Disclaimer; Los personajes y lugares de la historia, le pertenecen a Michel Dimartino y Bryan Konietzko, únicos creadores del universo Avatar.
Rarie-Roo 07; Oh sí me gusta la intensidad. Por supuesto que las cosas mejoraran querida Rarie, no desesperes y gracias por seguir apoyando.
LoYo; Y yo amo que hayas pasado a leer el fic.
HanelBlumaTanu; Muchas gracias, muchas gracias espero este cap también sea de tu agrado.
Ruha; Pus sí, ya ves, la ley de causa y efecto actúa hasta sobre los más guapos jeje. Tu igual eres genial.
catching RE; Jajaja me encanta tu lema y ni que decir de tus ideas jaja son muy buenas. Lamento lo de las tortuosas esperas, pero es que el tiempo del que dispongo para escribir es realmente escaso. Lo de vaca sexual fue taaaan Genial y taaan Vause, que me dieron orgasmos simultáneos cuando lo leí jajaja.¡Saludos!
AlexandraArcher; Sí esa Kuv parece tener los pantalones bien puestos. Gracias por seguir al pendiente Alex, lo aprecio mucho en verdad.
Mag Max Kuv Bigotes; Cielos definitivamente no leere esa historia (ya estoy demasiado traumada con las que he leído). Si tú te estas compadeciéndote de Korra, creo que debería darle un respiro a la pobre chica. Gracias por seguir leyendo querida Mag.
Aly G; Los hermanos han socializado por causas de fuerza mayor, pero aún no se ha librado lo peor entre ellos. Sí mi suegro es malvado.
matsu33; Jejeje gracias Matsu yo amo tus reviews. Claro tratare de que Asami sea más sexy y los celos, no se harán esperar.
Marilinn; Gracias por tu review, jejeje fue muy divertida y sí Asami es muy muy genial, esta es la Asami de mis sueños, la que vive y domina en mi imaginación.
En mi defensa quiero decir que la demora ahora sí fue cosa del destino. Porque el capítulo 10 prácticamente ya estaba terminado a la semana de la última actualización. Sus reviews me motivaron un montón y estaba muy inspirada, pero una serie de problemas con mi lap y con mi vida provocaron este retraso (Más detalles de lo sucedido al final del capítulo).
Capítulo X
.
.
Asami estaciono su auto fuera de la guarida. "¿Cómo me meto en tantos líos?" pensaba mientras recordaba la conversación que hacia pocas horas había tenido con el maestro Aire. Antes de bajar de su vehículo tomo una bolsa de compras que descansaba en el asiento del copiloto. Una vez que entro vio como Bolin practicaba su control, él al mirarla bajo de un salto y le puso pausa a la música.
–¿Qué te dijo?– Pregunto el ojiverde ansioso en cuanto estuvo cerca de la chica.
–Fue difícil… pero finalmente Tenzin accedió.
–Yujuuu– Exclamo Bolin levantando los brazos –Pero ¿por qué lo dices así Sami? ¿no te alegra?
–El maestro Tenzin puso sus condiciones. Korra estará a prueba, sino consigue mejorar en la tradición del Aire, en un plazo de un mes tendrá que dejar el pro-control definitivamente y… ¡me responsabilizo a mi de eso! Bolin ¡yo no tengo el tiempo para ser la tutora!
–Oh vamos Sami ¡seguro serás excelente! fuiste una muy buena acolita en tu tiempo.
–Diablos Bolin, no lo creo, será mejor que comiences la búsqueda de otro maestro agua- Dijo Asami quitándose violentamente el cubrebocas que llevaba.
–Por lo menos inténtalo, esta es la situación más perfecta que tengo para estar cerca de Korra y enamorarla.
–No lo sé Bolin, tengo muchas otras cosas más importantes que hacer.
–Tú lo prometiste, ¡prometiste que me ayudarías con Korra!– Dijo Bolin mirándola con ojitos suplicantes.
–Bien… carajo. Lo hare.
–Oh ¡Eres la mejor! Eres como un hada madrina, estas convirtiendo todos mis sueños en realidades.
–Ya basta Bolin, si sigues diciendo tonterías te golpeare.
–Hum… Parece que los juegos con Kuv te dejaron violenta.
–Para tu información no hicimos nada y por favor no me la menciones.
