Hola, queridos lectores aqui estoy con una actualización antes de tiempo. Aquí les traigo el segundo especial de la vida de Natsu solamente quisiera hacer una pequeña advertencia del episodio. Verán esta vez le he incluido un poco de gore al historia por lo que me gustaría que aquellos que no lo aprueben simplemente salten esa parte y se dirijan hacia donde terminé, yo avisaré cuando comience y cuando termine el gore en la historia por lo demás espero que disfruten este especial y como siempre dejen sus reviews para saber que les pareció, gracias.
El demonio conocido como Baltazar.
"Ahora concéntrate, deja que la magia recorra todo tu cuerpo." Dijo Baltazar frente a Natsu.
Habían pasado ya 3 años desde que Natsu se encontraba junto con Baltazar entrenando, por lo que el pequeño niño ahora tenia 14 años.
Había sido un régimen de entrenamiento muy riguroso y pesado pero Natsu aceptó todo aquello.
"Este es el ultimo paso de tu entrenamiento, dominaste la llama de la perdición para esto, cuando la marca del demonio pase a tu cuerpo tardara dos o tres días en adaptarse al cambio, así que no podrás utilizar tu magia al igual que yo tampoco podre usarla por ser el usuario que te transfirió la marca."
"Entiendo, aunque duela como el infierno, de esta forma podré ocupar libremente los poderes de Devil Slayer." Dijo Natsu con una sonrisa.
Baltazar y Natsu se encontraban en una cueva cerca de su hogar, ambos se encontraban sentados en posición de meditación frente al otro chocando sus puños izquierdos. La marca de Baltazar se extendió hasta comenzar a crear una similar en el brazo izquierdo de Natsu.
"Así es Natsu, pero no lo olvides, no sólo podrás utilizar la magia Devil Slayer sino que también podrás utilizar la demonización." Dijo Baltazar.
"¿Demonización? ¿Te refieres a transformarme en un estado similar al tuyo?" Pregunto Natsu.
"Si, la demonización es la manifestación mas poderosa del Devil Slayer, así como el Dragon Force lo es para un Dragon Slayer." Dijo Baltazar. "Si la marca te acepta como su portador, después de que se haya adaptado a tu cuerpo, voy a enfocarme sólo en tu demonización."
"¿De verdad?" Dijo Natsu con brillo en sus ojos.
"Si, pero no hay garantía que la marca te acepte como su portador ya que es difícil que acepte fácilmente a un humano." Dijo Baltazar con los ojos cerrados. "Tarda mas o menos 12 horas para que la marca te acepte como su portador, y esto se nota cuando comienza el brillo azul del tatuaje.
"¿Como este brillo?" Pregunto Natsu viendo su marca.
"Si, justo como ese brillo." Dijo Baltazar con su único ojo viendo la marca de Natsu.
"..."
"..."
"..."
"¿¡COMOOOOOOOOOOOO...!?" Grito Baltazar al aire.
"¿¡Como es posible que la marca del demonio haya aceptado a Natsu tan fácil como su portador!?" Pensaba Baltazar.
"¡Yoshaa! ¡La marca me ha aceptado!" Saltaba Natsu de alegría.
"Apenas llevábamos 5 horas del proceso de transferencia." Pensaba Baltazar.
"¡Ahora seré muy fuerte!" Celebro Natsu corriendo de un lado a otro.
"¿Acaso este niño sera una especie de prodigio?" Siguió pensando Baltazar.
"¡Venceré a cualquiera!" Continuo corriendo Natsu.
"¡Ya para de gritar y correr para todos lados idiota!" Exclamo Baltazar golpeando a Natsu en la cabeza de forma cómica.
Algunos minutos después.
"Bien... Ahora que la marca del demonio te ha aceptado como su portador, tu entrenamiento se basara en tu demonización." Dijo Baltazar.
"¡Si!" Dijo Natsu obedientemente sentado y con 3 golpes en su cabeza.
"Ya conoces todas las técnicas de un Devil Slayer, la marca del demonio es para explotar tus poderes a distintos niveles, es como que si a un Dragon Slayer de fuego le colocoran una lacrima de Dragon Slayer de fuego, tus poderes alcanzaran niveles increíbles." Dijo Baltazar.
