Corrijo los errores ortográficos y digo quienes hablan
La computadora ya no me marca errores, no sé qué pase al subirlo al internet
Dos comentarios, uno ya corregí el error del capítulo anterior, disculpen y otra mi hija me dijo que aclarara que los juegos que juega mi sobrino de 4 años es el XBOX, PSP que es el PLAY STATION portátil, estos los juega desde los dos años y el WII la última vez que lo vimos, que no son juegos sencillos.
QUE ALEGRIA QUE ERES TÚ
POR Amelia Salazar Smeraldtsuki
10
- Sabes… el próximo mes cuando sea de nuevo la visita del castillo, ya voy a poder ir… ya cumplo los 10 años y ya tengo edad para ir a visitarlas –Santiago
- Que alegría… eso quiere decir que ya vas a empezar a tratar con las princesas –Rocío
- Si… aunque claro primero es la visita que hacen ustedes al castillo –Santiago
- Si… nuestras únicas "supuestas" salidas –Rocío sonriendo
- Si… no le he dicho a nadie… no quiero tener problemas si alguien más se entera y suspenden sus salidas por que te dejaría de ver –Santiago
- Gracias –Rocío
Y así se despiden, con la emoción de que se van a volver a ver y aunque no lo dicen saben que son buenos amigos, nada más eso pueden ser, "aunque" una ilusión a nadie le hace daño.
Así cuando llego el momento de preparar las galletas que todos los años preparaban las princesas y siendo la primera ocasión que Rocío iba a aprender a prepararlas, le puso mucho empeño pues sabía que lo más probable y siendo que todas las galletas que se preparaban se revolvían, quizás Santiago no probara algunas de sus galletas, pero por lo menos existía la posibilidad que sí.
Aunque se le ocurrió algo y fue hacer una carita en las galletas que hizo, ya muchas de las galletas se estaban horneando y cuando vieron las galletas de Rocío a todas les gusto ese pequeño detalle así que respetaron ese detalle y solo las galletas de ella quedaron con una carita, desde luego que Rocío se sentía feliz… todas las galletas sabían iguales, pues era la misma pasta para todas las galletas pero las de Rocío tenían una marca especial y eso la hacía sentir muy feliz.
Se hicieron como todos los años infinidad de canastitas con las galletas que darían las princesas más pequeñas, si Rocío ya no entraba en ese grupo, pero lo que si pidió fue que todas las canastas llevaran por lo menos una de esas galletas, claro hasta donde alcanzaran y como al hornearse se veían bonitas las caritas, las galletas con caritas quedaron hasta encima como adorno de las mismas canastas.
Desde luego que Rocío se sentía feliz… así por lo menos Santiago comería una galleta hecha por ella y todas felicitaban a Rocío por tan buena idea de las caritas.
Cuando ya todos estaban tomando el té, todos estaban intercalados en una gran mesa que se hacía especialmente para recibir a las princesas, todos se intercalaban no importaba edades, ese día era especial para convivencia de todos, Rocío estaba desde luego cerca de Santiago, no a su lado como le hubiera gustado, pues estaba una de las princesas de 2 años entre ellos y desde luego los dos ayudaban a la pequeña princesa a tomar el té y las galletas
Santiago agarro una de las galletas en forma de carita y se la iba a dar a la pequeña princesa cuando se quedó viendo la galleta
- Que bonita galleta… muy original –Santiago estirando la mano para darle la galleta a la pequeña princesa
- Gracias… las hice yo –Rocío sonriendo
Pero en el momento que escucho que ella había hecho la galleta retiro la mano y la pequeña princesa se enojó pues no la alcanzo a tomar
- Quieo la gaeta –Aurora pequeña princesa
- Mira aquí hay otras –Santiago ofreciéndole otras galletas a la princesa Aurora
- Peo… yo quieo una de las de caita que pepao Oocío –grito Aurora
Lo que hizo que todos voltearan a ver a Santiago y a Aurora mientras Rocío se ponía de un color rojo carmesí nunca se imaginó que Santiago fuera capaz de quitarle una galleta a una niña solo porque ella las preparo
- Aquí hay más princesa –dijo una de las niñeras que se había acercado de inmediato
- No… él me iba a da una de caita de las que hizo Oocío… yo quieo esa –Aurora
- Princesa… es de muy mala educación su comportamiento –la niñera tratando de cargar a Aurora
- No importa… aquí tienes la galleta –Santiago dándole la galleta
- si… si –Aurora feliz
- ¿Cómo se dice princesa Aurora? –Rocío muy apenada por el espectáculo y sabiendo que eran el centro de atención de todos
- Gacias –Aurora sonriendo y viendo la galleta
- De nada princesa –Santiago resignado por perder su galleta ¿pero que podía hacer? pelear con una bebé porque él quería una galleta de las que preparo Rocío
De repente vio un plato como con 10 galletas todas con caritas
- ¿Y esto? –Santiago
- Son para ti… para que no te pelees de nuevo –Ricardo con una gran sonrisa
- Este -Santiago sin saber que decir
- Princesa Aurora… no le importa que estas galletas sean solo para él ¿verdad? –Ricardo con una gran sonría viendo a la pequeña princesa
- No… yo ya tengo la mía –Aurora
- Ves… estas son solo para ti –Ricardo sonriendo
Santiago se sonrojo pero tomo el plato y ya no lo soltó por fin tenía sus galletas porque todas esas galletas de caritas las había preparado Rocío para él, que las tenía que compartir bueno pero que no le tocaran ni una… ese era el colmo.
