Epílogo: Los edificios.
-Señor, le recuerdo que la señora Loud le dijo que debía volver a su casa antes de tres días.-
Leo mira a la secretaria un momento. Cumple su función en la organización, así que está bien. Mientras lo siga haciendo. Es un momento importante, meses de planificación van a dar sus frutos, pero… Él también debe seguir órdenes. Asiente en dirección a la joven y se dirige hacia dos hombres con trajes algo más abiertos que el suyo, uno de su edad y el otro ronda la cincuentena, con bigote prominente. Hace mucho que no le molesta hablar a sus empleados. Después de todo, son piezas en la maquinaria, al igual que él.
-Señor Follwey, cederán a las 19:20, aproximadamente. El gobierno tratará de intervenir. Venda las líneas 27 y 28 de Chicago, y coloque ofertas de compra en la bolsa. Utilice el contenido del casillero 88 C en las negociaciones. Reparta las bonificaciones. Adiós.
-Entendido señor.-
-Espera… ¿Que paso aquí? Señor Loud, con todo respeto eso es un disparate, resulta imposible predecir el movimiento de una sociedad anónima tan poderosa, y mucho menos del Gobierno Federal y…- Cuando termina de acomodar sus pertenencias en la maleta, Follwey le pone una mano en el hombro al interno.
-Tranquilo Aberdale, ya te acostumbrarás. Todos los cálculos están en la biblioteca del señor Loud. Ahora que eres directivo interno, tienes acceso a ella, así que te recomiendo comenzar a leer. Puede ser… un proceso largo.-
Ese era el método que Leo utilizaba para llenar los puestos de alto nivel desde que administraba la corporación de su madre. Los postulantes abundaban, y si después de un periodo de prueba lograban procesar fragmentos de la información acumulada y utilizada correctamente, eran contratados de forma permanente. Emprende el camino hacia el ascensor, asintiendo ante los saludos que le dirigen. ´´Un buen jefe siempre reconoce la existencia de sus empleados´´, una máxima de su madre. Muchos se agitan a su paso. Con la costumbre de no irse antes que el jefe, algunos han pasado los mismos dos días seguidos que el en sus oficinas.
Al salir a la acera observa las altas torres, parecidas a la suya, que hay en la ciudad. Hace unos años que el centro se convirtió en la capital burocrática de Michigan (en gran medida gracias a su corporación), pero el resto siguen siendo calmos suburbios. El día nublado amenaza tempestad, tal y como cuando llegó allí. Camina en dirección al hogar, donde lo espera su familia, pensando en cuanta distancia hay entre las cimas y el piso. Al margen de lo que pasó hace un momento, el trabajo está yendo muy bien. Todo marcha como debería.
Después de un rato caminando llega a la casa Loud. Las expansiones que habían hecho hacia arriba, cuando faltaba espacio, se han remodelado hasta parecer una pequeña mansión, por si los otros vienen para las festividades. Leo entra, exponiéndose de nuevo al desorden. Una de sus tías, Luan, ve televisión en la sala, con diversos libros a su alrededor.
-¡Hola sobrino! ¿Cómo va todo?-
-Hola. Bien, gracias.-
-Siempre tan parlanchín, ¿Ehhh? No te preocupes por esta anciana, tranquilo. Lemy y Lupa llegaran mañana, y Lyra hoy en la tarde. Tu madre me dijo que bajes a saludar.-
Asiente rápidamente, y pronto se encuentra en la cocina. Gran parte de ella la pagó el con sus primeros sueldos, después de que la deportista, Lacy, la quemara. Así era con casi todo ahora que los más exitosos de entre su familia se habían ido a establecerse por su cuenta, con resultados muy diversos segun su tia Lola. No le importaba. ¿Para qué quería más dinero? Su madre lo administraba mejor que él. Sirve dos platos de lasaña, y sube las escaleras procurando no botarlos. Una de las remodelaciones que se efectuaron fue crear una habitación anexa en la de Loan para que el durmiera, y hacia allí se dirige. A veces, su hermana se va a pasar el tiempo con Roberto Junior o en la sala de estar, pero normalmente está sentada en su escritorio, viendo videos, jugando en realidad virtual o subiendo algún tipo de contenido a la red. Esta vez, no es la excepción. Leo entra y deja el plato en la cama, siendo notado por Loan al instante.