"Entiendo, entonces cuando mis poderes vuelvan a activarse, lo harán mas fuertes que antes." Dijo Natsu con brillo en sus ojos.
"Si, pero no lo olvides Natsu." Dijo Baltazar seriamente mientras veía al pequeño pelirosa directamente con su ojo.
"La demonización ya es parte de ti, es muy fácil dejarse influenciar por el poder destructivo, te pierdes a ti mismo si no sabes controlar tus emociones, es por eso que esta parte de tu entrenamiento es la mas delicada."
"Si, señor." Dijo Natsu.
"Bien, ya que hemos terminado por hoy... ¡Comamos!" Dijo Baltazar sonriendole a Natsu.
"¡Si!" Exclamo el pequeño.
Natsu y Baltazar salieron de la cueva y fueron hasta un lago cerca de ahí, con unas pescas improvisadas lanzaron sus anzuelos a la espera de obtener un poco de comida.
"Natsu, has crecido tanto en tan poco tiempo." Dijo Baltazar viendo hacia su anzuelo.
"¿Eh?" Dijo Natsu
"Tu desarrollo en la magia es increíble, no había visto nada igual en años... Lo que trato de decir... Es que estoy orgulloso de ti." Dijo Baltazar viendo a Natsu de forma paternal.
En los últimos 3 años, ambos habían desarrollado una increíble relación de confianza entre los dos, entrenaban estrictamente, pero también habían momentos en los que bromeaban entre ellos, cada vez que Natsu hacia algo bien celebraba con locura lo que le hacia ganarse un par de golpes de Baltazar pero siempre acababan riendo.
También jugaban mientras entrenaban, era una buena forma de ver los avances del pequeño niño. Comían grandes cantidades de comida y su pasatiempo favorito era el de pescar sin magia, justo como lo estaban haciendo ahora, ambos dormían como animales y se despertaban de la misma forma.
Todas esas cosas y esos pequeños detalles, se convirtieron en los mas hermosos recuerdos de los dos, nadie los perseguía y trataban de hacerles daño por lo que eran o habían hecho, estaban tranquilamente viviendo una vida tranquila, algo que ninguno de los dos espero tener alguna vez y estaban mas que agradecidos por tener.
Natsu era para Baltazar como el hijo que nunca tuvo, eran iguales en muchos sentidos y para Natsu, Baltazar era como alguien incondicional, la única persona en la que podía confiar ahora pero eso era bueno.
"Gracias... Baltazar." Murmuro Natsu con una sonrisa.
"De nada, pequeño." Respondió el hombre acariciándole la cabeza a Natsu.
"¡Aquí! ¡Tengo uno!" Exclamo Baltazar poniéndose de pie y sacando su pez del agua.
Minutos después.
"Animate Natsu, no todos los días puedes tener mi suerte." Dijo Baltazar al pelirosa en tono burlón.
"Maldición... La próxima vez ganare."
Después de pescar la comida, ambos regresaban a su hogar, habían hecho una apuesta que cada uno se comería lo que pescara y el que atrapará mas peces ganaba.
Baltazar iba con cuatro peces de buen tamaño, mientras que Natsu solamente tenia un pez y su tamaño no serviría para saciar el hambre del niño.
Después de algunos minutos de camino, llegaron hasta la casa de Baltazar que se encontraba oculta en la copa de grandes arboles. Subieron y entraron en su hogar, Baltazar se llevo su ganancia hasta la cocina donde tuvo que crear fuego manualmente ya que por ahora no contaba con sus poderes.
Natsu miraba envidioso como Baltazar cocinaba sus 4 peces mientras el pequeño pez de Natsu se cocinaba aparte. Al ser de menor tamaño llevo menos tiempo en terminar de cocinar así que Natsu llevo su comida a la mesa y en un parpadeo había devorado su pez pero continuaba con hambre, así que lo único que pudo hacer era dejar su cabeza recostada en la mesa. Pero su decepción fue interrumpida al escuchar el sonido de un plato colocándose delante de el.
"Apresurate a comerlos antes de que se enfríen." Dijo Baltazar sentándose frente a el, Natsu tenia dos peces de gran tamaño frente a el, al igual que Baltazar.
