Capítulo 10:
Confesiones de medianoche
Rachel vio regresar a Quinn con las dos tazas de chocolate caliente prometido, la castaña sonrió, debía admitir que desde que estaba con la rubia se había adaptado a sus regímenes de alimentación, es decir, comer 3 veces al día con platillos bien estructurados. Observó a Quinn mientras se sentaba y se percató que su vientre comenzaba a notarse, no le importaba y siendo sincera pensaba que se veía lindo pero prefirió no hacer ningún comentario por riesgo a herir los sentimientos de la otra.
-Gracias -Dijo tomando la taza entre manos y la rubia le sonrió en respuesta, después de darle un trago y disfrutar del sabor en su boca se decidió a hablar- Entonces ¿Qué querías decirme?
Quinn pensó en replicar, no quería hablar primero pero era algo infantil pelear por "quién habla primero"- Yo soy una o mejor dicho vengo de una religión distinta.
Rachel le sonrió- ¿Eso? A estas alturas creo eso no es algo nuevo.
Ambas se rieron, Quinn se puso seria de nuevo mientras dejaba la taza en la pequeña mesa, aún continuaban sentadas en la alfombra- Si, pero... Yo solo me debo enamoro una vez en mi vida... Por toda la vida
Rachel asintió- Lo sé, es algo …
- soy capaz de vivir si el amor de la otra no me corresponde... O puedo jamás encontrarlo –Rachel de nuevo asintió ante la confesión de la otra y Quinn se sintió un poco fuera de lugar casi como si Rachel ya lo supiera- si encuentro a mi "pareja" y ésta no me corresponde puedo vivir con otras parejas "sexuales"... Sé que suena promiscuo pero entiende que...
-Lo sé Quinn, no tienes que excusarte, sé que no tienes más alternativa -Rachel le sonrió para darle ánimo
Quinn se acomodó en su asiento-Si tenemos una niña... Es probable que tenga siga con la misma religión a la que mi padre nos unió
La castaña torció un poco la boca - Creí que sólo era por familia y la nuestra seria distinta
-Y lo sera... Pero eso es algo que no está a mi alcance
- ¿Y tendrá que pasar las mismas condiciones que tú?
Quinn sonrió- Lo dudo, si yo fuera o hubiera sido bautizada probablemente me hubiesen llevado a un convento al no estar con mi "pareja"... Me afecta en mi salud... Pero no me mata... Es muy probable de ser niña solo tenga el encanto de atraer a otro y en cuánto a su "pareja"... Bueno no estoy muy segura
Rachel lo pensó unos momentos- "te afecta en tu salud".. Eso dijiste... ¿Eso quiere decir que ya lo encontraste? Como
-¿Tiene relevancia? -
-Por supuesto... Eso quiere decir que estas enamorada
-No quiero estar con nadie más que tú y nuestro hijo
Rachel sabía que esa no era precisamente su respuesta pero por el momento se quedó contenta con ella- Entonces... No veo el problema... Si es niña... Será hermosa
-¿Puedo preguntar si sabías lo que te acabo de decir? Y ¿Cómo?- Quinn ahora tomó un sorbo de chocolate.
-Eso... Mi ex novia... Ella... Marissa era parte de la misma religión que tu familia
Quinn formó una "O" con su boca antes de contestar- bien, creo que... Tú tenias algo que decir
Rachel asintió- se llamaba Marissa.. Llama, no está muerta, Ella y yo tuvimos una relación –Crooker maulló mientras se colocaba en las piernas de Quinn - No fue muy... Exitosa...
-¿Qué paso con ella? -Preguntó Quinn observando las facciones de la otra y rascando la parte trasera de la oreja del felino
-Ella... Era parte de esa religión ... Siempre fue muy... Libre...
-¿Libre?