Desde luego que esperaba con ansias su primer visita al castillo, sabía que no podía estar mucho tiempo con las princesas, pero eso no importaba, él quería por lo menos estar cerca de cierta princesa.
Y así ponía atención a todo lo que les decían, a sus modales, a la forma en que tenía que aprender a bailar y un sin fin de cosas que tenían que aprender como caballeros que se estaban convirtiendo para tratar adecuadamente a las damas y ese trato lo iban a llevar a todo sus reinos ocuparan el cargo que ocuparan, simples caballeros, vizcondes, condes, duque, príncipes o reyes, los modales eran el ejemplo que tenían que tener siempre en cuenta durante toda su vida
Así llego el día de su primer visita la verdad estaba muy nervioso y eso le daba bastante risa a Ricardo
Los nuevos ingresos a las visitas se realizaban cada 3 meses, en Enero era la primera y entraban todos los que nacían de enero a marzo y cumplían desde luego con la edad de 10 años, después en abril, entraban todos los nacidos de abril a junio, el tercer grupo era los nacidos entre los meses de julio a septiembre y el último grupo entraba en octubre con los que cumplían la edad ente octubre y diciembre.
Santiago estaba muy nervioso y por más que le decían que se calmara no sabía con que se iba a encontrar, a decir verdad se acordaba de la vez que por primera vez fue su primo Ricardo y lo había llevado a él por lo nervioso que estaba y así fue como conoció a la pequeña Rocío, lo que vio en ese momento no le llamo la atención pero como decía su primo ya crecerás y todo lo veras de otra manera.
Y para que engañarse, si ya había visto a las princesas de otra manera, bueno en realidad no a todas solo a una… la que a él le importaba.
Y así les daban ya las indicaciones con respecto a todas las princesas.
- Y al igual que ustedes que son los jóvenes que se unen al grupo de visitas a las princesas… así también hay princesas que se unen al grupo de princesas que los atenderán.
- Ellas también tienen que aprender a comportarse dentro de la alta sociedad… muchas de ellas cuando salgan de aquí quizás no tengan por qué mover un dedo pues serán las futuras emperatrices junto con sus maridos… pero hay que tomar en cuenta para saber mandar hay que saber hacer las cosas, por eso nuestras princesas tienen que saber servir el té y saber cómo se debe de servir una cena, comida o desayuno, según sea el caso y la cantidad de invitados y su importancia…
- Al igual que ustedes son los nuevo, hay princesas que por primera vez están con nosotros… en esta ocasión solo se va a tomar el té… las princesas desde luego que todas saben servir té… pero como es la primera vez que lo harán ante caballeros, eso las pude poner nerviosas… y por lo mismo tener errores, les suplicamos tengan paciencia con ellas, pues de la misma forma en que ustedes están nerviosos por lo nuevo de sus visitas, ellas también lo están, pero no hay problema… todo entra dentro de las nuevas experiencias que van a empezar a vivir…
- Por último y lo más importante que por ningún motivo deben olvidar… es que no pueden enamorarse de ninguna de las princesas… nadie sabe quiénes son sus respectivas prometidas… solo algunos cuantos de los directivos tiene esa información… pero nadie de los maestros o las maestras saben esa información…
- ¿Y por qué no nos la pueden dar? –Santiago
- Buena pregunta y se las contesto para que nunca olviden que no se deben enamorar de ninguna de las princesas y no es precisamente por enamorarse de la princesa que no es su prometida… más bien es así como no deben enamorarse de ninguna de las princesas… tampoco deben enojarse ni enemistarse con ninguna de ellas, porque puede llegar el caso de que cuando se den cuenta que la persona que más mal les cae entre todas es precisamente la princesa con la que están comprometidos…
- ¿Cómo? –Otro joven de nuevo ingreso
- Si… lo que siempre decimos es no se enamoren de las princesas porque pueden enamorarse de alguna que no es su prometida… pero ¿qué pasa si te das cuenta que la persona que más mal te cae… resulta ser tu prometida?