–Ya sabes que bajo de mi cama tengo unos arneses y cadenas– Agrego Bolin muy animado. Asami arqueo una ceja y movió su cabeza en negación. –¡¿Qué?! No tiene nada de malo, es divertido deberías probarlo Sami. El Pet play es una de las experiencias más geniales que he tenido– Dijo levantando sus pulgares y sonriendo de medio lado.
–No quiero y por favor no le metas más ideas a Kuvira, es más, evita hablar con ella– Dijo Asami muy seria.
–Como digas– Contesto el chico –Bueno me gustaría seguir charlando pero debo ir a cumplir los designios de tu padre– Dijo tomando su chaqueta del sofá.
–¡¿Otra vez?!
–Sí, hay mucha actividad últimamente, así que no me esperes despierta otra vez, que mira cómo se te marcan esas ojeras– Dijo el chico riendo levemente y luego beso la frente de su amiga. Ella lo jalo de la nuca y lo abrazo.
–Por favor cuídate mucho Bo.
–Siempre lo hago– Dijo Bolin rompiendo el abrazo para mirar a Asami –Vamos quita esa cara de preocupación.
–Bien… Cenare sola de nuevo– Dijo la ojiverde y ambos rieron.
–Es por eso que insisto tanto en que ya deberías conseguirte una novia– Asami volvió a reír –Una linda chica que te espere en casa con la cena puesta, te llene de mimos y no permita que te desveles tanto trabajando en asuntos de tu empresa es justo lo que necesitas.
–Ya vete Bolin– Dijo Asami todavía divertida.
–Lo digo en serio Sami. Que encuentres el amor y seas feliz es uno de mis mayores anhelos, pero… Eso sólo sucederá hasta que te dejes querer y abras tu corazón a los demás– Dijo mirando a su amiga con intensidad. Asami trago con dificultad el nudo que se había formado en su garganta.
–Se hace tarde Bo y ya sabes cómo se pone el señor Sato si lo hacen esperar.
–Ya me voy, ya me voy, pero piénsatelo.
–Adiós Bolin– Dijo Asami prácticamente empujando a su amigo hasta la puerta.
Cuando la pelinegra estuvo sola, quito la pausa al aparato de sonido. La música que estaba en pausa volvió a sonar y el nuevo álbum de Damien Rice "My favourite faded fantasy" comenzó a escucharse. Asami rio –Puff ¡sí que estás enamorado tontuelo!– Dijo mientras metía al horno de microondas una rebanada de pizza. Después de sacar su pizza ya caliente le vertió diversas salsas y se la llevó al sofá, junto con un vaso de soda con hielos. Le dio una mordida y cuando se levantó para buscar el control para apagar el aparato de sonido, sintió el endemoniado ardor de la salsa picante en su labio inferior. Corrió al grifo a enjuagarse la boca. Saco de su bolso un espejo, miro la herida abierta y a su mente volvió la conversación que había tenido con Kuvira esa mañana.
Asami se negó rotundamente a las peticiones que le había hecho la joven de los ojos oliváceos, pero ahora empezaba a reconsiderar la propuesta de la chica porque definitivamente no quería perder a su amigo de nuevo. Unos golpes en la puerta, la sacaron de sus pensamientos. Camino lentamente hacia la puerta temiendo que fuera Kuvira, se asomó por la mirilla y vio un enorme ojo azul distorsionado. Extrañada, abrió la puerta.
–Korra ¡¿qué haces aquí?!– Exclamo la ojiverde.
–mmm ¿Puedo pasar?– Le contesto Korra apenada. Asami se apartó de la puerta y la ojiazul entro.
–Quería disculparme por todo lo que te he dicho y… ¡Rayos! ¿¡Que te paso en la boca?!
–Ah, esto– Dijo Asami cubriéndose el labio con su mano –No es nada.
–¿Cómo te abriste el labio así?
–Daños colaterales de mi clase de artes marciales– Contesto rápidamente –pero ¿Qué me decías?
–Tenzin me dijo que fuiste personalmente a abogar por mí. Te agradezco mucho ese detalle Asami. El pro-control es una ilusión que he tenido desde mi niñez.
–Ahhh– rio nerviosamente la pelinegra –No me lo agradezcas, Bolin me pidió ese favor.
–Pudiste haberte negado, sobre todo después de cómo te grite y esas cosas.
–Bueno yo tampoco me he portado muy bien. Además eres una excelente maestra agua, ¡me consta!– Rieron levemente –Bolin te necesita, este equipo te necesita.
