La Charla de las Estrellas
Justo, había pensado; En…
Injusticia, Inmortalidad.
Dolor, traición…y…
Muerte.
Hasta que te apareciste
tú…
Y me has dejado… Hallo Tu
una llama.
Ardiendo infinitamente…
sobre mi pecho.
Corazón.
…
Risa lo contempló idamente. Sus ojos parecían fuegos artificiales brillando en la oscuridad. Sabía que radiaban levemente en la noche; pero, eso era algo nuevo. Ella los podía sentir. Podía presenciar las danzas de energías en ellos.
Permaneció observándolo, por algo que le pareció más de segundos…Minutos.
Bulma se había quedado estudiando a ambos seres. Un leve gesto pícaro surgía de sus labios. Una sonrisa…Algo planeaba…
Tapion, se había quedado helado. Mudo y sin alguna idea de qué decir. Ella había sido la muchacha que sujeto en el almacén. La que tomó en sus brazos antes de que pudiese caer contra el suelo. Ella era…
La habitación entera estuvo en silencio por unos segundos. Hasta que comenzaron a volverse incómodos y para Risa, desesperantes.
Sintió un leve empujón en su hombro, el cual, como si fuera una corriente eléctrica corrió hasta su pecho y acarició la herida abierta. Gruñó bajamente; llevándose con disimulo la mano a su pecho y mirando al portador de tal acto. Bulma había llegado a su lado repentinamente.---"Ya estás despierta!"---comentó con alegría.---"¿Cómo te sientes?"---
Tapion parpadeó estacionado.
Cierto, esa mujer estaba herida y él estúpidamente no le había preguntado cómo estaba…pero¿por qué estaba tan nervioso? Por Dios¿qué le sucedía? Su corazón estaba acelerado y daba milenios de latidos por segundo. Si algo era cierto, era que, después de eso, no tendría sueño en toda la noche.
Risa intentó sonar calmada. Tranquila, no quería mostrarse nerviosa frente al ser que tenía de frente. Inhaló y miró a Bulma, enviando leves ojeadas al konackjin, intentaba mostrar que estaba hablándole a ambos y no sólo a la mujer.---"Me siento un poco mejor, Bulma."---aportó con voz temblorosa. Miró a Tapion y luego a la mujer. Sin idea de lo que le pasaba y presionando, confundidamente, sus cejas.---"Pero…no creo que me tranquilizaré hasta que sepa qué me pasó y si estoy bien."---intento no mostrarse arrogante; pero, como le había dicho Videl. Era algo que hacía inconscientemente.
La madre de Trunks sonrió y le removió la mano del hombro. Risa hizo lo mismo con la mano que estaba en su pecho. Observando que la banda no se viera claramente. No quería provocar curiosidad a esa parte de su cuerpo o a cualquier otra…
¿Qué demonios le pasaba?
---"Bueno, sobre lo que ocurrió no creo que te podré decir."---Bulma sonrió apenadamente.---"No estuve allí."---inhaló como si fuera a componer una nota musical.---"Peeero, puedo decirte que médicamente y físicamente, con tu energía y la herida. Estás mejorando."---dijo con el mismo tono alegre que recientemente le había entrado. Risa no la había visto nunca actuar así…con ella. Solamente con Goku y los demás se mostraba traviesa y gozosa.
Tapion continuaba observando a las féminas. Tendía a mirar una más que a la otra y optó, para no dar una idea contraria y negativa, por bajar su rostro al suelo y contemplar las puntiagudas botas que cubrían sus pies.
Risa miró incómodamente al konackjin. ¿Acaso lo estaba aburriendo? Volvió a mirar a Bulma.---"¿Pero, qué fue lo que me ocurrió¿Qué mostré al llegar aquí?"---
La humana cruzó ambas manos y le volvió a sonreír. Esta vez, más calmada.---"Tapion y Trunks te trajeron hasta aquí…"---
La bermudiana miró al konackjin. ---"Gracias…"---murmuró con respeto y sus ojos tocaron su rostro por unos instantes. Entonces, como si nunca hubieran estado lo suficientemente detenidos para él acariciarlos, se mudaron a la mujer que le hablaba.
Tapion bajó el rostro sonrojado. Avergonzado de la emoción interna y los brincos que su espíritu daba. No sabía si era Hirudegarn o él.
