¡Hola! ¡Hola! Hace tanto sin subir…tengo una buena explicación ¡últimamente me la he pasado leyendo FanFics de South Park! xD son mis primeros fics que leo que tengan contenido Yaoi ¡StanxKyle! ¡TweekxCraig! ¡KennyxButters! xD realmente amo ver South Park y ustedes dirán ¿Qué le ves a esa serie? O.ó es demasiado graciosa…además de que Stan y este Kyle sean mis personajes favoritos de toda la puta serie ¡woow! Se me ha pegado lo mal hablado, ¡Jajaja! Jamás me pierdo los capítulos que pasan por MTV normalmente lo veo a las 4:00 a 500 pm, después a las 7:00 pm a 8:00 pm y por último a las 10:00 pm a 11:00 pm ¡sí! veo demasiados capítulos :P y hablando sobre ver series…sigo viendo los capítulos de la segunda temporada de Bleach (doblados en Latino) ¡woow! Apenas este lunes vamos en el capítulo 63 ¡me gusta el doblaje! Aunque en vez de decir "Shinigamis" digan "Cegadores de Almas". ¡Ja! ¡FUCKIN!
Todos los personajes del Anime/Manga Bleach son propiedad de Tite Kubo.
¡Gracias por sus reviews! © N.S ¡Vamos al rincón de los reviews!Vickyallyz: ¡Qué bueno que te guste mucho esta historia! Y también me alegra saber que te había alegrado tu pequeño mal día que había pasado ¡ojala este capítulo te guste!
Umee-chan: Lo del "Ventilador" jamás se olvidará ¡Jajaja! Simplemente demasiado gracioso y no creo que Rukia ni las lectoras que me leen podrán olvidar ¡que te guste este capítulo!
KarenUrquiiola: Que bueno que te gusto la historia de Unohana, de hecho…eso ocupo casi toda la parte del episodio xD ¡pero bueh…! Al menos este "relleno" si te gusto, ya que dices que no te gusta el relleno del Anime de Bleach ¡este nuevo relleno me ha encantado! Ya que habla sobre las Almas Mod y este Kon tiene su parte importante 3 además de tener una relación con la Nozomi. ¡el primer amor de Kon! Y no están pervertido como es con esta Rukia, Orihime o Rangiku xD ¡la protege con su vida! A pesar de ser un pobre peluche ¡ooowww! ¡lo amo! xD¡me encanta tu fic "El Secreto" aunque me saca unos buenos ¡WTF! ¡FUCKIN! xD
Darisu-chan: ¿Qué Ichigo es un amor? ¡Siempre lo ha sido! ¿Cuándo no lo ha sido? xD mira que primero proteger a Rukia, Senna, Orihime y ahora ¿Nozomi? Aunque la Nozomi sea una mal agradecida…pero bueh…¿y un brindis y mencionar sobre el tema del "ventilador"? suena bastante interesante…pero que tu opinión cambiara cuando termines de leer este capítulo… jejeje…seré peor que Tite xD ¿su maldad es contagiosa?
Sin más que decir…los dejo leer el capítulo 9
Chapter IX
Llevo tu amor por más de 1000 años
Ichigo miraba su copa de cristal.
― Hay algo que debes saber de mí también ―contó él ―. Yo la pasé realmente mal luego de la muerte de Orihime. No sólo porque ella había muerto, sino porque nunca pude descubrir quién conducía el auto que la asesinó. Y eso casi me enloqueció ―su voz sonaba tierna mientras la miraba a los ojos―, pero supongo que te cuento esto para que sepas que no necesito ningún tiempo, Rukia. Ahora sé que algo me hacía falta en mi vida y hasta que te conocí, no sabía qué era. No me has dicho absolutamente nada que cambie en algo lo que ya siento por ti.
Desde la cocina se oyó el timbre del reloj del horno, y ambos volvieron los rostros en esa dirección. De pronto Rukia se sintió aliviada.
― Déjame ver cómo la lasagna antes de que se queme.
