Estábamos a miércoles cuando llevábamos unos días en Hogwarts cuando iba de camino a la clase de pociones y me cruce con Harry y ron, que parecían perdidos y me acerque a ellos.
- ¿os pasa algo, chicos? -les dije preocupada
- Nos hemos perdido de camino a la clase de Binns y no sabemos dónde está.- contesto tímidamente Harry
- Puedo acompañaros, está de camino de la clase de Snape que es con quien me toca.- le conteste alegremente
- ¡Perfecto!, pero ¿no llegaras tarde? –se preocuparon los dos
- No, no creo. –les conteste
Nos pusimos en camino mientras hablábamos contándonos como nos había ido los primeros días, mientras les contaba a mi vez sobre mis compañeras de habitación.
También hablamos de la clase de Defensa contra las artes oscuras, que era horrible, y les dije que estudiaran por su cuenta porque si no… acabarían mal el curso, y decidieron intentarlo por su cuenta guiándose con el libro del curso.
También me hablaron de una niña de su casa que no hacía más que, lo que según decían ellos, molestarlos para que siguieran las reglas. Cuando me la describieron supe quién era, se trataba de Hermione Granger, que tenía la pinta de algunos de mis primos muggles, que estaban obsesionados con el orden y seguir las reglas, aunque el saltarse las reglas fuera por una buena causa.
Finalmente llegamos al aula de Binns y tras dejarlos, Salí corriendo a las mazmorras llegando a tiempo justo antes de que cerrara la puerta y me dejara fuera de la clase.
