún no ha dictado un veredicto. —informó.
« Raikage, Sunagakure ha estado a la deriva por demasiado tiempo, hay heridos, refugiados, y una sequía que nos mantiene completamente a merced de cualquier enemigo. Bee se opondría a su decisión, ¿no es ese un motivo digno de su consideración? Personalmente me opongo a la ejecución. Naruto tampoco va a permitírselo. Habrán quienes se levanten contra nosotros, quienes no apoyen al menos una de las decisiones que tomemos aquí; sucederá en todas las aldeas, es un riesgo del que éramos anuentes desde el principio. Nadie que haya luchado de nuestro lado debería ser juzgado, mucho menos condenado. La decisión que tome Konoha será respaldada por Sunagakure, y esa será también mi decisión como kazekage. Temer a dejar de portar un simple título, kazekage, raikage, tsuchikage, hokage… ese es nuestro primer error, sobre todo si es por las razones equivocadas. Si para evitar un levantamiento me encontrara en la necesidad de renunciar el título de kazekage, lo haría. Yo protegeré Sunagakure de cualquier forma, siendo su líder o no.»
….
Las lágrimas de una Sakura que se rehusaba a condenarlo le obligaron a desplegar sus brazos para evitar que se arrodillara frente a él. Todo pareció oscurecerse de repente, sus ojos, su llanto… estaban desgarrándolo, poco a poco, como una herida que cortaba despacio, torturándolo hasta la muerte. Sus manos pálidas abrazaban su cuello y bajan hasta su espalda, buscando detenerlo. Incluso el calor de su cuerpo había desaparecido. ¿Por qué se sentía de esa manera si solo era un instrumento? ¡Un maldito instrumento para expiar sus culpas!
—No sabes lo que van a hacerte si te entregas... —susurró, todavía con el rostro hundido en el hueco de su cuello.
Sasuke sintió su respiración en la garganta. Nunca habían estado tan cerca, nunca había sentido tanto su dolor. Era casi como si pudiera palparlo, y estaba tan dentro de ella que parecía que nunca se disiparía, que nunca saldría a la superficie por completo; como su odio, como su resentimiento. Como su culpa.
¿Qué es lo que había visto?, ¿qué la había transformado en ese contenedor vacío? : — ¿Qué es lo que necesitas para convencerte del tipo de persona que soy? —espetó, tomándola de la barbilla y obligándola a ver a través de sus ojos. — No tienes idea de las formas que he usado, de a cuantas personas he asesinado… ¿Cuándo vas a dejar de creer en una persona que no existe?
Sakura le apretó la muñeca con fuerza, irguiéndose por completo para alcanzar su rostro. Sasuke activó el sharingan en un acto involuntario. — ¡No te salvé la vida para que la Alianza te mate como a un perro! —dijo, con las lágrimas todavía cayendo de sus ojos.
Naruto se desplomó con él a su lado, un golpe certero contra la tierra húmeda. Se miraron y cerraron los ojos. Por fin, todo había terminado: —Aún no siento que sea el momento. —Sasuke giró su cuerpo hacía el jinchuriki que parecía empeñado en seguir avanzando. ¿Es que no veía? Su propio cuerpo era incapaz de soportar el chackra que el Kyuubi le proporcionaba con tanta urgencia para ponerse de pie. Estaban al límite.
Había usado toda su energía en reserva para acertarle ese chidori en el pecho, pero solo había conseguido herirle en un hombro, y Naruto a su vez, había alcanzado únicamente su costado. Pero había sido suficiente para dejarlos de rodillas a ambos, frente a frente, con una sonrisa que no justificaba otra cosa que su propia estupidez. Porque si realmente habían conseguido probar algo era eso.
—No puedo moverme. —espetó. —Tsk, cállate y déjame morir en paz.
Naruto sonrió: — ¿Por qué tienes que ser tan trágico? Baka. Probablemente alguien ya esté buscándonos en este momento, no tardaran en dar con nosotros.
Nunca se había preguntado quien había sido el que le salvara la vida entonces. Todo eran sonidos distorsionados e imágenes difusas cuando su cuerpo golpeó la superficie de la camilla improvisada. Cerró los ojos. Era difícil recordar con claridad. El dolor había disparado toda la adrenalina de su cuerpo.