–Cierto me viste en acción el día que nos conocimos… Creo que nunca te agradecí por ayudarme cuando esos montoneros me atacaron.
–No fue nada Korra… sólo hay que evitar hablar de ello por favor.
–Lo sé, fue una insensatez…
–Lo fue, pero no me arrepiento, lo haría de nuevo– Sentencio Asami con convicción.
–Ni te arrepientes de lo que paso en la isla ¿cierto?– Dijo Korra mirando cautelosa a la ojiverde.
–No, ya te lo había dicho…– Asami miro al techo y suspiro –El que no quiera que se lo comentes a nadie, no es porque me arrepienta o me avergüence, es sólo que…
–Estuvo mal, lo sé, lo entiendo– Dijo Korra sin ocultar la tristeza en sus palabras –Nadie debe saberlo.
–Realmente no me importa lo que la gente piense de mí, es sólo que… Hay una persona que si se llega a enterar de lo ocurrido pues… Se decepcionaría mucho de mí– dijo Asami cabizbaja.
–Pero ¿por qué se decepcionaría?
–Lo que hice en la casa de Tenzin fue un abuso de confianza, además de un delito porque eres menor de edad– Asami suspiro –Son muy pocas las personas que me aprecian de verdad y quiero, ¡necesito que se queden en mi vida!
–Si bajaras la guardia por un instante y dejaras que las personas te conocieran mejor, te aseguro que serían muchas más– Dijo Korra en suave tono.
Asami empezó a reírse, pero paro de repente y emitió un leve quejido de dolor.
–¿Te duele mucho?– Inquirió preocupada la ojiazul.
–Sólo cuando muevo los labios– Le respondió la pelinegra riendo levemente.
–Déjame curarte– Le pidió Korra.
–No es necesario para mañana ya habrá cicatrizado.
–Podría sanar desde hoy si me dieras un poco de agua– Asami la miro con desconfianza –No dolerá, lo prometo.
–Bien…
Asami fue por un vaso de agua y se lo entrego a Korra, ella lo puso en una mesita cerca del sofá, se sentó y le indico a la ojiverde que también se sentara frente a ella. El agua en el vaso comenzó a brillar y unas gotas gruesas, se elevaron hasta los labios de la heredera, quien se estremeció levemente por el frío contacto del elemento y entrecerró los ojos. Al abrirlos nuevamente se quedó pasmada con lo que vio; La morena estaba inclinada, muy cerca de su rostro, tanto que casi podía beberse ese azul líquido que tenía Korra en las pupilas, ese azul que reflejaba el brillo del agua que curaba su boca. Asami ya no pudo apartar sus ojos de Korra, la miraba como embriagada, pero la ojiverde no era consciente de ello, sólo era consciente de lo que sus ojos veían.
Cuando inicio la canción "I Don't Want To Change". Los violonchelos se dejaron escuchar majestuosos, haciendo que el corazón de la heredera comenzara a vibrar de una forma nueva y maravillosa que la hiso sentir que flotaba en el mar. "No puedo creer lo hermosa que es esta canción" pensaba aun perdida en los ojos azules que tenía delante. Korra ya casi terminaba su labor cuando sin querer levanto la vista a los ojos esmeraldas y al percatarse de la forma en que Asami la miraba, sintió una corriente eléctrica recorrer su columna vertebral y perdió el control sobre el agua, provocando que está se precipitara al regazo de la pelinegra, ella dio un leve respingo pero no aparto sus ojos de los de Korra. No podía.
La sureña pestañeo varias veces e intento volver a respirar y recordar lo que estaba haciendo allí, cuando logro apartarse del hechizo del par de esmeraldas, trato de concentrarse nuevamente en esos carnosos labios rosas que ya estaban regenerados. Korra se relamió los labios al recordar los suaves que eran e inconscientemente sus dedos subieron hasta ellos. Asami cerró los ojos para disfrutar la sensación de los dedos de Korra sobre su boca que no tardaron en ser sustituidos por sus labios.