-¡Leo! ¡V-volviste! ¡Ya se te extrañaba por a-aquí!-
Lo abraza, oliendo a encierro. No es un olor desagradable. Su contacto es… extraño. Le molesta menos que antes, pero también recuerda una sensación que no puede identificar. Parecida a cuando ella va a su habitación por alguna pesadilla, y despierta a su lado. Es diferente a la incomodidad pura. Con 41 años, ese tipo de comportamiento hacía que su madre dijera que, a su modo, ninguno de los dos había crecido. Debía tener razón, quizás ya debería tener familia, proyecto. Nunca lo diría, pero cambiar era… No estaba bien. Todo era mejor en cuanto fuera estable.
-¿No quieres u-un jugo Leo?- Le ofrece cuando comienzan a comer. La lasaña tiene demasiado sabor. Es buena idea.
-Gracias.- Al tomarlo, se da cuenta de algo particular. Como otras veces. El supone que debe ser algo relacionado con la conservación del jugo en pastillas, porque Loan las guarda o mezcla de formas extrañas. Nunca le ha pasado nada por eso, así que continúa.
Le pregunta cosas, sobre el trabajo. Leo trata de responderle lo mejor posible a su hermana, pero se siente un poco… espeso. Al terminar, trata de tomar el control avanzado cerca de la pantalla, pero su cuerpo apenas funciona. Debe estar más cansado de lo que suponía al entrar a la casa. Siguen diciéndole que trabajar durante días seguidos hace daño a su organismo, pero esto es raro.
-M-mira cómo estás, reventado. V-vamos, jugaremos en la mañana. Mam-má dijo que quería hacerse cargo de la oficina de todas formas. El percibe su brazo bajo el hombro, y como lo deposita en su cama, deslizándose en el abrazo nada bienvenido del sueño. Al fin, abre los parpados por última vez, para ver a su hermana sonriente. Dormir puede ser… molesto. Pero a veces el cuerpo prima sobre la mente. Sigue siendo curioso para él.
Esto es el final, por ahora. En serio, muchas gracias a todos los que siguieron, añadieron a favoritos y comentaron sus reviews. El apoyo fue bienvenido en el proceso de esta pequeña historia, que espero les guste. Me gustaría despedirme cordialmente, dejándoles la ficha de personaje, idea detrás de la cual esta ElEgeon, como sabrán. Probablemente, nos volveremos a leer en el futuro. Edit: el último capitulo supone un posible futuro, algo asi como lo que hubiera pasado de tomar Loan alguna desición, o casi.
Ficha de Leo
-Nombre: Leonard Andrew Loud
-Edad: 12 años
-Familia: Lori Loud (madre), Lincoln Loud (padre), Loan Loud (hermana mayor).
-Color de pelo: Rubio.
-Ojos: Azules.
-Altura: 170 cm.
-Género: Masculino.
-Sexualidad: Heterosexual, tendiente a la asexualidad.
-Características: Silencioso, alto para su edad, delgado y siniestro, Leo es una persona con fobia social que destaca por su extrema obediencia hacia Lori, obsesión con el orden y la rutina, sumados a una empatía y emocionalidad casi nulas. A falta de interés en el dialogo, reaccionará de forma agresiva o distante contra casi cualquier estímulo externo que interprete como dañino, categoría que suele incluir muchísimos comportamientos de la gente que lo rodea. Pese a su mala condición (derivada de años sin ejercicio), es relativamente peligroso debido a que no da ningún valor al sufrimiento físico, tanto propio como ajeno.
-Le agrada: Novelas de alta fantasía, estadística, planificación detallista, organización, juegos de simulación macro estratégica y dulces en general.
-Le disgusta: Música y ruidos fuertes, la mayoría de las personas, desorden, proximidad física, debilidad, indecisión, jergas populares e idiomas extranjeros.
-Historia: Poco después de que Lacy llegara al mundo y Loan creciera, Lori dejó de sentirse culpable en lo tocante a su relación con Lincoln y pronto empezó a desear otro hijo que moldear, llevando eso al nacimiento de Leo varios meses más tarde. Un niño anómalo, Leo ni siquiera lloraba, y poco tiempo más tarde sus progenitores de dieron cuenta de que no toleraba a nadie que no fueran su madre o su hermana. Diagnosticado legalmente con autismo, a pesar de que puede comunicarse con facilidad, por las maniobras jurídicas de su madre, da exámenes libres cada año. Cotidianamente acompaña a Lori al trabajo, lee, revisa cifras o juega con Loan la mayor parte del día. La mudanza a la casa Loud, y la convivencia repentina y forzada con más gente, resultó chocante para él, haciéndolo depender de Loan en mayor grado cuando previamente la tendencia era al contrario.
