Capítulo 10: Un sueño que no se hará realidad
Cuando finalmente pude dejar el hospital hace doce años mi madre me llevo a casa y no era la que recordaba ya que aquel pequeño departamento que teníamos antes del secuestro, así que tuve que acostumbrarme a un lugar distinto, los primeros días fueron difíciles no me adaptaba y tenía miedo, creí que no iba a volver a encajar en un lugar, mis miedos eran muchos más grandes que los de cualquier niño de mi edad, a los doce años había vivido más cosas que un adulto en toda su vida pero Paula siempre estuvo a mi lado brindándome su apoyo y en retrospectiva creo que nunca lo hubiera logrado sin su ayuda. Y si como ella me decía el tiempo sana y de verdad lo hizo con el paso del tiempo las cosas mejoraron, mi confianza se fortaleció y mis ganas por vivir resurgieron. Ahora tenía 26 años y estaba a punto de revivir ese momento.
-Te espera un día agitado – me decía Jake, estaba en mi habitación recogiendo mis cosas para dirigirme al hospital cuando escuche su voz.
-Lo sé, es como revivir el pasado
-Sabes – se acercó hacia mí – el día que volviste a casa estaba aterrado, aun no entendía lo que te había sucedido…pero solo quería verte, solo quería abrazarte y decirte que nunca más te haría enfadar – me sonrió – Rach sé que este caso es difícil pero lo estás haciendo bien…
-¿Tú crees? A veces siento que voy en la dirección incorrecta
-Confía en mi – tomo mis manos – todo saldrá bien
-Lo hago, confió en ti, pero es difícil
-Pero no imposible Rach – me sentía tan bien contando con su apoyo así que no atine a más que abrazarlo y darle las gracias.
-Te amo
-Y yo a ti Rach. Vamos te daré un aventón al hospital
-¿Seguro?
-Claro además no voy a dejarte sola en esto.
-Eres un ángel
De verdad lo era Jake también sufrió mucho y habían cosas que aun ahora después de doce años no las sabia, como que él tuvo que pasar noches enteras solo, ni siquiera supe como enfrento la muerte de papá pero él era un hombre fuerte, se había convertido en todo lo que enorgullecía a mi madre y por supuesto a mí.
Subí al auto y nos dirigimos al hospital, estaba nerviosa quería que todo saliera bien, no estábamos en la mejor situación con Quinn pero no podía dejar que mis sentimientos se interpusieran, no podía permitir que eso afectara mi trabajo.
La familia Fabray había logrado gracias a la ayuda del gobierno comprar una casa en la ciudad, era hermosa la primera vez que la vi había ido con Jason a conocerla, era una gran noticia saber que habían encontrado un lugar para permanecer un tiempo mientras el caso se resolvía ni él ni Judy tenían prisa por volver a Nueva York y los doctores habían recomendado descanso.
Por el momento Quinn no debía viajar así que ese lugar era perfecto, tenía un jardín enorme en donde podría descansar, una hamaca donde pasar las tardes leyendo, una parrilla para preparar deliciosa comida, tres habitaciones una amplia sala, su cocina estaba bien equipada y lo mejor de todo era la tranquilidad que les brindaría ese lugar.
Aquel día todo estaba listo para que Quinn saliera del hospital, iba a ser imposible pasar desapercibidos así que debíamos prepararnos para el acoso de la prensa.
Llegamos al hospital y como era de esperarse todo era una locura, Jake me ayudo a llegar a la entrada protegiéndome del incesante acoso, Quinn era noticia mundial los periódicos, revistas y noticiarios se peleaban por obtener la exclusiva, yo misma había recibido tentadoras ofertas que llegaban a los cincuenta mil dólares. Era algo tentador claro está sobre todo porque la familia de Quinn no era de una clase alta, los costos del tratamiento en su mayoría los asumía el estado pero aun así era difícil, la demanda que presente por la invasión de privacidad contra dos revistas por obligar a sus fotógrafos a infiltrarse en el hospital fueron de gran ayuda, en menos de dos semanas llegamos a un acuerdo y pagaron la indemnización correspondiente, pero ese dinero se iba acabando y sabía que Quinn debería dar una entrevista para conseguirlo.