Puso con cuidado su copa sobre la mesa y, respirando lentamente, se incorporo del sofá en dirección a la cocina. Al llegar ahí se detuvo por un segundo, y se apoyo entre la barra: las palabras volvían a su mente. No necesito tiempo, Rukia…No me has dicho absolutamente nada que cambie en algo lo que ya siento por ti.
A Ichigo no le importaba. Y lo mejor de todo era que ella creía en lo que él le decía, en las cosas que él había dicho, en la manera en que la miraba al decirlas.
Dejó la fuente con la lasagna sobre la estufa y retorno a la sala.
Se sentó y reclinó su cabeza en el hombro de Ichigo; este la acerco a él. Una de sus manos descasaba sobre Rukia, moviendo rítmicamente. La piel de ella se estremecía dondequiera que él la tocaba.
― Te agradezco que hayas podido confiarme lo que te sucedió ―dijo Ichigo.
Rukia entonces se incorporo apenas y lo besó, primero suavemente, acariciando con sus labios una vez, luego otra, hasta que los labios de ambos se unieron con urgencia. Por su espalda empezaron a deslizarse los brazos de Ichigo, y después ella sintió en su boca la lengua de él, sintió el jugueteo, una deliciosa intoxicación de fluidos.
Hicieron el amor por mucho tiempo. El fuego al fin se extinguió, dejando la habitación en sombras. Durante toda esa noche Ichigo le susurro cosas en el oído, y sus manos exploraron el cuerpo de Rukia, como si necesitara convencerse de que ella estaba allí, de que era real. Cuando Rukia finalmente se durmió, Ichigo la llevo hasta el dormitorio, cerro las cortinas y se acostó junto a ella en la cama.
La mañana estaba oscura y lluviosa, durmieron casi hasta el mediodía. Rukia se despertó primero. Ichigo alzó la cabeza de la almohada y ella se movió hasta quedar frente a el. Ichigo le acarició la mejilla con un dedo.
― Te amo ―dijo él, sin poder detener sus propias palabras.
― Yo también te amo ―le dijo en un pequeño susurró.
EN LOS DÍAS que siguieron, Ichigo y Rukia pasaron juntos todo el tiempo libre que pudieron. No solo salieron de paseo o a cenar en la casa de Ichigo. Kon no pregunto qué significa todo aquello, dejo de lado interrogantes incómodos. En cambio, le mostró a Rukia su colección de cartas de jugadores de béisbol, le hablaba de la pesca y hasta le enseño como se lanza un anzuelo. Ichigo observaba todo aquello con cierta distancia, porque sabía que Kon necesitaba saber qué lugar ocuparía Rukia en su mundo, y como se sentiría el con respecto a todo aquello.
Una vez que el rumor se expandió por la ciudad, Mashiro, por supuesto, acribillo a Rukia con todo tipo de preguntas. Kensei también le hizo mención de las noticias.
― La amo, Kensei ―le expreso Ichigo con simplicidad, y este dándole una palmada en la espalda, los invito a cenar.
En cuanto a Ichigo y Rukia, la relación progresaba con una intensidad de ensueño. Cuando se separaban, las ansias emergían, y cuando estaban juntos, necesitaban aun más tiempos juntos. Se encontraban para almorzar, hablaban por teléfono, hacían el amor cada vez que podían estar solos.
― ¿No te gustaría pasar el Día de Acción de Gracias con Kon y conmigo? ―le preguntó una vez Ichigo ―. Tengo que trabajar esa noche pero podemos comer temprano, si es que no tienes otros planes.
― No, no puedo. Mi hermano viene a casa de la universidad y mi madre tiene planeada una gran cena. Pero si te parece, Kon y tú pueden venir. De ese modo te presentaría a todo el clan. A menos que, por supuesto, todavía no estés preparado para eso.
― Sí estoy preparado.