"Pero... Estos son los que tu atrapastes." Le dijo Natsu.
"Si, pero no podría comerme los 4 aunque quisiera así que te daré la mitad."
"Eeeeeh... Osea que me estas dando tus sobras." Dijo Natsu viéndolo de forma graciosa.
"¡No es así, mocoso!" Exclamo Baltazar golpeando a Natsu en la cabeza con sus ojos en blanco y de forma cómica.
"Pfffft... Jajajajajajaja..." Comenzó a reírse Natsu.
"Jajajajajajajajajaja..." Se río también Baltazar.
"¡Que aproveche!" Dijeron los dos antes de comenzar a engullir sus comidas.
En algún lugar del bosque.
"Están seguros que fue por aquí donde vieron por ultima vez a ese monstruo." Dijo un hombre de cabello café vestido con una bata negra abierta y pantalones morados.
"Si señor, hace 3 años quisimos hablar civilizadamente con el para tratar de hacerlo reflexionar por sus acciones, pero nos ataco salvajemente y algún aliado de el que era muy fuerte nos saco volando de aquí a los 4."
Las personas que acompañaban a aquel hombre resultaban ser los 4 bandidos que Baltazar mando a volar después de perder su ojo protegiendo a Natsu.
"No hay problema. Yo, Rancid, el ejecutor mas poderoso del concejo mágico me encargare de detenerlo por ordenes de el presidente Crawford Seam, acabaré personalmente con Fire Bandersnacht y con cualquiera que se interponga en mi camino." Dijo aquel hombre de bata negra ahora identificado como Rancid.
"Si señor." Dijeron los 4 bandidos al mismo tiempo.
Al día siguiente.
"Estabiliza tu respiración." Dijo Baltazar. "En medio de una batalla en la que hayas agotado tu contenedor mágico debes de mantenerte sereno para analizar los movimientos de tu contrincante."
Baltazar y Natsu se encontraban en una pelea de práctica, ya que ninguno de los dos podía usar su magia, se concentraron en su fuerza física.
"Aquí voy." Natsu envió múltiples puñetazos hacia Baltazar pero este los leía fácilmente y los evitaba.
"No ataques precipitadamente, trata de ver alguna abertura en tu oponente y aprovechala." Baltazar golpeo a Natsu muchas veces en el cuerpo y el pequeño no podía responder a sus movimientos.
"Estabiliza tu respiración."
"Serena tu mente."
"Concéntrate en los movimientos de tu oponente."
"Encuentra una abertura y... ¡Aprovechala!"
Natsu repitió todo lo que Baltazar le había dicho, sereno su mente, siguió los golpes de Baltazar y descubrió que el movimiento de su brazo izquierdo era solo un poco mas lento que el del derecho.
Cuando Baltazar iba a atacar a Natsu, el pequeño detuvo el puño izquierdo del hombre con su propia mano izquierda antes de que hiciera contacto con el.
Luego sin soltar el puño de Baltazar, se agacho un poco y le dio un poderoso gancho a la quijada, Baltazar retrocedió, pero eso no fue todo. Natsu salto y puso sus piernas alrededor del cuello de Baltazar, luego dejo caer el peso de su cuerpo hacia el costado izquierdo del hombre, lo que causo que Baltazar diera una voltereta y cayera al suelo, luego Natsu se levanto, se puso de pie y se coloco encima de Baltazar con su puño preparado para golpearlo en el rostro.
"¡Excelente Natsu! ¡Lo has entendido de maravilla!" Exclamo Baltazar contento. "Estoy muy orgulloso de ti." Dijo dándole una enorme sonrisa.
"¡Gracias papá!" Exclamo Natsu muy contento sin darse cuenta de lo que acababa de decir.
Baltazar abrió los ojos por la sorpresa, poco después, Natsu pareció recordar lo que dijo, se quito de encima de Baltazar y lo miro un poco avergonzado.
"Lo siento." Dijo Natsu suavemente.
Baltazar hizo una suave sonrisa, se puso de pie y se sacudió todo el polvo del cuerpo.
"Esta bien, pequeño, no hay problema." Dijo acariciándole la cabeza. "¿Que tal si ahora entrenamos tu esgrima?" Le pregunto Baltazar suavemente.
