Holiiii! :D volvio patatapandicornio con el... SHAN SHAN SHAAAN -Sonido de redobles- el final! D: hu3hu3hu3hu3hu3

Bueno nada muy especial que agregar, simplemente que tardare en actualizar el fic "Cosas del destino" :c y ah! bueno, también tardare en terminar el nuevo fic... que no tiene nombre... xD conste que hice 3 párrafos, aplausos por eso.

Bueno, les dejare leer xD como siempre los reviews estarán abajo~


Estaba siendo perseguido por un titán de quince metros anormal… mierda… mierda… mierda…

Estos hijos de puta dan miedo. MUCHO miedo. Vienen corriendo como frenéticos con una sonrisa estúpidamente macabra en sus rostros, y para peor sabes que te quiere comer. Quién sabe porque me sigue persiguiendo, debe ser algo parecido a lo de la titán hembra. Una esencia o algo así.

Estaba solo, en el bosque, yendo hacia quién sabe dónde, simplemente procurando no ser atrapado por la abominación que corría atrás mío, hasta que vi a alguien… una persona delante de mí. Reconocí la cabellera blanca desde lejos. Por dios, alguien conocido, era Lyssandre.

Hablar con él sería incomodo, pero es mejor que nada. Debo acercarme rápido así podremos cuidarnos la retaguardia, y llegar a salvo hasta el centro de la formación… espero que él sepa hacia dónde es…

-¡Lyssandre!-. Al escuchar su voz dio vuelta su cabeza, con la mirada sorprendida. Cómo cuándo uno descubre a un niño haciendo una travesura.

-Tu…-. Frunció el ceño y opto por una mirada seria y con desprecio.- ¿Qué quieres?

-¡Me separe de mi escuadrón, y por lo que veo tú también, debemos ir hacia el centro!

-Jajá… ¿crees que me separé?...

-¿Eh?… ¿A que te refieres?

-Já…jajá…AJajAJajaJaJAjAJajAJaJa… Ah… Eren, no entiendes nada…

-¿L-Lyssandre?

-Sigues tan ingenuo… obviamente que yo los maté.

No podía creer lo que escuchaba. ¿Mis oídos estaban bien? ¿Estaba escuchando mal por la velocidad y los pasos del titán? No lo creo…

-¿E-Eh?

-Eran tan estúpidos… confiando en mí. Me dieron el mando de un escuadrón de 7 personas incluido yo, y mis subordinados me confiaron sus equipos y tanques de gas.

-¿Acaso…?

-No podía permitirme el lujo de que idiotas intervinieran conmigo… Já… que idiotas fueron al no revisar sus tanques de gas, los cuales deje por la mitad cuándo me los confiaron. Uno de esos imbéciles se dio cuenta pensando que era un error, y lo llenó de nuevo. Tuve suerte de que lo devoraran por charlatán. Además, ese no era mi escuadrón original, el escuadrón en el que estaba lo asesine antes, cortando sus cables y dejando que los devoraran… ¿Sabes, Eren? Que ellos murieran… es tu culpa…

-¿Eh? ¿¡Que estás diciendo!?-. Me estaba asustando más de lo normal, decidí adelantarme y acercarme a él, pero era muy rápido. Aunque enganchara mis cables a su lado y los contrajera, no lo alcanzaba.

-Siempre fue tu culpa… todo es tu culpa… todo… Por tu culpa Mikasa no me presta atención, por tu existencia ella no ama a nadie más que a ti. Tuve que actuar como tu pareja todo el puto tiempo, aguantándome todas las conchudas miradas de los reclutas, pero sirvió… sirvió para cumplir con mi cometido.

-¡Lyssandre! ¿¡Que mierdas dices, Lyssandre!?

Todo pasó en un segundo. El titán anormal de atrás, pego un salto dispuesto a alcanzarme. Lyssandre se dio vuelta, por lo cual perdió velocidad y quedo en frente mío. Mis ojos se abrieron totalmente cuándo saco una de sus espadas, acercando a estas a los cables que me sostenían en el aire. Puso uno de sus pies en mi pecho, y cortó los cables de mi equipo.

