N/A. Este capítulo ha estado en mi mente desde que inicié esta historia, y algunos años después por fin puedo mostrarlo a ustedes. Es de esas ideas que tienes un momento y perduran, aparte creo que con este se consolidan más las actitudes de los personajes.

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece y bla bla bla...


Capítulo 10:

El corazón sigue latiendo.

San Valentín. El Gran Comedor estaba lleno de farolas encantadas, pétalos de rosa cayendo y velas flotando… y no pasaba de las ocho de la mañana. Extrañamente Bloom estaba de un humor de perros, había perdido la cuenta de cuantas veces le había clavado el cuchillo al pastelillo rosado enfrente de sus ojos.

-Bloom, ¿estás bien?- preguntó algo preocupada Daphne. La aludida alzó la mirada, con un deje aburrido y de molestia.

-Supongo que sí…- se encogió de hombros y fijó su mirada en el pastelillo casi destrozado.

Las cosas con Harry, habían dejado de ser incómodas un par de semanas atrás. Hablaban con tranquilidad y se había disculpado por no haber estado segura en la breve relación mantenida con el Gryffindor. Eran amigos; mientras que por otro lado, con Draco habían establecido una fría relación. Aún lo amaba pero no sabía cómo decirlo a alguien que no fuese ella misma. Estaba asustada, lo aceptaba.

-Bloom, vamos. No te deprimas- la reconfortó Daphne con una sonrisa.- hoy solo es un día cursi.

-Es el primer San Valentín que me siento así- murmuró la otra chica acomodando su postura- el año pasado estuve con Draco, al igual que el antepasado… Y los primero tres años con amistades… Es complicado pero me siento algo sola.

-Quiero que hablemos afuera- contestó la otra rubia y se puso de pie; seguida por Bloom en postura cansada.

Caminaron hacia los jardines, era un sábado y había unas cuantas parejas en los jardines, esperando los carruajes para ir a Hogsmeade.

-¿Qué pasa?- suspiró Bloom mientras se sentaba en el piso.

-Te conozco desde hace mucho tiempo y sé que amas a Draco. Deja de ser orgullosa y díselo.- escupió un poco molesta.- que se ignoren el uno al otro no es sano para ninguno. Tú estás molesta porque te dejó y él porque saliste con Potter cuando terminaron.

-Sabes más de mi vida, pero debo decir que estás equivocada en algo… no estoy siendo orgullosa. En absoluto. Puedo hablar con él de forma normal.- refutó la rubia.- solo tengo dudas. Es todo.

-Te haré una sola pregunta… contesta con la verdad. ¿Lo amas?- Bloom asintió con una mirada triste.- ¿entonces por qué te pones triste?

-Tengo miedo de que me dañe, más de lo que ya lo ha hecho.- contestó.

-Harás esto… iremos a la Sala Común y hablarás con él en su habitación.- ordenó la otra- lo hago porque eres mi amiga y quiero que seas feliz.

-Hay muchas cosas que nunca podré agradecerte- cedió Bloom empezando a andar hacia la sala común de las serpientes.

Apenas pronunciaron la contraseña y la pared cedió entraron al mismo tiempo que muchos alumnos salían. Daphne la miró mientras subía al lado de los chicos. Entró en el compartimiento de sexto y vio la puerta entrecerrada… la abrió un poco más y su corazón se detuvo. Tras escuchar el ruido, la chica castaña se separó del rubio… Astoria Greengrass…

Contuvo un gemido de dolor y habló lo más fríamente posible.- lo lamento… debí haber tocado la puerta.- acto seguido cerró la puerta y se retiró de la habitación de los chicos con su corazón agonizante.

Solo se dirigió a su habitación, invocó su capa de invierno y su bufanda; volvió a salir sin mirar ni escuchar a nadie. Paseó por el castillo hasta los jardines, donde subió a un carruaje rumbo a Hogsmeade y se colocó la bufanda.

Los chicos que iban en el carruaje la observaron extraña, pues subió rápido para evitar que la dejaran en el colegio… no les prestó atención y se quedó en silencio mientras se acercaban a la pequeña villa.

Apenas puso los pies en la nieve casi derretida, empezó a andar lejos del salón de té, de cualquier lugar que estuviera infestado de parejas melosas. Llegó a la Casa de los Gritos y se sentó en el tronco de un árbol cercano, haciendo trazos sin sentido con su varita en la tierra mojada.