"¿Me dejaras usar tu súper espada?" Le pregunto Natsu con un destello en sus ojos.
"Jajajajaja... Súper espada... Jajajajajajajaja... No." Dijo Baltazar primero riéndose y luego con una expresión seria.
"Ehhhh... Pero prometiste que me ibas a dejar usarla." Hizo un pequeño mohín.
"Natsu... Blackbiter es muy peligrosa... No es una espada maldita por nada, dentro de ella se encuentra el espíritu de un demonio muy poderoso, aunque no puede salir, nubla los sentidos de aquel que la porta y no sabe dominarla... Su maldición es tan potente que es temida por muchos, debes crecer un poco mas para poder blandir su hoja, además no puedo invocarla sin mis poderes, ¿Lo olvidas?"
"Bueno... ¿Pero me prometes que un día podre usarla?
"¡Claro!" Dijo Baltazar con una sonrisa.
Poco después, ambos entrenaron su arte de la espada con espadas de entrenamiento, aunque Natsu había aprendido y mejorado a pelear con la espada, aun no era rival para Baltazar, aunque este siempre le aconsejaba como mejorar su forma de pelea con la espada.
Después de que Natsu no pudiera soportar mas tiempo el entrenamiento, cayó rendido soltando su espada, Baltazar camino lentamente hacia el, levanto al pequeño y lo arrojo en sus hombros para cargarlo.
"Bien hecho... Ya que no tienes tus poderes, es difícil mantenerse al día, pero también es importante desarrollar mas tu fuerza física, fuera de eso, lo hiciste excelente." Le dijo a Natsu mientras lo cargaba en su espalda.
"Si, gracias." Dijo el pequeño niño sonriendo.
Ambos llegaron hasta su casa en el árbol, subieron y Baltazar dejo a Natsu en la cama, luego salió de la casa para buscar un poco de comida para la cena. Natsu por su parte lentamente fue cerrando los ojos debido al cansancio y se fue quedando dormido, abriéndole paso a un sueño que desde hace poco, había comenzado a invadir su mente.
Sueño.
Natsu se encontraba en un espacio vacío, solamente con oscuridad alrededor, no podía ver ni si quiera sus manos, aunque estuvieran frente a su cara y solo podía escuchar murmullos desde las sombras.
"Eres un monstruo."
"Deberías estar muerto."
"No vuelvas aquí."
"Te matare."
"Demonio."
"¡YA DETENGANSE!" Grito Natsu con todas su fuerzas.
"No puedes evitarlo." Dijo una voz tétrica. "Tu destino es traer muerte a todo aquel a tu alrededor, pronto vas a pagar caro, por creer que puedes seguir viviendo una vida pacífica... Después de todo, eres un monstruo."
Natsu rápidamente se levanto sobresaltado, estaba sudando y respirando pesadamente, mientras trataba de calmarse, Baltazar entro a la habitación lentamente.
"Estas despierto, la cena esta lista, ven a comer pequeño." Dijo antes de salir de la habitación. Natsu se bajo de la cama y fue hasta el comedor donde lo esperaba un gran plato de jugosa carne.
"Oye Natsu." Dijo Baltazar interrumpiendo la comida. "¿Extrañas tu gremio?"
"¿Por que preguntas eso?"
"Pues no lo se, siempre se escuchan muchas cosas acerca de Fairy Tail."
"Mentiría si dijera que no extraño mi vida ahí, pero después de lo que les hice por ese hombre, no merezco ni siquiera regresar cerca de ellos."
"Pero nada de eso fue tu culpa, podrías desenmascarar a el sujeto del consejo y limpiar tu nombre, eres un buen niño y no haz hecho nada malo."
"No lo se... Es complicado... ¿Y que tal si no quieren perdonarme?"
"Pues... Si son las personas que me contaste, entenderán tus motivos y te perdonaran, confía un poco mas en ellos."
"Yo... No se si merezca regresar."
"No te preocupes, te prometo que cuando acabe nuestro entrenamiento, yo voy a ayudarte a limpiar tu nombre y que puedas regresar a tu gremio, sera nuestra promesa." Le dijo Baltazar con una paternal sonrisa.