-…Te lo mereces…

-Mire hacia atrás mientras dejaba de estar en el aire, la boca de un titán acercándose abruptamente, saltando. A esa velocidad, nos alcanzaría a los dos de una sola mordida. Se oscureció alrededor. Se sentía húmedo, y pude ver las mandíbulas del titán adelantándose a dónde estaba. Ese es el final, no podría salir de allí; sería devorado por ese titán… al menos que me convirtiera en uno… pero… en ese segundo, aunque lo intenté, no lo logré. No tenía un objetivo clave. Estaba nervioso, espantado por la muerte inminente que me esperaba. Estaba siendo no solo por ser devorado por un titán…

Estaba siendo devorado al mismo tiempo por la locura.

Cuándo me rendí totalmente ante la bestia que estaba detrás de mí, aproximándose en cámara lenta dispuesto a devorarme de un bocado… Salí de allí. La humedad y la oscuridad se fueron de un instante a otro, volví al aire fresco y confort del bosque, mire hacia arriba para ver la cara de mi salvador. Mis ojos se abrieron de nuevo al ver el rostro imperturbable de Heichou. De MI Heichou.

Pero al mirar a los costados, la locura se desataba de nuevo.

Ante la sorpresa de Lyssandre de que no muriera y saliera de allí, el quedo expuesto. Expuesto a la boca del titán, en la cual se estaba adentrando sin problemas al mismo momento en el que esta se cerró, devorándolo por completo a excepción de parte de un brazo que sostenía la navaja con la cual había tratado de asesinarme.

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Salimos de allí sin yo dejar de estar sorprendido por la muerte de él… al estar alejados del titán, Levi nos llevó a una rama alta de los árboles. Se veía perturbado…

No paraba de mirar fijamente la sangre dispersada por varias partes, no paraba de ver la Locura que se presentaba en varias partes.

Al mirar a los alrededores, pudimos ver a los soldados llorando, gritando. Sangre por doquier, en los árboles, en el suelo, en las mismas personas las cuales se consideraban compañeros de los difuntos. Todos gritando desesperadamente, rogando clemencia, preguntándose "¿Por qué?" Entre lágrimas saladas que se derramaban constantemente. Los cadáveres dispersados siendo recogidos por tenientes y veteranos que portaban caras oscuras y perdidas. Perdidas en la muerte que se presentaba en frente a sus ojos.

Levi empezó a entrar en un estado de Shock, como el de aquella vez en la oficina hace unos días, solo que esta vez era más potente, ya que no solo estaba imaginando ese horror que predomina fuera de la seguridad de las murallas y la falsedad, si no que estaba viviéndola de nuevo. Una vez más, estaba expuesto a ese olor a muerte… el olor a la sangre mezclado con el perfume de las agujas de pino y la naturaleza. Un aroma que definitivamente ahoga, deja sin aire; Inunda la mente, el alma y todos los sentidos posibles, dejando a uno totalmente inservible y expuesto a esta misma muerte que cobra vidas con el transcurso de los segundos.

Él estaba empezando a horrorizarse una vez más con el espectáculo macabro que se presenciaba ante sus ojos con orbes color plata apagado. Gimoteando, tomándose la cabeza con las dos manos. Le temblaban las extremidades de manera excepcional, por lo cual termino agachándose en la misma rama, encogiéndose mientras llegaba a temblar completamente, soltando pequeños susurros casi imperceptibles, pero que poco a poco fueron aumentando de volumen hasta ser palabras totalmente audibles.

"Basta… Basta… Basta…"

Me agaché junto a él… preguntándole que le pasaba. Pero él no salía de ese estado de shock inminente que se aproximaba amenazante. Él, el soldado más fuerte de la humanidad, el supuesto portador de las "alas de la libertad" era el que siempre salía fuera y sobrevivía. Contemplando como los soldados venían y se iban, como morían… No… como eran asesinados por esas bestias abominables y despreciables que tomaron el territorio que originalmente era nuestro.

Él se había adentrado en la Locura… y había salido de esta, para darle la cara una y otra vez.

