. - At the limit - .
"Este capítulo va dedicado exclusivamente a: xilema95, Tary Nagisa, Vegen Isennawa, kaneFantasy, saki-uzumaki, Betsy17, Diana Albatou, korime, mika, tami, dani, Angel of the Red Sand, y Paulina. Quienes continúan leyéndome y por quienes seguiré escribiendo."
Capítulo X: Vino el viento y se la llevó
El japonés llegó a su trabajo puntualmente, como solía hacer. Trabajó en silencio durante unos minutos, pero entonces se interrumpió. Aquella noche no había logrado conciliar el sueño, y pese a que a simple vista presentaba un aspecto respetable, de cerca podían apreciarse sus leves ojeras y la irritación en sus ojos.
"Ryuuzaki… no soporto tenerte lejos, y mucho menos cuando sé que estás a su merced…"
La nota en la cabina telefónica indicaba que siguiera con su rutina diaria, que automáticamente le llegaría una pista más hacia el pelinegro, pero ¿Cuándo? ¿Cuándo llegaría esa pista? Faltaba mucho para medio día, y tener que esperar toda la tarde le parecía una eternidad.
"¡Maldito Beyond!"
Pero… ¿y si utilizaba la death note? Después de todo, sabía su verdadero nombre, e inevitablemente conocía su rostro. Sin embargo sabía que no lo haría, tenía un terrible presentimiento sobre hacerlo.
¿Qué pasaría si en realidad el criminal se había puesto un nombre falso desde el principio? ¿Qué pasaría si aquel nombre fuese justamente igual al verdadero de Ryuuzaki? ¿Qué pasaría si escribía aquel nombre, con rostro, y aún así el criminal no muriera?
"Sería una ventaja muy tentativa tratándose de Kira como oponente. No sólo mataría a L, sino que haría que yo mismo lo hiciese".
Ah, pero Ryuuzaki habría dicho algo al respecto. Le habría advertido más de la cuenta, incluso tal vez hasta lo habría desmentido. Y Ryuuzaki no había dicho nada.
"Aunque improbable, será mejor no arriesgarme. Ryuuzaki podría estar en un lugar peligroso. Podría morir estando inmovilizado y aislado de la gente… Él prometió devolvérmelo".
¿Pero una promesa de esa fuente tenía garantía? Light quería pensar que sí. No soportaría la idea de perder a Ryuuzaki en esos momentos, deseaba verlo una vez más, sentirlo, olerlo, decirle un único y honesto te quiero. Aquello no podía terminar así. Simplemente no podía.
El amanecer había llegado en una eternidad para el cautivo. El detective percibió los rayos del sol penetrando lentamente en la habitación por los escasos espacios entre los pósters de las ventanas. Estaba tumbado boca abajo en la cama, respirando agitadamente y transpirando en todo el cuerpo. Sus muñecas le dolían, sus brazos estaban adormecidos de estar tanto tiempo estirados desde los barrotes de la cama. Ni qué decir de sus pies.
- Oh, ya es de día – señaló el otro pelinegro con diversión – Anímate L, mañana volverás a casa.
Ryuuzaki se sintió vagamente aliviado cuando Beyond Birthday abandonó la cama.
- Bueno, puedes dormir por ahora. Más tarde te contaré finalmente uno de mis más importantes secretos – BB se inclino para verlo a la cara - ¿Recuerdas lo que dije el primer día que llegué a tu puerta? Dije que tenía algo muy importante que decirte, pero que lo haría a su debido tiempo. ¿Recuerdas? – el asesino esperó alguna respuesta, pero no la recibió – No importa, igual te lo diré. Te concierne a ti, después de todo. De nada serviría llevármelo a la tumba conmigo – entonces BB se rió cruelmente y se alejó de la cama, probablemente se dirigió al baño.
L pensó que era buen momento para tratar de huir, pero estaba tan cansado que no podría moverse ni aunque tuviera las extremidades libres. No tardó mucho en quedarse profundamente dormido.
Transcurrida la mañana, Light aún no recibía ninguna pista que le guiase a su pelinegro. Se ponía a trabajar de vez en cuando, pero entonces sufría algunas de esas pequeñas lagunas en que su mente se dedicaba solamente a pensar en Ryuuzaki y en cómo estaría en esos momentos.
Fue entonces cuando Soichiro Yagami entró a su oficina.