"Yo..." Dijo Natsu un poco desconfiado, pero luego tomo aire y le dio una mirada segura. "Lo haré, pero solo si tu también te unes a Fairy Tail conmigo cuando me perdonen... Así los dos tendremos nuevamente una familia." Le dijo sonriendo.
"Bien... Es una promesa." Dijeron chocando sus puños.
Ambos terminaron sus respectivas cenas con renovados ánimos, luego fueron a sus camas para descansar y prepararse para el siguiente día de entrenamiento.
El día siguiente.
"Tu postura con la espada es importante en la batalla, no te apresures y deja que tus movimientos del cuerpo sean uno con tu espada."
Natsu y Baltazar se encontraban practicando con la espada, después del entrenamiento físico, ambos estaban un poco cansados y con muchas marcas de pelea en su cuerpo, pero aun así continuaban peleando.
Natsu se lanzo al ataque con su espada, le dio una estocada a Baltazar, pero este la intercepto con su espada así que Natsu se separo y decidió hacer como si atacaría por la derecha, Baltazar nuevamente trato de defenderse, pero Natsu cambio la trayectoria de su ataque y le dio por la izquierda, Baltazar apenas alcanzo a bloquear el ataque, pero Natsu le dio una patada en el pecho que lo hizo retroceder. Cuando se encontraban separados, ambos jadeaban de cansancio, pero fue Natsu el que no pudo soportar mas y cayo al suelo.
"Muy buena finta, tu dominio con la espada puede compararse a increíbles espadachines de alto nivel, no podría estar mas orgulloso de mi aprendiz." Dijo Baltazar guardando su espada y acercándose a Natsu.
"Gracias... Viejo." Le respondió Natsu jadeante.
Apenas era un poco mas del medio día, así que ambos se recostaron en los arboles del bosque para recuperar un poco el aliento.
"¿Que dices si después de descansar, vamos por unos cuantos pescados al lago?" Le sugirió Natsu.
"Genial... Voy a ganarte otra vez." Le respondió Baltazar cansado.
"No esta vez viejo, yo ganare."
"¿Quieres apostar mocoso?"
Ambos comenzaron a pelear de forma infantil, pero a ambos les gano el cansancio y regresaron al suelo mientras se reían a carcajadas.
"Que tierno... Un hombre y un monstruo riendo como niños." Dijo una nueva voz que llamo la atención de Natsu y Baltazar.
"¿Quien carajos eres tu?" Preguntaron Natsu y Baltazar al mismo tiempo con expresiones de molestia.
"Yo... Soy quien pondrá fin a la vida de Fire Bandersnacht y a la de todo aquel que se interponga en mi camino, Soy Rancid, el ejecutor mas poderoso del consejo de magia."
"Y no viene solo." Dijo otra voz detrás de Rancid.
"Ustedes... ¡Son los de hace tres años!" Dijo muy furioso Natsu, por culpa de ellos, Baltazar había perdido un ojo, lo que molestaba muchísimo al pelirosa.
"Natsu... Tranquilo, desgraciadamente estamos en desventaja, sin nuestros poderes y cansados no podremos hacer mucho." Le susurro Baltazar para asegurarse de que no lo escucharan.
"No me interesa porque están aquí, pero este niño no ha hecho nada mas que ser culpado por algo que no cometió, deben irse ahora sino desean resultar heridos." Baltazar les dijo con voz intimidante.
"Tus palabras no me asustan hombre, voy a terminar rápido para que pueda reclamar la recompensa por ese niño." Dijo Rancid dando un paso adelante, al igual que los otros bandidos.
"Natsu, permanece detrás de mi, si las cosas se ponen mal quiero que corras lo mas lejos de aquí." Le advirtió Baltazar.
"¡No! ¡Peleare contigo!" Dijo Natsu molesto.
"Natsu... Ellos son mas, no podemos arriesgarnos a nada, además, no me vencerán fácilmente." Dijo recogiendo su espada.
"Entonces si te vas a entrometer, pues acabaré contigo primero." Dijo Rancid lanzándose contra Baltazar.
Baltazar esquivo el ataque, luego con su espada trato alcanzar a Rancid, pero el también se aparto del camino.