No lo aguante más. Me rehusé a dejarlo así, a dejarlo sufrir constantemente. Alguien no puede reprimir tanta angustia y soledad por tanto tiempo. Yo lo sé bien… sé que debajo de esa mascara de rostro indiferente y mirada fría hay sentimientos, y un corazón cubierto por el hielo más espeso y frío que llegue a existir. Pero el hielo sigue siendo hielo, y siempre sucumbirá a derretirse con una llamarada de fuego vivo. Me paré a su lado, lo cual llamo su atención una vez más. Al levantar su mirada, pude admirar las pequeñas lágrimas que se escapaban de sus hermosos ojos, ahora llenos de confusión, vergüenza e Ira. Le tome de una de las manos y lo tire hacia arriba, llevándome un gemido de su ser, en parte de queja y otra en forma de sorpresa y algo de dolor por el gran arrebato que le había proporcionado. Quedó parado, paralizado en frente mío; pero al mismo tiempo temblando por el estado en el que estaba. Me miraba fijamente, con los ojos abiertos llenos de lágrimas reprimidas que se negaban a salir y perturbar su tan serio rostro, que ahora portaba un hermoso color carmesí en sus mejillas, contrastando con su hermosa piel blanca y cabello negro. Sus mejillas estaban sonrojadas, no tengo por seguro si era por la vergüenza de mostrarse así frente a mí, o por intentar retener las lágrimas.

No supe que hacer en ese momento, pero al igual que sabía en aquel entonces que al herirme a mí mismo me convertiría en un titán, sabía exactamente qué hacer en esa situación desesperante en frente de la persona que tanto admiro y amo.

-Llora.

Con esa orden fue suficiente. Esa orden dirigida desde recluta a comandante, que simplemente con poseer cinco letras revelaba y destrozaba todas las barreras que había montado ese pequeño hombre que temblaba en frente mío. Esa orden tan clara logro que se deslizara el primer hilillo de agua salada desde el lagrimal de sus ojos, para luego convertirse en torrentes de lágrimas retenidas por años que recorrían las mejillas blancas presas de un carmesí provocado por el sonrojo.

Él tuvo una reacción que ningún humano existente vivo en las murallas podría haberse esperado. Levi empezó a sobarse los ojos, tal como un niño pequeño, quitándose las lágrimas que salían una y otra vez. Yo no reaccione de manera escandalosa o nerviosa ante el espectáculo que estaba presenciando frente a mis ojos. Lo que hice fue quedarme parado en frente de él, sin querer hacer que se alterara más.

Luego de esa única palabra que conformaba una frase tan simple, realicé una acción tan carente de detalles como esas palabras, pero a la vez tan profundo, materializando todos los deseos reprimidos en un simple movimiento de brazos. Un movimiento que lo único que hizo es mover mis extremidades superiores hacia delante, extendiéndolas, dejando paso al pequeño hombre.

Él alzó la mirada una vez más, mi miró a los ojos y entendió completamente el mensaje que le quería dar, abalanzándose hacia mí de una manera que casi me tira del árbol. Me abrazó con una fuerza con la que ni siquiera lo había hecho Mikasa alguna vez. Agarro mi camisa en la zona de mi pecho, escondiendo su cabeza en este ente sus manos, mientras seguía temblando y derramando lágrimas encima de mi camisa, que poco a poco fui sintiendo cálida y húmeda. Correspondí al afecto que me quería brindar, abrazándolo lo más fuerte que me permitían mis brazos cansados.

-Eren…-. Todavía estaba lloriqueando, con lágrimas en los ojos y voz ronca.- Esto es una locura… este mundo…-. Miro hacia los costados, dirigiendo la mirada hasta dónde estaban los veteranos recogiendo cadáveres rodeados de sangre y partes humanas irreconocibles. Solo para luego volver a esconderse de ese horror debajo de mi cuello-. Este mundo es horrible. Da miedo. Está lleno de locos…

-Levi… más allá de que este mundo este inundado y sumido en oscuridad, egoísmo y crueldad; no deja de ser hermoso y sorprendente a la vez. Cada persona vive su vida de la mejor manera posible, y colmándose de felicidad ignorando todo el exterior horrendo que, aunque no lo veamos, está en todas partes. Este mundo está lleno de locura y hermosura a la vez, y también hay de estos dos en cada humano.

-Eren…-. Abrió sus ojos totalmente, sorprendido por las palabras que un "mocoso" de 15 años le había dicho. Estos hermosos orbes de color plata se volvieron a llenar de lágrimas, pero sin salirse de sus parpados.- Pero esto… Es una locura…-. Me miro directamente a los ojos, que no tenían alguna expresión o sentimiento descifrable.- Eren… Ayúdame a salir de esta locura, ¡de mi locura!… permíteme ver esa hermosura en el mundo que dejé de admirar hace tiempo por las manchas de sangre constantes en mi mente… Eren… Ayúdame…

Antes de que pudiera terminar de hablar, sellé sus labios con un tierno beso que poco a poco fue profundizándose. Abrió su boca lo suficiente para que yo pudiera arremeter con la lengua bruscamente, sorprendiéndolo y arrancando un pequeño gemido de su parte, que luego se calló cediendo a mi lengua el poder.