—Sujétate tan fuerte de mi tan fuerte como puedas, Sasuke…
— ¿Qué es lo que vas a hacer? ¡Shizune, sácala de ahí! No tienes suficiente chackra para cerrar esa herida. ¡Sakura, es una locura, deja que alguien más se ocupe de él! Espera un poco, cuando mi chackra se restaure por completo me encargaré de él. ¡Es una orden!
Volvió a apretar la mandíbula al recordar sus dedos fijarse sobre ella como un gancho mientras ensartaba la aguja sobre su piel. No podía abrir los ojos, ni tampoco dejar de gritar. Sentía la garganta encendida, los poros dilatarse; sudaba frio. Los nervios de su cuerpo enviaban señales dolor hasta su cerebro desde todas partes.
— ¡No voy a dejar que ninguno de los subordinados del raikage le pongan una mano encima! Tsunade-sama, usted sabe en qué posición está, por favor déjeme hacerlo, ayúdeme… No va a sobrevivir si no intervengo ahora. Sasuke no puede esperarla.
—Fuiste tú. —dijo, alejándola lo suficiente como para dejar de sentir su respiración contra su cuerpo. Pero ella insistió: —Dime porqué querrías que hiciera algo como eso, Sasuke, ¿por qué ahora que puedes comenzar otra vez? Déjate ayudar, ¡por una vez en tu vida atiende la mano de quienes no quieren hacerte daño! Orochimaru, Madara, ¿ellos si eran dignos de ti? ¡Qué es lo que tenemos que hacer! Naruto, yo… no has dejado que hagamos nada por ni una sola vez. En cambio… aceptaste irte con ellos por poder, por tener algo en que creer. ¡No soy la única que tiene que despertar! ¿Quieres salvarme, por qué no comienzas por ti primero?
Sasuke permaneció inmóvil, algo se había afilado realmente bien durante todos esos años; Sakura y su lengua eran un arma poderosa. Le tomó de la muñeca y la acorraló contra la pared, atravesándola con sus ojos negros: —Cuida tu lengua. —advirtió, apuntándole con sus ojos rojos de forma peligrosa.
Una gota de sangre corrió por la mejilla de Uchiha casi de inmediato, evidenciando el deterioro de la técnica.
Una sensación de vulnerabilidad recorrió el cuerpo de la kunoichi mientras sus ojos rojos la desnudaban lentamente, cada miedo, cada temor, uno por uno iban saliendo a la luz.
—Dame una buena razón, solo una, y te entregaré. —Sasuke sintió él eco de su voz queda y algo dentro de sí se acongojo. Debió ser ella, y no Naruto a quien en ese entonces atravesara el kunai envenenado, porque su cuerpo, frágil y delgado, no habría podido soportarlo. Quizá así, y solo así, habría sido más fácil. Quienes viven por los demás se vuelven débiles. Venimos solos a este mundo, y nos vamos de la misma manera. Amigos, familia… son solo una carga más, deshazte de ellas y todas las puertas se abrirán frente a ti: — ¿Qué estoy diciendo? No hay manera de que te entregué, no importa que tan justas o nobles sean tus razones.
La voluntad de Naruto había germinado dentro de Sakura, ahora podía verlo con claridad.
— ¿Por qué?
—Porque se lo hemos prometido —contestó. —, a Itachi. Puedes rogar tanto como desees, ni Naruto ni yo tenemos pensado dejarte solo. Un estúpido cuidando de otro estúpido, ¿irónico, no? Honestamente, a veces me pregunto qué habría pasado por la cabeza de Itachi entonces.
Sasuke abrió los ojos con sorpresa, desdibujando la mueca de angustia de su rostro. Sakura sonrió aliviada, murmurando unas pocas palabras que escaparon a la compresión del Uchiha.
….
Naruto se detuvo al divisar a Hinata sentada sobre una de las bancas de la plaza, mientras caminaba de regreso a casa. Le había saludado sin pensárselo dos veces, despeinándole la melena oscura, y haciendo un espacio para el sin siquiera preguntar.