- No sé –Santiago
- Pues eso ya nos pasó antes siempre decíamos a determinada edad quienes eran los prometidos para que se empezaran a entender más y así al momento de salir fueran felices en sus respectivos matrimonios
- Cómo sabrán… la mayoría de ustedes por no decir todos… desde muy pequeños ya están comprometidos con princesas de horas de nacidas…
- desde luego, si ustedes no saben que los están comprometiendo y ustedes eran algo mayores, que creen que pienses las princesas que desde que tienen uso de conciencia saben que están siendo preparadas para casarse con alguien que ni siquiera conocen…
- Mmm
- Bueno… les digo esto por que como les decía… este problema ya nos pasó, cuando una de las princesas se enteró quien era su prometido, la princesa prefirió quitarse la vida antes de casarse con su prometido…
- ¿QUÉ?
- Lo que escucharon… desde luego eso nos trajo muchísimos problemas por eso preferimos mejor ya no decir quiénes son prometidos hasta el momento en que salgan de aquí
- Si después deciden las parejas que se quieren matar… allá ellos nosotros solo cumplimos con nuestra obligación de educarlos… los sentimientos de cada quien es diferente a lo que podemos enseñar aquí
- Por eso… más que tener cuidado de que no se enamoren de alguna de las princesas más bien tengan cuidado de no enojarse ni hacerse enemigo de alguna de las princesas
- Está bien –contestaron los nuevos
A veces eran dos o tres los nuevos que entraban a las visitas a veces uno o nadie, pero esa plática siempre la daban
Así el grupo paso al salón donde se iba a servir el té, el lugar era como Santiago lo recordaba, iban tan nervioso por llegar al salón que no se dio cuenta que la princesa Rocío estaba desde uno de los pasillos de arriba viendo a todos los que llegaban, aunque con solo verlo para ella fue más que suficiente aunque claro le hubiera gustado más si el la veía pero bueno.
Santiago como su compañero que eran los nuevos fueron presentados a todas las princesas así como la princesa nueva que se unía al grupo
Santiago veía a todas las princesas pero no veía a Rocío entre ellas, ¿Dónde estaba?, Santiago entrego un gran ramo de rosas a la directora para que ella le diera una flor a cada una de las princesas, claro era una forma de agradecerle a Rocío por las galletas, aunque ¿Dónde estaba?
Ricardo, al igual que Liz y Aní veían a Santiago raro ¿Por qué estaba nervioso? Aunque a Ricardo no le permitieron estar con su primo, le pidió tanto a Liz como a Aní que le preguntaran por su nerviosismo y así lo hizo Liz al momento en que le toco platicar con Santiago
- Y dime… ¿Por qué estás tan nervioso? ya lo principal de tu temor ya lo pasaste ¿Qué te pasa? –Liz
- ¿Donde esta? –solo pregunto Santiago como si eso explicara la pregunta a su hermana
- ¿Dónde está quién? –Liz
- La princesa Rocío ¿quién más? –dijo muy bajito Santiago para que solo la escuchara su hermana
- Me imagino por la hora que es… debe de estar en su recamara preparándose para dormir ¿Por qué? –Liz
- ¿Por qué no está aquí? –Santiago respirando profundamente para tratar de calmarse
- Porque no tiene la edad para venir –Liz también muy bajito para que no la escuchara nadie más
Santiago levanto de inmediato la vista para verla a los ojos… estaba sorprendido
- ¿Cómo? –Santiago
- Así como tu tuviste que esperar a cumplir los 10 años para venir… nosotras también tenemos que cumplir con el requisito de la edad… ¿No la viste cuando llegaron? Ella al igual que muchas de las princesas siempre están al pendiente de todos los que entran… no pueden hablar con ustedes desde luego, pero se conforman con verlos aunque sea de lejos -Liz
- ¿Solo con ver quienes entran? –Santiago
- Pues si… antes de poder venir a estas reuniones pues todas nos conformamos con verlos llegar… solo eso podemos hacer… verlos de lejos… nada más… y claro las dos visitas que tenemos al castillo de ustedes –Liz
Santiago ya no dijo nada más, tenía tantas ganas de volver a ver a Rocío y la idea de ir al castillo de las princesas y empezar a tratar de otra forma a las princesas bueno a una princesa que no pensó en no encontrársela y por pensar tanto en que la vería no presto atención al grupo de princesas que estaban en un pasillo lejos de donde estaban y por lo mismo no vio si Rocío estaba en ese grupo, si vio a las princesas a lo lejos… pero no presto la más mínima atención
Desde ese momento ya no dijo nada, solo lo indispensable y a aprender a comportarse como un caballero, no podía hacer nada más que conformarse, Rocío tenía como 7 años si mal no recordaba, para los 10 faltaban todavía tres años que él iba a estar en ese castillo sin verla, lo único que medio lo confortaba era que al otro día la iba a ver, una hora, pero la iba a ver.