---"Estabas desmayada…"---continúo Bulma.---"La herida que revelaste era inmensa; pero, no tan grave para derrumbar a alguien como tú. Te dejó inconsciente, sí; pero, no fue algo mortal…para ser una sola herida, quiero decir. Si hubieran sido varias, no estuvieras aquí."—sentenció.
Risa y Tapion abrieron los ojos repentinamente. ¿Acaso los humanos hablaban tan normalmente de la muerte?
Sintió una leve punzada en su interior. Algo repentinamente destruirse. Un hueco negro que la succionaba sin su permiso.
---"No te preocupes por eso, Ris!"---mostró Bulma rápidamente al notar el gesto de ella. Tomando ambas manos de la mujer y delicadamente apretándolas.---"Estas bien y durarás por mucho tiempo."---aclaró.---"El ataque que te infligió Hoi fue uno poderoso, muy poderoso…pero, te sanamos a tiempo. No te logró hacer nada más. Estás bien, niña."---y con un tono maternal, que imposiblemente la calmo. Risa sintió sinceridad y un leve alivio proviniendo de la mujer.
Los ojos de Bulma volvieron a captarla.---"Te hirieron con un hechizo que rasgo la capa de la piel y algo de los músculos internos; pero, ya estás vendada, niña y con un poco de entrenamiento sanarás completamente."---había logrado tranquilizarla.
A ambos.
---"Gracias…"---volvió a murmurar. Miró a Bulma y luego agradecidamente a Tapion. —"Si no hub…"---
---"No te preocupes…"---añadió Bulma. Miró a Tapion, quien no había tenido el tiempo para responder y estaba helado con los labios abiertos.
Haló las manos de la mujer para que caminase junto a ella. Los pasos la acercaron más y más al centro de la habitación. Hasta que estaba a unos pies frente de Tapion. Risa sintió que su pecho se contraía y no era por la herida.
El konackjin retrocedió levemente, dejándole espacio para respirar y para él mismo recordar de inhalar el preciado aire.
---"Ahora, son las once de la noche y necesito que me ayudes a mantener a Tapion, aquí…"---señaló Bulma a la joven.---"…despierto."---
Un leve ardor se elevó por su rostro y la bermudiana tuvo que bajar la cara para no revelar sus rozadas mejillas. Se sentía como uno de los tomates terrestres.
Tapion miró a la madre de Trunks… ¿Qué le estaba pidiendo a la muchacha?...impidió hasta que aquellos pensamientos se formaran. El leve gesto de crearse lo daría y lo haría sentir como un ser irrespetuoso. El cual no era. Volvió a bajar su rostro.
Risa miró levemente a Bulma.
La mujer le sonrió.---"Sí, Tapion no puede quedarse dormido y creo que pedirte que te lo lleves por la ciudad y le muestres los diferentes lugares. ¿No es algo muy complejo, o sí?"---la humana le sonreía con ternura.
---"Bueno…yo…"---Risa aún estaba bajando sus murallas de nervios y obligando a sus pómulos en volverse pálidos. Miraba a Tapion, quien estaba quedado observando el suelo y a Bulma quien la contemplaba con entusiasmo.---"Si no le molesta… ¿…e…estás de acuerdo a la idea,…Ta-pion?"--- sutilmente pronunciando su nombre. Por primera vez, se armó de valor y lo miró.
El konackjin rápidamente elevó la vista. Sus ojos esmeraldas radiando apaciguadamente. A él no le molestaba nada de eso, sólo que se sentía incómodo. ¿Cómo era capaz de pensar que eso le molestaría?...---"No, para nada."--- afirmó y estudió el rostro…los ojos dorados de Risa. Eran hermosos, tal y como en aquella ilusión que tuvo, las irises radiaban intensamente. Suaves y brillantes. Sólo que no lo intimidaban, lo ponían nervioso; pero, no le molestaban. Sintió un gran alivio al presenciar esto.
---"Entonces, está decidido."---sentenció Bulma. Caminando hacía las afueras de la puerta y dejándolos solos. Ellos la siguieron a los segundos.---"Risa…"---se tornó hacía la mujer.---"Si tienes alguna duda de cómo llegaste aquí y qué te ocurrió, creo que Tapion podría decirte mejor que yo."---miró al konackjin.---"Tapion, no te preocupes, trabajaré con la habitación y las piezas de la caja musical, te avisaré cuando termine."---miró a los dos guerreros.
