Bueno estaba inspirada para escribir y le traje antes el capítulo, espero que lo disfruten!
Advertencia: lemon.
-¿No crees que lo has perdonado demasiado pronto?
-¿A Natsu? No lo sé… Digo… Quizás si ¿pero qué importa? Soy feliz con él.
-Lo entiendo.
-Maya solo estas molesta porque querías presumirle a tus amigos que tienes una hermana famosa.
-Entiende que si tú eres famosa, yo también.
-Claro que no.
-Si yo…
-Buenos días hermosas.
-Buenos días Natsu.
-Buenos días.
Natsu se acercó a mí y me dio un beso en los labios. Llevábamos 1 mes de novios y creo que jamás había sido tan feliz antes. Aunque hay un problema en nuestra relación. O mejor dicho 2. Mi padre y Lisanna. Así es, luego de que nos hicimos novios y lo hiciéramos público, Lisanna se puso como una loca histérica y comenzó a decirme cosas a penas nos cruzamos en la calle. Sin mencionar de cómo le rogaba a Natsu diciéndole que volviera a salir con ella. Como toda novia comprensiva sabiendo que no es la culpa de Natsu trate de controlar mis celos aunque creo que la actuación no me salió muy bien. Además mi padre parece odiar a Natsu. No entiendo porque me niega salir con el sí jamás se interesó en mí. Como sea. No importa las cosas que nos digan. Yo seguiré con el.
Esa mañana desayunamos juntos y luego me llevo a la academia ya con su auto reparado. Ni mi padre ni mi madre estaban en la mañana ya que ambos trabajaban. Cuando nació Romeo, mi madre volvió a su trabajo y tuvimos que contratar a una niñera para el pequeño. Ella se llamaba Yukino. De alguna manera en aspecto me recordaba a Lisanna aunque jamás podría odiarla. Nos hicimos amigas al poco tiempo. Es una buena chica y es bastante buena cuidando bebes. En especial al inquieto de mi hermano.
Mi día transcurrió normal. A las 7 pm Natsu vino a buscarme y me llevo a casa. Entre rápido a mi habitación por unas cosas y baje.
-Lucy ¿Qué haces?
-Voy a quedarme a dormir en la casa de Natsu hoy.
-¿Y quién te dio permiso para hacer eso?
-Papá no tengo tiempo para tus falsos ataques de celos.
-¡Soy tu padre y harás lo que diga!
-Podrás ser mi padre pero te diré algo. Natsu me cuida mejor que tú y siempre lo ha hecho. Jamás te has interesado en mí ni siquiera un poco. ¿Crees que nunca note que siempre quisiste más a Maya? Te diré algo. Ustedes no querían tenerme. Seguramente yo fui uno de esos "embarazos accidentales" y por eso jamás me han querido lo suficiente.
-¿Pero qué estás diciendo? No me cambies el tema.
-Mamá es demasiado buena como para abortar a su hija. Pero eso no quita que pudo haberme odiado cuando nací. Ambos. Claro porque como Maya si estaba planeada, ustedes si la quieren.
-¿Quién te dijo que tu naciste por accidente?
-Encontré el diario de mamá cuando tenía mi edad. Sabes fue horrible ver las cosas que escribía sobre su hija. "Esto destruirá mi vida", "Odio a este niño", "Desearía que no nazca".
Pude ver que estaba alarmado al pensar que otra clase de cosas habría descubierto en ese diario. La verdad es que odio a mis padres. Si no querían haberme tenido pudieron darme en adopción y ya.
-¿Qué vas a decirme ahora?
El silencio reinaba en la sala. Agradecía que mis hermanos estuvieran arriba. No quería armar una escena y menos que ellos escuchen todo eso.
-Eso pensé.
Cerré la puerta de la casa de un portazo y me dirigí hacia la casa de Natsu. Estaba molesta pero no iba a desquitarme con él.
-¿Por qué tardaste tanto?
-Pelee con mi padre.
-Oh. ¿Estás bien?
-Si tranquilo.
Se levantó del sofá en el que estaba sentado y me dio un beso en la frente.
-Sabes que puedes decirme lo que sea.
-Si lo sé. Pero vamos a ver la película. No quiero hablar de eso.
-Está bien.
Natsu tenía una televisión en su cuarto. Lo cual era genial porque estábamos en la cama acostados mirando la película. El me abrazaba y de vez en cuando me decía cosas lindas. No tengo idea de cuando fue que paso, pero nos estábamos besando. Nuestras lenguas chocaban y él me tenía agarrada de la cintura. Luego se posiciono arriba mío mientras seguía besándome.