No era algo que me entusiasmara, de hecho sabía que era una mala idea ¿pero que podíamos hacer? Era la única salida que teníamos y entendía que tarde o temprano debería hacerlo. Claro que me preocupaba por su bienestar y me dolía saber que esta pesadilla estaba lejos de terminar.
Por otro lado no había hablado con ella desde nuestra discusión, sabía que lo mejor era darle su espacio, pero inevitablemente ese día debíamos hablar, las manos me sudaban y mi corazón latía muy deprisa, estaba nerviosa Quinn era una mujer increíble pero la había herido, lo sabía perfectamente y debía disculparme. Por ello le pedí a Jason y Judy que me dieran un tiempo a solas antes de salir y accedieron, algo que sin duda agradecía, apenas salieron de la habitación entre, era hora de hablar.
-Ya está todo listo – entre a verla y allí estaba como siempre de espaldas observando por la ventana, vestía unos vaqueros, zapatillas cómodas, un saco con capucha color negra y una camiseta blanca – te queda muy bien esa ropa – fue lo primero que se me ocurrió decirle, era verdad le quedaba bien, si ese fue mi torpe intento de iniciar una conversación
-¿Ya podemos irnos? – volteo a verme e inmediatamente tomo su maleta.
-Antes quiero charlar contigo – camine un poco hacia ella
-No, Rach ya está enserio, no quiero hablar, hoy es un día muy difícil y no quiero que sea aún más difícil por esto, ya sucedió hay que simplemente dejarlo ir no te molestare más.
Yo no quería eso, no quería que se alejara, la sola idea de perder comunicación por completo con ella era difícil de procesar.
-No, por favor quiero que hablemos – me senté en la cama – ven debemos aclarar esto, no te quiero fuera de mi vida, no quiero que esto nos afecte…
-Rach – me dijo pero yo inmediatamente tome su mano y comencé a hablar.
-Quinn eres una chica maravillosa y mis miedos han hecho que me aleje de ti sé que no es lo correcto pero para mí ha sido complicado, quizás no lo entiendas pero ahora será distinto de acuerdo eres importante para mí, no porque seas mi defendida, no por tu pasado, es por ti, es por cómo eres conmigo es por cómo me haces sonreír, es por cómo me siento a tu lado.
Tenerla cerca era una sensación indescriptible, pero era buena me sentía en paz, me sentía tranquila y protegida, Quinn podía ser una niña a veces con actitudes que desconcertaban pero entendibles, pero también podía dejar de lado todo y actuar de acuerdo a su edad, podía ser tierna, divertida, directa, atrevida, accesible, tímida y muchas cosas más, cosas que estaban muy detrás de su pasado, actitudes que estaban escondidas detrás del dolor.
Si, solo cuando dejara que su pasado me afectara tanto podría ver su verdadera identidad.
-¿Eso es que si iras conmigo a la playa? – me sonrió
-Claro que iré – tome su mano y la sujete fuertemente – iremos a donde quieras.
Mientras más pasaba el tiempo más entendía que lo que sentía no iba a desaparecer y si eso asustaba.
Ella me abrazo y supe que todo estaría bien. La tome de la mano y caminamos hacia la salida el plan era sencillo para ello Jason ya estaba en el auto esperando por nosotras, David nos ayudaría con la seguridad y dos patrullas nos acompañarían hasta la casa, mientras durara el proceso Quinn tendría protección las 24 horas del día, algo que sin duda agradecía, la mire por última vez y salimos por la puerta principal ella se colocó la capucha y corrimos hacia el auto los flashes de las cámaras cegaban nuestra visión pero David nos ayudó a llegar sanas y salvas deteniendo a los periodistas, ya en el auto pudimos respirar tranquilas Judy ingreso y Jason arranco rápidamente dejando atrás a los reporteros, sabíamos que en la casa ya nos estarían esperando pero ya faltaba poco para que todo terminara.
-¿Estas bien? – le pregunte acariciando su mano
-Sí, solo un poco abrumada eso es todo
-Ya pronto llegaremos hermanita te encantara la nueva casa.
