Capítulo 10: Después
Ante tal escena, la personalidad oculta del velocista escarlata podría difícilmente no revelarse. A pesar de su actitud infantil y poco madura, no había llegado a ser un héroe por nada. Tan pronto como las figuras de Diana y Batman se materializaron en la plataforma y la poca gente que presenció aquello quedaron boquiabiertas, Wally, haciendo uso de su gran velocidad y simpatía, ordenó con la mirada a todos que disimulasen la sorpresa, y lo peor de todo, el temor, como en menos de un parpadeo se acercó al cuerpo inconsciente de Batman y lo cargó hasta la bahía médica.
J'onn, quien estaba caminando por el pasillo adyacente, se percató de la ráfaga de aire. Entró preocupado a cuarto blanco, y lo que vio hizo que quedase boquiabierto, sin embargo, no perdió tiempo y se paró en frente de la camilla ensangrentada que cargaba al caballero oscuro, e interrogó con la mirada a Wally.
Diana no tardó mucho en reunirse con ellos tampoco, en verdad, su acelerado paso inútil en su mente como esta le recordaba más que nunca que cada segundo significada la vida, o la muerte. Al llegar, informó entrecortadamente pero sin escatimar en detalles lo sucedido. J'onn y los médicos presentes hicieron un diagnóstico urgente y poco invasivo con tal ánimo que al final atacaron las últimas esperanzas que reposaban en el corazón de cada uno de los individuos en la sala.
Fue indescriptible la cara que al final tenían, era obvio, desde el primer momento que Diana vio tal horror en el cuerpo de Bruce, que era un gran daño el infligido. Sin embargo, ella tenía puesta toda su fe en su bienestar, deseaba que estuviese bien, lo necesitaba. Tenía que verlo en pie, erguido e indiferente, orgulloso e imponente, tenía que mirar sus ojos azules, y encontrar el brillo que siempre allí se hallaba. Recorriendo el suelo con la mirada hasta encontrarse con la camilla, levantó lo suficiente sus ojos y se centró en el cuerpo débil y dañado que yacía en ella. Y sabía, antes de que J'onn abriese la boca, que había poco por hacer.
-Diana…- Comenzó el marciano. Junto con el equipo médico, habían conectado a Bruce a todos los aparatos y sueros que por el momento lo mantenían respirando difícilmente, pero eso era algo momentáneo. Lo que sea que hubiese pasado, le había ocasionado una perforación total del torso, de extremo a extremo, y era obvio que algunos órganos vitales tuvieron que haberse visto afectados. Las únicas cosas intactas, y las razones de que siguiese vivo, eran su corazón y su columna, el resto de órganos fueron lastimados leve o gravemente. La prioridad por ahora eran sus pulmones y la sangre que perdía.
-Tiene que vivir- Interrumpió más para sí misma. Aunque también dio a entender que no le importaba lo que tuviesen que hacer, sólo que lo hicieran, y rápido. El rostro de J'onn mostró su usual simpatía, el sufrimiento de Diana y Bruce le afectaba a él también, y a todos. Antes de adentrarse en otro cuarto, le informó a Diana que era preciso practicarle una cirugía a Bruce ahora, de lo contrario, no podría respirar y su sangre sería cada vez menos.
Ella sólo pudo quedarse en pie, mirando hacia la puerta que se acababa de cerrar, y al camino notorio teñido de rojas gotas de sangre. Todo había sucedido más de prisa de lo que ella se dio cuenta, desde que llegaron todo mundo había corrido, unos para aquí y otros para allá. Mientras su mente sólo pudo centrarse en una cosa, bailando de una posibilidad a otra, buscando opciones, respuestas, esperanzas que le dijeran que Bruce iba a estar bien. Cuando finalmente logró asimilar que él no estaría en mejores manos que en las de J'onn, se permitió pensar en las variables aun inconclusas.
Y habían tantas; cómo está Katherine, qué pretendían realmente Paulina y Marco, qué tenía que ver Hippolita con todo esto, qué era todo esto…Katherine! Se había olvidado de Katherine!
Con una última mirada hacia la puerta de la sala de operaciones, y tratando no de pensar demasiado en haber dejado a una compañera guerrera herida atrás para evitarse por un momento el remordimiento y la culpa, se giró e hizo su camino hacia los teletransportadores.