---"Sé que ninguno de los dos puede, ni querrá dormir…así que, lo creo bien que conversen y se conozcan mejor. Además, Trunks quiere mucho a ambos y creo que se emocionaría si los viera mañana aquí. Es una bienvenida…"---dijo sonriendo.---"Y tendré desayuno si les da hambre!"---sugirió bromeando.
Ambos rieron y miraron a Bulma, quien lentamente continúo su rumbo por el inmenso edificio, que es su hogar. Dejando a los alíen-indígenas solos y al silencio rápidamente acumulándose en el exterior.
Risa fue quien rompió el silencio. Sintiéndose nerviosa y comprometida, miró al konakcjin. Admirando la altura de éste.---"Bueno…creo que deberíamos empezar."---dijo, aclarando su garganta y obligando a los crueles nervios a descender.---"¿Hacía dónde te gustaría ir?"---pregunto. Desconociendo el manual de todo esto y sintiéndose más apta en el papel masculino que en el de la mujer.
Tapion la contempló y le sonrió ligeramente.---"No conozco este lugar."—comentó apenado. Sintiendo que era el ser más tonto del planeta.---"Creo que…el lugar que más conozcas y te agrade."---apoyó.
Risa sonrió a causa de los nervios y se dirigió a una ventana que había a su lado. Esta era inmensa y alargada. Mostrando los lugares cercanos a la casa de Bulma. Descansó su mano y su pecho sobre ella e incitó a Tapion a mirar las afueras.
Sintió la presencia ajena a su lado derecho. El reflejo y la sombra suya las cuales se unían en el espejo. Creando sólo un ser. Era cálido y sus respiraciones tan breves que pensaba que iba a desaparecer de repente. Algo que no quería.
---"Es un inmenso pueblo."---comentó el konacksu. En realidad más atento a la presencia que tenía al lado suyo. ¿Cuándo esto había pasado?...Trazó con su mano, abrazada por un guante, las formas de los edificios en la ventana.---"Más grande que las ciudades de mi pueblo."---añadió apenado. Intentando semejar alegría.
Risa lo miró. Arrepentida de lo que le había preguntado.---"Lo siento, te he hecho recordar algo que entristece."---murmuró. Miró el dolor en sus ojos y sintiéndose culpable, retrocedió. Se alejó repentinamente de la ventana.---"Ven, es mejor que caminemos por la ciudad, la veamos y no descansemos. Perdóname."---sentenció y comenzó a caminar hacía las escaleras del edificio.
Tapion se pasmó al ver que la había incomodado, que se alejaba de su lado. Que pensaba que tenía la culpa de algo.---"No, no es eso!"---Que instintivamente y sin analizarlo movió su brazo hacía el de ella y dulcemente tomó su mano por unos segundos.
Risa se viró sorprendida hacía el konackjin. Quien sostenía de su mano helado.
---"Ah, discúlpame."---respondió avergonzado Tapion. Bajando su mirada nuevamente.---"No quise…fue..."---
Asintió comprensivamente.---"No te preocupes."---murmuró.---"Creo que ambos estamos un poco nerviosos."---añadió con una enredosa sonrisa.
Tapion asintió apenado. La siguió hasta las afueras del edificio sin murmurar una sola palabra.
……
El cielo era hermoso y brillante. Cubierto por varias estrellas y un manto nocturno. Las luces de varios edificios y residencias rodeaban a la pareja que surgía de la redonda mansión. Caminaban por la grama del hogar.
Risa seguía un poco delante de Tapion, quien mostraba un aire de tristeza e incomodidad. Una lucha interna brotaba en su interior y ella sentía que era la culpable. Que la había provocado.
La bermudiana removió un mechón de cabello que le impedía la vista hacía el pálido hombre de cabellos rojizos y recorte distinto. Lo analizó por unos segundos, aceptando que su intento por alegrarlo no había funcionado. Seguiría intentando; pero, por lo menos, estaba agradecida de que todavía la siguiera.
Espero hasta que llegará a su lado.