Al llegar todo fue igual, el mismo escenario cientos de reporteros de todo el país desesperados por obtener algún tipo de declaración, sujete a Quinn de la cintura y la ayude a entrar a la casa, Jason iba detrás de nosotras junto a Judy afortunadamente logramos entrar dejando atrás los gritos, Quinn finalmente se quitó la capucha, me miro y sonrió, lo habíamos logrado, al fin en casa.
-Esto es lindo – decía recorriendo la sala
-Mamá la decoro.
-Es hermoso
-Ya estás en casa hija, ya estas a salvo, todo estará bien – abrazo a Quinn, sabia el esfuerzo que Judy hacía, sabia lo doloroso que era para ella, pero sin duda estaba poniendo de parte y eso era lo mejor para Quinn.
-Saldré a hablar con los medios
-¿Estarás bien? – se acercó Quinn y tomo de mi mano, inmediatamente mire a Jason que no paraba de sonreír.
Él lo sabía, era obvio sabía que algo sucedía entre ambas ¿algo? ¿Qué era ese algo? ¿Una amistad? Pues mi miedo era que fuera más allá de una amistad.
-Si…yo si obvio ya sabes estoy acostumbrada – dije algo nerviosa – ahora vengo
Respire profundamente y salí para hablar con ellos en una improvisada rueda de prensa comencé a darles los detalles que necesitaban, sabía que no iban a parar hasta que obtuvieran algo que realmente impresionara.
-La señorita Fabray se encuentra muy bien, todo ha mejorado gracias a dios, ahora los Fabray permanecerán aquí mientras dure el juicio una vez más les pido su colaboración, esta situación es muy difícil traten de respetar la privacidad, traten de entender, junto a mi equipo continuamos recogiendo las pruebas necesarias para comenzar con este proceso, la audiencia ha sido programada para dentro de un mes por lo que ahora comienza una nueva cuenta regresiva, si todo sale de acuerdo a lo planeado en máximo cuatro meses el responsable de esto ya estará pagando su condena, muchas gracias por favor retírense la familia necesita tranquilidad
-¿Su pasado está afectando la investigación? – me gritó uno de los reporteros, algo que me desconcertó, sabía que si no frenaba esos comentarios crecerían y nadie los detendría, gire y me acerque hacia el
-Señor, he trabajado por casi cinco años en casos de toda índole, me he ganado una reputación y una muy buena marca en cuanto a casos ganados, si usted sigue tratando de buscar polémicas o de lucrarse generando conflictos me apena mucho que sigan existiendo gente como usted, cosa que espero que no sea cierto y que su pregunta sea una simple e inofensiva curiosidad y para saciar su inmensa curiosidad diré que mi pasado no ha afectado las investigaciones.
Estaba furiosa me dirigí hacia la casa lo más rápido que pude y cerré la puerta me arrime a la pared y respire tres veces, había sido más duro de lo que había pensado, quise llorar pero no valía la pena.
-Hey – se acercaba Jason – estuviste increíble allá afuera
-Yo – dije aguantando las lágrimas, el simplemente me abrazo tratando de darme su apoyo, yo mantenía mis manos sobre mi pecho y deje escapar un par de lágrimas más mientras él me sujetaba
Cuando él me soltó mire hacia las escaleras y observe a Quinn parada mirando la escena, su rostro era de completa confusión y si supe que había imaginado cualquier cosa, me aleje de Jason y camine hacia ella quien solo corrió hasta llegar al segundo piso y cerro fuertemente la puerta
-Yo hablare con ella – dijo Jason
-No, yo debo hacerlo
-Rach sé que ella te tiene un cariño especial, lo veo cualquier idiota se daría cuenta
-¿Qué dices? – dije limpiando las lágrimas de mi rostro
-Que ella te quiere, no sé de qué manera pero te quiere, es protectora contigo, yo le dije sobre tu pasado, recuerdo haber estado en su cuarto esperando que se decidiera a hablar con alguien y decidí contarle quien eras tú, desde entonces ella confía en ti, sabe que tú la entiendes y es por eso que se aferra tanto a lo que siente.
-Jason ella es mi defendida
-Lo sé, y sé que no harás nada para interferir en el caso, también sé que tienes novio
-Eso ya no se sabe
-¿Terminaron?
-Algo así – suspire y me cruce de brazos en la cocina podía observar a Judy comenzar a preparar la comida, seguía agobiada y las palabras de Jason no paraban de sonar en mi cabeza.
