Los personajes utilizados en este fanfic son propiedad de Akira Amano.

Narración.

—Dialogo

—Aclaraciones del narrador. —

(Intervenciones en la narración).

"Pensamientos o frases que se dijeron".

Aclaraciones y Advertencias: Los personajes no me pertenecen. OC. OCC. Una historia random con sus debidos momentos serios. (?)

Summary: Su hermana iba a concederle algo que nadie de su calaña se merecía: Tendría un año de libertad antes de asumir el liderazgo de su Famiglia. ¿El problema? Precisamente al único lugar al que se quiso largar para alejarse de la Mafia esta plagado hasta la medula por la estirpe más alta de mafiosos. Carajo, y ella que quería un año normal. [OC's x Personajes.]

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Tsuna estaba sorprendido, sería mentira si dijese que no podía creerlo, porque sabía que su compañera de clase no le estaba mintiendo; Michelle había dicho que era heredera de una famiglia mafiosa, e iba muy en serio. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? Tenía muchas interrogantes, quería saber que le trajo a Namimori, sus intenciones. Luego de haber convivido con ella durante una semana, pensando que era una chica normal e incluso habiendo desarrollado hacia ella una especie de admiración tras oír su historia, Tsuna no quería una enemistad con la chica. Tuvo suficiente con los Shimon, no quería que la historia se repitiera; pero si Michelle representaba un peligro para sus amigos, tendría que…

Apretó los puños con fuerza.

¿Por qué todo lo malo y lo bueno que ocurría en su vida tenía que estar relacionado con la mafia?

—Jajá, creo que escuché mal…

Yamamoto puso una expresión seria repentinamente.

—No lo hiciste —a pesar de que de cierta forma el Guardián de la Lluvia daba escalofríos cuando se ponía así, ella le hizo frente a su mirada sin vacilar.

Enma sencillamente la miraba con expresión ausente, frío.

—¿Es decir que todo lo que hiciste hasta ahora… fue una mentira? ¿Estabas actuando todo el tiempo? —inquirió el pelirrojo.

La joven negó rápidamente con la cabeza.

—Te equivocas. Puede que no sea norteamericana, que mis papeles y apellidos sean falsos ¡pero yo no estaba mintiendo! —ella subió la voz inconscientemente—. Vine a este país porque mis hermanos me sacaron a escondidas de Italia, me alejé de la Famiglia apenas me enteré que yo iba a ser la próxima jefa, aunque eso no significa que la haya abandonado; incluso siendo la basura que soy, tengo sentido del deber.

Tsuna abrió la boca dispuesto a decir algo, sin embargo…

—Suficiente.

La voz de Reborn lo detuvo. A él y a todos, en realidad.

—Será mejor que tengamos esta conversación en otro lugar, vayamos al parque que está a dos cuadras de aquí —no era una sugerencia, sino una orden.

Los jóvenes observaron a la Donna, que inmediatamente empezó a caminar tras el Hitman. Sin importar nada, Michelle no se giró a sus compañeros; caminó con la frente en alto, dispuesta a darlo todo para salir victoriosa de esta situación.

Este era el momento donde debía ser completamente honesta con sus sentimientos.

Ryohei estaba comenzando a preocuparse.

Al principio el comportamiento de su acompañante le había parecido curioso y no dudó en preguntar a qué se debía, pero tras obtener la misma respuesta cincuenta y siete veces seguidas comenzó a pensar que algo extraño sucedía. Alegra estaba extrañamente triste y no apartaba la mirada de su respectivo teléfono celular desde que regresaron de su extremo campamento en las montañas (opción B tras descubrir que en Namimori no hacían salto bungee), ella había intentado contactar a Michelle para avisarle que hoy no podrían ir juntas a la escuela, puesto que Sasagawa la iba acompañar; pero su amiga no contestaba por alguna razón y aquello no le daba buena espina.

—No contesta…

La pelinegra nuevamente cerró la tapa del aparato y lo guardó en el bolsillo de la falda de su uniforme, al igual que Ryohei se había llevado el uniforme de Nami-Chu en el equipaje para no tener que ir el lunes a primera hora a su casa para cambiarse.

—¡Tal vez no tiene crédito al extremo! —sugirió el boxeador nervioso por el aspecto alicaído de su compañera de curso.

La pelinegra negó con suavidad.

—Ese celular no lleva ni dos semanas desde que se compró, no pudo perder crédito tan rápido… además, soy el único contacto.

¿Lo era, cierto?

Normalmente la gente no aguantaba su hiperactividad, lo sabía de sobra y no le daba importancia… pero ahora era diferente. Se había acostumbrado a Michelle, a tocar su puerta si se aburría, a contarle cualquier cosa que se le cruzara por la cabeza aún si la castaña no le prestaba totalmente atención. Incluso si no sabían mucho de la otra, Alegra podía decir que Michelle le agradaba; su amiga le dejaba hacer lo que quisiese, la castaña había aprendido a encontrarla aún cuando ni su madre misma podía hacerlo, e incluso se preocupaba por que se lastimaba.