UNA NOCHE en que Kon de nuevo se había quedado a dormir en la casa de su amiguito Ishida, Rukia, que estaba en la casa de Ichigo, siguió a este su dormitorio. Fue la primera ocasión que hicieron el amor allí, ya que hasta entonces solo dormían en el departamento de Rukia. El hecho de que durmieran en la cama que alguna vez el compartió con Orihime no paso inadvertido para ninguno de los dos. Sin embargo, cuando hacían el amor, lo hacían con tal urgencia que los dejaba sin aliento.
Luego de hacerlo, Rukia sintió que Ichigo deseaba estar solo para ordenar sus pensamientos. Y al mirar el dormitorio se dio cuenta por primera vez de que estaba rodeada de fotografías de Orihime colgadas en las paredes. (N/A: ¿Traumático? Tal vez…) Cuando el silencio entre ellos comenzó a ser opresivo, ella pregunto:
― ¿Te sientes bien?
― Sólo estaba pensando ―murmuró Ichigo.
― Cosas lindas, espero.
― Sólo las mejores ― Ichigo la acercó a él ―. Te amo.
― Yo también te amo.
Ichigo le dio un beso y la mantuvo en sus brazos hasta que ella se durmió. Por la mañana, cuando ella despertó, Ichigo deslizaba uno de sus dedos sobre su espina dorsal. Rukia sentía como su cuerpo comenzaba a responder a los estímulos. Hubo algo distinto cuando hicieron el amor esta vez. No fue por la manera en que el la beso o le susurro en el oído sino por el modo en que la miraba mientras se movía dentro suyo. Eso hablaba de lo seria que se había vuelto la relación.
Eso y el hecho de que algún momento, mientras ella dormía, Ichigo quito las fotografías que la noche anterior habían arrojado una sombra amenazadora sobre ellos.
― ¡ENTONCES, AQUÍ ESTÁS! ―grito Hisana saliendo de la cocina. Abrazó a Ichigo y luego a Kon, incluso antes de que Rukia los presentara.
― ¡Estoy tan contenta de que haya podido venir!
― Encantado de conocerla, Hisana, y gracias por habernos invitado.
Ella misma los presento con los abuelos de Rukia, y con el resto de sus parientes, casi una docena de personas.
Rukia hacia una mueca de sufrimiento por la manera en que Hisana los iba presentado.
― Éste es el amigo de Rukia ―afirmaba, aunque era el tono que empleaba, entre maternal y orgulloso, lo hacia que nadie pudiera tened dudas de lo que en realidad quería decir con la palabra "amigo".
Cuando Hisana por fin se calmo y volvió a preocupar por la cena, Rukia la siguió hasta la cocina:
― ¿Y papá donde esta?
En ese momento, se abrió la puerta trasera y entraron Byakuya, el padre de Rukia, y Hanatarō. Cargaban un par de bolsas llenas de comestibles, que dejaron sobre la barra. Rukia vio a Hanatarō más maduro, mayor que la última vez que se vieron, en agosto. Ambos se abrazaron. Desde el hombro de Hanatarō, Rukia observo a su padre y lo saludo:
― ¡Hola papá!
― Hola corazón ―le respondió Byakuya ―, ¡que rico huele!
Conversaron un poco mientras acomodaban los comestibles.
Rukia manifestó que le encantaría presentarle a alguien.
― Sí, mamá menciono que ibas venir con alguien ―Hanatarō alzó las cejas con gesto de complicidad.
Rukia tomó a Hanatarō del brazo:
― ¿Quieres conocerlo?
Hanatarō asintió.
― Papá, ¿vienes tú también?
― En un minuto, querida. Tu madre me pidió que le busque unas fuentes.
Rukia y Hanatarō salieron de la cocina y se dirigieron a la sala, pero allí no vieron ni a Ichigo ni a Kon. La abuela les informo que habían ido afuera. Apenas salieron, los hallaron. Kon había encontrado un pequeño montículo de la tierra y traba con una caja de fósforos convertida en auto una especie de camino imaginario.
― ¿Y él qué hace, es maestro? ―le preguntó antes Hanatarō.
