Mil disculpas por tanta demora, estoy algo atrasada. El próximo capítulo estará listo para el jueves 2 de noviembre. Gracias por su comprensión y espero disfruten de la lectura. Pasen maravillosos momentos.
El silencio reino por horas, no sabían cómo entablar una conversación, eso o que Grini impedía el avance de la misma. En fin, el único tranquilo era el corcel, quien mantenía a raya a ese payaso peliblanco. No, nadie le haría daño a su señora. Nadie la atormentara, no mientras el este presente.
"Oye Elsa…", se aventuró a decir el chico del bastón.
"No estoy segura que me guste como suena", le interrumpió con nostalgia. No le dirigió la mirada, tenía oculto su rostro en la crin de su fiel corcel.
"Tengo que llamarte de un modo, ¿no crees?", mirándola de reojo. No obtuvo respuesta de su compañera, suspiro cansado. No sabía cómo le haría para ganar su confianza, tal vez…¡eso era! ¿Cómo no pensó antes? Si, si le enseñaba sus recuerdos tal vez…
"¿Por qué la cara de baboso niño?", lo interrumpió esa insoportable voz.
"¿No se supone que los caballos no hablan?", fulminándolo con la mirada. En serio, no lo soportaba, pero a fuerzas tenía que venir.
"No soy cualquier caballo, mocoso"; respondiéndole con burla.
"Como sea", refunfuñando. "Ya estamos llegando", señalando el castillo del viejo Norte. Mientras no lo escuchara que le decía de esa manera, sino, estaría bien muerto. Si no lo estaba ya. En fin, dejo a un lado esos pensamientos para dirigirlos dentro de la construcción.
"¡Chicos y rata gigante, llegamos!", aterrizando con gracia sobre el mencionado, quien lo tumbo quejándose de sus modales. "¡Oh, vamos!", parándose sin borrar la sonrisa. "Sé que te gustan mis apodos", quitándose el polvo.
"Ni en tus sueños chico", sonriéndole.
"Bueno, este…", empezó a decir Norte. Era bastante obvio su nerviosismo, en parte lo entendían, pero para el joven seguía sin comprender el miedo hacia la chica. ¿O tal vez estaba enamorado de ella? ¡Ni hablar! Él no podía enamorarse, ¿cierto? ¡Claro que no! Si él es un hueso duro de roer. Al menos eso pensaba.
"¿Para qué nos llamaron?"; pregunto con rudeza el corcel. Lo cual desconcertó a todos menos a los peliblancos. El corcel se acercó al barrigón con desprecio, sin duda sus ojos reflejaban un odio.
"Pues…necesitamos ayuda para vencer a Pitch"; rascándose el cuello nervioso.
El corcel solo bufo molesto. Nunca le gusto convivir con otros seres que no fueran su señora. La vio de reojo, inmóvil, cabizbaja. Se acercó a su lado y la acaricio con su hocico, era su madre y su amiga. Ella le dio la vida, lo cual le agradecía infinitamente, por ello la protegía contra todo. Sin importar si salía herido en el proceso, con tal de que ella estuviera bien.
"Gracias Grini", le susurro abrazándole. Acción que dejo desconcertado a los guardianes, bueno, con excepción del joven.
"¿Entonces, nos ayudaras?", insistió Norte.
"No estoy segura…¿Quién es Pitch?"; estaba segura de haberlo escuchado antes. Al menos eso creía, más no estaba completamente segura.
"Es un ser maligno, creímos haberlo vencido hace un tiempo, pero nos equivocamos."; comento el hada, quien estaba recargada en su…en su viejo amigo.
"Si, nos costó mucho"; continuo Conejo, sin dejar de abrazar a su…su querida amiga. "Si no hubiera sido por el mocoso…"
"¡Que no soy un mocoso!", le interrumpió el ofendido.
"¡Oh, no interrumpas niño!"; mirándolo con burla. "Bueno, como decía, sino hubiera sido por el mocoso que tienes a un lado"; si, el chico se puso cerca pero no tanto. Sin duda le temía al mordisco del corcel. "Tal vez la situación estaría mil veces peor que ahora"
"¿Tan poderoso es este sujeto?", sin poder creer lo que le decían.
"En parte sí", añadió Norte. "Se alimenta del miedo, de la desesperanza, de la tristeza, de todo lo negativo en el mundo"
"¿No que lo habían detenido antes?". Sin duda el corcel se las estaba poniendo difíciles. "¿O es que hicieron un pésimo trabajo?"; siendo regañado por su señora, a lo cual murmuro una disculpa, muy corta.
"En efecto, hubo algo que nos faltó", mirando directamente a la chica.
"¿Qué tengo que ver en esto?". Elsa se estaba sintiendo incomoda, no quería seguir allí. "No me conocen, no saben lo que me ha pasado y ni yo recuerdo mucho de mi vida anterior"; bajando la mirada con lo último. Tal vez sea algo que nuca superará.
"Cierto, no te conocemos"; empezó a decir Jack. "Sé que estas asustada, que no confiase en nosotros." Arriesgándose a estar cerca del corcel, quien bufaba claramente molesto con su cercanía. "Sé que no entiendes porque estás aquí, ni yo lo hice en un principio", deteniéndose a escasos centímetros del animal. "Pero cuando lo comprendí me sentí menos solo"
"Es cierto, el chico fue una molestia"; siendo regañado por el hada. "Pero se ganó nuestro cariño y nosotros el de él".
"Solo es cuestión de abrirse, poco a poco"; comento Norte con una sonrisa, una sincera.
El silencio reino por un buen rato, hasta que los ronquidos de cierto guardián, cuyo nombre no diré, se hicieron sonar. Nadie movía un músculo, se podía escuchar los desastres de los duendes y los reclamos de los que realmente trabajaban.
"Entonces, ¿Qué dices?"; le pregunto Jack. Sin duda la mirada que le dedico la puso colorada, si es que eso era posible. No sabía que responder. "Yo quiero conocerte mejor, sé que mis amigos también, ¿tú quieres conocernos mejor?"
"Yo…yo no sé…."; perdiéndose en su mirada, sus ojos la atraían. Había algo en él que quería hacerle aceptar. "Tal vez", bajando la guardia.
"¿Amigos?", ofreciéndole la mano. Milagro que el corcel no le mordió, solo lo fulminaba con la mirada.
"Amigos", lo dijo en un susurro mientras le daba la mano.
Y hasta aquí lo dejo, la segunda parte vendrá después. Disfruten los días, comenten y nos vemos pronto.