El avatar, besaba a la heredera Sato; lenta y tiernamente, como si tuviera toda la vida para hacerlo, como si se hubiera sincronizado con la bella música que las envolvía. Asami tembló levemente al sentir la lengua de Korra recorrer el borde de su labio superior y saco la suya para que comenzaran una dulce danza lingual que provocaba una infinidad de cosquilleos en su paladar y una arritmia cardiaca en su pecho. Un rayo de lucidez hiso que Korra alejara su rostro, le diera la espalda a la ojiverde y se llevara la mano a su boca, para controlarla y que está no regresara a los labios de Asami, quien por su parte sacudió su cabeza varias veces con la intención de quitarse esa extraña sensación de haberse convertido en gelatina en los brazos de la Korra.
–Yo… lo, lo siento… ¡No sé qué Vatuus me sucedió!– Comenzó a decir la morena mientras mentalmente se recriminaba.
–Tranquila, no tienes que disculparte. Entiendo que es parte de la curación– Dijo Asami sonriéndole amablemente. Korra la miro confundida –Ya sabes, las madres lo han hecho desde tiempos inmemoriales; No hay nada como un beso para alejar el dolor– Se levantó y fue a buscar su espejo con el que pudo admirar la recuperación casi total de su labio –¡Vaya! Parece que funcionó muy bien… Gracias Korra.
–Cuando quieras– contesto Korra y al ver la sonrisa pícara en Asami se sonrojo. La morena, entonces trato de llevar la conversación a un lugar más seguro– Lo que dices es verdad; mamá siempre besaba mis lastimadas rodillas luego de ponerles una bandita. ¿Tu madre hacia lo mismo contigo?
La sonrisa en el rostro de Asami desapareció.
–Tal vez lo habría hecho si… hubiera estado conmigo– Dijo La ojiverde visiblemente afectada.
–Creo que no debo seguir hablando. Sólo estoy metiendo la pata. Lo mejor será que me vaya– dijo Korra levantándose del sofá.
–No, espera. No tienes que irte– dijo Asami sujetando a la ojiazul por los hombros.
–¿No?– Dijo Korra mientras volvía a caer bajo el hechizo de esos ojos verdes.
–No– Le respondió Asami con aterciopelada voz mientras se iba cerrando más el espacio entre ellas. Korra cerró fuertemente sus ojos y se apartó de la pelinegra. Sabía que si se quedaba mirando sus ojos perdería la cordura completamente.
–De verdad tengo que irme– Dijo apretando los puños, con sus brazos muy rígidos a los costados. –O ya no permitirán el ingreso al colegio. Miro su teléfono móvil para mirar la hora; eran ya las 8 menos cuarto. –No llegare– Exclamo alarmada.
–Llegaras– Sentencio Asami.
Un revoloteo incesante de mariposas tenia Korra en su estómago, mientras atravesaba la Ciudad abrazada de brazos y piernas de una de las mujeres más hermosas del planeta. Su corazón latía tan fuerte que la morena estaba segura que Asami podía sentirlo martillear en su espalda.
–Tranquila Korra, no nos estrellaremos, soy buena conduciendo– Le dijo Asami cuando se detuvo en una luz roja.
–Eso espero– Contesto la morena escondiendo su cara en la espalda de la pelinegra que empezo a reir.
La ojiazul sentía la adrenalina correr desbocada por su sangre. No sólo por el hecho de que era la primera vez que se subía a una motocicleta sino también porque era la segunda vez que sentía tan cerca el cuerpo contorneado de Asami. El aroma de la chaqueta de cuero y de ese ondulado cabello negro, la hacian sentir en el nirvana. La joven Avatar, aspiraba fuertemente al saber que gracias al rugido del motor la ojiverde no se daría cuenta.
El tiempo que duraron en llegar a las puertas del colegio, se le antojo a Korra imposiblemente breve. Cada musculo de su cuerpo se negaba a soltar el agarre que tenía sobre la pelinegra. En cuanto ella freno la moto, la morena reunió toda su fuerza de voluntad y bajo del vehículo.
–Gracias por traerme, no lo habría logrado sin tu ayuda– Dijo Korra.
–Gracias a ti– Contesto Asami –Por lo de hace rato.
–Sí ya sabes, cuando quieras.
–¿En serio?– Dijo la pelinegra levantando una ceja y sonriendo pícaramente.
Korra no podía creer cuanto había extrañado esa sonrisa traviesa de Asami, señal clara e inequívoca de que le estaba coqueteando de nuevo (algo que secretamente había estado esperando). Estaba con la guardia baja, los colores se subieron a su cara y no supo que decir.
