Nuevos Desafíos

Capítulo 10

"Rumores"

"¿Entonces eso fue lo que averiguaron? Suena muy interesante."

"Sí, al menos eso es, según Hikaru, todo lo que esa niña Steel quiso contarle. La verdad no le veo ninguna relación con lo que oí".

"¿Tú crees que deberíamos de contárselo todo al señor Dumbledore?"

"No lo sé, no me creería, además de que me metería en problemas si llego a confesar que estuve fuera del dormitorio durante toda una noche."

"¿Y qué crees que debamos hacer?"

"¿Sucede algo, Umi-san?"

"No es nada. Sólo me preguntaba por qué tenemos que involucrarnos en todo este asunto. Digo, después de todo ¿A nosotras qué nos importa?"

"Supongo que a ustedes tampoco les importa que les agregue un día más de castigo. ¿Verdad señoritas?" Dijo una fría voz por encima de sus cabezas.

Las chicas dieron un respingo y voltearon para encontrarse frente a frente con Snape. Umi y Fuu sabían que no había sido buena idea ponerse a platicar durante su hora de castigo.

"Lo sentimos profesor, ya no volverá a pasar." Se disculpó Fuu, y siguió con su trabajo.

"¿Sabes?" susurró Umi en un momento de distracción del maestro. "Lo mejor será olvidarnos de todo esto, sólo hay que olvidarlo..."

La joven asintió muy poco convencida, sabía que no era lo mejor olvidarse de ese asunto, pero al final de cuentas ¿Qué era lo que podían hacer al respecto? Muy poco o nada, además ese problema sólo sería una carga y había tantas cosas de qué preocuparse...

OOO

Fuu llegó corriendo hasta una gran puerta situada en el corredor del cuarto piso. La chica aspiró hondo y susurró; "Fangorn", la puerta se abrió inmediatamente ante ella. La muchacha ahogó una exclamación, el salón de los prefectos estaba frente a ella y era algo muy diferente a lo que se había imaginado.
El cuarto parecía la mezcla de un pub con un lujoso departamento. En un lado había una barra de cantina con unos grandes barriles de cerveza de mantequilla y muchos bancos. En el centro había una cómoda sala con un pizarron donde estaban anotadas las cosas pendientes. El ala izquierda de la sala estaba abarrotada de juegos de todo tipo y también había una radio mágica; en la pared de ese mismo lado se encontraban colgados los estandartes de las cuatro casas bajo los cuales se encontraban enmarcadas las fotos de los actuales prefectos. (Fuu se llevó un gran disgusto al ver que la foto de Draco le sacó la lengua). También había una vitrina con trofeos y premios y unos casilleros de cristal para guardar las cosas. Para rematar el cuadro, un gran ventanal que iba de un lado al otro de la pared que daba al exterior dejaba al descubierto el magnífico paisaje de los terrenos de Hogwartz.

"Impresionante ¿Verdad? Este lugar ha mejorado mucho a comparación de cómo estaba antes." comentó una voz detrás de ella.

La chica dio un salto sorprendida y al voltear se encontró con un joven muy guapo de cabellos castaños y ojos color miel.

"Disculpa, tengo la mala costumbre de hablar de imprevisto, no quise asustarte."Se disculpó el joven sonriendo.

"No hay problema. ¿Quién es usted?"

"Mi nombre es Caleb Ryddle y soy el jefe de los prefectos de Slytherin, tal vez tú no me conozcas pero yo te veo muy a menudo en la Sala Común y quisiera decirte que estoy muy apenado por haber permitido que te hayan molestado nuestros compañeros. Ya verás que de ahora en adelante no dejaré que eso vuelva a suceder; sólo te pido que me des la oportunidad de que seamos buenos amigos."

Fuu enrojeció al sentir que él había tomado sus manos (de ella) y la miraba de una manera bastante seria e intensa. Ella se quedó sin palabras ruborizándose cada vez más y deseando salir de aquella situación tan incómoda; afortunadamente llegaron los demás prefectos y Caleb no pudo dirigirle la palabra por el resto de la junta. Esto fue un gran alivio para Fuu, ya que sospechaba que su compañero deseaba algo más que una simple amistad.