Una lágrima cayó de sus ojos, seguidas por un montón más; apretó las rodillas contra sí, y solo era una figura estremeciéndose por su corazón destrozado.

O.O.O

La castaña había salido rápidamente de la habitación del rubio tras Bloom, pero solo se encontró con su hermana mayor de pie en el centro de la sala, con su mirada fija en la salida. ¿ Qué había hecho? Era una estúpida por caer en las provocaciones de Parkinson. Bajó las escaleras y su hermana la volteó a ver… Apenas llegó a ella, Malfoy salió de la Sala y Astoria se sintió tan culpable de lo que había hecho.

-¿Podrías explicarme por qué bajaste del dormitorio de los chicos?- exigió la rubia y luego apretó sus ojos- dime que no tuviste nada que ver en la forma que salió Bloom de aquí.

Ella bajó la cabeza apenada y oyó como su hermana contuvo una maldición.- ¡¿Qué hiciste?!

-Ayer me encontré con Parkinson cuando venía hacia acá. Y pues empezó a retarme sobre varias cosas y pues quise probarle que yo podía hacerlo. Me dijo que besara a Draco.- comentó- pensé en no hacerlo pero no sé porque lo hice. Solo lo hice y Bloom vio que lo besé. Su mirada se puso fría y se fue.

-Por Merlín… Astoria; ella iba a hablar con él sobre la relación que tuvieron, quería arreglar las cosas con Draco.- susurró- Parkinson solo quería que tú lastimaras a Bloom. Vive haciendo eso y tú caíste en el truco.

-Fui una idiota- se lamentó la castaña.- Debo aclararle todo a Bloom.

-Te ayudaré a buscarla. Cuando algo pasa se esconde y nadie la encuentra; hasta que ella aparece por su propio pie.- comentó la rubia arrastrando a su hermana de la mano en busca de la Slytherin.

O.O.O

Draco conocía bastante bien a Bloom. Y cuando sus ojos helados aparecieron heridos se lamentó. Astoria se avergonzó y se separó de él antes de salir. Draco había recogido su capa de invierno antes de abandonar la sala común. Algo en él, hizo que buscara a esa rubia por un par de horas, antes de irse a la Sala de Menesteres.

No la encontró en todo el maldito castillo. No estaba en su sala común, mucho menos con Potter y compañía, en la Torre de Astronomía y en ninguna aula vacía. Eso lo dejaba con la única opción; había tenido que irse a Hogsmeade. Se pasó una mano por sus cabellos rubios y empezó a caminar de nuevo hacia una dirección, intentando buscar la mejor solución a su problema.

O.O.O

Bloom se volvió caminando a la pequeña villa a esperar el carruaje de regreso a Hogwarts. No quería caminar hasta el castillo; no tenía ánimos de nada. Con un hechizo había disimulado su aspecto decaído, así que no levantaría sospechas de nadie, pensó en pasarse por la tienda de los gemelos pero faltaba poco para que los carruajes partieran de regreso.

Ya había varias parejas junto con ella esperando, así que cuando vio el primero, se apresuró y subió. No pasaban de las tres de la tarde y ella ya se sentía totalmente agotada. Lo único que quería era echarse en su cama y dormir todo el día. Unas chicas, demasiado tontas para su gusto, se subieron al carruaje y mientras parloteaban sobre lo hecho ese día. Habría preferido caminar hasta el castillo en total silencio.

O.O.O

-Realmente debe estar molesta o sorprendida- comentó Millicent cuando Daphne le contó lo sucedido con Bloom y Astoria.- si lleva un buen rato sin que nadie la vea. Debe estar en Hogsmeade o escondida.

Daphne había enviado a su hermana a la sala común a descansar, ya después hablaría con Bloom por si su intención era disculparse.

Aunque la mayor se sentía culpable, ya que ella había animado a su amiga a que hablara con el rubio… y si no lo hubiera hecho tal vez ahora ella estaría feliz.

-Es mi culpa. Yo la animé a que hablara con Draco- murmuró la rubia algo culpable- pero no sabía que mi hermana fuese a caer en las trampas de Pansy. Me debe considerar la peor amiga del mundo. Quiero defender a mi hermana, pero siento que eso significa perder a una de mis amigas. La familia es la familia pero Bloom también se ha vuelto como una hermana para mí.

