Acuerdense:
Rating:M. No aconsejable para menores de 16 años. Posibles temas de adultos, fuertes pero no explicitos, que deben ser tomados con responsabilidad.
CAPITULO 11
Resplandeciente
Tantas situaciones diferentes en tan poco tiempo habían hecho que me sintiera distinta. Antes iba gritándole a todo el mundo que era adulta solo por defender mi reflejo en el espejo, aunque mis acciones aún no me daban la razón. Ahora viendo hacia atrás puedo comprender que las intensas emociones que me controlaban solo me estaban preparando para la vida, me hacían fuerte de alguna manera. Me ayudaban a madurar.
Los involuntarios lloros ahora eran concientes y las pesadillas se habían calmado, ya no eran tan frecuentes, pero fueron reemplazadas por un sentimiento raro. La amenaza que sentía Jake por los halcones había conseguido perturbarme. Tenía un mal presentimiento que ocupaba mi cabeza en las noches de sueño.
Temía por lo que pudiera pasar, por lo que Jacob tuviera que hacer y por el papel que mi familia debería tomar si es que alguien quiere enfrentar a los licántropos.
Habían pasado cuatro días de la llegada de los Ojibwa y aún no sabíamos el motivo de su presencia. Los lobos redoblaron las guardias en el pueblo. Jacob no estaba conmigo mucho tiempo lo que no dejaba relajar a mi mente, había empezado a tomar su papel de alfa muy enserio. Recibió a dos nuevos y jóvenes lobos en su manada y estaba algo ocupado adiestrándolos. Andaba ojeroso y cansado todo el tiempo. El poco rato que pasaba por casa se quedaba dormido apenas ponía una nalga en el sofá. Aprovechaba esos ratos para dormir junto él, aunque fuera a la vista de todos no importaba. Con él a mi lado estaba tranquila y podía recuperar tiempo de sueño adeudado.
— ¿Papá realmente son necesarias tantas flores? — le pregunte a papá cuando íbamos en el auto hacia el pueblo.
— Eso se lo tendrías que haber reclamado a Alice
Mañana seria mi fiesta de cumpleaños numero seis, iba a ser como una fiestas de dulces dieciséis. Aunque yo aparentaba de veinte años. Mi crecimiento era notoriamente más lento, solo me eleve dos centímetros en los últimos diez meses. Llegando a 1,77 metros, un par mas que papá.
La tía Alice nos mando al pueblo a buscar su pedido en la florería "Madame Floral" de la avenida principal de Port Angeles.
Yo no tenia ganas de tener una fiesta, el ambiente no estaba para tenerla, sin embargo la tía Alice nos convenció a todos de que necesitábamos un respiró.
Aparcamos el auto a una calle del lugar. No había mucha gente en la acera pero si había mucho trafico. Papá me aferraba a él por los hombros como si pretendiera escaparme.
¡No me iré a ningún lado!, le dije en pensamientos. Y entonces vi como seguía con la mirada envenenada a unos hombres que nos miraban desde un auto.
Lo cierto era que no venia al pueblo desde que aparentaba de unos diez años -preferíamos alejarnos bastante a la hora de mostrarnos- y no tenia noción de como podían percibirme los mortales al verme como adulta. Esto era algo de último momento, papá se cortó el pelo muy corto para aparentar más edad. Gano un par de años pero seguía pareciendo un Adonis.
— ¡Ay no!... ya es demasiado tarde— se puso tenso de momento y discutía consigo mismo.
— ¡¿Qué pasa?— había logrado asustarme.
— Nada, solo sígueme la corriente
De un auto aparcado se bajada un joven que miraba a papá con los ojos fruncidos, parecía confundido.
— ¿Cullen? —Dijo asombrado— ¡no puedo creer que seas tú!, ¡Pero mírate no has cambiado nada!
El muchacho de barba y pelos cortos, casi al ras, se nos acercaba con ánimos de saludarnos.
— ¡Mike Newton!... ¡Tu tampoco has cambiado mucho! — papá parecía tan alegre que casi me lo creía.