"Eres rápido, pero tu destino se escribió cuando dejaste que me acercara." Dijo Rancid sonriendo.
Baltazar fue el que se lanzo al ataque esta vez, pero repentinamente, su cuerpo se tensó como si algo lo estuviera sujetando.
"Inmovilización: Sujeción de cuerpo." Dijo Rancid, repentinamente, múltiples hilos poco visibles estaban sujetando el cuerpo de Baltazar. "Te lo dije, no vas a poder ganar."
Rancid sujeto con su puño derecho los hilos que aprisionaban a Baltazar y comenzó a apretarlos con fuerza, haciendo que se pegaran mas al cuerpo del albino y provocándole sangrar en muchos lugares.
"¡El no esta solo!" Grito Natsu, lanzándose cerca de Baltazar y usando su espada para cortar los hilos.
"Maldito mocoso." Dijo Rancid molesto.
"Natsu, gracias pero debes mantenerte al margen de esto." Le dijo Baltazar, pero Rancid de alguna forma logro llegar rápidamente donde Natsu y le dio una patada en el abdomen que lo envió a estrellarse contra un árbol.
"¡Natsu!" Grito Baltazar.
"¡No te olvides de la pelea!"
Rancid golpeo en el rostro a Baltazar, luego sujeto cada una de sus extremidades con sus hilos dejándolo totalmente expuesto.
"Ahora... ¿Quien de ustedes cuatro quiere divertirse con el?" Les pregunto Rancid a los bandidos, que rápidamente se acercaron.
"Este es el momento."
"Que estuvimos esperando."
"Desde hace tantos años."
"Cuando nos derrotaste."
Dijeron los cuatro, luego comenzaron a torturar a Baltazar con todo tipo de ataques, el albino gritaba de dolor y hacia todo lo posible para tratar de liberarse, pero era imposible, Rancid reforzaba los hilos lo que le impedía mas y mas el movimiento.
"Malditos... D-Detenganse." Dijo Natsu tratando de ponerse de pie con mucho dolor en todo su cuerpo.
"Natsu... ¡Tienes que irte!" Grito Baltazar.
"¡N-No! ¡Voy a acabarlos!"
Natsu tomo su espada nuevamente y corrió para cortar los hilos que ataban a Baltazar, pero alguien se interpuso en su camino.
"No pequeño monstruo, no debes interferir, tu veras tu final de forma distinta a él." Dijo Rancid tomando la espada de Natsu y luego arrojando al pequeño lejos.
"Los hilos no son mi magia principal, solo son unos complementos que me hacen mas devastador, mi verdadera magia, es la magia de cañón." Dijo Baltazar, luego una luz blanca se formo en sus manos y cuando los dirigió hacia un gran árbol, un poderoso disparo partió el árbol haciéndolo caer al suelo.
"Ahora... Es tiempo de tu muerte." Dijo Rancid sujetando a Natsu de las extremidades extendiéndolo en el aire, mientras sus manos volvían a formar aquel brillo blanco.
"¡Natsu!" Grito Baltazar.
"Mierda, si no me libero de aquí...Natsu." Trataba de pensar en alguna forma de librarse, vio como uno de los bandidos con magia de viento, el mismo que lo había despojado de su ojo, estaba por atacarlo, con todas sus fuerzas junto sus puños poco antes que el ataque le golpeara, el viento alcanzo a golpear parte de su rostro, pero también corto los hilos de sus puños.
Para su suerte, su espada estaba a su alcance y con ella corto los hilos de sus piernas, los bandidos comenzaron a enviarle ataques pero a Baltazar no le importaba ser golpeado, corrió lo mas rápido que pudo donde se encontraban Natsu.
"¡Muere demonio!" Grito Rancid liberando aquella potente onda de choque hacia el pequeño que cerro sus ojos a la espera de su inevitable destino.
Se escucho un gran estruendo mientras el ataque iluminaba la zona, el viento y residuos del ataque alcanzaron a Natsu cortando los hilos y haciéndolo caer, pero el pequeño aun se encontraba con vida, lentamente abrió los ojos para ver que fue lo que había sucedido, pero deseo haberlos mantenido cerrados cuando presencio aquella aterradora escena.
"S-Si... L-Lo... Hice a tiempo..."