-Bueno... Su herencia de familia siempre la traía muy... "inquieta"... -Rachel se acomodó, era evidente lo que quería dar a entender- Ella me había dicho sobre ... - Rachel -Interrumpió Quinn - No... Es cierto que siendo heredera religiosa no puedes evitar que los demás te miren pero no conlleva a que uno haga lo mismo... Disculpa, pero la herencia no es excusa... Te dije que suena promiscuo pero no es así... Yo tengo la herencia y jamás me he comportado incorrectamente... -ambas se mantuvieron calladas un momento- lo siento, por interrumpir, prosigue por favor.
Rachel parecía perdida en sus pensamientos pero asintió- Estuvimos cerca de un año juntas... En verdad me gustaba... -Tomó un respiro- incluso pensaba pedirle... Matrimonio, Yo realmente la quería pero eso para ella no fue suficiente -Quinn sintió una ola de molestia recorrer su cuerpo, aquella mujer desconocida pudo tenerlo todo de Su castaña, pero había una pieza faltante, algo que no le terminaba de encajar- ¿Porque terminaron?
- ¿Version larga? -Inquirió la castaña y Quinn se encogió de hombros- Bien, creo te contaré la larga y así podrás entender -Rachel dejó salir un largo suspiro y comenzó a relatar mientras las imágenes se acumulaban en su mente.
~Inicio FlashBack~
-¿Entonces? ¿te animas? ¡Vamos Rach! Hace mucho que no vamos juntas a una fiesta -Britt le sonreía con todos los dientes- por favooooor
-Me gustaría pero estará Vanessa y sabes cómo se pone Marissa con ella
Brittany volteo los ojos- ¿Y qué? Disculpa Rachel pero no creí haberte dicho que "marichiiia" estaba invitada
Rachel la miró seriamente- por favor Btittany... No empieces, y respetala por favor -Ante la respuesta Brittany dejó escapar un bufido y un "aja" sarcástico- en verdad Britt, no quiero problemas con Marissa
-he ahí el detalle... Tú no tienes problemas con Marissa... Tú problema ES Marissa...
Rachel levantó una ceja con molestia- Creo que es mejor que vaya a casa temprano -Cerró la carpeta y la colocó a un lado del escritorio- Iré a casa, Marissa se llevara una grata sorpresa ¿Tú iras a la fiesta?
-Yeap -La ruboa comenzó a salir de la oficina- ¡Ohh! Te mandé unos chocolates que Santana trajo de su viaje con Noah, al parecer mi mejor amigo te trajo algo y bueno... El no pierde esperanzas contigo... De cualquier forma... Te aviso para que tu "encantadora" -expreso con tono sarcástico- pelirroja teñida... Britt se calló ante el gesto de desacuerdo de su amiga- No te pongas así... Sabes que puedes obtener esto cuando quieras... A Santana le encantaría compartir con su mejor amiga
- Ok, suficiente -Rachel se levantó
-Bueno, ya... Como te decía... Te aviso porque Los chocolates son para ti... Tu adorado tormento ya esta bastante subidita de peso cómo para ...
Rachel no quiso escuchar mas y se salio de su oficina en un 'dando un sonoro portaso, era muy molesto tener que escuchar a Brittany lanzando todo tipo de comentarios mal intencionados a su novia. No era un secreto que ninguno de sus amigos aprobaba su relación pero ella pensaba que no era necesario llegar a los apelativos degradantes. Abrió los ojos respirando el aroma de su departamento y justamente vio en la mesa una caja de chocolates. Pero ahí habia algo que no cuadraba, observó a su alrededor en silencio y estaba habitualmente desarreglado, Rachel gustaba del orden pero Marissa no y habia aprendido a convivir con ello, escuchó un ruido proveniente de la recámara e intento alejar con todas sus fuerzas los malos pensamientos pese a que ella conocía muy bien los ruidos que su novia hacía en la cama.
Se quedó estática en la sala, pensando si en verdad quería descubrir lo que había en su recámara, una oleada de dolor le recorrió el cuerpo, un ardor en la boca del estómago la determinó a ir a la habitación, caminó sintiendo que en cualquier momento sus piernas perderían la fuerza, vio la puerta entre abierta y lentamente la empujó. En un segundo todo su mundo se derrumbó, comprobó lo que tanto temía y algo aún peor. Sobre la que era su novia estaba su supuesto buen y fiel amigo de cabellos negros. Sintió que la boca se le secaba y un ligero mareo, estuvo en esa posición hasta que los amantes se percataron de su presencia y se separaron con evidente nerviosismo.