— No, ¡Si parezco un viejo! — exclamaba Mike.
— Solo tenemos 24 años Mike— reía papá.
—Si, pero yo creo que el encierro en la oficina me esta avejentando
— ¿Trabajas en una oficina? — se mostró interesado papá.
— Si, en realidad me entreno en la oficina de la policía en Seattle, pretendo entrar al FBI y ellos tienen un buen programa. Justo ahora estoy de vacaciones y vine a visitar a mi familia...— su enérgico discurso se apagó de golpe cuando recordó algo. Me miro con curiosidad y retomó— ¿Y tú? ¿Te has separado de Bella? — parecía encantado con la idea.
Papá emitió un gruñido que solo yo pude escuchar, pero enseguida contestó.
— ¡Oh No!, sigo felizmente casado— recalco cada una de sus palabras.
Se quedo callado y Mike volvió a verme, pero raro.
— Perdona mi descortesía, no los he presentado — no era descortés solo quería que pasara desapercibida — ella es Vanessa, mi hermana gemela.
¡Ah!, mi nombre falso, debe conocer a la familia
— ¡No sabia que tenias una hermana gemela! — Mike estaba más que asombrado.
— Nos separaron al nacer y la encontré hace un par de años.
— Hola me llamo Mike Newton, un viejo amigo de tu hermano— y me estiro la mano para saludarme.
—Hola, mucho gusto — dije recibiendo su saludo. Él parecía embobado al escucharme.
— Vanessa es la novia de Jacob — Papá nunca lo había admitido con tantas ganas. Supuse que lo incomodaban los pensamientos de Mike al verme— ¿Te acuerdas de Jacob, no? — siguió, presionando una respuesta en su amigo.
— ¿Jacob el amigo de Bella?
— el mismo
¡Ay!
Mike debe haber pensado algo que hizo que papá apretara mi mano demasiado fuerte.
— Bueno ¡ustedes si que se quedaron con las mujeres mas bellas! — hablo Mike con tono envidioso.
— Perdónanos Mike pero tenemos que seguir nuestro camino, llevamos prisa
— Así es y ya estamos muy retrazados— le confirme a Mike.
Le dedique una sonrisa compradora para que nos dejara ir.
— Claro, claro, no los retengo más. Vanessa ha sido un placer conocerte, cuando necesites algo, lo que sea, llámame— del bolsillo de su chaqueta saco una tarjetita de contacto y me la dio.
— Gracias Mike — me limite a decir. Temía decir algo que provocara más pensamientos extraños en Mike y que por eso papá terminara quebrándome la mano.
— Adiós Edward, fue bueno volver a verte
Otro rugido salió de entre los dientes de papá.
— Lo mismo digo Mike
Se despidieron con un obligado apretón de manos.
— ¡¿Como se le puede cruzar por la cabeza en un mismo minuto querer conquistar a mi esposa y a mi hija?— decía papá furioso en el auto de camino a casa, cuando ya habíamos recogido las flores.
Cálmate no puedes controlarlo todo, le dije en pensamientos, aunque no me creo que me haya escuchado.
El resto del día se me pasó entre las notas del piano y las páginas de un libro. No estaba con ganas de involucrarme en la decoración que se estaba llevando a cabo en la planta baja.
Jacob había llamado para decirme que hoy no iba a poder pasar, pero que sin falta estaría mañana a primera hora y pasaría todo el día de mi cumpleaños junto a mí.
Sin Jake sentía como si estuviera incompleta. No pasaba un minuto sin pensar en él y en el espacio que dejaba cuando no estaba a mi lado. Me estaba enfermando sin su sonrisa, sin sus caricias, sin su calor. Pero no solo por lo locamente enamorada que estaba de él sino también porque sentía que algo iba mal y tenia la necesidad de estar a su lado para saber que íbamos a estar bien.
No podía contar siquiera con la distracción de los chicos de la manada, todos estaban ocupados. Me había quedado sin amigos. La relación que tenia con mi familia era maravillosa, pero ellos me sobreprotegían demasiado como para tratarme de par a par, como si podían hacer Seth, Quil e incluso Leah, a su manera.
