Hola chicas! Que gusto volver a saludarlas! Creo que debo una disculpa por ausentarme tanto tiempo con el cap. 10 jeje he tenido problemas que no me permitieron escribir, y este capitulo es un poco pequeño mmmm bueno muy pequeño, pero les aseguro que el próximo será mejor y claro estará muy pronto, asi que espero que les guste es de los últimos capítulos ya casi llegamos al final así que discúlpenme saludos a todas.
-Espera! Le dijo al joven que conducía el carruaje.
-Que pasa señorita?
Tan luego se detuvo el carro, Emily bajo aprisa, el chico que la acompañaba no sabia que pasaba. La joven se dirigió corriendo hacia donde la carreta iba, y aunque no era de damas, gritaba y saltaba intentando atraer la atención del conductor del otro carruaje.
-Sr. William, la señorita Emily!
-QUE? DONDEE!
-Donde esta mi hija?
-Ahí, atrás. – les señalo hacia la ventanilla de la parte trasera del carruaje
-Ahh! Es cierto! Mi hija!
George abrió rápidamente la puerta y de un salto bajo corriendo en dirección donde estaba Emily, cuando llego donde ella, la abrazo fuertemente, y besó su frente, su dicha era inmensa, había pensado lo peor cuando Archie les dio la desagradable noticia.
Albert por su parte, esperó a que ellos celebraran, y después se acerco.
-Pequeña Emily me da mucho gusto que estés bien. –Sonrió-
- Gracias, no se cómo fue que paso todo esto…. –dijo un poco triste.
-No te preocupes mas hija, ya todo ha pasado, y lo único importante aquí es que estas bien.
-Y Archie? –preguntó preocupada.
-El llegó esta mañana a casa, estábamos muy preocupados por ustedes, estaba desesperado por qué no te había encontrado. Pensó lo peor…. Pero, afortunadamente estas bien, y no paso lo que creíamos. –dijo pensativo Albert.
-Me asuste mucho…. Pensé que no volvería a verlos.
-Ya todo pasó Emily - Albert le acaricio el cabello tiernamente- Sera mejor que regresemos, Archie y Stear deben estar preocupados por ti.
-Si tienes razón William. –dijo George.
George tomo del brazo a Emily y la ayudo a subir al carruaje, ya que las heridas le impedían moverse con libertad .
En el camino hacia la mansión Andley, Emily no dejaba de pensar en aquel chico que la había ayudado pero que también le había hecho mal.
Pero después de todo le debía su vida, si no fuera por el ella no estaría todavía viva para poder estar con su padre y con Archie ahora su prometido, ella sabía perfectamente que ese joven no pensaba en ella como otra amistad mas, no, él la quería como pareja tal vez como esposa.
Esos pensamientos se esfumaron y ahora a la cabeza de Emily vino el rostro de Archie, se imaginaba como estaría después de no saber nada de ella toda una noche y mas sabiendo que había sido culpa de él que ella hubiera sufrido ese accidente.
Archie apenas había salido del baño, estaba terminando de vestirse cuando tocaron a la puerta de la enorme habitación.
-¡ Archie! Abre la puerta Emily llegó.
Fue todo lo que Stear necesito decir para ser atropellado por su hermano menor, Archie salió disparado hacia la planta baja de la mansión para salir al encuentro de su amada.
Emily apenas entraba en la lujosa mansión ayudada por su padre cuando Archie llegó. En su rostro se veía claramente lo feliz que lo hacía verla bien, verla sana y salva, después de lo que había pasado, de lo que había leído, de lo que había pensado, era un alivio verla caminar y sonreír de aquella forma. No esperó más, se acerco a ella y la abrazo fuertemente, las lagrimas no tardaron en brotar de los ojos de ambos, y era de esperarse.
William los veía con una sonrisa de satisfacción en su rostro, disfrutaba ver lo feliz que era su sobrino a lado de esa chica. Archie tomó cuidadosamente a Emily en sus brazos y la llevó a su habitación, mientras su padre y William los miraban mientras se alejaban.
Cuando Archie y Emily llegaron a la habitación de ella, el la puso en pie, y la ayudo para poder acostarse en la extensa cama que estaba en el centro de la habitación, había tantas preguntas esperando ser respondidas, tantas cosas que aclarar, pero no. Ambos se quedaron mirándose el uno al otro como últimamente acostumbraban hacer.
Archie fue el primero en romper esa conexión y habló.
-Creo que es hora de que hablemos sobre lo que paso, estaba tan preocupado, pensé lo peor. –dijo con melancolía.
-No sigas torturándote con eso, ya paso y no fue culpa tuya, por suerte ya todo se arreglo así que olvidémoslo y sigamos adelante. –sonrió y acarició el rostro de su amado.
Archie aun sentía preocupación, tenía el presentimiento de que algo sucedería, tal vez era por lo que había pasado, y tenía curiosidad por saber quien había ayudado a su novia, pero por el momento lo mas conveniente sería dejar así las cosas, mas adelante habría tiempo para explicaciones, por ahora quería disfrutar de la agradable compañía de Emi.