-Daphne, esto no es tu culpa. Tu hermana tomó sus decisiones. No puedes ir por el mundo haciéndote cargo de todas sus errores.- contestó la otra muchacha- Astoria está muy grandecita como para hacerse cargo ella misma. Ella fue la que tomó la decisión de besarle; pudo haber ignorado a Pansy pero no lo hizo. Así que ella debe asumir las consecuencias de sus actos.

Ambas estaban en los jardines hablando sobre cómo solucionar el dilema; al menos eso intentaba Daphne, ya que Millicent no estaba de acuerdo con la rubia que buscaba solucionar los problemas de su hermana. La morena hizo una seña a la rubia, con la intención de que viese a quien iba entrando en el castillo. Era Bloom, con su capa de invierno negra; y parecía tener mucha prisa. Apenas desapareció en el interior ellas le siguieron deprisa…

La encontraron en la Sala Común, iba entrando a la habitación que compartían; Bloom las vio y sonrió dejándoles sorprendidas. -¿Qué pasa?- preguntó quitándose la capa y colgándola en el perchero junto a la puerta.

-Eso es lo que te queríamos preguntar a ti.- habló Millicent.

-No tienen nada de qué preocuparse. Estoy perfectamente.- volvió a sonreír mientras sacaba ropa limpia del armario y se quitaba los zapatos.-ahora si no les importa me daré una ducha porque tengo algunos pendientes atrasados.

Y las dejó ahí de pie, preguntándose qué demonios le había pasado. Casi una hora más tarde la rubia salió de la ducha con una apariencia relajada pero fría, quizás un poco más seria que cuando había regresado al castillo.

-Oye, Bloom. Sobre lo de Astoria… yo- intentó hablar con su amiga pero fue interrumpida.

-No te preocupes, estoy feliz por ella. Si quiere tener algo con Draco, puede hacerlo, que no se preocupe por mí.- volvió a sonreír, entró en su habitación y dejó un par de cosas, y salió con un sweater de color verde.- iré a la biblioteca, las veo luego.

-¿Qué demonios le pasa?- masculló Millicent mientras veía como la rubia salía de la habitación con una expresión tranquila.

Daphne le dirigió una mirada preocupada a la chica que salió. Sabía que Bloom estaba destrozada por dentro y que lo ocultaría. Ella siempre lo hacía. Y eso la estaba destruyendo.

O.O.O

Al término del entrenamiento de Quidditch del equipo de los leones, justo cuando Harry bajaba de su escoba encontró una inconfundible cabellera rubia cerca de las gradas de la cancha. Al contrario que los demás miembros del equipo, se dirigió hacia las gradas y se sentó al lado de la figura. Bloom alzó el rostro y sonrió suavemente.

-Hola- murmuró en tono bajo.

-Hola- respondió Harry con una sonrisa pequeña- mucho tiempo sin vernos.

-Han sido solo algunas semanas Harry, no exageres. Sólo me alejé para evitar problemas con los leones. Últimamente no soy la serpiente más querida- contestó la rubia con una mueca.- pero últimamente nada va bien conmigo.

-¿Quieres hablar de ello?- preguntó en tono tímido. Ella asintió.

-Daphne Greengrass, una de mis mejores amigas desde hace tanto tiempo, me animó a que intentara hablar con Draco… para arreglar nuestra situación. Lamento si es incómodo para ti- murmuró ella pero él la tranquilizó con un gesto amable.- quería regresar con él. Pero supongo que es demasiado tarde.

-¿A qué te refieres con eso? De que es demasiado tarde- preguntó él un poco preocupado.

-Está saliendo con Astoria, la hermana menor de Daphne.- dijo con tono entrecortado- los vi besándose hoy en la mañana.

-… No sé qué decir- se sinceró el moreno con ella.- supongo que deberías hablar con él o con ella- la rubia negó con fuerza.

-Siento que cometí un error contigo.- dijo Bloom- me hubiera gustado que fueras la persona correcta, realmente me hubiera gustado.

- Tal vez aún no conoces al indicado- balbuceó Harry nervioso, logrando que ella sonriera.

-Tal vez. Nadie lo sabe aún- contestó ella- y no soy fanática de la Adivinación.

-Solo Lavender debe serlo- comentó él.