Aunque sabia bien a quien realmente extrañaba en un momento como este. Quizás él podría contener esta fea sensación que tengo, pero no sé donde esta ni cuando vendrá.
No podía evitar las lágrimas, no tenia a mi amor, ni a mi mejor amigo. Solo tenía a mi familia, que esquivaba el tema que mantenía tan ocupada a la manada.
Mamá apareció por el marco de la puerta. Me había escuchado llorar y se preocupo. No le conté nada, eran cosas muy mías y no estoy segura como vería que extrañara a una persona estando de novia con otra. Solo le pedí que me abrasara y se quedara a dormir conmigo como cuando era chiquita. Ella se alegro, extrañaba estar así conmigo resguardándome entre sus brazos. Y así es como en su calor de madre me quede dormida, escuchando su dulce voz entonando la nana que mi padre y ella habían compuesto para mí.
Dormí placidamente sin ninguna distracción de gente encapuchada u oscuridad tenebrosa.
Al despertar, tanto mamá como papá estaban conmigo. Dormir bien y tenerlos a ellos a mi lado durante toda la noche me hacía sentir reluciente.
Otra vez algo había cambiado en mí. Mi corazón parecía contento y no sé porque, mi rostro no podía contener la enorme sonrisa que dibujaba y mi cuerpo parecía inquieto. Seguía presintiendo algo malo, pero ahora también estaba esperanzada.
Todavía saliendo de entre las sabanas, papá corrió las cortinas del ventanal dejando entrar una luz cegadora.
—Es el día más bello que he visto en mis años en Forks— dijo él asombrado.
— Es increíble — se acerco mamá a observar lo mismo que él— no hay ni una sola nube y el sol brilla más que nunca.
— ¡Pues mira quien habla!— bromeé con ellos y cree una pantalla sobre mis ojos con una de mis manos— entre ustedes y sol me van a dejar ciega.
Los tres nos reímos. Se alejaron de la ventana y me rodearon abrazándome.
— Feliz cumpleaños hija mía— me decía papá.
— Feliz cumpleaños pequeña— me decía mamá
— Gra... cias... mamá... no va a salir jugo de mí — le dije a mamá como pude mientras me exprimía como un limón
— Nessie luces muy contenta — repuso papá.
— ¿Hay algo de malo en eso?
— Es que ayer... — acotó mamá.
— Ayer no es hoy... yo me siento simplemente bien — exclame contenta.
— ¡Oh! Mi pobre hijita se esta volviendo loca — bromeaba papá.
— ¡Nessie!... ¡Feliz cumpleaños!— mis abuelos carlisle y Esme habían llegado. Y corrí a abrazarlos.
Luego entraron mis tíos cantándome el feliz cumpleaños. La tía Rose cargaba un pastel con una velita encendida. Pedí tres deseos antes de apagarla y comencé a abrir parte de los regalos que la tía Alice insistía en que abra. El suyo fue el primero, claro, un hermoso vestido color verde oliva con corte princesa de Michel Kors, aclaró que era solo para usar por unas horas porque tenia uno especial para la noche. Los abuelos me regalaron una pulsera de plata con mi nombre y la fecha de mi nacimiento grabados. El resto iban a dármelos a la noche. Me entristecí un poco al ver que Jake todavía no llegaba, pero no iba a quedarme de brazos cruzados mirando por la ventana a ver cuando se aparecía.
Me di una ducha rápida y me puse el vestido nuevo. No me moleste en secar mi cabellos, la prisa por ver a Jake era mas urgente.
— ¡La fiesta empieza a las seis Nessie, no te olvides!— me gritaba la tía Alice al verme salir corriendo de la casa.
Percibí a Seth casi a mitad de mi camino por el bosque y aproveche a preguntarle por Jacob.
— Me dijo que se iba a su casa a dormir antes de pasarse por la tuya— me contaba totalmente despreocupado.
— ¿Vienes a la noche a casa? — quise saber.
— ¡Claro, no me lo perdería!