Sus manos, aun en mi cintura, fueron deslizando la ropa hasta dejarme casi desnuda si no fuera por la ropa interior. Cuando ya estaba decidida de que en realidad lo haríamos, comencé a quitarle la remera mientras él se quitaba el pantalón.
-Lucy, jamás te lo había preguntado antes pero… ¿eres virgen?
-Am si- la verdad es que esa clase de preguntas siempre me habían avergonzado y esa no era la excepción. Estaba más roja que un tomate.
-¿Estas segura de que quieres hacerlo?
-Natsu yo te amo y no hay nada que no quiera hacer contigo.
-Me alegra ser el primero que valla a tocarte sabes.- dijo casi susurrando
-Me hubiese gustado ser la primera pero creo que no importa.
-Por supuesto que no importa tonta. Te quiero más a ti de lo que alguna vez la quise a Lisanna y que ella haya sido la primera no significa nada.
No tenía nada más que decirle. La verdad tampoco me importaba ser la primera o no. Comenzamos a besarnos de nuevo y esta vez la ropa ya no existía. De un momento a otro Natsu me apego más a él y nuestras intimidades chocaron.
Agradezco no haber seguido el camino que algunas chicas toman sobre tener sexo con desconocidos. Jamás me he acostado con alguien y menos con alguien que no conozco. Pero no creo que sea lo mismo hacer el amor con la persona que sabes que te ama a que hacerlo con alguien que ni siquiera sabes su nombre.
El miembro de Natsu entro en mi intimidad y una ola de placer recorrió por mi cuerpo. No tenía idea de cómo comenzar a hacer esto pero ahora el problema es que no sé cómo terminarlo. El miembro de Natsu ya estaba dentro de mí hace ya rato y nosotros seguíamos besándonos. Yo tenía los brazos enroscados alrededor de su cuello y él tenía sus brazos alrededor de mi cintura.
No teníamos ninguna intención de parar. Simplemente nuestros cuerpos estaban pegados y no querían separarse. Estuvimos un rato así hasta que sentimos que nuestros pulmones necesitaban aire. Nos separamos y Natsu hizo que me acostara en la cama para esta vez comenzar a besarme el cuello.
Su lengua pasaba por todo mi cuello y luego se posó en mis senos donde también me tocaba con sus manos y me acariciaba.
Estuvimos así la mayor parte de la noche.
.
.
.
Eran como las 11 am cuando escuche la puerta de la casa abrirse. Igneel había vuelto de su viaje y estaba buscando a Natsu. Esa fue una de las situaciones más incomodas que pase en mi vida. Si no fuera porque la puerta de la habitación estaba cerrada con llave creo que me hubiese dado un paro cardiaco.
-¿Natsu? ¿Lucy? ¿Están ahí?
-Natsu. Natsu. Despierta.
-Eh que…
Creo que estaba tan dormido que ni siquiera sabía lo que estaba diciendo. Comenzó a balbucear cosas inentendibles hasta que luego de unos minutos despertó e Igneel volvió a preguntar si estábamos ahí.
-Si papá. Aquí estamos. ¿Qué sucede?
-Abran la puerta, quiero saludarlos.
-Am… si… espera.
Nos cambiamos lo más rápido que pudimos y Natsu abrió la puerta. Saludamos a Igneel y desayunamos los tres juntos.
-Chicos, en el trabajo me dieron unos boletos para un hotel en Fiore. Natsu iremos en las vacaciones de invierno ¿Lucy porque no vienes?
-Por supuesto digo… ¿seguro que puedo ir?
-Claro que si linda. Además seguramente Natsu estaría encantado de tenerte cerca todos los días.
-Por supuesto que si.- dijo con esa sonrisa que me encantaba- Estoy emocionado de verdad quiero que vallas. Aunque le caigo mal a tu padre.
-No me importa. Voy a convencerlo y…
-Deja Lucy. Voy a hablar con Jude y yo le preguntare y tratare de convencerlo.
-Gracias Igneel.
-De nada hija.
Antes de irse escuche que se acercó a Natsu y lo que le dijo me hizo sonrojar un poco.
-Más te vale haber usado protección grandísimo idiota.
.
.
.
Igneel toco la puerta de mi casa esperando que haya alguien ahí. Era sábado y esos días mi padre trabajaba a la tarde. Luego de unos minutos abrió la puerta.
-Igneel, ¿Cómo va todo?
-Bien Jude. ¿Y a ti?
-Perfecto. ¿De qué querías hablar? No me digas que Lucy te dio problemas porque…
-No, no. Nada de eso. Yo… bueno… Mira iré al punto. En las vacaciones de invierno Natsu y yo iremos de vacaciones a Fiore. Quería saber si dejarías que Lucy viniera con nosotros.
-…seguro.
-¿Enserio?
-Claro. ¿Lucy tú quieres ir?