OOO

Las cosas siguieron un curso más o menos tranquilo en Hogwartz hasta que a mediados de Octubre, se comenzaron a desatar curiosos rumores sobre la supuesta amistad que llevaban dos alumnos de la casa de Gryffindor; estos pudieron haber sido puros chismes que no afectaban a nadie, de no ser que uno de los alumnos más famosos estaba implicado, además de que alguien que no tenía nada que ver con el colegio decidió meter su cuchara complicando más las cosas de lo que deberían.

"¡Muy buenas tardes, amigos radioescuchas! Hoy en el programa de Rita Skeeter les tendremos la exclusiva sobre la nueva novia del famoso Harry Potter."

La radio mágica sonaba en la tumultuosa Sala Común de Slytherin, Fuu no ponía mucha atención al programa ya que estaba muy ocupada estudiando, pero al escuchar lo que dijo Rita a continuación su indiferencia desapareció por completo.

"Escuchó usted bien, el famoso -aunque un tanto perturbado- Harry Potter ya tienen novia, y es que últimamente se le ha visto muy seguido al lado de una chica japonesa llama Hikaru Shidou, quien al parecer..."

"¿Qué¿Qué¿Qué!" exclamó Fuu sorprendida haciendo sus libros a un lado mientras se precipitaba fuera de la Sala Común de Slytherin.

Sus pasos la llevaron hasta la biblioteca donde se encontró a Ron, Hermione, Ginny y Umi escuchando atentamente la radio de ésta última. Hermione estaba tan enojada que apenas y pudo hablar cuando dijo:

"Apaga esa radio"

Ron obedeció al instante mientras que Fuu se sentaba cerca de ellos.

"Ahora sí que Harry y tu amiga se metieron en problemas" le comentó Ginny.

"¿Pero porqué esa señora periodista se anda metiendo en los asuntos más triviales del colegio?" inquirió la rubia extrañada de que a alguien le fueran a interesar ese tipo de cosas tan estúpidas.

"¡Maldita Rita Skeeter!" gritó Hermione en el colmo de la irritabilidad. "¿Cómo pudo volver a las andadas después de lo que le advertí en el verano?"

"Bueno, tú la hiciste prometer que no escribiera cosas malas sobre la gente, nunca le dijiste que no podía decir cosas malas." Razonó Ron "Aunque tal vez Rita no está mintiendo, porque esos dos han estado muy juntitos últimamente, y Harry no nos ha querido hablar sobre el asunto. Por mí, que se traen algo entre manos."

"¡Ron¿Cómo puedes decir eso¡No hay manera de que Harry y esa niña...

Hermione interrumpió su perorata al divisar a Harry y a Hikaru caminando por el pasillo, los dos estaban muy agitados, algo sucios, y más despeinados que de costumbre, pero eso sí muy abrazaditos.

"¡Por todos los cielos¿Qué demonios hacen así!" estallaron Umi y Hermione.

Al oír al par de gritonas, el parecito de supuestos enamorados entró a la biblioteca a ver qué pasaba, aunque ninguno de los dos mostraba indicios de querer soltarse.

"¿Qué pasa aquí'?" Preguntó Hikaru cándidamente.

"¡Harry eres un tonto¡Todo el mundo está diciendo rumores sobre ti y tú no haces más que alentarlos!" le reclamó Hermy a un tanto ido Harry. "¡Y tú no deberías de tocarlo de esa manera!"

"¿De qué hablan¿Qué les pasa?" la pelirroja no comprendía nada de nada.

"¡Hikaru, suéltalo AHORA!" le ordenó Umi amenazándola con el puño.

La confundida jovencita dejó de abrazar a Harry haciendo que el chico cayera pesadamente al suelo al no tener a alguien que lo sostuviera.

"¡Ay!" gimió Potter desfallecido.

El grupo se acercó al muchacho y notaron que lucía bastante magullado y cansado.

"Entonces¿Tú en realidad lo estabas sosteniendo?" interrogó Umi.

"¡Ay madre!" exclamó Hermione apenada "¿Qué te pasó, Harry?"

"Es que tuvimos problemas con una bludger y Harry-chan fue golpeado varias veces y se cayó de la escoba al tratar de detenerla." Explicó Hikaru.

"¡Una bludger!" soltó Ron sorprendido " Eso quiere decir que...