Salí de nuevo corriendo, casi sin saludar a Seth, hacia la casita de Jake. Mi pelo mojado al salir se había secado con la ráfaga de viento que yo misma creaba.
Golpee un par de veces la puerta de la casa de Jake, pero no salía nadie. Mire por una ventana y parecía no haber nadie. Entre para asegurarme. En la mesita de la cocina había una nota:
"Jacob me fui a pescar con Charlie, volveremos temprano para la fiesta de Nessie. Tienes comida en el refrigerador. Billy"
Así que Billy no estaba, decidí ver si Jake aún estaba allí. Camine por el pasillo hacia su habitación que tenia la puerta entreabierta. Podía escuchar la respiración de Jake. Entre a hurtadillas, había tanta luz de sol que traspasaba por su ventana que no comprendía como no le molestaba. Corrí una de las cortinas para que la luz menguara.
Quite los zapatitos de mis pies y levanté uno de los lados de sus sabanas para meterme en su cama. Me acurruque en torno a su espalda y pase un brazo por sobre su vientre, abrazándolo. Con un ronroneo Jake se despertaba y tomaba mi mano apoyándolo sobre el espacio de su corazón.
— Ness... — suspiró.
— Sigue durmiendo, tienes que descansar— le aconsejé.
Él se dio la vuelta sobre su lugar y quedo frente a mí.
— Feliz cumpleaños cariño— alcanzo a decir con la voz aún dormida y dándome un sutil beso — que rico hueles— murmuraba todavía adormecido.
Abrió sus ojos y me contemplo por un rato. Empezaba a derretirme por el calor de su mirada.
— Estas tan linda amor — seguía diciendo acariciando la piel de mi rostro con el dorso de su mano — resplandeces como nunca antes.
Levanté una mano bajo la luz del sol y vi como mi piel brillaba tanto casi como la de mis padres vampiros. Estaba asombrada de mí misma, y Jake también.
— Eres la criatura mas hermosa del universo— sonreía Jake — y te tengo entre mis brazos...
— Jake...— alcancé a suspirar antes de que comenzara a besarme.
El suave movimiento de sus labios en los míos hoy tenía un sabor diferente. Era como un néctar que me estaba hechizando haciendo que me sintiera atraída al cuerpo de Jacob de una manera más que obscena, como si la fuerza de gravedad de su piel hubiera aumentado con creces y ahora me halara a ella sin que pudiera hacer nada por evitarlo.
Jacob también lo advirtió porque su cariñoso beso se estaba convirtiendo en algo más.
Mi corazón ya estaba desbocado y ahora mis respiraciones eran más audibles.
Él mantenía juntas nuestras cabezas con sus dedos entrelazados en el pelo de mi nuca, y yo juntaba nuestros cuerpos sumergiendo mis dedos en los músculos de su espalda.
Giró sobre mí apoyando el peso de su cuerpo en el mío mientras me halaba del pelo, y yo envolvía su pelvis con una de mis piernas.
Todo mi cuerpo latía al compás de su corazón extasiado.
— Jake— suspiraba.
Mi uñas comenzaban a hacer sangre en su espalda pero no lo podía evitar, lo quería tan cerca mío como fuera posible.
Nos despoje de las sabanas que solo estorbaban ante el fuego que emanaban nuestros cuerpos. Lo tumbé de espaldas y me ubique sobre sus caderas.
— Ness — susurraba él entre mis besos — ¿Estas segura?— pregunto obligándome a mirarlo. Le respondí con mas besos.
— ¿Tu estas seguro? — le susurré cuando mis dientes aprisionaban el lóbulo de su oreja.
— Te amo Nessie — habló en mi oído.
— Te amo Jacob— le dije mirándolo.
Jake semisentado debajo mió ayudo a quitarme el vestido por arriba de mi cabeza, acariciando la extensión de mis brazos, con el vestido también se fue mi sujetador. Solo nos quedaba una sola prenda a ambos, la única que él tenía y la única que yo no sabia como quitarme sin separarme de su ser.
No tenia idea de lo que estaba haciendo, así que me deje llevar por mis deseos de poseerlo y le arranque sus calzones.