-Por supuesto.
-Entonces está decidido.
Igneel estaba tan sorprendido como yo. La verdad no creí que mi padre me dejaría ir tan fácil. Después de todo, creo que Igneel le cae bien pero Natsu… am no.
Me despedí de Igneel y seguí a mi padre dentro de la casa.
-¿Qué planeas?- le pregunte enojada.
-¿Por qué crees que planeo algo?
-Pues porque odias a mi novio y me dejas ir con el de vacaciones.
-Lucy cometí un error. Tu madre y yo cometimos un error contigo. La verdad es que éramos jóvenes cuando tu madre te tuvo a ti y no pensamos mucho las cosas. Lamento que sientas que queremos más a Maya pero la verdad es que no me arrepiento de haberte tenido. Eres mi orgullo y lo único que lograría separándote de ese idiota es que nos odies más y no quiero eso.
Me quede sorprendida por lo que dijo. La verdad nunca pensé que mi padre podría pensar así de mí. Creo que querer o no más a una persona no es algo que tengas que forzar. Mis padres se han esforzado en quererme y en establecer un lazo conmigo pero no ha funcionado. Yo quiero más a Natsu que a mis padres aunque no parezca posible pero siguen siendo mis padres después de todo. Pudieron haber recurrido al aborto cuando yo estaba en camino y sin embargo no lo hicieron. Estoy aquí y aunque no me quieran lo suficiente como la quieren a mi hermana o a mi hermano Romeo, me quieren. Aunque sea un poco.
Tal vez haya estado mejor con otra familia. Otra familia que si quería tener una niña y me haría sentir lo mucho que le importaba. Pero si me hubiesen dado en adopción, no hubiese nacido en esta casa. No hubiese ido a esa escuela. Tal vez no estaría en esta ciudad y lo más importante. No habría conocido a Natsu.
-Yo no los odio.
Mis sentimientos por ellos eran algo distinto de lo que sentían los adolescentes comúnmente. Yo no peleaba con mis padres porque nunca hablábamos. Ellos no me conocen y jamás tuvieron la oportunidad de conocerme como para haberme prohibido cosas y dejarme hacer otras. Mi vida había estado prácticamente manejándose sola.
De niña descubrí que lo que de verdad amaba en este mundo era la música. A todos nos gusta pero conmigo era algo diferente. Todo ese amor que no sentía con mis padres, lo sentía con la música. Mi vida no sería nada sin eso. Yo no sería nada sin eso.
-Simplemente creo… que nuestra relación nunca va a funcionar correctamente. Ustedes dos pueden estar presentes en la vida de Maya y de Romeo. Yo siempre seré su hija pero al mismo tiempo tampoco lo seré. Es un poco tarde y no puedes pedir perdón por algo que sientes.
-Yo nunca te odie y tu madre tampoco lo hizo.
-Lo sé. Pero sabes. Comencé a darme cuenta de que estaba sola cuando nació Maya. Ustedes jamás se dignaron en abrazarme cuando era pequeña. Cuando ella nació recuerdo la felicidad en sus rostros. Recuerdo cuando la rodeaban en su cuna y me decían que no haga ruido porque iba a molestarla. Recuerdo que me dejaban sola y hacían como si yo no existiera y ella lo era todo. A pesar de eso, yo jamás pude tener alguna especie de odio contra ella.
-Solo… perdóname hija.
-Creo. Creo que los Dragneel si me hacen sentir como si estuviera en casa.
-¿Lo amas verdad?
-Jamás me había enamorado antes y estoy segura de que si tuviera un hijo con él lo amaría igual.
Sali de mi casa pensando en lo que había dicho. Jamás me había parado a hablar con mi padre tanto tiempo y sobre un tema así. No me había dado cuente de que había alguien atrás mío que me agarro por la cintura.
-Hola.
-Natsu me asustaste. ¿Qué haces aquí?
-Quería ver si quieres ir a almorzar a un restaurante.
-Pero aquí no hay restaurantes.
-En los barrios altos sí.
-Pero esos son carísimos.
-Mi padre ha estado bastante bien de dinero últimamente y me presta algo.
-¿Si tienes dinero porque no te has mudado de nuevo a tu antigua casa?
-Quiero estar cerca de ti…
-Te amo.
-Yo más.
Subimos al auto de Natsu y condujo hasta el restaurante. Al llegar casi no había estacionamiento y la mayoría de los coches eran carísimos. Estaba a punto de salir del auto cuando Natsu me agarro del brazo.
-Lucy.
-¿Si?
-Si tuviéramos un hijo, sería el hombre más feliz del mundo y lo amaría tanto como te amo a ti.
Hasta acá el capitulo!
Espero que tengan una buena semana y hasta la próxima!