–Eh… bueno, yo me refería a lo de la sanación. No estoy diciendo que… Yo sólo… es que… Lo cierto es que yo, yo… Yo ya debería entrar, así que adiós– Dijo la ojiazul y prácticamente corrió a la entrada.
Asami espero paciente de brazos cruzados, sentada en su moto. A los pocos segundos Korra regreso con el mismo paso veloz desabrochándose el casco que aun llevaba puesto. Se lo extendió diciéndole en un murmullo; –Creo que esto es tuyo–. La heredera sólo asintió, lo tomo y rio dulcemente mientras la morena se alejaba maldiciendo en voz baja pero audible, con los brazos rígidos a los costados.
La semana paso como una exhalación para la joven heredera que entre contratiempos de su empresa y arreglar los últimos trámites para registrar oficialmente su equipo de Pro-control, trataba de no pensar en la morena de ojos azules. El sábado por fin se enfundo en uno de sus trajes ejecutivos color rojo más sensuales; Una falda entallada, blusa con corbatín y un chaleco gris que marcaba perfectamente su cintura. Todo esto en combinación con unos zapatos negros de pulsera con tacón.
Pasaron por Korra al colegio. Asami conducía su flamante auto, Bolin iba de co-piloto y Mako los alcanzaría en las oficinas. Cuando llegaron Hasook ya estaba en el lugar, no tenía muy buena cara, puesto que sólo sería el jugador suplente de Korra. Esperaron a que llegara el hijo adoptivo de Lin Beifong y el equipo de los Hurones de Fuego firmo los papeles correspondientes. Era oficial, dentro de 2 meses tendrían su primer partido con el que iniciaría la temporada.
La ojiesmeralda los invito a comer en Kwong, para celebrar. Todos aceptaron ir excepto Mako y Hasook. El agente alego tener asuntos muy importantes que atender en la estación de policía y se fue sin más. El maestro agua simplemente contesto con un seco y rotundo –No– Y también hiso amago de irse, se retiró del grupo y le hiso la parada a un taxi. Bolin alcanzo a Hasook para pedirle que se quedara a compartir su alegría:
–Vamos Has, acompáñanos a comer, será breve– Le dijo el ojiverde sujetándolo del brazo.
–Yo podría seguir mirando las piernas de la jefa todo el día, pero tú mejor que nadie deberías saber que tengo trabajo por hacer– Le respondió el ojiazul.
–¡Oye puerco! No estés de morboso– Le respondió Bolin palmeándole fuertemente el pecho –Si don Hiroshi te llegara a escuchar…
–Estaba bromeando Bolin, no te sulfures. Sabes que yo admiro y respeto a la señorita Sato.
–Sí, sí ya lárgate. Prepara todo y nos vemos en la noche– Dijo el ojiverde aun molesto, Hasook asintió y se marchó.
Asami, Korra y Bolin, tuvieron una comida muy amena en el restaurante. Korra y Bolin le contaron a la pelinegra, la bochornosa situación que habían vivido en ese sitio. Asami se carcajeo hasta que las lágrimas brotaron de sus ojos. Bolin y la morena eran muy graciosos cuando contaban sus anécdotas.
–Tenía mucho que no te veía sonreír así Asami– Comento Bolin.
La chica aludida quito su mirada de Korra y la poso sobre su amigo. –¿Qué dices Bo? ¿Así cómo?– Pregunto Asami aun sonriente.
–Tan, tan radiante– Contesto él.
–Pero si Asami siempre esta radiante– Comento la joven Avatar al instante.
–¡Oh vaya esto sí que es épico! Korra acabas de sonrojar a la señorita Sato– Dijo Bolin comenzando a reírse de su amiga.
–Ya basta Bolin– Pidió la pelinegra.
–Esto amerita una foto. Vamos chicas acérquense– Dijo Bolin sacando su móvil y les tomo la foto, que patentaba el brillo en los ojos de la heredera.
El joven maestro tierra quería que esa tarde nunca terminara. Veía con alegría como su mejor amiga a quien consideraba su hermana, congeniaba estupendamente con Korra la chica de sus sueños. Inevitablemente la tarde cayó y dio paso rápidamente a la noche. La ojiazul no se preocupaba del tiempo porque Asami le había llamado a Tenzin para avisarle de todo. Después de la tertulia, los tres fueron a dar un paseo al malecón, para alargar más el tiempo juntos puesto que la morena ya debía embarcarse rumbo a la isla.