Después de un rato de estar abrazados se habían quedado dormidos, el primero en despertar fue Archie, que observaba dormir a Emi, sentía una paz inmensa en su corazón por tenerla de nuevo con él, tenerla entre sus brazos era la gloria, mientras la miraba, no dejaba de pensar en lo peligroso que seria para Emi estar con el, después de todo, el tenia enemigos y mientras ella fuera una mortal peligraba mucho su vida, en ese momento fue cuando decidió que debía hacerla uno de ellos, lamentablemente aun no podía hacer tal cosa, tendría que esperar hasta que estuvieran casados.
Poco a Poco Emi fue abriendo sus ojos y su primera reacción fue una sonrisa, era más que obvio que ella sentía lo mismo que el al estar en sus brazos.
-Te amo Archibald Cornwell Andley.
-Y yo a ti mi Hermosa Emi.
La conversación se cerró con un apasionado beso, mientras Emi acariciaba el rostro de su prometido.
TOC TOC
Casi saltaron de la cama al escuchar la puerta, estaban tan adentrados en sus pensamientos que se les había olvidado por completo que había mas personas en la casa.
-ADELANTE! –gritó Archie sin soltar de su abrazo a Emi.
Al instante entró Stear con una sonrisa de oreja a oreja.
-Stear que haces aquí? –pregunto el menor de los Cornwell un poco molesto por la interrupción de su hermano.
-Stear que gusto verte! –dijo Emily con entusiasmo.
-Archie deberías aprender de Emily, ella si sabe de modales, por que tú tienes una forma muy amable de recibirme querido hermano. –dijo con sarcasmo- Y dime Emily como te sientes?
-Muy bien, ya me siento mejor. –sonrió.
-Ya la escuchaste querido hermano, ella se siente mejor, ya te puedes ir.
-Pero Archie! No seas tan malo con tu hermano.
-JA JA JA pobre de mi hermanito mira nadamas como se puso. –Stear hacia muecas y hablaba con una voz graciosa para molestar a su hermano menor- creo que los celos no son buenos hermano.
-Ya basta Stear! Veté veté!
Archie salto de la cama persiguiendo a su hermano con uno de los almohadones de la cama mientras Stear corría divertido hacia la salida de la habitación de Emily.
La puerta se cerro tras de Stear y Archie aun con la almohada en las manos listo para atacar suspiro.
Emily quien observaba todo desde la cama reia al ver a los varoniles y fuertes hermanos Cornwell que actuaban como un par de chiquillos de 8 años.
Stear, que conocía perfectamente a su hermano, sabia en lo que estaba pensando, sabia que estaría preocupado de ahora en adelante por la seguridad de su prometida, y era por eso que había intentado distraerlo un poco de sus preocupaciones, recordaba que cuando eran mas pequeños Archie lo perseguía con su almohada cuando lo hacía enfadar, ese recuerdo hizo que Stear soltara una carcajada, pues parecía ayer cuando Archie corría en pañales por los extensos pasillos de la mansión Andley.
-jajaja era un niño encantador, desde que era un bebe era encantador, valla suerte que tiene ese muchachito malcriado jajaja.
…
Andrew había regresado a su casa, aun pensativo, y hasta un poco molesto, hubiera preferido que Emily tuviera una mejor impresión de el, y que había hecho el? Claro lo había arruinado todo.
que idiota eres Andrew se dijo asi mismo.
Entró en su habitación, y se tiro en la cama, ya era de noche y no podía ni siquiera dormir un poco, solo pensaba en una chica hermosa, de cabello castaño que le había robado el corazón muerto que habitaba su pecho.
y como no amarla? Ella es todo lo que un hombre podría desear, es amable, graciosa, hermosa tiene unos increíbles ojos cafés que hacen que me derrita cuando me miran, no puedo creer que yo esté pensando esto, nunca me había pasado algo parecido creo que me ha lanzado algún tipo de maldición, y estoy condenado a quererla por la eternidad.
La sola idea de amarla para siempre, le gustaba, no sabía cómo explicar lo que sentía por ella, era algo demasiado extraño después de todo. Solo la conocía hacia un tiempo y ya la amaba.
Se puso de pie y camino de regreso a la salida, cerro la puerta y se topo con Annie, su prima.
-Hola Andrew….
-Que tal Annie, por que no estás durmiendo?
-hummm no lo se, no puedo dormir.
- jajaja seguramente estas pensando en tu amor imposible. –dijo burlón.
-Claro estoy pensando en él, y tú qué dices? Ya superaste el amor no correspondido de Emily Johnson? O es que planeas rebajarte tanto al nivel de suplicar.
-te aseguro que pronto olvidara a ese idiota de Cornwell.
-no asegures nada, hazlo! O es que ya te rechazo?
-No, claro que no, yo no le ruego a nadie a diferencia de ti.
-pues aprovecha el tiempo que le queda a esa bruja….. Pronto no podrá ni siquiera darte un "si".
Annie se dio media vuelta enojada y se alejó dejando pensativo a Andrew.
¿ es que acaso planea hacerle algo?
Annie no era una persona que disfrutara de hacer sufrir a alguien, ella solo deseaba tener el amor de Archie, y había un obstáculo de cabello castaño que la alejaba de el.