"Hemos estado practicando Quidditch" concluyó la pelirroja "Harry-chan me enseñó a volar en la escoba y luego pensó que sería bueno que aprendiera a jugar Quidditch"

"¿Entonces han estado practicando todos estos días?" inquirió Umi "¿Pero por qué lo tenían tan en secreto?"

"Es que a Harry-chan le daba mucha pena ser mi maestro" contestó cerrando los ojos y con una sonrisita nerviosa.

"Pues ahora al menso le va a dar mas pena porque por sus secretitos todos piensan que ustedes son novios. Incluso nosotros creímos eso cuando los vimos abrazados en el pasillo."

"¿Qué!" exclamó Harry levantándose de un golpe.

"¿Y eso qué?" replicó Hikaru con indiferencia "Esas son puras mentiras, además Harry-chan me dijo que le gustaba..."

En ese momento Harry le tapó intempestivamente la boca, pero el chico seguía muy débil y al hacer ese movimiento tan brusco se le doblaron las piernas y perdió el equilibrio por completo. Trató de sostenerse de Hikaru pero la chica no se esperaba tal cosa y también perdió el equilibrio por el peso de Harry haciendo que los dos cayeran al suelo. El problema fue la posición en que cayeron; Hikaru se fue de espaldas y se golpeó la cabeza, mientras que Harry trató de agarrárse de lo primero que tuvo a su alcance que resultó ser... em... coff coff... este... o/o... un pecho de la chica. Y para acabarla de amolar, en ese momento pasaron Fred y George frente a ellos.

"¡Hey Harry, no te avoraces, estamos en un lugar público!" se burlaron los gemelos a coro.

"¡No es lo que piensan!" exclamó Harry rojo como un tomate y levantándose de un solo salto.

"Uy, menos mal que ustedes dos no son novios, porque si lo fueran..." comentó Ginny en tono sarcástico.

"Qué bueno que todos entendieron que entre Harry-chan y yo no hay nada." Dijo Hikaru felizmente, ella se había levantado y estaba tan aturdida por el golpe que se dio en la cabeza que ni siquiera se había dado cuenta de lo que había pasado, ni mucho menos había captado el sarcasmo de Ginny. "¿Ven? Hablando se entiende a la gente."

"¿ENTONCES, CÓMO DEMONIOS LES HAGO ENTEDER QUE YA DEJEN DE HACER RELAJO, MOCOSOS MALEDUCADOS!" Estalló la señora Pince.

Acto seguido la bibliotecaria hizo un hechizo tan fuerte que literalmente sacó volando a todo el grupo fuera de la biblioteca.

"Creo que no debí de haber salido de la Sala Común" Pensó Fuu después de darse de bruces contra el suelo y de ser aplastada por el resto de sus compañeros.

OOO

Una gran expectación se extendía entre los estudiantes de Gryffindor. Esto se debía a que los juegos de Quidditch empezarían pronto y el equipo de su casa seguía incompleto. Aparte de que el puesto de guardian seguía vacante, Katie Bell había anunciado de último minuto que dejaría el equipo porque necesitaba prepararse para los EXTASIS, dejando vacío el puesto de cazador. Ante Esta situación, Angelina Johnson, había decidido hacer audiciones para ver quien entraba al equipo.

El día de las audiciones llegó al fin y numerosos estudiantes acudieron excitados al campo de Quidditch, entre los aspirantes se encontraban Ron Weasley y ¿Adivinen quien¡Así es; Hikaru-chan! O qué¿Creyeron que después de que Harry le enseñara a usar la escoba ella se iba a poner a barrer la oficina de Snape?

Umi entró corriendo a las canchas cargando una pila de viejas escobas del colegio que repartió a las personas que no poseían una escoba propia. Cuando le entregó una a Hika la pelirroja aprovechó para preguntarle algo.

"¿Estás segura de que no quieres participar, Umi-chan¡Vamos, será divertido!"

"Francamente no le veo nada de divertido a eso de volar 100 metros por encima del suelo e ir tras una pelotita mientras evito que me golpeen. Lo siento, pero eso no está en mis planes."

Desafortunadamente sus planes no coincidían con los del destino, (ni mucho menos con los de la molesta y decidiosa autora) ya que en ese momento apareció Angelina Johnson.

