Capitulo 8. Definiciones

La televisión del salón de estar se encontraba allí encendida, publicitando a los patrocinadores que hacían posible que el programa que se exhibía saliera al aire, pero dicho aparato anunciaba vanamente. No pasaría mucho rato para que aquella pantalla se quedara completamente inerte y viéramos por medio de su oscuro reflejo el rostro de aquella única espectadora quien decidió dejar de evadirse y dimensionar y asumir lo que había ocurrido esa tarde, en aquel gris departamento de los suburbios mientras rememoraba los hechos acontecidos.

Ella había ido al departamento de Rei bajo el pretexto de ir a buscar una prenda que le pertenecía, pero al final no lo trajo de vuelta. No solo eso, atrás dejo también su inocencia cuando rememoro los besos y abrazos que supieron acogerle y como de estas tenues manifestaciones pasaron a las caricias, y estas se hicieron mas profundas e intensas, para terminar esas dos desnudas en cuerpo y alma descubriéndose y explorándose con una pasión y un deseo que ninguna de las dos imaginaban siquiera que eran capaces de sentir, ignorantes en estas materias y presurosas por conocerse ambas simplemente se dejaron llevar por el calor del momento, ya mas adelante habrían suficientes momentos para pensar; en aquel instante solo había tiempo para sentir, para conocerse, para amar.

Por algunas horas no había en el mundo nadie más que ellas. Sin reservas ambas estaban aceptándose y entregándose mutuamente, derribando las barreras que las separaban y buscando la mejor manera de conectarse entre si.

Al final y sin más tapujos ellas terminaron amándose sin razón ni medidas, esto era mucho más que deseo o locura. Ambas lo sabían, pero no fue sino cuando al final, en medio de la suave calma que sobreviene después de aquella apasionada tormenta, que esta chica pudo comprender en plenitud lo que en verdad había acaecido en ese departamento.

Ella se había convertido ahora en una mujer, y lo había hecho de la mano de otra mujer. Y como si fuera poco, de entre todas las mujeres, tenía que haber sido precisamente ella la que le había enseñado el arte de amar.

Al regresar en si luego de sus pensamientos aquella chica sonrió por primera vez en mucho tiempo, se sintió muy feliz al saber que esa chica en apariencia fría y lejana no solo no le odiaba, sino que por el contrario, le aceptaba tal cual era, sin necesidad de que tuviera que fingir o aparentar lo que no era.

Pero no solo eso, hubo una cosa mas, una cosa que esa chica no le dijo, pero había podido verlo a través de aquellos ojos escarlatas. Fue entonces cuando la chica pelirroja cayo en cuenta de que no solo había sido aceptada, sino que también ella había abrazado y abrigado su alma.

"¿Ella me amo?". Se preguntaba para si misma la segunda elegida. Ello aunque algo en su interior le hacía intuir que esa no era la verdadera pregunta, porque su corazón ya conocía positivamente la respuesta. Fue entonces que otra pregunta surgió reemplazando a la anterior:

"¿Yo puedo amarla?...

Yo… ¿La amo?".

Aunque ella creía estar segura de sentir lo mismo, la chica pelirroja no se lo dijo en aquella ocasión, en su lugar, ella solo le sonrió de idéntica forma como estaba sonriendo ahora mientras seguía perdida en sus pensamientos. Era esta una sonrisa especial y diferente, no era la típica sonrisa orgullosa llena de satisfacción que siempre ostentaba cada vez que lograba sus objetivos, o la sonrisa irónica que frecuentemente solía utilizar para ridiculizar o menospreciar a sus rivales. No. Esta vez su sonrisa era una sonrisa sincera, de esas que solo pueden brindarse cuando te sientes pleno y feliz, una sensación que desde hacía mucho tiempo que no se anidaba en el corazón de la segunda elegida. De hecho nunca antes había conocido realmente lo que era el amor, nunca se había dado el tiempo para ello y siempre había rechazado todas las posibilidades; pero al esmerarse en ello solo lograba inflingirse mas daño, y ya no quería seguir sufriendo.