- ¿Ocurre algo, Light? – preguntó sonriendo con sinceridad ante su hijo. Éste pareció no haberle oído entrar, ni mucho menos pronunciar su nombre. Aquello le recordó a Soichiro la época en que su hijo estaba en un estado similar, cuando todos creían que el detective mundialmente más reconocido había muerto por una bomba en su helicóptero. Eso era malo – Light… - insistió acercándose un poco más al aludido.
- ¿Eh? Padre – saludó el castaño percatándose recién de su presencia – Perdón, ¿decías algo?
- No, yo… ¿Pasa algo malo, Light? – Tenía hasta miedo de preguntar.
- ¿Por qué lo dices? – se extrañó su hijo.
- Bueno, pues… has estado raro toda la mañana.
- ¿En serio? Lo siento, estoy algo cansado por el trabajo – Yagami hijo se volvió hacia su monitor.
- ¿Cómo está Ryuuzaki? – preguntó entonces Soichiro lanzándose a su presentimiento.
- … bien – respondió Light con una voz tan delgada y frágil que no logró engañar a su padre.
- ¿Pasó algo entre él y tú, Light?
- … - el japonés no contestó, pero bajó la cabeza sospechosamente. Decidió no empeorar las cosas con su padre – Tuvimos una pelea ayer - soltó finalmente.
- ¿Una pelea?
- Sí. Él no ha…vuelto, desde anoche a casa.
- Ah, ya veo – Soichiro se sentó en un sillón que tenía Light en un costado de su oficina – Entonces fue cosa seria, ¿no?
- Sí, más o menos. Es lo de menos ahora. El problema es…que no logro encontrarlo.
Soichiro se sintió en cierta forma más relajado. Esto no era tan grave como la vez de la bomba. Sólo se trataba de un problema amoroso entre dos personas demasiado competitivas.
- Light, tú y Ryuuzaki han pasado por mucho más que cualquier otra pareja. Han superado obstáculos mayores, y vencido peligros más fuertes que los dos. Pienso que sólo debes esperar, para que él vuelva a ti, Light. Y créeme, lo hará.
Esas palabras lo habrían aliviado, pero en lugar de reconfortarlo sólo se le clavaban más y más en su pecho.
"Él volvería… y si no lo hace, es porque…"
- Papá, disculpa, pero preferiría estar solo.
- De acuerdo Light, pero no olvides lo que te acabo de decir. Es posible incluso que cuando vuelvas a casa ya esté allí, esperándote. No tienes que quedarte todo el día ahora, ayer ya lo hiciste, ¿no?
Justo cuando Soichiro ya estaba fuera de la habitación, Light estalló una vez más en impotencia y derribó todo lo que había en su escritorio. Apoyó el rostro entre sus brazos y se recostó sobre su escritorio, frente al monitor. Ryuk sabía que se estaba desahogando.
La siguiente vez que el detective recobró el sentido, observó que el otro lo había volteado, ahora miraba fijamente el techo. Advirtió también que le habían cambiado la tela que tenía como mordaza para que no gritara. La anterior había quedado inutilizable.
- Ya despertaste L, que bien. Ahora voy a contarte lo que he querido decirte desde hace tiempo.
Beyond se encontraba sentado junto a él, en un costado de la cama. Lo miraba con tanto placer, que el detective lo aborrecía con sólo verlo de reojo –Veamos, ¿por dónde empiezo? – el pelinegro se llevó las rodillas al pecho y se mordió un pulgar - ¿Sabes por qué desaparecí, L? ¿Sabes la verdadera razón por la que me fui de la Wammy's House aquella vez? – el detective escuchaba atentamente, pese a evadirlo con la mirada – Tú creíste que las criaturas que veía me habían llevado, o que al menos me habían convencido para marcharme, ¿no? Por eso tenías miedo de ir a buscarme. Sin embargo, no fue así en absoluto. Me fui por otro motivo totalmente diferente. ¿Quieres saber cuál es? – BB lo miró divertido, y entonces se levantó para deambular alrededor – En ese entonces, la Wammy's House era dirigida por cuatro hombres, uno de ellos, tu estimado Watari. Actualmente sólo la dirige Broke, y algún par de subordinados. Lo sé, porque yo maté a los otros tres socios de Quillish, pero como sea. La noche que desaparecí del orfanato, yo estaba… - pero el asesino se detiene al notar que su prisionero hacía algunas muecas de dolor, pese a que trababa de contenerlo – Creo que ya llevas mucho tiempo en esa posición, ¿no? Déjame aliviar un poco tus brazos – Beyond se apoya en la cama y desata las manos de los barrotes, pretendiendo atarlas en la espalda del detective, sin embargo tan pronto L sintió sus manos libres lanzó velozmente un fuerte golpe directamente en la cara del otro pelinegro, derribándolo de la cama para caer de bruces al piso. Tan rápido como pudo, Ryuuzaki se quitó la mordaza y se desató el pie izquierdo, cumpliendo su objetivo de darle una patada al criminal que acababa de levantarse para someterlo. Luego de esto, Beyond cae nuevamente al piso esta vez sin aire, mientras que el detective se desataba el otro pie. Corre entonces rumbo a la puerta de la habitación…
Yagami Light continuaba en su oficina, procurando trabajar un poco, sin poder conseguirlo. No podía concentrarse bajo una situación de ese estilo, no pensaba con claridad. De pronto su monitor emite un bip al recibir un mensaje instantáneo:
Hazme una lista de los contactos del siguiente correo, incluyendo alguna descripción única de su rostro para cada uno. Tan pronto lo hagas, desliza la lista bajo la puerta de tu baño privado.