-¿Cómo lo lleva Hermione?- preguntó Bloom un poco preocupada. Él le dirigió una mirada confusa- por Merlín, no hagas como si no supieras nada. Ambos sabemos perfectamente que ella está enamorada del idiota de Ronald.

-Supongo que no muy bien, cuando los ve prefiere pasar de largo o evitarlos- dijo con un gesto pensativo. Bloom recargó su cabeza en el hombro de él.

-Qué mala amiga soy, no te he preguntado cómo te va con Ginny- murmuró la rubia- ¿pasaste San Valentín con ella?

-¿Cómo sabes sobre Ginny?- preguntó Harry y ella lo golpeó suavemente en el antebrazo.

-Eso es de mala educación. Y simplemente lo sé porque te conozco- contestó ella- la amas. Somos amigos desde primer curso. Y eres mejor compañía que mis compañeras de Slytherin.

-Gracias- masculló Harry y ella le dio un codazo débil.

-Sabes a lo que me refiero. Son mis amigas pero de vez en cuando prefiero no decir nada frente a ellas. Y mejor ni hablo de Blaise- comentó ella.

-¿Por qué no cenas hoy en la mesa de Gryffindor?- preguntó él- a menos de que no puedas y quieras ir a llorar a la biblioteca.

Lo golpeó un poco más fuerte, se separó del hombro.- Tonto. ¿Estás seguro de que los leones no me lincharán? Entonces ahí te veo.

Se puso de pie la rubia y bajó las gradas dando saltos pequeños, una vez abajo se giró y gritó- por cierto, date una ducha, apestas a perro mojado.- Harry negó mientras soltaba una carcajada.

Harry se montó en la escoba y bajó a la cancha, en dirección a los vestidores y con una sonrisa en su rostro. Bloom era una de sus mejores amigas y si la hacía reír y estar feliz era bueno para ello.

Aunque tenía que aceptar que ella estaba herida por el beso de Astoria Greengrass y Malfoy. Y la apoyaría, sin importar nada.

O.O.O

Bloom entró en el Gran Comedor apenas sirvieron la cena; sus compañeras de cuarto en Slytherin le hicieron gestos de que se acercara a la mesa de las serpientes. La rubia les sonrió pero en lugar de acercarse a ellos se sentó dos mesas más lejanas, junto a Hermione y frente a Harry y Ginny.

-Hola- dijo mientras tomaba un plato de porcelana y servía un trozo de carne pequeño junto con un poco de patatas.

-¿Estás bien? Pareces algo decaída- dijo Ginny con un poco de preocupación.

-Estás algo pálida- dijo Hermione tocándole las mejillas.

-Les juro que estoy bien. Lo prometo.- contestó con una sonrisa mientras movía las patatas en su plato.- no pasó nada. Cambiando de tema, ¿dónde está Ronald?

- En la esquina de la mesa- contestó la pelirroja con desgano.- con "Lav Lav".

-Por Merlín, es asqueroso- los vio besarse como un par de babosas- me dan ganas de lanzarlos al Lago Negro.

-¿Por qué no lo hacemos? Sería perfecto para terminar con este día.- sonrió Ginny mientras Harry y Hermione soltaban risas alegres.

-Si ustedes se unieran. No me quiero imaginarlas juntas- se lamentó Harry y Ginny le besó la mejilla con amor.

-Se ven tan lindos- susurró la rubia a la castaña y rieron.- ¿los dejamos solos un rato?

La castaña asintió y se puso de pie seguida de la rubia.- Bloom y yo tenemos un asunto que arreglar. Nos vemos.

La pareja se quedó ahí cenando con sonrisas mientras que las dos chicas salían del Gran Comedor conversando de forma tranquila ante la vista de todos.

-Ya sé que suena muy entrometido pero lo hago porque eres mi amiga y te adoro.- dijo la castaña interponiéndose en el camino de la rubia.

-Puedo jurarte que estoy bien. Es solo esta cosa de San Valentín- le restó importancia con un gesto de muñeca- no es nada importante.

-Bloom Cassiopeia Prince Krum, te conozco desde hace casi seis años. Eres mi mejor amiga y te he visto con el corazón roto hace algunos meses. Tus ojos están tristes, apagados.- dijo preocupada.

-Estoy bien, sabes que detesto que me llamen por mi nombre completo. Es demasiado. Y tienes razón.- suspiró- me duele fingir ser la fuerte mientras ellos dos me hacen sentir triste. Draco besó a Astoria, y eso me ha lastimado.