Nos separamos uno de otro, jadeando para recuperar el aire mientras nos mirábamos conectados por un pequeño hilo de saliva, solo para luego volver a besarnos una vez más, hasta que nos separamos totalmente por el riesgo a ser comidos por un titán, aunque era lo menos probable.

Levi seguía alterado por la situación de antes, y se negaba a mirar a los alrededores. Luego de bajar hasta donde estaban todas las tropas transitoriamente, Erwin, Hanji, Petra y Esther nos miraban con cara de emoción y felicitación al vernos tomados de la mano. Y a mí casi me da una hemorragia nasal al ver que Levi se avergonzó con eso y trató de esconder su sonrojo debajo de su pañuelo como siempre.

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Historias paralelas luego de lo principal (?)

Luego de la misión, la cual terminó siendo un éxito, se retornó al cuartel dentro de la muralla Rose. Se empezó a informar sobre las bajas, hubo en total unas dieciocho, mucho menos de lo que se había pensado y estimado con respecto a la cantidad de intromisiones dentro de la formación.

Salí de la sala de reuniones. Vale decir que el estúpido calvo con peluquín desteñido no dejo de acosarme junto a la Loca y las otras dos cotilleras con respecto a mi beso con Eren (valla a saber cómo mierda lo vieron) y no dejaban de mencionar que nos veíamos fantásticos tomados de la mano. Los maldecía con palabras que ni el mismo satanás sabía que existían, pero por dentro me agradaba que pensaran que yo y Eren nos veíamos bien…

Con respecto a Eren "mocoso" Jäeger, siempre que nos cruzamos en algún lugar se avergüenza, y gira la cabeza hacia un lado, cómo si le diera pena verme a los ojos, lo que me está jodiendo monumentalmente. Ya pasaron dos días desde la vuelta y apenas me ha dirigido la palabra; me estoy dirigiendo hacia mi oficina en el segundo piso del cuartel, que antes era un antiguo y muy sucio castillo. Camino a la oficina, me topé con Erwin que me preguntó que le había hecho al mocoso ese, no le respondí de manera cordial porque ni siquiera yo sé que mierdas le pasa por la cabeza a ese imbécil.

Cuándo estaba por dar la vuelta a la esquina del pasillo, para finalmente llegar a mi tan ansiada oficina, me topé con él. Cuándo nos encontramos, nos chocamos de frente, pero por la diferencia de altura yo colisioné simplemente con su pecho, sobándome la zona del golpe mientras maldecía al bulto que había estorbado mi caminata. Bueno, ese bulto de ojos verdes que actualmente estaba rojo del sonrojo era Eren, el cual se puso nervioso por encontrarme en el pasillo, y sobre todo por haber chocado conmigo.

-¡H-H-H-Heichou! ¡Lo siento, Realmente lo siento!

-Tch, mocoso idiota. Fíjate por dónde vas

-Realmente lo siento…-. Disimuladamente intentó escabullirse por el lado para salir corriendo huyendo despavoridamente del lugar, pero yo se lo impedí con un brazo. Acto seguido, lo mire con una sonrisa y lo lleve a tirones hasta mi oficina.

Al llegar, le indiqué que se sentara en la silla en frente del escritorio. Obedeció sin rechistar como siempre, pero el nerviosismo se le salía por las orejas. No sé qué le pasaba por la cabeza para que estuviera en ese estado, aunque lo más probable es que hubiera hecho una cagada y no quisiera decírmelo.

Lo que estaba por hacer probablemente me costara la poca dignidad que me quedaba al haber… mierda, me cuesta siquiera mencionarlo… Al haber… L-llorado en frente de ese mocoso. Él me estaba mirando constantemente, observando los movimientos que hacía. Lo que hice fue ir y cerrar la puerta por las dudas de que alguien entrara en el acto que estaba por realizar. Al volverme hacia Eren, este estaba incluso más nervioso porque había bloqueado la entrada de la habitación.