Era una bella noche de luna llena, pero a pesar de ello el mar estaba calmo. Asami y Korra caminaban lentamente una junto a la otra, como si no quisieran llegar al embarcadero esa noche. En Korra nacieron unas enormes ganas de tomar la mano de la ojiverde, pero se contuvo porque sabía que eso estaba fuera de lugar. A pesar de todo lo que ya había sucedido entre ellas, no eran ni amigas. La miro de reojo, y su pulso salto y se aceleró. El perfil hermoso de Asami se veía aún más hermoso bajo la luz de la luna y la brisa del mar que acariciaba su cabellera negra la hacía parecer una deidad. El móvil de Bolin sonó y rompió el trance en el que Korra había caído y trato de concentrarse en no empezar a hiperventilar cuando Asami la miro y le sonrió de esa única encantadora manera en que sólo ella lo hacía.
Bolin avanzo dando grandes zancadas para alejarse de las chicas y contesto: –Dime. ¡Qué! ¡pero qué Vaatus! Sí, ya sé. No se preocupen. Sí, sí ya voy para allá– Dijo, colgó el aparato y agitado se acercó a Asami –Debo irme ahora.
–No de nuevo Bolin– Dijo la pelinegra.
–Es necesario.
–¿Por qué?– Quiso saber Korra.
–Asuntos de trabajo pequeña. Vamos rápido te llevare a la isla– Dijo ansioso el chico.
–Descuida Bolin yo la llevo– sugirió la ojiesmeralda.
–Perfecto entonces ya me voy. Gracias Korra. Asami, gracias a las dos, pase una tarde fantástica chicas.
–Yo también me la pase genial Bo, nos vemos– Dijo Korra y se despidió de él con un beso en la mejilla.
–Cuídate mucho ¿sí amigo?– Le decía Asami mientras lo abrazaba.
–Siempre lo hago, no te preocupes Sami– Susurro el chico al oído de su amiga. Bolin deshizo el abrazo y corrió a tomar un taxi.
Las chicas reanudaron su camino al embarcadero. Korra quedo molesta y desconcertada por la forma en la que Asami había abrazado al chico. Abordaron el ferri en silencio y así permanecieron buena parte del trayecto. La joven Sato miraba apaciblemente el enorme reflejo de la luna en el mar, cuando por el rabillo del ojo se percató que la morena hacia caras raras, no pudo evitar girarse y mirarla completamente. La ojiazul lucía concentrada y molesta ya que se debatía entre abrir la boca y posiblemente arruinar ese momento con Asami o quedarse callada y frustrada.
–¿Qué sucede Korra?– Le pregunto la ojiesmeralda.
–¿Hay algo entre tú y Bolin?
–Sí– Dijo la pelinegra y se soltó a reír por la mueca que hizo Korra –Desde hoy hay una relación laboral oficial.
–Asami, es notorio que eso no es lo único que hay entre ustedes.
–¿Por qué te mentiría?
–Tenemos poco tiempos de conocernos, pero estoy segura de que andar abrazando tan efusivamente a tus empleados, no es algo usual en ti.
–De acuerdo "pequeña", considero a Bolin mi amigo ¿contenta?
–No me digas pequeña– Dijo Korra haciendo un leve mohín –Mejor dime ¿Cómo es que Bolin consiguió volverse tu amigo tan rápido? ¿Qué cualidad encontraste en él?
–Cielos, no lo sé. La amistad es espontanea, simplemente se da. ¿Por qué tendría que tener alguna cualidad?
–Oh vamos algo debe de ser, dijiste que no tenías muchos amigos, lo cual significa que eres selecta para escoger a tus amistades. ¿Qué hace a Bolin especial para ti?
–Es un gran chico, alegre, se preocupa por los demás es muy sincero y…
–Yo soy muy sincera– La interrumpió la morena.
–Y modesta– Agrego Asami sonriendo.
–No le agrado a muchas personas y me meto en problemas por decir lo que pienso, ¿eso cuenta para ti? ¿Tengo material de amiga?
–Eso parece– Contesto la ojiesmeralda entre divertida y desconcertada.
–Entonces ¿podemos ser amigas?– Pregunto Korra sonriendo tímidamente.
–Creo que podemos intentarlo– Dijo Asami.