-¿Astoria? ¿La hermana pequeña de Daphne?- habló sorprendida- creí que eran amigas.

-Si ella me hubiera dicho tal vez lo que sentía por Draco, yo no me sentiría así. Creo que me hubiera sentido mucho mejor si todo fuera diferente.- contestó.- por favor, no hablemos de esto.

Ambas siguieron su camino hasta la biblioteca, se colocaron en una mesa más lejana de todos y colocando la cabeza en el regazo de su amiga, Bloom derramó lágrimas silenciosas mientras Hermione acariciaba su cabello rubio y dejó que ella se desahogara.

-Es estúpido que llore por Draco después de todo lo he sufrido con él. Pero no puedo dejar de amarlo.- murmuró en tono bajo.

-Así es como me siento con Ron. Es un idiota pero… aún así lo quiero- dijo ella.- supongo que es parecido con Malfoy.

La rubia soltó un suspiro.- No tienes ni idea de lo que siento.

O.O.O

-Hola chicas- saludó Bloom con una brillante sonrisa a sus compañeras de casa desconcertando a las amigas más íntimas- ¿Por qué esas caras?

-¿Estás bien?-preguntó Daphne mientras que Bloom asentía con firmeza y se sentaba en el pequeño sofá.

-Perfecta- sonrió ella mientras se cruzaba de piernas- Viktor vendrá en la próxima salida a Hogsmeade y he quedado con él para el almuerzo.

-Acerca de lo que sucedió con Astoria…- Bloom detuvo sus palabras con un leve movimiento de cabeza.

-No te preocupes, si está saliendo con Draco le deseo lo mejor.- la chica de ascendencia búlgara sonrió. Millicent observó el rostro de la chica, un poco apagado por un par de segundos.

-Bloom, no estoy de acuerdo con que Daphne se haga cargo de los errores de su hermana pero creo que deberías escucharla.- Millicent llamó la atención de la otra rubia.

Prince suspiró y se quedó en silencio, dando tiempo a que Daphne hablase.

-Cuando saliste de la Sala Común, observé a Astoria bajar de las habitaciones de los hombres, un par de minutos antes Draco había salido de la sala común- tal vez tras de ti, no lo sé- y ella confesó lo que ocurrió. Parkinson se encontró con ella-ayer por la noche- y empezó a retarle sobre ciertas cosas que Astoria jamás haría. Una de ellas era acercarse a Malfoy y besarle. Eso fue todo. Todo fue un plan de Pansy para herirte, y aunque digas que no lo logró, sabemos que si ocurrió algo contigo.

Bloom permaneció en silencio ante las palabras de la mayor de las Greengrass. Su cuerpo se sentía más ligero.

O.O.O

Bloom y Astoria no hablaron durante semanas, al igual que había ignorado al rubio manteniéndose lo suficientemente ocupada con sus deberes-a este punto tenía dos semanas en las que podría descansar sin preocupaciones-. La hermana menor de Daphne había intentado aclarar las cosas con la rubia pero de alguna manera siempre lograba escabullirse, así que Daphne le había sugerido que dejara que pensara. Que solo necesitaba tiempo a solas para pensar.

Blaise la espiaba, no sabía porque pero de repente encontraba su silueta escondida cerca. Le reñía y después se marchaba molesta del lugar. Theo y ella solían hacerse compañía en silencio mientras ocupaban una de las mesas más lejanas de la puerta de la biblioteca. Bloom sabía que Blaise no entraría a la biblioteca a menos que fuera necesario, así que ahí estaría tranquila un buen rato.

Madame Pince se encontraba en su escritorio, aparentemente revisando algunos tomos. Bloom regresó su vista a sus apuntes. Pociones. Tenía que entregar un pergamino acerca de cuáles eran los ingredientes que se debían manejar con las mayores precauciones posibles y sus efectos. Sabía que tenía tiempo para entregarlo pero si podía hacerlo ahora y descansar después lo haría.

-Deberías descansar un poco- Theo murmuró hacia ella.

-Estoy bien.- respondió.

-Y supongo que esas ojeras son imaginarias. ¿Han regresado las pesadillas?

Él era el único al que le había contado sobre sus pesadillas. Estas involucraban a Voldemort torturando a cualquier persona cercana a ella. Habían empezado con sus padres muertos y ahora sus amigos solían aparecer en éstas. Dormía con un hechizo silenciador en su habitación para no molestar a sus amigas.