Tenía miedo.

¿Se habría hartado de ella? ¿Estaba enojada por que se fue con Ryohei todo el fin de semana? No quería eso.

El Guardián del Sol simplemente la veía, sintiéndose un poco impotente por no poder animarla. En cierta forma no le sorprendía el cambio de actitud de la chica, él también sabía lo que era sentirse incomprendido por ser demasiado activo como para que el resto le siguiera el paso, había vivido años con eso pero nunca se había quejado porque tenía el boxeo y a Kyoko; es por eso que Ryohei entendía el miedo de Alegra, aún sin que ella se lo dijera.

Porque mientras que él tenía a alguien incluso desde antes de conocer a Tsuna, ella estaba completamente sola antes de conocer a Michelle.

Durante el trayecto al parque cercano a la residencia Sawada, ninguno habló. Tenían cosas que pensar, además de que nadie se atrevía a hacerlo, Reborn estaba inusualmente serio y eso no era muy buena señal… por no mencionar que él había intentado matar a alguien frente a ellos sin mostrar algún tipo de duda.

El ex Arcobaleno se detuvo al llegar a la zona repleta de arboles, luego saltó al hombro de Tsuna. La extranjera quedó frente al grupo, que le exigía respuestas con la mirada.

—Tú…

Extrañamente, Gokudera fue la persona que tomó la palabra. Al igual que Yamamoto estaba inusualmente serio, el Décimo notó que no había gritado en todo el camino ni despotricado como era usual en él; para que Hayato controlara sus impulsos, esto debía ameritar que se pusiera completamente en 'modo mano derecha'.

—Dijiste "la mafia más asquerosa del mundo" —continuó el peli plata—, ¿te refieres a ellos?

Ni Tsuna o los demás, a excepción de Reborn y la propia Michelle, sabían a quiénes se estaba refiriendo el Guardián, por eso los jóvenes se extrañaron aún más cuando la muchacha asintió con lentitud.

—Mi verdadero nombre es Michelle Cacciatore —incluso mientras decía esto no apartó la mirada de Gokudera, quien abrió los ojos ante la confirmación e incluso Enma pareció reconocer el apellido—. Soy la hija ilegitima de Federico Cacciatore, media hermana de Carmine y Azhael Cacciatore. Tengo 15 años y nunca había sido reconocida como parte de la Famiglia hasta el momento en que me declararon sucesora.

—"Entonces no fue una mentira…"

Tsunayoshi y Enma se sintieron ligeramente aliviados, comprobando que lo dicho por la joven la noche anterior no había sido falso; de haberlo sido no sabrían qué pensar.

—Pero ellos… —Kozato susurró.

A diferencia de Tsuna y Yamamoto, que posiblemente ignoraban cuan grave era el asunto, él comprendía junto a Gokudera que el por qué Reborn intentó matar a la chica. Si ella era una Cacciatore debía saber del puesto de Tsuna como candidato a Décimo Vongola, más importante: su presencia en Namimori era algo por lo cual alarmarse.

Considerando automáticamente a Michelle como una potencial amenaza para la seguridad del heredero de Vongola, Reborn trataba de proteger a Tsuna deshaciéndose de ella… por lo menos, eso es lo que ellos pensaban.

—El caso es que vine a este lugar buscando vivir 'normalmente' durante un año —la Donna continuó explicándose—, luego de ser entregada a Cacciatore cuando era pequeña nunca pude vivir normalmente… anhelaba eso más que cualquier otra cosa en el mundo. Pensaba que podría irme cuando tuviera la mayoría de edad ya que yo era algo prescindible, pero luego… ¡luego me nombraron heredera! —rió, una risa amarga—. Entonces mi hermana me dio la oportunidad de cumplir mi deseo, me sacó del país, me dio la oportunidad de elegir lo que yo quería hacer y luego… —el flequillo irregular y castaño cubrió sus ojos cuando clavó sus orbes gris-azulados en el suelo—, ¡luego todo se vino abajo cuando me topé con ustedes! Intenté… juro lo que intenté… intenté guardar distancia y respetar sus vidas para que esto no pasara ¡pero no me dejaron alejarme! —Llevó ambas manos a su cabeza, sujetándosela con desesperación—. Entonces tuve que empezar a mentir, tuve que empezar a contenerme otra vez… tuve que empezar a ser algo que yo no era. Y me sentí culpable, todos estos asquerosos días que he estado mintiendo, todos y cada uno de ellos me he sentido así ¡No tienen idea de cuantas veces le di vueltas a esta situación! Cada momento que me imaginé lo que pasaría cuando se enteraran, lo asustada… lo aterrada que estaba de que los dejara entrar en mi corazón, que cuando supieran la verdad luego me rechazaran y lo rompieran en mil pedazos. ¡No aguantaría ese dolor otra vez!