Pero a pesar de estas certezas, Asuka aun tenía un último temor, no tanto por ella, sino por el que dirán de los demás. Después de todo, lo que siempre suele esperarse de las chicas es que se transformen en mujeres y terminen de la mano de un hombre. Y aunque solía menospreciar y ridiculizar a los chicos de su edad por ser todos ellos unos "tontos, inmaduros y una manada de pervertidos", nunca pensó realmente en ser una excepción a la regla. De hecho y pese a sus pretensiones de autosatisfacción y de no necesitar de los hombres, en sus fantasías ella siempre soñaba con hombres mas atractivos o maduros, como los galanes de las películas o teleseries; o bien en alguien apuesto como Kaji, aun cuando en el fondo de su ser ella sabía que él jamás se fijaría en alguien como ella quien aun tenia mucho de niña y aun estaba muy lejos de ser una mujer, pero eso no le importaba, después de todo soñar no cuesta nada y es gratuito…

Pero nunca pensó Asuka en llegar a ser una lesbiana, de hecho nunca reconocía realmente cuando otra chica era hermosa; mucho menos se le había pasado por su mente tener una relación amorosa con alguna chica, ni aun por mera curiosidad o entretenimiento. Eso iba mas allá de su entendimiento, de hecho podría pensarse de que ella había perdido todo sentido de la decencia y la dignidad.

Pero ahora esas consideraciones le importaban bien poco, ya no quería continuar aparentando ser lo que no era. Había aceptado reconocer que no era la mujer fuerte que pretendía ser, que a pesar de sus apariencias aun era débil y por sobre todo que aun alguien como ella necesitaba de la ayuda de los demás, necesitaba de alguien que estuviera dispuesta a estar siempre a su lado para apoyarla cuando mas lo necesitara, y necesitaba de alguien que le animara a seguir adelante. Ello, aun si ese alguien era como ella. No le resultaba fácil para alguien como ella tener que reconocer esto, pero aún ella había entendido de la forma más dolorosa que la vida nunca ha sido fácil para nadie. Y de seguro la vida tampoco había sido fácil para alguien como Rei, siempre silente, siempre solitaria, tan fría y a la vez, tan extrañamente humana. Probablemente ella en el fondo también necesitaba de alguien que estuviera a su lado, de alguien que la apoyara, que la comprendiera, que la amara…

Esa tarde, Asuka descubrió que el corazón no le responde a los dictados de la razón, sino que a la pasión. Y que si había algo que en medio de la desdicha de su existencia podía hacerla feliz debía luchar por retenerlo y no dejarlo escapar. Ya una vez había dejado escapar la posibilidad de ser feliz… esta vez no sería estúpida, no volvería a cometer ese error otra vez.

-No renunciare a amar.

Satisfecha con esa decisión, ella sonrió sin complejos ni culpas, mientras pensaba en lo afortunada que había sido, y en la suerte de que Misato tuviera que estar en el cuartel central toda la noche y no hubiera escuchado sus desvaríos.

Han pasado ya varios días desde que la segunda elegida definiera el nuevo rumbo que le daría a su vida, decidiéndose a ser feliz y a salir adelante superando el pasado. No podía seguir lamentándose de todo lo pasado, de lo que había hecho mal y de todo lo que había dejado de hacer. Y ahora daría un paso significativo.

Frente a ella, la colosal cabeza de un enorme Leviatán colorado de forma humanoide le observaba de forma imponente y orgullosa. Frente a este monstruo, estaba la mirada decidida de una joven de cabellera roja como la sangre enfundada en un traje de similares características. La vida tenía que proseguir, y si los enemigos del hombre aun querían guerrear alguien debía detenerlos. Y ahora que él tercero ya no estaba, todo dependería únicamente de ellas y de su voluntad para salir adelante.

-Voluntad-. Se dijo a si misma. -¿Para qué una maquina podría tener alma y una voluntad?. Eso no tiene sentido… quizás, solo sea un recurso poético para definir la voluntad del piloto, que hace posible que esta maquinaria se mueva…-.

-Eso debe ser-. Se dijo a si misma. –Si tengo la voluntad de perseverar, puedo lograr lo que me proponga. No puedo perder. No tengo porque perder-. Y convencida de estas palabras fue como Asuka emprendió el camino hacia unas escaleras que la llevarían a la plataforma donde ingresaría a su "Entry plug". Enfrentaría sus miedos y los vencería de una buena vez. Antes de ingresar, miro hacia un lugar lejano que estaba frente de si y sonrió. Y desde aquel lejano lugar un par de ojos rojos le respondieron con otra sonrisa, incentivándola para seguir adelante.

En el centro de control todo el personal observaba como esta vez la segunda elegida lograba obtener mejores índices de sincronización que la vez anterior, si bien aun estos no eran como antes del ataque del último ángel, al menos ellos le permitirían a los científicos obtener mejores datos de la reconstrucción de la unidad segunda, la cual ya se encontraría por fin plenamente operativa para ser utilizada a la hora del combate.