Él levanto una ceja con extrañeza ante mi acción y la imito en mí, en repudió a su prenda rota.
Totalmente expuestos el uno ante el otro y con cada centímetro de nuestra piel en contacto Jake me recostó hacia atrás y se fundió dentro mio sin esfuerzo.
Pero no pude evitar el frunce de mi entrecejo.
— ¿Estas bien? — me preguntó al notarlo.
Lo silencie con un beso.
Todo sentimiento negativo se esfumó estando con él. Cobró sentido mi existencia con cada uno de sus gemidos. Deje atrás por completo a la niña que fui para nadar en este océano de pasión en el que estábamos y en el cual nuestros cuerpos se movían al ritmo de sus olas. Jacob antecedía a cada uno de mis deseos al besarme, al tocarme y al moverse en mi sintonía, como si me conociera de otra vida.
Se había estado resguardando para mí durante todo este tiempo y ahora que me tenía en su cuerpo le era imposible no hacer notar su felicidad... en la manera en que me miraba... en el aroma de su aliento... en el sabor de su sudor.
Ambos estábamos extasiados el uno con el otro.
En un intento de tenerlo más dentro mío, lo volteé de costado y nos caímos al piso.
Las olas de aquel océano de amor se volvieron más tormentosas, cargándose de energía y de más y más amor. Sus gimoteos y mis gritos ahogados eran totalmente incontrolables.
Como si explotara dentro mío una estrella que expandía desde dentro una poderosa luz cegadora que hacia vivir a cada una de mis terminaciones nerviosas, como si un misil de fuego chocara contra mi alma, como si el corazón mismo de Jake revoloteara por todo mi interior... la máxima felicidad tomo el control de mi cuerpo.
Lo siguiente que recuerdo es estar en el suelo viendo el techo de la pequeña habitación.
— Me has hecho el hombre más feliz de la tierra Reneesme— me decía casi sin aire.
— Esto es tan irreal— no podía contener la risa de euforia y éxtasis.
— Fue muy real Ness... y esta vez no tuviste que atarme — murmuro cerca de mi oído en tono burlón.
Me incline sobre él mostrándole con mi don como me sentí. Jacob se puso eufórico de nuevo, se abalanzo sobre mí y volvió a besarme intensamente.
Fue mientras que él descendía con su boca por mis hombros cuando me di cuenta de algo. Abrí los ojos de par a par al cobrar noción del tiempo.
— ¡Jake se esta haciendo de noche! — exclamé sobresaltada.
La brillante luz del sol se había transformado en apenas unos rayos anaranjados reflejados en una de las paredes. Mire el reloj sobre la mesita de noche y solo confirme mi suposición.
— ¡Demonios! ¡Son las cinco y media! ¡Mi fiesta empieza en media hora! ¡Mis padres vendrán a buscarme!
Bueno... finalmente paso el capitulo que supongo muchos esperaban, espero haber cumplido con sus expectativas. Pensé bastante en como encarar este tema porque no me parecía que la trama del fic sea como para poner cosas mas picantes, ahora si ustedes (mis fieles seguidores, jiji!) creen que debo poner cosas mas intensas solo tienen que pedirlo.
Se que el capitulo es larguisimo pero no podía sacar nada.
Con el encuentro con Mike espero no haberlos aburrido, no aporta nada a la historia pero moría por incluirlo... jajajaa!
Los siguientes caps también son largos por eso los publicaré una vez por semana, si me retrazo es porque también hago otras cosas!... jajaja!
De paso aprovecho a agradecer a quines no puedo contestar sus reviews:
Nessa Black: que bueno que te hayas divertido, el humor nunca va faltar en la historia, jijiji! y Coni (): gracias y si, por supuesto que voy a seguir subiendo capitulos!
Ah! en mi perfil hay nuevas fotos ilustrativas de los ultimos capitulos.
Ahora queda para el próximo:
¡¿Que va a decir Edward cuando se entere? Podrá Nessie mantenerlo oculto?...
Mil gracias por seguirme!