Ya tenía unos minutos que habían anunciado el arribe a la isla, pero no se dieron cuenta hasta que el personal les informo que podían bajar de la embarcación. La heredera quiso acompañar al Avatar hasta el templo y esta no opuso resistencia. Iban caminando nuevamente en silencio, sin prisa y cuando entraron en la parte del sendero que no poseía iluminación artificial, Korra aprovecho para tomar la mano de Asami. Sólo la luz de la luna fue testigo del rubor en las mejillas de la morena, porque la pelinegra siguió mirando al frente, tratando de disimular la incomodidad que le provocaba tener el corazón inusualmente alegre. Una oleada de sentimientos detonados por ese pequeño gesto de cariño golpeaba el pecho de la heredera y al no soportarlo más, soltó la mano de Korra.
–Por favor no hagas eso– Dijo Asami cruzándose de brazos.
–Lo siento, es que yo creía que eso hacían las amigas. Disculpa, es sólo que no sé exactamente cómo comportarme, nunca antes había tenido una amiga.
–No, no discúlpame a mí, tienes razón las amigas se toman de las manos, pero yo… necesito tiempo.
–Sí claro– Dijo Korra y metió sus manos en los bolsillos de su pantalón.
Llegaron a las puertas del templo y la morena parecía cabizbaja y apenada, pero al escuchar a Asami decir que la vería al día siguiente su semblante cambio por completo. Tenzin no le había avisado que la joven Sato seria su nueva tutora y en su euforia Korra sugirió:
–Entonces ¿por qué no pasas la noche aquí?
–No es una buena idea, mi auto está en la calle y seguramente para mañana lo encontrare desvalijado– Dijo la pelinegra con una sonrisa torcida, pero considerando la oferta de la morena.
–Ya es tarde Asami, no es seguro que andes sola por la calle.
–Descuida, sé cuidarme– Sentencio la heredera, convencida de que no debería tentar al destino una vez más. –Así que ya me voy.
–Cierto…–Dijo la ojiazul sin ocultar su decepción –Bien, Buenas noches.
–Te veré mañana– Dijo Asami y le planto un beso en la mejilla. La sonrisa de Korra no se hizo esperar.
–Estaré esperándote– Prácticamente le grito la morena porque la ojiesmeralda ya se había alejado rápidamente de ella.
Después de correr un buen tramo por el camino empedrado en tacones, Asami logro abordar el último ferri. Al bajar de este, sintió como la noche se había hecho más fría, los zapatos torturaban sus pies, aún tenía mucho que caminar para llegar a su auto pero la heredera Sato no podía borrar la sonrisa de su rostro. Finalmente encontró su vehículo, subió en él, encendió la calefacción, puso la música a todo volumen y voló atreves de la ciudad cantando "ILL FLY WITH YOU".
Después de estacionarse cuidadosamente. La hermosa chica, entro despreocupadamente a la guarida y de inmediato percibió un leve olor a cigarro. Su corazón se aceleró, la oscuridad reinaba en el lugar, pero atreves de la luz de la luna que se filtraba, logro divisar una figura humana que se encontraba de pie.
–¿Qué diantres haces aquí?– Pregunto autoritaria Asami y encendió las luces.
–Que sabrosa te ves esta noche– Dijo Kuvira mientras atrapaba la cintura de la ojiesmeralda pero ella rehuyó de su contacto. –¿Qué pasa? ¿De pronto me he convertido en una visita indeseable?
–Apestas a alcohol– Dijo con fastidio mientras se derrumbaba sobre el sillón –Además no me tienes tan contenta– Dijo y comenzó a quitarse sus zapatos. Los ojos de Kuvira resbalaron lujuriosos por las piernas de Asami.
–Tu eres la que no me tiene contenta, si te sigues negando a mi petición tendré que hablar con Bolin.
–Ya te dije que no puedo inmiscuirme en los negocios de mi papá. Si de verdad quieres trabajar tendrás que dedicarte a otra cosa.
–En ninguna otra cosa se saca tanto dinero– Dijo la chica de ojos oliva, sentándose junto a ella –Por tu culpa perdí mi trabajo, así que tu harás que trabaje para tu padre.
–Dile a Bolin lo que quieras, pero yo no me involucrare en eso– Dijo Asami y se levantó de un solo movimiento.
–Entonces ¿Cómo me vas a recompensar? ¿eh?– Dijo Kuvira abrazándola por la espalda.