Si bien todos pensaron en la unidad dos, hubo alguien quien pensó también en la piloto. Misato noto que desde un tiempo a esta parte el comportamiento de Asuka había cambiado. Parecía que había logrado asimilar los desafortunados sucesos de las últimas semanas y que ya había abandonado la idea de tirar todo por la borda, después de todo había sido idea de la piloto el volver a pilotear el Evangelion y el retomar las pruebas de sincronización cuanto antes. Eso no hubiera sido extraño pensando en el usual y conocido comportamiento de su pupila. Estratégicamente hablando la recuperación anímica de Asuka era una muy buena noticia, ahora que solo tenían dos pilotos para combatir a los ángeles.

Pero Misato estaba viendo mas allá de la conveniencia estratégica, le estaba sorprendiendo el nuevo comportamiento de Asuka, ahora se veía algo mas serena y tranquila, de hecho ya no parecía tanto como una niña, sino que se estaba comportando mas bien como una mujer que estaba madurando, aunque el afirmar eso todavía era algo muy aventurado. Después de todo, y en base al tiempo viviendo con ella, había descubierto de que Asuka aun era en el fondo una chica bastante frágil y que su comportamiento en apariencia orgulloso e inaccesible era su forma de relacionarse con el mundo y de evitar el dolor que este le pudiera prodigar. De la misma forma como lo hacía Shinji cuando estaba con ellos, así mismo Asuka también tenía tendencia a escapar de la realidad, solo que ella lo hacía por una vía distinta.

Misato dejo momentáneamente sus pensamientos y luego de ver que la prueba se seguía desarrollando en completa normalidad miro de reojo por los dantescos ventanales del centro de control que daban a las jaulas de contención, donde se encontraban las unidades Evangelion. Le llamo la atención el ver en un puente de dichas jaulas mirando a la unidad segunda a la primera elegida.

Rei Ayanami. Usualmente ella solo se presentaba para sus pruebas y controles, no se quedaba viendo las pruebas de los otros pilotos. De hecho, sabía que a Asuka no parecía simpatizarle la chica peliazul y quizás el desprecio era reciproco, aunque no lo sabía con certeza, en realidad tenía muy pocas certezas sobre ella. Y después de los últimos acontecimientos sus certezas eran aun menores. La primera elegida aun parecía ser una entidad lejana y distante, difícil de abordar, pero ahora se la veía mas cercana con Asuka, así como en su oportunidad había logrado una discreta, pero cierta cercanía con Shinji. Eso podría ser bueno, pensando tanto en términos de estrategia como en términos afectivos.

-Increíble… ¿Quién diría que alguien como Rei terminaría ayudando a Asuka a salir adelante?-. Pensó en voz alta Misato.

-Pues tienes razón, esa idea es para no creerla.

Ante este comentario de la doctora Ritsuko, Misato se dio cuenta de que había pensado en voz alta y que obviamente la habían escuchado. En todo caso y por el tono de su voz, Ritsuko no parecía estar demasiado sorprendida con esa idea, aunque pudo ser solo una impresión del momento por parte de la Mayor, ya que volteo para volver a mirar a la doctora, solo que ahora la vio mas concentrada en las graficas de las pantallas que en lo que pudieran estar comentando otras personas.

Pero en verdad, Ritsuko no solo había escuchado el pensamiento de su amiga, sino que estaba dimensionado el peso de las palabras que ella había dicho. Últimamente el comportamiento de Rei no se correspondía con su habitual forma de ser, aun este cambio era bastante sutil y como ella no interactuaba con mucha gente, prácticamente nadie lo notaba. Pero Ritsuko si lo había notado. Y eso podía ser preocupante para los planes del alto mando, que ya habían sido dramáticamente alterados con la fusión de Shinji con el Eva 01, no les convenía una Rei que comenzara a definirse y a sentirse como una humana. Quizás, y si esta tendencia se mantenía tendrían que pensar seriamente en "reemplazar" a la piloto.

Una vez terminadas todas las pruebas, las pilotos fueron citadas ante el alto mando para informarles de sus resultados y también para informarles de que esa noche ambas permanecerían acuarteladas en el cuartel central. El informe de meteorología alertaba de la altamente probable llegada a Tokio-3 de una tormenta tropical que dependiendo de las condiciones podía incluso transformarse en un tifón de categoría leve.

-¿Y eso que tiene que ver con nosotras?-. Pregunto Asuka una vez que tomo conocimiento de la orden.

-En caso de que los informes de meteorología se confirmen y si se presentare alguna clase de eventualidad sería muy difícil buscar a los pilotos y conducirlos al cuartel. Por eso se quedaran aquí-. Respondió Misato en tono sereno y con cierto dejo pedagógico de fondo.