— ¿Estuvo bien? —Hinata ladeó la cabeza, esperanzada de que el Uzumaki elogiara sus habilidades culinarias, pero no tardó en percatarse de que él no tenía, ni por asomo, idea de lo que hablaba. —La comida, ¿estuvo bien? —repitió, explicándose mejor, pero solo consiguió advertir al rubio de su falta de cuidado.
No había tenido tiempo de pensar en una buena excusa, en todo caso una disculpa, por haber hechos pedazos la cajita de madera que había prometido devolverle en cuanto tuviera la oportunidad. Y aquello era en ese preciso instante.
Se rascó el cuello, sonriendo de oreja a oreja como siempre que se ponía nervioso o hacía alguna estupidez, como era el caso.
—Hinata-chan, lo siento, yo no quería —comenzó, pero ella le interrumpió de inmediato:
— ¿Tan mal estaba? —la voz había salido de la garganta de la Hyuuga como un chirrido de ave. —Yo…Naruto-kun… bueno, había estado practicando. Quizá si le pido ayuda a…
— ¡No, no! ¡Hinata-chan, no había comido algo tan delicioso en mucho tiempo, nee, no había comido nada que no fuera ramen en mucho tiempo! Es solo que… veras, la cajita de madera… ¡rompí la cajita de madera! No fue mi intención, 'ttebayo, lo juro, es solo que Sasuke, ya sabes, estaba siendo Sasuke.
Hinata suspiró aliviada: —Hay cientos de esas en casa. —explicó, haciendo oídos sordos a la situación del Uchiha.
Ya había escuchado a Hiashi hablar del tema. Su opinión era neutral, mientras no causara problemas, no tenía inconvenientes en le fuera otorgada su libertad condicional. Lo único que le causaba cierto disgusto era el no haber sido consultado, y era una opinión que compartía junto con varios jefes de los distintos clanes de la aldea. Pero en cuanto a lo que pudiera pasar con él a largo plazo, su padre había sido cuidadoso no de no hablar frente a ella.
—Ya veo. —Naruto volvió a sonreír, ignorando lo pensamientos que afligían a la primogénita Hyuuga. — ¿Otra vez viniste a hacer las compras para el almuerzo?
—No, vine a comprar algunas flores para Neji, pero Hanabi insistió en elegirlas ella sola, dijo que sabía cuales eran sus favoritas. También pensaba visitar a Tenten así… que creo que me alegro de que me acompañara.
Sakura se lo había repetido con anterioridad: « Tenten y Neji están saliendo, ¿cómo no lo ves, Naruto? Él siempre está esperándola después de entrenar, o le guarda un asiento junto a él, ¿eres idiota, o qué? »
Se acongojó.
—Sabes Hinata, deberíamos salir todos juntos. ¿No crees que así sería más fácil enfrentar todo esto? No creo que Neji estuviera contento si se enterara que nos distanciamos porque el ya no está.
— ¡Hinata! —Hanabi se acercó sin avisar, con un ramo de flores blancas en su mano derecha. —Naruto. —dijo, haciendo una leve inclinación. — ¿Te gustan? Las he buscado por todas partes.
Ella asintió, poniéndose de pie y posponiendo la charla para otra ocasión.
—Creo… que es una buena idea, Naruto-kun. —dijo, despidiéndose con un leve sonrojo en las mejillas que el Uzumaki pasó por alto. —Espero que podamos reunirnos pronto.
El ojiazul levantó una mano, volviéndose en dirección contraria.
—Nos vemos, Hinata-chan, Hanabi-chan. ¡Por favor cocina otra vez para Sasuke y para mí, hasta podríamos llevarle a Sakura-chan!
—Por supuesto, Naruto-kun.
….
— ¡Taaadaimaaa! —Sasuke se giró en dirección a la puerta, encontrándose con una sonrisa burlona en los labios del Uzumaki. —Ta-da-i-ma. —repitió, todavía de pie junto a la puerta. El moreno le dio la espalda. —Tadaima, Tadaima, Tadaima.
—No soy tu familia. —replicó sin mirar. —Soy tu inquilino. —aclaró, no muy conforme con su propia situación.
Naruto se tumbó sobre el sofá, encendiendo el ventilador para refrescarse un poco. Sasuke era un idiota. ¿Qué había de malo en contestar un simple okaeri? Bufó.