-Lo han hecho.

-¿Qué fue esta vez?

-Mi familia, desde mis padres y hermano hasta mis primos búlgaros.

-Podrías preparar pócima para dormir sin sueños o pedirle a Malfoy.

La mirada de ella le atravesó cual daga.

-Vale, no debí decir eso.

-Nunca he preparado esa pócima. Le consultaré a Madame Pompfrey.

-Sé que no quieres hablar de Draco pero él puede ayudarte, deja tu orgullo.

- Theo…

-Vale, ya no te diré nada. Sólo ve a descansar. Duerme un rato.

La rubia cogió sus pertenencias y las guardó en su bolso escolar. Se levantó y le sonrió a su amigo antes de salir de la biblioteca.

O.O.O

Un suave golpe en su puerta le despertó. Había dormido casi dos horas con la cabeza entre sus almohadas. Sus pies descalzos hicieron contacto con el suelo fresco y abrió la puerta.

Un pequeño vial con un líquido dentro junto a una nota estaba en el suelo.

Se colocó de rodillas y tomó el vial con delicadeza. La nota tenía una letra prolija…

Sé que necesitas esto, incluso más que yo. Es pócima para dormir sin sueños.

D.M

O.O.O

Draco Malfoy caminaba hacia el séptimo piso. Theo le había comentado que Bloom no había dormido muy bien en las últimas semanas. Él ya lo había notado pero ella le repelía como si fuesen agua y aceite.

Eso justificaba su sorpresa cuando notó que estaba caminando en su dirección. Apenas y la había visto desde lo ocurrido con la hermana menor de Daphne en San Valentín.

-¿Podemos hablar?

Él se detuvo frente a ella y observó su rostro a detalle. Tenía ojeras bajo los ojos haciendo destacar sus ojos azul grisáceos. Se encogió de hombros.

-Si no estás molesta supongo que podemos hacerlo.

Ella respiró profundamente antes de abrir la boca.- Gracias por la pócima, realmente lo necesitaba. Aparte, respecto a lo de San Valentín…Umm… lamento haber entrado así a tu habitación ese día.

-No tienes qué. Creo que la necesitas más que yo.

-Entonces, en lugar de estar paseando por los pasillos deberías estar descansando.

-Digo lo mismo.

-Lo hice en la tarde.

Hubo un silencio. Era bastante tarde y era probable que los encontraran los prefectos en turno, ella suspiró.

-¿Qué nos pasó? Antes de salir juntos éramos amigos, ahora parecemos dos desconocidos.- ella cerró los ojos y dio un par de pasos atrás. Fijó su vista en el suelo y se preparó para irse del pasillo.

Al momento que giró para irse sintió como la tomaba de la mano y la ocultaba tras una armadura; luego cubrió su figura menuda con su cuerpo.- Silencio. Alguien se acerca.

-Nuestro tono de cabello no ayuda a esconde…

Las palabras de ella fueron interrumpidas cuando el besó los labios de la rubia. Los ojos de ella se abrieron por la sorpresa de la acción. Un par de segundos después ella cruzó los brazos por el cuello de él para acercarlo más. Draco la sujetó de la cintura con fuerza.

Estaban tan enfrascados en el beso que no notaron que los pasos se acercaban a ellos.

-Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí?- dijo una voz conocida para ambos.

Draco gruñó antes de separar el rostro y mirar a quién le había interrumpido. Blaise Zabinni los veía con una sonrisa torcida.-Lárgate ahora- el tono amenazante del rubio hizo que la sonrisa del moreno se ampliara.

Bloom- cuyas mejillas igualaban el tono de cabello de los Weasley- suspiró notando que Draco aún la sostenía de la cintura.- ¿Qué estás haciendo aquí?

-Sólo caminaba por aquí pero ahora he encontrado algo en que distraerme.

-Zabinni, largo ahora.- volvió a repetir Draco.

-Los tortolitos han vuelto…- se marchó entonando su amigo.

Bloom aún seguía un poco pasmada por el beso compartido con Draco y la interrupción del moreno que apenas se dio cuenta cuando el rubio mordió su labio inferior. Por un momento pensó en detenerle pero dejó sus pensamientos de lado y correspondió al beso.

Blaise los observó desde lo lejos, sonrió.

Ese par al fin había cedido.