― No, pero lo conocí por la escuela. Su hijo es alumno mío. Es uno de los oficiales ayudantes del aguacil… ¡Hola, Ichigo! Mira, Kon, aquí hay alguien que quiero que conozcas.
Ichigo y Kon se volvieron hacia ellos.
― Éste es mi hermano, Hanatarō ―los presento ―. Y Hanatarō, el es Ichigo y su hijo, Kon.
Ichigo le dio la mano.
― ¿Qué tal? Soy Ichigo Kurosaki, encantado de conocerte.
Hanatarō, estrecho con fría formalidad.
― El gusto es mío.
― He escuchado que estás en la universidad.
Hanatarō asintió.
― Sí, señor.
Rukia se rió:
― Hanatarō, no tienes que ser tan formal.
Hanatarō sonrió apenas, pero no dijo nada. Kon lo observaba.
― Hola ― saludo Kon.
Hanatarō dio un paso atrás.
― Hola ―respondió. Por un momento permanecieron en silencio hasta que llegó Byakuya. Le pidió a Hanatarō que fuera cochera a buscar unas fuentes por el no las podía encontrar. Hanatarō obedeció.
Byakuya saludó a Ichigo y lo observo con detenimiento, mientras ambos se enteraban en lo más importante acerca del otro. Ese sentimiento quedo superado en cuanto encontraron intereses comunes, como comentar sobre el próximo juego entre los Vaqueros de Dallas con los Delfines de Miami. En pocos minutos el dialogo comenzó a fluir. Byakuya entró de nuevo a la casa y Kon siguió con su tarea jugando con su cajita de fósforos.
― Tu padre es un personaje, ¿no? ― le dijo Ichigo a Rukia ―, tuve la extraña sensación cuando recién nos vimos que trababa de saber si ya habríamos dormido juntos.
Rukia se rió.
― Probablemente lo pensó. Soy su niña mimada, ya sabes. Ah, y no tomes como algo personal la timidez de Hanatarō. Una vez que se familiarice contigo, saldrá de su caparazón.
― No, estuvo muy bien. Además me recuerda un poco cómo era yo a su dad. Lo creas o no, hay ocasiones que yo tampoco sé qué decir.
Los ojos de Rukia se abrieron desmesuradamente.
― ¡No me digas! Y yo que creía que eras el más animado y fácil conversador del mundo. Me has dejado atónica. (N/A: ¿Ventilador? xD)
CASI MEDIA HORA antes de que Ichigo tuviera que regresar a su casa para cambiarse de ropa e ir a trabajar, salió a dar un paseo junto con Rukia y Kon. El niño tomaba de la mano a Rukia y la conducía a través de los arboles, riéndose. Se apartaron bastante hasta que desaparecieron entre la esposa arboleda. Ichigo los observaba atento y pensó por primera vez en pedirle a Rukia que se casara con él.
Quería casarse con ella, de eso estaba seguro. Y ella era maravillosa con su hijo. Kon parecía quererla mucho, y eso también era muy importante, porque si a Kon no le gustara, él ni siquiera estaría considerando la idea de compartir el futuro a su lado.
Y con eso algo hizo clic, como una llave que entra a la perfección en una cerradura. Aunque no estaba del todo consiente, el asunto de qué hacer pasó a convertirse en algo relacionado con "cuándo". Con esa decisión se tranquilizó. Cruzo un riachuelo y minutos después entre ellos, cayó en cuenta de que hacía varios años que no se sentía tan feliz.
A PARTIR DEL Día de Acción de Gracias y hasta mediados de diciembre, Ichigo y Rukia continuaron acercándose el uno a la otra. Como amantes y como amigos. La relación florecía en dirección de algo más profundo y permanente. Por primera vez en mucho tiempo, a Ichigo el presente se le antojaba más vivo que el pasado. Pero lo que no podía saber ninguno de ellos era que, aunque estaban preparados para dejas atrás el pasado, los acontecimientos pronto conspirarían para que eso se volviera imposible
Continuará….
¿Un Giro 360º al estilo Tite Kubo?