~Fin Flasback~
Ambas mujeres habían estado en silencio desde que la castaña terminara su relato. Rachel tenia la mirada perdida, sin ningún rastro de emoción y en contraste el rostro de Quinn había experimentado súbitos cambios de expresión, había permanecido en silencio sin poder estructurar algo coherente.
-Lo siento... Yo no sabía –Quinn no tenia ni idea del porqué se disculpaba pero sentía la necesidad
- No tienes porqué disculparte –Rachel esbozo una ligera sonrisa- Tú no tenias nada que ver
Quinn asintió- ¿Puedo saber qué paso después?
Hermione asintió- Ella y yo terminamos... Soy una estúpida... ¿Sabes? Ella ya lo había hecho antes... Siempre me decía que era su herencia ... Y yo de estúpida le creí -La castaña luchaba por mantener las lágrimas en sus ojos- Yo sabía que no era la primera vez... Yo veía en su rostro el engaño, lo olía en su cuerpo... Esa no fue la primera vez...
-Pero fue la última –Quinn se acercó a ella y abrazó para después darle un beso en la mejilla- y eso es lo que importa... Que esa mujer no va a volver a jugar contigo
Rachel sonrió, era su única pequeña victoria en su tormentosa relación- No sé que me dio valor ese día, quizás era porque lo vi, quizás porque era mi cama, quizás porque era mi amigo ¡Joder! Era mi amigo! ¡Mi amigo! -Su voz se quebro y Sin poder evitarlo varias lagrimas escaparon de sus ojos
Quinn la abrazó aún más fuerte y besó su frente- Está bien, está bien -estuvieron varios minutos en silencio, únicamente abrazadas escuchando la respiración de la otra.
Rachel se separó - Perdí toda comunicación con Noah y con Ella... Estaba muy herida... -Rachel dio un hondo suspiro- pero... -Se acomodó en su lugar- Me siento mejor... ¿Sabes? Pase todos estos meses sufriendo por eso... Llorando casi a diario... Lamentándome por lo que pude haber hecho y... La verdad es que yo no tuve nada que ver... Ellos son los malos...
Quinn sonrió, podía ver que la castaña hablaba en serio, había cierto dolor en sus ojos pero no rencor, ni rabia u odio. Estaba dolida, era cierto, una traición siempre duele pero lo había superado- Me alegro que lo estés superando
Rachel asintió con mejor ánimo- Si, además -La castaña esbozo una gran sonrisa- Vamos a ser madres -Dijo mientras se mordía el labio inferior
Quinn no pudo ni quiso evitar la oleada de felicidad y calor que recorrió su cuerpo y asintió- quiero dejarte claro que... Rachel tú... Me gustas... Mucho –Quinn no se atrevía a mirar a la castaña- y yo... Sé que es un tanto... Tonto a estas alturas y... No sé... Simplemente
Rachel sostuvo la quijada de Quinn y la obligó a levantar la mirada, siempre creyó que el hecho de que una persona se declarara era muy lindo y halagador, pero que Quinn le estuviera confesando que le gustaba y con sus mejillas completamente sonrojadas era otro nivel, había algo en su interior que burbujeaba alegría y la hacía sentir sobrenaturalmente feliz- Tú también me gustas Quinn... -No meditó sobre sus palabras, simplemente fue lo primero que salió de su boca y una revelación que a ella misma le sorprendió - Sé qué no iniciamos en las mejores condiciones y que no tenemos una situación muy normal... Pero eres una mujer muy valiosa y encantadora... -Sintió sus mejillas arder- También me gustas... –Quinn se mordió el labio y la castaña sintió un cosquilleo, se acercó a Quinn y la besó brevemente en los labios- Yo también creo que es un tanto extraño dado la situación... Embarazosa... -Ambas se permitieron reír y relajarse- Pero creo que realmente podemos hacer esto funcionar...