Él tenía la idea de verla por más tiempo porque estas reuniones eran d horas al menos pero si Rocío no podía hacer nada menos él, así que solo se limitó a ser cortes y a tratar a todas las princesas con cortesía porque también tuvo muy en cuenta lo que le dijeron "no se hagan enemigos de las princesas porque a lo mejor su enemiga es su prometida" así que en eso iba a tener muchísimo cuidado, aunque tenía eso por ganado porque siempre él trato a todas las princesas con cortesía pues desde que se acordaba o más bien desde que se encontró a una adorable niña en una fuente, todas las princesas habían tenido cierta preferencia hacia él y aunque no tenía nada en contra de ellas su inclinación hacia él a veces lo irritaba, pero con tal de ver a Rocío aceptaba ver a todas las demás princesas.
Vio como todos bailaban un vals y puso atención a las indicaciones que le daban, si por tres años iba a estar ahí sin Rocío, por lo menos iba a poner todo el empeño para que en el momento en que entrara Rocío el pudiera guiarla adecuadamente y así siguió en la reunión
Al otro día como ya era costumbre las princesas salieron a su paseo y Santiago esperaba a Rocío para platicar con ella, él la observaba desde arriba de un árbol no sabía si estaba contento de verla o estaba triste de saber que ella no iba a poder ir a las reuniones hasta dentro de 3 años.
Rocío estuvo un momento con las princesas y después se separó del grupo cosa que le dio gusto a Santiago quien de inmediato bajo del árbol para encontrarse con Rocío
- Buenas tarde princesa –saludo Santiago con una inclinación
- Buenas tardes joven Santiago –saludo Rocío con una reverencia
- Ayer vi cuando llegaron –Rocío con una gran sonrisa
- Quiero pedir disculpas por no verte… pero yo pensé que ibas a estar en la reunión –Santiago
- O no tiene importancia… generalmente nadie se fija en nosotras… aunque con solo verlos es suficiente para nosotras –Rocío sonrojada
- Pero por cortesía por lo menos debemos saludar… aunque yo pensara que te iba a encontrar en el salón –Santiago
- Bueno… también nosotras tenemos que tener cierta edad para acudir a esas reuniones –Rocío
- Si… fue lo que me dijeron y ya que no podemos hacer nada en contra de eso por lo menos nos podemos seguir viendo aquí –Santiago sonriéndole también
- Si –Rocío jugando con tres rosas, había visto a Santiago que iba con un lacayo con un enorme ramo de rosas
- Veo que si te tocaron por lo menos de mis rosas… pensé que como no estabas en el salón no te iban a tocar –Santiago
- Si… eran muchísimas rosas las que trajiste y si nos tocó a muchas de las princesas que no vamos todavía a las reuniones
- ¿Hubo princesas a las que no les toco? –Santiago
- A las más chicas –Rocío
- Eso lo tendré que corregir –Santiago
- ¿Pero si faltaron rosas para las princesas… porque tú tienes 3? no es que me moleste desde luego que me gusta que tengas 3… pero si me llama la atención –Santiago
- Tus hermanas me las dieron… no me explicaron por qué… pero después de que la directora nos repartió a todas las rosas ellas me dieron sus rosas quise protestar pero me ignoraron simplemente después de entregármelas y me dijeron que era una forma de presente de la familia –Rocío
- Que raro… pero bueno y ¿cómo has estado?
- Bien… por cierto me puedes platicar como son las reuniones –Rocío
- ¿No sabes? –Santiago
- No… si nos llevan al salón para explicarnos muchas clases y nos platican más o menos lo que pasa… pero me gustaría más que me platicaras tú que ya estuviste ahí –Rocío
- A mira…
Y así Santiago empieza a platicar su visita, por lo menos puede estar con ella al otro día de las visitas a palacio
CONTINUARA:
Hola a todos y gracias por leerme hoy 15 de septiembre de 2007 acabo este capítulo al rato lo subo
Espero sus comentarios besos
Amelia Salazar Smeraldtsuki
Revisada 6 de febrero de 2013.
Besos a Dios y a todos
Amelia Salazar Smeraldtsuki
Dios que todo salga bien