Tienes dos minutos para hacerlo, o no sabrás dónde encontrar a L.
Light se extraña respecto al mensaje, pero no había tiempo que perder. Había una dirección electrónica en la parte inferior de la ventana, por lo que accede inmediatamente y gracias a los programas de la policía, consigue la contraseña en menos de un minuto. Ingresa al correo, y se dirige a contactos. Había una corta lista de unos siete miembros, cada uno con fotografía incluida. El japonés coge un bolígrafo y comienza a anotar cada uno de los nombres de los contactos en la libreta que tenía sobre su escritorio, incluyendo un rasgo único de cada uno, como cicatrices, forma del rostro o su peinado. Tan pronto termina desliza la hoja arrancada bajo la puerta de su baño privado, tal como indicaba el mensaje que hiciera. Se fija la hora, y descubre que eran exactamente dos minutos en ese momento. Se agacha para ver si el papel seguía allí, y se pone nervioso al comprobar que el papel no se movía. Entonces suena otro bip en su monitor. Se apresura a leer:
Ve al parque Kotori y espérale.
Light trata de descifrar el origen de los mensajes, pero entonces su computador se apaga. La luz se había cortado en todo el edificio. Sale del establecimiento en silencio y se dirige al lugar indicado.
- Light – dice de pronto Ryuk – alguien nos está siguiendo.
- ¿Un hombre? – pregunta disimuladamente el castaño.
- No. Un shinigami.
Esto sorprende al japonés, pero no se detiene.
"Significa que estamos yendo de acuerdo a sus planes. Por el momento no hay de otra".
Con llave. La puerta del cuarto estaba cerrada con llave, y la llave no se encontraba por ahí cerca. L se preparaba para estrellarse contra la ventana, cuando el asesino lo coge por la espalda y lo derriba al suelo. Se monta encima de él y comienza a estrangularlo con ambas manos. Ryuuzaki trataba de soltarse, pero estaba más débil que el otro pelinegro. Comienza a distorsionarse su visión por falta de aire. Entonces Birthday lo suelta. Mientras el detective aspiraba dificultosamente aire de nuevo a sus pulmones, BB lo arrastra de vuelta a la cama, lo pone boca abajo y le amarra fuertemente los brazos a la espalda.
- Cielos, L, no me estás dejando contarte nada – le reclama mientras se volteaba para atarle de nuevo los pies. Luego voltea a su presa una vez y le ata una venda en los ojos, dejando al detective en inevitable oscuridad – Mejor prevenir que lamentar, ¿no, L? – el aludido abre la boca para gritar como nunca había hecho, pero entonces BB lo besa evitando el grito. Tan pronto se separa le pone la mordaza otra vez.
Notas de Sume-chan: Hi! Vaya, lo lograron! Menos mal que revisé mi correo hoy, y menos mal que tenía el capi ya escrito, puesto que he estado sin tiempo toda la semana XD
En fin, espero el capi haya despertado intriga XD y pues, nos veremos en mi próxima actu! La cual será entre el 19 y 20 de febrero. Claro, la oferta sigue en pie, si quieren la actu más antes será con 95 reviews, pero por favor, no se sientan presionados, igual la voy a subir! n_n
Gracias a todos por sus estimuladores comentarios!! Arigatou!!!
Sin más que decir:
Es un placer entretenerlos!