–Te extenderé un cheque– Respondió la heredera, deshizo el abrazo y se alejó.
La chica del lugar la persiguió y la atranco contra la pared.
–Mejor págame con tus besos lindura– Dijo Kuvira hundiéndose en el cuello de la otra chica.
–Para que me vuelvas a morder otra vez. No gracias.
–No me tengas miedo Sami, ya no lo volveré a hacer.
–Yo no te tengo miedo.
–Deberías– Le dijo Kuvira mirándola intensamente a los ojos.
–Ya lárgate, quiero estar sola– Dijo la ojiesmeralda y la empujo lejos de ella.
–No me iré, hasta que tengamos sexo– Sentencio con sus ojos olivas muy oscuros por el deseo.
–Esta noche no tengo ganas.
–No te estoy preguntando– Dijo Kuvira y con ayuda de su metal control, en dos rápidos movimientos ya tenía sujetas las muñecas de Asami con cadenas.
POV DE BOLIN
Mientras supervisaba el desembarque. No podía dejar de mirar de lado a lado todo el tiempo, no podía evitar sentir este miedo terrible de que en cualquier momento nos emboscarían. El terreno era propicio, eso lo sabría cualquiera con algo de experiencia en el negocio, aunque, claro, "El cartel de Metal" dirigido por Baatar Jr. es muy reciente, pero a pesar de eso, ha tenido gran captación de clientela en la ciudad. Sin duda los enemigos no tardan es saltarle.
"Es sólo un imberbe jugando a lo prohibido, no es competencia para nadie" Había dicho el señor Sato, para tranquilizarme, pero había rumores de que el hijo de la gobernadora Suyin empezaba a estorbarle a los peces gordos. Y yo estaba en ese estanque lleno de tiburones, suministrando los insumos Químicos Sato para que elaboraran sus porquerías.
Mire a Baatar que registraba los materiales en un aparato, como el nerd que es, más preocupado por los números que por planear una mejor logística de desembarque. Estúpido Baatar ¿por qué rayos fue tan descuidado?
–Parece que aún no estas conscientes de los peligros que se corre en este negocio– Le dije acercándome a él.
–Sé lo que hago– Dijo el cuatro ojos sin mirarme.
–Te estas confiando demasiado Beifong– Le dije.
–El gobierno y el ejército están de mi lado ¿a qué debería temerle?– Dijo arrogante.
–Y… ¿La policía también?– Pregunte.
–Obvio– Respondió girando sus ojos. Contuve mis ganas de golpearlo.
Sí, era muy obvio que Mako Beifong estuviera involucrado en todo esto, pero secretamente guardaba la esperanza de que la pudrición y el peligro de este mundo no hubieran alcanzado a mi hermano. A pesar de lo que me hiso, no pude evitar sentir una chispa de orgullo, cuando supe que era un importante oficial de policía. Nuevamente volvió a decepcionarme; era sólo una rata ambiciosa, igual que Baatar. No entiendo ¿por qué carajos los Beifong tienen que valerse de esta clase de cosas para seguir aumentando su riqueza? si ya son asquerosamente ricos.
De pronto escuche como el aire era cortado por las dagas metálicas que provenían de todas direcciones, de inmediato alce un muro frente a mí y empezamos a contraatacar a esos maestros metal que salieron de la nada. Eran demasiados y demasiado buenos, expertos asesinos, por supuesto. No podríamos vencerlos, teníamos que largarnos sino queríamos terminar fileteados. Les hice señas a mis hombres para la maniobra de huida. Arremetí con todo lo que tenía y corrí a la camioneta blindada, estaba cerca, tan cerca, a tan sólo unos pasos cuando sentí el filo del metal penetrar en mi carne y enseguida me desplome.
Otra vez les pido disculpas por la tardanza. El capítulo 10 ya estaba casi terminado (rondaba las seis mil palabras), pero mi compu tuvo problemas y después, eventos desafortunados para mi corazón provocaron que me abandonara a las días tristes y no hiciera absolutamente nada en un tiempo. Cuando recupere el archivo sólo aparecieron algo más de dos mil palabras y tuve que re-escribir este episodio, así que espero no haya quedado tan mal. Sé que tal vez les molesten las escusas, pero les debía esta explicación porque han sido un gran apoyo para mí. Muchas gracias por volver a leerme. Últimamente mi única felicidad es la literatura, sus reviews y el chocolate u_u