-Hey, ¿qué te pasa?

-¿Eh? Nada, es solo que…

-Oye, Eren…-. Ok, ya estaba listo. Tire mi ego al suelo y lo patee tanto como para que no se levantara durante un rato, lo suficiente para poder sentarme sobre las piernas de Eren. Mis piernas estaban una a cada lado, y mis brazos habían rodeado su cuello, mientras lo observaba con la cabeza inclinada hacia un costado y una mirada tierna.- ¿Por qué me evitas?

-H-Heichou…-. Me miro atónito por la acción que había realizado hace unos instantes. No es que no le gustara, es más, se sonrojo mucho y la lujuria invadió sus ojos de un momento a otro. Se atrevió a acercar sus brazos discretamente hacia mi cintura, con precaución porque pensaba que si tocaba zonas que no debía lo tumbaría de un golpe, aunque no era cierto… pero no se lo puedo decir.

-¿Ya no me quieres?-. Así es, Estaba seduciendo al mocoso. Quería saber si realmente me quería o era un sentimiento pasajero como con ese mocoso peliblanco que ahora se halla en el repugnante estómago de un titán, dónde debe estar. Incline la cabeza hacia el otro lado, y disimuladamente, me quite la chaqueta marrón característica de los soldados, y me desabroche los primeros botones de la camisa, aunque creo que lo notó pero disimulo no haberlo hecho.

-¡Qué estás diciendo! N-No es que haya dejado de quererte ni nada por el estilo…

-Entonces… ¿porque me ignoras?-. Finalmente terminé de encenderlo cuándo me quité el pañuelo de un tirón, y baje la camisa por los hombros, dejando estos y mi pecho al descubierto de Eren, el cual quedo totalmente sorprendido con la acción y se empezó a excitar.

-E-h… Es p-porque… podía formular las palabras ni quitar la mirada de mi pecho bien formado que estaba a unos cinco centímetros de su rostro. Podía sentir su respiración en mi piel desnuda, lo cual me genera un cosquilleo y algunos escalofríos.

-¿No me deseas?

-¡Claro que lo hago!-. Sonrío animadamente, con inocencia. Pero esa inocencia simplemente ocultaba que era un mocoso pervertido que llevó sus manos a mis caderas, bajándolas lentamente hasta dónde estaba mi parte baja, acariciando suavemente.

-¿Entonces por qué no me mimas? Quiero que Eren me diga que me quiere-. Lo estaba seduciendo con una mirada tierna, que acababa de descubrir que le encantaba. Lo decía con un tono suave en mi voz, una voz totalmente inocente.

-¿Mimarte? ¿Algo como… esto?-. Finalmente el demonio se sacó la careta de inocencia y mostro su mejor cara, llena de lujuria y malicia, y en sus ojos se veía un destello de travesura y deseo. Acto seguido, empezó a manosear mi trasero, lo cual quito un gemido de mi parte; pero como si no fuera suficiente, empezó a lamer mi pecho y mordisquear mis pezones lo cual termino de debilitarme, obligándome a doblarme y aferrarme fuertemente a sus hombros para no caerme. Mierda, desearía haberme quedado con el ego en alto.

(Notese que Hanji estaba detrás de la puerta escuchando todo, y era la que había visto e "informado" del éxito de la "misión" a Petra, Erwin y Esther)

Historia número dos (?)

Más allá de que en las noches Eren se escabullía en mi habitación fingiendo "estar dormido" y recostarse a mi lado, no hacía nada más que eso.

Aunque no lo dijera, se notaba que le ponía nervioso que lo vieran conmigo, lo que me jodía monumentalmente. No es que a mí me encantaría demostrar mi afecto en público como un puto acto, pero me molestaba que como nadie lo sabía, Esther seguía acercándose a él de manera que no me gustaba. O Hanji le pedía que le ayudara en experimentos que los dejaban a solas, lo cual me molestaba aún más. ¿Qué mierda les pasa con ese mocoso? Es MI mocoso, nadie más que yo puede acercársele.

Estábamos caminando juntos, solos, dirigiéndonos en una caminata lenta hacia el comedor, cuándo le saqué tema sin sutileza alguna. Bueno, que le puedo decir, no me gusta mentir.

-Eren.

-¿Qué pasa, Levi?