Enma sintió un pequeño nudo formarse en su garganta, por que él sabía lo que era ese sentimiento; Kozato sabía más que cualquier otra persona lo que era romperse hasta el punto en que ya no podías encontrar una razón para seguir viviendo y únicamente continuabas moviéndote esperando a que el final te llegara.

—Entonces eso es lo que estaba mal contigo —Takeshi no pudo tenerlo más claro entonces.

Las palabras que ella mencionó en un susurro durante su última charla vinieron a su mente, y todo cobró sentido:

'Lo que no quiero que vean, es mi corazón, si lo hacen… eventualmente los dejaré entrar, entonces yo sufriré mucho'.

—Pero sabes —continuó hablando el Guardián de la Lluvia, ahora extrañamente tranquilo—, no deberías tener miedo. Siendo sincero, no sé exactamente qué tan mala es la situación como para que Gokudera esté tan tenso —el mencionado iba a replicar mas las siguientes palabras del espadachín lo callaron—: pero no me importa. No creo que esté mal nada de lo que ha pasado hasta ahora, tampoco creo que el que seamos amigos sea un problema. No eres una mala persona, Michelle. Eres un poco rara, algo alocada y eres muy linda cuando eres honesta —sonrió—. Pienso que si quisieras hacer algo en contra de Tsuna, ya lo habrías hecho… pero no lo hiciste.

Hn.

El Hitman esbozó una semi-sonrisa de la cual nadie se percató.

Reborn se encontraba orgulloso de Yamamoto. Definitivamente si alguien podía arrebatarle el titulo de mejor Hitman, sería el moreno. Efectivamente, todo lo que el Guardián había dicho era completamente cierto; el ex Arcobaleno también lo había notado, Reborn podía oler el nerviosismo e incertidumbre, pero también la sinceridad en las palabras de la Cacciatore. La chica estaba nerviosa, insegura… realmente le importaba lo que los Guardianes de Tsuna, Enma y el propio Tsunayoshi pensaran tras saber aquello.

No había nada más que hacer, había pasado su prueba.

Si ella no tenía intenciones de dañar a su estudiante al Hitman le importaba poco si la chica era Cacciatore o incluso la heredera de la misma, de hecho, desde que averiguó todo por su cuenta decidió que definitivamente debía incluir a esa chica en el círculo social de Tsuna.

Pero incluso sin tener que meterse aquello había sucedido, y Reborn no creía en las coincidencias.

—Bien —habló el bebé—, supongo que ahora es mí turno de explicar mi versión de la historia… —el ala de su fedora volvió a cubrirle el rostro. Los jóvenes volvieron a concentrar su atención en él—. Supe por mis contactos que Cacciatore anunció que ya habían nombrado a un heredero, que no era ninguno de los hijos conocidos del Don. Luego Gokudera me comentó el incidente de aquel tropiezo la semana previa al inicio de clases… y entonces apareces tú, bambina —observó a Michelle, la cual todavía se encontraba impresionada por las palabras de Takeshi—, una persona cuya información es escasa… no, eso es ser humilde, una persona común y corriente tiene más información en su expediente que tú. Naturalmente, eso llamó mi atención —continuó explicándose—, y mi instinto me avisó que tenía que vigilarte, no podía dejar que alguien sospechoso rondara cerca de mi estudiante.

A cada palabra de Reborn, Tsuna se sentía más y más confundido… pero no le interrumpió, sentía que debía escuchar todo hasta el final.

—Pero —el Hitman pausó—, mientras más traté de informarme con respecto a ti, menos conseguía —frunció el ceño—. Fue hasta ayer que confirmé que todo, incluyendo tu llegada a Namimori, era obra de Carmine Cacciatore… esa zorra astuta, como siempre es una piedra en mi zapato.

Michelle por fin salió de su estupor.

—¿Conoces a mi hermana?

—Por supuesto —el bebé sonrió enigmáticamente—, aparte de ser la mejor informante en el mundo de la mafia, es mi ex novia.

Continuará

Nota de la Autora:

¡JAJAJAJA! Cortado en la mejor parte, como siempre… el desenlace de esta conversación se dará en el siguiente capitulo. Por lo menos no soy tan mala y ya les di un vistazo de lo que piensa Reborn… ¡eh, pero no todo está dicho!

Alegra apareció, tal como prometí, pero no pude incluir más gente… anyway, no se preocupen que aparecerán mucho los OC's cuando este asunto se resuelva. X3! Pronto terminaremos el "arco introductorio" y comenzará el "arco de la vida diaria"… saben lo que eso significa *cejas, cejas* CAOS EVERYWHERE.

¡LLEGAMOS A LOS CIEN REVIEWS OMG! xD ¿he dicho que los amo? Sino, pues se los digo: LOS AMO.

Si quieren conti, ya saben qué botón oprimir.