Baltazar, nuevamente había salvado a Natsu interponiéndose en el ataque, pero esta vez el costo no fue su ojo, o solo un brazo siquiera... La zona de su abdomen se encontraba destruida, al igual que parte de su pierna derecha y brazo derecho, el albino cayo al suelo derramando un gran charco de sangre.
Natsu estaba estupefacto, su cuerpo temblaba sin parar, desde el suelo lentamente se arrastro hacia Baltazar y se coloco frente a el.
"V-Viejo... Oi... Baltazar..." Lo llamo el pequeño con voz temblorosa.
"Nat...su..." Le dijo el hombre con sus ultimas fuerzas. "Perdona... Que no podre ayudarte... a limpiar tu nombre... Perdoname... Hacerte ver... Esta horrible... Escena."
"¡No hables viejo! ¡Tienes que descansar! ¡Solo... Solo...!" Dijo el pequeño comenzando a sollozar.
"Natsu... Gracias... por los mejores... 3 años de mi vida... Fuiste el hijo... Que siempre deseé tener... Estoy orgulloso de ti..."
"¡Basta¡ ¡No hables así!" Le dijo Natsu con lágrimas.
"Natsu... Dame tu mano." Dijo Baltazar extendiendo su brazo izquierdo.
Natsu sujeto con su propia mano, la maltrecha mano de Baltazar, luego el cuerpo de Baltazar comenzó a brillar y su marca de demonio se trasladó a Natsu.
"Aquí... Tienes todos mis poderes... Cuidate de Blackbiter... Se que lograras... Dominarla... No dejes que ella te domine..."
"Baltazar... Tu dijiste que me enseñarias..."
"Lo se... Perdona que no podre ver... Al magnifico hombre... En el que te convertirás... Pero siempre estaré contigo... ¡Vive Natsu!" Dijo sujetando mas fuerte la mano del pequeño.
"Por favor... No te vayas." Lloro Natsu abrazando a Baltazar, recordando todo lo que habían hecho en los últimos 3 años, sus tardes de pesca, las noches estrelladas en las que acampaban, todas esas infantiles peleas que acaban en carcajadas, los abrazos que se daban cuando Natsu hacia algo bien. Todos los hermosos recuerdos que habían hecho.
"T-Tenemos que ir... Íbamos a ir... A Fairy Tail.
"Íbamos... Íbamos a pescar... Todos los días..."
"Tendríamos... Misiones juntos..."
"¡Viviríamos... Felices!" Continuo llorando el pequeño niño.
"Te quiero... Hijo." Le dijo Baltazar mientras su ultima lágrima caía de su ojo.
"¡Baltazaaaaaaaaaaaaaaaaaar...!" Grito Natsu con todas sus fuerzas al ver como su maestro, compañero y amigo dejaba de respirar. "Noooooooooooo..." Grito el pequeño ahogado en llanto.
"Un pequeño contratiempo interrumpió mis planes, pero es tiempo de terminar lo que vine a hacer." Dijo Rancid a Natsu, que aun se encontraba sobre el cuerpo de Baltazar. "Llego tu hora demonio." Dijo comenzando a preparar sus hilos.
"Baltazar... Baltazar... Baltazar..." Se escuchaban los sollozos de Natsu.
"¡Muere como tu estúpido amigo!" Grito Rancid enviando sus hilos para sujetar a Natsu.
"¡Callate basura!" Gruño Natsu con voz totalmente distinta, alrededor de el, un vapor pesado comenzó a formarse y poco después, ese vapor se convirtió en un remolido de fuego azul que llegaba a varios metros de altura y destruyó los hilos de Rancid.
"Los estúpidos aquí... ¡Son todos ustedes!" Grito Natsu poniéndose de pie viendo a sus atacantes con sus ojos furiosos y llenos de lágrimas, su cuerpo comenzó a cambiar, su pelo se volvió de color rojo y le creció hasta la espalda, sus brazos y piernas desarrollaron grandes escamas metálicas, sus ojos se volvieron de color rojo bestial, su frente desarrollo dos cuernos color negro, los dientes de su boca se transformaron en colmillos, y en los bordes de su rostro de formaron dos escamas de color rojo.
"¡INICIA EL GORE!"