"¡Ustedes dos, dejen de estar platicando y fórmense con los demás para empezar con la prueba!" ordenó la capitana.

"Di...disculpa, creo que estás cometiendo un error," titubeó Umi "Yo no voy a hacer las pruebas, yo sólo estoy en la cancha porque la Señora Hooch me pidió que repartiera las escobas."

"¡A otra con ese cuento, fórmate de una vez!"

Y así, la resignada chica tuvo que hacer las pruebas como todos los demás.

Mientras tanto Hermione, Ginny, Fuu y Caleb (quien según esto venía a revisar que los de Slytherin no causaran ningún destrozo pero que en realidad andaba de colado porque quería estar con Fuu), estaban muy atentos a lo que sucedía en el aire. La guerrera del viento no sabía muy bien de que se trataba todo eso, pero juzgando la expresión de sus compañeros, no parecía que las cosas fueran precisamente de perlas para los aspirantes.

Y es que los jugadores no parecían tener coordinación alguna con el resto del equipo; si no hacían un mal pase, entonces no atrapaban la pelota o hacían alguna tontería, la patética situación de los aspirantes ponía algo histérica a Angelina.

"¡No, así no es la jugada, tienes que pasar la bola¡Creevey, deberías de evadir la bludger, no ir hacia ella!" exclamaba la líder enardecida "¡Ryuzaki concéntrate, deja de comportarte como si fuera la primera vez que montas en una escoba!"

"¡Pero si es la primera vez que me subo sobre esta cosa!" refunfuñó Umi.

La chica estaba más que aterrada tratando de controlar el artefacto, no le gustaba para nada estar tan alto y comenzaba a marearse, lo que no sabía era que lo peor estaba por llegar. Cuando trataba de descender, una bludger la golpeó fuertemente en el estómago y la chica cayó de la escoba. Afortunadamente ya estaba a pocos metros del suelo y no se hizo mayor daño, aun así ella permaneció tirada sobre el césped respirando con dificultad, lo cual preocupó a sus compañeros que bajaron inmediatamente y se pusieron alrededor de ella.

"¡Umi-chan!"

"Lo siento Umi, yo quería golpear a Creevey." Se disculpó George.

"¡Pero yo la evadí¡Harry, Harry¿Qué tal lo hice¿Eh, Harry¿Verdad que soy bueno, Harry¿Verdad?" parloteaba Colin.

"Cállate, Creevey." Respondieron Ron y Harry fastidiadamente.

"Ach. ¿Por qué siempre me toca jugar con idiotas?" gruñó Angelina.

"Hey amiga¿Estas bien?" preguntó Fred hincándose cerca de Umi.

La muchacha entreabrió sus ojos llenos de lágrimas, se sentó con dificultad respirando agitadamente, entonces tomó mucho aire y...

"¡WEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEYYYYYYYYYYYYYYY¿¿QUÉ FREGADOS LES PASA, BOLA DE SALVAJES¡ESTOY EN MIS DÍIIIIIAAAAAAS!"

Todos se sorprendieron y se mantuvieron a una distancia considerablemente lejos de la chica (o sea como unos 50 metros). Umi se levantó, les mandó una mirada asesina a todos y se fue murmurando por lo bajo dejando a los jugadores masculinos en estado de shock.

"Oye Harry" susurró Ron "Si las chicas se ponen como energúmenas cuando les están en "esos días"¿Entonces a Angelina y a Hermione siempre les "está bajando"?"

"¡Escuché eso Weasley, puedes darte por muerto!" amenazó la capitana.
OOO

Harry, Ginny y Hermione se encontraban en la Sala Común de Gryffindor esperando a sus amigos. Después de unas cuantas pruebas más, Angelina le había pedido al equipo que se retirara mientras ella se quedaba con los aspirantes. Ya era de noche y éstos aún no volvían, hasta que por fin Ron y Hikaru entraron fatigados a la sala.

"¿Cómo les fue?" inquirió Harry con curiosidad.

" "Maso", al menos Angelina dijo que Hika y yo éramos los menos vomitivos" declaró Ron desfallecido.

"Bueno, eso para ella es un cumplido"

Hikaru no respondió, sino que le dirigió una gran sonrisa a Harry antes de subir al dormitorio dejando al chico sumamente confundido y se le quedó viendo anonadado.