Su cuerpo se materializó en aquel cuarto oscuro para encontrar a Katherine, cara y labios absolutamente blancos, ojos difícilmente abiertos, recostándose pesadamente contra el muro al que, por lo que parecía, le costó bastante esfuerzo llegar. Sus manos buscaban temblorosamente los bordes de su blusa, lentamente levantándolos de la herida, tratando de no causar más daño ni ejercer presión para evitar el obvio dolor que su cara revelaba cada vez que sus dedos rozaban la piel quemada.
Con trote rápido, Diana avanzó hacia Katherine y se arrodilló a su lado, colocando sus manos sobre las de ella la invitó a frenar sus movimientos -¿Por qué no estás sanando?- Después de ver cómo la herida de Alessandra desapareció como si nunca hubiese estado allí, era obvio preguntarse por qué la suya no lo hacía. La herida era ligeramente más pequeña que cuando la vio por primera vez, pero ahora, más de cerca, era incluso más preocupante.
- Por qué mejor no jugamos a ser Socrátes y preguntamos por qué comer es bueno, eh – Era definitivamente un buen momento para bromear, se dijo Katherine. Si se iba a morir (y vaya que eso era un sentimiento relativamente nuevo), lo iba a hacer con un buen toque ingenioso aquí, y si había tiempo, también allá. Al ver la mirada confusa de Diana, acompañada de su pequeña, pequeña sonrisa -tímida, reconfortante, culpable, apreciativa; cosas que sin duda analizaría después, tal vez en el limbo o al lado de un buen estofado de demonio en el tártaro- se vio obligada a aclarar con voz débil –Mala dieta. Al parecer pasar hambre para conseguir un cuerpo de ensueño no es tan eficiente después de todo- Terminó, sus labios curvándose hasta que un nuevo espasmo de dolor interrumpió el gesto.
Diana devolvió la sonrisa y se situó de tal forma que pudiese colocar sus brazos bajo el cuerpo de Katherine y levantarle sin causar movimientos bruscos –No deberías bromear sobre temas tan delicados- dijo con ánimos de alegrar un poco el ambiente. Sin saber qué podría pasar con Katherine sin su habilidad de regeneración, qué podía hacer ella, ni si se podía hacer algo en absoluto, era lo menos que podía hacer. El hecho de que su fisiología no era igual a la de los humanos, de que tenía más tiempo, le brindó cierta esperanza que le permitió tranquilizarse ligeramente y pensar las cosas con poca más claridad.
-Lo sé- Colocó su brazo alrededor del cuello de Diana para estabilizarse y se fijó en su rostro para ver qué efecto tendrían sus próximas palabras en la amazona –Por otra parte, tampoco se debería dejar gente moribunda atrás- Aunque se aseguró que su voz extenuada aun llevara el tono alegre, la expresión en el rostro de la otra mujer sugirió lo contrario al tornarse seria y pensativa, claramente evidenciando su desasosiego sobre el tema.
-Ey, era un chiste, relax-
-No, debería haber…-
-Yo hubiera hecho lo mismo, Diana- Mirándole a los ojos, trató calmarla.
-Debería haberte ayudado de todos modos- Esta mujer sí que era terca.
-Lo estás haciendo ahora, Mujer Debo-hacerlo-todo. Puede que seas una maravilla, pero no eres perfecta, y…- Frunció el ceño y apretó la mandíbula como trató de evitar emitir el gemido de dolor que sus terminaciones sensoriales le gritaban con diminutas, fogosas puñaladas de dolor que emitiese. – no había forma de que…- y ahí estaban otra vez esos diablillos de nervios.
Diana sólo sonrió para sí misma y le dio la señal a Wally para volver a la Atalaya – Deja el discurso para después- De hecho, toda la gente moribunda debería dejar los discursos para después. Ella necesitaba que lo hicieran; necesitaba que hubiese un después. Para Bruce, y para Katherine.
Muchachos, se me cae la cara de la vergüenza! Creo que han sido literalmente años desde que no actualizo (y la verdad es que perdí el rumbo de la trama de la historia y como a veces trato de cerrarla no me parece bien y bueno, en fin) y me siento realmente mal, porque uno siempre está pidiendo lectores y cuando los tengo no les doy nada que leer. Mil disculpas.
Uds han sido realmente un amor. Leí la historia y no sé cómo uds pudieron seguir hasta aquí. No sé si reescribirla o no, pues por un lado es evidencia de mis primeritos, primeritos pasos escribiendo un fic y por otro lado me gustaría mejorar esos capítulos, a ver si así puedo leerlos sin espantarme ;) Qué opinan?