A esas alturas Quinn sonreía tanto que las mejillas le dolían pero poco le importaba- ¿Cómo pareja? -y Rachel asintió a modo de respuesta- Quiero que sepas... Que yo jamás te dañaría... Estoy completamente comprometida... a mi no me interesa nadie más... –Quinn quería decirle que en verdad no era un "Gusto", sino que estaba enamorada y que era la única a la que amaba y amaría, pero al pensarlo creyó que era demasiado para la otra
Rachel sonrió porque confiaba en las palabras de la otra, había algo que le decía que Quinn era sincera. Se acercó y le besó los labios tiernamente, Quinn dejó escapar un suspiro en medio del beso y tomó la cabeza de la otra entre sus manos para profundizar el beso, Rachel se inclinó un poco más y pudo tomar la cintura de Quinn para atraerla hacia si, sentía el aliento caliente de la otra, la rubia sintió cómo le apretaba casi dolorosamente la espalda para pegarla aún más, abrió la boca sospechando las intenciones de la otra y de inmediato sintió la húmeda y caliente lengua de Rachel sobre la suya, acariciándole, luchando por el control, la castaña se inclinó y con cuidado recostó a Quinn sobre su espalda, rompió el beso tan solo un instante para morderle el labio inferior a Quinn antes de volver a encontrar sus lenguas.
Era una sensación increíble, nunca había sentido labios tan suaves y ese aliento a menta estaba acabando con todas sus terminaciones nerviosas, se separó de la rubia para pedir aprobación y cuándo sus ojos se encontraron pudo ver deseo en ellos, lujuria contenida y esa fue toda la aprobación necesaria. Se colocó sobre Quinn acariciando los costados de su cuerpo, sintió como su miembro empezaba a endurecerse, su piel se erizo al sentir las manos de Quinn por debajo de su blusa, tocando su espalda. La castaña se separó para comenzar a desprenderse de la ropa y lo peor, que jamás pudo haber imaginado, sucedió... Alguien tocó la puerta. Ambas mujeres dejaron salir un suspiro de indignación, Rachel se recostó a lado de Quinn, cubriéndose la cara con las manos, maldiciendo a su suerte, la puerta de nuevo sonó y vio a Quinn levantarse de la alfombra y dirigirse a la puerta, Rachel se levantó y se sentó en el sillón.
Quinn abrió la puerta con poco entusiasmo y una larga cabellera rubia apareció- Buenas noches Quinn -la chica López Pierce asentó un beso en la mejilla de la otra, Quinn se cubría la boca con la mano- ¡Rachel! -Brittany entró al apartamento y se dirigió a su amiga para abrazarla fuertemente.
-Brittany -El tono de voz de la castaña notaba ligero resentimiento- ¿Sabes qué hora es? Probablemente más de media noche
Brittany iba a hablar pero ladeo un poco la cabeza y observó detenidamente a su amiga, después, cómo si algo la hubiese abofeteado se giró a ver a Quinn r que tenia las mejillas coloradas y los labios ligeramente hinchados, de nuevo miró a su amiga y sonrió maliciosamente- Ohh... -Dijo aún con su sonrisa y Rachel negó con la cabeza- No tardaré, yo sólo quería decirte algo y después... Pueden seguir dónde estaban
-Yo me retiro – Quinn se acercó a Brittany y la besó en la mejilla, seguidamente se giró a Rachel y le dio un leve beso en los labios- Estás en tu casa Brittany, con su permiso me retiro, Buenas noches.
Rachel asintió con la cabeza y vio alejarse a Quinn, no tuvo necesidad de ver a Britt para saber que la rubia la observaba intensamente y con su sonrisa traviesa en la cara- No es lo que tú piensas -Dijo intentando convercerse a si misma
-Estoy segura de eso -Aclaro la rubia- En todo caso, eso lo debatimos luego... Tengo algo que decirte –Brittany hizo una pausa y Rachel la animó con la cabeza a seguir- Rachel... Estoy... ¡Embarazada!