-OK, OK… ¿Y por cuanto tiempo tendremos que quedarnos aquí?-. Pregunto algo fastidiada la segunda elegida ante la idea de quedarse allí por tiempo indefinido.

-Hasta que el clima mejore.

La chica pelirroja suspiro de resignación ante esta noticia, la cual no le causaba ningún agrado. Por su parte, una inmutable Rei Ayanami solo se limito a asentir la orden dada.

Ya en la "noche" vemos a Asuka mirando por la ventana de su habitación asignada, le sorprendió el ver la inmensa bóveda de geofrente oscura, replicando el cielo estrellado de una noche despejada cuya tenue iluminación abarcaba toda la extensión del complejo. Todo parecía ser tan real que llegaba a olvidar que estaban a mas de 500 metros por debajo de la superficie que según los informes climatológicos estaba siendo castigada por la tormenta, y sin embargo a su alrededor había una placida calma.

A Asuka le gustaba esa sensación de paz que se sentía en el ambiente y que anidaba también en su corazón, cerro sus ojos y disfruto de esta sensación un rato mas, hasta que escucho una puerta abrirse y unos pasos que delataban que alguien acababa de ingresar a dicha habitación. Abrió los ojos, mirando por el reflejo de la ventana y sintió expectante su corazón al ver a aquella persona.

A ambas pilotos les asignaron un mismo cuarto, cuando le informaron de ello Asuka manifestó sorpresa ante esta decisión, aparentemente molesta por tener que compartir el cuarto con "Esa", y en verdad no quería compartir el cuarto con ella; en parte porque a la pelirroja le gustaba mucho tener privacidad, pero también para no tener que dormir con la causante de sus quebraderos de cabeza de un tiempo a esta parte. Quizás volverían a hacer lo mismo que hicieron hace algunas tardes atrás, y no es que le desagradara la idea, de hecho ya la había asumido; pero ahora estaban en el cuartel central y si las sorprendían… no sabría que podría pasar con ellas…

Ella se acerco hasta quedar al lado de Asuka, mirándola de reojo y buscando la dirección hacia donde apuntaban aquellos ojos azules para mirar hacia donde miraban estos.

-No es real, y sin embargo pareciera serlo, al punto de que puedes creer que es real-. Comento la chica pelirroja.

-¿Hablas de la bóveda del geofrente?-. Le respondió su acompañante.

-Por supuesto… ¿De que otra cosa podría hablarte?

-Quizás… de nosotras…-. Respondió Rei en un extraño tono neutro, que no era el típico tono de la primera elegida, parecía que involucraba algo más, algo que en esos momentos Asuka no supo entender.

-¿Por qué dices eso?

-¿Por qué no quisiste que compartiéramos este cuarto?

-Bueno, lo que pasa es que yo no esperaba esto y quizás…-. Asuka no supo como completar la frase, fue entonces que se dio cuenta de que algo en ella había cambiado. Normalmente impondría su carácter y con ello pensaría de que el asunto estaba dirimido, pero ahora no sabía que responder.

-¿A que le temes?-. Pregunto Rei ante el silencio de su compañera.

-A… ¿a que te refieres?.

-¿Por qué quieres huir de mi?

-No, no, no… no es que quiera huir, es que no quiero que nos vean y nos sorprendan, no sabemos como vayan a actuar si nos ven…

-¿Lo que hacemos esta mal?

Asuka no supo que responderle.

-¿Sigues creyendo que lo que hacemos esta mal?.

-Po… ¿Por que me haces esas preguntas?-. Pregunto molesta Asuka.

-No logro entenderlo, porque dudas y temes, si lo que hacemos no esta mal.

-¡¿No lo entiendes?!. No es que este mal, pero se supone que… bueno… no se espera que nosotras hagamos o estemos en "esto".

-¿Por qué no?.

-¡¿Por qué me pones en estas disyuntivas?!. ¡Que es lo que pretendes!.

Rei se sorprendió ante este violento comportamiento, pero sobre todo se sorprendió mas a si misma por su propia reacción. No era la primera vez que Asuka increpaba a alguien, y no era la primera vez que le gritaba a ella; pero antes eso no le importaba, ya que en aquel entonces Asuka solo era una forma mas que poblaba su mundo… pero ahora era diferente. Rei se sentía mal por ese comentario, se sintió lastimada. Y se lo hizo saber hablándole con un tono que ahora sabía a tristeza:

-Hay muchas cosas que no conozco, que no logro entender… quiero conocerlas, quiero entenderlas. Pero no se como hacerlo. No tengo muchas certezas, solo se que debo subir al Eva y pelear. Pero fuera de eso, no se que puedo pretender de mi, por eso no puedo pretender nada de ti.