-Curiosidades de personaje: probablemente, Loan es el único ser humano que percibe como un igual; venera a Lori, a quien ve como una guía que pueda decidir por él, respeta a su padre por tener relación con ella, Lisa y Liby por la inteligencia, y Lyra por la determinación de la que hacen gala, considerando al resto como obstáculos, enemigos u algo parecido a objetos. Tratará de ayudar a Loan, en ocasiones, incluso si va contra su madre.
Su sentido de la moral es difuso, llevando a que se guíe en base al de su madre y hermana en menor grado, aunque en última instancia no interactuará por su propia voluntad con extraños o hará nada que cree caos de manera deliberada, sin importar ninguna directriz, pues lo asocia con la gente y lo malo que hay en el mundo exterior. Su iniciativa personal, debido a lo anterior, está seriamente limitada, pudiendo parecer un robot en ocasiones por su inexpresividad.
Es relativamente autosuficiente, sabiendo cocinar, lavar ropa y ordenando su espacio compulsivamente, tareas que suele realizar en el departamento por Loan cuando Lori sale en un viaje de negocios, aunque su calidad de vida puede verse resentida por ello, al hacerlo de manera mediocre (salvo la limpieza) pero muy puntual. En ocasiones, olvida comer o dormir por largos periodos de tiempo. Cuando se le asigna una tarea y reconoce la autoridad de la que emana (casi siempre Lori) la realizará de la mejor forma posible, sin cejar en su empeño hasta lograrla. Esto causa a veces que caiga rendido de cansancio y frustración cuando no lo consigue.
Posee un concepto retorcido de la seguridad, y defenderá a su familia inmediata sin pensar en ningún coste o eludir ningún método, por desproporcionado que sea, lo que no siempre implica violencia física. El resto de sus consanguíneos lo ve como perturbado o levemente amigable en diversos grados, y su madre no parece darse cuenta de ninguno de sus defectos.
Viste un traje formal la mayoría del tiempo, a semejanza de su madre, con la salvedad de que prefiere ocultar su piel en lo posible.
Disfruta del trabajo en las áreas de su interés, y si se le increpa adecuadamente sobre esos temas, puede sostener lo más parecido a una charla casual en su repertorio. Pese a que no se lleva bien con casi nadie, paradójicamente es uno de los miembros de la familia que más tiempo puede pasar con los otros sin desesperarse, al no poner atención a lo que hacen o analizarlos sin emitir juicios. Esto no aplica para Luna y Lemy (por la música).
Muestra animadversión hacia la efusividad silenciosa de Liena, y es de los pocos que soporta el comportamiento neurótico o depresivo de Loan sin videojuegos por períodos largos de tiempo (los otros son Lincoln y Bobby Jr.).
Cuando niño, solía jugar con rompecabezas y acertijos, y ya en la pre adolescencia tiene cierta predilección por variados juegos de mesa que requieran cotas mínimas de interacción, como el ajedrez.
Como apartado extra, la forma en la que concibo al personaje en un par de universos alternativos:
-Zombiverse: después de la catástrofe, fue quizás el que peor se tomó la muerte de su madre a mediano plazo, deambulando sin propósito después de ayudar a fortificar la casa, y actuando erráticamente, con largos vacíos seguidos de periodos de actividad nerviosa. Para subsanar la carencia de autoridad externa, termina transfiriendo su lealtad a Loan de forma provisional, con lo que vuelve casi completamente a su estado normal, algo más sobreprotector. Para su desgracia, Loan no es tan dominante como su madre, y frecuentemente Leo pone en duda sus peticiones. Respeta a Lyra como jefa del grupo en cierta medida, sin cuestionar demasiado su liderazgo, y es horriblemente hostil hacia Bobby Jr. por la inestabilidad mental a la que condujo su accidente. Si no estuviera bajo el amparo de Loan, probablemente ya lo hubiera atacado hace mucho tiempo, considerando que pone en riesgo la supervivencia del resto. Se guía aun por las últimas órdenes de Lori.
-Heroverse: Leo tiene el poder de robar vitalidad de los seres sintientes en un radio de más o menos diez metros, pero no le interesa usarlo en lo más mínimo, dedicándose a aprobar los programas avanzados de control civil de superhéroes. Cuando la casa se vuelve demasiado bulliciosa para su gusto, comienza a extraer energía de forma descontrolada, volviéndose mucho más activo, y en el momento en el que la familia se percata suelen tratar de detenerlo, aislarlo o pedirle a Leni y Luan que les den ánimos.
-En el universo en el que Loan tiene una mascota, él y Pretzel se llevan muy bien (eso significa, en resumidas cuentas, que de vez en cuando Leo alimenta a la serpiente, y ninguno trata de matar al otro en ningún caso.)