"Los matare... Los matare... Los matare... ¡LOS MATARE!" Natsu se lanzo en contra de Rancid, el cual envió varios hilos para frenarle el paso, pero Natsu atravesaba aquellos hilos como si nada, Rancid estaba preparado para enfrentarse cara a cara con aquel niño, pero se llevo una sorpresa cuando Natsu desapareció frente sus ojos.
"Dime... Eres bueno peleando... ¿Con un solo brazo?" Natsu apareció detrás de Rancid y cuando el hombre volvió a verlo, era tarde, Natsu se había lanzado contra él y en un parpadeo, arrancó el brazo izquierdo de Rancid, cortándolo con un movimiento de brazo derecho lleno de afiladas garras y esas poderosas escamas.
"¡Gaaaaaaaaaah!" Grito de dolor Rancid.
"¡C-Corran!" Dijeron los bandidos, pero un extenso muro de fuego les impidió el paso.
"Ruega... Por tu vida." Le dijo Natsu a Rancid con una sonrisa sádica, mientras quemaba con fuego azul el brazo arrancado.
"P-Por favor... Dejame vivir... Te lo ruego." Le dijo Rancid de rodillas con lágrimas en el rostro. Natsu se acerco a aquel hombre, con el dedo índice de su brazo derecho, le levanto lentamente la cabeza a Rancid para que lo viera.
Rancid pensando que lo había perdonado, le hizo una sonrisa aun con sus ojos llenos de lágrimas, pero sus esperanzas se desvanecieron cuando Natsu coloco su palma derecha en su rostro, haciendo una sonrisa sádica.
"Te perdono." Le dijo antes de incendiarlo en aquellas poderosas llamas azules. "Pero mis llamas al parecer no."
Rancid gritaba y corría de dolor, pero las llamas se volvieron mas extensas hasta que convirtieron el cuerpo de Rancid en cenizas.
Los otros bandidos veían horrorizados como Natsu lentamente comenzaba a caminar hacia ellos, extendió su brazo derecho al aire, donde apareció un círculo mágico de color oscuro y de ahí apareció una espada de hoja color negra con borde blanco con cadenas alrededor de la hoja.
"Blackbiter... Termina el trabajo." Natsu tomo la espada y esta a su vez, domino la mente de Natsu desde que Baltazar le traslado sus poderes, aprovecho la furia en aumento de Natsu y era ella la que tenia el control.
Natsu hirió a los 4 bandidos en diferentes partes con Blackbiter, luego, el cuerpo de los bandidos estallo en llamas azules debido a la maldición de la espada, consumiéndolos totalmente convirtiéndoles en cenizas.
FIN DEL GORE.
Natsu deshizo el muro de fuego que había creado, envió nuevamente a Blackbiter a través del circulo mágico, su cuerpo regreso lentamente a la normalidad, a excepción de que su tatuaje del brazo izquierdo se había extendido hasta parte de su cara y su abdomen.
Natsu fue hasta el cuerpo de Baltazar, se paro justo al lado del cuerpo y lo miro sin expresión alguna, luego miro a pocos metros de ahí, extendió su brazo derecho y envió una bola de fuego hacia el suelo para crear un agujero, cargo el cuerpo de Baltazar y lo deposito suavemente en la improvisada tumba que había creado, la lleno de arena y le rindió honor a aquel que había sido su verdadero amigo en mucho tiempo.
"Consejo mágico... Esto no va a quedarse así." Murmuro el pelirosa mientras se alejaba del lugar.
Bueno mis queridos lectores, hasta aquí concluye el segundo especial de la vida de Natsu espero que les haya gustado y que hayan comprendido el origen de la demonización y de Blackbiter, les pido perdón nuevamente a aquellos que no les gusta el gore, ni siquiera me gusta mucho a mi, pero fue la mejor manera de demostrar el poder de Natsu y lo que su ira desmedida puede llegar a hacer espero que no me odien y dejen de seguir mi historia gracias siempre por su apoyo y el próximo capítulo será el primer episodio de la saga de Phantom Lord, en la que se vienen grandes revelaciones, esperenlo con ansias y nos veremos en la siguiente actualización. No se olviden de seguirme en facebook como By:novablood
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