-Un problema menos
-Damon no es un problema – dije a la defensiva
-Entiendo, pero solo te pido algo, no la lastimes no permitiré que nadie más en este asqueroso mundo lastime a Quinn
-La estoy defendiendo Jason, de eso no tienes que preocuparte – lo mire a los ojos – será mejor que me vaya, ella no querrá hablar conmigo
-Yo hablare con ella – tomo de mi mano – quiero que escuches lo que dirá
-No me parece correcto
-No dije que fuera correcto
Mis ganas por saber que había molestado tanto a Quinn fueron más grandes, si bien nuestra relación estaba llena de altibajos quería tratar de entender por lo que accedí a acompañarlo.
Subimos al segundo piso y me quede afuera de la habitación de Quinn, Jason entro después de insistir varias veces que lo dejara pasar, se escuchaba claramente desde el pasillo, sabía que estaba mal pero de verdad quería saber que decían.
-¿Puedo preguntar porque te fuiste así?
-Ve y abraza a Rachel Jason pero déjame decirte que ella tiene novio
-Estaba mal por lo que sucedió con los periodistas tan solo la consolé y fue cuando tú nos viste, no sucedió nada
-Ya bueno ¿puedes irte?
-Sé que Rachel te interesa
-No es así, deja de decir tonterías
-A mí no me mientas
-Rachel es una mujer hermosa pero yo no significo nada para ella más que un caso peculiar, ella tiene novio y hará su vida con él, no gano nada haciéndome ridículas ilusiones Jason, aprendí que ella me necesita como amiga y yo a ella, por eso no cruzare esa línea, ella será feliz con quien debe ser feliz y yo tratare de hacer mi vida, aprendí que no puedo desperdiciar mi tiempo en donde no hay nada que hacer…Rachel es eso…
-¿Qué cosa? – la interrumpió.
-Un sueño que no puede hacerse realidad, prometo comportarme no habrán más escenas así
-No es eso Quinn ¿Qué tal si ella siente lo mismo que tú?
-Siento decirlo pero su cobardía no la dejaría ni siquiera insinuármelo. Somos amigas nada más Jason hay que vivir con ello.
Jason salió minutos después y yo seguía en el suelo, nunca las palabras de alguien me habían dolido tanto, me dolían porque eran verdad, aprendí que las palabras te duelen dependiendo de la persona que te las diga y que Quinn creyera eso de mi me mataba
-Rach – me miro preocupado
-Tengo que irme – dije antes de tomar mi bolso y salir, no iba a llorar, por favor estaba harta de ello, estaba furiosa, no con Quinn o Jason, estaba furiosa conmigo misma…en la calle Jake ya me esperaba en el carro a que yo llegara – arranca – fue lo único que dije al entrar.
-¿Estas bien?
-Si – suspire y encendí un cigarrillo, lo sé es una mala costumbre pero tanto como Jake y yo adquirimos ese vicio en la Universidad, no es que lo haga a menudo pero de vez en cuando un cigarrillo me ayuda a calmar mis nervios.
Un sueño que se hará realidad, eso era lo que Quinn pensaba de mí y me dolía, podía comprenderla y quizá yo en situación hubiera pensado lo mismo pero eso evitaba que me sintiera tan mal, Quinn no merecía que yo la tratara como un cristal que está a punto de romperse, ella merecía algo mejor y yo en ese momento no era lo que ella necesitaba. ¿Egoísta? Pues yo prefiero pensar que era la decisión adecuada, al menos en ese instante de mi vida no estaba segura de nada, había terminado una relación de dos años y lastimado al hombre que me había dado todo, había dejado que mis sentimientos se antepusieran a mi profesión y si había roto todas las reglas pero que más daba por Quinn valía la pena, por ella era capaz de todo, incluso de alejarme.
Pasarían 15 días para que yo volviera ver a Quinn ¿Qué no podía apartarme de ella? Mentira si podía, estuve 26 años sin conocerla podía pasar dos semanas sin ella y así lo hice, dos semanas en las que a diario iba a terapia con Paula, dos semanas en las que Damon y yo decidimos terminar por el bien de todos, dos semanas en las que me concentre en lo que importaba: en ganar el caso.