Rachel sintió su quijada caer al piso y corrió a abrazar a su amiga, ambas reían bastante mientras se mantenían unidas- ¡Felicidades! ¡Felicidades! ¡Felicidades! ¡Dios! ¡Muchas Felicidades! -Por fin se separaron y ambas chicas sonreían
-Gracias -Dijo Brittany mientras se sentaba- Estoy muy... Emocionada ¡Embarazada! -Britt río soñadoramente
-Disculpa mi intromisión - Quinn se acerco a Brittany y la abrazo- No pude evitar escuchar sus gritos... ¡Muchas Felicidades! – Quinn la abrazo de nuevo- Ahora si las dejo a solas
-No, por favor quédate -Pidió Brittany- a mi no me importa y estoy segura que Rachel está encantada
Rachel sonrió y le extendió la mano a Quinn para que se sentara a su lado- ¿y Santana? ¿Cómo está? -Preguntó la castaña
Brittany se mordió el labio con nervisismo- Aún no lo sabe
Quinn abrió los ojos- Creo deberías decirle
-Lo haré, lo haré... Mañana... Quiero prepararle una cena o algo así...
Quinn sonrió con evidente entusiasmo- ¡Oh! Qué encantador... Podrías hacer una cena y al final darle un regalo que diga "la mejor mamá" o algo así... ¡Oh! Y quizás - Quinn se quedo callada antes las miradas y sonrisas- lo siento
Brittany negó con la cabeza- No, es encantador y es una buena idea -la rubia le sonrió a la castaña- quizás podrías ir a mi casa y ayudarme con los preparativos, mañana no pienso ir al hospital y quizás puedas pasarte por nuestro departamento y apoyarme un poco... Por lo que me ha dicho Rach eres muy buena con decoración y cocinas exquisito
Quinn se sonrojo por el cumplido indirecto de su "casi" esposa- si, creo si podría
Brittany dio un brinco de alegría- Genial... Es buena la convivencia... Después de todo nuestros hijos jugaran juntos ¿Cierto?
- ¡Claro! -se apresuró a decir la castaña y Quinn la miró sorprendida por el entusiasmo- casi como hermanos
Rachel sentía una enorme migraña avecinarse, hojeaba una y otra vez las tres hojas de enfrente, las miraba detenidamente intentando hallar la diferencia, la puerta se abrió y Brittany entró- ¿Problemas?
Rachel le mostró las tres hojas que la traían trastornada- ¿Diferencia?
Brittany se encogió de hombros- ¿Para qué?
- Las copas... -Dijo antes de darle un último vistazo- Mi papá me mandó tres "modelos" para escoger... Simplemente son iguales...
La rubia se rió- Háblalo con Quinn -Habían pasado un par de días desde que Brittany y Quinn compaginarán. Rachel metió las tres hojas en su bolso y comenzó a guardar sus cosas- ¿A dónde vas? –Brittany observó el reloj y aún era temprano
-Iré a buscar a Quinn al trabajo y la llevaré a cenar -La castaña se levantó - abrieron un buen lugar de pasta, o eso me dijo Ani de la recepción y bueno... Quinn ama la pasta... Creo le gustará, igual y podemos hablar de las copas... Ella sabrá que hacer -La castaña se detuvo al sentir la mirada de su amiga y su enorme sonrisa.
-Esta buena ¿Verdad? -Preguntó la rubia riendo- Me refiero a la situación entre ustedes
Rachel dejó salir un suspiro- Si, ella realmente... Me agrada... Me gusta... y ¿Porqué no llevar las cosas a otro nivel? Después de todo nos vamos a casar y a ser madres –Brittany le sonrió y asintió- bueno, me retiro. Hablamos mañana ¿Vale?
Brittany se levantó y dirigió a la puerta- No olvides que Santana y yo les tenemos una comida dentro de dos semanas, antes de la boda
Rachel asintió- Aunque quisiera olvidarlo no me dejarías, Hasta mañana.