-¿Por qué no te gusta que te vean conmigo?

-¿E-Eh…? ¿¡Eh!? ¡Eso no es verdad!... Solo que…

-Habla o muere, mocoso.

-Bueno… es que no quiero perjudicar a Levi-Heichou…-. Me sorprendí bastante con lo que dijo, quería saber el significado de sus palabras.

-¿A qué te refieres?

-¡Es que…! Levi es muy importante, una figura que opone autoridad y bueno… miedo, así que pensé que si lo veían conmigo podría perjudicar su imagen de comandante ¡Y no quiero que pase eso! Quiero que Levi siga siendo el sargento intimidante y sexy…-. Estas últimas palabras las dijo en un susurro mirando hacia el costado, pero para mí fueron totalmente audibles. Cuándo decía estas palabras sentí un flechazo, si, ahí, justo en el centro.

-Si pero… No quiero que dejes que las mujeres locas que hay en este cuartel se te acerquen.

-¿Eh? ¿Te refieres a Hanji, Esther y Mikasa?

-Sobretodo Esther.

-¿Por qué?

-Porque ella es bonita, no quiero.-Me distraje un momento notando que estábamos casi al lado de la puerta del comedor

-¿…Bonita…? adelantó y me encerró entre sus brazos contra la pared.- ¿Qué tiene Esther de distinto a mí?

Ahora que lo observaba, él y Esther eran extremadamente parecidos con respecto a la apariencia. Los dos son castaños y de ojos verdes, solo que los de Eren son más profundos y llenos de sentimientos.- Por supuesto que la diferencia es que Eren es más sensual.

Me escape de sus brazos agachándome por uno de estos, y entre al comedor, dejando a Eren detrás, atónito. Al entrar a la sala ya todos estaban sirviéndose de comer, y pude divisar a Hanji llamándome desde el fondo para invitarme a sentarme en la mesa dónde estaban ella, Erwin y Mike. Cuando empecé a avanzar sin demasiadas ganas al lugar indicado, pude ver venir a Esther detrás de mí, acercándose a Eren peligrosamente para mi gusto.

-¡Eren!-. Ella vino y tironeó de su chaqueta indicándole que la siguiera.- ¡Ven a sentarte con nosotros!

-Eh… ok…-. Me miro interrogante, como si pidiera permiso para ir. Obviamente, no permitiría eso.

-Oye, mocoso.

-¿Qué…?

Tironee de su camisa hacia abajo, para besarlo por sorpresa en frente de todos los presentes, mientras miraba desafiante a Esther, la cual estaba totalmente estática ante la escena. Lo mire de nuevo a él, que estaba totalmente sonrojado y sorprendido por el beso, pero que no rechazó. Termine separándome de él, dejándolo respirar.- Tu vienes conmigo.

Detrás de mí escuche un grito de fangirl, que pensé que sería de Hanji o Petra, pero al darme vuelta para ver de dónde provenía, descubrí que lo había hecho Erwin, que estaba bueno, con los ojos cerrados y los puños cerrados a la altura del pecho. Mire a los alrededores, para observar a los presentes, y casi me parto de risa al ver el rostro de Mikasa, y acto seguido a Armin intentando detenerla de levantarse para intentar asesinarme. Proseguí a avanzar a la mesa de los altos mandos, tironeando a Eren detrás de mí por los hilillos de la camisa.

Fin


¡Termino! oooo: ¿les gusto? ¡Que bueno! ¿No les gusto? ¡Pos que mal! xD

Bueno, pasemos a los reviews~

Kiryuu:Es corto porque soy BATMAN NANANANNANANA BATMAN okno, y la muralla antimamás no funciona con mi mamá :C

Paloma-San: ¿Inspireichon? o: Esta chica me agrada (?) tiene tan buena pronuncheichon como my 8)

Wkesh: Ok, ahora soy seguidora de tus biblias *m* Jaja xD todos amaríamos conocer a nuestros amigos virtuales, son los mejores o: yo tengo un montón de amiguitos :B

Mi imaginación se fue de vacaciones, la raptaron, la asesinaron y la lanzaron a un pozo, así que hasta que encontremos el cadáver no se... xD

Bueno, eso es todo por hoy! ¡Lancen ideas para nuevos fan-fics! Tengo un guante de baseball para atraparlas -Se agacha en posición de catcher-

Patatapandicornio~