Quizás ambas estemos equivocadas, quizás el que estemos juntas… si este mal después de todo, solo que no lo sabemos… y mientras no lo sepamos…

Ante el repentino y prolongado silencio de Rei, Asuka se volteo y miro cara a cara a su compañera, esas últimas palabras hicieron surgir una expectativa en la segunda elegida, aun no se atrevía a dar el paso, pero después de oír esto sintió que ya no podía seguir esperando por mas tiempo. La respiración se entrecorto y la emoción embargo a la chica pelirroja antes de que se atreviera a acercarse a ella y la abrazara mientras un par de lagrimas corrían por el rostro de la segunda niña. Lagrimas especiales que no eran producto del sufrimiento o de la tristeza, sino que eran producto de la felicidad de saberse amada.

-No importa que no tengamos certezas, no importa si estemos equivocadas… vamos a estar juntas de ahora en adelante. Siempre estaremos juntas-. Le juramento Asuka en medio de su voz entrecortada por causa de las lagrimas pero que irradiaban una firme determinación.

-Yo también estaré aquí, siempre estaré aquí… siempre estaremos aquí-. Fue la promesa que Rei le hizo a su vez a la chica pelirroja mientras la abrazaba, sintiéndose por primera vez perteneciente a algo que no fuera su unidad Evangelion.

Así fue estuvieron por largo rato abrazadas en aquel cuarto, sin mas iluminación que la proveniente del exterior mientras ellas expresaban y compartían las emociones que en el fondo de sus corazones ya conocían, pero que necesitaban expresarse, mientras se apoyaban la una a la otra.

Después de un largo rato ambas se separaron un poco, solo para verse ambas embargadas de un sentimiento de felicidad tan profundo y dichoso que llegaba a dolerles. Ambas doncellas lloraban de la felicidad de haberse encontrado, y a pesar de las lagrimas ellas no fueron óbice para que compartieran por largos minutos el beso mas dulce que hubieran prodigado.

Una vez separadas ambas mujeres se miraron sonrientes mientras con sus dedos secaban los surcos de lagrimas de la otra, sintiendo además el calor de la otra en sus mejillas mientras una vez mas se extraviaban cada una en el mirar risueño de la otra. Pero a diferencia de la última vez, no fueron mas lejos que eso.

-Será mejor que nos vayamos a dormir, mañana será un largo día y tendremos pruebas muy temprano-. Le dijo la chica del ahora risueño y cómplice mirar escarlata.

-Tienes razón-. Le respondió la chica de mirar azul mientras seguía sonriendo. -Pero antes…-. La frase quedo incompleta al besar a su compañera una última vez para desearle buenas noches, deseo que fue correspondido en idéntica manera por su compañera.

Tal como lo había dicho Rei, el día siguiente sería un largo día. Un día donde muchas cosas cambiarían para todos…

Continuara…


¡Hola!.

Si, si ya lo se. No es justo que esperen mucho tiempo para que me digne a actualizar, pero recién ahora tengo algunas semanas de vacaciones luego de un año largo y maratónico donde tuve muchas cosas que hacer. Pero aquí estoy otra vez publicando otro capitulo de esta historia que ha capturado vuestras atenciones y que espero que les siga gustando.

No resulta fácil hacer un fic de corte shoujo ai "o yuri, dependiendo de sus puntos de vista", menos si versa sobre una pareja en principio improbable y menos si intentas hacerlo en un contexto que parezca real. Pero vuestros reviews y sugerencias me alientan a seguir adelante con esta inusual historia que voy escribiendo a medida que la imagino.

Tal vez este capitulo pueda parecerles algo lento, pero creo que es necesario para lo que se viene, ya quiero entrar en tierra derecha y poner a prueba esta relación para saber hasta donde puede llegar. Después de todo, este fic es para mí una odisea y espero que me puedan seguir acompañando en ella.

Bueno, solo me queda recordarles que Neon Genesis Evangelion y todos sus personajes y caracteres NO me pertenecen, son propiedad de Gainax. Que este fic no constituye reclamo de propiedad o de cualquier otro derecho sobre la serie y que este fic no persigue ánimo de lucro.

Y ya saben, cualquier cosa que quieran comentarme o decir escríbanme un review o a mi correo. Todos sus comentarios son bienvenido.

Bueno, sin mas que decir, me despido por ahora.

¡Nos veremos!