"¿Qué tanto le miras a Shidou, Harry¿No será que sí te gusta?" dijo Ginny.

"¡N...no¿De donde sacas esas cosas?" respondió el chico rojo como un tomate y agitando los brazos estúpidamente "Es que... ¡Me sorprende que pueda sonreír de esa manera después de pasar una tarde con Johnson, eso no es normal!"

"Sí, claro" murmuraron Ginny y Hermione en un tono de incredulidad.

OOO

Fuu caminaba sigilosamente por los pasillos del colegio, se había alejado sin decir nada en cuanto terminaron las pruebas, ya que sabía que Caleb insistiría en acompañarla a la menor provocación. No tenía ganas de estar a solas con él, y en las últimas semanas el andar huyendo del chico se le había hecho un hábito. Ni siquiera se había dado la oportunidad de conocerlo mejor, pero estaba segura de que él era igual que el resto de sus compañeros de Slytherin y no quería que él la lastimara como los otros. Andaba sumida en esos pensamientos cuando chocó con una Ravenclaw de primer año. Los libros de la niña quedaron desparramados en el suelo y Fuu inmediatamente se arrodilló para recogerlos.

"Discúlpame, andaba distraída y..."

La disculpa de la muchacha fue interrumpida porque la niña le arrebató los libros bruscamente, y le dirigió una mirada fría como el hielo antes de alejarse de ahí. La rubia se quedó en la posición en la que estaba mientras veía a la niña alejarse.

"¿Por qué me habrá tratado de esa manera?" se preguntó tristemente, aunque esa pregunta estaba de más porque ella ya conocía la respuesta de antemano. Eso ya le había pasado anteriormente en múltiples ocasiones porque todos los de la escuela, sin importar qué les tenían recelo a los de Slytherin. "Me juzgan sin siquiera conocerme, eso no es justo."

"¿Te encuentras bien?" preguntó una voz.

Ella volteó y vio que Caleb se encontraba agachado a su lado, mirándola preocupadamente.

"¿Estás bien?" insistió.

Y entonces la chica pudo comprender todo; ella también había sido injusta con Caleb por las mismas razones por las que los demás habían sido injustos con ella. En ese momento no sólo se dio cuenta del error que había cometido, sino que supo que si quería que los demás confiaran en ella, ella tenía que confiar en los otros.

"Me encuentro bien, no te preocupes. ¿Quieres acompañarme a la Sala Común?"

Él sonrió.

"¡Claro!"

Y los dos caminaron y se perdieron de vista al bajar por las escaleras que llevaban a la casa de Slytherin.

CONTINUARÁ...

Insufribles e innecesarias notas de la autora:

Hola otra vez, les vuelvo a pedir disculpas por el largo retraso, de verdad que actualizaré más seguido porque sino no voy a terminar nunca. Por desgracia, perdí los reviews que tenía antes de que me borraran la historia,(¡Qué triste! ;; ¡Sniff!) así que contestaré el único review que me ha llegado desde que la volví a subir:

Luna: Gomen nasai, sé que es muy molesto eso de que las actualizaciones tarden como mil años, disculpa. Y bueno, quiero que el romance y la acción sea el elemento principal en esta historia, ya estoy tratando de desarrollar el romance y trataré de que la acción no falte porque si no todo sería muy aburrido. Gracias por escribir.

Me gustaría saber cómo les está pareciendo la historia y que cosas podría mejorar. Sé que este capítulo resultó ser un poco aburrido, porque la verdad no había mucho que contar, los únicos dos puntos importantes de este episodio fue lo de las audiciones de Quidditch, y también quería ir definiendo las relaciones que se van a dar entre los personajes a partir de aquí, espero que haya quedado lo suficientemente claro. Gracias por su atención y su paciencia, y nos vemos en el próximo capítulo.

Cosas que verán en el próximo capítulo

¡Quidditch!

Umi descubrirá un talento que ni siquiera sabía que tenía.

Caleb descubrirá lo peligroso que puede ser subir por las escaleras.

Harry tendrá que decidir qué le gusta más; si el Quidditch o las chicas.

Todo esto y más en el próximo capítulo de Nuevos Desafiíos titulado: "La cazadora cazada"

¡No se lo pierdan¡Mata ne!