Y con un leve sonido abandonó el hospital, parqueo el auto y observó a su alrededor las oficinas del ministerio, mucha gente pasaba a su alrededor sin darse cuenta de su presencia. Ella conocía muy bien la ubicación de cada departamento del ministerio así que le fue fácil ubicarse, con nerviosismo se dirigió a las oficinas dónde debería estar Quinn. al llegar habían varios escritorios y algunas otras puertas- Disculpa -Dijo a una mujer morena que no despegaba la vista de sus documentos- ¿Quinn Fabray? Podría decirme
-Enfrente, tercera puerta -Interrumpió la mujer
-Gracias -Dijo y se dirigió a dónde le habían indicado, había una chica en el escritorio tomando un poco de café y redactando algun documento - Disculpa -Se aventuró a decir, la chica levantó una ceja sin despegar la vista de su documento- Busco a Quinn Fabray
La muchacha levantó su vista y se sobresalto, el café le salpicó en el traje- oh ¡Señorita Berry! -A la mujer parecía no importarle la mancha en su ropa- es decir... Señora... Bueno... Próxima...
Rachel cruzó sus brazos y levantó una ceja- Disculpa... Busco a Quinn
-Si, si... -la mujer se levantó y señaló la puerta a su derecha- Pase
Rachel pensó en sugerir que debía anunciarla pero le incomodaba estar con esa mujer, así que agradeció y caminó hacia su destino, abrió la puerta con cuidado y apenas entrar pudo sentir el aroma de Quinn. La rubia no despejó la vista de la carpeta que leía, Rachel comenzó a pensar que debía de ser un requisito no levantar la vista de los documentos para trabajar en el ministerio. Quinn no se habia percatado siquiera de su presencia. La castaña se sacudió el pelo y se aclaró la garganta.
-¿Tienes el repor... – Quinn al fin alzó la vista y sus facciones cambiaron- ¿Rachel? -La mujer sonrió y la castaña le devolvió el gesto mientras se acercaba a ella, Quinn se levantó de su lugar para encontrarse con ella. Rachel le tomó por la cintura y unió sus labios, la rubia se aferró a su cuello, segundos después se separaron ambas sonrientes- Que agradable sorpresa
-Quería invitarte a comer -Rachel sonrió- Pasta
A Quinn le brillaron los ojos por el gesto- Ok, dame un minuto y nos vamos
Rachel asintió y se fue a sentar al sillón, cerró los ojos para disfrutar del aroma de esa oficina, el aroma de Quinn impregnado en cada cosa que ahí había. En tiempo récord la rubia estaba lista y dispuesta. Salieron de la oficina de Quinn y aparcaron justo en la puerta del local, la verdad era que Rachel había pasado desde el inicio del día averiguando acerca del lugar, le daba mucha ilusión llevar a Quinn. Apenas entrar el olor a tomate y especias les abrió el apetito. Eligieron una mesa con vista hacia la calle y ordenaron.
-Muy bonito -Declaró la rubia
Hermione asintió- Me lo recomendó Marcela, una amiga -Rachel se sobresalto cuando recordó que habia cambiado la versión "original" de la historia, dio un sorbo a su copa de agua y de nuevo se sobresalto.
Quinn la observaba muy divertida, era la segunda vez que saltaba y le causaba gracia ver el estado de nerviosismo de Rachel- ¿Pasa algo? -Vio que su acompañante sacaba un par de hojas y se las mostraba- ¿Copas de brindis?
Rachel le sonrió, Quinn era muy perspicaz- Mi padre me las envío... Se supone debería escoger una pero no encuentro la diferencia
A Quinn le pareció hermosa la declaración y tomo las hojas entre sus manos- Mira -Se lo mostró a Rachel- la 027 es de longitud mas pequeña y un acabado mas simple, algo hosco -Rachel abrió los ojos al fin darse cuenta- la 03 tiene en el borde un ligero, muy ligero decorado de oro, casi no se ve pero en al especificación dice "D: Fr/Dor" -Rachel levanto la ceja, habia visto las letras pero no pensó que tuvieran significados.- "Decorado: en Franjas Doradas" eso significa y éste último... Es mas una copa de vino por el ancho, creo tu madre se confundió aquí, o esa es mi opinión
Rachel se giró a ver su copa de agua- Para mi que todas eran iguales, siempre que sean de vidrio eran copas...