— ¿Vamos a comer ramen o te la vas a dar de cocinero hoy también? —preguntó, deshaciéndose del chaleco naranja. No recibió respuesta. —Nee, tienes esa cara otra vez…
Sasuke enarcó una ceja.
—No tengo otra. —espetó.
Naruto rodó los ojos.
—Es esa que pones cuando estas meditando algo importante —Naruto hizo un ademan con las manos, queriendo explicarse mejor. —, quiero decir, no como que estés planeando destruir Konoha, por ejemplo, sino… algo bueno. —Sasuke le respondió quitando la cara, logrando sacar al rubio un suspiro de resignación. —Ni siquiera voy a preguntar porque estuviste con la vieja hoy, sé que no me lo dirás de todos modos. Pero al menos, ¿podrías decirme como estaba Sakura-chan? Sé que estuviste con ella hoy.
Sasuke permaneció estoico. Porque se lo hemos prometido a Itachi, esas habían sido exactamente las palabras que ella había usado, y no fue necesario decir nada más.
Se pasó las manos por el cabello, y miró al revoltoso jinchuriki que aún esperaba su respuesta. ¿Cómo es que lo sabía en primer lugar? Había sido cuidadoso en todo, exceptuando el evidente desastre en el despacho de la hokage. En todo caso, aquello fue inevitable y no tenía demasiado que ver con la visita que había hecho a cierta pelirrosa.
A ciencia cierta, no existía una razón especial por la que se hubiera decidido ir a visitarla. Podía atribuirla a un impulso, no era ningún secreto que en ocasiones necesitaba hablar con alguien. Solía hacerlo con Taka, muy de vez en cuando, ¿por qué no hacerlo con Naruto o Sakura? Era lo mismo. Por supuesto, ninguno de los miembros del antiguo Hebi, ni siquiera Karin que era quien más atención le ponía al hablar, era lo mitad de perspicaz que ella.
Miró a Naruto de reojo, solo un poco, para comprobar si aún esperaba a que dijera algo.
— ¿Y bien? —insistió. Sasuke se masajeó la cien, ¿qué era lo que lo delataba? Y como si lo hubiese preguntado en voz alta, Naruto respondió. —Todavía hueles a cerezo.
Por supuesto, Sakura se había abalanzado y pegado a él como una sanguijuela rogándole que analizara mejor todas sus opciones, sin mencionar que le había enfrentado únicamente con palabras.
—Empezará en el hospital la semana que viene. —dijo sin pensárselo dos veces.
Los ojos de Naruto brillaron con una intensidad molesta, y de inmediato se arrepintió de su propia respuesta.
— ¿Cómo? ¿Qué hiciste para convencerla?
Era tan insistente como un dolor de estómago. Pero era una reacción aceptable si la comparaba con la que hubiera tenido si le hablaba con la verdad; que la había tomado de la muñeca como si fuera un trapo e incluso se había atrevido a utilizar el sharingan con ella. De seguro habrían terminado en el hospital otra vez.
Sasuke caminó hasta la cocina y se enjuago la cara:
— ¿Nunca te callas?
Naruto le recriminó.
— ¿Qué hiciste? —la impaciencia y la curiosidad se desbordaban del Uzumaki, pero Sasuke seguía de espaldas, malgastando el agua para excusarse de cualquiera haya sido el método que hubiera utilizado. —Intenté de todo, tienes que haber hecho algo enorme para sacarla de la ostra en la que estaba viviendo.
El chorro de agua se detuvo y el grifo goteo varias veces antes de cerrarse por completo. El moreno torció los labios, mosqueado. Su cerebro trabajaba bajo presión, buscando con urgencia una excusa que, estaba seguro, Sakura secundaria cuando se viera en la penosa necesidad de visitarla una vez más, ahora para obligarla a salir de su encierro.
Se preguntó cómo habría sido todo de permanecer en Konoha desde el principio. Era una pregunta que se había hecho muy a menudo desde que aceptó vivir bajo el mismo techo que Naruto, aunque en la realidad, nunca había aceptado tal cosa y solo lo habían dado por sentado. No tendría que forzarse a ceder a las bromas estúpidas, ni tampoco a no recriminar nada a todos los que guardaron silencio cuando el consejo aceptó ir contra los Uchiha. Eran pequeñas espinas de las que no podía deshacerse, pero que, de una forma u otra, Naruto y su carácter demasiado despreocupado habían conseguido aliviar.