Tapion parecía estar ido en su pensamiento. Su pelo carmesí danzando entre el viento.
Una voz lo trajo de vuelta.
---"¿He hecho algo para incomodarte?"---preguntó confundida la mujer a su lado. Sus ojos pardos y su leve estatura lo estudiaban preocupada.
---"No…nada por el estilo, Risa."---hablaba con una voz masculina. Una dulzura imposible, más esa voz gruesa se tornaba suave y leve a su lado.
Se había sorprendido de escuchar su nombre y de la forma en que sonaba al él mencionarlo. Le agradaba como la llamaba; pero, no le gustaba su tristeza. Sus ojos de niño abandonado. Le preocupaba.
---"¿Entonces…que ocurre?"---pregunto interesada y afligida. Siguió caminando junto a él, quien parecía guiar de momento el camino. La ciudad estaba tranquila, desubicada y callada. Pues, no había mucho transito y personas a esas horas nocturnas. Algo raro y aliviante a la vez. Algo la hizo retirar su pregunta, puesto que sentía que lo presionaba a responder.---"Si no me quieres decir, no lo hagas, por favor. No quiero que me respondas por que te sientes obligado a ello. Si me vas a responder, me gustaría que fuera por decisión propia y no por deber."---añadió sonriendo tenuemente. Intentando que no se sintiera presionado o incómodo.
Tapion la contempló por unos segundos. Continuaban caminando a paso cómodo. Tal y como si fueran humanos. Una sonrisa tranquila brotó de su ser y el gesto pesado anterior desapareció.
---"Sólo pensaba…"---habló y sus mejillas brillaron.
Risa lo observó confundida.---"Ah..."---fue lo único que pensó en decir.
---"Pensaba…"---y miró a su alrededor, circulando los edificios, deteniéndose y colocando sus ojos sobre los de Risa.---"…en como puedo estar tan despierto hoy. Si es una noche en la que estaría batallando y combatiendo con mi cansancio para no dormir."---una pequeña sonrisa volvió a surgir de su rostro. Alegría plena.
La mujer se quedó asombrada por unos segundos. Viendo detalladamente su rostro y estudiando con lentitud lo que decía. Comprobando que la alegría era pegajosa.
---"Espero que no te lastimes mucho en tu combate contra el dormir"---añadió, preocupada de forma subjetiva y queriendo mostrar un ambiente tranquilo a su alrededor.
Tapion la contempló y serenamente sonrió.---"No mucho…"---elevó una mirada al cielo, frunciendo el entrecejo repentinamente.---"Lamento si te hice sentir mal al principio. No estaba mal por ti o por algo que hayas hecho. Me sentía abrumado…intoxicado por muchos sucesos que han ocurrido."---
---"¿Tu liberación…?"---murmuró Risa.
El konacksu la miró, sorprendido.---"Sí…"---estudió su rostro mientras caminaba. Se preguntaba quien era esa misteriosa mujer, de dónde había surgido. Si era tal vez humana o…
---"A veces te sientes solo y que simplemente no puedes huir de la soledad."---continúo, esta vez, hipnotizada ella.---"Sientes que dependes de ella, más la odias a la vez…"---
---"Sí…"---Tapion la miraba atónito. En su mente discutía con la leve idea de que tal vez, pudiese acercarse a alguien…de que tal vez, podría arriesgar y luchar un poco más. Por alcanzar su libertad.
…
Aquel sueño que algún tuve. Más me quedó una leve esperanza. Ahora que apareces de momento.
Se tornó cenizas ante mí.
De que algún día,
te encontraría a Ti.
Sin saber de dónde y cómo, cuando.
Intento armarme de valor.
Intento arriesgarme
amando.
…………………….
Feliz Día de San Valentín…!
Puesto que antes de ayer fue un día de amistad y amor. Quiero desearles un lindo día y un apoyo en sus sueños y deseos. Los cuales espero que logren alcanzar.
Espero que les guste este capítulo. Es un tanto romántico; pero, no con el gesto exagerado del anime. Quise hacerlo lo más verosímil que pudiese, aunque fuera de DragonballZ. Crearle una actitud y una forma que podamos ver mejor.
Espero que Tapion se muestre realista también…y que Risa no se quede atrás.
Un saludo y un chocolate apetitoso para ustedes.
Jetta Knex