Quinn rió- Si, en realidad no es nada... "especial"... Pero... No sé
-creo que la segunda está bien -Rachel tomó la hoja- ¿y tú?
Quinn asintió- Después de todo será pocos invitados, mi madre hizo que mi padre recortara la lista de invitados
- La de mi familia solo son mis padres, dos primas y mi abuela
En breve los platillos llegaron y siguieron conversando del tema de la boda, todo era muy privado y pequeño. Quinn se reía muy seguido por los comentarios de la castaña, estaba poniendo esfuerzo en ser graciosa.
-¿Regresaras a la oficina? -Preguntó Quinn observando su reloj
Hermione negó- Creo iré al departamento ¿Que hay de ti?
- También, es un poco tarde. ¿entonces vamos juntas?
Rachel se rió y asintió, abrió amablemente la puerta para que Quinn saliera, estuvo a punto de avanzar pero una cabellera negra se quedo justo en el umbral. La castaña sintió su boca secarse al encontrarse de frente con aquella persona que tanto había evitado y que inevitablemente ahora el destino los ponía en el mismo lugar
Quinn se notaba un poco nerviosa- Oh -Dijo al ver la cara de ambas personas
-Rachel
La castaña tomó un respiro- Noah… Que gusto verte -Él chico no supo que responder y únicamente se limitó a asentir- Me gustaría hablar en otro momento contigo –Rachel miró a Quinn y tomó su mano- pero ahora tengo otros asuntos - El chico miró a Quinn interrogante- Con permiso
Rachel no espero respuesta y caminó hacia afuera, tomó la mano de Quinn y desaparecieron.
Desde la llegada al departamento Rachel había estado ligeramente callada, habían hablado de ir de compras, un poco de trabajo pero nada del repentino encuentro. Quinn se terminó de cepillar los dientes y avanzó al cuarto dónde la castaña leía en la cama- ¿Quieres hablar de eso? -Preguntó mientras se deslizaba por las sábanas en busca de su acompañante.
Rachel cerró el libro y lo puso sobre la mesa, abrazando a Quinn - No creo que haya mucho de que hablar
- ¿Eso quiere decir que lo que dijiste no es verdad? Acerca de perdonarlo – Quinn deslizaba su dedo por la clavícula de la castaña
Rachel sentía cosquillas por la acción de la rubia- No, es verdad, si lo hubiese visto unos meses antes lo hubiese golpeado... Es solo que me sorprendió... Eso es todo... Si te confieso algo... Me dieron muchas ganas de hablar con él -Rachel cerró los ojos al sentir que Quinn le besaba la quijada
-Entonces deberías hacerlo -Susurró - Habla mañana con él
Rachel asintió incapaz de responder y se giró para besar a Quinn en los labios mientras se pegaba más a su cuerpo, desvío su atención y comenzó a besar el cuello de la rubia
-Yo te puedo confesar que me gusta mucho eso -Dijo entre suspiros la rubia y Rachel comenzó a morder ligeramente el cuello.
Quinn se separó y besó los labios de la otra, llegó a su cuello y subió para jugar, lamer y mordisquear su oreja, Rachel estaba jadeando- Yo te confieso que podría dártelo las veces que me lo permitieses
Quinn se separó y sonrió, sus ojos brillaron un momento, besó una vez más a Rachel, sus lenguas se encontraron y al separarse jaló levemente el labio inferior de la castaña, sonrió de nuevo- Yo te confieso que bien recibiría lo que tu quisieras -El tono de la rubia no dejaba lugar a dudas, se giró dándole la espalda a la castaña y haciendo un especial énfasis en pegar su trasero contra las caderas de Rachel, tomo el brazo de la otra y lo llevo hasta su pecho- lo que quisieses
Nuevo Capítulo ya falta poco para unas breves vacaciones y actualizare más seguido gracias mil gracia por sus comentarios espero recibir más…ni glee ni sus personajes me pertenecen, la historia es una adaptación…