En realidad… todo se había alivianado desde que estaba ahí, pero no era un hecho que fuese a admitir. Prefería permanecer distante, por si las cosas volvían a cambiar, y se veía en la necesidad de estar solo otra vez. Era así de simple. Si no podía romper los lazos que los mantenían atado al equipo siete, al menos se ocuparía de no fortalecerlos.
— ¡NOOOOO! —El rubio chasqueó los dedos, levantándose del sofá con una rapidez inusitada y plantándose frente a él como árbol, o una piedra, lo que resultara más un problema, soltó 'la bomba': —No puedo creer que lo hayas hecho.
Sasuke parpadeó dos veces, sin entender a qué retorcida conclusión había dado paso su silencio.
—Lo hice. —secundó, creyendo que de esa manera conseguiría coserle la boca de una buena vez. —Ya, déjame en paz.
— ¡Lo sabía! ¡Lo sabía! —chilló.
¿Qué demonios sabía?
— ¿Y ha estado bien? Nee, sabes…me di por vencido hace un año.
—Siempre fuiste un debilucho —acusó, ignorante a lo que el rubio hacía referencia. —, y un estúpido.
Naruto pasó por alto el insulto, aquello era más interesante, y por mucho increíble, que insultarle de vuelta.
— ¿Entonces Sakura-chan besa bien?
Sasuke enmudeció, ¿había escuchado bien?
Continuará.
Bueno, hasta aquí el noveno capítulo. Creo que antes de tachar a Sasuke de monstruo por considerar a Sakura un instrumento, hace falta que el mismo se dé cuenta que se está contradiciendo, ¿no? Debe ser la única persona que sufre por alguien y se atreve a decir que no le importa.
Ojalá les haya gustado. Subiré el próximo capítulo a más tardar una semana si no me aparece algún imprevisto. Como siempre, muchas gracias por sus reviews, por agregar a favoritos, alertas, etc. Me inspiran muchísimo. ¡Nos leemos en el próximo!
Kaor23: Has dado en el clavo, Sasuke sí se ha usado a sí mismo para hacerla despertar, solo que aun la cree menos importante para él de lo que en verdad es. Ya ves, comienza a cocinarse el SasuSaku. Muchas gracias por dejar un review, nunca me cansó de repetir que aprecio muchísimo que se tomen el tiempo de hacerlo. ¡Nos leemos!
Guest: Otra vez actualicé en el tiempo justo. Ojalá te guste este capítulo también ¡hasta el próximo!
aRiElLa 95: ¡Aquí el capítulo nueve! Bueno, Sasuke tiene mucha imaginación con eso de hacer despertar a la gente, mira que usarse a si mismo no es cosa de todos los días. Ojalá te haya gustado el capítulo, ¡nos leemos!
Katte Turner: Me alegra que la historia te parezca interesante, y muchas gracias por tomarte el tiempo de dejar un review. Espero este capítulo te gusto tanto como el anterior. ¡Cuídate! Nos leemos.
Alice Uchiha 26: Sí, Sasuke recién se utilizó como método para despertar a Sakura en el capítulo anterior. ¿Típico de los Uchiha y su forma de demostrar cariño y todo eso, no? Bueno, como ya había dicho, poco a poco (y con los métodos 'sutiles' de Sasuke) se están acercando sin darse cuenta. Cuando menos los esperes el SasuSaku comenzara a desbordarse en cada dialogo. ¡Gracias por tus review, amiga! Nos leemos.
HinataWeasley: No me canso de repetir lo agradecida y feliz que me hace sentir cada vez que elogian mi forma de escribir, es resultado de muchos años de práctica. Por supuesto, aún queda mucho por mejorar. Me alegra que encuentres mi fic un oasis en el desierto, y no me queda más que esperar que este capítulo también sea de tu agrado. Por cierto, es inusual ver a alguien de mi país en fanfiction, somos muy pocos. ¡Nos vemos!
